domingo, 31 de agosto de 2014

El Ejército Rojo llega a Bucarest (31 de agosto de 1944)

!Viva el Ejército Rojo libertador!
El 31 de agosto de 1944, 8 días después de que Rumanía volviera las armas contra Hitler y sus tropas
pasaran a luchar del lado de los "Aliados", las tropas soviéticas, encabezadas por unidades de comunistas rumanos que habían luchado integradas en el Ejército Rojo desde junio de 1941, como la famosa "Tudor Vladimirescu", entraban en Bucarest, siendo recibidas por la población como libertadores del yugo fascista, que los rumanos habían sufrido durante toda la guerra.

El siguiente video, muestra la llegada de los soldados del ejército de la clase trabajadora a la capital de Rumanía, recibidos con gran alegría y alivio por los trabajadores rumanos, con banderas rojas, retratos de Stalin y pancartas de bienvenida. Antes de dos meses, toda Rumanía habrá sido liberada de toda huella de fascismo, y durante el resto de la guerra las tropas rumanas acompañarían a las soviéticas hasta Berlín.

Al final se pueden ver también las huellas de los bombardeos alemanes sobre la capital rumana durante los anteriores ocho días, como venganza por el paso de Rumania al bando de las Naciones Unidas. Hay que recordar, no obstante, que Bucarest sería bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial tanto por los aviones norteamericanos como también los nazis, compitiendo ambos en saña y crueldad contra la población civil (algo que una de los grandes obras de la literatura socialista rumana cuenta con gran realismo: Soseaua Nordului, la Avenida del Norte, de Eugen Barbu).

sábado, 30 de agosto de 2014

Detalles de los altorrelieves del monumento a los héroes antifascistas de Bucarest

Reciéntemente presentamos aquí uno de los más impresionantes monumentos erigidos en la ciudad de Bucarest, no solo por su belleza artística sino por todo lo que representa: el Monumento a los héroes rumanos antifascistas.


Este homenaje a la lucha de Rumania contra el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial fue la obra colectiva de un grupo de escultores rumanos, del Estudio de Arte Plástico del Ejército, formado por el coronel de la República Popular Rumana Marius Butunoiu (coordinador), Zoe Băicoianu, Ion Dămăceanu și Theodor N. Ionescu.

Sobre un pedestal en forma de paralelepípedo, de 6 metros de altura, de hormigón armado, se alza un grupo de estatuas de bronce, de 9 metros de altura, formado por tres soldados antifascistas, cada uno de un cuerpo de ejército: infantería, marina y aviación. El infante tiene en su mano derecha una rama de roble, símbolo de la victoria.

En el pedestal aparece la siguiente inscripción:
 
SLAVĂ OSTAȘILOR ROMÂNI
MOȘTENITORI AI TRADIȚIILOR
EROICE STRĂBUNE
LUPTĂTORI NEÎNFRICAȚI
ÎMPOTRIVA FASCISMULUI
PENTRU LIBERTATEA ȘI
INDEPENDENȚA PATRIEI

"Gloria a los soldados rumanos
herederos de la tradición heróica de sus antepasados
valientes combatientes contra el fascismo
por la libertad y la independencia de la patria"

A un lado y a otro del monumento se encuentran dos grandes altorrelieves, realizados en piedra blanca, con una superficie de 154 metros cuadrados, divididos en dos partes: a la izquierda de la estatua central se representan algunos momentos de la lucha de los combatientes rumanos, campesinos, obreros y soldados, en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo, y de la liberación de Rumanía por el Ejército Rojo.

En la parte derecha, se hace una reconstrucción de la historia de Rumanía a través de la representación de algunas de las figuras más importantes de la lucha de los rumanos por su liberación como pueblo contra los imperios que lo sometieron.

Como ya he dicho, los altorrelieves del monumento, que hemos fotografiado para compartirlos con los seguidores de VKR, son impresionantes y muy emotivos, y representan una de las obras más importantes y bellas del realismo socialista rumano:

Obreros y soldados por un objetivo común: el fin de la explotación
Detalle
La madre, en lucha por un futuro mejor para sus hjos, el socialismo
La hoz y el martillo
Los campesinos reciben a los soldados libertadores



Los trabajadores luchan por su emancipación con as armas en la mano

!Siempre hacia adelante! !Muerte al fascismo!

La mujer socialista, igual al hombre en lucha por la emancipación de la clase trabajadora
contra el fascismo
Los trabajadores ferroviarios: héroes de la lucha por el socialismo en Rumania

Marinos contra el fascismo




Romanos contra dacos (S II D.C.)
Mircea cel Batran (Siglo XIV)
Stefan cel Mare (siglo XIV-XV)
Mihai Viteazu (siglo XVII)

La revuelta campesina de Horea, Closca y Crisan (siglo XVIII)

Tudor Vladimirescu (Revolución de 1821)
Nicolae Balcescu (Revolución del 48)
Guerra de la Independencia contra el Imperio Turco (1877)

viernes, 29 de agosto de 2014

Monumento a los héroes anfascistas rumanos de Bucarest

El Monumento a los héroes antifascistas está situado enfrente de la Academia Militar de Bucarest.

El homenaje a la lucha de Rumania contra el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial fue la obra colectiva de un grupo de escultores rumanos, del Estudio de Arte Plástico del Ejército, formado por el coronel de la República Popular Rumana Marius Butunoiu (coordinador), Zoe Băicoianu, Ion Dămăceanu și Theodor N. Ionescu.

Sobre un pedestal en forma de paralelepípedo, de 6 metros de altura, de hormigón armado, se alza un grupo de estatuas de bronce, de 9 metros de altura, formado por tres soldados antifascistas, cada uno de un cuerpo de ejército: infantería, marina y aviación. El infante tiene en su mano derecha una rama de roble, símbolo de la victoria.

En el pedestal aparece la siguiente inscripción:
 
SLAVĂ OSTAȘILOR ROMÂNI
MOȘTENITORI AI TRADIȚIILOR
EROICE STRĂBUNE
LUPTĂTORI NEÎNFRICAȚI
ÎMPOTRIVA FASCISMULUI
PENTRU LIBERTATEA ȘI
INDEPENDENȚA PATRIEI

"Gloria a los soldados rumanos
herederos de la tradición heróica de sus antepasados
valientes combatientes contra el fascismo
por la libertad y la independencia de la patria"

A un lado y a otro del monumento se encuentran dos grandes altorrelieves, realizados en piedra blanca, con una superficie de 154 metros cuadrados, que representan como tema principal algunos momentos de la lucha de los combatientes rumanos en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo (después del 23 de agosto de 1944, cuando el Partido Comunista obliga al rey Mihai I, aliado hasta entonces de los nazis, a deponer del gobierno al Mariscal Antonescu y a ordenar a los ejércitos rumanos a volver sus armas contra el ejército alemán y sus aliados).

El monumento en honor de la lucha antifascista llevada a cabo por el ejército rumano desde el 23 de agosto de 1944 (antes protagonizada en solitario por los militantes comunistas y partisanos revolucionarios) es uno de los pocos que ha quedado en pié o en su lugar original tras el triunfo del golpe de estado de diciembre de 1989, en el que, como sabemos., se reinstauró aquello contra lo que los soldados honrados en el conjunto escultórico de la Academia Militar combatieron.

Sin embargo, el símbolo de que todo contra lo que aquellos héroes lucharon, y miles de miembros de la resistencia civil y militar murieron, se ha impuesto de nuevo es que el lugar donde se ubicara el monumento desde su inauguración, en 1957 lleva el nombre hoy de "Universidad Carol I", primer rey del país y el símbolo de la Rumania de los boyardos y oligarcas que pisotearon, como hoy, a los trabajadores y campesinos rumanos durante siglos.




Más de la mitad de los trabajadores rumanos viven con un salario menor de 230 € al mes

Más de la mitad de los rumanos con contrato laboral ganan menos de 1000 lei al mes netos, unos 230 euros al mes. Se trata de una conclusión que se desprende del análisis de los datos publicados por el Ministerio de Trabajo de Rumanía. Según estos, un tercio de los asalariados, es decir, uno de cada tres, ganan menos de 850 lei al mes (190 €).

La disgregación de los datos sigue dando evidencias de la miseria generalizada de los trabajadores rumanos, después de 25 años de barbarie y saqueo capitalista. Las estadísticas demuestran que dos tercios de los asalariados con contrato de jornada completa, es decir, el 73%, no llegan a recibir ni 1.600 lei de sueldo mensual (360 €). Más grave aún es el dato siguiente, ya citado en el párrafo anterior: más de la mitad de los trabajadores rumanos, es decir, en torno a 2.4 millones de personas, gana al mes menos de 1.000 lei (230 €). 

En lo que se refire a los que trabajan en jornada parcial, cerca de 650.000 trabajadores de los 691.000 que tienen contratos a media jornada, reciben por su trabajo menos de 1000 lei al mes.

En el polo opuesto encontramos a los casi 300.000 personas que tienen salarios superiores a 5.000 lei (unos 1130 €), y en el top a 27.000 privilegiados que se meten en el bolsillo mas de 15.000 (unos 3.400 euros).

Otra categoria de empleados son aquellos que tienen un contrato cada vez más habitual en Rumanía, y que se denomina "contrato de derechos de autor". Consiste en un tipo de contrato en el que el trabajador trabaja "a destajo", es decir,  según su producción, generalmente intelectual (periodistas, correctores, traductores, etc...). Según el Ministerio, hay 120.000 trabajadores con este tipo de contrato, y su situación no es muy diferente a la del resto: dos de cada tres ganan menos de 1000 lei por mes.
 
 S
Según el Instituto Nacional de Estadística, los menores salarios los reciben los trabajadores de hoteles y restaurantes, comercio, construcción, agricultura, enseñanza y sanidad.

Las estadísticas del Ministerio de Trabajo muestran que en la Rumanía de 2014 existen 4.4 millones de personas empleadas a tiempo completo, de los 8.5 millones que existian en diciembre de 1989. Si quitamos los más de 3 millones de rumanos que han huido de su país tras la destrucción metódica de la industria rumana más los más de 1 millón de pensionistas, casi la mitad anticipados, de estos años de saqueo, entendemos porque hoy apenas hay puestos de trabajo en Rumanía (y los que existen son ridículamente pagados, algo de lo que se aprovechan las mismas grandes multinacionales que aplaudieron y fomentaron la tranformación del antiguo país socialista en una colonia).

En resumen:

 -El 77 % de los trabajadores rumanos cobran menos de 360 € al mes
-Un 50% de los trabajadores rumanos combran menos de 230 € al mes
-Un 33% de los trabajadores rumanos cobran menos de 190 € al mes
-Solo un 6% de los trabajadores rumanos cobran más de 1130 € al mes
-Un 0.5% se meten en el bolsillo más de 3400 € al mes

Hay que recordar, además, que tras la destrucción casi total de la industria productiva socialista con la famosa "terapia de choque neoliberal" aplicada metódicamente en Rumanía, los principales productos de primera necesidad se importan, por lo que su coste es hoy mucho mayor que, lógicamente, cuando Rumanía era prácticamente un país autosuficiente y, no hay que olvidarlo, sin deuda externa (una osadia que se le ha hecho pagar con creces al pueblo trabajador rumano).

Españoles en las Brigadas Internacionales del Donbass

Al menos tres jóvenes españoles están en Ucrania, en la región de Donbass, combatiendo codo con codo con los milicianos antifascistas contra el Gobierno golpista de Kiev.

Viajaron desde la península para alistarse en las "brigadas internacionales" que se están formando en apoyo de las milicias de la República Popular de Donetsk, a imagen y semejanza que las que vinieron a luchar a España contra los ejércitos de Franco en España.
Españoles con la bandera del Batallón Vostok

Uno de ellos es Rafael Muñoz Pérez, un madrileño afincado en Asturias desde 2010 y que ha militado en las juventudes de IU de Gijón. El otro se llama Ángel y es militante de los Colectivos de Jóvenes Comunistas de Cartagena, la rama juvenil del Partido Comunista de los Pueblos de España. En vídeos difundidos en Youtube y fotos a través de las redes sociales se les puede ver junto a las milicias antifascistas ucranianas, ya armados con fusiles y orgullosos de estar "combatiendo al fascismo".

"Somos dos jóvenes españoles y estamos aquí para que el mundo vea que lo que dicen las televisiones españolas y norteamericanas no es verdad. Esta gente no son terroristas, no son criminales, están defendiendo sus hogares y familias".

En un comentario de facebook, Rafael Muñoz afirmó más tarde que "Ya somos tres en la base, lo he autobautizado como mi sobrenombre aquí Republikanieskt (Republicano)". De ahí se desprende que habría un tercer desplazado español allí.

Los tres se han integrado en el Batallón Vostok (Batallón Oriental) en el que también hay otros voluntarios internacionales.

Activistas de varios países,  entre los que están España, Italia, Rusia, Francia, Canadá y Polonia, han acudido a la ciudad de Donetsk, capital de la República Popular de Donetsk, para unirse sus milicias o dar apoyo logístico y humanitario, según afirmó Paul Gubariov, gobernador de la región alzada en su página de Facebook.

Según recoge Al-Manar, Grupo de Comunicación Libanés, los voluntarios, que podrían tomar parte en combates contra las tropas ucranianas, están bajo el mando de Igor Strelkov, jefe de las Fuerzas Armadas de la República Popular de Donetsk. Las autoridades de la región han llamado directamente a la formación de unas "Brigadas Internacionales".

El proclamado primer ministro de la República Popular del Donetsk, Alexandr Borodayen, lo expresaba de la siguiente forma el pasado mes de junio: "La analogía de hoy en el Donbass con la resistencia antifascista en España de 1936 es evidente. Estamos dispuestos a aceptar voluntarios de todos los países sin excepción, de Europa, América, Asia y África. Tenemos que luchar contra todos, y cada uno debe decidir si toma las armas, por lo que lo primero que recomendamos a los voluntarios de estas Brigadas Internacionales es que actúen como profesionales civiles: médicos, trabajadores de rescate, bomberos, trabajadores de la construcción y psicólogos. Realmente necesitamos la ayuda a la población civil y la restauración de la infraestructura dañada por el agresor".





Información de: Publico

jueves, 28 de agosto de 2014

Convocatoria del Congreso Extraordinario del Partido Comunista Rumano (Comunicado del C.C. del P.C.R.)

Comunicado del Comité Central del Partido Comunista Rumano

El día 23 de agosto de 2014, día en el que se han cumplido 70 años de la insurrección armada que derrocó al gobierno profascista del mariscal Ion Antonescu de la dirección del estado rumano y llevo a la unión de Rumanía a la Coalición de las Naciones Unidas, el Partido Comunista Rumano ha hecho una ofrenda floral en el Monumento a los héroes de la Patria (*) frente a la Academia Militar de Bucarest.

El mismo día ha tenido lugar una Plenaria del C.C. del P.C.R. en la que se han debatido los siguientes temas:

1-La convocatoria del Congreso Extraordinario del P.C.R. cuya fecha de celebración será fijada por la Oficina Ejecutiva y comunicada en próximos días ;

2-La designación de un candidato del partido a las elecciones presidenciales que van a tener lugar el próximo otoño (**), en la persona del camarada Petre Ignatencu, presidente del partido;

3-La resolución sobre "La posición del PCR en relación al proyecto de explotación de "gas de esquisto" en Rosia Montana (***). El Partido Comunista Rumano considera que los yacimientos naturales son bienes de todo el pueblo y no deben ser explotados más que en interés del pueblo rumano.

Los debates del Pleno del C.C. del P.C.R. han empezado con los tonos del himno de los comunistas de todo el mundo, "La Internacional", y se han cerrado con el himno del P.C.R.

Oficina de Prensa
24 08 2014

 ***

*Se trata del Monumento a los héroes antifascistas de Rumanía. La ofrenda floral fue un homenaje a la insurrección popular que tuvo lugar el 23 de agosto de 1944, y en la que el genocida Mariscal Antonescu fue depuesto de la dirección del gobierno y sustitudio por el llamado Bloque Democrático, en el que el Partido Comunista tenía un papel preponderante.

** Las elecciones tendrán lugar el próximo noviembre. El candidato del PCR tendrá que presentarse como independiente, al no permitir la justicia rumana en estos 25 años de dictadura capitalista que un partido autodenominado comunista consiga legalizarse. Precisamente, ese es el motivo principal del próximo Congreso Extraordinario:intentar de nuevo constituirse como partido político legal.

*** Los gobiernos actuales, tanto los liberales como los socialdemócratas, pretenden conceder a empresas multinacionales, especialmente Chevron, la licencia de explotación de los ricos recursos naturales energéticos del subsuelo de Rumanía, en especial el oro, el gas natural y el polémico y contaminante de todo el agua subterránea.

Cementerio de los héroes soviéticos de Mediaș

Mediaș es una ciudad en el sur de Transilvania, alrededor de la cual se produjeron importantes batallas en el otoño de 1944, cuando las tropas soviéticas y el ejército rumano, ya de su lado, perseguían a las ratas nazis hacia Berlín. En casi todas las ciudades del entorno hay cementerios donde fueron enterrados los caídos soviéticos, desconocidos o no: Alba, Targu Mures, Sighisoara, etc...

En el cementerio de los héroes de Mediaș hay, por lo tanto, también una pequeña zona reservada para el homenaje de los soldados del Ejército Rojo que dieron su vida para liberar a Europa de las garras del nacionalsocialismo y del fascismo. En este caso, curiosamente, las lápidas están renovadas, y la piedra común  que se encuentra en la mayoría de las tumbas de los soldados soviéticos ha sido sustituida por mármol; probablemente por la embajada rusa, que ha cambiado el mensaje habitual, "a los héroes soviéticos caídos en la lucha contra el fascismo" o "libertadores", por el más agradable para la oligarquía que destruyó la URSS y que sigue gobernando hoy en la Federación Rusa, "a los rusos que cayeron en las luchas del año 1941-44" (eso a pesar de que el Ejército Rojo estaba formado por trabajadores de todas las repúblicas soviéticas).

En todo caso, es de apreciar que, a pesar del bombardeo propagandístico anticomunista sufrido por los rumanos desde el golpe de estado de diciembre de 1989, que reistauró todo aquello contra los que los soldados soviéticos homenajeados lucharon, se siga honrando la memoria de los que dieron su vida, en patria ajena, para llegar hasta Berlín y librar al mundo de la bestia fascista.









Más sobre los cementerios soviéticos en Rumanía en VKR

miércoles, 27 de agosto de 2014

Salmo Rojo (Miklós Jancsó 1972)

Salmo Rojo relata poéticamente un levantamiento campesino en la Hungría del siglo XIX contra los
terratenientes. El director comunista húngaro Miklós Jancsó nos habla del trabajo y del cansancio, del trigo y de la sangre, de la humillación y de la rabia. Las primeras tentativas de la revuelta fallan, pero el espíritu revolucionario pronto volverá a estallar…

Se trata de una obra lírica y épica ala vez, que emplea la desnudez, la del cuerpo como la de la injusticia social, como símbolo del enfrentamiento entre la libertad y la represión.

Ambientada a finales del siglo XIX, cuando un grupo de campesinos reclamaron sus derechos al dueño de sus tierras, Salmo rojo tiene menos de 30 planos, cada uno con una intrincada coreografía de cámara, paisaje y cuerpos. La muy arriesgada fusión de forma y contenido, de política con poesía, iguala las innovaciones de la “nouvelle vague” de los años 60 y 70.  La música se compone de canciones populares revolucionarias y el color es extraordinario.

Salmo Rojo es una de los films más conocidos del gran director húngaro, que le valió la Palma de Oro en el Festival de Cannes. La bellísima fotografía y la magistral realización subliman el retrato de los  dignos y campesinos y campesinas en lucha por su libertad y registran en nuestra memoria la melodía infatigable y emotiva de los coros revolucionarios.

La película de Jancsó muestra también el contraste continuo entre la superstición religiosa, instrumento de dominación social, con la nueva conciencia del hombre en su capacidad de liberación de toda opresión, contradicción con la que los socialistas siguen enfrentándo todavía. Una de las mejores escenas de la película, de mayor profundidad, es la de la muerte de uno de los miembros de la colectividad, al que se le realizan los ritos tradicionales pero que, al final, es honrado por los revolucionarios con una oración cargada de significado, un salmo rojo:

"Socialismo, venga a nosotros tu reino,
aquí y en el mundo entero.
Pueblo, hágase tu voluntad.
y que por la reducción de impuestos
nuestra existencia sea mas llevadera.
Pueblo, líbrate de los opresores de los derechos humanos
y no perdones las ofensas de nuestros tiranos
porque merecen su castigo
por ahogar el derecho y la igualdad.
Dinero, no nos dejes caer en la tentación
porque por ti muchos se venden,
y se convierten en esclavos de nuestros opresores.
Que la luz de la ciencia nos guíe
para cumplir esta sagrada misión.
Amén.
!Hermanos obreros!
!Nuestra hora ha llegado!
!Aquel que no trabaje no comera nuestro pan!
!La tierra no es de nadie, pero sus frutos son de todos!




Visto en Cultura Proletaria

Bajo el cielo de España: Capítulo VI (Segunda parte). Sobre los brigadistas rumanos en la Guerra Civil Española

Aunque este tipo de cosas son las que molestan a infiltrados y servidores del poder como JMÁlvarez , continuamos con la traducción del libro del rumano Valter Roman, miembro del grupo de rumanos que combatieron en España en las Brigadas Internacionales contra el fascismo, en el que se describe la participación de los comunistas de Rumania en la Guerra Civil española (1936-39). 

Se puede acceder a las partes anteriores en los siguientes enlaces:


Con ocasión de la ocupación de Quinto, las tropas republicanas capturaron de manos enemigas, junto a otro material de guerra, cañones de 105 mm., de la marca inglesa Vickers (prueba clara del modo real en el que era entendida la política de “no intervención”). Como recompensa por el comportamiento heroico del que dio prueba el regimiento rumano durante los combates de Quinto, la jefatura republicana española, además de mencionarlo en la lectura de las órdenes del día en el frente, decidió que le fueran asignados los cañones capturados. De este modo, nuestra unidad se fortaleció con tres baterías.

Fragmento de la pelicula que Carter-Bresson filmó sobre la Brigada
Lincoln en Quinto de Ebro durante guerra civil española
El general Walter anotó en su diario lo siguiente, en relación con lo citado más arriba: “Tras la [1] operación de Zaragoza, la división ha logrado que de los cañones tomados en Quinto y Belchite se forme otra nueva división de artillería, compuesta por tres baterías (con obuses de 105 mm.). La función de comandante del regimiento de artillería la ha asumido el comunista rumano Valter Roman, de profesión ingeniero electrotécnico”

 ***

Tras reducirse al silencio a los fascistas del cementerio, la infantería entró en acción: Los combatientes se levantan del suelo y con las bayonetas caladas, con granadas de mano, se lanzan sobre la primera línea de trincheras. Durante algunos minutos los fascistas siegan con fuego de ametralladora. Pero por detrás, sobre la cresta de las colinas, también aparecen hombres: es otra brigada republicana, la que vadeó el río y corta la retirada a los fascistas.

Nuestras baterías apoyaron con su fuego el avance de la infantería. Poco tiempo después los cañonazos de los rebeldes se acabaron. Tuvo lugar un intercambio de disparos desordenado, oyéndose las explosiones de las granadas de mano. Sus refugios quedaron vacios. Los republicanos entraron en ellos y encontraron todo lo que habían abandonado los enemigos espantados por el pánico: ametralladoras, bolsas de cartuchos, y también cascos, cadáveres y heridos. Por todos lados se encontraban documentos destrozados y boinas púrpuras de la organización fascista de los requetés.
Willy Bredel registró con las siguientes palabras el comportamiento de nuestros artilleros en la acción relatada:

“Exactamente a la hora fijada, el regimiento de artilleros rumano empezó a cañonear. Salva tras salva apuntaba directamente sobre las posiciones fascistas. Parecía que todos los camaradas del barranco me miraban. Sabían que era mi primera batalla, y es posible que comentaran desconcertados y sorprendidos el papel que estaba obligado a realizar. Estaba dominado por el ridículo deseo, pero explicable en la situación en la que me encontraba, de demostrarles que al menos no tenía miedo. Tome los prismáticos de George y fui asomándome con cuidado sobre la hondonada en la que nos encontrábamos… La vista se me había nublado, me llevé los prismáticos a los ojos. Miré, pero no pude ver nada. Las rodillas me temblaban cada vez más. Recorrí con la vista todo mi cuerpo. Gracias a dios, no estaba herido. Pensé que ya debía regresar. Todo pasó muy rápido…Oí como silbaban las balas junto a mi, y vi como batían la tierra a mi alrededor… ¡Eh, ya era hora de volver a mi posición!

Abandoné aquel lugar peligroso poniendo los pies en polvorosa. El capitán Valter se acercó a mí.

─!Los rumanos tiran de maravilla!, grité yo.

─ ¡Abandona ese lugar peligroso!, respondió él.

Sus palabras me animaron. Había comprobado claramente que yo no era un poltrón”[2]

 ***

Con la toma del cementerio, los republicanos conquistaron una posición clave. Pero todavía tenían que sacar a los fascistas de la iglesia y de las casas del centro del pueblo en las que se habían atrincherado. Solo así Quinto sería totalmente republicano.

El general Walter decidió que a la madrugada siguiente se asaltara la localidad.

─Mañana pasaremos a luchar en las calles, dijo él.

Todos sabíamos que el General Walter era un gran especialista en los combates callejeros, así que no nos sorprendió su decisión.

─Muy bien, le respondimos.

─Veo que no me entendéis. Quiero que la artillería participe también en la lucha en las calles.

Verdaderamente, en aquello no habíamos pensado. Nos explicó entonces como veía él las cosas. El regimiento rumano de artillería iba a participar en esta acción en una forma totalmente original:

─ No con tiros lejanos y en baterías compactas, sino del siguiente modo: cada una de las subunidades de infantería irá acompañada por un cañón, que disparará directamente sobre las posiciones fascistas, es decir, a los edificios en los que estos se han atrincherado.

Todavía bastante desconcertados por la misión confiada, discutimos con los comandantes de las baterías los detalles de la operación ordenada. Nuestro regimiento iba a tener bajo su mando también a unidades de artillería española. Algunos de sus comandantes, en su mayoría especialistas del viejo ejército, expresaron su opinión de que les parecía algo imposible y afirmaban que disparando desde 100-200 metros de distancia destruirían el propio cañón. Pero nuestra confianza en el olfato militar del general Walter era tan grande que nos convertimos en aquel momento en los más vehementes defensores de su plan.

─Puede que se vayan al diablo los cañones, aunque eso no está nada claro, pero sí que venceremos en la lucha.

Al amanecer del día siguiente un espectáculo extraño se extendía ante nuestros ojos. Sobre las callejuelas del pueblo diversos pelotones de infantería, cada uno acompañado por un cañón, atacaron simultáneamente las posiciones fascistas. Los combates se desarrollaban con violencia. No obstante, el ataque combinado de la artillería y de los soldados de la XI Brigada se coronaron con la victoria: en aquella misma mañana la localidad quedó limpia de fascistas.

“En el ataque ─escribe Koltsov─ han muerto ocho jefes y comisarios republicanos, unos sesenta soldados. Con algunos de ellos he hablado por la noche al comenzar a escribir estas líneas; ahora no están entre los vivos. Los fascistas han perdido quinientos hombres”[3].

En un momento en el que la batalla estaba en su punto álgido en cada calle de Quinto. Queriendo animar a un cañonero que se encontraba en una posición clave, me acerqué al cañón y le pedí que dirigiera el tiro hacia una casa desde la que disparaban sin parar los falangistas. En aquel momento me di cuenta de que ellos estaban apuntando hacia nosotros. Saqué instintivamente la pistola y me dispuse a disparar, pero no pude llevar a cabo mis intenciones. Una de las balas que salían de las madrigueras fascistas me acertó de pleno (penetrando en el tórax, muy cerca del corazón).

En aquel momento, Heinrich Rau[4], comisario político de la XI Brigada, que se encontraba a unos pocos metros, protegido por el muro que rodeaba a una iglesia, recorrió en un santiamén la distancia que nos separaba y, bajo la lluvia de proyectiles, me arrastró hacia un lugar más seguro. Fui trasladado hasta el hospital de campaña de Azaila, cuyas tiendas estaban instaladas en las cercanías del frente, donde permanecí casi una semana. Durante el primer día, a mi lado se debatía entre la vida y la muerte un voluntario búlgaro herido en el abdomen, en una agonía lenta y horrible… Sin embargo, el hombre tarareaba continuamente La Internacional entre sus estertores de moribundo. Yo lo escuchaba adormilado hasta que, en un momento determinado, se hizo el silencio. Volví un poco la cabeza y comprobé que había fallecido.

Mientras tanto, los médicos rumanos del frente de Zaragoza (Iancu, Sinculescu, Petre Iosif, Clejan, Arcu y Marculescu), que se enteraron que había sido herido, vinieron a verme y se organizaron para hacer guardia por turnos hasta que pasara mi estado de gravedad, y me demostraron un interés que me emocionó.

Fui transportado al hospital de Benicásim, en las cercanías de Valencia, permaneciendo allí dos semanas, después de lo cual regresé a la unidad. De este modo, al empezar la Batalla de Teruel estaba totalmente recuperado y de nuevo en el frente.

ENCUENTRO CON EGON ERWIN KISCH EN BENICASIM

Benicásim está ubicado en un marco natural encantador. Los campos de naranjos, las viñas, las palmeras elevadas hacia el cielo. de un intenso azul, el calor suavizado por la cercanía del mar, todo constituía un verdadero deleite después de la vida agitada de los últimos meses. La atención médica era excelente. Y, sin embargo, todos los enfermos tenía un único pensamiento: regresar cuanto antes al frente…

El periodista antifascista Egon Erwin Kisch
Un día ─yo estaba obligado a estar en la cama debido a las heridas─ me enteré de que había venido al hospital Egon Erwin Kisch, El conocido publicista, que se había dado a conocer internacionalmente por sus reportajes, considerados verdaderos modelos en su campo, se encontraba en España como corresponsal de prensa, y su pluma seguía afilada como una cuchilla dirigida contra los enemigos de la república. Había venido al hospital a charlar con los combatientes de las Brigadas Internacionales.

Vi lleno de emoción como se acercaba a mi cama al que había sido apodado “Der rasende reporter”[5]. Emanando energía y vitalidad, Kish me dio la mano con una sonrisa y, después, arrastró una silla junto a mi cama. Viendo que hablar era todavía para mí un esfuerzo, habló él. Me contó que había seguido con pasión la lucha de los trabajadores ferroviarios y del petróleo de Rumanía en 1933, y expresó su admiración por nuestra heroica clase obrera. Después también me comentó que había oído hablar del comportamiento de los voluntarios rumanos en España y que le había relatado Koltsov las hazañas de Quinto.

Vino a visitarme algunas veces más durante mi estancia en el hospital, e incluso mi primer paseo mientras estuve allí convaleciente lo di con él, con el cirujano inglés Jolly, con Galia Burca[6] y con una enfermera húngara, Ana María.

Durante uno de los paseos que dimos juntos, Kish me comentó que, habiendo seguido la guerra de España, conociendo a los combatientes españoles y a los brigadistas internacionales, se había encontrado ante un fenómeno desconocido hasta ahora en la historia de la guerra. Mientras que en guerras anteriores se elaboraban y seguían estadísticas en relación al número de desertores, en la España Republicana se producía el fenómeno inverso.

─Aquí se puede hablar de insertores[7], así llamo yo a todos los heridos que quieren volver a la lucha con las heridas todavía abiertas, con vendajes sin quitar, o con las muletas bajo los brazos.

Me comentó después que su hermano, conocido cirujano de Praga, entonces médico de las Brigadas Internacionales, había observado también lo mismo en todos los hospitales por los que había pasado.

─Insertor ¿Qué dices? ¿Cómo te parece el término? Aquí en Benicasim existen también gran cantidad de insertores ¡La juventud!...

Me confesó entonces su gran simpatía por la juventud.

─Ya he pasado los cincuenta. Soy un hombre mayor, pero me gusta mucho estar entre los jóvenes.

Yo protesté, más por convicción que por amabilidad, afirmando que la noción de vejez no se puede asociar a una persona que es conocida como “el reportero vertiginoso”.

─Deberíamos establecer un vínculo más estrecho, una mejor relación, entre jóvenes y viejos, continuó él. ─ Conoces el dicho francés: “si jeunesse savait, si vieillesse pouvait”[8]… Con semejante unión la experiencia y el poder actuarían juntos. Ves, añadió él con sonrisa un tanto melancólica. ─El hecho de tener esta preocupación demuestra que he envejecido.

Le informé de que al día siguiente tenía que partir hacia el frente. Nos despedimos cariñosamente, deseándonos mutuamente que llegara pronto el día en que viéramos cumplidos los ideales por los cuales luchábamos.

 ***

Durante el asedio a la guarnición de Belchite, la artillerá fue otra vez intensamente solicitada. El mando rebelde[9] envió, en efecto, grandes fuerzas en ayuda de Belchite. Después de una semana, los republicanos no pudieron entrar en el pueblo. En el sector de Mediana apareció una poderosa columna con artillería y tanques. Bajo sus golpes, empezaron a retroceder algunas unidades republicanas, algo debilitadas, que se encontraban allí. Se convirtió en una seria amenaza sobre la carretera Mediana-Belchite. Los asediados, aprovisionados por vía aérea con alimentos y municiones, avivaron su resistencia.

El Mando Republicano decidió que fueran intensificados los ataques con el fin de ocupar lo antes posible Belchite. Conquistando poco a poco cada centímetro de terreno, compañías de vanguardia ocuparon las afueras de la localidad. Los rebeldes respondieron con fuego de ametralladora muy certero; una de las baterías disparaba contra los arrabales.

Para acabar con la resistencia, el general Walter ordenó desplazar los cañones del lado opuesto de las pendientes, y empezar a disparar desde posiciones abiertas a una distancia de medio kilómetro. Los edificios del seminario teológico, transformados por los rebeldes en una fortaleza, fueron destruidos: lo mismo sucedió con el cuartel de la Guardia Civil. Los últimos lugares que resistían, la iglesia y el ayuntamiento, cayeron también después de violentos combates. Entonces, no pudiendo resistir más la fuerte presión, la guarnición fascista se rindió. Las fuerzas republicanas lograron una nueva victoria.

RECUERDOS INOLVIDABLES DE LOS COMPAÑEROS DE ARMAS CAIDOS POR LA LIBERTAD

En aquellos días, entre los paquetes con cartas y periódicos recibidos de casa, encontré un ejemplar de Glasul Nostru[10], del 31 de julio de 1937, que contenía un artículo que despertaría los ánimos de los combatientes rumanos. Era un homenaje a los voluntarios de Rumanía muertos como héroes en los campos de batalla de España. Fueron para nosotros buenos amigos y su desaparición nos dolió profundamente.

Reproduzco aquí el artículo completo, cuyo autor era Scarlat Callimachi[11], y junto a él inclino de nuevo la cabeza ante el recuerdo inolvidable de nuestros compañeros de armas caídos por la libertad:

“Ha pasado un año desde que unos cuantos militares rebeldes, junto a una horda de fascistas hitlerianos a su frente,, buscan arrodillar al pueblo español. La sangre corre a chorros, mujeres y niños son asesinados, las obras de arte se transforman en tristes montones de escombros, pero, sin embargo, el pueblo trabajador español no ha agachado la cabeza ante el yugo reaccionario. Con tenacidad desconocida hasta ahora en la defensa de la libertad, los verdaderos españoles se enfrentan a la calamidad extranjera. Desprecian a la muerte, sembrada por las ametralladoras fascistas, con idéntica sonrisa con la que antaño seguían el peligroso juego del toreo, desde las tribunas llenas de gente bañándose en la maravillosa lluvia de sol español. Se trata verdaderamente de la lucha entre el amor y la muerte…, del amor ilimitado a la libertad.

Impulsados por el mismo ideal, decididos a sacrificar la estabilidad de su hogar, preparados para soportar el sufrimiento físico y dar la vida para detener el torrente fascista, unos cientos de trabajadores e intelectuales rumanos marcharon hacia el frente de defensa de la libertad de España.

Allí, junto a campesinos, trabajadores y verdaderos intelectuales españoles, construyen muros alrededor de la bandera en la que está escrito con letras de sangre “!Pan, paz y libertad!”.

Hoy nos llegaron noticias de que muchos han caído luchando por su maravilloso ideal. Hoy descansan en la tierra española muchos de nuestros hermanos, y su firme entrega ha de ser recordada como un ejemplo que no debemos olvidar. No debemos honrar su memoria, en este caso, con manifestaciones escandalosas, ni con volteretas circenses o cánticos, ni con el toque a muerto de las campanas. . Sus cuerpos no han sido convertidos en reliquias y con ellos no se ha organizado un macabro belén. Sus tumbas no están señaladas más que con la cruz de madera de los caídos en las guerras. Tal como fue su vida, su sacrificio y su muerte han sido anónimos, hermanados solo con el dolor y la tierra. Inutilizable para un anuncio publicitario, su heroísmo es el único posible en estos tiempos. El único que presupone amor a la vida, desprecio frente a la muerte y respeto a la dignidad humana. El único que une el coraje de morir y el coraje de pensar, la valentía de matar y la valentía de transformar la humillada vida de las masas.

En silencio, inclinamos profundamente la frente ante las sepulturas lejanas de estos verdaderos héroes que han muerto por la creación de un mundo nuevo, por la paz entre los pueblos, por el pan de los que trabajan y por la auténtica libertad”.

Leyendo entonces aquellas palabras pensé que cada hombre deja una huella en la tierra; pero que el recuerdo de un amigo caído en la lucha no puede ser denominado como huella, sino como herida… ¡Cuántos buenos amigos cayeron en España y Francia! Todos dejaron heridas sin cicatrizar en nuestros corazones.

***

En la ofensiva republicana desencadenada entre agosto y octubre de 1937 en Aragón participaron también soldados de infantería de la compañía rumana del batallón “Djakovic”.

Durante los primeros días de la ofensiva, el batallón se encontraba en el sector de Farlete, pueblo ubicado al nordeste de Zaragoza. Su misión era sacar a los fascistas de las posiciones que mantenían en aquella localidad, ubicadas al fondo de un valle, fuertemente fortificadas con trincheras de 2 metros de profundidad y nidos de ametralladora muy sólidos. El ataque comenzó al amanecer del día 27 de agosto tras un corto fuego de artillería inicial. El comandante de la unidad había decidido llevar a cabo un ataque frontal. Las piezas del grupo de ametralladoras fueron colocadas a uno y al otro lado del valle, desde donde tenían a tiro directamente las trincheras enemigas. Los tiradores avanzaron por el valle y tomaron las posiciones desde los dos lados. Los fascistas fueron puestos en fuga.

Al día siguiente, intentaron varias veces reocupar las posiciones sin resultado. El primer contraataque empezó muy temprano. Tres tanques fascistas salieron como avanzadilla hacia las trincheras ahora republicanas, aunque fueron rechazados rápidamente. Los voluntarios no disponían de armamento antitanque, pero usaron con éxito, entre otras municiones, balas perforantes, que habían sido enviadas por los amigos soviéticos, y proyectiles incendiarios.

No mucho después de haber rechazado a los tanques, algunas unidades de infantería fascista intentaron acercarse. Empezó un rabioso combate. Los fascistas estaban dotados con el armamento más moderno. Usaban cañones automáticos de procedencia alemana, bombardeando con Shrapnel[12]. Mientras tanto, el agobiante calor torturaba a los combatientes. La falta de agua hacía el sofoco aún más insoportable. El aprovisionamiento de comida y agua se hacía difícilmente y solamente por la noche, puesto que los fascistas se mantenían siempre al acecho. Para poder enfriar los tubos al rojo vivo de las ametralladoras, los voluntarios echaban en sus refrigeradores café de los bidones o las últimas gotas que quedaban de agua, mientras, en tensión permanente, seguían disparando sin parar. Los fascistas fueron rechazados de nuevo con grandes pérdidas. En estos combates fue herido gravemente en ambas piernas Constantin Campeanu, trabajador ferroviario nacido en Pascani[13].

El mismo día, a las 15.00, el enemigo intentó un nuevo ataque, aunque tras dos horas de violentos combates fue otra vez detenido. El triunfo final lo obtuvieron los republicanos con el precio de un gran sacrificio. Los Shrapnel provocaron numerosas víctimas entre los combatientes antifascistas. De las filas de los voluntarios rumanos cayó herido también el comisario político del Batallón Djakovic, Petre Borila.

Entre los voluntarios rumanos y los militares españoles de la unidad se habían establecido relaciones de estrecha amistad. Estas relaciones tenían muchas maneras de manifestarse. Voy a contar a continuación una de ellas.

Muchos de los reclutas españoles que luchaban en las filas de las unidades rumanas eran analfabetos, porque en España, como en la Rumania burgués-aristocrática, las grandes masas populares habían sido mantenidas en la oscuridad por las clases dominantes. Los voluntarios rumanos enseñaron a leer a muchos jóvenes españoles y sentían una gran alegría al verlos deletrear por vez primera en su vida el título de un artículo de periódico o escribir torpemente su primera carta a la familia. A uno de estos soldados españoles, Juan Ferrero, un joven campesino aragonés de un coraje poco habitual, lo recordaban especialmente los voluntarios rumanos que lucharon en el frente de Zaragoza, porque fue el protaganista de un episodio emocionante. Había sido uno de los que aprendieron a leer con los brigadistas rumanos. Un día, cuando estos se encontraban descansando en una localidad aragonesa, apareció por sorpresa el padre de Juan, feliz de haber recibido noticias de su hijo escritas de su propia mano, y que había llegado a agradecer en persona a los que le habían enseñado a escribir y a traerles unos cuantos regalos de lo que producía su pobre huerto.

Al comienzo de septiembre, unos días después de la ocupación por los republicanos de Belchite, el Batallón Djakovic recibió la orden de desplazarse hacia Fuentes de Ebro. Las tropas republicanas sostenían en aquellos momentos duros combates con los fascistas, que habían recibido importantes refuerzos.

El Batallón Djakovic se mantuvo durante los primeros días en la retaguardia. Pero una tarde recibió orden de dirigirse a primera línea para reforzar el sector ocupado por un batallón húngaro, que estaba sufriendo enormes pérdidas. El enemigo los recibió con fuego combinado de ametralladora y mortero. Algunos tanques fascistas se habían colado entre las líneas republicanas y se encontraban a la espalda de nuestro batallón. La situación era muy complicada, y parecía que nos iban a rodear inminentemente. Muchos combatientes republicanos cayeron heridos o muertos. Entre los rumanos, cayó gravemente herido el voluntario Anghel Haralampie. Sin embargo, nadie abandonó su posición y la misión confiada a nuestra unidad se llevó a cabo.

Después, el batallón recibió el encargo de mantener bajo control, con armas automáticas y artillería antitanque, la carretera Zaragoza-Belchite. Durante los primeros tres días, el enemigo lo estuvo castigando con una lluvia continua de fuego de mortero. Entre los republicanos había muchos soldados que entraron entonces por vez primera en combate y que, por lo tanto, no sabían todavía demasiado bien camuflarse y defenderse. Esta inexperiencia sería, en muchos casos, pagada muy cara, porque el enemigo estaba formado por tropas regulares, bien instruidas.

Sin embargo, el Batallón Djakovic y otros batallones republicanos detuvieron la contraofensiva fascista y se afianzaron en las posiciones de las que los fascistas no podrían ya sacarlos. Cuando el frente se estabilizó en aquel sector, el Batallón Djakovic fue trasladado y enviado a descansar a Binefar. Pronto un nuevo contingente de voluntarios y reclutas españoles llegaría para completar y reponer las filas de sus unidades. Los voluntarios rumanos ─veteranos en comparación con los recién llegados─ se ocuparon de instruirles y de completar su propia formación. Se formó de este modo una unidad militar monolítica decidida a golpear con crudeza al enemigo.

[1] General Walter, Ibid. (N.T.)
[2] Willy Bredel, Ibid.
[3] Mihai Koltsov, Ibid., pag. 566
[4] Heinrich Rau (1899-1961) militó desde temprana juventud en el movimiento obrero alemán. Miembro del Partido Comunista de Alemanía desde 1919, diputado por este partido en el landtag de Prusia (1928-1933), sería encarcelado tras la instauración del régimen nazista de Hitler (1935). Huido de la Alemania nazi, le encontramos en la Guerra Civil Española en las filas de los combatientes de las Brigadas Internacionales. Encerrado de nuevo en los campos de concentración franceses entre 1939 y 1942 será extraditado por las autoridades de Vichy y entregado a la Gestapo, tras lo cual será prisionero en el campo de exterminio de Mauthausen. Después del nacimiento de la R.D.A. ocupará funciones importantes entre las cuales la de Vicepresidente del Consejo de Ministros y miembro de la Oficina Política del Partido Socialista Aleman (PSUG) (N.A.)
[5] El reportero vertiginoso (N.T.)
[6] Esposa de otro conocido brigadista rumano, Mihai Burca (N.T.)
[7] Juego de palabras con desertores
[8] Si la juventud supiera, si la vejez pudiera.
[9] En los episodios relatados, que en este caso coinciden casi literalmente con los de Koltsov, el ruso prefiere utilizar el término “fascista”, y Roman el de “rebeldes” (N.T.)
[10] Revista “Nuestra Voz”
[11] Scarlat Callimachi, comunista rumano de origen noble, que era conocido como “el príncipe rojo” (N.T.)
[12] Shrapnel: tipo de Obus que al estallar proyectaba metralla a su alrededor (N.T.)
[13] Ciudad rumana de la región de Moldavia, en las cercanías de Iasi (N.T.)

El chivato JMÁlvarez, desenmascarado, se va hundiendo en su propia mierda

El informador JMÁlvarez se hunde en su propia mierda una vez desenmascarado. Cada vez más nervioso por haber sido pillado en sus labores habituales de informador, tras intentar publicar información, falsa por otra parte, del que escribe esta entrada, José Luis Forneo, al que afortunadamente ya mucha gente conocia su labor en Rumanía cuando el tal chivato estaba haciendo probablemente la instrucción en la comisaria, actualmente ya no da pié con bola y publica una entrada retando a que hagamos públicas sus actividades (una vez que ya lo habían sido por su propia petición, en este mismo blog).

Es evidente que,  como ya se siente encerrado en un callejón sin salida, y no sabe como remendar su error, intenta seguir fingiendo lo que no es (a pesar de que ya lo sabe todo el mundo), al verse desnudo ante la verdad que el mismo ha desenterrado: es un informador disfrazado de comunista (aunque sus mezcolanzas ideológicas evidenciaban que no tenía demasiado conocimiento de lo que es eso).

De hecho, no sabemos si por una incultura inveterada o por los nervios de haber quedado en evidencia (¿dejaran de pagarle por su hasta ahora oculta labor?), ha publicado probablemente su último extertor bloguero "Un botarate en Rumania", ilustrado con un mapa de República Moldova... Y es que, es lo que tiene... Cuando uno tiene un blog con tantos seguidores, contactos en RT y en no se cuantos sitios "oficiales" y no sabe hacer la o con un canuto es por algo... De todas maneras, está más que claro que cuanto más tonto es uno, más fácilmente hace y escribe los que le dictan.

Afortunadamente, como digo, Un vallekano en Rumanía tiene ya más de seis años siendo el referente, posiblemente único, de la triste realidad rumana después de 25 años de saqueo capitalista, y no precisamente para bien de los que pagan a JM (aunque él intente ocultar sus labores de zapa acusando a los demás de lo que él probablemente se ha dedicado a hacer por muchos años). Por eso, sus acusaciones son claramente reconocibles como producto de una orden de un superior (que alguien denuncie las evidencias del desastre neoliberal tras el golpe de estado de 1989 no debe gustar a JM y sus jefes,  o, en caso contrario, una pataleta de niñato, pues todo el mundo sabe a qué me dedicó yo y, de hecho, es algo más que público (y no precisamente consiste en vivir subvencionado por el estado para recopilar información, como hace el tipejo que se esconde tras las siglas "JM").

Las pruebas de sus fechorias son ya públicas. Él mismo, desesperado, nos retó intentando dar la impresión, como en su última entrada, de que nada de lo que ha publicado va con él... ¿Será que ni siquiera lee lo que le mandan que publique?

En fin... La función de toda persona honrada y honesta es avisar a todos cuando descubre que una persona, en la que tristemente hasta ahora confía mucha gente, es un informador y hace pública informacíón privada ¿No os suena a algo qué es realmente una persona que hace eso? ¿Chivato? ¿cipallo? ¿infiltrado? ¿informador? De esos, lamentablemente, ha habido muchos en los movimientos comunistas. A este al menos le hemos descubierto.

La recopilación de las mentiras publicadas por el subvencionado JMÁlvarez es una prueba suficientemente clara de su calaña y de que, a pesar de su disfraz comunista, representa y sirve a lo opuesto. Sus nervios por haber sido pillado le hace recurrir a la amenaza y a lo que recurren el PP o el PSOE, o su adorado Putin, el capitalista ruso, cuando no tienen ya argumentos que defender: "Venga hombre publicalas aqui, tenemos 6000 visitas diarias que no es que sea una cosa del otro mundo pero la gente las conoceria mas rapidamente ¿Por qué no lo haces? ¿No te deja Sade?".

Seguro que el el cuartel le dijeron que el argumento numérico es superior al racional o al ético... Es lo que tiene haber sido educado para engañar y servir a los enemigos del pueblo. Todo vale para gentuza como él. Además, yo creo que JM tiene algún tipo de sueño erótico con el  tal Sade (que por cierto, por muchos defectos que tenga, si es que tal personaje existe más allá de la cabeza del majareta JM, jamás se dedicaria a revelar información privada en internet como hace JM), y siente algún tipo de frustración íntima con respecto a él, porque el abuelete JM, que seguramente compensa su pensión con las ayuditas de los fondos reservados del estado, parece muy obsesionado ¿enamorado? de esa metáfora.

El último argumento "demoledor" que utiliza el poli Álvarez contra mi es que llevo muchos blogs yo solito... Sin embargo, por entrar a ese trapo tan insustancial, sumando todos no llego a escribir en una semana las entradas que realiza JM el informador en su blog en un día... Claro, tan bienpagado por ello, !así cualquiera!

Las pruebas de que JM se dedica a recopilar información privada y hacerla pública las podeís leer en los comentarios de la anterior entrada, además de en facebook y en otras redes sociales.

Esta guerra lamentablemente no la ha empezado Un vallekano en Rumania, ni Robby Espierre (mi cuenta de facebook), sino que fue el acabado JM el que empezó a acusarnos de..., por favor, no vale reirse,

"Jm Álvarez 27 de Julio de 2014 22:28 Atencion amigos del FB el "señor" Robby Espierre es un infiltrado del Gobierno español quien lo tenga de amigo ya sabe a qué atenerse, él y un colega suyo forman parte o han formado parte en calidad de él sabrá qué, del sequito de la *** en Rumania Ca Rua Joe Ho 27 de Julio de 2014 22:33 lo tendre en cuenta Cna Ra Jm Álvarez 27 de Julio de 2014 22:34 ok Cra Bar Faa 28 de Julio de 2014 9:10 Ok Ctin Ra Los Mtos 28 de Julio de 2014 9:26 estaremos atentos Ra Mire Odn 28 de Julio de 2014 9:34 Gracias. Andaremos atentos. Un abrazo Crist Ru Crista Rla 29 de Julio de 2014 14:34 OK"

Afortunadamente, en cuanto el tipejo JM envio el mensaje en facebook, quizás siguiendo órdenes y en realidad no sabía ni lo que hacía, innumerables amigos me avisaron de ello y me pusieron en alerta, algunos utilizando estas mismas siguientes palabras, de que, indudablemente, y por fin lo hemos desvelado, y si alguien no lo ve es porque no quiere, puede que por pena por el ancianito o por no aceptar haber sido estafado durante tanto tiempo, "se trata de un informador que se dedica a recopilar información y a hacerla pública"....

¿Alguién tiene otra explicación?

pd. He intentado publicar las pruebas que él pide en su entrada en su blog y, como es normal (quizás por sus 6000 seguidores) las ha censurado... Sobran las palabras.

Más de la mitad de los trabajadores rumanos ganan menos de 1000 lei (230 €) al mes

Más de la mitad de los rumanos con contrato laboral ganan menos de 1000 lei al mes netos, unos 230 euros al mes. Se trata de una conclusión que se desprende del análisis de los datos publicados por el Ministerio de Trabajo de Rumanía. Según estos, un tercio de los asalariados, es decir, uno de cada tres, ganan menos de 850 lei al mes (190 €).

La disgregación de los datos sigue dando evidencias de la miseria generalizada de los trabajadores rumanos, después de 25 años de barbarie y saqueo capitalista. Las estadísticas demuestran que dos tercios de los asalariados con contrato de jornada completa, es decir, el 73%, no llegan a recibir ni 1.600 lei de sueldo mensual (360 €). Más grave aún es el dato siguiente, ya citado en el párrafo anterior: más de la mitad de los trabajadores rumanos, es decir, en torno a 2.4 millones de personas, gana al mes menos de 1.000 lei (230 €). 

En lo que se refire a los que trabajan en jornada parcial, cerca de 650.000 trabajadores de los 691.000 que tienen contratos a media jornada, reciben por su trabajo menos de 1000 lei al mes.

En el polo opuesto encontramos a los casi 300.000 personas que tienen salarios superiores a 5.000 lei (unos 1130 €), y en el top a 27.000 privilegiados que se meten en el bolsillo mas de 15.000 (unos 3.400 euros).

Otra categoria de empleados son aquellos que tienen un contrato cada vez más habitual en Rumanía, y que se denomina "contrato de derechos de autor". Consiste en un tipo de contrato en el que el trabajador trabaja "a destajo", es decir,  según su producción, generalmente intelectual (periodistas, correctores, traductores, etc...). Según el Ministerio, hay 120.000 trabajadores con este tipo de contrato, y su situación no es muy diferente a la del resto: dos de cada tres ganan menos de 1000 lei por mes.
 
 S
Según el Instituto Nacional de Estadística, los menores salarios los reciben los trabajadores de hoteles y restaurantes, comercio, construcción, agricultura, enseñanza y sanidad.

Las estadísticas del Ministerio de Trabajo muestran que en la Rumanía de 2014 existen 4.4 millones de personas empleadas a tiempo completo, de los 8.5 millones que existian en diciembre de 1989. Si quitamos los más de 3 millones de rumanos que han huido de su país tras la destrucción metódica de la industria rumana más los más de 1 millón de pensionistas, casi la mitad anticipados, de estos años de saqueo, entendemos porque hoy apenas hay puestos de trabajo en Rumanía (y los que existen son ridículamente pagados, algo de lo que se aprovechan las mismas grandes multinacionales que aplaudieron y fomentaron la tranformación del antiguo país socialista en una colonia).

En resumen:

 -El 77 % de los trabajadores rumanos cobran menos de 360 € al mes
-Un 50% de los trabajadores rumanos combran menos de 230 € al mes
-Un 33% de los trabajadores rumanos cobran menos de 190 € al mes
-Solo un 6% de los trabajadores rumanos cobran más de 1130 € al mes
-Un 0.5% se meten en el bolsillo más de 3400 € al mes

Hay que recordar, además, que tras la destrucción casi total de la industria productiva socialista con la famosa "terapia de choque neoliberal" aplicada metódicamente en Rumanía, los principales productos de primera necesidad se importan, por lo que su coste es hoy mucho mayor que, lógicamente, cuando Rumanía era prácticamente un país autosuficiente y, no hay que olvidarlo, sin deuda externa (una osadia que se le ha hecho pagar con creces al pueblo trabajador rumano).
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