jueves, 11 de mayo de 2017

La mañana de la paz (Ilya Ehrenburg, Pravda, 10 de mayo de 1945)

"¡Se cumplió! Está ante nuestros ojos, no es una palabra, un mármol; está viva, vestida con su guerrera descolorida por el sol y la lluvia; gris por el polvo de la marcha; con sus medallas con cintas por sus heridas. Hermosa y querida, así es nuestra victoria.


Callaron las últimas descargas y, después de largos años, Europa halló un gran regalo – el silencio. Por primera vez las madres pueden tranquilamente acariciar a sus hijos, no está ya la sombra de la muerte sobre sus cunas. Florecen las flores, germinan las semillas en los campos, que no serán ya pisoteados por las orugas de los tanques. Y en el insólito silencio de esta mañana millones de emocionados corazones saludan la victoria.

El Ejército Rojo salvó a la humanidad de un peligro mortal. No voy a aguar la felicidad de esta hora recordando las estampas de las maldades de los fascistas. No hace falta: Existe una pena que es más larga que la vida misma. No olvidaremos todo lo ocurrido y en ello está la garantía de la paz. El soldado de Stalingrado es un centinela, protegiendo el futuro, lo ha visto todo, lo recuerda todo y sabe que es el fin del fascismo.

Los fascistas alemanes se movían en los subterráneos por sus grietas, por las tuberías y conductos. Esta estampa tiene su significado: las ratas se escapan de la luz del día, prefieren la noche. Amenazan con su veneno en los sótanos del nuevo y viejo mundo. Pero ellos no tienen salvación, solo las personas añoran la luz, la verdad y la razón.

Todos los pueblos conocen ahora las fechorías de los hitlerianos. Y todos los pueblos, ahora, comprenden de qué horrible destino les salvó el Ejército Rojo. Nuestro pacífico pueblo se sacrificó en aras de que no existiera más esa burla sobre la dignidad humana. Durante cuatro años los campesinos, los fundidores, constructores, agrónomos, mineros, maestros, leñadores, mecánicos y arquitectos, estudiantes, personas enamoradas del trabajo en tiempos de paz, lucharon heroicamente contra los invasores. Invadió nuestro país el más poderoso ejército del mundo. No olvidamos aquel verano; el rechinar de los tanques enemigos y el lloro de los carros campesinos, de los caminos de Smolensk, la sangre de los niños, y el juramento: ¡Resistiremos! Nos acordamos del verano de 1942, el olor amargo del ajenjo, amargura y promesa: ¡Pasaremos! Hemos vencido porque éramos fuertes y moríamos, y no nos sometimos al invasor. Llegamos hasta Berlín, porque a cada caído le reemplazaba enseguida otro combatiente, porque los soldados soviéticos defendían cada montículo, cada hondonada de nuestra querida tierra, las huertas cerca de Moscú, las afueras de Leningrado, las piedras de Sebastopol, la fábrica de tractores de Stalingrado, el arco de Kursk, los partisanos, los jóvenes de la “joven guardia”, las fábricas que crecieron en los solares y los cuatro años del pueblo ambulante. Estuvimos mucho tiempo luchando solos contra la fuerza gigantesca de Alemania. ¿Qué hubiera pasado con los hijos del granjero canadiense o del obrero parisino, si el combatiente soviético no hubiese llegado hasta el río Spree? Hemos salvado no sólo nuestra patria, hemos salvado la cultura de la humanidad, las antigüedades de Europa y su cuna, a sus trabajadores, museos y libros. Si en Inglaterra surge un nuevo Shakespeare, si en Francia nuevos enciclopedistas, si nosotros damos al mundo un nuevo Tolstoi, si los sueños del siglo de oro se realizan, será porque los soldados de la libertad recorrieron miles de kilómetros y alzaron la bandera de la fraternidad y la luz, sobre la ciudad de las tinieblas.

Parecía que la negra noche que cubrió el mundo no tenía fin. ¡Pero los soviéticos tuvieron conciencia de que el fin llegaría! ¿Quién frenó a los fascistas que quemaban libros? Los tipógrafos de Moscú y Leningrado. ¿Quién venció a los asesinos de niños? Los siberianos y bielorusos construyendo jardines de infancia. ¿Quién derrotó al fascismo? El pueblo que cree en la fraternidad, en el trabajo en paz y en la solidaridad de los trabajadores.

Los yugoslavos, polacos, checoslovacos, saben quién les trajo la libertad: ante sus ojos están las tumbas de sus hermanos soviéticos. Lejos de nuestra tierra, en París, Oslo, Bruselas y Milán, la gente bendice al Ejército Rojo, pues, precisamente es él quien asestó el terrible golpe a los carceleros de Europa. Junto a nosotros lucharon los heroicos aliados, y la fidelidad venció a la perfidia: la Alemania fascista se ha rendido.

Habrá sitio bajo el sol para todos los pueblos del mundo. Vivirá, así mismo, el pueblo alemán, limpio de la inmundicia fascista. Pero no hay, ni habrá sitio en la tierra para los fascistas: ese es el juramento de los vencedores. Somos libres, no queremos avasallar ni esclavizar a nadie, tampoco a los alemanes. Nosotros deseamos otra cosa: queremos reducir a cenizas la terrible plaga, salvar a los niños de la vuelta a esa peste.
Imagini pentru 9 de mayo berlin
Empieza una nueva era: la era de los labradores y albañiles, médicos y arquitectos, jardineros y maestros, libreros y poetas. Bañada en lágrimas, herida, está Europa. Hace falta mucho trabajo, obstinación, audacia y voluntad para curar todas las heridas, para que el siglo XX, salido del sangriento foso, nuevamente pueda marchar hacia la felicidad. La valentía, el talento, la conciencia de nuestro pueblo ayudarán a levantarse al mundo. Terminó el oscurantismo, no sólo de las ciudades, sino también de las conciencias. Y en la mañana de la victoria nosotros repetimos con orgullo: ¡¡viva la luz!!

Muchas veces hemos oído estas grandes palabras: “¡Gloria eterna a los héroes caídos por la libertad y la independencia de nuestra Patria!” Ante los inmortales caídos, estén donde estén sus tumbas, en el Cáucaso o en los Alpes, el caminante se quitará el sombrero, -les debe la vida. Pasarán los años y los niños hablarán de los años de la gran pena y la gran gloria –los que cayeron entonces, salvaron a sus nietos y biznietos.

En esta mañana de paz pensamos en un hombre hacia el cual se dirigen los ojos de todos. No sólo el genio militar, no sólo la vigilancia que permite al capitán llevar su barco a buen puerto a través de la terrible tormenta. Stalin para nosotros es más, ha estado sufriendo y luchando junto con cada uno de nosotros y bajo su capote no sólo late su corazón, sino el de doscientos millones de soviéticos. Por eso el nombre de Stalin no sólo aquí, sino en todo el mundo, está unido al fin de la noche, a la primera mañana de felicidad.

Pronto los hombres abrazarán a sus mujeres, los hijos a sus madres. Se inundarán de verdor los campos allí donde se derramaba la sangre y se enfurecía el fuego. Es muy difícil encontrar palabras  para expresar esa gran felicidad.

¡¡¡Patria, Tú has vencido, !!!!

Ilya Ehrenburg. Publicado en Pravda el 10 de mayo de 1945

Selección de pintura proletaria de la República Popular Rumana

Soldadoras, Gheorghe Saru
En La organización del partido y la literatura del partido (1905), Lenin afirmaba que ‘La labor literaria deber ser el tornillo y la tuerca de un único y grandioso mecanismo’. La neutralidad del artista es imposible: "La libertad del escritor burgués no es sino una dependencia enmascarada de la bolsa de oro […] ¡Abajo el escritor apolítico!; lo que se necesita es una literatura vasta, rica y variada, estrecha e indisolublemente ligada al movimiento obrero".

Tras la toma del poder por el Poder Soviético en 1917, el arte se pone al servicio de la mayoría, de la ideología que busca  el final de toda explotación del hombre por el hombre y la construcción de una sociedad nueva en el que la clase trabajadora sea tanto el origen como la finalidad de la riqueza.

Del mismo modo, tras la proclamación en Rumania de la República Popular, en 1947, los artistas ponen su pluma, su cincel y su pincel al servicio de la revolución, y comienzan a representar en sus obras los nuevos sujetos protagonistas de la historia, antes excluidos tanto del poder como de todo rol activo en la sociedad salvo el de producir riqueza para la minoría dominante; la clase obrera, la lucha contra la explotación, la mujer integrada en la producción y en su reparto, la nueva industria y, en definitiva, el proceso productivo con el cual los trabajadores estaban construyendo la nueva Rumania.

A continuación presentamos una selección de arte socialista extraída del album editado en 1964 en Bucarest por la Editorial Meridiane, Pintura Contemporánea Rumana, en el que se puede apreciar las creaciones de los artistas de la República Popular Rumana desde su proclamación popular, en 1947, hasta su publicación ; una pintura, como afirmaba Lenin en 1905, "estrecha e indisolublemente ligada al movimiento obrero".

Firma del llamamiento por la paz, Camil Ressu

Obras, Marius Bunescu
Obreros, Imre Nagy

Obrero, Henri Catargi

Calderas, Henri Catargi

La trituradora de Bologa, Aurel Ciupe

Ana Ipatescu (revolucionaria de 1848), Alexandru Ciucurencu

Primero de Mayo, Alexandru Ciucarencu

Pionera, Ion Muceleanu

Campesinos, Corneliu Baba

Descanso en el campo, Corneliu Baba

Acereros, Corneliu Baba

Huelguistas  de Grivita en 1933, Gavril Miklossy

Imprenta clandestina, Stefan Szonyi

!No los olvidaremos!, Stefan Szonyi

Obras de la hidroeléctrica de Bicaz, Theodor Harsia

Astillero, Constantin Paulet

Central térmica de Hunedoara, Eugen Popa

Nocturno del complejo industrial de Onesti, Eugen Popa

Soldadoras, Gheorghe Saru

Resistencia antifascista del 23 de agosto, Spiru Chitila

Nuevas construcciones en Bucarest, Gheoghe Spiridon

Obrera, Ion Pacea

Charla en la aldea, Gheorghe Iacob

Paisaje de Constanza, Ion Nicodim

Jóvenes colectivistas, Grigore Vasile
Entrada en la mina, M.H.Maxy

El sol blanco del desierto (película soviética en Moscofilms)

El sol blanco del desierto es una de las películas soviéticas más célebres en todas las antiguas república socialistas. La mezcla de acción, comedia, música y drama la hicieron muy famosa en su época y adquirió estatus elevado en la cultura soviética y rusa desde entonces. Los cosmonautas rusos tienen la tradición de verla ritualmente antes de los lanzamientos espaciales (algo confirmado por el astronauta español Pedro Duque, antes de volar hacia la Estación Espacial Internacional en la nave rusa Soyuz en Octubre de 2003: “También por seguir el ritual cosmonáutico, estaba en el programa de ayer de los astronautas ver la película El sol blanco del desierto, de Vladimir Motil a última hora de la tarde, antes de acostarse”. La canción principal, “Su Excelencia, la señora Fortuna” con la letra de Bulat Okudzhava, se convirtió en un gran éxito en toda la Unión Soviética.


Imagini pentru el sol blanco del desiertoLos guionistas publicaron un libro homónimo y también se publicó un videojuego sobre el filme. En 1998 se concedió a los creadores el Premio nacional de la Federación Rusa de Literatura y las Artes. Casi treinta años pasaron desde que la obra iluminó las salas.

Esta mítica película dirigida en 1969 por Vladimir Motyl es una cinta simpática, muy entretenida y desenfadada enmarcada en el más puro cine de entretenimiento. Sol blanco del desierto es una película incomprensiblemente desconocida entre el público en general y sin embargo es uno de los films más queridos y populares en Rusia. Película inclasificable por la multitud de géneros de toca la podríamos calificar como un western soviet (lo que podríamos llamar un eastern), aunque también es una comedia grotesca, al igual que es una perfecta cinta de acción y aventuras bélicas que nada tiene que envidiar a cintas del Hollywood clásico. Poseedor de un humor muy soviético, algunas de las irónicas frases del guión acabaron formando parte del léxico habitual del idioma ruso.

La acción se ambienta en la costa este del Mar Caspio, la actual Turkmenistán, donde Fiódor Sújov, soldado del Ejército Rojo, que ha luchado durante la Guerra Civil rusa durante muchos años, tras ser hospitalizado y licenciado, se dirige de regreso a su hogar junto a esposa. Sujov se encuentra con un hombre enterrado en la arena desértica hasta la cabeza de modo que su rostro se halla expuesto a los penetrantes rayos solares. El militar desenterrará y salvará la vida de este pobre diablo llamado Sayid, el cual ha sido enterrado por un grupo rebelde que se haya en guerra contra el Ejército Rojo. Junto con su nuevo compañero de viaje, Suyov se topará con una patrulla del Ejército Soviético que está peleando contra el mismo grupo rebelde que enterró a Sayid, éstos son un peligroso clan dirigido por el cruel Abdullah, un árabe islamista basmachí conocido por su crueldad. En la refriega con el Ejército Rojo, Abdullah se ha visto obligado a abandonar a su suerte a su harem compuesto por nueve mujeres que tapan su bello cuerpo con un primitivo burka. El comandante rojo, ante la imposibilidad de llevar a esta pesada carga en la misión de búsqueda de Abdullah, encomendará a Sujov la protección de las nueve mujeres del harem. Sújov termina custodiando el harem del caudillo basmachí, Abdullah, cuando sus camaradas del Ejército Rojo lo persiguen para detenerle.

De esta forma el objetivo de Sujov de retornar junto con su mujer se verá pospuesto debido a la obligación de custodiar a tan peculiares acompañantes hacia un puesto fronterizo cerca del mar regentado por un borrachín y veterano ciudadano soviético. Pero lejos de resultar una misión fácil, la indisciplina de las supuestamente dóciles mujeres, que en realidad no son nada sumisas, los enredos amorosos entre un joven suboficial ruso y la más joven de las mujeres del harem y finalmente el acecho del fuerte por parte de las guerrillas de Abdullah, a las que Sujov debe hacer frente únicamente con el arma de su ingenio y con el apoyo del fiel Sayid, inducirán a que la empresa se convierta en una amena y peligrosa aventura que hará peligrar el re encuentro del militar con su añorada esposa. Entre los ataques de los basmachí y los problemas con el harem, Sújov debe lidiar con Vereschaguin, un borracho, antiguo oficial imperial ruso de aduanas, que todavía cuida del puesto fronterizo.

Imagini pentru el sol blanco del desierto
Un gran acierto del director es estructurar la narración en forma de relato epistolar a través de las cartas imaginarias que el soldado Sujov escribe desde el desierto a su esposa lo cual confiere a la cinta un halo melancólico que se combina de manera prodigiosa con el tono sarcástico que brota de la trama. Otro aspecto que logra embellecer el relato es la magnífica y onírica música que acompaña a Sujov en su recorrido por el desierto.

Sin duda es una película soviética reseñable que, además de su acierto cinematográfico, está enmarcada en un contexto que sigue de actualidad y que supuso estrategias diferentes, de atracción o enfrentamiento, por parte del Partido Comunista de la Unión Soviética en las repúblicas de mayoría musulmana: el islamismo

Hoy, cuando los símbolos de los zares desfilan por las calles de Moscú incluso en el Día de la Victoria, insultando la memoria los trabajadores que la hicieron posible, después de la restauración del capitalismo salvaje en Rusia por los Gorbachov, Yeltsin o Putin de turno, volver los ojos hacia el pasado soviético es más necesario que nunca. En Moscofilms pretendemos hacerlo publicando películas realizadas en durante los años de socialismo en la URSS, país donde, hace 100 años, se derrotó a la oligarquía y a su bandera, la tricolor actual, y se inició la destrucción del capitalismo que hoy, sin embargo, vuelve a humillar a la clase trabajadora y a mantener a una minoría parásita viviendo sobre sus espaldas.

El sol blanco del desierto se puede ver con subtítulos en castellano pulsando en la siguiente imagen:


jueves, 4 de mayo de 2017

Primer 1 de mayo libre (Rumania, 1945)

"El pueblo rumano celebra su Primer 1 de mayo libre". En primer plano,
un miembro de la Guardia Obrera.
Tras la liberación de Rumania de las garras del fascismo el 23 de agosto de 1944 por el Ejército Rojo, donde estaban integrados miles de comunistas rumanos, en 1945 se pudo celebrar la primera manifestación de la clase trabajadora rumana del Primero de Mayo en un país libre, en el cual, en palabras de Lenin, existe  "para las clases trabajadoras, o sea para la inmensa mayoría de la población, una posibilidad efectiva, real, de gozar de las libertades y los derechos democráticos, posibilidad que nunca ha existido, ni siquiera aproximadamente, en las repúblicas burguesas mejores y más democráticas".

En el periódico ''România Liberă'' del 4 de mayo de 1945 se describe como: ''Durante más de ocho horas grandiosas olas de ciudadanos, muchos de ellos con diferentes alegorías simbolizando su esfuerzo por hacer crecer la producción y la democracia en el país, han desfilado frente al edificio del gobierno".

Las siguientes imágenes son de aquel día de 1945. Las tropas soviéticas ya estaban a punto de tomar Berlín, y la alegría por la victoria contra el fascismo llenó de euforia las calles de Bucarest.

Viva la Transilvania libre y en democracia, unida con la patria rumana democrática.
Los trabajadores de la industria aeronaútica rumana participaron en la manifestación obrera. En la imagen se muestra que
todavía el rey Mihai I, aliado de Hitler y Mussolini, continuaba ocupando el trono de Rumania (hasta su abdicación en 1948
"!Viva el glorioso Ejército Rojo libertador! !Viva el mariscal libertador Stalin"

Alegoría de la reforma agraria ya en proyecto por el gobierno de mayoría comunista: "Ahora la tierra es de quien la trabaja. Ni un palmo de tierra sin cultivar"
Carroza de la Confederación General del Trabajo: "!Aumentamos la producción y contribuímos a la derrota del fascismo!"

"!Los escritores son los ingenieros del espíritu! !Por la cultura hacia el progreso! !Viva la Rumania democrática!"
Vagón producido en la fábrica de Bucarest "Malaxa". Sus trabajadores saludan al primer 1 de mayo libre de Rumania.
Una imagen de Marx y Engels le sigue.

Universidad Politécnica: !Los ingenieros del mañana, hermanos de los trabajadores!
En la manifestación también tenía cabida el folklore. En las pancartas, "!Viva el Partido Comunista de Rumania!"
El 1 de mayo de 1945 también estuvieron presentes las banderas de los aliados antifascistas.
Sindicato de periodistas profesionales: "!Los periodistas demócratas saludan al Primer 1 de mayo libre!"
Los actores también presentes en la gran fiesta por la verdadera democracia. Entre ellos, uno de los mejores actores
de Rumania de todos los tiempos: Constantin Tanase
Deportistas: "Por un deporte popular: !Todos los deportes para el pueblo!"
Las federaciones deportivas participaron del 1 de mayo.
Clubes y asociaciones deportivas
El partido comunista y otros partidos democráticos desfilan hacia la Plaza de la Victoria, donde se celebró el Primer
1 de mayo libre

Vagones producidos en la fábrica STB de Bucarest



























Fotos de Agerpress
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