jueves, 28 de julio de 2016

El hombre soviético, por Scarlat Callimachi

Scarlat Callimachi nació un 20 de septiembre de 1896, en Bucarest, ciudad donde también moriría el 2 de junio de 1975. Formaba parte de una de las familias de boyardos rumanos, cuyos antepasados, de origen griego, habían sido señores del principado de Moldavia. Sin embargo, a pesar de su origen, fue militante del partido Comunista, gran defensor de la revolución bolchevique, y uno de los representantes de la vanguardia literaria rumana más destacados del periodo de entreguerras. Su militancia firme, tanto en las letras como en la lucha clandestina, le hizo ser conocido, por sus camaradas antifascistas y comunistas, como "El Príncipe Rojo".

En 1917 se encontraba en Petrogrado, donde sería testigo también de la Revolución obrera de Octubre, que luego cantaría en sus poemas. 

En 1960 escribiría un libro homenaje a la Union Sovietica, titulado "Un viajero en la URSS", en el cual describe sus viajes y experiencias por el primer estado de los trabajadores de la historia, comparando la Rusia que encontró antes de la Revolución Bolchevique y la que contruyeron los trabajadores soviéticos bajo la dirección del Partido Comunista.

En uno de sus capítulos, "El hombre soviético", describe una de las principales consecuencias de la Gran Revolución de Octubre de 1917: el nacimiento de un hombre nuevo, emancipado, que se sabe dueño de su propio destino, y que fue el factor determinante que logró convertir a la recien nacida Rusia proletaria en primera potencia mundial, económica, social y militar, y en la gran vencedora del fascismo, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.


EL HOMBRE SOVIÉTICO

"Sin duda, lo que más ha llamado la atención y, a la vez, admirado a los viajeros extranjeros que han visitado la Unión Soviética, desde octubre de 1917 hasta hoy, ha sido el hombre soviético.

El rol de Vladimir Ilich Lenin en la preparación de la masa del hombre nuevo, del revolucionario, del constructor del mañana, fue enorme. Gracias a su genio de educador, de guía, de director de la clase trabajadora y campesina de Rusia, la Gran Revolución Socialista de Octubre pudo ser llevada a cabo y las bases del primer estado socialista puestas sobre cimientos sólidos.

Junto a algunas decenas de miles de luchadores comunistas, junto al proletariado hambriento, junto a los destacamentos de guardias rojos,  junto al campesinado empobrecido, Lenin venció al ejército de los generales blancos y a las fuerzas intervencionistas extranjeras.


Los que fueron testigos oculares de aquellos días de Octubre y de la Guerra Civil vieron como este destacamento de revolucionarios, casi desarmados, en ropas civiles o con uniformes andrajosos, sufriendo la falta, podemos decir, del pan de cada día, derrotaron a los regimientos de cadetes, armados hasta los dientes, regimientos formados por antiguos oficiales de la armada zarista y por una unión heterogénea de diferentes elementos reaccionarios.

Estos soldados descalzos del ejército revolucionario sorprendieron a todo el mundo. Su coraje, abnegación y entusiasmo se debían, en primer lugar, al deseo de emancipación del látigo zarista y, en segundo lugar, a su voluntad de construir un mundo nuevo, un mundo propio, de los que trabajan, un mundo en el que se pudiera vivir una vida digna.

El trabajo de persuasión llevado a cabo por Lenin, junto a la vieja guardia bolchevique, había dado frutos. Los trabajadores y campesinos, la mayoría analfabetos, agotados físicamente tanto por el trabajo sobrehumano que habían realizado para bandas de infractores capitalistas, como por una desgraciada guerra,  realizaron milagros de bravura, porque en su consciencia penetraban los primeros rayos de un nuevo amanecer, deseado por la mayoría, esperado con emoción.

La Revolución de Octubre, y la lucha revolucionaria de los siguientes meses, puede ser comparada con la erupción de un volcán cuya lava quema, destruye hasta los cimientos el mundo viejo: el mundo de los productores de riqueza, hambrientos y desnudos, y el de los explotadores, lleno de lujo.

Tras el final de la guerra civil, es decir, después de la victoria del ejército revolucionario, siguieron unos largos años difíciles, de tiempos de grandes necesidades, que exigieron sacrificios de todo tipo.

Los años difíciles también fueron vencidos por el hombre soviético.

El hombre soviético, el hombre nuevo, era una realidad, no un mito, como decían los malintencionados, los enemigos de la joven república soviética.

Con una fe ciega en el poder de su trabajo, casi siempre con una sonrisa en la cara, con la frente surcada de preocupaciones, problemas u, otras veces, ira, el hombre soviético venció todas las dificultades que se interpusieron en su camino.

Cuando al principio un viajero extranjero llegaba desde muy lejos únicamente para ver al hombre soviético, al hombre soviético en el trabajo, se quedaba boquiabierto, esta es la palabra, de lo que veían sus ojos: un hombre envejecido por el trabajo y las necesidades, con herramientas anticuadas, pero en su mirada centelleaba una gran alegría, una confianza plena en el poder de su trabajo, un amor profundo hacia su joven república socialista. El pasado había sido derrumbado con sus manos, y el futuro debía ser construido con sus manos también. Eran conscientes de su papel en la historia y quería representarlo con dignidad. Este era el hombre soviético en los primeros años tras la Revolución  de Octubre.

Los años oscuros pasaron, así como pasan los nubarrones por un cielo que ha descendido cerca de la tierra.  El firmamento de la Unión Soviética se iluminaba. El hombre soviético había vencido al hambre, al frío, a las dificultades. El hombre soviético construía fábricas, escuelas, centros culturales, hospitales… Los escombros de la vieja Rusia zarista eran retirados y un nuevo mundo amanecía como de las profundidades de la tierra, arrancado con una barita mágica. La barita mágica era la mano del hombre soviético.

Llegó el año 1941. Invasión de las hordas fascistas de Hitler. Ciudades, pueblos, en llamas.

Saqueos. Muertos…muertos…El hombre soviético toma las armas.

¿Quién no ha leído sobre los hechos heroicos de los defensores de Leningrado? ¿Quién no ha seguido las fases de la batalla de Stalingrado? ¿Quién no ha escuchado sobre la valiente lucha de los partisanos? El mundo entero se admira.

El vencedor de Stalingrado fue el hombre soviético. El hombre que había llevado a cabo la Gran Revolución Socialista de Octubre.

Debo reconocer que mi mayor deseo en los viajes que he realizado a la Unión Soviética era, en primer lugar, conocer al hombre soviético; el hombre soviético sobre el que había oído tantas hazañas, del que había leído tantas páginas.

Y en realidad el hombre soviético tiene algo especial frente a los demás hombres: es optimista, sincero, alegre, confiado tanto en el extraordinario destino de su patria, como en el poder de su trabajo.

He visto a la juventud regresando del trabajo, chicos y chicas felices, discutiendo con pasión, bromeando, riendo. El cansancio de sus caras estaba iluminado de un deseo indescriptible de vida, de una ardiente confianza en el mañana, el día de su felicidad; ya no se veía a la juventud pesimista, cansado física y moralmente, sin fe en sus capacidades, sin esperanza, obsesionado por la muerte, la juventud de, por ejemplo, las dolorosas novelas de Dostoievsky.

He seguido a estos jóvenes muchas veces, tanto por los bulevares de Moscú como por las calles de Leningrado y por los parques de otras ciudades más pequeñas.  Iban los chicos y las chicas cogiéndose de la mano o del brazo, hablando ruidosamente o en susurros, con la mirada perdida hacia las sombras de la noche o mirándose a los ojos.

En su actitud y en sus gestos había una admirable pureza y sinceridad, podría decirse un romanticismo olvidado, desde hace mucho, por los que hemos crecido en otro ambiente moral y social.

En algunas estaciones de autobús y trolebús, o en la boca del metro, los grupos se separaban dirigiéndose cada uno hacia su casa. Su despedida era simple: un caluroso apretón de manos o un beso en la frente o en las mejillas, un beso puro de amistad, de amor tímido, nada del beso sensual y salvaje de las grandes ciudades occidentales.

Allí donde encuentras a un joven soviético - sean chicos, chicas o ambos sexos – se aprecia una imagen viva de una nueva vida, de una vida que nosotros no tuvimos la felicidad de conocer en nuestra juventud.

Los trabajadores de las fábricas parecen a primera vista ser hombres con alma cerrada, podríamos decir que un hombre poco amigable frente al extranjero que le visitaba en su lugar de trabajo: es decir, en la fábrica, en la obra, en el taller. Pero tras el primer saludo del extranjero, la frente se relaja y sus ojos se iluminan, respondiendo, unos con timidez, susurrando, otros con voz segura, al saludo del huésped llegado por sorpresa.

Y entonces uno se puede dar cuenta muy bien del carácter del hombre soviético: serio, concienzudo, dominado por un solo pensamiento, cumplir con su deber. Esto no significa, sin embargo, que sea un simple robot; la mejor prueba la tenemos entonces cuando charlamos con él y cuando el obrero, de cara y brazos negros, con chorros de sudor en la frente, se transforma en un hombre sociable, amistoso, profundamente humano. Tras una corta conversación, te separas de él con tristeza, así como te separas de un amigo.

El hombre soviético lee, y lee mucho.

Los taxistas cuando tienen un momento de relax, leen: periódicos, literatura, o libros técnicos; tanto los jóvenes como los mayores en los parques, en los bancos de los bulevares, leen; los viajeros en el autobús llevan, casi todos, un libro sobre sus muslos; las azafatas de los vagones del tren leen los más valiosas novelas de la literatura clásica rusa y soviética y los más recientes libros técnicos.

Todos los hombres soviéticos leen para instruirse, para escapar del cansancio del trabajo, o para pasar un tiempo agradable.

El libro es una de las principales armas del hombre soviético.

El hombre soviético es hospitalario tanto con los paisanos como con los extranjeros; él no hace distinción de raza. Es una de las características del hombre nacido después de la Gran Revolución Socialista de Octubre.

El hombre soviético es un hombre nuevo, demostrando esto en la Gran Revolución de Octubre, con los éxitos de los planes quinquenales, en los años de la guerra defendiendo a la patria, en los años de construcción del comunismo.

El hombre soviético es el más hermoso símbolo del mundo nuevo".

(Un viajero en la URSS -Un calator prin URSS-, Scarlat Callimachi, Editura de Stat Pentru Literatura si Arta, 1960, pag. 94, traducido por Un vallekano en Rumanía).

domingo, 24 de julio de 2016

El punto de inflexión: discurso de Ceausescu del 6 de agosto de 1969

El camarada Jairo Aja adquirió recientemente una copia en castellano del Informe Presentado en el X Congreso del Partido Comunista Rumano, celebrado el 6 de agosto de 1969, que compartió con este blog. Se podría decir que este congreso supone el punto de inflexión del comunismo rumano, en el cual, después de la significativa creación de la República Socialista de Rumania en 1965, dando punto final a la República Popular Rumana (1948-1965), y eligiéndose como Jefe de Estado y Presidente del Partido Comunista Rumano a Nicolae Ceausescu, se da por terminada la lucha de clases y por alcanzada la sociedad socialista, a imitación de lo ocurrido en la Unión Soviética tras el  XX Congreso de 1956, tras la muerte de Stalin.

El discurso de Ceausescu en este IX Congreso del PCR es muy significativo, pues supone quizás el punto más álgido de socialismo alcanzado en Rumania por partido y trabajadores, pero a su vez representa la transformación del partido en una élite cada vez más alejada del pueblo, abandonándose intencionadamente la lucha de clases y, por supuesto, decretándose la llegada definitiva al socialismo, como si este no fuera un largo camino hacia el comunismo; es decir, se abandonó el marxismo-leninismo, transformándose Rumania, como la mayoría de los paises autodenominados socialistas, en una especie de capitalismo de estado (o socialismo paternalista), en el que, si bien es cierto que desde el punto de vista material siguió avanzándose hacia la soberanía nacional y el bienestar de los trabajadores, en lo referente a la participación de las masas en la política y en la importancia de la política frente a lo económico se dieron dos pasos atrás frente por cada uno hacia adelante.

El resultado, lo tenemos hoy muy presente: el triunfo del golpe capitalista en diciembre de 1989, apoyado por la propia dirigencia del PCR, que se sentía encorsetada por la legislación socialista, que impedía seguir acumulando privilegios y riquezas a costa de los trabajadores, y las consecuencias de las políticas neoliberales de estos últimos 25 años: extrema miseria generalizada, emigración masiva, sanidad y educación semidestruida y trabajadores semiesclavos.

Está claro que estamos hablando de procesos históricos, no de acontecimientos que cambian la historia espontáneamente, así que el discurso del que tratamos en esta entrada es solamente un símbolo, una expresión, de unas trasnsformaciones que venían aconteciendo desde hacía tiempo, en la que se enfrentaban de forma contradictoria componentes contradictorios de la sociedad y del comunismo rumano, pervivencias de la mentalidad burguesa e intenciones de avanzar realmente hacia el socialismo, tendencias de transformar la sociedad con pervivencias de la jerarquización y división del trabajo del viejo régimen, sobre todo en un país que había estado dominado por el fascismo hasta prácticamente la llegada del Ejército Rojo y dónde se tuvo que recurrir a un gran porcentaje de miembros de la burguesia y de, incluso, militantes de la Guardia de Hierro Fascista, para hacer frente a los intentos de poner los andamios de una sociedad socialista durante los primeros años de la República Popular Rumana.

Por supuesto, en el momento del discurso Nicolae Ceausescu todavía tenía muy presente el agradecimiento de todo el pueblo rumano a la Unión Soviética por su ayuda en la liberación de Rumania y de toda Europa de las garras del fascismo, aunque poco a poco el alejamiento entre ambos paises, provocado por el exarcebamiento del nacionalismo, bandera agitada de forma cada vez má marcada por Ceausescu y la élite del partido, además de progresivo abandono de la política socialista de masas en la URSS, hace que Moscú y Bucarest acaben enfrentados, algo que se evidenció cuando Gorbachov diseñara junto con Bush en la Cumbre de Malta (marzo de 1989) la vuelta al capitalismo en todos los estados socialistas del este de Europa, incluyendo Rumania (quisiera o no Ceausescu, lo deseara o no el pueblo rumano, por las buenas o por las malas).

Por todo ello, el discurso de Ceausescu de aquel 6 de agosto de 1969, veinte años antes del golpe de estado reaccionario que reinstauró la dictadura del capital en Rumania, es de gran interés, no solo por lo que significó para Rumania, sino como símbolo del proceso de involución del Socialismo en casi todo el mundo a partir de los años sesenta, que culminaría con lo que Fukuyima llamara "el fin de la historia", es decir, el aparente triunfo final del capitalismo frente a los trabajadores, aunque sin tener en cuenta que la lucha por el final de toda explotación del hombre por el hombre es esencial en el desarrollo y la evolución de la especie, su objetivo más humanos, mientras el único otro camino posible el de la barbarie, el de la autodestrucción.

Por su interés, compartimos a continuación el discurso de Ceausescu del 6 de agosto de 1969 (los subrayados son nuestros):

NICOLAE CEAUSESCU: INFORME PRESENTADO EN EL X CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA RUMANO (6 de Agosto 1969)

Estimados camaradas: El X Congreso del Partido Comunista Rumano tiene una singular importancia debido tanto a las condiciones internas e internacionales en que celebra sus labores,como al hecho de que tiene lugar en vísperas de nuestro glorioso jubileo.,El Aniversario de un cuarto de Siglo del histórico acontecimiento de Agosto de 1944, que condujo a la liberación de Rumanía del yugo fascista y marco el comienzo de la revolución popular,anti imperialista,abriendo una nueva era en la historia del pueblo rumano.

En nuestro País habían sido liquidadas las ultimas libertadas democráticas e instaurada la dictadura militar-fascista,siendo Rumanía entregada a los brazos del imperialismo alemán y arrastrada a la guerra contra la Unión Soviética. Corresponde al Partido Comunista Rumano el merito histórico de que,en aquellas graves circunstancias, logro encontrar el camino para colaborar con todas las fuerzas antifascistas con el fin de derrocar la dictadura militar-fascista,sacar a Rumanía de la guerra anti soviética y unirla a la coalición anti hitleriana.

Cabe mencionar que la gran acción del 23 de Agosto de 1944 fue posible también gracias a las condiciones internacionales favorables. En este sentido tenemos en cuenta,en primer lugar,las derrotas sufridas por el fascismo alemán,las brillantes victorias logradas por el ejercito soviético,los golpes cada vez mas duros que este asestaba al hitlerismo ,la lucha de las demás fuerzas de la coalición antifascista.Es sabido que la Unión Soviética y su ejercito soportaron el fardo mas pesado de la guerra y consintieron los mayores sacrificios materiales y humanos en la lucha contra el fascismo.

El pueblo rumano,al igual que otros pueblos, guarda una viva gratitud a los pueblos soviéticos y a su ejercito por la contribución decisiva a la salvación de la humanidad de la esclavitud fascista.

Camaradas: Podríamos decir, sintetizando que en estos 25 años hemos pasado del sistema burgués, en el que se mantenían considerables restos feudales, al sistema que ha liquidado para siempre la explotación del hombre por el hombre, el pueblo rumano ha creado con éxito la sociedad nueva, socialista.

Bajo la dirección del partido comunista,la clase obrera,en alianza con el campesinado los intelectuales y las demás capas sociales,ha conseguido en el desarrollo de la patria, victorias notables de las cuales nos podemos enorgullecer con justa razón".

martes, 19 de julio de 2016

El Tratado de Amistad Rumano-Soviético de 1948

Una de las pocos vídeos existentes, o al menos públicos, de Stalin junto a los líderes del nuevo gobierno rumano, el surgido tras la derrota y expulsión del fascismo de Rumania por el Ejercito Rojo y los soldados comunistas rumanos, es el que se realizó durante la firma del Tratado de Amistad Rumano-Soviético, en 1948. En él aparecen el líder soviético junto a Molotov, canciller de la URSS y defensor del rechazo al Plan Marshall, Gheorghiu-Dej, entonces Secretario General del Partido Comunista de Rumania, Ana Pauker, ministra de exteriores rumana, y Petru Groza, primer ministro del gobierno del Bloque Democrático, que ya no era el del rey Mihai I, que había abdicado el día 30 de diciembre de 1947, lo que dio lugar a la proclamación de la República Popular Rumana.
Manifestación en Bucarest con motivo de la proclamación de la República
Popular Rumana (diciembre de 1947)

Este tratado vincularía desde entonces a Rumania con los países de su entorno, y la encuadraría en el denominado "Bloque Socialista" frente al "Bloque capitalista" (este último ya decidido a tomar el relevo ideológico y económico del de la Alemania nazi).

La historia de este tratado se relaciona directamente con una propuesta realizada por el gobierno del todavia presidente de EE.UU., Harry S.Truman, el genocida de Hiroshima y Nagasaki. Este, bajo la excusa de ayudar a la reconstrucción de la Europa destruída tras la Segunda Guerra Mundial, propone el 5 de junio de 1947 el conocido como Plan Marshall (que toma el nombre del Secretario de Estado que lo elabora). El gobierno de Petru Groza fue invitado por los norteamericanos, al igual que el resto de los países afectados, a acogerse a dicho plan, que pretendía atraer bajo la influencia de Washington a todos los países europeos, para imponer en ellos el modelo liberal que, finalmente, se instauró en las zonas que finalmente terminaron sometidas al nuevo imperio yankee.

Esta propuesta supone una agresión al pacto tácito que existía entre las potencias vencedoras, según el cual cada una se responsabilizaría de gestionar y dirigir la reconstrucción y organización de la zona liberada por ellos. Esta política se concreto en el Tratado de Yalta, en 1945, donde se decidió la división de Alemania entre los cuatro paises "libertadores", aunque pronto las partes correspondientes a Francia, Inglaterra y EEUU decidieron unilateralmente la división de Alemania en dos, la democrática y la capitalista.

Los paises controlados por Estados Unidos y su Plan Marshall
En 1947,  pues, cuando se propone el Plan Marshall, tanto Inglaterra como EEUU habían decidido ya unificar las partes de Alemania bajo su administración, aunque Francia todavía era recelosa. Sin embargo, al final, y tras aceptar también el sometimiento a la financiación norteamericana, Francia decide unirse. Los ambiciosos planes de Washington chocarán, sin embargo, con la resistencia de las zonas administradas por la URSS. Así, el 12 de julio de 1947, Gheoghe Tatarescu, Ministro de Exteriores y Vicepresidente del Consejo de Ministros de Rumania, comunicará a Gran Bretaña y Francia su negativa a participar en la Conferencia de París, donde se iba a debatir el programa de redireccionamietno económico de Europa bajo control de Estados Unidos.

En Scanteia, órgano oficial del Partido Comunista, entonces Partido de los Trabajadores, se publica el comunicado palabra por palabra:

El gobierno de Rumania considera que la organización propuesta por el gobierno británico y francés llevará fatalmente al resultado que significa, por un lado, la perdida de independencia por la cual los países europeos deberían mantener con respecto a su política económica, y por otra parte la injerencia en los asuntos internos de estos países. Además, cualquier plan de potenciamiento económico europeo solo se puede aceptar si cuentan con el apoyo de todos los países del continente y si se apoyan en la colaboración en primer lugar de la URSS".

Las intenciones de EEUU de hacerse con el control de toda Europa son frenadas en seco en los países liberados por la Unión Soviética, y donde el componente obrero y comunista tiene mayor impotancia en las decisiones. Mientras lo que será mas tarde la Europa capitalista se pliega a las exigencias de Washington, sometiéndose a cambio del plan de inversiones que continua la fórmula de la dominación del capital sobre la fuerza de trabajo, en la Europa del Este la reconstrucción se planificará desde las premisas del Socialismo y de la lucha por la erradicación de toda explotación del hombre por el hombre.

La Alemania administrada en cuatro partes tras la victoria soviética
contra el nazismo, con el compromiso de las partes de negociar
la unificación, roto por Estados Unidos, Inglaterra y Francia
Es decir, Rumania elige confiar y colaborar con la Unión Soviética, más cerca geográficamente y que había liberado al país de los nazis de Antonescu y los genocidas legionarios. Scanteia publicará algunas noticias donde se remarcan los debates que se daban entonces en las zonas controladas por EEUU: "El Yorkshire Post y The Observer han expuesto muchas dudas: que el Plan Marshall presupone la renuncia a la soberanía nacional (...). El pueblo rumano desea vivir libre, independiente, en unión de la fuerte amistad con la Unión Soviética, con los pueblos democráticos de su alrededor y con el resto de los pueblos amantes de la libertad. Y desea que su decisión sea respetada"

El 11 de enero de 1948 una delegación rumana viaja a Moscú, conducida por el Ministro de Finanzas, el comunista Vasile Luca, acompañado de Gheoghe Maurer, Miron Constantinescu y otros miembros del gobierno. Su objetivo era negociar las condiciones del futuro Tratado de Amistad. Recordemos que el rey Mihai había dejado de ser ya Jefe de Estado del país el 30 de diciembre de 1947, fecha en la que se proclamó  la República Popular de Rumania.

El 2 de febrero de 1948, el gobierno hizo pública su decisión de que a la delegación económica que se encontraba en la capital soviética se sumara una delegación gubernamental formada por Petru Groza, el Primer Ministro, Lothar Radaceanu, Ministro de Trabajo y Seguros Sociales, Gheorghiu-Dej, Secretario General del Partido de los Trabajadores, y otros líderes del partido, como Ana Pauker, todos recién llegados de Hungría tras firmar allí un tratado de amistad con el país vecino. Un tratado de tal importancia como el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua no podía ser firmado sin la presencia del Primer Ministro, y por ello los negociadores de Vasile Luca, tras la llegada al acuerdo, esperan la llegada de la delegacion gubernamental. 

El tratado sería firmado finalmente el día 4 de febrero por Molotov, Canciller Soviético, y Petru Groza, Jefe del Gobierno de Rumania. A esta firma pertenecen las imágenes que se muestran en el vídeo que aparece al final de la entrada. 

El pueblo rumano enterrando la monarquía y
al capitalismo junto al nazismo:
cartel de la proclamación de la R.P.R.
De los 6 artículos del tratado, los dos primeros se referían a Alemania y al compromiso mutuo de defenderse en caso de un ataque desde la nueva Alemania fascista, la surgida por la unión unilateral de la parte norteamericana, francesa e inglesa:

"Las partes contratantes se obligan a tomar todas las medidas posibles en común para enfrentar cualquier repetición de las agresiones de parte de Alemania o de cualquier otro estado que se una con Alemania, directamente o en cualquier otra forma". Se precisa además que se actuaría "en concordancia con los principios de la carta de la ONU".

Estos artículos se firman ante la evidencia de que Estados Unidos no vino a Europa a reconstruirla altruistamente, sino que su objetivo principal era controlarla, sin ceñirse tan solo a la parte que, tras el final de la guerra, quedara bajo su administráción. Ante las posibilidades de que desde Alemania (todavía unida, aunque bajo diferentes administraciones) se organizara un ataque hacia la parte soviética o hacia otro país del este de Europa, la URSS firma tratados de amistad y apoyo mutuo con los países liberados por el Ejercito Rojo, comprometiéndose todos a apoyarse y defenderse mutuamente. 

El Tratado preveía una duración de 20 años, y si ninguno de las dos partes lo denunciaba con un año de antelación, se renovaría por periodos de cinco años. La agresión que supone el Plan Marshall es entendida por Molotov y Stalin como una injerencia norteamericana, a la que hoy estamos tan lamentablemente acostumbrados, y los diferentes tratados de amistad son, en principio, una forma de defensa contra lo que brillantemente anticiparon como un intento de hacerse con el control de toda Europa dirigido desde Washington, como una perpetuación del derrotado fascismo pero con máscara democrática. 

La división definitiva de Alemania en 1949 y la formación de los dos bloques económicos y militares será la consecuencia del imperialismo yankee, que enfrentará al mundo en lo que todos conocemos como Guerra Fría hasta finales del siglo XX.

En el siguiente video, como ya se ha hecho referencia más arriba, se puede presenciar el momento de la firma de aquel Tratado de Amistad Rumano-Soviético, con la presencia de Molotov y Stalin, por parte soviética y Petru Groza, Ana Pauker y otros líderes comunistas rumanos, como Vasile Luca o Gheorghiu-Dej. 

video


viernes, 15 de julio de 2016

"Suicidan" en la cárcel al hacker rumano que reveló los correos de Hillary Clinton, Bush o Collin Powell

El hacker rumano Marcel Lazar Lehel, conocido en internet como “Guccifer”, ha sido encontrado
El fallecido Marcel Lazar, en el momento de su detencion en Rumania
muerto en la cárcel de Virginia donde se encontraba recluido acusado de capturar y difundir los correos electrónicos de Hillary Clinton cuando esta era Secretaria de Estado. Su cuerpo apareció colgado en su celda, aunque el rumano no había dado muestras de depresión o arrepentimiento por sus acciones.

En los citados correos, que el propio Lazar afirma fueron muy fácilmente accesibles para él, parece que había secretos de estado, Tras su difusión, Estados Unidos pidió la extradición del hacker rumano y Rumania, sumisa y complaciente con el amo, se la concedió rauda y veloz. A pesar de que la mayoría de los paises niegan la extradición de sus propios ciudadanos hacia terceros paises y que la U.E. rechaza toda extradición a paises donde está vigente la pena de muerte (como EEUU), el presidente rumano y la justicia del pais se bajaron los pantalones serviles sin pensárselo dos veces sobre ello !Una orden es una orden! 

Lazar, alias Guccifer, reconoció sin problemas que había entado en los servidores de la Secretaria de Estado ocupada por Hillary Clinton en varias ocasiones, y que la captura de los mensajes fue muy sencilla, porque carecia de cualquier medida extra de seguridad. 

El FBI no ha hecho nada contra Hillary Clinton, a pesar de su evidente falta de interés en proteger los mensajes de "seguridad nacional", y exigió a Rumania la entrega del actualmente fallecido Marcel Lazar Lehel,, que parece que también había hackeado los correos electrónicos de los ex presidentes estadounidenses George H. W. Bush y George W. Bush y del ex secretario de Estado Colin Powell, 

Guccifer ya había sido condenado en Rumanía a tres años de prisión en 2012 por haber accedido al correo electrónico del director del Servicio de Inteligencia rumano, aunque no llegó a entrar en la cárcel.

El sospechoso suicidio puede quedar sin esclarecer jamás, aunque el gobierno rumano será cómplice de su destino al haber decidido extraditar a uno de sus ciudadanos a un país al cual incluso la legislación de la Unión Europea, a la que pertenece como miembro, rechaza cualquier extradición. En todo caso,  ya sabemos como se los gastan las fuerzas de seguridad norteamericanas con minorías o pesonajes incómodos, con una amplia gama de estilos y herramientas: desde el tiro a bocajarro al "negro" desarmado, al encierro en campos de concentración como el de Guantánamo, pasando por el "suicido" en la celda.

jueves, 14 de julio de 2016

Motín en once cárceles de Rumania por las condiciones denigrantes de los presos

Aunque los medios de propaganda solo se preocupan, normalmente, de justificar los crímenes de sus grandes accionistas propietarios buscando los tres pies al gato en la antigua  Rumania comunista, que ha servido durante 25 años como excusa para justificar los delitos contra el pueblo rumano de la oligarquía capitalista, mira por donde estos dos últimos días se están produciendo motines en 11 prisiones del país en protesta por las ínfimas condiciones higiénicas y humanas de los presos.

Entre estos tópicos, es muy repetitivo, y muy del gusto de la prensa internacional, también en manos de mafiosos y criminales económicos de cada país, hablar de las condiciones de orfanatos o prisiones de la Rumania Comunista,

Sin embargo, y precisamente, hace apenas tres meses el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (CEDO), volvió a condenar a Rumania (ya es la tercera o cuarta vez) a una multa de 80 millones de euros por las condiciones inhumanas de las cárceles del país, ante lo cual la ministra de justicia, Raluca Pruna, pidió que se aplazara la obligación de pagar por la incapacidad del estado rumano de pagar esa cantidad.

Las protestas han empezado en la prisión de Iasi, donde más de 100 presos han iniciado una huelga de hambre, y se han extendido como la pólvora por todo el país. En algunas de las prisiones, como las de Botosani, Bistrita o Tulcea, algunos detenidos han subido a los tejados y han prendido fuego a colchones o instalaciones. 

Los principales motivos de las protestas son la aglumeración en las celdas, en ocasiones 10 personas en 40 metros cuadrados, las posibilidades de participación en actividades lucrativas y deportivas, el horario de televisión, el acceso a los servicios médicos y la calidad de estos, y el acceso a la libertad condicional. En general, las condiciones inhumanas a las que son sometidos los presos en los campos de concentración que son las cárceles del país.

De momento, en todas las prisiones unidas a la protesta hay presos en huelga de hambre, En Tulcea, los presos han prendido fuego a los colchones y han lanzado por las ventanas los mendrugos de pan de su ración, y en Miercurea Ciuc se ha tenido que utilizar gases lacrimógenos para calmar la situación temporalmente. Parece que hay al menos 700 presos que han rechazado comer nada en todo el país. En la prisión de Aiud un detenido ha muerto, no se han hecho públicas las causas, aunque  la versión oficial es que se ha suicidado.

Son conocidas las condiciones de los presos rumanos en todo el país, olvidados entre los muros de las prisiones, donde parece que los derechos humanos no tienen acceso. Si la situación de los trabajadores fuera es muy difícil, no hay que hacer un excesivo esfuerzo imaginativo para hacerse una idea de como serán dentro de los barrotes de los que son verdaderos centros de castigo de Rumania.

Los detenidos rumanos, por cierto, están condenados de por vida a tener que mostrar su certificado de penales a todo contratador, pues la ley del trabajo capitalista rumana permite que los empleadores exijan a los candidatos al puesto de trabajo demostrar su historial penal. Así que nadie los contrata, por lo que, generalmente, acaban volviendo a la cárcel tarde o temprano, al hacinammiento, el contagio de enfermedades y escasa atención sanitaria y a estar en manos de vigilantes y policia, tras los opacos muros donde no se sabe jamás lo que sucede, mientras los medios de propaganda capitalista callan, puesto que la barbarie inherente al capitalismo sigue llenando los bolsillos de sus amos, a no ser que la situación estalle como en estos días.

Cuando la tormenta pase, el silencio volverá a cubrir convenientemente la miseria, la tortura, y la violencia del sistema, y continuarán haciédose loas de la dictadura del capital, con el adecuado maquillaje democrático y mediático  para seguir intentando hacer pasar la barbarie por paraiso.

lunes, 11 de julio de 2016

La URSS, ganadora de la primera Eurocopa (1960)

La Eurocopa de fútbol de 1960 fue la primera edición de este torneo, denominado oficialmente entonces Copa de Naciones de Europa o, simplemente, Copa de Europa. La fase final del campeonato, con las cuatro selecciones semifinalistas, se desarrolló en Francia entre el 6 de julio y el 10 de julio de 1960. El ganador del primer título fue la Unión Soviética.
Aquel año, cuando incluso el fútbol en la parte occidental de Europa era principalmente deporte, y no un negocio de mafiosos, un "espectáculo mediático", como hoy día, la superioridad del Socialismo también se demostraba de forma arrasadora en el balonpié, como en el resto de deportes.

Así, la URSS ganó la final contra el equipo de Yugoslavia, por 2 a 1, mientras la consolación la ganaba Checoslovaquia, contra el anfitrión Francia, por 2 a 0. De este modo, los tres primeros puestos los ocuparon equipos de paises socialistas.

Es más: en los cuartos de final también estaría presente Rumanía, que perdió con Checoslovaquia. La superioridad de los equipos comunistas se ve en la selección del mejor equipo del torneo  elegida por la propia UEFA:

Fue la Eurocopa en la que España, por órdenes del dictador sanguinario Francisco Franco, se retiró de la competición para evitar que sus jugadores viajaran a la Unión Soviética (hasta la fase final de los últimos cuatro equipos, celebrada en Francia, los partidos eran a ida y vuelta)  y vieran como vivían allí realmente los trabajadores, y que quizás decidieran quedarse allí (teniendo en cuenta la miseria en la que el fascismo tenía sumida a la clase obrera española) o trajeran noticias del bienestar de los trabajadores soviéticos que terminaran haciéndose públicas.

No hay que olvidar, en este sentido, que la mayoría de los jugadores de estas selecciones de los entonces paises socialistas, habían vivido los tiempos de la agresión fascista y sabían cuánto cuesta realmente conseguir la libertad, a la vez de la vida miserable que supone vivir explotados por terratenientes o empresarios sin escrúpulos. Todavía no había triunfado la reciente política de conciliación con el capitalismo o de dar por terminada la lucha de clases impuesta en el XX Congreso del PCUS por Kruchev, Brevnev y el resto de oportunistas revisionistas, que ha llevado a la situación actual de reistauración del capitalismo salvaje en Rusia, y los trabajadores y campesinos, es decir, también los jugadores de aquellos equipos, todavía compartían la emoción de haber conquistado el poder y la convicción en la ideología comunista como única manera de lograr la emancipación y el final de toda explotación.

Se trata, pues, de una victoria de la que todos los trabajadores del mundo se alegraron, sin duda alguna, conseguida por grupos de jugadores cuyo esfuerzo no se basaba en los millones recibidos a cambio, o en la búsqueda de una vida de parásitos basada en vivir del cuento, como las estrellas de hoy (Messi, Ronaldo, Ibrahimovic, Pogba, Casillas, etc...), sino en su amor al deporte, a su país y, en el caso de los estados socialistas, a su clase social.





domingo, 10 de julio de 2016

Solidaridad con los camaradas comunistas de Polonia (y con los de todo el este europeo).

Cuatro camaradas del Partido Comunista de Polonia (PCP) han sido condenados a 9 meses de libertad vigilada, multa y trabajos comunitarios por un tribunal polaco, basándose la sentencia en el artículo 256.1 del Código Penal que prevé hasta dos años de cárcel a quien “públicamente promueva el fascismo u otro sistema estatal totalitario”, y que les ha sido aplicada por “propagar ideología comunista”.

La denuncia fue puesta por el diputado del partido derechista Ley y Justicia (PiS), Bartosz Kownacki, En el escrito de acusación se señalaba que los militantes comunistas estaban promoviendo públicamente un sistema totalitario al publicar en el periódico “Brzask” artículos “directamente relacionados con el sistema comunista y el marxismo-leninismo, que en el contexto de la experiencia histórica es contradictorio con los valores democráticos”.

El veredicto de condena a los camaradas polacos fue adoptado al mismo tiempo que el Parlamento del país votaba una ley sobre “la prohibición de la promoción del comunismo”, que obliga a las autoridades locales a cambiar los nombres de las calles y otros objetos asociados al comunismo, lo que supone un ataque contra la tradición a la historia del movimiento obrero local y mundial.

Se trata, pues, de una muestra más del renacimiento del fascismo en toda la Unión Europea, en una campaña en la que se intenta identificar a los criminales fascistas, que buscaban la creación de una sociedad desigual, jerarquizada y con una mayoría esclavizada por una minoria que se apropia de la riqueza de todo, alcanzada a traves del genocidio, con la ideología comunista que, al contrario, pretende el fin de toda explotación del hombre por el hombre, la igualdad de todos los seres humanos y, para ello, tiene que acabar con los privilegios de la oligarquía. Es normal que la Unión Europea, como cualquier estado o alianza capitalista, intente no tanto perseguir a la ideología criminal fascista, que comparten detrás de las apariencias democráticas, como identificar con ella al comunismo, como forma de debilitar e intentan destruir a aquellos que proponen que la dictadura del capital, sea cual sea la forma, sea erradicada de la faz de la tierra.

La campaña de represión anticomunista acrecentada en los países del Este europeo, con la complicidad de la Unión Europea se expresa también en Polonia y otros estados sometidos hoy al dominio de los más fuertes (o los que más capital atesoran), en el desmantelamiento y destrucción de monumentos soviéticos, comunistas y antifascistas, en un evidente intento de resarzirse por haber sido derrotados por el Ejército Rojo y los partisanos comunistas de Polonia y todo el mundo en la Segunda Guerra Mundial, pesadilla con la que siguen soñando cada noche.

Así, el gobierno polaco planea retirar cerca de quinientos monumentos soviéticos, según anunció el director del Instituto de la Memoria Nacional, Lukasz Kaminski, a principios de este año: «Estos monumentos deberían de haber sido demolidos en la década de los 90 (tras el fin del régimen comunista)», dijo Kaminski, quien calificó de «fatal error» la decisión que entonces se tomó de preservarlos".

También en Rumanía esta campaña anticomunista, y profascista, se concretó ya desde 1991 en la Ley de Seguridad Nacional de 1991 que, como la polaca, dice, textualmente, que "constituye una amenaza a la seguridad nacional de Rumania (...) toda iniciacion, organizacion, ejecucion o apoyo en cualquier modo a acciones totalitarias o extremistas de origen comunista, fascista, legionaria o de cualquier otra naturaleza racista, antisemita, revisionista, separatista que ponga en peligro la unidad e integridad territorial de Rumania como la incitacion a hechos que pongan en peligro el orden del estado de derecho".

Las "alas" del capitalismo rapiñando a la clase obrera (Laurentiu Ridichiu)
De hecho, la retirada de monumentos a la memoria del movimiento obrero y a la victoria de la Unión Soviética contra el fascismo en la SGM han sido consumada prácticamente en su totalidad o escondidos en oscuros almacenes, además de que cualquier intento de legalizar un partido comunista han sido rechazados por la justicia capitalista invocando la citada ley. 

Recientemente, en el lugar en el que los trabajadores rumanos levantaron la estatua de Lenin, se inauguró un nuevo monumento en honor a la rapiña capitalista, es decir, a los logros de los anticomunistas contra su propio pueblo durante estos 27 años de dictadura capitalista,  un bodrio escultórico, muy propio de este mundo donde el capital mata todo lo humano, también el arte. El "monumento", por llamarlo de alguna manera,  al que bautizaron como "las alas", no es más que una loa a la reinstauración y el nuevo triunfo de la desigualdad, la pobreza de la mayoría y los privilegios de una minoría de delincuentes logrados a través de la explotación de los que trabajan y de otros pueblos. Todo contra lo que, precisamente, luchan los comunistas,  y de ahí el empeño en su persecución, especialmente en los paises del este, donde hasta hace poco más de un cuarto de siglo el trabajo, la sanidad, la educación, el ocio, la cultura o el deporte eran derechos que no tenían que comprarse.

sábado, 2 de julio de 2016

Los pensionistas rumanos sobreviven con una pensión media de apenas 190 euros al mes.



El gobierno rumano decidió a principios de este año la subida de las pensiones un 5%. ¿Qué significa realmente la noticia? ¿Va a mejorar la calidad de vida de los pensionistas rumanos? Nada de eso.

En realidad, la pensión media de los pensionistas rumanos, según los datos ofrecidos por Digi24.ro, va a ser de 930 lei (cantidad tras apllicarse el 5% de subida), es decir, apenas 210 euros brutos al mes. Si tenemos en cuenta que a los pensionistas se les aplica, como a todo el mundo, el impuesto único (es decir, igual para todos, independientemnete de sus ingresos) del 16%, el jubilado medio ha de sobrevivir y llegar a fin de mes con apenas 175 euros netos al mes.

Pensionistas rumanos haciendo cola para recibir ayuda alimentaria de la U.E.
Se trata de uno de los verdaderos "milagros" del sistema capitalista en Rumania: ¿Cómo pueden sobrevivir los pensionistas rumanos con menos de 175 euros al mes. Hay que tener en cuenta que hablamos de "media", y, como se puede ver en la imagen adjunta, esta está inflada debido a la élite de pensionistas que reciben pensiones extremadamente altas, en comparación con las de la mayoría.
Como observamos en la imagen, más de 3,2 millones de pensionistas, viven con menos de 1000 lei mensuales (unos 190 euros netos), mientras que otros 1,5 millones lo hace con entre 1000 y 2000 lei (es decir, con menos de 370 euros brutos). En la cúspide, un pequeño porcentaje de pensionistas , según el Centro Nacional de Pensiones, recibe una pensión muy alta; así, la pensión máxima recibida por un rumano es de 28.825 brutos, unos 5.000 euros netos

Por último, solamente unos 140.000 reciben de pensión más de 2000 lei y solo 20.000 jubilados cobran más de 3.000 (es decir, más de 550 euros), cantidad que, aunque se trata de los "privilegiados" de entre los pensionistas, no permite vivir con desenvolutura en la Rumania actual.

Caso aparte son los 450.000 pensionistas del sector agrícola, que tienen otro sistema de jubilación en Rumania, y que reciben como media, al mes, apenas 400 lei (apenas 90 euros). Este medio millón de personas simplemente se deja morir en sus casas ante la indiferencia del estado y de la clase capitalista que ha provocado su situación.

Los pensionistas han sido uno de los grandes perjudicados por el desastre provocado por la reinstaración del capitalismo tras el golpe de estado de 1989, pues tienen que malvivir en la sociedad del "sálvese quién pueda", con un estado raquítico y unos servicios públicos en proceso imparable de saqueo, y que asisten como testigos impontentes de la destrucción de la enorme riqueza industrial y agrícola construida con sus propias manos durante los años socialistas.

Lo cierto es que, aunque el gobierno venda la noticia de la pírrica subida de las pensiones como un "gran avance", en la Rumania actual, estado miembro de la Unión Europea,  expoliada por la minoria capitalista local y las multinacioneles extranjeras, los antiguos trabajadores socialistas, hoy pensionistas, reciben como premio por sus años de duro trabajo una pensión con la que la mayoria dificilmente puede sobrevivir y llegar a fin de mes.

Un mal que no es, por otro lado, específico de Rumania, ni mucho menos, sino que sufren trabajadores y pensionistas en todos los antiguos paises socialistas, empezando por la propia Rusia, y pasando por Polonia, Bulgaria, Lituania, Chequia y el resto de actuales, para muchos anticomunistas, "paraisos capitalistas",  en los cuales la clase dominante, cuyos líderes fueron protagonistas de una forma u otra del derrumbe del estado socialista, no tiene límites en lo referente al saqueo de la riqueza que antes era de todos y de humillar a los trabajadores empobreciéndoles mientras ellos se llenan los bolsillos con el fácil botín, con el aplauso y colaboración de las oligarquías de de Estados Unidos y la Unión Europea.

miércoles, 29 de junio de 2016

Dos poemas de Gheorghe Ungureanu

Imagini pentru gheorghe ungureanuGheorghe Ungureanu es el actual presidente de uno de los pequeños partidos que intentan superar la criminalización mediática que sufren los comunistas para salvar a Rumania del desastre en el que se sumió tras el golpe de estado de diciembre de 1989. Nacido en las cercanías de la ciudad de Curtea de Arges, antigua capital valaca, afirma haber sido perseguido en los últimos años del comunismo rumano (se considera a sí mismo como disidente, en unos momentos en los que el PCR había roto totalmente con las masas y  se disponía a dar el salto hacia el capitalismo cuanto antes), pero defiende la ideología comunista como la única capaz de llevar a un pueblo hacia su soberanía y a sus trabajadores a la emancipación.  Actualmente, el grupo dirigido por Ungureanu se ha unido en la que llaman Alianza de los Comunistas que forman junto al Partido Comunitario (*), del camarada Petre Ignatencu, para colaborar en la reconstrucción del Partido Comunista en Rumania.

Ungureanu nos ha enviado dos poemas suyos para su difusión, que hemos traducido al castellano. El primero, sobre el asesinato de Ceausescu ("¿Por qué matasteis al viejo?"), y el segundo sobre las consecuencias del golpe de 1989 que convirtió a Rumania, y así titula el poema, en "la letrina de Europa".

¿Por qué matásteis al Viejo?

Aunque pobres y humillados
por los oportunistas sarnosos,
todos esperábamos vivir mejor
cuando matásteis al viejo…

Agentes y fariseos del este,
de la mano con los del oeste,
enemigos del pueblo ancestral
!Asesinásteis al viejo!…

Mentiras de las gordas,
tras el  “muy querido y estimado”,
escondiais malas intenciones:
!quitáros de enmedio al viejo!…

Dispararon los soldados
como en una pesadilla
sobre su Comandante Supremo
ejecutando órdenes extranjeras
!Acabásteis con el Viejo!

Teníamos una vida luminosa,
puesto de trabajo y hogar;
Y desde entonces,
los palacios son vuestros,
y nuestras las chabolas
junto a la tumba del viejo…

(19 de enero del 77/1993)


La letrina de Europa

Ha salpicado de nuevo la letrina
heces de odio y verguenza,
fermentada defecación
sobre mi pueblo, mi país..
Vidente con papada inflada
cuando el veneno mortal grita
y nos arroja así el guante:
"!Sois un pueblo débil!"

Lloriqueando hacia el cielo
insultando por doquier
empujándonos a la revuelta,
como a escoria,  pueblo rumano...

Balan los dementes profanando
sobre nuestro Moş Gerilă [1]...,
sustituyéndolo por un pavo:
!el extraño anciano navideño!

Vierte palabras infernales
sobre nosotros, ahora, la letrina,
y proclama glorificaciones
a un tipo de Timişoara [2]...

Pero aguantaremos como robles,
sin tener en cuenta a charlatanes;
!nosotros no traicionamos los
 grandes logros del pueblo !

Defendemos el Socialismo,
la Patria, la Democracia:
Sabemos qué es Occidente:
!Barbarie y esclavitud !

(Publicado en el diario "Vorbe", año I, número 5/8, 1999).

(*) El Partido Comunitario de Rumania es el nombre actual del anterior Nuevo Partido Comunista Rumano (NPCR), dirigido por Petre Ignatencu. El cambio de denominación tiene como objetivo que la justicia permita que el Partido Comunista pueda registrarse como partido político, pues hasta ahora su inscripción en el registro de partidos ha sido continuamente rechazada, a pesar de la sentencia de la CEDO favorable a que se permita su legalización.

(1) Moş Gerilă. Durante los años comunistas, en Rumanía la Navidad estaba representada por el "abuelo de hielo", personaje tradicional relacionado por el invierno, hasta que tras 1990 se impuso la influencia norteamericana y el abominable Papá Noel.

(2) En Timisoara empezó a gestarse el golpe de estado de diciembre de 1989. El personaje al que se refiere es el pastor protestante László Tőkés, al que la propaganda otorgó el papel clave de iniciador de la revuelta (hoy es miembro del partido nacionalista húngaro y europarlamentario europeo). En realidad, el 24 de julio de 1989 la televisión húngara Maghiară entrevistó al citado László Tőkés, criticando este a las autoridades de la iglesia protestante en Rumania, a la vez que al estado rumano. En consecuencia, el obispo de Oradea decidió destituir a Tőkés de su parroquia de Timișoara. El rechazo László Tőkés a aceptar la decisión estríctamente religiosa provocó que, tras la denuncia del obispado, el juzgado decidiera la evacuación del susodicho de la casa que ocupaba, propiedad de la iglesia. Esto fue aprovechado para, con la excusa de evitar el desalojo legal de Tőkés , crear la chispa de la contrarrevolución, diseñada por Moscú, Washington y, probablemetne, también Budapest. En realidad, pues, las protestas de Timisoara tuvieron un origen religioso, lo que contrasta con la propaganda oficial de que en la Rumania Socialista se perseguía la religión y demuestra que las protestas de Timisoara tuvieron un origen religioso, problemas internos de una iglesia, al menos formalmente, y su trasnformación en protesta política fue teledirigida.

domingo, 26 de junio de 2016

Por qué los trabajadores británicos necesitan un Brexit (Partido Comunista de Gran Bretaña M-L)

Reproducimos a continuacion el comunicado del Partido Comunista de Gran Bretaña (marxista-leninista) ante el referéndum sobre la permanencia o salida del Reino Unido en la Unión Europea. Los camaradas se posicionan firmemente por la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y explican el porque de la conveniencia para los trabajadores británicos de que finalmente vaya a ser así ( sus razones se pueden hacer extensivas a los trabajadores de toda la U.E.):


Por qué los trabajadores británicos necesitan un Brexit

Salir de la UE debilitaría indudablemente la capacidad de los imperialistas británicos, europeos y norteamericanos para dominar el globo, dando así nuestra lucha por el socialismo un pequeño paso hacia delante.
“Desde el punto de vista de las condiciones económicas del imperialismo, esto es, la exportación de capitales y la división del mundo por los poderes coloniales ‘avanzados’ y ‘civilizados’, los Estados Unidos de Europa, bajo el capitalismo, o son imposibles o son reaccionarios...
“Por supuesto, son posibles los acuerdos temporales entre capitalistas y entre Estados. En este sentido los Estados Unidos de Europa son posibles como un acuerdo entre los capitalistas europeos... ¿pero con qué fin? Solo con el propósito de suprimir conjuntamente el socialismo en Europa... Sobre la actual base económica, es decir, bajo el capitalismo, los Estados Unidos de Europa significarían una organización de la reacción”. (Sobre la consigna de los Estados Unidos de Europa, Lenin, 23 de agosto de 1915)
Aunque las condiciones particulares han cambiado considerablemente desde que Lenin escribiera hace más de 100 años las palabras expuestas más arriba, la esencia es la misma. Una unión de Estados imperialistas sólo puede ser una entidad reaccionaria. Y no puede perdurar.
Para quienes disfrutamos interactuando con gente de otros países, enriqueciéndonos a conociendo otras culturas, y quienes nos identificamos con trabajadores de otros países, es extremadamente contraintuitivo estar contra la Unión Europea, la cual parece ser un vehículo que facilita la comunicación a través de las fronteras nacionales y que une más a trabajadores de diferentes nacionalidades.
No obstante, aunque la Unión Europea tiene indudablemente sus aspectos beneficiosos, sigue siendo en esencia una organización imperialista, diseñada para habilitar a las burguesías de varios países imperialistas la suficiente fuerza financiera y militar para proteger su estatus imperialista contra (a) sus rivales imperialistas, (b) los países oprimidos a los que explotan, y (c) las clases trabajadoras de sus propios países.
Por supuesto, en oposición a la Unión Europea, los socialistas se encuentran en compañía extremadamente nauseabunda. Desde los sectores anti-inmigrantes, xenófobos e islamófobos de la sociedad, hasta los Little Englanders1 que se remontan a los días de gloria imperial cuando Britannia dominaba los mares por su cuenta. LosLittle Englanders se imaginan que de algún modo es posible restaurar esa gloria, si se la puede llamar así (no todo el mundo estaría de acuerdo), bajo el liderazgo del partido político de derechas.
Hay también sujetos avaros que no quieren pagar el precio de la afiliación, la cual, hasta donde les preocupa, liquida las ventajas significativas de ser parte de la UE para el imperialismo británico: todo lo que pueden ver es cuánto cuesta mantener la política agraria común; cuánto cuesta mantener a flote a aquéllos que han sido llevados a la bancarrota financiera por el funcionamiento del sistema capitalista, cuánto cuesta proveer a la clase obrera un sustento y unas condiciones de trabajo mínimamente aceptables, etc.
Un exponente típico de esta mentalidad tacaña es el ‘emprendedor’ (capitalista) Luke Johnson que escribe en The Sunday Times: “Europa tiene el 7% de la población mundial y el 25% de su PIB, pero el 50% de su gasto social. En un mundo competitivo, esto es insostenible”. (Animal spirits: if you believe in controlling your destiny, vote for Brexit, 6 de marzo de 2016).
Bueno, en el caso de que el señor Johnson no lo haya notado, la gran mayoría de quienes se benefician del gasto social no disfrutan ningún lujo en sus vidas, y eliminar cualquiera de esos beneficios seguramente sea ‘insostenible’ desde su punto de vista. Ciertamente es verdad que los capitalistas necesitan regularmente reducir a la baja las condiciones de vida de los trabajadores, lo que es ‘sostenible’ para que sus empresas sobrevivan, pero precisamente por eso el sistema económico capitalista es disfuncional y debe ser derrocado; no es un argumento para amontonar miseria sobre las masas de la clase obrera.
Por cierto, aunque por varias razones la Unión Europea introdujo ciertos derechos de los trabajadores que en muchos de sus Estados miembros no han existido previamente, esto no justificaría la línea tomada por la secretaria del TUC2Frances O’Grady:
“Las sucesivas directivas de la UE han impulsado avances en los derechos y la igualdad de los trabajadores en Gran Bretaña. A menudo más lejos y más rápido de lo que ningún gobierno británico de cualquier color estaba dispuesto.
“Así que ahora la cuestión es que, si salimos de de la UE, ¿tendremos al actual gobierno conservador manteniéndolos? Si el campo del Brexit se saliese con la suya, el gobierno británico tendría que escoger y elegir qué derechos diluir o desechar por completo.
“Sin una red de seguridad legal de la UE no pasaría mucho tiempo antes de que los malos empleadores recortasen las vacaciones pagadas, empujasen a los trabajadores a trabajar más horas con menos descansos e impidiesen que las trabajadoras embarazadas tuvieran tiempo libre para sus citas médicas.
“Los sindicatos no tendrían la oportunidad de extender los derechos de los trabajadores a través del Tribunal Europeo de Justicia, como hemos hecho con la igualdad de salarios y de jornada de trabajo. Y nuestros acuerdos colectivos sobre los que se construyen estos mínimos legales estarían bajo amenaza.
“Por eso el TUC está advirtiendo a los trabajadores de los riesgos del Brexit. Los trabajadores tienen mucho que perder”. (A ‘Brexit’ would put workers in danger, Morning Star, 9 de marzo de 2016)
¿Frances O’Grady piensa seriamente que las burguesías imperialistas de otros países europeos son de algún modo más amables hacia la clase obrera que la burguesía imperialista británica? ¡Quizá ella debería consultar a la clase obrera de Grecia, cuyas pensiones y beneficios sociales han sido diezmados, cuyos hospitales están desprovistos desesperadamente de medicación, etc., en cuanto a cómo la burguesía europea protege los derechos de los trabajadores!
Además, independientemente de si Gran Bretaña permanece en la UE o no, la protección de los derechos humanos por la UE será eliminada en Gran Bretaña. ¿Alguien puede dudar que si la burguesía lo estima necesario varias protecciones laborales serán eliminadas también, y puede que no solo en Gran Bretaña sino en toda la UE? ¡Por supuesto, todo en nombre de los recortes de la burocracia de Bruselas!
En Gran Bretaña o en otros países de la UE, los trabajadores solo podrán proteger sus derechos luchando y ganando. Y no ponen ninguna esperanza en ganar a menos que protejan su unidad como la niña de sus ojos y no se vean inmersos en una histeria anti-inmigrante que los lleve a la mutua aniquilación.
O’Grady no debería fijar sus sus esperanzas en una organización imperialista para proteger los intereses de los trabajadores. Debería hacer que los sindicatos que componen el TUC dirigido por ella estén listos para luchar, dentro o fuera de la ley, por defender los intereses de sus miembros y de la clase obrera en general.
¡Pero, sostendría ella, eso no es parte de su trabajo! Ella está para reconciliar a la clase obrera con el imperialismo, y para ello le mendiga que tenga aquí y allá alguna consideración por los intereses de los trabajadores, sin importar con qué frecuencia se lo denieguen, manteniendo la paz asegurando su electorado día a día ese obstáculo seguramente mañana será afable, aunque solo si esperan pacientemente.
Aunque es desagradable encontrar en nuestro lado de la barricada no solo gente honesta y progresista sino también un montón de xenófobos descerebrados y maliciosos, es bueno observar que la burguesía británica ha caído en su propia trampa. Fomenta la xenofobia como medio para reunir apoyo de masas en favor de sus propios intereses (por ejemplo, guerras contra quienes resisten la superexplotación imperialista) y como un medio para conducir a la clase obrera contra sí misma. Pero luego la xenofobia toma vida propia y tiende a evitar que la burguesía británica persiga sus propios intereses cuando estos pasan por asegurar la cooperación internacional con otras potencias imperialistas.
Hay una posibilidad de que los votos de los xenófobos sean lo que se necesita para que Gran Bretaña salga de la UE en el referéndum del 23 de junio este año. El cual con toda probabilidad se demostrará desastroso para el imperialismo británico.
En qué medida esto es así ha sido bien expresado por The Economist: “Los vínculos de Europa con América se volvería más tensos. Por encima de todo, la pérdida de su mayor potencia militar y su actor en política internacional más significativo debilitaría seriamente a la UE en el mundo.
“La UE se ha convertido en una parte cada vez más importante de la política exterior y de seguridad occidental, en lo que concierne al acuerdo nuclear con Irán, la amenaza del terrorismo islamista o la imposición de sanciones contra Rusia. Sin Gran Bretaña, sería más difícil para EEUU tirar de su peso global, una gran pérdida para Occidente en un vecindario conflictivo, desde Rusia,pasando por Siria hasta el Norte de África.
“Es una pequeña pequeña maravilla que Vladimir Putin de Rusia sea entusiasta sobre el Brexit y Obama de América no lo sea. Sería miope para los euroescépticos ser indiferentes ante esto. Una Europa débil sería sin ambigüedades mala para Gran Bretaña, cuya geografía, a diferencia de su política, es fija”. (The real danger of Brexit, 27 de febrero de 2016)
En otras palabras, Gran Bretaña fuera de la UE sería menos capaz de intimidar a otros países, y la capacidad de la UE de hacer lo mismo también sería debilitada considerablemente. El imperialismo norteamericano también sería debilitado con el debilitamiento de la UE como su aliada. Debe añadirse que, sin la presencia de Gran Bretaña en la UE, la alianza imperialista UE-EEUU se volvería mucho más débil, lo cual solo podría ser bueno para los trabajadores y pueblos oprimidos en cualquier lugar.
Naturalmente, si la clase gobernante británica se vuelve más frágil; si su capacidad para sobreexplotar en el extranjero disminuye, tratará de compensar sus pérdidas a expensas de la clase obrera local. La vida puede volverse más difícil para el proletariado británico, por un tiempo. Pero, al mismo tiempo, encararemos a un enemigo de clase que será un poco más fácil de derrocar.

Notas
1 Chovinistas opuestos a que Gran Bretaña tenga un papel activo en la política internacional.
2 Trade Union Congress. Central sindical británica.

El comunicado traducido en castellano está tomado prestado de los camaradas del Partido del Trabajo Democrático
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