domingo, 29 de junio de 2014

Más de 80.000 niños viven en Rumanía sin padres a su cuidado porque estos fueron obligados a emigrar

Rumanía logró ser admitida a la Unión Europea en 2007, pero la esperanza con la que la oligarquía vendió la adhesión se transformó rápidamente en decepción. Un equipo de Russia Today cuenta cómo viven los niños rumanos cuyos padres, después de la destrucción de la industria nacional por la terapia de choque neoliberal aplicada en el país tras el golpe de estado de diciembre de 1989, (de los casi 8,5 millones de puestos de trabaje disponibles en aquella época hoy solamente quedan apenas 4, la mitad), trabajan en otros países de la U.E.

La realidad es que los trabajadores rumanos se han transformado en mano de obra barata de las grandes potencias de la institución comunitaria, y que muchos de ellos, entre otras consecuencias, dejan abandonados a sus hijos en su país al cuidado de algún familiar, para poder sacar a su familia adelante.

Actualmente, como se dice en el siguiente reportaje, más de 80.000 niños viven en Rumanía sin padre ni madre a su cuidado, debido a que estos, sin posibilidad de emplearse en su país, tuvieron que huir a Italia, España, Alemania, u otros paises de la U.E. para poder sobrevivir.

La República Popular de Donetsk hace una llamada a la formación de Brigadas Internacionales antifascistas, como en la España de 1936

!NO PASARAN!
Las autoridades de la República Popular de Donetsk han anunciado que se ha comenzado  la formación de Brigadas Internacionales para luchar contra el fascismo. El viernes 20 de junio, el Primer Ministro de la RPD, Alexander Boroday, declaró lo siguiente: 

Hoy en día todo el mundo debe unirse en la lucha contra el nazismo del siglo XXI, que ha floreció en Ucrania (...) Las analogías de lo que sucede hoy en el Donbass con la resistencia antifascista en la España de 1936 son evidentes. Estamos dispuestos a aceptar el servicio de voluntarios de todos los países sin excepción en Europa, América, Asia y África. Necesitamos las aportaciones de los que quieran venir y cada uno puede decidir si tomar las armas o no, porque la primera cosa que pedimos en las Brigadas Internacionales son voluntarios civiles: médicos, trabajadores de rescate, bomberos, trabajadores de la construcción y psicólogos. Realmente necesitamos ayudar a la población civil y restaurar las infraestructuras dañadas por los agresores"

Antes de enviar a nadie al Donbass se va a realizar una selección preliminar del personal de la primera Brigada en la oficia de reclutamiento que se encuentra en Moscú, declaró el jefe de la oficina de la RPD, su representante oficial en Rusia, Andrei Rodkin, que agregó que la oficina ya está lista para el trabajo. 

Anteriormente, las autoridades anunciaron la creación de una División de voluntarios entre los mineros del Donbass. Se espera que el número de personal puede alcanzar 10.000 personas.

Visto en ODC

viernes, 27 de junio de 2014

República Moldova se pone la soga al cuello y firma el acuerdo de asociación con la U.E.

El gobierno de República Moldova, formado por la alianza natural de liberales y fascistas, ha firmado hoy el famoso acuerdo de asociación con la Unión Europea, al que la mayoría de los ciudadanos moldavos se oponían. Es lo que tiene el paripé de la democracia burguesa: tiene que parece que se cuenta con el pueblo pero hacer al final lo que interesa a los oligarcas y otros ladrones de alto nivel. Al fin y al cabo, la Unión Europea no es más que una especie de paraiso de los mafiosos de las grandes corporaciones económicas y de los grandes empresarios y, en consecuencia, algo parecido al infierno para los trabajadores.

Que todas las encuestas muestren el enorme rechazo de los moldavos a cualquier acercamiento al desastre que representa la U.E. es bastante normal, pues los que participan en ellas son, en su mayoría, trabajadores que, y no hace falta ser muy avispados, ven como les va a sus vecinos de Rumanía o Polonia y no dudan, por supuesto, en intentar evitar el precipicio al que quieren arrojarlos (privatizaciones, despidos, destrucción de empleo, recortes, perdida de derechos laborales, etc...).

Por otra parte, es también muy normal que los grandes delincuentes económicos, grandes empresarios y mafiosos locales deseen con todas sus fuerzas el acuerdo de asociación con Bruselas, pues su bolsillo se va a beneficiar, a la vez que los de las corporaciones de los paises de la U.E.. En todo caso, ambos se van a enriquecer a costa de los trabajadores moldavos, ni más ni menos.

El acuerdo ha sido firmado hoy en Bruselas con tres antiguas repúblicas soviéticas: Moldova, Ucrania y Georgia. Curiosamente, en las tres los trabajadores echan bastante de menos aquellos tiempos en los que no había mafiosos supermillonarios saqueando los recursos de su país y cuando la sanidad, la educación, la cultura o el mismísimo trabajo eran considerados derechos ciudadanos.

Por otro lado, el rechazo a firmar el acuerdo por Ucrania fue el principal motivo de que la OTAN, la UE y Estados Unidos pusieran en marcha el golpe de estado fascista que llevó a la presidencia del país al chocolatero sangriento, Poroshenko, que ha sido muy aplicado y ha cumplido las órdenes de aquellos para poner la soga al cuello de los trabajadores ucranianos (de hecho algunos, en el este del país, han decidido tomar las armas contra el fascismo, ).

La misma soga que el gobierno de Chisinau ha puesto a la clase obrera moldava, a pesar, como hemos dicho, de que la mayoría (el 43%), como demuestra  una encuesta realizada por la prensa proeuropea en marzo de 2014 , prefieren la Unión Aduanera Euroasiática y no a la Unión Europea (solo el 38%).

Pero, como decimos, se trata, ni más ni menos, de la pantomima democrática burguesa: que el pueblo piense lo que quiera, que crea que se le escucha, pero que los que deciden sean los grandes magnates capitalistas.

jueves, 26 de junio de 2014

La traición de Putin

 Las brutales agresiones, matanzas y bombardeos indiscriminados perpetrados por las fuerzas fascistas ucranianas contra la población civil de etnia y lengua rusa en el este de Ucrania no han inmutado, parece ser, al presidente Vladimir Putin.  A pesar de que las milicia popular de Nueva Rusia no cesa de pedir ayuda a los hermanos rusos contra la limpieza étnica dirigida desde Kiev, bajo las órdenes de la Unión Europea y Estados Unidos, el parlamento ruso, a petición de Putin, ha retirado el permiso de intervención militar otorgado en los días previos.

Putin: mucho más que ver con estos dos granujas que con los antifascistas de
las milicias populares del este de Ucrania
Mientras la organización criminal OTAN  sostiene y apoya abiertamente a las tropas nazi-banderistas del gobierno golpista ucraniano, la resistencia antifascista de ciudades como Lugansk, Donest, Kharkov, Odessa lucha con mucho valor y con pocos medios para defender no solo su independencia, sino también el resurgir de la Unión Soviética.

Esto es precisamente lo que le da miedo a Putin y a los oligarcas y burgueses que este representa: que los rusos que luchan contra el fascismo ucraniano en una nueva Gran Guerra Patria lo hacen también por el socialismo, por el final de la explotación de una minoría sobre la mayoría trabajadora, y esto significa algo muy poco deseable para el presidente ruso.

Por eso, prefiere que los antifascistas y compatriotas rusos sigan siendo masacrados, torturados, violados y exterminados en el este de Ucrania y ciudades como Odessa, a apoyar su lucha por una sociedad justa y sin grandes delincuentes capitalistas en el poder, como sucede hoy en la propia Rusia, en la Unión Europea o en Estados Unidos. Total, el golpe de mano en Crimea, que dejó asombrado al mundo y dió esperanzas a los pueblos amenazados por el imperialismo occidental, Putin ha optado por cuidarse de los milicianos separatistas y antifascistas alzados en armas contra el gobierno fascista de Kiev.

Es cierto que la Rusia de Putin es hoy la vanguardia de la lucha contra el imperialismo unipolar ejercido por Estados Unidos y sus cortesanos de Europa, Oriente Medio y gran parte de los paises de la tierra. Pero no se trata más que de un conflicto interimperialista por hacerse con una mayor porción del pastel de la riqueza mundial, a costa, por supuesto, de la clase obrera y de los pueblos débiles.


La tranquila contemplación de Putin de los salvajes acontecimientos contra la población rusa y antifascista en el este de Ucrania solo tiene dos explicaciones: una, falsa, la cobardía o debilidad de Rusia, algo que se cae por su propio peso cuando vemos como la dependencia de la U.E., por ejemplo, del gas ruso hace que esta se pliegue a las amenazas de Moscú aunque sea aparentando firmeza, o cuando las tropas rusas entran en Osetia o en Crimea y nadie mueve un dedo; la segunda, es la que hemos apuntado más arriba: para Putin son quizás más peligrosas las milicias populares de los nuevos países del este de Ucrania, unidos en la federación de Novorusia, empeñados en nacionalizar las grandes empresas, en sacar las banderas rojas de la clase obrera, o en reconstruir la Unión Soviética y, por lo tanto, en acabar con el chiringuito de los que son como Putin y de los que se benefician de la explotación de los que trabajan, es decir, de los capitalistas y su bárbaro régimen.

Al fin y al cabo, el fascismo es la forma menos hipócrita de capitalismo, sistema que lleva dentro de sí como forma básica constituyente, y sea cual sea la forma que adopte, la esencia criminal de aquel.

miércoles, 25 de junio de 2014

La grandes corporaciones textiles y la mano de obra barata rumana

Las fábricas de confección textil que sirven a las grandes marcas internacionales en Rumanía pagan 130 euros al mes a sus trabajadores, que se dan con un canto en los dientes si reciben su salario a tiempo. En el total de ingresos se incluyen los bonos de comida y otros extras. Es decir, su salario real es un poco mas bajo todavía.

Algunos datos más concretos: los trabajadores rumanos que trabajan para Hugo Boss o Zara ganan el salario mínimo legal, 133 euros brutos, teniendo que hacer horas extras y recibir algunas primas para alcanzar esa cifra. Esto significa, no hace falta ser muy ducho en matemáticas para entenderlo, que el salario neto real es bastante inferior que el legal, tal y como reconoce Carole Crabbe, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria ligera (aunque a los gobernantes actuales, al servicio de las grandes corporaciones capitalistas, les importa bastante poco, por supuesto).

Además, los rumanos son los trabajadores que más horas trabajan de entre los europeos. Las estadísticas muestran que están 450 horas más en su puesto de trabajo que los franceses, que son los que menos horas trabajan.

En definitiva, las fábricas de confección que trabajan para las multinacionales del sector no traen apenas beneficio a los trabajadores de Rumanía. El horario de trabajo es intenso pero los salarios ridículos. Por eso, Rumanía es uno de los paises preferidos por las grandes marcas de ropa, por su mano de obra extremadamente barata y su alta preparación.  Un vestido o unos pantalones que se elaboran con un coste de unos 4-5 euros en algún lugar de Rumanía se vende en las grandes tiendas de occidente diez veces más caro; y lo que es peor: como sucede en todas las economías coloniales, llega a las estanterías comerciales de Rumanía más caro que en ningún otro lugar de Europa.

Es cierto que marcas como las del grupo Inditex, H&M, Dolce&Gabbana, Tommy Hilfiger, etc... explotan todavía más salvajemente a trabajadores, muchos de ellos en edad infantil, en paises como India, Bangladesh, Pakistan o Marruecos, donde mantienen a su mano de obra en una situación cercana a la esclavitud. Pero no hace falta irse tan lejos para comprobar como los psicópatas que dirigen las grandes corporaciones económicas capitalistas, en este caso las textiles, pero se podría aplicar a cualquier sector, no tienen preferencias de nacionalidad, religión, raza o sexo para enriquecerse a cualquier precio a costa de la clase obrera.

El patriarca rumano pasa el cepillo y el rodillo

Todos sabemos que las iglesias oficiales en paises como España o Rumanía, donde aunque las respectivas constituciones digan que no existe religión de estado la realidad muestra todo lo contrario, viven de pasar el cepillo a sus fieles y de chupar de la teta del estado (es decir, de los impuestos), para mantener el nivel de dispendio y lujo en el que viven sus altos cargos y sus funcionarios de sotana o hábito.


En Rumania, el lider de la Iglesia Ortodoxa nacional, el patriarca Daniel, es uno de los hombres más ricos del país, y eso a costa de las arcas públicas que, sin embargo, no tienen, dicen, para mantener la ya maltrecha red de hospitales públicos, ni para pagar las pensiones o mantener la financiación del sistema educativo rumano en caída libre.

Experto en pasar el cepillo a los crédulos, y sobre todo de ordeñar a la vaca del estado, Daniel ha inventado un sistema para que el agua bendita llegue a cualquier rincón de los edificios a bendecir (en Rumania, una actividad habitual de los sacerdotes es visitar de vez en cuando los hogares o las instituciones para tocarles con el halo divino), esparciendo el sagrado líquido con un rodillo, ya utilizado en otras ocasiones anteriores.

Un portavoz del patriarca ha señalado que el rodillo es una herramienta muy adecuada para utilizarla en ceremonias de bendición donde algunos de los objetos se encuentran inalcanzables para el agua lanzada con el tradicional hisopo, además de que el líquido puede afectar a zonas sensibles.

El jefe religioso ha echado mano del rodillo, palo extensible incluido, para rociar todos los equipamientos de los estudios de Radio Televisión Trinitas, propiedad de su iglesia. Parece que algunos sacerdotes ya lo han utilizado también en otros edificios.

El invento del rodillo de agua bendita no es nada, eso sí, en comparación con las originales y variadas formas de sacar el dinero a los fieles o infieles por parte de la Iglesia Rumana, cuyo patrimonio es, sin duda, el mayor de Rumania (tierras, negocios, edificios), y cuyo clemente trato fiscal, además del habitual escaqueo del uso de factura o ticket legal, hace que ser cura en el páis danubiano, sobre todo si eres patriarca o algo cargo de la institución, sea un verdadero chollazo.

La frikada del jefe de la iglesia ortodoxa, a propósito, no ha tardado en convertise en protagonista de las redes sociales.

Fuente

lunes, 16 de junio de 2014

La abdicación de Mihai I de Rumania

Ahora que se ha producido la abdicación del rey Juan Carlos I, de la familia Borbón pero de una
dinastía instaurada por el genocida Francisco Franco, y representante de la oligarquía de ladrones, vendepatrias y vividores, conviene recordar como se informaba en las páginas 7 y 8 del diario ABC del 31 de diciembre de 1947 de la noticia y de la inmediata proclamación de la República Popular Rumana.

Carteles de Hitler, Mussolini, Antonescu y Mihai I en el centro de Bucarest
Al contrario que la abdicación del rey de España, que servirá para continuar el régimen actual en la figura de otro heredero del franquismo, Felipe VI, en Rumanía se trato de su final definitivo, representando el inicio de una República que daba lugar al nacimiento de una democracia popular, obrera y socialista,  en la que los medios de producción iban a pasar en pocos meses a manos de la clase trabajadora y en el cual la producción de riqueza no estaría ya al servicio de las mafias capitalistas sino del pueblo.

Así contaba el ABC el comunicado del gobierno rumano anunciando el final de la monarquía

 "El pueblo rumano, liberado en 1944 del yugo de los conquistadores fascistas y de sus criados, ha tomado en sus manos su destino. Dirigido por una consciente y resuelta clase obrera aliada a un campesinado industrioso, el pueblo rumano ha rechazado el régimen de los boyardos -las antiguas familias terratenientes-, ha castigado a los traidores de los intereses del pueblo y ha eliminado de la Administración del Estado a todos aquellos que protegían los intereses de sus esclavizadores. El pueblo rumano ha logrado instaurar un régimen democrático. La Monarquía representa un obstáculo en el camino del desarrollo de nuestro Estado hacia un régimen de democracia popular que garantice a los trabajadores de nuestra nación buenas condiciones materiales. así como la independencia y la soberanía del Estado rumano. La abolición de la Monarquía ha abierto a nuestra democracia popular magnificas perspectivas !Ciudadanos, trabajadores, campesinos, intelectuales, soldados y oficiales: Elevemos a nuevas alturas nuestro nivel de vida en nuestro Estado: la República Popular Rumana, la patria de todos los que en nuestras aldeas y en nuestras ciudades se entregan al trabajo manual o intelectual!"

La noticia al completo se puede leer a continuación:

sábado, 14 de junio de 2014

Los guerrilleros comunistas rumanos en la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial se caracterizó, entre otras cosas, por el surgimiento de guerrillas o movimientos de resistencia en todos los paises ocupados por la Alemania nazi y sus aliados, e incluso en los que se aliaron desde el primer momento con el fascismo. Como sabemos en España, donde en abril de 1939 habia terminado la guerra civil con el triunfo del general golpista y genocida, Francisco Franco, y que se declaró en teoría neutral en el conflicto europeo, surgieron movimientos guerrilleros por todo el pais, que se conocen como "los maquis", la mayoria de ellos dirigidos por el partido comunista desde el exilio.

"Viva el Ejército Rojo libertador"
La resistencia francesa, organizada también en torno al partido comunista y otros movimientos
izquierdistas, quizas es la mas conocida a traves de la propaganda occidental, y fue integrada tambien por brigadistas internacionales de la Guerra Civil española exiliados tras el fin de la guerra española, lo que le dió un caracter multinacional (muchos de los rumanos que lucharon por la libertad en España lo siguieron haciendo despues en la resistencia francesa).

Los partisanos de Tito en Yugoslavia o las guerrillas griegas son otros de los muchos ejemplos conocidos de grupos antifascistas que se enfrentaron al fascismo, y que fueron clave para la victoria, a pesar de que en el pais héleno la victoria les fue escamoteada para entregárselas a las oligarquías que no movieron ni un dedo en la lucha (y al contrario simpatizaron siempre, como en todos los paises capitalistas, apoyando abierta o clandestinamente al nazismo).

También hubo partisanos comunistas en la mismisima Alemania, o en Italia, en pleno corazon del fascismo europeo, en Holanda, Noruega, Polonia, y, por supuesto, en los territorios ocupados por los nazis y sus aliados en la Union Sovietica (Republica Moldova, Ucrania, Bielorrusia, Lituania, etc..)

Sus formas de lucha fueron variadas, desde la guerrilla rural, hasta el combate urbano, pasando por el espionaje, y en general, como hemos dicho, detrás de sus acciones estaba la organización mas o menos directa de los partidos comunistas nacionales (vinculados todos ellos a traves de la internacional comunista).

Aunque no es demasiado conocido (y la propaganda anticomunista se ecarga de ocultarlo tenazmente) tambien hubo guerrilleros y partisanos antifascistas en territorio rumano. Estos son mantenidos en el olvido por los que fueron derrotados por aquellos durante la SGM y que volvieron a imponer su poder en los años 90, tras la desintegración de la URSS. Mientras se convierte en héroes a los grupos profascistas formados por exlegionarios y partidarios del nazismo que se crearon tras la derrota del régimen de Antonescu, y que se refugiaron en las montañas tras el triunfo del Socialismo en la Segunda Guerra Mundial, aquellos que lucharon y derrotaron al fascismo, muchos de ellos dando su vida, se mantienen en el olvido o son criminalizados por los medios de propaganda de la tiranía del capital.

Sin embargo, la labor de los comunistas clandestinos en Rumania se desarrolló durante toda la guerra, y especialmente desde la primavera de 1944, cuando el ejercito rumano-alemán estaba ya en retirada en las estepas rusas, huyendo del Ejército Rojo, formado también por comunistas rumanos, con el rabo entre las piernas. Quizás su importancia en la victoria final no fue tan esencial como la de otros movimientos de resistencia (como en el caso de los pueblos sovieticos, Yugoslavia, Grecia o Francia, por ejemplo). Sin embargo,  y amparados en el cada vez mas extenso movimiento comunista interior, que había ido creciendo después de la creación del partido de los trabajadores en 1921 (dirigido por  comunisctas como Gheorghe Gheorghiu Dej, Gheorghe Apostol, o Nicolae Ceausescu) y, sobre todo, tras la invasión alemana, se tejió una red de resistencia que fue complementada con el envío de partisanos-guerrilleros rumanos desde la URSS.

Es bien sabido que la mayoría de los soldados rumanos en el frente ruso eran trabajadores o campesinos, forzados por las élites (cuyos miembros privilegiados no luchaban, por supuesto, en primera linea), y que eran enviados a enfrentarse a sus camaradas rusos en nombre del rey y lo que este representaba (oligarquia, injusticia social, capitalismo, y control por unos pocos de los medios de produccion, es decir pobreza y miseria para la mayoría).

Ceausescu, Apostol, y otros miembros de la resistencia antifascista esperando al ejercito rojo en
Bucarest (Colentina-agosto 1944)
Así que, con miembros reclutados de entre los prisioneros rumanos capturados por el Ejercito Rojo o los antifascistas que se habían refugiado en el país de los trabajadores, los grupos de guerrilla eran instruídos, pertrechados con armamento, dinero, con aparatos de radio,  etc.., y luego eran infiltrados detrás de las líneas alemanas y fasciorumanas, para actuar especialmente contra las líneas de abastecimiento.

Uno de esos grupos fue el ´Grupo Alpin Carpati´, integrado por 15 miembros y encabezado por el subteniente Ilie Banica. La misión de dicho grupo , durante la primavera de 1944, era la de minar y destruir los trenes de mercancías que circulaban por el Valle del Prahova, la rica zona petrolifera rumana, y que abastecían a las tropas alemanas que luchaban en el frente oriental.

En el  Archivo del Centro para la Historia Oral de la Radiodifusion Rumana se guarda una entrevista de 1956 con Ilie Banica, en la cual el mismo cuenta cómo se formó dicho grupo:

´´El grupo de guerrilla Carpati fue constituído en la Unión Soviética, a solicitud de varios prisioneros de guerra que habían pasado ya por escuelas anti-fascistas, al igual que fue creada la División del ejercito rojo "Tudor Vladimirescu" (dirigida por la comunista rumana Ana Pauker miembro del Komitern). Hubo también prisioneros rumanos que no participaron en la creación de esa división, y que siguieron una escuela anti-fascista superior. Durante estos cursos, expresaron su voluntad de llevar a cabo la lucha guerrillera. Tras terminar la escuela anti- fascista, a mí me enviaron a participar en varias misiones en Crimea, para hablar al megáfono a los militares rumanos desplegados allí, y decirles que no valía la pena morir en vano, que se entregaran valientemente, ya que los soviéticos no iban a fusilarles. Al regresar a la escuela, pedi a la dirección que me permitiera que, junto con los compañeros que conocía, nos fueramos a nuestro país para luchar como guerrilleros. Me satisfacieron este deseo, en el sentido de que se me permitió elegir algunos compañeros, junto con los cuales salimos para Rumanía.´´

El grupo recibió ayuda de los soviéticos, para cruzar la línea de la frente. Al cabo de casi una semana de caminar discretamente, y con la ayuda de unos civiles, el grupo logró establecer su base de acción en el Valle del Prahova. Desde allí, empezaron las acciones de sabotaje:

´´La misión de nuestro grupo era contribuir, con el material que teníamos, a la destrucción de materiales de guerra y sobre todo, a impedir la salida del país de los productos y del petroleo rumano destinados al abastecimiento del frente. Con este fin, teníamos a nuestra disposición materiales explosivos para hacer estallar las bombas que colocamos, y para destruir centenares de vagones que transportaban leña o se encontraban en las estaciones de ferrocarril (...) No podría decir si minamos 16 o 18 trenes, pero aproximadamente, ésta es la cifra.´´

A finales del mes de julio, los guerrilleros empezaron a enfrentarse directamente contra los militares y las tropas de la policia, que dispersaron el grupo. Algunos fueron asesinados, y otros se escondieron, en grupúsculos de 2 o 3 personas. De esta forma resistieron hasta el 23 de agosto de 1944, cuando Rumanía rompió la alianza con la Alemania nazi y se puso al servicio del Ejercito Rojo.

Como describe el partisano Ilie Banica,

El pie de la foto original describe a estos hombres como partisanos
rumanos en Ucrania
(http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?f=23&t=2319)
´´Se acercaba el día 23 de agosto. La noche del 22 de agosto yo estaba en Chitila (pueblo de las afueras de la capital) y hablaba alli con un comisario de la policia que sostenía que se había roto el frente en Iasi y que las tropas soviéticas se estaban dirigiendo hacia Bucarest. Yo trataba de negar eso, para sacar más información. Me dijo que ésta era la realidad, que el comunicado fue difundido también en la radio y que él tenía también otras informaciones. Me presenté luego al Comité Central del PCR, junto con el compañero Victor Zeiceanu, quien había enfermado mientras tanto, y que se quedo en una casa en Bucarest. Aquí participé en la insurrección armada, en la detención del gobierno, y en la vigilancia a Antonescu en Vatra Luminoasa. Y con esto se acabó la misión de nuestro grupo.´´

Estos grupos de guerrilla, junto con los militares de las divisiones "Tudor Vladimirescu" y "Horia, Closca y Crisan" (divisiones formadas por el Ejercito Rojo entre los prisioneros rumanos que habían entendido quien era realmente su enemigo, la clase capitalista de su propio país) , constituyeron los futuros núcleos de la democratizacion del ejército de Rumania y de su policía.

La resistencia antifascista de los rumanos es un tema poco tratado por la historiografia actual, subordinada al anticomunismo recalcitrante en el cual se esconde hoy el resurgir del fascismo en toda Europa (especialmente, en los paises donde las oligarquias sufrieron la "dureza" de la redistribucion socialista de la riqueza entre los que la producían).

Mihail Sadoveanu, (1880-1961) uno de los mas grandes escritores rumanos de todos los tiempos, caracterizado desde sus inicios literarios por una gran sensibilidad social, apoyo desde los primeros momentos el triunfo del socialismo en Rumania, y ocuparia despues las funciones de Presidente de la Asamblea de Diputados tras las elecciones de 1946, además de ser uno de los cinco miembros del Presidium Provisional de la Republica Popular Rumana tras la Abdicacion del rey Mihai I, en diciembre de 1948.

En uno de sus grandes obras, titulada" Mitrea Cocor", Sadoveanu nos describe como los antes explotados y maltratados campesinos rumanos encuentran en el comunismo, aprendido en los campos de prisioneros del Ejército Rojo, una nueva esperanza. El libro tiene como protagonista a un huérfano que trabaja para un boyardo-terrateniente rumano en condiciones miserables, y que es obligado a ir a la guerra junto al ejército fascista de Rumanía en contra de la Unión Soviética. En el frente es capturado, algo que, sin embargo, cambiará su vida. En los campos de concentracion soviéticos acude a las escuelas antifascistas y entiende entonces lo que sus verdaderos enemigos han hecho hasta ahora con su vida. Así que se ofrece voluntario para entrar en el ejercito y luchar por la liberacion de su pais de las garras de los enemigos de los trabajadores.

El caso que se describe en "Mitrea Cocor", al igual que el otra obra clásica del socialismo rumano, "Carretera hacia el norte", de Eugen Barbu, fue el de muchos soldados rumanos, obligados a trabajar como bestias para sus boyardos y capitalistas antes de la guerra, y después empujados a luchar por los intereses de sus explotadores en una guerra que no era la suya. Tras ser capturados en el frente ruso, muchos prisioneros asistíann a las escuelas antifascistas se ofrecieron voluntarios para luchar en el ejército o como partisanos, tanto en la zona de Odessa o Crimea como en Stalingrado, y otros tantos fueron enviados a tierra rumana, o formaron parte de las divisiones rumanas socialistas, como los miembros de la mítica division Tudor Vladimirescu, la primera que entró en Bucarest el dia de la liberacion de la ciudad (30 de agosto de 1944) de manos del fascismo de Hitler y del Mariscal Antonescu y de, no lo olvidemos, de la complicidad del rey Mihai I.

miércoles, 11 de junio de 2014

11 de junio de 1948: la Gran Asamblea Nacional de la República Popular Rumana aprueba la ley nacionalización de la industria, mineria, banca, seguros y transportes.

Diario Scanteia (La chispa): portada del 11 de junio de 1948
El 11 de junio de 1948 se llevo a cabo la gran nacionalización de la industria, los bancos y las compañias de seguros y transportes en Rumania, lo que pondría las bases de la economía socialista en el país. La nacionalización no fue posible hasta finales de 1947 cuando los representantes de la burguesía son expulsados del gobierno y cuando la dirección del país pasa por entero a manos de la clase obrera en alianza con el campesinado, cuando es abolida la monarquía y Rumanía proclama la República Popular.

La proclamación de la República Popular Rumana y la abdicación del rey Miguel I (el 31 de diciembre de 1947), rey que había colaborado con la dictadura pronazi del mariscal Antonescu y su alianza y complicidad con los planes de limpieza étnica y expansionismo hacia Rusia de Hitler, abren el camino hacia el empoderamiento de la clase trabajadora sobre los medios de producción antes en manos de la clase capitalista.

Hasta 1948, no existía prácticamente nacionalización de la industria. Los propietarios de empresas industriales prefieren pasar sus capitales al extranjero antes que cooperar en el renacimiento económico del país (la típica actitud de la burguesía "patriota", cuyo principal amor es su único verdadero amor es su propio bolsillo).

Como hemos dicho, la  nacionalización se llevó a cabo mediante la  Ley del 11 de junio de 1948 y sería completada con el   Decreto 84/2 de marzo de 1949 de colectivización de las tierras agrícolas, por el cual se expropiaban las propiedades mayores de 50 hectareas.

Como resultado de la nacionalización socialista de la industria de los bancos, del transporte, del comercio exterior y del comercio al por mayor, así como de una parte de la tierra, en los países socialistas se creó la estructura socialista que pasó a ser dominante en la economía nacional; los puestos de mando en la economía pasaron a manos del Estado.

La nacionalización del 11 de junio de 1948 de los principales medios de producción fue una medida justa al servicio de los intereses de las grandes masas populares, y en contra de las minorias parásitas que vivían de su explotación. La nacionalización desposeyó a la burguesía de los medios de producción, abriendo el camino hacia el progreso económico, social y cultural que llevaría a los trabajadores rumanos a transformar su país en una potencia industrial y agrícola.

Viva la República Popular Rumana

Después del golpe de estado de 1989, la burguesía se apropiaría de nuevo por la fuerza de los medios de producción, antes en manos del estado y de los trabajadores, y comenzaría una brutal campaña propagandística contra las leyes de nacionalización de la industria y de la colectivización agrícola, intentando que fueran vistas como injustas y movidas por intereses personales, e incluso inventando el hecho de que las expropiaciones se realizaron sin compensación económica, algo que la lectura de la propia ley demuestra ser otra falsedad. 

Así, el capítulo 4 de la citada ley de nacionalizaciones está dedicado por completo a la regulación de las compensaciones, al que pertenece el artículo 11, que dice así: "El estado acordará compensaciones económicas a los propietarios y accionistas de las empresas nacionalizadas. Con este objetivo se instituye el "Fondo de Industrias Nacionalizadas", persona jurídica de derecho público, autónoma, con sede en Bucarest. Por las sumas debidas, el Fondo de Industrias Nacionalizadas emitirá obligaciones, que serán recompradas con el beneficio neto de las empresas nacionalizadas". Las compensaciones se desarrollaran en los artículos 12,13,14,15 y 16. 

Las consecuencias de la reinstauración violenta de la dictadura del capital son las que ya conocemos: destrucción de la enorme riqueza industrial construida por los trabajadores rumanos durante los años socialistas, emigración masiva de estos (más de 3 millones) en busca de un empleo, (de los casi 8,5 millones de puestos de trabajo existentes en 1989 hoy solo quedan unos 4 millones), desempleo, regreso del analfabetismo y enfermedades antes casi erradicadas como la tuberculosis, miseria y desnutrición (la pobreza infantil en Rumanía es la más alta de Europa), o las dificultades  de  pensionistas y trabajadores de acceder a la asistencia sanitaria, la educación y la cultura, entre otras muchos efectos nefastos de la barbarie capitalista.

Voluntarios italianos se unen a la lucha contra el fascismo en Donbass

itakianosVoluntarios italianos vinculados a la organización italiana anti-imperialista “Milenio” se incoporarán en breve a la lucha contra las fuerzas fascistas del presidente de Ucrania, el "chocolatero" Poroshenko.

Según los acuerdos alcanzados entre los antifascistas italianos y el líder de la milicia popular de Donbass, Pavel Gubarev, los voluntarios italianos operarán bajo el mando directo del Comandante en Jefe de las milicias populares del Donbass, comandante Igor Ivanovich Strelkov.

Los italianos también planean participar en la organización de la ayuda humanitaria para los habitantes del Donbass. Recordamos que en este momento existen distintas unidades de milicianos que integran a voluntarios de distintos países (entre otros, Rusia, Serbia y Polonia).

Con la incorporación de los italianos se espera generar un movimiento internacional de brigadistas similar al que existió durante la Guerra Civil Española. Parece que en breve podrían incorporarse al combate contra el fascismo ucraniano, además de los italianos vinculados a “Millenium”, otros brigadistas procedentes del Estado Español, Francia y Canadá.

http://www.rainews.it/

lunes, 9 de junio de 2014

La mayoría de los franceses sabían en 1945 que fue la URSS la que derrotó a la Alemania nazi

Una encuesta realizada tras el final de la Segunda Guerra Mundial en mayo de 1945 en todo el territorio francés, ya totalmente liberado, (y confirmando otro de septiembre de 1944 a los parisinos), desmostró que por aquel entonces los franceses eran muy conscientes de quién ganó realmente la guerra contra el nazismo, y de cual fue el casi insignificante rol de los aliados occidentales; y esto a pesar de la censura y las dificultades de acceder a la información que existían bajo la ocupación.

Así, una gran mayoría de los encuestados (57%) consideraban que la URSS fue la verdadera vencedora en la lucha contra el nazismo, la que realmente ganó la SGM, mientras que los EE.UU. e Inglaterra, a pesar de que fueron las que efectivamente liberaron el territorio francés, eran considerados como los principales vencedores solo por el 20% y 12% respectivamente.


Pero lo que es realmente impresionante es que como aquella opinión se dió la vuelta con el paso del tiempo, debido al bombardeo propagandístico y la manipulación informativa realizados por el capitalismo occidental después de la derrota alemana y la victoria soviética, como demuestran otras dos encuestas realizadas en 1994 y 2004, y cuyo resultado se puede comprobar en el gráfico anterior.

viernes, 6 de junio de 2014

Bajo el cielo de España: Capítulo V (7ª Parte) Sobre la participación rumana en las Brigadas Internacionales

Continuamos con la siguiente entrega del Capítulo V de nuestra traducción del libro del comunista rumano Valter Roman,  miembro de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española. Se puede acceder a las partes anteriores en los siguientes enlaces:


  
COLECTIVO VALAKIA ROJA (VKR)

 **************

EN EL ESCORIAL

Unas dos semanas después de terminados los combates de Guadalajara, mientras me encontraba en Madrid para resolver varias cuestiones relacionadas con la reorganización de nuestro batallón –problema sobre el que volveré más tarde-, me encontré con Gustav Regler, comisario político de la XII brigada. Me dijo: 

-He oído que los franquistas han bombardeado El Escorial. Me gustaría acercarme, puesto que tenemos una gran cantidad de heridos internos en el hospital que está junto al Escorial. ¿No le gustaría venir?

Brigadistas de la XI Brigada en un camión.
Puerto de Navacerrada, mayo-junio 1937
-Claro que sí, y me gustaría verlos. ¿Tardaremos mucho en llegar?

-No hay más que unos 40 kilómetros. Los vemos y nos volvemos.

Fijamos una hora de partida y nos pusimos en camino en coche. Al poco de salir de la ciudad, comenzó a verse, recortada en la distancia, la Sierra de Guadarrama con sus picos nevados. De camino, Regler, escritor alemán de izquierdas, emigrado de su país tras la llegada de Hitler al poder, dando rienda suelta a la imaginación, me evocó la figura lúgubre de Felipe II, el rey que ordenó la construcción del famoso Escorial.

-Si nos quedara algo de tiempo, me encantaría visitar el palacio –me dijo-. Figura entre las obras arquitectónicas más renombradas de Europa. El hijo de Carlos V, en cuyo imperio nunca se ponía el sol, empleó sin límites sus fabulosas riquezas para construirse un refugio único. Los más bellos mármoles, las maderas más raras, los mejores escultores y pintores de su tiempo… Nada se escatimó de entre todo aquello que había de servir para crear el marco fastuoso por el que el rey paseaba su atroz tedio. ¡Y más aún!… Semejante tedio debe de haber penetrado hasta en los muros del palacio si es que hemos de dar crédito a Théophile Gautier[1]. Las gentes, al visitarlo –dijo-, entenderán lo que significa de veras tedio y se alegrarán el resto de sus vidas con sólo pensar que no están en El Escorial. Pero nosotros no corremos peligro de que el tedio nos asalte. No nos queda tiempo para cosas así.

En un recodo del camino el palacio apareció a la vista: construcción monumental, impresionante, con su forma cuadrada destinada a recordar el martirio de San Lorenzo, quemado vivo en una parrilla, en cuya memoria se erigió. Nos acercamos. El hospital se encontraba a unos cien metros de los edificios principales. Las bombas habían caído por esa zona, provocando algunas víctimas. El palacio no resultó afectado. Visitamos a nuestros heridos, les dimos cigarrillos, periódicos, alguna que otra gollería de las abandonadas por los italianos en su huida, a las que habíamos dado por nombre “los pequeños detalles de Mussolini”. Más tarde, tras conversar con el guardián, obtuvimos permiso para visitar el palacio. Mientras nos paseábamos por las enormes salas, por las galerías abovedadas, abrumados por el silencio solemne que todo lo dominaba, Regler parecía buscar por los rincones la sombra lóbrega de Felipe II, en tanto que yo me imaginaba a Goya, el pintor de la corte, inmortalizando en el lienzo, lúcido y cáustico, a la familia de Carlos IV en toda su repugnancia moral, tal como se me representó en los cuadros del Prado.

Camino de vuelta a Madrid, intercambiamos impresiones sobre lo que habíamos visto.

-Es sobrecogedor El Escorial, ¿verdad? –me preguntó Regler, viéndome pensativo y callado.

-Debo reconocerte que, con toda su grandeza, la impresión que te deja es siniestra.

-Se diría que estás citando a Giuseppe Verdi, que dijo: El Escorial es “severo y terrible, como el feroz soberano que lo construyó”[2].

Sus palabras nos hicieron pensar en los cuatro siglos de oscurantismo y opresión que de modo tan evidente simbolizaba El Escorial y que ayudaban a entender la furia con que los españoles defendían su república. La sabia de la revuelta de aquella tierra, regada desde tiempo inmemorial con lágrimas y sangre, brotaba ahora con toda su fuerza. Los descendientes de aquellos que habían asistido impotentes a los terribles autos de fe organizados por la Inquisición y los biznietos de los fusilados de los lienzos de Goya habían tomado las armas y luchaban por la libertad y la luz.

Indudablemente, aquel día iba a permanecer en mis recuerdos como un día de evocaciones. Camino de vuelta, después de dejar a Regler en Madrid, al poco de salir de la capital, Ángel, el chófer, me anunció:

-Y ahora regresaremos por la carretera de La Mancha, por la carretera llamada de Don Quijote, camino que ha de hacer cualquier admirador de Cervantes que pise suelo español.

Mientras el coche me llevaba hacia La Mancha, me entregué a las ensoñaciones y cuando Ángel me mostró, en lontananza, recortada contra cielo del crepúsculo, la silueta negra de un molino de viento tuve la impresión de ver al Caballero de la Triste Figura hablando con Dulcinea, tan hermosa a los ojos de su alma.

¡Poder de embrujo del genio! ¡De qué hechizo supo rodear los lugares que amó!; ¡con qué fuerza me sustrajo de mis pensamientos y preocupaciones diarios para sumergirme en aquella atmósfera de inefable poesía!

Amable, solícito como siempre, Ángel había querido agradarme y me dio una gran alegría. En realidad, había observado en él, en sus relaciones con todo el mundo, esta atención, esta amabilidad permanente. Se lo dije. Me respondió:
       
-No puedo olvidarme del viejo proverbio español: “Nada cuesta menos ni se aprecia más que la cortesía, la atención”[3]. En ocasiones la palabra tiene una fuerza milagrosa –añadió Ángel-, puede curar, pero también herir.        

No pude dejar de señalar:

-Sabe que en la zona de Bihor[4], donde nací, se dice lo mismo.

¡Mi admirable Ángel!; ¡admirable pueblo cuyos hijos traducen a la vida los ideales humanistas de sus genios!


LAS RIQUEZAS DE ESPAÑA: OBJETIVO DE LOS FASCISTAS

Tras la batalla de Guadalajara, Franco abandonó durante un tiempo la idea de conquistar la capital. Los fascistas trataron desde ese momento de obtener en otros frentes éxitos militares que aumentaran su prestigio, en entredicho debido a los fracasos sufridos, y que les garantizaran a su vez ventajas económicas.  

Con ese objetivo consiguieron conquistar en el Norte Bilbao, famoso por sus riquezas minerales, y en el Sur Pozoblanco y Almadén, los mayores centros de extracción de mercurio de Europa. De hecho, los imperialistas encontraron el modo de resarcirse por el “apoyo” dado a los rebeldes españoles: acaparar, en especial, las ricas minas del sur y del norte de España.

En un interesante estudio aparecido por aquellos días en la publicación inglesa “The Economist” sobre el papel de los factores económicos en la guerra de España, se mostraba cómo Alemania e Italia habían encontrado el modo de llevar a cabo “una guerra que produjera beneficios”. “En Alemania –escribía el órgano londinense- las importaciones de hierro de España crecieron en 37.210 toneladas en diciembre pasado, en 206.707 en enero, en 91.596 en febrero… Las reservas conocidas de mineral de hierro de España se elevan a 711 millones de toneladas. Las reservas conocidas de mercurio y las que puedan descubrirse en un futuro en Almadén convierten esta zona en la más rica en mercurio del mundo.”

Tarjeta postal recordando a comunistas rumanos caídos en España
Pero no sólo los imperialistas alemanes e italianos estaban interesados en las riquezas de España. El mes de abril, a la vez que daban comienzo las acciones militares en aquellos sectores, se celebraron negociaciones entre trusts ingleses y el trust alemán “I.G. Farbenindustrie” para repartirse los beneficios de las minas de cobre de Río Tinto, que se encontraban en territorio ocupado por los franquistas. Alemania se reservó, tras la conclusión del acuerdo, la parte del león: el 60% de la producción.

Aquel mismo mes, en la revista “Deutsche Volkswirt”, del doctor Schacht, se podía leer que “la ofensiva contra la ciudad de Bilbao es seguida con la mayor atención en Londres y Berlín”. Estaban en juego a partir de aquella fecha las riquezas minerales del País Vasco. Traicionando los intereses del pueblo español, Franco puso a disposición de los imperialistas –que le apoyaron abiertamente o de tapadillo- las riquezas de España.

Las fuerzas honradas, patrióticas, estaban resueltas, no obstante, a echar por tierra los planes franquistas. La ofensiva emprendida por Franco contra la zona minera del sur chocó desde un principio con la tenaz resistencia de los mineros de Linares. La intervención ulterior de los ejércitos republicanos, entre los que luchaba también una brigada internacional, la XIII, provocó el aplastamiento de la ofensiva fascista. Los fascistas, que se encontraban el 1 de abril a 3 km. de Pozoblanco, se vieron obligados a retirarse varias decenas de kilómetros de la ciudad. El importante centro minero y metalúrgico de Peñarroya se encontraba al alcance de los cañones de la artillería republicana.

Pozoblanco y Almadén estaban fuera de peligro. La presión republicana sobre el centro industrial de Peñarroya obligó a los fascistas a reforzar la defensa de la localidad con tropas de otros frentes; la importante vía férrea Sevilla-Salamanca permanecía indefensa.

La contraofensiva victoriosa de Pozoblanco fue una nueva confirmación de la combatividad del ejército republicano, de su capacidad ofensiva. El sector de Pozoblanco fue aún durante un mes el teatro de una guerra de posiciones. Allí estuvieron también, a partir del otoño de ese mismo año, los voluntarios del grupo rumano de artilleros del batallón balcánico.

En el libro de Luigi Longo “Las Brigadas Internacionales en España” se menciona esta presencia de los voluntarios rumanos en el frente del sur. Al hablar de la organización de los dos grupos del 155[5] que el mando general había destinado al frente de Extremadura, dice: “En el marco de aquellas unidades de artillería existió un grupo de artilleros rumanos que llevaba el nombre de “Gheorghiu-Dej”[6]. En aquel frente luchó el batallón rumano, tras su breve participación en la batalla de Brunete (julio de 1937), hasta la fecha de la retirada de los voluntarios internacionales de los frentes de España.

Las acciones militares en que tomó parte el grupo de rumanos, así como las otras unidades que se encontraban en aquel frente, no tuvieron, por lo general, la amplitud de las que se desarrollaron hacia finales del año 1937 o a lo largo del año 1938 en Aragón y Cataluña. Acciones más importantes tuvieron lugar en aquel sector en la segunda mitad del año 1938.

Se podría pensar que, en semejante condiciones, la vida de los combatientes del sur era más cómoda que la de los de otros frentes. Pero las cosas no eran así. La vida continuada en las trincheras, inherente a una guerra de posiciones, era una completa tortura. Durante meses y meses, los hombres tenían frente a sus ojos el mismo paisaje invariable: una tierra de nadie abrasada por el sol, batida por el viento, sin una gota de agua. En decenas de kilómetros a la redonda no se veía ni un asentamiento humano. Tampoco se concedían permisos, por cortos que fueran, porque había pocas tropas en el frente y no existían reservas.

Para los artilleros la situación era, si cabe, más grave. Eran tan pocos que cada unidad debía cubrir decenas de kilómetros de frente. Y el armamento con que estaba pertrechada la artillería, viejo e inadecuado para sus necesidades, añadía nuevas dificultades a los artilleros.

En semejantes condiciones un gran peligro acechaba a los hombres. Si en el fragor de las grandes batallas las carencias pasan casi desapercibidas, el ánimo combativo aumenta y el heroísmo alcanza proporciones colosales, una guerra de posiciones, de desgaste, provoca el peligro de que la moral de los combatientes decaiga. En tales circunstancias, más que nunca, se hace necesario el desarrollo de un trabajo político activo que mantenga la combatividad de los soldados a un nivel alto.

La moral elevada de que dieron muestras nuestros voluntarios es digna de mención. La actividad llevada a cabo por el comisario político Popov, un viejo militante del Partido Comunista de Bulgaria, y muchos comunistas rumanos templados por nuestro partido en los duros años de la ilegalidad, que luchaban en el seno del grupo, se dejó notar intensamente.

La primera acción en que participó el grupo de artilleros rumanos tuvo lugar en las cercanías de la localidad de Hinojosa del Duque. Dicha acción tenía como objetivo ocupar la carretera que conducía a Badajoz. Nuestros artilleros permanecieron bastante tiempo en este sector. La posición quedó consolidada.

A la artillería le correspondió, en especial, la misión de mantener bajo el fuego las posiciones enemigas de los alrededores de las minas y del centro metalúrgico de Peñarroya. Para impedir su explotación, se le encomendó la tarea de enfrentarse en intensos y violentos duelos artilleros con las baterías fascistas. Las tropas republicanas de aquel frente estaban armadas de manera muy deficiente. Los españoles disponían de fusiles y granadas pero tenían muy pocas armas automáticas y apenas unas pocas ametralladoras. En esas condiciones, se solicitaba con mucha frecuencia la intervención de la artillería. La inferioridad cuantitativa de la artillería republicana frente a la fascista quedaba compensada con su movilidad y la valentía de los artilleros. Las baterías no permanecían mucho tiempo en el mismo lugar. Una vez terminada la preparación de un ataque tras el fuego artillero, se desplazaban de inmediato a otra parte para ayudar a la defensa de un sector amenazado.

Como los demás artilleros del ejército republicano, los voluntarios rumanos de este sector destacaron por su capacidad de combate y por la valentía y denuedo con que lucharon. Tan pronto como se ordenaba el cambio de posición, los conductores del grupo (Dumitriu Maxim, Ion Mutulescu, Ion Ionescu, Zoltan Simion y otros) cargaban el armamento y las municiones y se dirigían de inmediato al lugar indicado. Y no era tarea fácil porque los caminos eran accidentados y la aviación enemiga muy activa.

En cada nueva ubicación, el batallón debía recomenzar desde el principio todos los preparativos: emplazar y proteger las piezas, ajustar el tiro, instalar el punto de observación y las líneas telefónicas: los voluntarios Gheorghe Popa, Petre Răduț, Traian Antonescu, Petre Mihăileanu, Ionel Munteanu y los demás no daban abasto de trabajo. Se trataba de operaciones delicadas, que requerían grandes esfuerzos, pero que los voluntarios rumanos realizaban con gran celo, pues sabían que la infantería se sentía más segura, más fuerte, cuando contaba con el apoyo de la artillería.

La prontitud con que la artillería respondía cada vez que se solicitaba su intervención hizo que fraguaran relaciones estrechas entre los españoles y los brigadistas internacionales. La ayuda que, a su vez, daban los españoles a los voluntarios era de un enorme valor. Gracias a esta ayuda salvaron la vida los voluntarios en una circunstancia de grave amenaza.

Informados por un traidor infiltrado en las filas de las tropas republicanas sobre las coordenadas de las unidades gubernamentales, los fascistas desencadenaron un violento bombardeo que golpeó de lleno las posiciones de dichas unidades. El número de víctimas habría sido enorme si, previamente, los combatientes antifascistas, con ayuda de los mineros españoles, no hubieran construido allí unos excelentes refugios.

El otoño del año 1937 pilló a nuestros artilleros en las proximidades de Azuaga. Allí participaron con la XIII brigada internacional en una acción de diversión para atraer a las tropas fascistas del frente de Levante. Los combates se desarrollaron en condiciones duras para los republicanos puesto que sus posiciones se encontraban entre dos frentes: el de Andalucía y el de Extremadura. Gracias a la capacidad de combate de que, no obstante, dieron muestras y a su sangre fría y heroísmo, las tropas republicanas, apoyadas por la artillería, lograron ocupar varias posiciones enemigas y retrasar el avance de los fascistas, que pretendían acercarse a Almadén.

Algo más tarde, los artilleros del batallón balcánico, entre los que se encontraban los artilleros rumanos, fueron enviados a Talavera de la Reina, cerca de Madrid, donde tomaron parte en una nueva acción de diversión destinada a atraer a los fascistas hacia aquel frente.

En Extremadura se encontraban en la segunda mitad del año 1937 también los voluntarios rumanos del batallón “Diacovici” de la brigada 129. Fueron enviados a los alrededores de Almadén, donde la compañía 4 de ametralladoras estaba en permanente situación de combate, con la misión de luchar contra la aviación enemiga. En aquel frente no había baterías antiaéreas lo que les obligaba a plantar cara a los frecuentísimos ataques de la aviación con sus ametralladoras “Maxim”, que tenían un alcance bastante largo. Hostigados de continuo, cansados, comiendo rarísima vez hasta saciarse, los combatientes tuvieron además que soportar un clima extremado.


LOS TRABAJADORES TIENEN EN TODAS PARTES LOS MISMOS ENEMIGOS

En aquellas condiciones, los momentos de relajación, por insignificantes que fueran, se le quedaban a uno hondamente grabados en la memoria.

Las noches, puesto que sólo por las noches, a veces, había algo de tranquilidad, venían los soldados de infantería españoles a intercambiar unas palabras con nuestros brigadistas. El cigarro, la charla alrededor de un fuego sobre los acontecimientos del día… Luego un español ponía el arma a un lado y sacaba una guitarra… Sonaban los primeros acordes y los demás ya estaban bailando una jota, un baile vivo de la montaña, de origen aragonés, según parece. Aunque existían innumerables variantes de dicho baile: la jota montañesa, típica de los Pirineos, la jota valenciana, de la zona del litoral, y otras. Por lo general, los españoles son alegres: un momento de descanso, unos pocos sones de guitarra y brotan las canciones, el baile, las risas.
Los rumanos los querían como a hermanos. Les contaban cosas de nuestro país, de la lucha de nuestro proletariado...

-Pues, hijos míos, cuando me acuerdo de aquellos días de lucha… empezaba a contarles Nicolae Roşu en su español mezclado con palabras rumanas sobre los días inolvidables en que los ferroviarios de Grivița organizaron la gran huelga o sobre otras acciones revolucionarias de las masas trabajadoras de nuestro país. Sí, decían entonces los soldados españoles, también en nuestro país el terrateniente y el patrón y el guardia civil son una plaga. “Naturalmente, porque los trabajadores tienen en todas partes los mismos enemigos”, les respondía el comunista rumano…

***
   
En su intento de ocupar Almadén a cualquier precio, los fascistas desencadenaron en julio de 1938 una poderosa ofensiva. Rompieron el frente republicano, ocuparon Castuera y se quedaron a 25 km. del objetivo que perseguían que, sin embargo, no pudieron alcanzar gracias a la resistencia opuesta por los republicanos.

La batería de que formaba parte el grupo de artilleros rumanos fue sorprendida por el avance fascista en campo abierto. Se trataba de una amplia llanura, rodeada por una hilera de colinas, una especie de hondonada. La única posibilidad de retirada era un paso que se encontraba tras la batería, a unos 7 km. A nuestra izquierda, a una distancia de 2 km., la batería checa, pillada por sorpresa, resultó destruida. La infantería se había retirado. El enemigo avanzaba con tanques, tanquetas, camiones. La situación parecía desesperada. Y sin embargo, los artilleros no perdieron la calma. A toda prisa se tomó la decisión: “Abrir fuego directamente sobre los fascistas para detener su avance y tratar de retirarse. Si no lo conseguimos, venderemos cara nuestra piel.”

Comenzó un fuego violento. El enemigo, sorprendido, vaciló un momento… De repente, debido a los disparos, empezó a arder el prado de alrededor. Rodeados por las llamas, los artilleros continuaron disparando mientras trataban al mismo tiempo de apagar el incendio con mantas y capotes, y preservar así los cañones y la munición.

En aquellas condiciones, consiguieron, no obstante, contener al enemigo hasta la llegada de tropas españolas que, llegadas en ayuda de nuestra batería, le aseguraron la retirada por la hoz de que ya he hablado.

Hacia finales del mes de agosto, el mando republicano emprendió una contraofensiva en Extremadura, frente a Almadén. Los fascistas fueron rechazados hacia el oeste.

En aquella contraofensiva, el apoyo prestado por la artillería fue muy apreciado: la unidad de la que formaban parte los artilleros rumanos fue mencionada en el orden del día. El alcance del esfuerzo realizado por los artilleros se puede entender mejor si pensamos que su armamento se componía de cañones con un peso de 7 toneladas, sin retroceso, cuyo manejo y servicio exigía una actividad extenuante. Con semejantes cañones, que ya en la I Guerra Mundial estaban anticuados, nuestros artilleros lograron efectuar dos disparos por minuto y, gracias a su disciplina y entrega, cumplieron con la misión que se les había encomendado.

Ésta fue la última acción en que participaron los artilleros rumanos en el frente de Extremadura. Desde allí partieron, a lo largo del mes de septiembre, cuando se produjo la retirada de los voluntarios internacionales de los frentes de España, a Valencia. De la actividad que desarrollaron en el tiempo que aún permanecieron en España hablaremos en otro capítulo.

Entre los voluntarios rumanos que integraron aquel grupo, casi la mitad perecieron en alguno de los distintos frentes de la lucha contra el fascismo, puesto que la guerra de España no constituyó más que el comienzo de la lucha con las armas en la mano contra aquel enemigo feroz de la humanidad. Los que lograron salir con vida de aquella primera batalla contra el enemigo se volvieron a enfrentar a él, más tarde, en los territorios invadidos de Francia, la Unión Soviética o de otros países.


[1] “Je ne puis m’empêcher de trouver l’Escurial le plus ennuyeux et le plus maussade monument que puissent rêver, pour la mortification de leurs semblables, un moine morose et un tyran soupçonneux. Je sais bien que l’Escurial avait une destination austère et religieuse, mais la gravité n’est pas la sécheresse, la mélancolie n’est pas le marasme, le recueillement n’est pas l’ennui, et la beauté des formes peut toujours se marier heureusement à l’élévation de l’idée.” Voyage en Espagne, Gautier, T. Charpentier, Libraire-Éditeur, 1845, pág. 140. [N. de los t.]
[2] Carta de 22 de marzo de 1863 de Giuseppe Verdi al conde Opprandino Arrivabene. [N de los t.]
[3] En rumano en el original [N. de los t.]
[4] En el Noroeste de Rumanía. [N. de los t.]
[5] Se trata de la 155 Brigada Mixta del Ejército Republicano [N. de los t.]
[6] Retraducción a partir del rumano. [N. de los t.]
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