domingo, 15 de enero de 2017

Gráfica periodística anticapitalista en la República Popular Rumana

Tras la Segunda Guerra Mundial y la proclamación de la República Popular Rumana (30  de diciembre de 1947-21 de agosto de 1965), los ilustradores rumanos utilizan las páginas de los principales diarios en papel para denunciar y satirizar la pervivencia del fascismo en la Europa que había quedado subyugada a los intereses de Estados Unidos, las injusticias provocadas por la barbarie capitalista sobre los trabajadores y la creciente agresividad de Occidente frente a los países socialistas del este de Europa y contra los pueblos en su lucha victoriosa por su autodeterminación y, por otra parte, también alaban las conquistas de la clase obrera y campesina en los pocos años de la recién nacida democracia popular.

En el album publicado en 1961 por la editorial Meridian de Bucarest, "Grafica Militanta Romaneasca" (Gráfica militante Rumana), aparece una interesante selección de la gráfica periodística anticapitalista de la R.P.R. desde su proclamación hasta la aparición del libro, que compartimos a continuación;

1955: Iosif Ross "!No a la guerra imperialista!"
1945, Iosif Ross: "Último round"
1944, Iosif Ross: "Ejército alemán en 1940 y 1944"
1958, Iosif Ross: "África se despierta"
1959, Mihail Gion, "El terrateniente tras la reforma agraria"


1948: Mihail Gion, "La monarquía y el poder popular"
1947, Ion Doru: "!Paz, tractores! - "El primer tractor rumano crea pánico en los reaccionarios
1955, Ion Doru: "Crítica a la burocracia" -"El que pone siempre un palo a la rueda"
1954. Ion Doru: "La falsa autocrítica de la burguesía"
1960, Eugen Taru: "!Os voy a dar yo libertad!"(Revolución Cubana)

1958, Eugen Taru: "Paisaje en Oriente Medio"


1959, Cik Damadian: "Derecho al ocio en el infierno capitalista" (La traducción de "Caut de lucru" es "Busco trabajo")
1960, Cik Damadian: "África, la pesadilla del colonialismo"


1961, Cik Damadian, "!Abajo la guerra imperialista!"


1958, Nell Cobar: "Dilema" (Local para blancos, Local para negros")

1956, Nell Cobar: "Capitalismo popular"

1960, Gheorghe Chiriac: Socialismo: "Lo que ven
tus ojos son nuestras tierras"
1960, Gheorghe Chiriac: "Capitalismo: Lo que ven
 tus ojos son mis tierras"
1955, Rik Auerbach: "Lección histórica"
1959, Val Munteanu: "El Parlamento de Alemania Federal votando"
1959, Adrian Lucaci: "Automatización al estilo capitalista" ("Sómer" en rumano
significa "parado"; ""Uzina" es "Fábrica")
1957, Arno: "Negociaciones entre Estados Unidos y Gran Bretaña, de igual a igual"
1959, Vlad Crivat: "La caza de brujas continúa"
1959, Vlad Crivat: "Nuevos elementos arquitectónicos en Grecia"
1957, Benedict Ganescu: "Sorpresa al cobrar los derechos de autor"

Detalle de la ilustración anterior: "Tolstoi, Ibsen, Gogol, Maupassant, Balzac..."

martes, 10 de enero de 2017

Para la liberación de las masas (Alexandro Sahia, 1935)

"Los escritores son y seguirán siendo los defensores de la humanidad entera, y de ellos se espera, en primer lugar, iluminar el camino hacia formas de vida en las cuales la explotación no exista, las diferencias de clase sean eliminadas y el odio entre razas sea extirpado".
Imagini pentru ALEXANDRU SAHIA
Alexandru Sahia nació el 9 de octubre de 1908 en Manastire, en la provincia de Calarasi, y murió en 1937 en Bucarest. Fue un importante periodista del periodo interbélico, publicando sus artículos en los principales diarios de la época: Rampa, Facla, Dimineața, Azi, Cuvântul liber, Adevărul y Era nouă.

Fue un activo admirador y partidario de la Unión Soviética y del comunismo, y escribió el primer diario de viaje a la Unión Soviética escrito por un rumano, en los que describía las increíbles conquistas de la clase trabajadora en aquel país, en 1935: "La URSS hoy". 
 
Alexandru Sahia es la demostración clara de que la versión oficial de la Rumania capitalista que, en otro habitual intento de manipulación histórica, difunde que durante el periodo interbélico el movimiento y la importancia del comunismo en Rumania fue mínima, es simplemente eso: pura propaganda. Por supuesto que hoy Sahia es un escritor olvidado y censurado en Rumania, y pocos jóvenes conocen su papel protagonista en la lucha antifascista de su compatriota.

Sahia fue miembro del Partido Comunista Rumano, y uno de los creadores de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética (ARLUS), creada en 1932, que perseguía el establecimiento de relaciones diplomáticas con Moscú, inexistentes desde 1917, y el alejamiento de la política agresiva de Occidente contra el país socialista, además del rechazo al creciente fascismo europeo, mediante la organización de grupos de intelectuales antifascistas. El grupo incluía a muchos antiguos y futuros activistas del Partido Comunista Rumano, y primeras figuras de la literatura y la cultura rumana.

Aparte de los fundadores, Constantinescu-Iaşi, Ion Niculi e Iorgu Iordan, fueron miembros también muchos intelectuales de la Rumania interbélica, como Scarlat Callimachi, N. D. Cocea, el propio Alexandru Sahia, Stephan Roll, Mihai Beniuc, Petre Pandrea, Teodor Bugnariu y Mihai Popilian, además de que otros muchos destacados representantes de la cultura rumana se encontraban entre sus simpatizantes (Mac Constantinescu, Demostene Botez, Haig Acterian,  Zaharia Stancu, el compositor George Enescu, Marcel Janco, Camil Petrescu, y otros tantos). 

Alexandru Sahia murió con solo 29 años por una tuberculosis mal tratada. En 1946, tras la llegada al gobierno tras las primeras elecciones democráticas celebradas en Rumania de la coalición democrática dirigida por el Partido Comunista, se le nombró Héroe de la clase trabajadora.
Escribió muchos artículos criticando a los gobiernos liberales y profascistas, además de al régimen criminal capitalista, y fue autor de diferentes cuentos donde los protagonistas generalmente eran miembros de la empobrecida y maltratada clase trabajadora o campesina rumana. 

En el siguiente artículo, "Para la liberación de las masas", Sahia responde a otro anterior que había sido publicado en la Revista Flaca en el que se preguntaba a los escritores por qué se escribe. En el artículo Alexandru Sahia habla de la obligación moral del intelectual de luchar contra el fascismo y de apoyar la lucha de los trabajadores por su emancipación de la esclavitud a la que son sometidos por la clase capitalista:

"No escribo, por supuesto, para distraerme. Sería una acción criminal en este caso. Mis escritos son una contribución a los esfuerzos de las masas trabajadoras. Su ideal es mi ideal (...)Los escritores de mi generación tienen que convencerse de que en los momentos actuales no pueden hacer más que arte comprometido y que otro tipo de arte no es posible".

Y es que, como bien sabia Alexandro Sahia, (en este sentido, podríamos considerarle una especie de Bertolt Brecht rumano), la democracia burguesa y el fascismo son dos caras de la misma peste, la barbarie capitalista, y para que la especie humana se libre de esta enfermedad criminal solo hay una medicina: el Socialismo

Para la liberación de las masas,  Alexandru Sahia

Nuestra generación, es decir aquellos que hemos superado los 25 años, ha vivido, y sigue haciéndolo, una epoca verdaderamente trágica. Los años crudos de la infancia se han enganchado uno a otro bajo un signo, el de la guerra, plena de sangre. Muchos de nuestros padres terminaron sus días pudriéndose en los campos, como simples cadáveres coronados de gloria. .. Ahora ni siquiera son eso. Otros regresaron mutilados, ciegos o enloquecidos.

Estos naufragios decorativos, simbolos de aquel mundo, son nuestros familiares, al lado de los cuales dormimos, comemos, deshacemos la existencia momento a momento.

¿No os hace pensar?... Dicen que la guerra se terminó....


Imagini pentru trabajadores rumanos en huelga 1933
Trabajadores rumanos en huelga, 1933, de Vasile Dobrian
Llegaron, sin embargo, después las consecuencias económicas de la guerra, y la forma de dirigir el estado vierte sobre la nación, sobre todas las naciones, como sobre nuestra adolescencia, una nueva epidemia: la crisis.

Desde entonces todos los esfuerzos de las cabezas, así llamadas, "pensantes", para controlar el mecanismo de las leyes económicas se han mostrado, día a día, una y otra vez, simples tentativas. Nuestro sufrimiento ha crecido, rondando sin parar hacia el hambre y la miseria. Los años de instituto, de universidad, son parte de una vida falta del romanticismo de otros tiempos, grandes agujeros en los cuales continuamente hemos divisado su profunda negrura, y el temor de la falta de pan nos ha seguido siempre.

!Han pasado ya veinte años desde la matanza que fue la Primera Guerra Mundial! !Veinte años! ¿Acaso la existencia de las masas, en las cuales nosotros también nos englobamos, ha cambiado algo? Al contrario, todo va a peor. 

De las estadísticas oficiales en 50 estados resulta que en el año 1934 han perdido la vida, debido a una alimentación insuficiente, aproximadamente 2.400.000 hombres. Por otra parte, 1.200.000 se han suicidado por los efectos de la crisis económica. Pero, como culminación de los tiempos trágicos que vivimos, de las estadísticas publicadas resulta que, en el curso del mismo año,  1.000.000 de vagones de trigo, 267.000 vagones de cafe, 258.000.000 kg de azúcar, 26.000.000 kg de arroz y 25.000.000 kg de carne se destruyeron para que no se produjera una caída de los precios. 

El cuadro es espantoso e ilustra de forma clara la evidencia de la inmoralidad de la economia burguesa que nos somete. Se destruyen cantidades enormes de mercancías, producidas por la clase trabajadora a través de indignas formas de explotación, para que, finalmente, muchos de los explotados acaben muertos. Son los imperativos categóricos de las leyes del capitalismo.

Una civilización de milenios se desintegra como si quisiera volver a las formas bárbaras de lucha por la existencia.

De nuevo, la guerra amenaza. Los gobernantes de los estados de hoy no están preocupados nada más que, en primer lugar, de armarse lo máximo posible. El odio racial crece, adquiriendo formato oficial, como en el caso de la Alemania fascista. Mientras tanto, las grandes masas, explotadas salvajemente, sufren, empobreciéndose, alcanzando el desempleo cotas impensables. Falta muy poco para que, otra vez, la mayoria sea empujada hacia una nueva matanza por una interesada minoría. 

Entonces, ¿todavía seguís preguntándome por qué escribo*? No escribo, por supuesto, para distraerme. Sería una acción criminal en este caso. Mis escritos son una contribución a los esfuerzos de las masas trabajadoras. Su ideal es mi ideal.

En el Congreso de Escritores Revolucionarios, celebrado el año pasado en Moscú, Máximo Gorki, en un discurso magistral, afirmó que "Nosotros los escritores estamos comprometidos con una obra mundial y tenemos que ser dignos de formar parte de ella. Hemos entrado en una época de tragedia y debemos aprender a expresar este drama en formas actuales, así como supimos ser la voz de las antiguas".

Un escritor tiene que ser un luchador social. Debe estar estrechamente unido a la situación social en la que vive. El escritor no puede ser extraño a los fenómenos económicos, políticos, que afectan a las masas. La vida de nuestros días busca ser modelada de otra forma, mucho más dura. La época del romanticismo lánguido, del éxtasis místico, está arrodillada y golpeada por otra realidad que busca adelantarnos. Algo más; los escritores de mi generación tienen que convencerse de que en los momentos actuales no pueden hacer más que arte comprometido y que otro tipo de arte no es posible. En esta tendencia política, por supuesto, tiene que introducirse la mayor calidad artística posible, porque sólo así nuestras obras serán visibles.

Los escritores son y seguirán siendo los defensores de la humanidad entera, y de ellos se espera, en primer lugar, iluminar el camino hacia formas de vida en las cuales la explotación no exista, las diferencias de clase sean eliminadas, y el odio entre razas sea extirpado.

Publicado en la Revista Facla, XV, nr. 1.416, 17 de octubre de 1935
* El artículo es una respuesta a otro anterior publicado en la Revista "Facla" titulado "¿Por qué escribís?"

sábado, 7 de enero de 2017

10 años después de la adhesión a la Unión Europea, los rumanos son hoy más pobres

El 1 de enero de 2017 se han cumplido 10 años de la integración de Rumania en la Unión Europea. Los mass media rumano y la propaganda comunitaria han inundado la opinión pública con comunicados y estadísticas ilusioras sobre los beneficios para Rumania de haber entrado a formar parte del club, tras los diez años de sometimiento a los intereses de la Comisión Europea y de sus grandes poderes económicos, principalmente Alemania y Francia.

Por ejemplo, se habla del exponencial crecimiento económico de Rumania y del nivel de vida de los
rumanos. En los diez años como estado miembro, el PIB ha crecido desde los 98.000 millones de euros de finales de 2006 hasta los 172.000 de 2016, según la propaganda venida desde Bruselas. Sin embargo, no se dice nada sobre los altos costes de la acomodación, los producidos por la competencia tras la generalización de la circulación libre de mercancías con las grandes multinacionales comunitarias y extranjeras. Además, como suele pasar en una dictadura del capital sobre los trabajadores, la distribución del PIB es extremadamente desigual; es decir, unos pocos se llevan casi todo y la mayoría se queda con las migajas.

Tampoco se dice ni mu de los costes provocados por la hemorragia de personal especializado y cerebros y, en general, de los cerca de 4 millones de trabajadores rumanos que han emigrado, creando la riqueza en otros estados y limitando la capacidad productiva en Rumania (que había sido limitada ya de por sí desde el golpe de estado de 1989 destruyéndose el 90% de las fábricas y cooperativas agricolas de la potente industria productiva rumana durante los últimos años de socialismo, perdiéndose desde 1990 al añ de entrada de Rumania en la U.E. 4.5 millones de puestos de trabajo -casi la mitad de los existentes en el momento del asesinato de los Ceausescu).

Otra falsificación de las estadísticas de la propaganda proeuropea es la del crecimiento de las exportaciones. Los datos dicen que antes de la integración, las compañías rumanas vendían al otro lado de la frontera mercancía por un valor de 25.000 millones de euros, en 2016 estas llegaron a 42.000 millones. Sin embargo, esta estadística está incompleta al obviar que las empresas que actualmente exportan son en su gran mayoría extranjeras o controladas por multinacionales con sede en otros paises, yéndose la mayoría de los dividendos y beneficios también lejos de Rumania.

También ha crecido la inversión extranjera en Rumania, entrando en el país unos 33.000 millones de euros desde el 1 de enero de 2007 hasta el 31 de diciembre de 2016, creándose empresas y puestos de trabajo (en general no productivas e infrapagados, respectivamente). El beneficio de estas empresas, sin embargo, no ha ido a parar al bolsillo de los rumanos, sino a las cuentas de los inversores extranjeros y de los directivos. Al contrario, las inversiones directas exernas eran, hasta el momento de la entrada de Rumania en la U.E., de cerca de 7.300 millones de euros anuales, pero después la media cayó entre 2.600 millones, es decir, una pérdida de unos 5.000 millones de euros anuales.

La adhesión significó también la atracción de Fondos Europeos en valor de 39.900 millones de euros; sin embargo, la realidad es que si restamos la contribución rumana al presupuesto comunitario, el resultado es que quedan 26.500 millones de euros, cifra que Rumania producía antes de 2008 por el beneficio de las empresas rumanas, que no se marchaba después más allá de las fronteras. Hoy, al contrario, la mayor parte de los fondos europeos van a parar a las compañías y ciudadanos extranjeros.

Sobre el papel, el salario medio neto de los rumanos era de 312 euros al mes en 2007, y en 2016 llegó a 459, aunque en relación a los precios y a la inflación la subida ha sido ridícula.En realidad, Rumanía, después de tener, según las cifras "exageradas" del FMI, apenas un 6% de pobres en 1990, hoy ocupa el primer lugar del top del mayor número de personas en riesgo de pobreza y exclusión de toda Europa, teniendo a 9 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza de los 19 millones de rumanos según el último censo (el 46%). En cuanto a los más pequeños, el porcentaje de pobres sube hasta el 49% (es decir, 1 de cada 2 niños rumanos es pobre, no puede obtener sus necesidades básicas diarias).

Los japoneses del Centro Nomura afirman, en el mismo sentido, que Rumania es el país europeo con mayor riesgo de población en el umbral del hambre, ubicando a este país en el puesto número 12 en este top de los 180 tenidos en cuenta. Nomura tiene encuenta el porcentaje del gasto de la población en alimentos básicos, el PIB per capita y la importación total en relación a la producción de productos alimentarios de primera necesidad.
Imagini pentru saracia

En este sentido, y por el creciente y debido principalmente al elevado nivel de pobreza de los rumanos en 2016, el número de suicidios crece a ritmo agigantado: en Rumania tienen lugar de media 8 suicidios al día En Bucarest, la capital y la región relativamente más rica (o, sería mejor decir, menos pobre) se produce un suicidio cada dos días.

Otro argumento demagógico llegado de Bruselas es el del crecimiento de las exportaciones agrícolas, algo que es cierto pero incompleto. En primer lugar, se exporta más grano, pero muy barato, teniéndose que importar los productos elaborados de fuera mucho más caros (es decir, el tradicional esquema colonial). Además, el 40% de la tierra productiva está en manos de multinacionales o empresarios extranjeros, en especial los latifundios, lo que hace que la mayor parte del beneficio de las exportaciones acabe derivado a otros estados.

La realidad es que, tras 10 años de integración en la U.E., los rumanos viven hoy peor.  Las estadísticas muestran que Rumania ha entrado en una etapa de subdesarrollo estructural después de la adhesión (aunque lo cierto es que en los 10 años previos, tras el golpe de estado de 1989, ya se había destruido la industria nacional y la mitad de los puestos de trabajo para allanar el camino). 

Los rumanos sintieron el golpe de la pobreza inmediatamente después de 2007, cuando se procedió al recorte brutal de salarios, subvenciones, ayudas sociales y presupuesto público en 2009. Hoy, en 2016,  los rumanos son menos, por la caida libre demográfica debida a la pauperización general y la emigración, y más pobres, a pesar de algunos datos macroeconómicos.

Rompiendo la habitual censura mediática, empiezan a surgir y a hacerse oir voces discrepantes y que denuncian el desastre de estos últimos 27 años de barbarie capitalista y, en especial, de los últimos diez como colonia dentro de la U.E. (en especial de Alemania y Francia). En un debate realizado en la Universidad ”Babeș-Bolyai” de Cluj-Napoca en relación al resultado de los diez años de adhesión, la conclusión fue clara: Rumania y los rumanos son más pobres hoy que el 1 de enero de 2007.  Constantin Boștină, Presidente de la Asociación para el Estudio y Pronóstico Económico-Social, afirmo que era incontestable que en estos últimos diez años el grado de pobreza ha aumentado, y el antiguo ministro Vasile Pușcaș, que fue negociador para la adhsesión a la U.E, recordó algo obvio: que si la integración hubiera sido positiva, no habría más de 3 millones de rumanos en busca de la supervivencia fuera de Rumania. 

Los datos de esta entrada están extraidos del diario Napocanews

miércoles, 4 de enero de 2017

Tractoristas (Moscofilms)

Tractoristas es una película dirigida por Iván Pýriev en 1939, en la que intenta mostrar, en clave de
comedia musical, el funcionamiento de una granja colectiva soviética y el importante papel de la mujer en la producción y gestión de esta.

A mediados de los años 30, Klim Yarko es un conductor de tanques desmovilizado, además de un excelente mecánico. Él representa al nuevo hombre transformado por la revolución soviética. Klim regresa desde el Lejano Oriente a la granja colectiva de Ucrania donde vive Maryana Bazhan, la chica que amaba cuando partió. Pero Maryana es ahora una eficaz conductora de tractores y sus admiradores se cuentan por montones.

En un intento por deshacerse de ellos, ella inventa una historia de su amor por Nazar, un hombre torpe, corrupto y gorrón (simbólico representante de la vieja sociedad capitalista). Klim, que es así mismo un auténtico bolchevique, se halla en una situación complicada, pero finalmente por su sinceridad y astucia se gana las simpatías de toda la granja y el amor de la famosa Maryana.

La película fue meritoria del premio Stalin en 1941. Entre otros valores, es de destacar que ilustra el importante papel que la mujer llevaba a cabo en la producción en la granja soviética gracias a las libertades consquistadas en la Revolución de Octubre.

Iván Pýriev nació el 17 de enero de 1901 en el seló Kamen, actual Kamen-na-Obí, por entonces en el territorio del uyezd de Barnaúl de la gubernia de Tomsk, hoy krai de Altái. En 1923 acabó sus estudios de actor y director de escena en los Talleres Estatales Experimentales de Teatro (GEKTEMAS). Desde 1921 era actor en el 1.er Teatro de los Trabajadores del Proletkult. Trabajó en la obra de Serguéi Eisenstein Meksikanets y en Les de Vsévolod Meyerhold.

Ganó popularidad con sus comedias musicales Bogátaya nevesta, Traktoristy, Svinarka i pastuj, Kubánskiye kazaki, y con los musicales románticos V shest chasov véchera posle voiný y Skazániye o zemlé Sibírskoi. En todas estas películas participa su mujer Marina Ladýnina (la Maryana de Tractoristas, dirigida en 1939). Entre 1954 y 1957 ocupó el cargo de director del estudio Mosfilm.

La película se puede ver subtitulada en castellano en MOSCOFILMS o a continuación:



martes, 3 de enero de 2017

Un 20% de los rumanos ha tenido que emigrar desde la reinstauración del capitalismo en 1989

El número de rumanos que huyen de su país por motivos económicos ha crecido un 7,3% cada año, desde 2000 a 2016, según ha publicado la ONU en un reciente informe. El único país con un mayor crecimiento de migrantes, en este caso por el conflicto interimperialista que tiene lugar en su territorio, es Siria. La diáspora rumana es, por lo tanto, la mayor de un país miembro de la Unión Europea,  además de tener el mayor porcentaje de emigrantes por motivos económicos, y es muestra del desastre provocado por la reinstauración del capitalismo en los años 90, cuyas consecuencias se han acelerado tras su unión a la U.E. Según el informe de la ONU, más de 3.5 millones de rumanos viven fuera de su país.

Imagini pentru ´fabrici distrus romania
Una fábrica destruida por el capitalismo en Rumania, ilustración del típico paisaje
industral del país, cada vez más habitual desde el golpe de estado de 1989
 hasta la actualidad.
El fenómeno de la emigración masiva empezó en Rumanía tras la contrarrevolución de diciembre de 1989, y la aplicación de la terapia de choque capitalista, metódico plan de destrucción de la poderosa industria socialista rumana, que provocó la eliminación de más de cuatro millones de puestos de trabajo (la mitad de los que existían en diciembre del 89). Sin embargo, la adhesión a la U.E. en 2007 aceleró el ilustrativo "sálvese quien pueda" capitalista al abrirse las fronteras del resto de los estados miembros.

Así que desde 2000 a 2015 el número de huidos del país por motivos económicos ha ido creciendo una media de un 7,3% anual, siendo superada solo por Siria (con un 13%). Así que Rumania se convierte así en el país con mayor porcentaje de emigración sin que esta sea provocada por una guerra abierta ¿aunque, acaso el capitalismo salvaje es otra cosa que una violenta guerra de la clase parásita capitalista contra la clase trabajadora?

En relación a su población total, la diáspora rumana representa casi el 20%, el mayor porcentaje de la U.E., seguido de lejos por Polonia, otro país sometido a la barbarie de la apisonadora capitalista (con un 11%), ambos muy por encima de otros países tradicionalmente considerados como migrantes, como India, el país con más ciudadanos repartidos por el planeta, con 14,1 millones de personas (aunque solo el 4% porcentulmente con respecto a su población total).

Resultado de imagen de romania emigrantiPor supuesto, la emigración de los nuevos países colonizados en los noventa, los antiguos países socialistas, no es arbitraria, sino que está fomentada por las potencias colonizadoras (y las multinacionales que las dirigen) en un doble sentido: en primer lugar, se destruye la industria y agricultura nacional, muy desarrolladas en los países socialistas, para abrir sin la competencia de los productos locales  el mercado interior a los productos de las corporaciones extranjeras; además de este evidente beneficio económico, con ello se consigue también una gran masa de mano de obra barata,  cuyo gasto formativo corrió por parte de los estados ahora destruidos, dispuesta a producir en condiciones cercanas a veces a la esclavitud para la clase capitalista del país anfitrión.

De hecho, y para ilustrar el perjuicio económico para los países del este y el evidente beneficio para los que los destruyeron y saquearon, según la Dirección de Estadística del Banco Nacional de Rumania, el Producto Interior Bruto de 2014 habría sido 50.000 millones de euros mayor si los rumanos emigrados y que trabajan en el exterior (especialmente en España e Italia, pero también en Alemania, Francia, Inglaterra o, últimamente, Dubai o Qatar), lo hicieran en su país en los mismos sectores en los que producen riqueza más allá de la frontera (sectores que, sin embargo, fueron cuidadosamente destruidos o neutralizados tras el golpe de estado del 89). Un negocio redondo, en conclusión, salvo para la gran perjudicada en cualquier régimen capitalista: la clase trabajadora, en este caso la rumana.

Informe del V Congreso del Partido Comunista de Transnistria del pasado 24 de diciembre


El pasado 24 de diciembre se celebró en el Palacio de la República de Tiraspol el V Congreso del Partido Comunista de Transnistria - Pridnestrovie.

A él asistieron 127 delegados en representación de todas las ciudades y distritos de Pridnestrovie. En el Congreso también participaron como invitados representantes de las organizaciones cercanas al PCT, como la "Asociación de campesinos de la República" o algunos miembros del Komsomol.

Oleg Horjan, presidente del partido. presentó un informe sobre la labor del Comité Central durante el periodo previo al Congreso, repasando las tareas del partido establecidas por el IV Congreso, concluyendo que se llevaron a cabo en su totalidad.

Oleg Horjan habló también sobre la decisión del IV Congreso de la construcción de un diálogo abierto entre el Partido Comunista Pridnestrovie y el anterior Presidente de la República, Eugen Shevchuk. La decisión en aquel momento fue dictada por la coincidencia de las disposiciones del programa y las acciones de Yevgeny Shevchuk destinadas a mantener la estabilidad de la moneda nacional, la reducción de la inflación, el desarrollo del sector público y otros cambios positivos.

Al mismo tiempo Oleg Horjan hizo hincapié en que el diálogo constructivo no significaba un compromiso automático con todas las acciones del presidente. Como ejemplo, citó la situación con el famoso "30 por ciento", aumento hasta este porcentaje de las retenciones a los salarios y pensiones públicas propuesto por el anterior presidente. Ya en la sesión de abril del Pleno del Comité Central el año 2015, los comunistas expresaron su actitud negativa sobre la cuestión de la retención de salarios y pensiones. Junto con los sindicatos se manifestó sobre la misma cuestión en la pasada manifestación del Primero de Mayo.

Horjen expresó su confianza en que los resultados de los ciudadanos habían sido manipuladas a favor del candidato ganador de las elecciones. Según Oleg Olegovich, a partir de una variedad de fuentes, incluyendo Moscú, se recibieron informaciones de que el candidato Horjan recibió entre el 26 y el 34% de los votos. Pero la mayor parte de estos votos fueron simplemente robados.

En general Oleg Horjan evaluó la campaña electoral como la mejor desde su llegada a la dirección del partido hasta ahora. En un corto plazo de tiempo se recogieron más de 15 mil firmas de ciudadanos en apoyo de la candidatura electoral, y durante los dos meses de campaña en casi todas las casas del país un miembro del Partido Comunista presentó su programa, celebrándose más de 150 reuniones con los votantes, durante las cuales Horjan pudo comunicarse directamente con miles de ciudadanos.

Horjan expresó su confianza en que todo este trabajo no fue en vano. Incluso aquellos electores que votaron por el protegido del capital monopolista, Vadim Krasnoselsky pudieron familiarizarse con el programa electoral del PCT y lo tendrán en cuenta cuando vean el valor real del conjunto de promesas populistas del presidente electo.

En el Congreso también tomaron la palabra SR Morar, GA Chulkov, VN Volchanskiy, MV Mikhalitsyn, AV Strahovchuk y AL Samon. Todos ellos mostraron en su discurso desconfianza de los resultados de las elecciones celebradas el 11 de diciembre.

El Congreso también escuchó y aprobó el informe resumen del Presidente de la Comisión de Auditoría del Partido, MA Abramova. La nueva composición del Comité Central, la Secretaría y el Comité Ejecutivo del Comité Central fueron elegidos. Igualmente, fue reelegido Presidente del Comité Central Oleg O. Horjan.

Recordemos que tras las pasadas elecciones presidenciales, tras hacerse públicos los resultados oficiales, el nuevo Presidente de Transnistria es Vadim Krasnoselsky (del partido Renovación), con un 69.8%. Se trata del partido apoyado por la gran multinacional transnistriana Sheriff, por lo que fue y es criticado con firmeza por el Partido Comunista. El expresidente Yevgeny Shevchuk obtuvo el 18.8%, y Oleg Horjan (del Partido Comunista), un 3.3%





















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