lunes, 25 de septiembre de 2017

Entrevistas a cinco adolescentes rumanos comunistas

Hace cuatro años se publicó un estudio de opinión que mostraba que los adolescentes rumanos tendían a cambiar la opinión mediática sobre el comunismo, existiendo un 38% de jóvenes que declaraban que antes de 1989 se vivía mejor que bajo el régimen capitalista.
La revista VICE ha entrevistado recientemente a algunos adolescentes rumanos que
se declaran abiertamente comunistas; sus periodistas, después de intentar dar una explicación adecuada para justificar el creciente apoyo de los jóvenes al comunismo (es decir, que es la pobreza la que lleva al comunismo, la falta de educación o el no salir al extranjero, entre otras memeces), se han sorprendido con las respuestas de los entrevistados que, si bien no conocen en primera persona cómo fue realmente el comunismo rumano, si que sufren directamente las consecuencias de la dictadura del capital.
Todos los entrevistados dicen tener algún tipo de contacto con alguna organización actual que se declara comunista. Los propios periodistas reconocen sorprendidos que sus respuestas no son los mantras clásicos con los que se intenta justificar la nostalgia de los rumanos hacia los años comunistas, (con motivo del cumplimiento de 25 años de capitalismo en Rumania se realizó una encuesta en la que más del 60% de los rumanos reconocían que vivían mejor en la Rumania Socialista, mientras que en 2016 otro estudio demostró que más de la mitad de los rumanos votarían al Partido Comunista si este fuera legal), sino que los adolescentes parecen estar realmente convencidos y haberse informado (algo que, por supuesto, los propios periodistas que hacen la entrevista no han hecho, que pare eso les pagan, para ser papagayos que repiten lo que sus amos les dicen para recibir su alpiste).

Por supuesto, las respuestas de los adolescentes muestran el nivel de desorganización del comunismo rumano después de casi 30 años de criminalización, censura y manipulación, pero el hecho de que a los medios de propaganda les empiece a preocupar que algunos jóvenes rumanos apoyan el comunismo es un dato, sin duda, importante.

Estas son las entrevistas traducidas al castellano:
Vlad, Bucarest, 18 años
VICE: ¿Desde cuando te consideras comunista y qué te determinó a serlo?
Vlad: Desde los 14 años. La clave son las desigualdades sociales, como también la burguesía que ha destruído el país después de 1989. Después, empecé a leer a los camaradas Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao. También apoyo la idea Juche.  
¿Cómo llegaste hasta ese tipo de literatura, te influenció algún familiar? 
Sí y no. En octavo leí por vez primera algo sobre el camarada Ceauşescu y, después, descubría a Marx, Engels, Lenin y a Stalin. Pero, lamentablemente, por aquel entonces sostenía al imperialismo ruso. De cualquier modo, en la familia solo he escuchada palabras positivas sobre los años socialistas, así que esto también me motivó.
¿De parte de quién escuchabas palabras positivas?
De mis abuelos. Me contaron sobre las buenas condiciones de vida, sobre la ideología, que fue muy respetada hasta los años 80. También me contaron sobre el periodo de los años 50, el periodo de máximo desarrollo de Rumania, especialmente los años 1948-1955.
¿Sobre lo negativo de aquellos años, te dijeron algo? 
Poco, porque es evidente que lo positivo superó con creces a lo negativo. Lo peor de entonces era la "burguesía roja", que llegó a su momento álgido en la Securitate y en el Partido desde principios de los 80. La burguesía roja era un grupo de hombres que se autodenominaban como comunistas, pero que en realidad iban minando el sistema socialista, acumulando privilegios y robando la propiedad del pueblo. 
¿Qué dices de los millones de víctimas que se achacan a líderes como Mao o Stalin? 
Las cifras están manipuladas, son una invención de los capitalistas. No se sostienen ante el más superficial análisis demográfico. Al contrario, la población de la URSS y de China creció en los años de Stalin y Mao. Lea Khrushchev lied (Las mentiras de Jruchov), de Grover Furr. Hay otro montón de fuentes que lo demuestran. Las cifran fueron infladas extremadamente. 
¿En todo caso, todos los que fueron ejecutados, asesinados, fueran los que fueran, eran culpables, merecían morir? 
Sí. En los procesos de 1936-1937 todos los condenados eran culpables de complot y sabotaje contra el estado socialista, a favor del imperialismo. 
¿De las cosas que se le reprochan a Ceaușescu, que piensas? Me refiero a la censura, falta de libertad de movimiento, colas para comprar, etc. 
La censura era necesaria para impedir que penetrara la propaganda imperialista y capitalista. Existía la libertad de movimientos, pero tenía que haber seguridad de que la mano de obra formada en Rumania no iba a ser robada por el capitalismo. 
Has dicho que quieres vengar a  Ceaușescu. ¿Cómo planeas llevar a cabo la venganza? 
Llevare a los culpables frente a un Tribunal Popular, a todos los que han destruido el país desde 1989. Se les condenará a muerte, y la sentencia será ejecutada inmediatamente después de pronunciarse la sentencia, tal y como se hizo con Elena y Nicolae Ceaușescu.
¿Cómo comunista, que política vas a llevar a cabo? ¿O quizás como socialista moderado?
Los partidos capitalistas serán prohibidos, y los socialistas moderados serán condenados si son enemigos del pueblo. 
¿Tus amigos tienen el  mismo pensamiento radical? 
Mis amigos tienen la misma opinión que yo.  
Dices que tienes 18 años ¿Cuales son tus planes de futuro? 
Entraré en la facultad de lenguas extranjeras, alemán-ruso, y después quiero continuar mis estudios en Corea del Norte, en la Universidad de Pionyang
Adrian, 18 años, Craiova


VICE: ¿Te hubiera gustado vivir en la Rumanía de Ceaușescu ?
Adrian: Por supuesto. Habría vivido en una sociedad sana, no encontraría por doquier a personas enloquecidas que viven como si el dinero fuera lo más importante, y habría estado seguro de que en el futuro no iba a tener problemas para poder sobrevivir, pues tendría un puesto de trabajo garantizado y una vivienda digna para vivir.

Ok, pero, ¿Habrías tenido los mismos derechos civiles y libertades que los que tienes hoy? Por ejemplo, el derecho al voto, el derecho a la libre circulación, la libertad de expresión... 


Sí, porque el comunismo respeta verdaderamente los derechos humanos. El derecho de voto existía y estaba garantizado en las tres constituciones democráticas, la libertad de expresión estaba también garantizada para todos, con excepcion de los que eran elementos hostiles al progreso, y la libertad de movimiento o circulación , su limitación era una política defensiva frente al peligro que representaba el imperialismo que amenazaba permanentemente la soberanía y la independencia de Rumanía.

¿Qué valor tenía el derecho al voto si los partidos de oposición estaban prohibidos?


Los partidos prohibidos eran los reaccionarios. Era un peligro para la democracia un partido que proponía la vuelta al atraso y el sometimiento, al sistema capitalista. partide erau reacționare. 
Dices que la globalización capitalista está agotada. Entonces, ¿por qué crees que los estados capitalistas del oeste se han desarrollado mejor y más rápido? ¿Por qué hay tantas personas que cruzan el Danubio para llegar al Oeste? 

Aunque aparentemente parezcan desarrollados, eso que podríamos llamar así, "desarrollo", es principalmente para los empresarios, mientras el pueblo vive en la pobreza. Del trabajo de los obreros se benefician solamente los burgueses. Los que cruzan el Danubio caen en la trampa de los avariciosos, convencidos por la vieja mentalidad burguesa, aunque cuando llegan chocan con la cruel realidad. 
¿Has tenido influencia familiar a la hora de hacerte comunista?

Inicialmente, tan solo estaba descontento con la sociedad actual, aunque incluso antes de llegar al comunismo ya admiraba al camarada Ceauşescu por el modo en que dirigió Rumania. Mi abuela fue Secretaria de Propaganda del PCR de la provincia de Dolj, y me contó muchas cosas.  Me impresionó la seriedad y la perseverancia del trabajo político. Después de conocer más detalles de nuestra historia, ha aumentado mi aprecio hacia el comunismo cada vez más. 
¿Qué dicen tus padres sobre tus convicciones? 

Me respetan, aunque no comparten mis ideas. Mi madre, pasa de política, porque trabaja en el mundo judicial y allí no está bien visto tener relaciones u opiniones políticas, y mi padre es, lamentablemente, liberal.


Entiendo que tu padre es liberal y que, entonces, admira el modelo occidental, ¿Es también avaricioso? 

No he analizado este aspecto. Él ve el mundo de este modo, porque considera que el mercado es el motor de desarrollo de la sociedad, pero, evidentemente, es un gran error.


¿No tienes nada que reprochar al régimen comunista?
Su punto débil fue que, por causa de algunos errores en el trabajo político y la educación marxista del partido y la sociedad, aparecieron cada vez más elementos de la burguesía roja dentro del Partido y las instituciones. En el momento en que no existe unidad entre el partido y el pueblo, ya no se trata de socialismo, sino de capitalismo de estado.

Pero, ¿qué dices de las millones de víctimas que son atribuidas hoy al comunismo? El holomodor, el terror rojo, etc...


Se trata de invenciones y manipulaciones, pues no se ha dado ninguna prueba de estas acusaciones. Lo que se denomina como "terror rojo" fue una campaña iniciada contra los elementos más nocivos de la URSS (zaristas, feudalistas, burgueses...), pero, sin embargo, en aquellos años la población de la URSS no cesaba de crecer, lo que desmonta a todas luces la teoría de los "diez millones de víctimas". En ninguna fuente histórica, ningún documento constatado, aparece algo parecido a lo que se llama Holodomor. Los únicos que se tragan esta trola son los creadores de opinión del sistema capitalista y sus sostenedores, llevados por el interés evidente de difamar y criminalizar la ideología comunista para alejarla de las masas.
¿No hubo ejecutados injustamente?

Los zaristas, los viejos latifundistas, los defensores de la guerra imperialista, no son exactamente hombres inocentes. Se trataba de explotadores, mafiosos, enemigos del pueblo...,


¿Eres miembro de alguna organización comunista? 
Del Partido Comunista de Rumania, representante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UTC). 
¿Y que actividades presupone ese cargo? 

El estudio y desarrollo del marxismo, el estudio de los problemas actuales y su exposición, dar a conocer la ideología marxista, actos conmemorativos... El objetivo final es la transformación revolucionaria de la sociedad, el paso al socialismo y, más adelante, al comunismo. Pero esto es un objetivo a largo plazo. 


Iov, 18 años, Timișoara

VICE: ¿Eres seguidor de Ceaușescu?

Iov: Lo soy, en algunos puntos, pero sobre todo en todo lo que ha hecho por Rumanía, con sus puntos buenos y malos. 
¿Qué destacarías?

La industrialización del país, la inversión en investigación científica, porque Rumania estaba destruída tras la Segunda Guerra Mundial. Claro, todo esto lo empezó Dej, pero con Ceaușescu se llevo al máximo desarrollo.
¿Te consideras comunista?
Sí, ideológicamente hablando, pero todavía no estamos preparados para llevar a efecto 100% el comunismo. 
¿Por qué te ha atraído el comunismo?
Pues, por ejemplo, lo que más me atrae de la época comunista es la educación de las personas, muy superior a la actual desde cualquier punto de vista, además de la menor importancia del dinero, el centro de todo hoy.
Dices que la educación de las personas que vivieron entonces...¿Tienes algún ejemplo en tu vida diaria que te haga pensar esto? 
Sí. Mis padres, mi abuelo, mi abuela, el vecino, etc...   

Además de Ceaușescu, ¿qué otros líderes comunistas admiras? 
Lenin, Stalin, Mao, Tito, el líder de la Yugoslavia socialista. 

¿Por qué admiras a Stalin y Mao? ¿Sabes que se les acusa de la muerte de decenas de millones de hombres? 
China era un país poco desarrollado y pobre antes de Mao. Por cierto que también Obama es culpable de la muerte de millones de personas. Los ataques en Siria, refugiados, la guerra de Afganistan. Y esto no lo digo yo, sino que hay muchos que lo dicen. Anonymus, por ejemplo. 

¿Te has inscrito en algún partido? 
No estoy inscrito. Se trata de un grupo de Facebook, pero no un partido registrado. El Partido Comunista de Rumania.  
¿Y que papel tienes en él?
No tengo ninguno. De hecho, nadie tiene. No recuerdo que se haya organizado ninguna actividad desde cuando yo formo parte. Hay solo 13 miembros, ¿que pueden hacer 13 personas . 

Pero tú, ¿qué planes tienes en relación a tus principios? ¿Cómo quieres ponerlos en práctica?
Personalmente, creo que los próximos 35 años serán como los actuales, por muchos motivos que tardaría mucho en explicar, sinceramente. En la práctica, solo podemos sostenerlo mediante la propaganda.  

Denis, 18 años, Craiova

VICE: ¿Cómo has llegado a ser comunista?
Denis: En general, me gustan los países eslavos. Inevitablemente, me he sentido muy atraído por Rusia y su pasado soviético, y así acabé estudiando la ideología comunista. Al principio, busqué información en youtube e intenté encontrar a otros comunistas en mi ciudad, Craiova. Compré libros en anticuarios, leí a otros autores comunistas en marxists.org. Después entré en un partido que pensaba tendría potencial, el Partido Socialista Rumano (PSR), pero encontré que su política era demasiado moderada y acabé colaborando con el PCdr del camarada Radu Florian, el Partido Comunista de Rumania. 
¿Por qué era demasiado moderado para ti el PSR? 
Por lo que recuedo, defiende un socialismo de mercado. Bueno, al principio podría ser inevitable recurrir a esto, pero no es una solución. El principal problema del PSR es que estaba lleno de admiradores de Ceaușescu, y seguramente todavía es así. No se discutía demasiado sobre ideología, sino sobre la producción de nuestro país, nuestros recursos, etc.
¿Te consideras "ceausista" (seguidor de Ceaușescu)? ¿Sostienes su política? 
Yo no me considero un nostálgico de Ceaușescu, soy comunista. No sostengo totalmente a Ceaușescu, no sostengo tampoco a ningún otro bloque del este. No me parecen dignos de ser llamados socialistas porque no eran los trabajadores los que tenían en sus manos el poder. Pero de Ceaușescu me gusta que haya nacionalizado los medios de producción y que en la educación se ponía en acento en la práctica, no tanto en la teoría. En el resto, no se puede decir que esté de acuerdo con su política, pues tenía una tendencia excesivamente nacionalista para ser socialista. Además, la libertad de expresión apenas existía ¿Cómo puedes decir que siendo proletario, estando tu clase en el poder, tienes miedo de decir lo que piensas? 
¿Has tenido influencia familiar en el hecho de convertirte en comunista? 
Todos los miembros de mi familia defienden el capitalismo; mi padre puede ser definido, incluso, como de extrema derecha. Es islamófobo, un poco racista, y del tipo "free market, free people". Ellos no están para nada de acuerdo con que yo sea comunista, porque me asocian con lo que el comunismo ha sido en Rumania. Y tienen razón, porque aquí cuando se dice "comunista" se asocia la palabra con "Securitate", falta de libertad de expresión, falta de comida, propaganda, profesores extremadamente duros que no aceptan ni siquiera que te cortes el pelo un poco más corto o largo de lo debido. A veces, por todo esto, a veces entiendo a los que no ven bien que sea comunista.
¿Tus amigos y colegas, que piensan sobre tus convicciones?
No les interesa la política y no les importa demasiado que sea comunista. Me hacen bromas sobre los gulag y otras tonterías, aunque no esté de acuerdo con la idea que se tiene de los gulag. 

Andrei, 16 ani, Timișoara

Vice: ¿Por qué eres comunista?
Andrei: Pues todo empezó obsevando la injusticia de la falta de oportunidades en la sociedad capitalista. Inicialmente, fui anarquista, pero me di cuenta también de que la ausencia de orden implica también caos, a falta de una autoridad organizadora. Después, leí el Manifiesto Comunista y comencé a investigar la situación real de la decadencia de Rumania desde 1989, considerándome también patriota, sin mezclar la patria con la religión.

Después de entrar en contacto con grupos comunistas rumanos, donde empecé a conocer cómo vivía realmente entonces, en época comunista, la clase trabajadora. Después empecé a entender los medios de manipulación capitalista para hacer que la juventud rumana solo conociera lo negativo de aquellos años. 
¿Tuviste influencias familiares? 
Mi madre proviene de una familia burguesa, y mi padre murió en la Revolución anticomunista. De aquí puedes obtener la respuesta a tu pregunta.

¿El hecho de que tu padre fuera asesinado durante la Revolución del 89, no te ha provocado preguntas acerca de la naturaleza del régimen comunsta?
No, incluso él era consciente de que en aquellos años los jóvenes eran manipulados con herramientas tipo Radio Europa Libre y los periódicos extranjeros, y después se ha demostrado que exageraban e inventaban sus noticias. La Revolución tuvo lugar debido a la deuda externa, que tuvo que ser pagada aceleradamente para evitar la dependencia y la presión sobre Rumania del FMI. 
¿Existen otros aspectos del régimen comunista que no te gusten? 
Sí, el control interno en la Securitate o en los altos cargos fue casi inexistente, llevando a la desigualdad y al capitalismo de estado en los últimos diez años. Ni la política de control de la libre circulación me parece muy bien, aunque era el único método fiable de mantener la soberanía rumana. 
¿Un dictador no suele perseguir su beneficio personal? ¿Cómo vivia Ceaușescu frente a la mayoría de los rumanos, por ejemplo? 
Vivía bastante modestamente, desde su forma de vestir a su casa. Y lo que ha hecho en beneficio del país, en cambio, no es resaltado por el capitalismo como se merece.  
¿Qué dicen tus amigos y colegas sobre tus convicciones? ¿Has conseguido corromper a alguno de ellos? 
Algunos se oponen totalmente a mis ideas, siendo muchos fanáticos religiosos o, incluso, neolegionarios, pero otros me dan la razón. Alguno de ellos se ha documentado y se ha convertido también en comunista. 
¿Cuales son tus planes de futuro? ¿Cuándo llegará la Revolución? 
En primer lugar, es necesario que la información sea accesible a todos y de métodos innovativos para atraer a la juventud. Una revolución violenta no se puede evitar, pero esperemos que encontremos el método para minimizar las víctimas de ambos lados. Es necesaria también la instrucción militar, por eso yo practico Systema. 
¿Systema?
Un arte marcial que se enseña en la Spetsnaz (tropas especiales rusas) speciale. Me he entrenado durante seis meses con un tipo de Moldova, antiguo Spetsnaz, que daba clases en Bucarest.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Se pide la anulación y repetición del juicio a los Ceaușescu

Un miembro de la familia Ceaușescu ha pedido que se repita el juicio contra el último presidente de la República Socialista de Rumania. Se trata del sobrino de Nicolae Ceaușescu, del mismo nombre, que ha pedido ante el tribunal que, en primer lugar, se analice la legalidad del juicio sumarísimo que sentenció la ejecución inmediata del presidente y de su mujer, el 25 de diciembre de 1989.

Imagini pentru ceausescu
Ceaușescu con Yasser Arafat
Nicu Ceaușescu, conocido como "Brinky", es hijo del hermano menor del presidente Nicolae
Ceaușescu, Ion, que llegó a ser Ministro de Agricultura y Director del Comité de Planificación Estatal.

En una entrevista en la cadena televisiva RTV, Nicu Ceaușescu ha declarado que lleva 27 años indignado por la injusticia que sufrió su tío, al que considera un gran patriota, y que ahora, con el apoyo de Valentín Ceaușescu, hijo menor del ex-presidente, y de Mircea Oprean, el esposo de su hija, Zoe Ceaușescu, ya fallecida, pedir en los tribunales que se investigue la farsa criminal que llevó a la ejecución de la pareja presidencial y que, incluso, se repita el juicio, para así rehabilitar al que fue presidente de Rumania.

Algunos de los que formaron parte del simulacro de proceso judicial han reconocido posteriormente que la sentencia estaba dictada de antemano, y que no se aportó ninguna prueba que justificara las acusaciones contra el presidente de la Rumania socialista.

Nicu Ceaușescu es un apasionado de la hípica, dirigiendo actualmente un centro de equitación en el norte de la capital. Como el resto de la familia del último presidente socialista de Rumania, ha guardado las distancias de la política rumana y de la prensa (hace pocos años se propuso al único hijo en vida de Nicolae Ceaușescu, Valentin, que fuera candidato presidencial, aunque este se negó. Las encuestas que se hicieron contemplando tal posibilidad le daban como casi seguro ganador).

La conocida abogada rumana Mariana Stefan va a ser la abogada de los Ceaușescu, que ha confirmado que se pedirá también que los responsables paguen su culpa. Ya en 1997, el periodista Sorin Roșca Stănescu, junto a sus compañeros del diario "Ziua", Tana Ardeleanu, Răzvan Savaliuc y otros, realizaron una repetición "periodística" del juicio sumarísimo a los Ceaușescu, en el que participaron especialistas en derecho de la época. El resultado fue el que todo el mundo ya sabía: se trato de una farsa, un simulacro de justicia para ocultar un objetivo ya decidido de antemano: quitarse de enmedio al presidente socialista de Rumania. 

Aquel trabajo periodístico tuvo consecuencias, pero no para los que asesinaron a los Ceaușescu, sino para los reporteros que lo llevaron a cabo, apareciendo acusaciones contra ellos como "antiguos colaboradores de la policía política" o el "forzado" abandono de la joven Tana Ardeleanu del periodismo de investigación.

La transcripción de la farsa judicial, se puede leer en El juicio sumarisimo a los Ceausescu

Noticia de Sputnik Moldova

jueves, 21 de septiembre de 2017

Dos tercios de los asalariados rumanos obligados a trabajar más de 8 horas en su jornada laboral

Son las conclusiones de un estudio de la compañía de estudios sociológicos  Erns & Young, sobre las horas de trabajo de los asalariados rumanos. El resultado concluye que solo un tercio de estos trabaja 8 horas al día o menos, es decir, el horario legal de trabajo, mientras el 66% las supera.

birouLa mitad de los entrevistados confirman que en los últimos cuatro años trabajan cada vez más horas mientras, paradójicamente, tienen cada vez menos capacidad de consumo por sus escasos salarios (la mediana salarial, es decir, los salarios más habituales, están entre 1.200 y 1.300 lei netos, es decir unos 280 euros). Así, el 47% ha renunciado a sus hobbies y vacaciones por falta de dinero y de tiempo. Un tercio de los menores de 30 años ha renunciado a irse de casa y sigue viviendo con sus padres o compartiendo piso.


También la mitad de los encuestados confirman que no pueden encontrar un equilibrio entre vida laboral y personal y que, se puede decir que su trabajo ocupa casi todo su tiempo. La mitad duerme menos de 7 horas.  Así que es de lo más normal que muchos jóvenes se pregunten,  con razón, qué diferencia habrá entre ser asalariado y ser esclavo en un régimen capitalista y, algunos, cada vez más, empiecen a tener la mosca detrás de la oreja sobre si aquello del paraíso capitalista no era más que una estafa.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Con republicanos españoles en la Resistencia Francesa, Anghel Haralampie

Anghel Haramlapie fue uno de los más de 500 trabajadores rumanos que lucharon contra el fascismo en España como miembros de las Brigadas Internacionales. Como muchos de los brigadistas, después estuvo encerrado en los campos de concentración franceses, teniendo prohibido regresar a su patria si en ella había un gobierno fascista, como en Rumania.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los que lucharon en España contra el fascismo no dudaron en formar parte también como voluntarios de los ejércitos que se enfrentaron a Hitler y a Mussolini, o de los movimientos partisanos que se crearon en los países ocupados.

En 1969 se publicó en la República Socialista Rumana, por la Editura Política, el libro Rumanos en la Resistencia Francesa, donde muchos de los que formaron parte de las organizaciones de partisanos franceses escribieron sus experiencias en la lucha contra el fascismo en Francia.

En el artículo que hemos traducido y que publicamos a continuación, Con los republicanos españoles en la Resistencia Francesa, Anghel Haralampie, que también lucharía como voluntario en las Brigadas Internacionales en España, nos cuenta cómo fue su participación en los grupos guerrilleros franceses y, con más interés si cabe, su experiencia tras el final de la Segunda Guerra Mundial, luchando en los maquis que cruzaron a España desde Francia para combatir al franquismo.


***

Con republicanos españoles en la Resistencia Francesa, por Anghel Haralampie

En septiembre de 1939, cuando estaba recluído en el campo de concentración de Gurs, en el sur de Francia, junto con otros voluntarios de las Brigadas Internacionales, las autoridades nos pidieron que nos uniéramos como voluntarios a los regimientos que se estaban formando para luchar contra las tropas nazis. Junto con un grupo de camaradas rumanos, acepté sin dudar la propuesta. 

Después de una corta instrucción en Barcarès, fuimos enviados al frente del norte, encuadrados en el Regimiento 12 de infantería. Este regimiento estaba formado por hombres de diversas nacionalidades, aunque predominaban los españoles y franceses. 

En la región de Pas-de Calais participaríamos (entre diciembre de 1939 y mayo de 1940) en la famosa "drôle de guerre" (guerra rara[1]). que se terminó con la invasión y ocupación de Francia por el ejército alemán.

En julio de 1940, después del armisticio, fuimos desmovilizados e internados de nuevo en Gurs, pero en esta ocasión aislados del resto de los voluntarios que habían formado parte de las Brigadas Internacionales en España y que se encontraban también en aquel campo.

Poco tiempo después, a causa de que teníamos la cartilla militar de soldados franceses, fuimos liberados del campo, ofreciéndonos la posibilidad de trabajar en las granjas de la región, donde permanecimos unos tres meses, trabajando a cambio de comida. Pero tras aquel periodo, nos presentamos en la prefectura de la ciudad de Pau, que nos concedió un permiso para trasladarnos a Marsella.

Allí nos encontramos con otros rumanos y quedamos entre todos en intentar regresar a Rumania. El consulado rumano[2], al que nos dirigimos, rechazó nuestra vuelta a casa, argumentando que habíamos luchado en un ejército extranjero, perdiendo con ello la ciudadanía.

La necesidad hizo que, junto con Alexandru Bulc e Iosif Balan, nos pusiéramos a trabajar como leñadores en los bosques de Bouches-du-Rhône, después en Vaucluse y, más tarde, durante un tiempo en Drôme.

Se trataba de una región montañosa, donde la humillación sufrida por la derrota de Francia y el saqueo del país por parte de los ocupantes hizo que se prendiera en el ánimo de los franceses una poderosa llama de odio hacia los invasores alemanes. La resistencia política contra los ocupantes y los traidores empezó a hacerse notar en estos lugares alrededor de principios de 1941. Y, hay que decirlo, los más activos animadores de los movimientos por la unidad contra el fascismo eran los comunistas. Pronto se impuso la necesidad de no quedarse atrás con respecto a otras regiones en lo referente a la lucha clandestina contra las fuerzas represivas de los invasores y los colaboracionistas de Vichy.

Los primeros pasos en la preparación de las acciones posteriores consistieron en armar a los hombres disponibles con escopetas de caza y revólveres procedentes del desarme de los gendarmes por el pueblo.

Como he dicho, por aquel entonces me encontraba en el departamento de Drôme. Trabajaba en una carbonera haciendo carbón vegetal, combustible con el que se sustituía la gasolina en los motores, adaptándolo para este menester. Los carboneros estaban entonces muy solicitados y muchos de los que vivían en la clandestinidad escaparon de esta forma a la vigilancia de las autoridades.  Se trabajaba en el corazón de los bosques, en lugares poco accesibles. De hecho, aquí se formaron los primeros núcleos de la resistencia, preparándose para entrar en acción.  Una vasta red de informadores, formada por campesinos de la zona, nos indicaba continuamente si aparecía algún peligro o sobre cualquier movimiento de las fuerzas del orden. En todo caso, raramente se aventuraban los gendarmes por aquellas zonas.

Así se efectuó la preparación militar de los jóvenes maquis, en los llanos de los bosques, protegidos de ojos indiscretos.

La resolución de resistir de la población se concretizaba también mediante la ayuda que daban a los maquis, avisándonos cuando las cartillas alimentarias llegaban al ayuntamiento. Era sabido que los alimentos estaban racionados y distribuidos en cantidades muy pequeñas. Las cartillas eran recuperadas en un simulacro de ataque por los grupos de partisanos, con la complicidad de los patriotas que trabajaban en la alcaldía.

Hacia la mitad del año 1943, el movimiento de la Resistencia se había desarrollado hacia formas más complejas.  Se constituyeron seis batallones de 150 hombres cada uno. Las acciones estaban dirigidas por la comandancia de la región F.T.P.F.[3], al frente de la cual estaba un camarada francés cuyo nombre de guerra era „París”.

Nuestras armas habían sido recuperadas de la guardia movil (gendarmes a caballo), y constaban de carabinas, pistolas automáticas y ametralladoras.

Tras haber sido conquistada también la „zona sur” por la armada de Hitler, una parte de las fuerzas encuadradas en las unidades militares francesas (del „ejército del armisticio”)[4], que estaban destinadas en los departamentos de Drôme, Vaucluse e Isère,  se integraron en los batallones del F.T.P.F., trayendo consigo su armamento (también algunos cañones que habían escondido y puesto a salvo tras la invasión alemana), consiguiéndose liberar después casi toda la región de Drôme.

En un principio, estos militares franceses no participaron en todas las acciones organizadas directamente por el F.T.P.F. Nos entregaban armamento y nosotros, a cambio, les aprovisionábamos con alimentos, pues disponíamos de ellos debido a la colaboración estrecha con la población local.

Teniendo en cuenta todo lo relatado más arriba, era de esperar que las tropas alemanas se lanzaran, tarde o temprano, contra los partisanos. Los primeros ataques fueron dirigidos principalmente contra las fuerzas ubicadas en el monte Venton (entre Vaison y Sault), y se realizaron en combinación con la aviación, que incendiaba grandes superficies de bosque con la intención de hacer arder las posiciones de los maquis.

Imagini pentru gurs
Campo de concentración francés de  Gurs
Los bosques fueron presa de las llamas, pero nosotros teníamos amplias posibilidades de maniobra. Así que continuamos golpeando a los ocupantes con tácticas de guerrilla, con rápidos ataques sorpresa: nuestros principales objetivos eran, en especial, cuarteles y centros de instrucción alemanes. Las operaciones eran llevadas a cabo por grupos de 3 o 4 hombres, tanto con camiones como con bicicletas. Atacábamos barriendo el objetivo con ráfagas de metralleta y lanzando granadas.

En noviembre de 1943 atacamos en Vaison un cuartel ocupado por militares nazis. La operación había sido minuciosamente preparada, participando en ella unos 200 partisanos. Era la primera operación realizada con fuerzas masivas. El ataque duró cuatro horas, causando al enemigo graves pérdidas. Nosotros perdimos 23 hombres. Los alemanes, recuperándose del estupor causado por nuestro raudo ataque, intentaron tomar represalias y destruir un pueblo en el que sospechaban que nos habíamos refugiado, pero su tiro de artillería no fue bien calibrado y todos los obuses cayeron más allá de su objetivo.

Recuerdo otra operación que iba a efectuarse contra una concentración alemana en Séderon.  Desafortunadamente, se saldó con una derrota sangrienta. El enemigo había conseguido, comprándole, la ayuda de un oficial degradado que se encontraba al mando de uno de nuestros batallones. Como el plan de ataque había sido desvelado, los alemanes lograron capturar a 42 compañeros, de los 150 que formaban los efectivos con los que se iba a desarrollar el ataque.

Desarmados y amontonados en camiones, los 42 héroes fueron ejecutados en la plaza de la ciudad, siendo después sus cadáveres arrojados en las aceras. La población fue obligada a asistir, afligida, a aquel sombrío espectáculo nazi.

El resto de nuestras fuerzas, tras lograr refugiarse en los bosques cercanos, se reagruparon. El traidor, finalmente, fue capturado poco tiempo después y ejecutado.

El fracaso de la acción provocó un acerbo ambiente de lucha, intensificando todavía más el odio contra los invasores.

Otra operación digna de ser recordada, en esta ocasión de mayor magnitud, tuvo lugar en el año 1944, tras el desembarco de los aliados en las playas de Normandia, y en la que participé también yo. Se produjo en las circunstancias de la retirada de las tropas nazis del departamento de Drôme.

En su repliegue, y para salvar su piel, los alemanes destruyeron el armamento pesado (tanques, cañones, y otros). Se dirigían hacia Valence, desde donde pensaban continuar su retirada Rodano arriba.  Las unidades de la Resistencia intentaron cortarles el camino de acceso a Valence. Sin embargo, los alemanes contratacaron y nos empujaron hacia las arboladas colinas. Después, como yo no había recibido la orden de retirada, me quedé solo en mi puesto de ametralladora, emplazado entre las rocas a una distancia de cerca de 50 metros del lugar donde los alemanes habían montado mientras tanto un cañón antiaéreo, con el objetivo de proteger la columna en su huida. Permanecí en mi puesto durante tres días y tres noches. Después de que el grueso de las tropas se había retirado y mientras pasaba la última columna de alemanes sobre carros de caballos, seguida de la infantería, por propia iniciativa abrí un fuego intenso sobre ellos. Nuestro batallón de partisanos, siguiendo desde la cumbre lo que sucedía, descendió apresuradamente al valle y capturó a los soldados rezagados de la columna alemana. Cuando  me encontraron, mis compañeros me confesaron que me habían creído muerto.

Todas las unidades partieron después persiguiendo a los alemanes, que tenían prisa en embarcarse en Valence. Allí, sin embargo, fueron sorprendidos por las tropas aliadas, que habían desembarcado en el sur de Francia y junto a las que avanzamos hacia el norte. En la batalla que tuvo lugar en Valence hubo muchas víctimas por ambos lados.

Fue mi última participación en los combates sobre el territorio francés. La, sin embargo, todavía no había terminado para mí.

En aquel final de año de 1944, el clima político generado por la inminente derrota del nazismo por las fuerzas antifascistas aliadas, con la URSS al frente, iba a inflamar el ánimo de los combatientes republicanos españoles, cuya patria sangraba bajo el terror franquista.

En este contexto histórico, los españoles que tanto contribuyeron a la liberación de Francia, en su deseo ferviente de impulsar el movimiento de Resistencia para liberar su propia patria, decidieron reagrupar las fuerzas que habían luchado en las formaciones del F.T.P.F. y continuar la lucha en España. El reagrupamiento tuvo lugar en el mes de noviembre de 1944, en Montélimar, departamento de Drôme. Me uní también yo con entusiasmo a esta acción con la que me sentía tan identificado.

Imagini pentru maquis en españa
Maquis cruzando los Pirineos
Dotados con armamento ligero y contando con algunos medios de transporte, los cerca de 35.000 combatientes marchamos a Toulousse, desde donde teníamos que dirigirnos a la frontera española.  El reagrupamiento duraría unas tres semanas.

Llegamos a la frontera, que cruzamos por un territorio extenso, entre Bayonne y Perpignan. Estando el ataque muy bien coordinado, logramos liberar un territorio español de una extensión aproximada de 35 kilómetros.  Liquidamos la resistencia de los puestos de la Guardia Civil española, manifestando la población local un entusiasmo indescriptible. Pero desasfortunadamente, después de 25 días, las autoridades francesas nos dieron la orden de regresar a territorio francés. En caso contrario, amenazaban con cerrar la frontera a nuestras espaldas.

No voy a dar más explicaciones sobre las causas de esta medida dictada por las autoridades francesas, que se hicieron claras en una fase posterior de la situación política. Al regreso, sin embargo, tuvimos la precaución de esconder una parte de nuestras armas en las montañas.

Pronto nos organizamos de nuevo, y en esta ocasión de modo clandestino, en pequeños grupos de unos 7-10 hombres. Así que en el mes de diciembre de 1944 me encontraba al frente de un grupo de siete combatientes que penetró de nuevo en tierra española.

Después de unos 15 días, durante los que encontramos en nuestro camino a otros grupos de partisanos españoles,  continuamos avanzando hacia el interior de España, siguiendo las cadenas montañosas hacia el sur, donde operaban desde hacia muchos años formaciones guerrilleras. En un pueblo de Andalucía, cerca de Córdoba, atacamos un cuartel de marroquíes. El cuartel fue tomado por sorpresa en plena noche. Éramos casi 300 partisanos. Tras el exitoso ataque, que se saldó con una gran parte de los efectivos franquistas diezmados, se nos ordenó hacer economía de municiones y retirarnos a las montañas, siguiendo un itinerario establecido previamente.

En los montes de Córdoba permanecimos casi 15 días y, después de terminar de reagruparnos, una parte de los combatientes extranjeros volvimos de nuevo a Francia. Nuestro peregrinaje por territorio español, con algunas escaramuzas por el camino, duró seis meses. El 9 de mayo de 1945 me encontraba otra vez en Francia.

Tras la victoria sobre las oscuras fuerzas fascistas el 9 de mayo de 1945, fui desmovilizado, regresando a mi país en diciembre de 1945.

Echando la vista atrás hacia aquellos años, no puedo terminar esta breve retrospectiva sin evocar, lleno de reconocimiento, la satisfacción moral que me aportó el contacto directo con los camaradas de lucha, con la población francesa y española. Aquellas vivencias grabaron profundamente en mi corazón el afecto hacia los pueblos que luchan por defender su independencia, por la humanidad y por la liberación del hombre de toda explotación.

[1] En español se suele conocer como "guerra de broma", a veces también como "la guerra falsa" o "guerra ilusoria", aunque el autor del artículo la traduce en rumano como "ciudate razboi", guerra rara. En francés se utiliza el término "drôle de guerre", refiriéndose al tiempo pasado en la S.G.M. desde la declaración de guerra de Inglaterra y Francia a la Alemania nazi, el 3 de septiembre de 1939, hasta la invasión por parte de esta a Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, el 10 de mayo de 1940, periodo en el que aunque las tropas franco-inglesas se habían movilizado, no realizaron ninguna acción militar. (Nota del T.)

[2] Rumanía tenía entonces un gobierno fascista dirigido por el Mariscal Antonescu, bajo el reinado del rey Mihai I (Nota del T.)

[3] Francotiradores y Partisanos Franceses (FTPF) (Nota del T.)

[4] Si bien la Wehrmacht no estaba estacionada en la zona libre, la seguridad interna de ésta dependía solamente de las fuerzas policiales del régimen y de un ejército francés (el "ejército del armisticio") reducido a solamente 100.000 hombres en todas sus armas, sin artillería pesada ni tanques (Nota del T.)

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El fascismo ucraniano quiere prohibir la enseñanza en lenguas regionales en las escuelas

El Parlamento de Kiev ha adoptado el pasado 4 de septiembre una nueva ley que es una muestra más el carácter fascista de la política ucraniana, apoyada sin fisuras por la "democrática" Unión Europea.

Se trata de la Reforma de la Ley de Educación que, además de introducir en la escuela el sistema de doce cursos, da un golpe fatal contra los derechos de las minorías étnicas y linguísticas: pretende prohibir la enseñanza en lengua materna en las regiones de fuerte presencia de las minorías. Por ejemplo, la decisión afectará a los rumanos de la Bucovina ucraniana o de la región del Delta del Danubio.
 
Según el artículo 7 de la citada ley, la enseñanza en las escuelas se hará únicamente en lengua ucraniana, la lengua de estado, provocando el inevitable cierre de las escuelas que imparten en lengua rumana o en cualquiera de las otras hasta hace poco también lenguas oficiales regionales, como la rusa, la húngara, la búlgara, la tártara, el azeri, o el gagauzo, entre otras.

La ley 3419-D preveé la introducción gradual del nuevo sistema, sustituyendo progresivamente las materias que se imparten en las lenguas de las minorías por otras que se impartirán en lengua ucraniana. La primera fase de la reforma comenzará el próximo 1 de septiembre de 2018 (para las clases de primaria), y la siguiente fase se aplicará el 1 de septiembre de 2022 (afectando a la enseñanza media), hasta la última fase que se desarrollará en 2027 (educación superior).

Según el artículo 7, "las personas que pertenecen a la población indígena o a minorías nacionales de Ucrania tendrán garantizado el estudio de su lengua materna junto al de la ucraniana...". Sin embargo, este tendrá que hacerse en instituciones ajenas al sistema educativo normal. Es decir, tendrán que hacerlo fuera del horario escolar "legal".

El siguiente paso podría ser, a este ritmo, que fuera obligatorio en cada clase una foto de Stepan Bandera, el criminal nazi-ucraniano admirado por la mayor parte de los parlamentarios y miembros del gobierno ucraniano, incluyendo al presidente del país, Petr Poroshenko. No obstante, el propio ministro de educación, inspirador de esta nueva ley, Serhiy Kvit, es uno de los más destacados militantes del partido ultraderechista Svoboda, (partido que se autodefine como sucesor de la Organización de Nacionalistas Ucranianos, grupo terrorista de ideología nazi fundado por el citado Stepan Bandera),  junto al viceprimer ministro para Asuntos Económicos, Aleksandr Sych, o el Fiscal General del Estado, Oleh Makhnitsky.

Vasile Dobrian: el camino de la liberación de los trabajadores rumanos en diez dibujos

Vasile Dobrian fue un poeta y dibujante rumano nacido en Sibiu, Transilvania, en 1912. Se licenció en la Escuela de Bellas Artes de Bucarest (1934), tras lo cual llegaría a convertirse en uno de los valores emergentes de la vanguardia rumana del periodo de entreguerras.

Por su carácter combativo contra el régimen opresivo capitalista, Dobrian colabora codo con
Autorretrato
codo junto a otros representantes de la prolífica vanguardia literaria de Rumania: Gellu Naum, Sasa Pana, Geo Bogza, Stephan Roll, Ilarie Voronca, Teodorescu, etc., todos ellos cercanos al Partido Comunista.

Su aportación a la lucha contra el régimen capitalista y su participación y militancia clandestina por la liberación de los trabajadores se concreta en algunos de sus valiosos dibujos, como, por ejemplo, los que vamos a presentar a continuación.

Se trata de su obra "Drumul unei Vieti" (El camino de una vida), publicada por la editorial Orizont en 1945, y en la que, a través de sus expresivas y duras líneas, retrata el camino de los trabajadores rumanos, proletarios, campesinos e intelectuales, desde su esclavitud, bajo la soga capitalista, hacia la liberación y la construcción de un estado socialista (la República Popular Rumana).

Sus dibujos reflejan el ambiente social de extrema explotación de la época de auge fascista en Rumanía, como crítica motivada por el ya citado carácter militante y comprometido del artista. De hecho, colaboró con la mayoría de diarios de izquierdas de la época y con algunos clandestinos, como los editados por el Partido Comunista.

La obra fue prologada por uno de los grandes representantes de la literatura comunista rumana, tanto en el periodo de entreguerras como tras la proclamación de la República Popular Rumana en 1948: Zaharia Stancu. Éste nos habla en su presentación de la obra tanto del propio autor, rompedor y entregado a la causa proletaria, como de los dibujos que forman parte de esta, donde se concentra en diez expresivas imágenes, aunque, como afirma Stancu, "otro escritor hubiera necesitado cientos y cientos de páginas".

Traducimos a continuación las palabras introductorias a El camino de una vida de Stancu, antes de compartir los duros y expresivos dibujos de Dobrian: toda una historia ilustrada de la lucha por la emancipación de los trabajadores rumanos que merece admirarse:

"El nombre de Dobrian es conocido desde hace muchos años. En la época precedente a las Segunda Guerra Mundial no existió publicación de izquierdas en cuyas páginas no aparecieran imágenes dibujadas por este combativo artista. Dobrian se ha apartado de la línea sentimental y tierna de moda y del gusto del público. Diseñó con vigor la áspera realidad y tuvo el valor de mostrarse, en tiempos de excesiva prudencia, como el precursor en la plástica rumana de una manera de ser que solamente ahora se abre camino hacia la luz. Cada diseño de Dobrian es una protesta, un aviso, una llamada a la lucha de la mayoría contra las fuerzas opresoras.

Portada de ·"El camino de una vida"
Los años duros fueron pasando y, en su curso, el arte de Dobrian fue madurando, profundizándose. El artista, dueño de sí mismo y de todos sus medios de expresión, nos presenta aquí algunos grabados valiosos representativos de las páginas de la historia rumana contemporánea.

Por ejemplo, el grabado que abre el álbum.  En el horizonte, tres ahorcados cuelgan balanceados por el viento, tres cuerpos de hombres víctimas de la dictadura fascista (nota: del Mariscal Antonescu). El cielo es pesado, revuelto. En primer plano, una mujer doliente, con la cara arrugada y los ojos vacíos hundidos en el fondo de la cabeza. Un dibujo simple en apariencia. En sus líneas sombrías cierra una época. Esperemos que quede cerrada para siempre...

Pero mientras la dictadura nazi recurre a las represalias criminales para mantener su dominio, en los bosques densos lucha el partisano. En sus manos firmes toma las armas. Su mejilla está iluminada por la esperanza de la victoria. Los mismos árboles de su alrededor  parecen estallar por la vitalidad que debe vencer el poder del mal. Este grabado es uno de los mejores que han salido de los dedos de Dobrian.

El dia previsto para la liberación llega por fin. Sobre las chimeneas de las fábricas amanece el nuevo mundo. En un esfuerzo supremo el esclavo rompe sus cadenas.

En el nuevo mundo libre los trabajadores se reúnen en asambleas. Las cadenas de la esclavitud han sido rotas. La libertad ha sido conquistada, pero ella debe ser consolidada  ¿Quién va a cumplir esta obra? El obrero cuyo martillo se alza amenazante ante el antiguo régimen, a la vez dispuesto a construir el mundo nuevo. El trabajador cuyo puño cerrado muestra que los antiguos enemigos aun están presentes en la lucha. El trabajador que llama a que se le sumen todas las fuerzas honestas del país. La mujer, igual al hombre, responde a la llamada. Camina al lado de los que agitan la bandera en dirección al futuro.

El intelectual ha dejado su torre de marfil. Se ha mezclado en el remolino de la lucha política. Con su mente iluminada, él marca el camino hacia el mañana y la victoria final.

Al lado del trabajador y del intelectual está el campesino. Los trabajadores de las fábricas, los campesinos de los campos, y los intelectuales del país, se han hermanado para siempre. Se esforzarán juntos para crear una patria libre y democrática en un mundo sobre el que desciende, como en los antiguos iconos, la paloma de la paz con sus ramas de olivo en el pico.

En algunos grabados Dobrian ha contado acontecimientos históricos que para describirlos un escritor hubiera necesitado cientos y cientos de páginas.

Es el mérito de su talento, original y lleno de savia creadora, y de su justa y comprometida orientación política.

Zaharia Stancu"











viernes, 1 de septiembre de 2017

Las sucias manos del capitalista (ilustración rumana de los años 50)



En la leyenda de la caricatura publicada en los años 50 en el diario del entonces llamado Partido de los Trabajadores Rumanos (P.M.R.),  después Partido de Comunista de Rumania (P.CR.), el „Diario Scânteia“,  decía así: „Munca chiaburească: Am muncit toată viaţa cu mâinile astea“ ("el trabajo de los burgueses: trabajamos toda la vida con estas manos").

En cada dedo de la mano de la realista representación de un miembro de la burguesa parásita, aparece escrita una de las características en que se basa ese "trabajo sucio" a través del que se enriquecen los capitalistas.

De izquierda a derecha son las siguientes: ROBO, SOBREPRECIO, EXPLOTACIÓN, EVASIÓN FISCAL, MENTIRA, USURA, ESPECULACIÓN, FALSOS RUMORES, SABOTAJE, SAQUEO.

Como vemos las principales armas usadas por los mafiosos capitalistas para vivir a costa de la riqueza creada por los trabajadores han cambiado poco a lo largo de la historia.

El ilustrador del diario comunista, del que ignoramos el nombre, pues la ilustración no está firmada, representa muy acertadamente, con las sucias manos del capitalista, la forma de ganar dinero de los miembros de la burguesía, manos con las que está dispuesto a cometer cualquier crimen que sea necesario para defender sus privilegios y continuar viviendo sobre la espalda y el trabajo de los trabajadores y de los pueblos.

sábado, 26 de agosto de 2017

Historia de la Guardia Obrera Rumana

La idea de formar una  Guardia Obrera Rumana surgió inmediatamente después de los acontecimientos del 23 de agosto de 1944, cuando el rey Mihai I, en vistas de que el Ejército Rojo se hallaba ya a las puertas de Rumania, optó por aliarse con la resistencia comunista en Rumania, que se hacía notar cada vez con más fuerza en sus acciones contra el fascismo. El rey se vio forzado a aceptar la detención del primer ministro fascista, el Mariscal Antonescu, que había sido nombrado por el propio rey,  y a ordenar al ejército rumano volver las armas contra las tropas nazis, hasta entonces sus aliados.

1 mayo de 1955 (Guardia Obrera)
Pero la historia de la Guardia Obrera Rumana es, a la vez, muy representativa de lo que fue realmente la historia del Socialismo Rumano.

La participación de las masas obreras en la lucha contra el fascismo, tanto en acciones partisanas y clandestinas desde el principio de la Segunda Guerra Mundial, como en la lucha tras el 23 de agosto contra los alemanes y los fascistas rumanos (ambas bien descritas en, por ejemplo, el libro del escritor rumano Eugen Barbu, Soseaua Nordului), provocó que los líderes comunistas y los trabajadores decidieran la creación de la Guardia Obrera, luego llamada Patriótica, con el objetivo de colaborar con el ejército pero, sobre todo, de ser la vanguardia de la lucha de clases en la naciente Rumania Socialista.

Como hemos dicho,  los primeros grupos de trabajadores comunistas armados en Rumania datan del verano de 1944, cuando el Partido, aprovechando el miedo atroz a perder sus privilegios del rey Mihai,  le determina a romper su alianza con los nazis, ordenando que el ejército rumano vuelva sus armas contra los alemanes y sus aliados del Eje.

Desarrollando estos grupos de obreros armados que, por ejemplo, fueron los que arrestaron al sanguinario Mariscal Antonescu, el día 23 de agosto de aquel año, el PCR decidió el siguiente mes de septiembre la creación oficial de las Guardias Obreras y de Defensa Patriótica.

El encargado de dirigirlas y organizarlas fue el comunista Emil Bodnaras, que había formado parte de los voluntarios rumanos que lucharon en España dentro de las Brigadas Internacionales, y al que los españoles, como a tantos otros camaradas que arriesgaron su vida en España, y en muchas ocasiones la perdieron, siempre estaremos agradecidos por su sacrificio en su lucha contra el fascismo español e internacional y por la defensa de la España democrática.

Emil Bodnaras
Las Guardias Obreras o Patrióticas se extendieron rápidamente por las fábricas,  fomentando el funcionamiento democrático de las mismas, donde empezaron a elegirse los cargos directivos y sindicales. El 6 de marzo de 1945, con la formación del gobierno dirigido por Petru Groza, ejecutivo dirigido por el PCR, pero todavía con el rey Mihai ostentando la jefatura del estado, los comunistas reciben la responsabilidad de dirigir el Ministerio de Interior, y las Guardias Obreras se adscriben a este ministerio, convirtiéndose en un órgano de lucha y participación de la clase trabajadora en la defensa del socialismo y en la inevitable, para sostenerlo y desarrollarlo, continuación de la lucha de clases dentro de la dictadura del proletariado.

El 8 de noviembre de 1945, como ejemplo, la Guardia Obrera interviene contra los manifestantes que habían salido a la calle para defender la monarquía y el mantenimiento del régimen capitalista, deteniendo a los alborotadores y frenando a los que querían a toda costa que la desigualdad social y los privilegios permanecieran intocables como hasta entonces, mantenidos sobre los hombros de la miseria y el sufrimiento de los trabajadores y campesinos.

La resistencia de los restos del antiguo régimen no se hizo esperar, haciéndose notar inmediatamente después de la derrota del ejército nazi en Rumania y del derrocamiento del régimen del genocida Antonescu. El 15 de enero de 1945, el primer ministro de entonces, el General Radescu, por orden del rey, había intentado disolver las Guardias Obreras, aunque sus responsables, los comunistas Teohari Georgescu y Emil Bodnaras, hicieron caso omiso a las intenciones de la reacción.

La Guardia Obrera continuó siendo un órgano de acción directa de los trabajadores hasta después de la muerte de Stalin, cuando, como sabemos, en el XX Congreso del PCUS Kruchev y sus acólitos dieron un pésimo giro al socialismo soviético y, en consecuencia, de la mayoría de los países socialistas del este europeo (con la excepción honrosa de la Albania de Enver Hoxha), que llevaría al abandono de la lucha de clases y, por lo tanto, al progresivo desarrollo de los gérmenes capitalistas que irán desplazando a la clase trabajadora de su función primordial y esencial en la economía, la seguridad y las decisiones políticas  y, a la larga, facilitarían la restauración del capitalismo.

Así que, tras el final de la Republica Popular Rumana y la creación de la Republica Socialista de Rumania, en los años 60, tras la llegada de Ceausescu al poder, las Guardias Obreras fueron reformadas, acentuándose su aspecto patriótico y de defensa contra el presunto enemigo exterior (que era, para los dirigentes del PCR, tanto el fascismo occidental como la propia URSS), mientras se abandonaba su papel esencial de defensa de uno de los mayores peligros, sino el que más, en todo sistema socialista: el interior. A propósito, por aquellos años en China se desarrollaba la Revolución Cultural, dirigida por el camarada Mao Tse Tung, y que, precisamente, subrayaba la necesidad de no abandonar la lucha de clases y de estar en alerta continua contra el enemigo capitalista en el interior del país, después del golpe revisionista de Kruchev y sus cómplices en Moscú).

Por el contrario, la llegada de Ceausescu al poder significó, pues, un giro del socialismo rumano hacia la inocente, pero interesada, sociedad sin clases, que  acabó bajando la guardia contra todo resto o parasito incipiente de capitalismo, lo que iría desarrollando una élite frustrada. que no podía aumentar constantemente sus privilegios debido a los límites del sistema socialista, mientras por otro lado iría provocando una ruptura entre las masas obreras y el Partido Comunista (aunque eso, todo hay que decirlo, no impidiera que el desarrollo industrial y económico de Rumania aumentara el bienestar económico de los rumanos hasta cotas antes inimaginables, asegurara su empleo, su cultura y su sanidad gratuitas y universales, y mantuviera una horquilla salarial ajustada que hacía la desigualdad social, en comparación con la abrumadora y creciente brecha actual, apenas existiera).

Jóvenes rumanas formándose en la Guardia Obrera

Ceausescu dio un nuevo empujón a las Guardias Patrióticas tras la, así llamada por los medios de propaganda capitalistas, "Primavera de Praga", ese intento de acelerar la caída del Socialismo en Checoslovaquia, cuando el Pacto de Varsovia, con la excepción de Rumania, intervinieron en aquel país para detener a los reformistas. El 21 de agosto de 1968, un día después del final de la citada "primavera" (o mejor dicho, del intento de reistaurar el invierno crudo del capital sobre los obreros checoslovacos), el entonces "abierto y respetado por Occidente" Nicolae Ceaucescu propuso fortalecer a las Guardias Patrióticas, y extenderlas por todo el país, para, precisamente, lo que habla mucho de la deriva que iba a empezar a desarrollar la Rumania de Ceausescu, defenderse de un posible ataque exterior de los únicos aliados que tenía Rumania entonces, los miembros del Pacto de Varsovia, mientras bajaban la guardia y hacían negocios con los verdaderamente peligrosos: el capitalismo occidental.

Ya no se trataba, pues, de luchar contra los enemigos de clase, aquellos que estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para volver a recuperar los privilegios que habían obtenido viviendo a costa del trabajo de los trabajadores, y a los que no importaba un bledo que eso significara la miseria de la mayoría y una enorme desigualdad social. El enemigo era, a partir de ahora, el país vecino, el de al otro lado de las fronteras, incluso aquel que defendía, al menos en teoría, idénticos objetivos, muestra de la creciente influencia del nacionalismo de la burguesía en la política rumana.

Aunque el estúpido temor, movido por intereses nacionalistas del gobierno de Ceausescu. más que por motivos reales, a una invasión de la URSS desapareció rápidamente, las nuevas Guardias Patrióticas permanecieron como elemento de base de la estructura comunista del país, extendiéndose la formación militar a estudiantes y jóvenes.

Cuando en los años 80 Ceausescu perdió también el apoyo, que en realidad nunca tuvo, de Occidente, las Guardias Patrióticas continuaron siendo un apoyo esencial del estado rumano, pero fueron adscritas al Ministerio de Defensa, bajo la dirección del general Ilie Ceausescu, hermano del jefe de estado, aunque siguieran formalmente vinculadas jerárquicamente al propio Partido Comunista y a la Unión de Jóvenes Comunistas. Sus integrantes recibían formación militar y de lucha de guerrillas para el caso de una invasión militar, pero habían dejado ya de participar, como sí que hacían durante la República Popular Rumana, como arietes de acción obrera para la defensa del Socialismo y de lucha contra cualquier resto de ideología burguesa (es decir, como avanzadilla obrera en la lucha de clases).

Por todo ello, cuando el fascismo volvió a ser reistaurado en 1990, aunque fuera bajo el maquillaje democrático que había adoptado el capitalismo, la Guardia Patriótica no estaba preparada para defender a sus camaradas, puesto que ningún ejército fue enviado a conquistar Rumania, sino que fue la propia élite política y económica nacional la que, después de años de frustración sin poder multiplicar sus privilegios, entregaron el país a las corporaciones extranjeras mientras se repartían los restos entre ellos como buitres.

Imagen de la escultura "Guardias patrióticos",
de Zoe Baicoianu.
Sin embargo, la primera década del desastre capitalista tuvo todavía algunas reminiscencias de aquella Guardia Obrera, sobre todo con las llamadas "Mineriadas". Con la diferencia principal de que, en este caso, los mineros fueron utilizados temporalmente por los mismos que habían traicionado a la clase trabajadora rumana en diciembre de 1989,  engañados para defender sus intereses de poder político  y económicos para luego, años mas tarde, ser abandonados y perseguidos, incluso asesinados, en la salvaje represión de 1999 en el río Olt y, por supuesto, como el resto de los trabajadores rumanos, empujados al desempleo, la miseria o la emigración.

Las cosas sucedieron así. En 1991, los mineros del Valle del Jiu fueron llamados por el Frente de Salvación Nacional, es decir, por la elite del Partido Comunista Rumano que había cambiado de chaqueta en diciembre de 1989 para poder enriquecerse a costa de sus compatriotas (entre ellos dos de los presidentes de la Rumania Capitalista, como Ion Iliescu y Traian Basescu), para que pusieran orden en la capital ante la ola de protestas organizadas por las potencias capitalistas para acelerar el proceso de transformación de Rumania en una colonia y el consiguiente y jugoso saqueo de la riqueza nacional rumana. Los trabajadores, organizados en una emulación de la Guardia Obrera, como Guardia Minera (aunque a los mineros se les unieron miles de obreros de las fábricas de Bucarest), consiguieron frenar temporalmente el proceso de instauración de la "terapia de choque capitalista", con la que se pretendía destruir todos los logros económicos y sociales del Socialismo Rumano para entregar la riqueza a multinacionales y a los nuevos ricos (la mayoría antiguos miembros del PCR).

La siguiente de las mineriadas acabaría por provocar la dimisión del Primer Ministro, Petre Roman, frenando también el proceso de privatizaciones y destrucción de la riqueza nacional rumana, creada por los trabajadores socialistas, y que estaba siendo vendida por aquel entonces, como sigue haciéndose hoy día, según palabras del citado primer ministro, "como hierro viejo e inútil".

La tercera y  última mineriada, a finales de los 90, centrada en la marcha minera hacia Bucarest de 1999, fue considerada „la mas importante lucha obrera de Europa Oriental” de la Europa del Este tras la caída de la URSS (Luis Gurevich, „Huelga revolucionaria en Rumania”, en Prensa Obrera, n616, 4-02-99), cuando el proceso de destrucción de la riqueza nacional estaba ya bastante avanzado, y acabaría con una matanza de trabajadores por parte del gobierno de Radu Vasile, con la complicidad del presidente del país Emil Constantinescu, que todavía permanece impune.

Lamentablemente aquella matanza también acabó, al menos hasta ahora, con el movimiento obrero rumano, condenando a los trabajadores de Rumanía al desastre económico y social al que hoy están sometidos. No obstante, ya avisó el camarada Lenin de que "Solo un arma en el hombro de cada trabajador puede garantizar una verdadera democracia", ya que, como añadiría el gran Mao, "El poder nace del fusil".
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