sábado, 18 de febrero de 2017

Comunicado del Partido Socialista Rumano (PSR): la corrupción en Rumania es consecuencia de 27 años de capitalismo

El Partido Socialista Rumano (PSR), partido que se considera heredero del Partido Comunista Rumano aunque la legislación fascista de Rumania no le permita portar ese nombre en el Registro de Partidos Políticos, ha emitido un nuevo comunicado en relación a las falsas y partidistas protestas anticorrupción que han tenido lugar en Rumania en las últimas semanas, señalando la verdadera causa de la corrupción contra la que hay que protestar y luchar: los 27 años de capitalismo impuestos al pueblo rumano.

A continuación, lo traducimos al castellano:

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El Partido Socialista Rumano considera que las manifestaciones contra el Gobierno Grindeanu han sido realizadas a destiempo y sin razón justificada, pero ya que han empezado,cree que los manifestantes deberían seguir adelante con la lucha contra la corrupción, la corrupción real, y no como excusa para otros fines como ha sido hasta ahora. 

psr-768x768La realidad es que la corrupción existe y que hay que actuar sin interrupción contra los corruptos. 
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que de al menos el 80% de los delitos de corrupción son culpables los propios fiscales junto a los servicios de información que, bajo pedido de sus jefes, han manifestado y, lamentablemente, siguen manifestando una pasividad condenable frente a los que han administrado y administran de modo fraudulento los asuntos de las unidades, instituciones y autoridades del estado. El Partido Socialista Rumano considera que la Justicia debe ser ejercida por personas competentes, íntegras e independientes que tengan capacidad y voluntad de ser imparciales.

Todos los Gobiernos que, después de 1989, han pasado por el Palacio de Plaza Victoria son culpables de una administración incompetente y fraudelenta de los asuntos públicos. El Partido Socialista Rumano advierte a los gobernantes y a todos los otros altos cargos que, más pronto o más tarde, tendrán que pagar la cuenta por todos sus actos en contra de la ley.

 Del mismo modo, también el Parlamento de Rumanía es culpable por, durante 27 años. adoptar una legislación oscura, ambigua y en un continuo cambio, una legislación generadora de y permisiva con la corrupción. El PSR recuerda a los parlamentarios que la ley debe ser clara, estable, justa e igual para todos, tiene que prever la seguridad personal, la de la propiedad y la de los derechos fundamentales, y el proceso por el que se crean e implementan ha de ser accesible, equitable y eficiente. 

Es una culpa de extrema importancia que el Parlamento no se haya propuesto jamás manifestarse como el primer poder del estado, de un estado soberano, independiente y próspero.

Para el PSR es evidente que esta situación desagradable ha sido posible como consecuencia de que, en los últimos 27 años, han llegado a las funciones de gobierno de las más altas instituciones del estado demasiados incompetentes, impostores, infractores y, peor aún, los traidores al pueblo rumano.

Considerando que ha llegado el momento de decir BASTA al saqueo de los bienes públicos a discreción desde la administración del estado, el PDR les recuerda a todos los rumanos que ellos son copropietarios de la riqueza nacional y han de aprender, ellos, los rumanos, a manifestarse como tales, como los propietarios que han de tomar las decisiones, y no otros.

En consecuencia el Partido Socialista Rumano pide a todos los electores que llamen a consultas a los parlamentarios a los que eligieron para exigirles responsabilidades por su labor como legisladores. De igual modo han de comportarse con el resto de altos cargos del estado, primer-ministro, ministros, parlamentarios, directores de las instituciones y unidades y a todas las autoridades del estado que, en calidad de administradores, tienen que asumir su responsabilidad por sus actos de gestión incompetente y  fraudulenta.

15. 02. 2017
Biroul Executiv Central
al Partidului Socialist Român
PARTIDUL SOCIALIST ROMÂN
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jueves, 16 de febrero de 2017

Paul Hitter, el artista gitano y antimperialista creador del expresionismo balcánico

Paul Hitter es un pintor rumano que se autodefine a si mismo como "el artista gitano" (Gipsy artist), con un arte militante siempre en defensa de los marginados y excluídos de la sociedad. Él mismo describe su arte como "expresionismo balcánico", estilo con el que intenta ilustrar las características de la cultura de Los Balcanes, mezcla de influencias y en contínua resistencia contra los que intentan sometarla. Su estilo recuerda al del director de cine Emir Kusturica, que lo muestra en míticas películas como "Gato negro, gato blanco"  o "La vida es un milagro". Hitter se inspira en Kusturica en, por ejemplo, su retrato de Maradona, que se podrá admirar en la selección que aparece al final de esta entrada.

Además de una gran cantidad de obras que decriben e ilustran la sociedad balcánica, Hitter tiene un componente político que también apreciamos en Kusturica. Sus referencias críticas al imperialismo o sus guiños al comunismo son constantes, sobre todo en sus retratos. Incluso dedica algunos de ellos a los principales líderes del comunismo mundial, como Lenin, Stalin o Mao, dotándoles de algunas particularidades de la cultura balcánica, como su representación con un tercer ojo en la frente que recuerda a la cultura hindú, pero también a la gitana, simbolizando con ello el carácter visionario de los personajes. Su óptica personal y a la vez imbricada en la cultura y tradiciones de la antigua Europa Otomana (los estados de la antigua Yugoslavia, Rumania o Bulgaria), no dejan indiferentes a nadie.

Uno de sus retratos más impactantes, que dice mucho sobre el fondo político de su obra,, es "Héroe nacional", donde una mujer con el kalashnikov en la mano y vestida de guerrillera, con la estrella roja en la gorra militar, está representada rodeada de simbología que nos lleva inmediatamente al entorno cultural y a las contradicciones entre los sistemas que han vivido en los últimos años los habitantes de la zona (socialismo y capitalismo, y sus mezclas de aberración y resietencia). En realidad esa amalgama de componente étnicos (eslavos, turcos, gitanos) e ideológicos, (socialismo, mafia, religión), define bien el mundo balcánico actual (lo que se precia, como ejemplo en "Diáspora soviética").

Hitter es un gran crítico del imperialismo europeo., y lo representa en cuadros como el dedicado a la , U.E., donde la bandera comunitaria, con el símbolo nazi desvelado, fuerza a los países balcánicos representados por una mujer gitana. De hecho, Hitter ha sido uno de las principales figuras críticas contra las manifestaciones que la derecha globalista rumana, al servicio de Bruselas y Berlín, está organizando actualmente en Rumania contra las medidas desfavorables a los intereses de las grandes corporaciones previstas en el programa del partido ganador de las elecciones celebradas apenas hace un mes con un 47% del respaldo popular al gobierno.

En todo caso, se trata de unas obras, de un estilo que, como poco, impacta, y que a muchos no gusta por el dominio hegemónico, en paises como Rumania, de la cultura occidental impuesta tras el golpe del 89, que hace que muchos reproduzcan como forma de sentirse "civilizados" los clichés y tópicos impuestos por Europa, renegando de las particularidades culturales y sociales de la región y sus ricos contrastes y mezclas de influencias histórico-culturales.

Por otro lado, es innegable la importante presencia de la cultura rrom en el autor que, no obstante, es y se considera gitano. En todos sus cuadros, en este sentido, tienen un importante papel los colectivos marginados, los pobres, los excluídos y los explotados, en un coctel de colores, personajes e influencias que nos parece llevar a algunas de las escenas más hilarantes y representativas del cine de Kusturica.


Carta de los marginados a la sociedad burguesa 

Maradona

Héroe nacional
Marinero ruso
Cuba
Rusia

Vietnam

Unión Europea
Diáspora soviética

Veterano de Normandia

Baba Novak
Kafka

Katiushka

Frida Kahlo

Bulat Okudzhava, cantante y poeta soviético

Lenin

Stalin
Mao

Ceausescu
K
General Clark, jefe militar de la OTAN durante la guerra de Kosovo
Locomotora, homenaje a los ferroviarios rumanos 
Marinero ruso

Mineriada (en referencia a las marchas mineras de los 90 contra los procesos de privatización masiva y
sistemática de la industria nacional).




miércoles, 15 de febrero de 2017

Un nuevo despliegue de tropas norteamericanas en la colonia rumana

Medio millar de soldados del ejército norteamericano de los ya presentes en el este de Europa ha llegado hoy a Rumania desde Polonia, para participar en unas maniobras militares en el sur del país. Según el Ministerio de Defensa rumano, los militares forman parte del Batallón 1 „Fighting Eagles”, dotados de carros de combate Abrams, vehículos blindados de infanteria M2 Bradley y obuses autopropulsados M109A6 Paladin.

Imagini pentru baza americana constanta Las tropas recién llegadas se unirán a las ya desplegadas en la base militar de Constanta, en el Mar Negro, para participar en ejercicios de tiro con munición real y en las maniobras conjuntas que tendrán lugar a lo largo de este año junto a las fuerzas de infantería mecanizada rumanas, que se van a denominar Atlantic Resolve.

Las tropas que van a permanecer en Rumania durante nueve meses forman parte de los 3500 soldados y 2800 vehículos e instrumentos militares llegados desde Fort Carson, de Colorado, a Bremerhaven, Alemania, a principios de este mes de enero, en el contexto de los nuevos planes de Washington de mantener una mayor presencia militar en el este de Europa de forma continua y rotativa, según los planes aprobados por la antigua administración presidencial dirigida por Obama.

A pesar de que el nuevo presidente, Donald Trump, ha puesto en cuestión la gran presencia militar de EEUU en Europa y su participación en la OTAN, parece que se continuan aplicando las decisiones del gobierno anterior,

Por supuesto, la clase política rumana habla de "tropas aliadas" y de "ayuda para la defensa del país", y no de tropas de ocupación, al contrario de la versión oficial sobre el breve periodo en que las tropas soviéticas se mantuvieron en Rumania tras su liberación de las garras nazis, hasta 1958 (en este caso, las tropas norteamericanas se han instalado oficialmente en Rumania desde 1999, es decir, ya llevan más de 17 años usando el territorio rumano para sus intereses imperialistas).

La llegada de más tropas yankees a Rumania coincide con llos continuos reveses de los intereses del imperialismo norteamericano en Oriente Medio, en el contexto del conflicto interimperialista en el que las potencias en alza están poniendo en jaque a la que ha sido hegemónico desde la caída de la Unión Soviética y la restauración en Rusia de la barbarie capitalista, acontecimiento, situación que ha hecho regresar la situación mundial al ambiente bélico general (enfrentamiento económico, militar o mediático) propio de la cadena imperialista del capitalismo en su fase superior.

 

domingo, 12 de febrero de 2017

Rumania y las multinacionales "revolucionarias"

La ofensiva del capital contra el trabajo de los últimos años se da en múltiples formas. Una de ellas han sido las famosas revoluciones de colorines, utilizadas para tumbar gobiernos, para dirigir a un país en determinada dirección o para evitar cambios de rumbo.

El papel de las multinacionales en las manifestaciones supuestamente anticorrupción de Bucarest ha sido más que evidente. Aquí no es como en Ucrania, donde los ejecutivos e hijos no acudían a la manifestación por su carácter violento y el miedo a la reacción popular. Aquí no se trata de dar un giro radical a la situación, sino de evitar que se aprueben determinadas leyes que chocan con el carácter de colonia de Rumania durante estos últimos 27 años, y no se trataba de una acción violenta, sino solo de intentar manipular la opinión pública. Así que los mafiosos y grandes saqueadores de las multinacionales han podido participar y pasearse entre los jóvenes protestatarios como Pedro por su casa, pues al fin y al cabo no solamente están en el mismo bando, sino que, además, ellos son los que financian las ONG,s que convocan y organizan las protestas.

Sin embargo, los participantes, que afirman que no están teledirigidos y que se trata de protestar contra la corrupción "como cada uno quiera", no reaccionaron de la misma forma ilustrativa ante unos jóvenes que, creyéndose la excusa "anticorrupción", aparecieron entre la multitud con una pancarta que decía: "¿Por qué para las multinacionales hay sol y para las empresas rumanas nubarrones?", en referencia al trato fiscal privilegiado que tienen las corporaciones extranjeras en Rumania y a la prevista reforma fiscal que va a aumentar los impuestos para estas últimas de un 5% a un 16%.

Los "espontáneos" jóvenes mostraron su rechazo a este ataque a los privilegios de las grandes corporaciones extranjeras en Rumania arrancando la pancarta por la fuerza a los que así protestaban, acusándoles de infiltrados y conminándoles a que fueran a manifestarse a Cotroceni, donde los que apoyan al gobierno y piden la dimisión del líder de la derecha, el presidente Iohannis, se concentran desde hace una semana.


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Por otro lado, el pintor rumano Paul Hitter, amigo y colaborador del diréctor serbio Emir Kusturica, y representante del que llama "expresionismo balcánico", ha ilustrado el carácter real de las manifestaciones contra el gobierno de Bucarest (foto adjunta de Soros junto al lema de las protestas: REZI$T)

¿Cómo se puede explicar que los gerifaltes de las corporaciones colonizadoras en Rumania se muevan entre los manifestantes "anticorupción" como pez en el agua mientras los que critican los privilegios de las multinacionales sean insultados y echados de las protestas contra el gobierno? ¿Qué tipo de "revolución" pueden apoyar las grandes empresas, sus altos ejecutivos y ONG,s financiadas por ellas?

Como dice el refrán castellano, "A buen entendedor, pocas palabras bastan".

viernes, 10 de febrero de 2017

Ilustraciones del comunista rumano Laurentiu Ridichie sobre las supuestas protestas anticorrupción

El ilustrador comunista rumano Laurentiu Ridichie, todo un talento que no nos cansaremos de promocionar en este blog, ha realizado una serie de ilustraciones con motivo de las protestas organizadas por la derecha rumana y las ONG,s financiadas por Europa y Estados Unidos contra el programa social del gobierno socialdemócrata. En ellas muestra, de forma crítica y original, algunas características que definen a los que participan en ellas y determinados hechos significativos que desvelan su carácter de clase, es decir, el ser  acciones organizadas por la clase dominante defendiendo algunos intereses puestos en peligro por el nuevo ejecutivo. Nada que ver, por lo tanto, o al menos de forma directa, con la supuesta ordenanza favorable a la corrupción publicitada por los medios de la derecha reaccionaria y el hombre de Ángela Merkel en Rumania, Klaus Iohannis (presidente del país).


En la primera ilustración, que denuncia el racismo social que ha caracterizado las pancartas, gritos y opiniones de los participantes en la manifestación, muestra lo que podríamos definir como "la lucha de clases" que se está dando en Rumania (lucha de clases en la que solo lucha uno de los bandos, la burguesía, en plena euforia ofensiva contra la clase trabajadora). Para ello, como es habitual en los últimos tiempos, usa a la "aristocracia obrera"; es decir, a los miembros de la clase explotada con más altos salarios (aunque en Rumania la palabra "altos" sea paradójica, pues las multinacionales malpagan con apenas entre 400-500  euros a sus "méjores" empleados).

Estos "trabajadores" (ellos prefieren ser llamados "empleados" porque se sienten más "cool", puesto que el término de "trabajador" es identificado por los medios de propaganda con el "comunismo", el "mal de todas las cosas" según la religión del capital, incluso causa de los saqueos y robos de la clase capitalista de uno u otro partido en la actualidad), no cesan de despreciar, insultar y burlarse de la mayor parte de la población rumana que, si es que han conseguido un trabajo, ganan menos de 200 euros al mes (según la estructura salarial publicada por el Instituto Nacional de Estadística en diciembre de 2016). Para ellos, esta "mayoría" es una carga de la que, prácticamente, hay que librarse (sin importarles que desde la restauración del capitalismo en 1990 más del 20% de los rumanos se hayan visto obligados a huir del país para poder encontrar trabajo, después de la destrucción sistemática de la industria productiva nacional para convertir Rumania en un mercado sin competencia para los productos multinacionales), dejando a la mayoría de los que se quedan en los límites de la pobreza (el 46% según el Eurobarómetro de la pobreza de 2016).



Este peligroso racismo social, que nos retrotrae a épocas pasadas en las que a los excluidos, enfermos, pensionistas o, en general, los que no podían producir, se les criminalizaba y marginaba socialmente, si no se les quitaba de enmedio directamente, hace que las protestas tengan un cierto aroma a fascismo. No es de extrañar, no obstante, que esto suceda, en unos tiempos en los que la euforia capitalista no duda en recortar derechos y salarios a los trabajadores, en nombre de la austeridad (austeridad que, por supuesto, no les afecta a ellos), mientras se hacen campañas contra la idea, nacida por cierto en la Union Sovietica, o al menos alli fue el primer lugar donde se aplicó, sobre la obligacion social y humana de mantener a los ancianos y enfermos y, (solo en occidente porque en los paises socialistas no había tal cosa), tambien a los parados.

En la anterior ilustración, Ridichie muestra algunos de los argumentos utilizados por estos manifestantes de la derecha, jóvenes creyentes en la existencia de ese paraíso capitalista que le han prometido: "!Hay que quitar el voto a los pobres!" (porque luego votan a la izquierda y al, repitiendo el mantra, !Comunismo!, porque les suben los salarios y las pensiones y les ayudan a pagar las medicinas); "!El jefe de estado está con nosotros!" (referencia a Klaus Iohannis, el corrupto presidente del país contra cuya corrupción ningún manifestante arremete; "!Salvad a la burguesía!" (en referencia al nuevo partido, USR, gemelo de Ciudadanos -C´s- en España, creado para dar una cara más "democrática", "anticorrupción" a la derecha corrupta, y que empezó como asociación en Bucarest con el nombre "Salvad Bucarest"), o "!PSD, Peste Roja!" (los corruptos siempre necesitan un chivo expiatorio para que mientras se mira hacia otro lado, puedan seguir saqueando; en este caso, los "anticomunistas" han elegido al Partido Socialdemócrata, que identifican en un malabarismo justificativo que hay que ser memo para tragarse, que es un partido "comunista"; esto es un arma de doble filo, porque muchos de los que aspiran a que el comunismo vuelva a Rumania -más del 52% de los rumanos el pasado año, según las encuestas-, acaban votando finalmente al PSD, a pesar de que sea un partido procapitalista, proeuropeo y procorrupción, como el resto).

Un detalle brillante es la pancarta de la esquina inferior derecha, donde un "joven libre" muestra un corderito indefenso con la esvástica tatuada. El fascismo se viste en estos tiempos de euforia capitalista de humanismo democrático.


La ilustración previa nos muestra, con una ironía y un sarcasmo de alto nivel, a un "joven libre" rumano (libre pero obligado a vivir en casa porque su sueldo es de esclavo), con una pancarta típica de la manifestación supuestamente "anticorrupción" en la que dice así: "Nuestros abuelos y los pobres, que son estúpidos, deben morir", mientras su madre ya mayor, seguramente también pobre, le arregla el pañuelo con la bandera rumana y su aspecto para que vaya guapo a la mani.

La polémica levantada por la presencia del Director General de Raisfeissen Rumania en las protestas contra el gobierno no ha pasado desapercibida para Laurentiu: en la siguiente viñeta muestra al señor Von Groningen representado en una tarjeta de su banco con una pancarta en la que escribe "Aumentad los intereses a los hipotecados", en referencia a la denuncia que hizo el citado banco contra la nueva ley aprobada por el Parlamento en la que se aceptaba la Dación de Pago para saldar la deuda y contra otra en la que se permitía que los endeudados cambiaran la moneda del crédito en lei rumanos cuando el valor de la moneda extranjera se disparara (en este segundo caso, Raisffeisen ganó su juicio y, por lo tanto, los endeudados en francos suizos, que están ahora en una situación difícil con sus créditos, se los tienen que comer con patatas).

El apoyo de gente como Van Groningen, es decir, altos directivos de multinacionales, tanto mediante la presencia en las manifestaciones como por otros medios, como la donación a ONG,s participantes, dar días libres para asistir a la protesta o financiar comida y bebida para surtir y evitar el desánimo en los protestatarios, dice mucho de las verdaderas razones de las protestas. En este caso, dos medidas del programa de gobierno son ilustrativas: el aumento del salario mínimo a 1250 leis (casi 300 euros brutos), lo que va a provocar que los beneficios de los empleadores bajen, y el aumento de los impuestos a las grandes empresas del 5% al 16%.


Los partidos políticos que están detrás de las protestas son, principalmente, el Partido Nacional Liberal (PNL) y Unión Salvad Rumania (USR). El primero está dirigido desde la presidencia del país por Klaus Iohannis, el líder "anticorrupción" impuesto por Berlín y hombre clave de las multinacionales alemanas y austríacas en Rumania. Antiguo alcalde de Sibiu, ciudad en Transilvania, se hizo allí, con dinero que no puede justificar (él mismo lo reconoce), con seis mansiones, y una séptima que ha perdido por, según la justicia, falsificación los documentos justificativos de propiedad. Es decir, un dechado de virtudes.

El otro partido, USR, tiene a uno de sus más conocidos miembros a Mihai Gutu, hombre de negocios, por supuesto, que se echa siestas en el Congreso mientras hablan sus propios compañeros de partido ganando por ello 5.000 euros al mes (el salario de la mayoria de los rumanos es menor de 200 euros). El partido, USR, destaca por su populismo derechista que, en nombre de la limpieza de cara de la derecha más reaccionaria, habla de anticorrupción, anticomunismo y libertades políticas mientras sus líderes hacen negocios jugosos con el estado y pactos políticos con el PNL para intentar tocar más poder. Su similitud con los falangitos de C´s es sorprendente. De hecho, su gran líder, Nicusor Dan, también ha sido grabado, como Albert Rivera, dando un discurso ante las cámaras con un descontrol de sí mismo que ha hecho preguntar a mucha gente qué tipo de sustancia habría tomado.

En la viñeta de más arriba, Mihai Gutu y Klaus Iohannis van con un tandem por el Bulevar de la Victoria del Capitalismo (en referencia a la Plaza de la Victoria donde se reunen sus chicos para protestar) mientras, de fondo, a parece un paisaje de bosques talados, como los bosques rumanos. Parece ser que uno de los negocios del presidente del país es, en asociación clandestina con una multinacional austríaca, el de la exportación masiva de madera de los bosques rumanos, sin importarles si se trata de zonas protegidas o naturales, en el marco del gran saqueo de materias primas al que están sometidos los rumanos desde el golpe de estado de 1989.


Los comunistas rumanos hablan de "lucha de clases" para referirse a las protestas "anticorrupción" de la derecha rumana, que no hacen referencia alguna, por supuesto, a la principal causa de la corrupción en Rumania y en cualquier otro estado: el capitalismo. Se trata, claro, de una lucha de clases en la que la ofensiva es de la clase capitalista y los agredidos se dejan hacer; es decir, la clase trabajadora se mantiene a la defensiva o, directamente, se pone de lado de los agresores contra sí misma ¿Cómo es posible eso? Entre otras cosas mediante la manipulación mediática brutal y agresiva llevada a cabo por los medios de información en manos de las multinacionales capitalistas.

En este caso, es el "lápiz", son los periodistas, el arma esencial para hacer sangre en los explotados y profundizar la herida. De hecho, no obstante, la mayoría de los participantes en las protestas de la derecha, en favor de los privilegios de la clase capitalista y en contra del programa social del gobierno que las pone en duda, son trabajadores, con salarios ridículos y sin apenas derechos laborales (más allá de poder ir al gimnasio pagando un 50%, o el acceso a un seguro privado de salud a cambio de una cuota cómoda y accesible). Por supuesto, estos "jóvenes libres" no salen a la calle a protestar contra los verdaderos causantes de sus problemas, las empresas para las que trabajan, llegadas en muchos casos de otros países occidentales donde dejaron de pagar 1500 euros o más a sus trabajadores locales para "hacerles el favor" a los rumanos de pagarles 300 o 400.

No hay que malinterpretar mis palabras. Tampoco hay que exagerar con el programa general del PSD que, en esencia, es uno capitalista, es decir, favorable en su mayor parte a los objetivos de la clase dominante (aunque tenga, sin duda alguna, algunas propuestas que escuecen a las grandes fortunas y a las corporaciones extranjeras).


La lucha de fondo se da, como reconoce Ridichie en la anterior viñeta, en una situación de conflicto y reordenamiento interimperialista, en la que la emergencia de nuevos capitalismos poderosos (China, India Rusia...) hace temblar a los países capitalistas clásicos, debido a la competencia feroz provocada por la hiperexplotación a la clase trabajadora por los nuevos competidores, lo que tiene como consecuencia que el globalismo antes fomentado sin fisuras empiece a ser cuestionado por algunos. Entre ellos, el que fue el polo imperialista único hasta hace poco: Estados Unidos.

La victoria de Trump no es más que la el efecto de la nueva situación en la cadena imperialista global, en la que ya no se trata de imponer los productos de las multinacionales de los fuertes a los débiles, sino que los débiles, que han aprendido la fórmula, ahora se han puesto a producir más barato (a costa de su clase trabajadora, claro). Así que una nueva ola de proteccionismo cunde en el todopoderoso imperio norteamericano, mientras sus protegidos de, por ejemplo, la UE, empiezan a quedarse sin el apoyo de papá y solos ante los gigantes que llegan de oriente.

En Rumania, salvando las distancias con otros paises del entorno, como Hungria, algo de esto se siente en la situación: los globalistas temen que el PSD se deje llevar por la nueva ola y se acerque a las propuestas de Trump y del vecino Orban, de lo que se percibe algo en su programa de gobierno: más impuestos para las multinacionales, más ayudas a los productores locales. Iohannis que es el hombre de Merkel en Rumania no puede permitir algo así.

En la viñeta, el líder del PSD, Liviu Dragnea, sostiene el paraguas de Trump, mientras Iohannis hace lo propio con Merkel.

Por último, una viñeta reciente muestra cual es el principal problema de Rumania, a pesar de los "jóvenes libres" que gritan contra la corrupción (solo la de un partido) mientras atacan  -seguramente muchos ni lo saben- a las incipientes políticas sociales del programa del gobierno (significativas por lo que suponen de potencia de cambio, no porque representen un cambio de dirección real). Mientras la ideología oficial, impuesta como hegemónica por la élite capitalista y corrupta, es el "anticomunismo", mantra que se repite hasta la saciedad y permite seguir robando mientras se sigue mirando hacia atrás buscando al culpable, la única solución para Rumania es el Socialismo: luchar contra el robo, evitando el mayor de ellos, la apropiación de la riqueza producida por otros, socializando los medios de producción y dejando que la mayoría, es decir, la clase trabajadora, sea la que se dirija a sí misma.

En la viñeta, Laurentiu Ridichie muestra una típica pintada callejera que representa el mantra mediático que la oligarquía fomenta por todos los medios por el miedo que le provoca la organización de los trabajadores y su conciencia de clase, y que se podría traducir como "a la mierda el comunismo", En la ilustración, es tachada y sustituída por lo que convendría hacer a los rumanos para luchar realmente contra la corrupción, la pobreza y, en general, el desastre de estos últimos 27 años: "a la mierda el capitalismo".

Más sobre Laurentiu Ridichie en este blog:

http://imbratisare.blogspot.ro/2015/12/ilustraciones-anticapitalistas.html






martes, 7 de febrero de 2017

Manifestaciones en Bucarest en apoyo del gobierno socialdemócrata y al grito de !No a la corrupción! !Iohannis dimisión!

Resultado de imagen de iohannis demisie cotroceniFrente a las manifestaciones organizadas por la derecha y las multinacionales, que, como  se ha informado desde este blog, no se dirigen contra la corrupción, como publicitan los medios de propaganda reaccionarios , sino contra el programa social del gobierno (ver la traducción del comunicado del PSR-PCR publicado ayer en Un Vallekano en Rumania), los votantes del gobierno y los que están en contra de las maniobras y manipulaciones mediáticas de la oposición y las grandes corporciones han salido también a la calle.

Estos manifestantes piden que se respete la voluntad popular de las últimas elecciones del 11 de diciembre, en las cuales el Partido Social Demócrata derrotó al gobierno antipopular de la derecha presidido por Dan Ciolos, pero dirigido por Klaus Iohannis, y se están concentrando ante el Palacio de Cotroceni, sede de la jefatura del estado. Piden la dimisión del presidente Klaus Iohannis; el líder de la derecha está acusado de comprar seis mansiones en la ciudad de la que fue alcalde, Sibiu, con dinero negro de imposible justificación.

Iohannis, saltándose sus competencias constitucionales como arbitro entre instituciones políticas y represente máximo de Rumania en el exterior, no ha dudado en ponerse  al frente de las manifestaciones organizadas por la derecha rumana contra el programa del actual gobierno socialdemócrata, que ha causado una gran revuelta entre las multinacionales y grandes empresas, que han conseguido movilizar, a través de ONG.s y partidos reaccionarios,  a su electorado, entre otras cosas con una campaña manipulatoria contra la reciente reforma del Código Penal, que ha sido finalmente derogada.
La derecha rumana, dirigida ahora por Iohannis, siempre contra los rumanos
(viñeta de Laurentiu Ridichie)

El presidente intentó impedir desde el primer momento la formación del nuevo gobierno, rechazando la candidatura a dirigir el gobierno de la socialdemócrata Sevil Shhaideh sin argumentarla, (aunque se piensa, a falta de explicación alguna, que las dos razones que había detrás de la decisión eran que se trataba de una mujer y que, además,es musulmana); después,  no ha dejado pasar la oportunidad de intentar ganar movilizando a la derecha (a través del entramado de ONG´s que han dado lugar recientemente al partido Unión Salvad Rumania (una especie de Ciudadanos -C´s- españoles pero todavía más carcanos a las prácticas falangistas de antaño) y del Partido de la derecha reaccionaria, el Partido Nacional Liberal (el partido de Iohannis).

La brutal campaña mediática contra el gobierno ha acabado haciendo reaccionar a sus votantes (que hicieron que el Partido Socialdemócrata alcanzará una rotunda victoria en las últimas elecciones del pasado mes de diciembre), manifestándose estos ante la sede de la presidencia rumana, el Palacio de Cotroceni. Con gritos de !No a la corrupción! !Iohannis dimisión! !Respeto al voto democrático!

Cierto es que las manifestaciones contra la derecha no está llena de pancartas impresas a color, de grandes proyectores modernos o de niños bien con ropa de marca apoyados por directores de multinacionales o ejecutivos bancarios; se trata de parados, pensionistas, los trabajadores peor pagados o, en general, además de los que mantienen algo de sensibilidad social después de años de fomento del individualismo radical, los quemás han sufrido las consecuencias de estos 27 años de capitalismo salvaje, los que, desafortunadamente, votan a la socialdemocracia en vez de organizarse en un partido que defienda realmente sus derechos.

Por supuesto que tampoco, al contrario que sucede con las manifestaciones de la derecha, organizadas para proteger los derechos de las multinacionales en la colonia rumana, los medios de propaganda de estas no han informado apenas sobre las protestas de los que votaron al gobierno y defienden su programa y, especialmente, que es lo que duele a los reaccionarios, de sus medidas sociales.

Aquí contribuímos a su difusión con un video grabado entre los manifestantes;

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domingo, 5 de febrero de 2017

Comunicado del Partido Socialista Rumano (PSR) sobre las protestas de Rumania

Hemos traducido el Comunicado del Partido Socialista Rumano (PSR) (nombre adoptado por el Partido Comunista tras la prohibición por la justicia rumana de tener ese nombre) acerca de las protestas que se están llevando a cabo en los últimos día en Rumania, en el cual se señalan quienes son los principales perjudicados por las medidas tomadas por el Gobierno actual y, por ende, los principales beneficiarios de la lucha en la calle contra el Ejecutivo y el Parlamento votado mayoritariamente en las elecciones del pasado diciembre (las negritas son del original, las notas nuestras):

Comunicado 

El Partido Socialista Rumano, entendiendo la frustración acumulada durante 27 años de robo a través de las políticas y decisiones promovidas por todos los gobiernos, parlamentos y presidentes de Rumania, con la complicidad condenable de fiscales y jueces, constata, con satisfacción, que un número apreciable de rumanos se atreven a expresar su deseo de lucha contra los corruptos y la corrupción.
Imagine similarăSin nada que decir en contra de la libre expresión de los ciudadanos, que tienen motivos de sobra para protestar frente a todas las desgracia que han caído durante estas décadas sobre Rumania, llamamos la atención sobre el hecho de que existe un gran peligro de que el resultado de las manifestaciones se vuelva contra ellos, de que los manifestantes de buena fe se conviertan en víctimas de los grandes grupos de presión cuyos intereses son contrarios a los de la mayoría del pueblo rumano.
El Partido Socialista Rumano quiere cumplir con su deber de informar a los manifestantes de que los más afectados por las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno son las compañías multinacionales que, desde este momento, tienen que aumentar el salario mínimo a 1450 lei e, implícitamente, pagar más impuestos al estado por la cantidad pagada. Al mismo tiempo, quienes dirigen las grandes corporaciones, en general extranjeros, tienen ingresos muy altos y estarán, a partir de ahora, obligados a pagar la Contribución a los Seguros de Jubilación y Paro (CAS) y la Contribución al Sistema Sanitario (CASS), impuestos que, hasta ahora, tenían un límite máximo de cinco veces el salario mínimo de la economía (*) !Atención! De esta exención de pagar los impuestos integrales CAS y CASS se beneficiaban igualmente, junto a otros, los magistrados, jueces y fiscales, al igual que los trabajadores de los servicios de información. Además, las compañías extranjeras, siendo conocido su ánimo de defender sus ventajas, están obligadas a reaccionar también contra las medidas por las que son aprobadas facilidades sustanciales a los jóvenes empresarios, lo que llevará al desarrollo del capital autóctono (**).
En consecuencia, siendo bien conocido que, en general, los beneficios de las multinacionales se traduce en pérdidas de sus empleados y, de forma indirecta, de la mayoría de los rumanos, pues sus ganancias nacionales son transferidas sin verguenza a sus países de origen o paraísos fiscales, el PSR insiste en que los manifestantes tienen que asumir el riesgo de descubrir que, más tarde o más temprano, el supuesto éxito de las protestas va a volverse contra ellos.
Resultado de imagen de partido comunista romanSiendo también conocido el hecho de que las instituciones europeas y las embajadas de determinados estados en Rumania están interesados en quedarse y apropiarse de parte de la riqueza de todos los rumanos, el Partido Socialista Rumano llama la atención sobre el peligro externo que se amplifica por la internacionalización de los problemas internos, incluso por por el que se llama Jefe de estado,  Klaus Werner Iohannis, el presidente de„mi partido”, de „mi Gobierno” y de „mi Parlamento”(***) y de los títeres que corren con sus quejas en las "altas cancillerías" y que no hacen otra cosa que confirmar el estatuto de colonia europeo-norteamericana de Rumania.
PDR pide a todas las personalidades e instituciones que, en lugar de instigar y coordinar las acciones para no respetar la voluntad de la mayoría, pongan fin a la manipulación de "mis rumanos de la calle" y aseguren las condiciones legales de funcionamiento del Parlamento y del Gobierno, únicas instituciones implicadas constitucionalmente en la función de legislar. 
Al mismo tiempo, no podemos mas que constatar que lel actual gobierno y los parlamentarios de la coalición parlamentaria que lo apoyan son víctimas también de las políticas promovidas por sus partidos en los últimos 27 años. Como afirma el dicho popular, "quien siembra vientos recoge tempestades". 

Para terminar, el Partido Socialista Rumano hace un llamamiento al Gobierno, al Parlamento, a todos los partidos que lo forman, pidiéndoles que tengan cuidado con lo que hacen porque, !no dentro de mucho tiempo serán obligados a pagar las consecuencias! Es algo que concierne a todos los rumanos.
Comité Director del P.S.R.****
04.02 2017

* Es decir, siendo el Salario Minimo de 1250 lei, (270 euros brutos) solo tenian que pagar el impuesto correspondiente a 6250 lei (unos 1380 euros). Todo lo que superaba esta cantidad estaba libre de ambos impuestos. Ahora los grandes salarios tendrán que cotizar por todo lo que ingresan.
** También se han aprobado medidas para fomentar la producción local, frente a las importaciones.
***Referencia a las palabras de K.Iohannis en la Cumbre de Malta de este fin de semana acerca de "sus rumanos" ("my romanians"), y a su lucha continua por controlar el gobierno, el parlamento y la justicia.

**** El PSR se ha olvidado de otra medida esencial del programa del gobierno que afecta a las multinacionales: el aumento del 5% al 16% del impuesto a las empresas con altos beneficios.

El objetivo de las protestas en Rumania es el programa del gobierno, no la corrupción

Ayer sábado el director de una de las multinacionales bancarias que más roba en Rumania, Raisfeissen Bank, Steven van Groningen, su unió a los que protestaban contra el gobierno rumano recientemente elegido por una mayoría aplastante en las elecciones del pasado mes de diciembre.El susodicho jefazo de Raisfeissen Bank no ha dudado, entre otras cosas, de paralizar la ley de Dación en Pago aprobada en la última legislatura por la cual los hipotecados rumanos puedan saldar con su casa la deuda con el banco, sin tener que devolver los intereses ¿Por qué un gerifalte de una gran corporación capitalista apoya las manifestaciones contra, supuestamente, la corrupción? La respuesta es de perogrullo.
Steven van Groningen, Director General de Raiffeisen Bank România
protestando contra el gobierno

El objetivo de las manifestaciones masivas y bien pertrechadas (las ONGs surten de abundante material a los presentes) no es, ni mucho menos, la ordenanza aprobada por el gobierno socialdemócrata (que hoy ya ha sido abrogada, aunque las manifestaciones siguen), sino el programa de gobierno que se va a aplicar por el ejecutivo: principalmente, contra la reforma del Código Fiscal.

En la prevista reforma fiscal se van a aumentar los impuestos para las grandes multinacionales extranjeras, del  5% actual al 16%, lo que va a suponer un aumento de millones de euros del presupuesto público y, por otro lado,  pérdidas en la cuenta de beneficios de las grandes corporaciones económicas. Además, para más atrevimiento, la coalición gobernante ha osado aumentar el salario mínimo de los trabajadores rumanos de los 1250 lei brutos antes del 1 de febrero de 2017 hasta los 1450 actuales. La diferencia no es grande, pero a los grandes patronos corruptos de las corporaciones capitalistas les ha escocido.

Por eso, no es de extrañar que los propios "jefes" animen a sus trabajadores a acudir a protestar contra los "odiosos" gobernantes de la "Ciuma Rosie" (Peste Roja), como les apodan los miembros de la que es hoy, posiblemente, la derechona más reaccionaria de Europa (un inciso, a los explotados por las multinacionales no les gusta que les llamen "trabajadores" -muncitori, en rumano-, sino "empleados", -angajati-, algo más cool,  great and in para el body).

De hecho, y como hemos dicho al empezar, hasta los grandes oligarcas rumanos se unen como "hermanos" a los protestatarios, en una especie de éxtasis de "la sociedad sin clases", ese mantra tan manoseado por los grandes criminales de la élite económica para justificar que los explotados y ellos no son realmente enemigos, sino colaboradores por el "bien común" (aunque ese "bien" vaya más a unos bolsillos que a otros y sean solo algunos los que se reparten los privilegios).  Por supuesto que esa hermandad de objetivos es posible solo después del horario de trabajo, que una cosa es la "lucha por la democracia" (notese la ironía) y otra que los esclavos no produzcan dinero para la corporación.

Gigi Becali, !También protesta contra la corrupción!
Al igual que el citado Von Groningen, al que Honoré de Balzac definiría sin pelos en la lengua como "un delincuente" (recordemos aquello de que "detrás de una gran fortuna siempre hay un gran delito", bien sentenciado por el escritor francés en La posada roja), otros de su calaña han agitado pancartas y gritos de, !hay que ser cínico!, "!Ladrones, ladrones!", dirigiéndose al gobierno actual; como, por ejemplo, un tal Sebastian Burduja, hijo de un gran banquero rumano que ha llevado a la quiebra varios bancos y ahora trabaja, precisamente, también en Raisfeissen Bank, y que apareció con una pancarta en la que decía "Acasă-i cald și bine, dar eu strig și pentru tine” (!En casa se está caliente, pero yo grito por ti!). Mejor hubiera dicho "El Banco Mundial protesta por ti".

El tal Sebastian Burduja es el hijo de un antiguo directivo del Banco de Comercio Exterior Rumano, bajo control de la Seguridad rumana, y después del golpe capitalista, afiliado al Frente de Salvación Nacional (partido que se decía continuidad del PCR dirigido por Ion Iliescu). Con el tiempo, el papi, despues de ser alcalde, llegaría a ser vicepresidente de Bancorex (banco formado tras el golpe de estado de 1989 y dedicado al comercio exterior). Este banco, el principal de Rumania hasta finales de la década de los 90, acabó hundido debido al dinero que se prestaba a los nuevos ricos y grandes corruptos que se repartían alegremente el dinero privatizado por el capitalismo rumano, dejando a muchos trabajadores en la ruina. El padre del susodicho manifestante "anticorrupción", en vez de ir a la cárcel, continuó dirigiendo otros bancos de primera línea de Rumania. Sebastian Burduja, el niño de papá, fue enchufado en el Banco Mundial en puestos directivos a pesar de su juventud y, desde allí, "por amor a la patria", por supuesto, volvió a casa para crear diferentes ONGs, como la iniciada junto a Dan Nechita (consejero del presidente "tecnócrata" Dacian Ciolos, títere de Iohannis),  la Fundación Caesar, con la financiación y el apoyo de la Banca Nacional de Rumania (es decir, dinero público).

Joven banquero protestando contra el gobierno
Viñeta de Laurentiu Ridichie
El "anticorrupción" Burduja  ha salido ahora con sus colegas a la plaza para "gritar por los rumanos", aunque parece que sobre su padre (siempre en posiciones clave para la corrupción y la estafa desde 1989), o sobre la corrupción del gobierno de la derecha hasta hace apenas dos meses, no tenga nada que gritar.

Otro de los protestatarios "anticorrupción" contra el gobierno es Gigi Becali, conocido mafioso rumano, presidente del equipo de fútbol Steaua de Bucarest, e imagen (hasta ahora) de la corrupción político-económica en Rumania. Hoy se ha unido a la "Ciuma Dreptei" (Peste derechista), para luchar por la "democracia" y, ¿para qué nos vamos a engañar?, por el negocio, que al final es lo que cuenta. Muy democrático todo, ¿verdad?

En todo caso, y dejando de lado la lista de participantes de la élite económica rumana en las protestas contra el gobierno, esa subida de impuestos para las grandes empresas del 5 al 16% ha revolucionado a la gran derechona rumana y europea, que ha empezado a mover hilos para frenar al gobierno del PSD, sorprendentemente demasiado díscolo para estos tiempos de austeridad y ofensiva contra los trabajadores y la mala coyuntura para la defensa de los intereses de los estados nacionales frente a los intereses globalistas.

Hoy domingo, a pesar de la abrogación de la polémica ordenanza de reforma del Código Penal (que al final, es lo menos importante de todo el problema), las grandes empresas rumanas han vuelto a convocar a sus "empleados" y a los aguerridos militantes de las ONGs financiadas por Europa o Estados Unidos para que sigan protestando aunque se haya abrogado la famosa ordenanza.

Sin embargo, parece que, después de una semana de algarabía mediática y propagandística,  los votantes del PSD y otros muchos ciudadanos hartos de la manipulación televisiva se están concentrando ante el Palacio de Cotroceni, sede de la presidencia, contra el jefe de estado Klaus Iohannis, el "líder" de los manifestantes de la derecha, exigiendo su dimisión por corrupto y por haberse saltado la Constitución rumana, que define sus competencias como árbitro y no como incitador a la revuelta contra un gobierno que, finalmente, ha sido votado por la mayoría, aunque defienda otros intereses a los suyos.
Imagini pentru jos iohannis
El líder de la derecha rumana, el hombre de las seis mansiones
compradas con dinero negro en la ciudad de la que fue alcalde, Sibiu

Además, el presidente ha declarado en la Cumbre de Malta, celebrada este fin de semana entre los líderes europeos, que los manifestantes son "my romanians", es decir, "mis rumanos", dejando claro que él es solo es presidente de los 100.000-200.000 rumanos que obedecen su arenga para derribar al gobierno, y no de los 19 millones restantes (en especial, por supuesto, de los que no piensan como él). Es posible, así como sucedió en otras ocasiones, que el tiro les salga a los corruptos reaccionarios por la culata y que las maniobras de las multinacionales acaben, finalmente, reforzando más aún la posición del partido en el gobierno.

En todo caso, y para terminar, no se lucha contra la corrupción de forma partidista, como hacen los seguidores de la derecha en las protestas de esta semana, sino combatiendo contra el sistema. El capitalismo es sinónimo de corrupción, y solo acabando con los privilegios económicos de los que viven del trabajo ajeno y del saqueo del estado se puede acabar con ella  Un !No a la corrupción! es un !No al capitalismo!, un !No! rotundo a la minoría que vive parasitando el trabajo  y la riqueza producida por la mayoría. Un !Sí al Socialismo!, en definitiva.

sábado, 4 de febrero de 2017

Lluvia de junio, Alexandru Sahia

Alexandru Sahia nació en Rumania en 1908 y murió en 1937. Pese a esa muerte prematura (no tenía
Imagini pentru alexandru sahia
treinta años), fue considerado como un exponente de la generación de escritores y periodistas de entreguerras comprometidos con la lucha contra el fascismo y a favor de la lucha de la clase trabajadora por su emancipación. No obstante, fue militante del Partido Comunista de Rumania y miembro fundador de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética. Igualmente, fue el primer escritor rumano que dejó por escrito su experiencia de su viaje a la URSS EN 1934, con motivo de un encuentro de escritores antifascistas celebrado aquel año en Moscú.

Hábil y decidido en el ejercicio de la función periodística, aunque su producción no fue abundante,  obras como Rebelión en el puerto, La usina viviente y Lluvia de junio, han sido estimadas como ejemplos clásicos de una literatura de inspiración proletaria.

A continuación, compartimos aquí uno de sus cuentos breves, Lluvia de junio, donde retrata las condiciones miserables del campesinado rumano a las puertas de la Segunda Guerra Mundial, condenado a la pobreza más absoluta por el régimen burgueso-latifundista dirigido por el entonces rey Carol II. 

Lamentablemente, Alexandru Sahia murió antes de ver su sueño cumplido, por el cual escribió y lucho en su breve vida: la proclamación del Socialismo por la clase trabajadora y campesina rumana.

***

Lluvia de junio

Imagini pentru alexandru sahia
Petre Dumitrescu, Alexandru Sahia, 1950
El sol de junio lanzaba sus rayos ardientes sobre la llanura. La hierba estaba mustia. La savia de los campos parecía haberse secado, el trigo era escaso, las espigas completamente achaparradas.

Las espesuras de azulejos y de campanillas se esparcían en los senderos resquebrajados.

Hacia mediados de mayo habían caído algunos cortos chubascos; luego, ni una gota más de agua.

La llanura de Baragan cobraba un aspecto desolado. No lejos de allí, el Ialomitza serpenteaba calmosamente entre márgenes calcinadas, dirigiéndose hacia el Danubio.

Intermitente, el relincho ahogado de algún caballo atravesaba el aire sofocante. El cielo estaba límpido y azul. En el horizonte, del lado del pantano, en los confines de Baragan, una sola nube se dibujaba en su avance hacia los segadores.

Petre Magaun interrumpió el trabajo. Al erguirse, su osamenta rechinó. Una ligera brisa que venía del este le adhería sobre la espalda la camisa empapada en sudor. La pintura verde del mango de la hoz había desteñido en su palma derecha. Clavó la hoz sobre una gavilla, y con ambas manos arrancó un puñado de plantas rastreras. Frotó vigorosamente la planta entre las palmas, pero la pintura verde se había introducido en los pliegues y era difícil sacarla. Desde la frente el sudor le chorreaba sobre las mejillas, corría por el mentón y caía sobre la camisa de tela.

Petre Magaun era corpulento, seco, con largo cuello de avestruz. Una tira de esparto le ceñía la cintura. Trabajaba con los pies desnudos. Los pantalones, remangados hasta las rodillas, le descubrían una ancha cicatriz en la pierna derecha, cuya pantorrilla había sido rozada por un obus, dejándola semejante a un trozo de madera carcomida.

A su lado trabajaba Ana. Su vientre redondeado casi le llegaba al mentón. Se movía con dificultad; sus pasos parecían los de una oca cebada. Caminaba con las piernas separadas y, de tanto en tanto, dejaba oír débiles gemidos.

Al igual que Petre, no llevaba zapatos. Sus manos eran anchas y agrietadas. Alzaba con precaución un puñado de trigo en su mano izquierda, y con la derecha cortaba las espigas lentamente.

Llevaba sobre la cabeza un pañuelo amarillo cuyas extremidades había anudado sobre la boca, para que no le molestase el polvo que se levantaba de la paja removida y de la tierra seca. De tiempo en tiempo iba a extenderse sobre los rastrojos, como una bestia de carga abrumada de fatiga. Entonces, las lágrimas le brotaban de los ojos y su vientre mostraba una deforme protuberancia.

Petre Magaun miró con preocupación a su mujer. La vio terriblemente gruesa; cuando se agachaba, la nariz y el rostro parecían entrarle en el vientre. Luego de cortar un puñado de trigo se enjugaba los ojos con la punta de su pañuelo. A Petre le pareció que iba a llorar.

Le preguntó:

-¿Estás llorando, Ana?

No hubo respuesta.

-Pero dime, ¿lloras?

Ana apoyó las manos sobre las rodillas y enseguida las pasó, con esfuerzo, sobre los muslos y caderas. Sus movimientos hinchaban aún más su vientre. Se quitó el pañuelo que le cubría la boca y lo anudó en lo alto de la cabeza.

Jadeando respondió:

-¿Llorar? ¿Por qué?

-Me pareció que llorabas.

-No. Lo que pasa es que me siento muy pesada. No sé por qué me siento tan pesada hoy. Como si fuera mi primer embarazo.

El buey de Lisandru Lucea se aproximó desde el linde del campo, lentamente, con las patas trabadas. Lanzó una mirada oblicua, dispuesto a entrar en el trigal.

Magaun se precipitó sobre él, jurando, y lo golpeó con el revés de la hoz.

-¡Bestia maldita! ¿Quieres pastar en mi campo, bendito sea Dios? No tengo más que cien medidas de tierra... ¡No tengo más que este pedazo!

La voz de Lisandru Lucea -que también estaba segando, poco más allá- se hizo sentir:

-Eh, eh, don Petre. No golpees a mi buey. Mándamelo de vuelta.

De nuevo el silencio se extendió sobre la llanura. Petre Magaun siega encarnizadamente, recogiendo con avidez gruesos mazos de espigas. En cambio, Ana camina penosamente. Siempre se queda detrás de su marido, de modo que cuando Petre la ha aventajado en mucho, éste debe volverse en su ayuda.

Se callan. Luego Petre estalla en juramentos, cuando su hoz se enreda entre las zarzas. Ana parece no oír; se contenta con volver la cabeza hacia él y suspirar con fuerza, como a pesar de ella. Sus ojos están tristes y desmesuradamente grandes.

Un silencio amargo planea sobre Baragan. Parecería que vibra en el aire, bajo el esplendor del sol. La tierra arde. Las cañas de trigo lastiman. Las hojas del maíz, prematuramente amarillas, se encogen formando embudos. No obstante, los campesinos trabajan. No se ve más que sus espaldas: avanzan encorvados a través de los trigales. Siegan. Cuando se alzan, escrutan el cielo. Abejas golpetean con sus alas las espigas inclinadas.
Del lado del pantano se dibuja una mancha blanca, una nube tan ligera que parece un rastro de humo, a punto de disiparse.

La sequía se extiende, insidiosa como una enfermedad.

Se la siente en el azul opaco del cielo, en el mugido de las bestias, en cada tallo y en cada espiga, en la tierra abrasada. Se propaga, sorda, pesada como la muerte, embebiéndose las aguas y la vida.
Nuevamente Ana ha ido a tenderse sobre los rastrojos.

Petre Magaun la mira y observa el movimiento de su vientre que palpita rítmicamente. Se dice: "Qué vida, esta pobre Ana... Parir, parir como un animal, al azar, una criatura después de otra". Le pregunta:

-¿Para cuándo es tu parto?

-Ya no me acuerdo bien. Creo que todavía no es. Tal vez dentro de una semana.

Extendida de espaldas, sonríe mirando al cielo.

-Bueno. Levántate. Debemos apurarnos.

Y Ana se levanta. Trabaja con dificultad. Con torpeza manipula los tallos y deja tras de sí una estela de espigas. Petre las recoge, pacientemente, mientras lía las gavillas. Al cabo dice:

-Vale más que vayas hasta la carreta a descansar un poco. A la sombra tendrás menos calor. Esa criatura te pesa, ya lo veo. No es por hablar, pero si nace en el campo todo el pueblo lo comentará.

-iBah! La gente... No hay como yo para dar a luz en el campo. Yo sé que los hombres se reirán. Pero nosotras, nosotras hacemos los niños acá o allá, donde estemos cuando el dolor llega, no importa dónde sea. Es Dios quien señala la hora, no los hombres.

Se enjuga el sudor del rostro con la punta de su pañuelo, arregla con cuidado el delantal sobre el vientre y se va. La tierra le quema las plantas de los pies. Ana es casi tan alta como Magaun. Camina a grandes pasos guardando el equilibrio dificultosamente. La sombra sigue sus talones, desmesurada y deforme, sobre los rastrojos hirsutos cuyas puntas doradas nubla.

Rápidamente, Ana va a extenderse al abrigo de la carreta, donde, sin embargo, la sombra es escasa. La mitad del cuerpo, a partir de la cintura, le queda al sol. Un dolor agudo la atiesa ¿será un signo de que el alumbramiento se aproxima? Ya ha dado a luz así, una vez. Era en otoño, en la época de la cosecha de maíz, bajo la llovizna...

Imagini pentru alexandru sahia urss azi
La URSS hoy, Alexandru Sahia 1935
Este dolor, intermitente, la angustia. Con tal de que no suceda ahora... Un sudor abundante y frío le hiela los riñones. Entonces, enloquecida de dolor, agarra la rueda de la carreta. Con la mano libre ha atrapado tan fuertemente los rastrojos que los arranca de tierra.

Se mantiene inmóvil, los ojos clavados en el cielo, la respiración suspendida.

Allá arriba, en las profundidades del azul, dos alondras, semejantes a dos puntos minúsculos, se persiguen... Cantan. Sobre la tierra, en el maizal, canta otra ave. Ana piensa que hubiera debido extenderse sobre la estera de junco que se encuentra a su lado. Pero no osa moverse y se queda así, yaciendo sobre la tierra desnuda.

Una rana, húmeda y saltarina, se aproxima hasta su rostro. Se detiene, mira a Ana fijamente y abre su bocaza. Sus ojos son redondos y su pecho manchado y palpitante.

Repugnada, Ana quisiera espantarla, pero los dolores la hostigan sin darle respiro. Se repliega sobre sí misma entre gemidos y su mano se aferra con más fuerza aún a la rueda de la carreta. Después, sus rodillas se estremecen bruscamente y tiene la impresión de que le arrancasen las piernas a la altura de los muslos.
Una sensación de frescura sucede a esta sacudida, una alegría intensa inunda su corazón y hace brillar sus ojos cargados de lágrimas. Suelta la rueda de la carreta y sacude la tierra que se le ha pegado en la palma de la mano.

Cuando se alzó sobre sus rodillas, Ana tenía los ojos turbios y cercados de grandes ojeras. Con las manos temblorosas y exangües se inclinó para recoger al niño que se agitaba en los rastrojos.

Tierra y briznas de paja habían quedado pegadas en la carne rojiza del recién nacido. La madre se levantó, y alzando su niño hacia el sol, lo palmeó varias veces. Se oyó un grito... Apasionadamente Ana estrechó la criatura contra el seno y le besó la cabeza.

Quitó la paja y la tierra que lo ensuciaban, se arrancó el delantal, que plegó como una mantilla, y rápidamente puso al niño en la carreta, sobre la cual extendió la estera de juncos para hacerle sombra.

Luego, como si nada hubiera sucedido, se arregló la falda y se dirigió hacia su marido para continuar a su lado el trabajo.

Petre Magaun estaba empapado, como si acabara de darse un baño en el río. Tras de él docenas de gavillas yacían en desorden. La atmósfera se había vuelto agobiante. La tierra había tomado tintes violáceos.
Se hubiera dicho que un incendio quemaba la llanura de Baraban.

Ana se aproxima a Petre, pero éste se halla absorbido en su trabajo. Hoz en mano, ella se mantiene erguida y espera que él hable. Magaun continúa segando sin descanso, ávidamente. Con un golpe seco corta las espigas recurvadas sobre el filo de la hoz.

-Petre -dice Ana-, óyeme, Petre. He dado a luz.

Sin alzarse, Magaun vuelve los ojos hacia ella.

La mujer habla con una voz extinguida. Siente gusto a ceniza en los labios.

-iSí, Petre, he dado a luz!

La hoz cae de las manos de Petre. Se levanta.

-Ya me sucedió una vez, en otoño, un día de llovizna. ¿Qué quieres que haga?

Petre quisiera decir algo, jurar por todos los santos, pero, resignándose pronto, vuelve a tomar la hoz, corta nuevas gavillas de trigo y pregunta:

-¿Es un varón?

-Sí, un varón.

Su cuello de avestruz se alarga y su boca se ensancha con una risa silenciosa.

Dice:

-¿Por qué has vuelto?

-Ya se acabó. Ahora me siento liviana.

Allí está de nuevo segando, pero muy atrás de Petre que se apura como si los lobos le mordiesen las plantas de los pies. Las espigas cosquillean su mentón bañado en sudor, donde alguna briznas han quedado pegadas.
Un viento ligero y cálido ha comenzado a soplar desde el este y arrastra en turbiones verdezuelas y flores de cardo. Petre, cada vez que deja en el suelo la gavilla, lanza una mirada furtiva hacia Ana: no tiene más el delantal y la falda está sesgada. Apenas si puede sostener las espigas en la mano. La hoz le tiembla. Al verla así, Petre siente una tristeza desgarradora: Ana acaba de alumbrar su octavo hijo y héla ahí que ha vuelto a su lado, a trabajar.

Bruscamente, Ana se alza, los ojos azorados. Hoz en mano, dice:

-Petre, me siento mal de nuevo. Me voy.

-Vete. No debes volver por aquí. Quédate cerca del niño. Cuida que las hormigas no le suban mientras duerme. Tápalo bien.

De nuevo Petre se ha quedado solo. Ana, con los labios descoloridos, se dirige tan rápido como puede hacia el límite del campo, allá donde está la carreta con el niño. No bien llega al sitio, los mismos dolores, más violentos esta vez, le desgarran las entrañas. Asustada, se tiende cerca de la rueda. Un muchacho se aproxima a ella, con una botella bajo el brazo, sin duda para pedir agua. Apenas la ve así, se echa a correr dando tropezones.

El buey de Lisandru Lucea ha penetrado en el campo de Petre y revuelve con sus cuernos una parva. Ana se dice: "Si Petre estuviera aquí para verlo".

El dolor le contrae el cuerpo. Aférrase nuevamente a la rueda de la carreta. Un gemido. Después un alivio inmenso, definitivo. Siente un gritito. Se levanta enseguida y alza de entre los rastrojos, sonriente, al segundo niño. En el aire tórrido de junio los gemidos de las dos criaturas resuenan en los campos. Atenta, Ana presta oído a la respiración todavía irregular del segundo.

Dos mariposas revolotean alrededor de ella. Atemorizada, hace un gesto para espantarlas, estrechando al niño contra su pecho.

La noticia de que Ana, la mujer de Petre Magaun, acaba de dar a luz dos varones recorre rápidamente el campo. Varias comadres improvisadas surgen como por milagro y lavan a los recién nacidos con agua de los pozos, y luego, arrancando una tira de algodón rojo del dobladillo de sus faldas, les atan el cordón umbilical.

Interrumpiendo su tarea Petre se acerca a su mujer. Asombrado por el corrillo que se ha formado alrededor de ella, ha sentido una vaga inquietud. Apoyado en el pértigo de la carreta deja errar sus miradas sobre los campos, se diría ajeno a lo que pasa alrededor de él. No lejos de allí sus caballos, atados por un ronzal, dan vueltas en redondo y lamen los rastrojos aplastados bajo sus cascos. Soplan ruidosamente levantando nubes de polvo.

-Petre, se les puede contar los huesos a tus matalones -dice Antonio Lungu, con los codos apoyados contra la carreta-. Si no llueve, nos moriremos todos de hambre.

Petre se acerca:

-Es difícil aguantar -dice-. Tengo siete hijos, y con los recién nacidos, son nueve; y con nosotros dos, somos once bocas para alimentar. Claro, los dos chiquitos comerán poco por un tiempo. Pero quedamos los otros nueve, de cualquier manera. Y yo no tengo más que cien medidas de tierra. Ni siquiera he pagado el diezmo, ni los impuestos.

-Bueno, apúrate, si no uno de estos días vendrán a tomarte todos tus trastos. ¿Sabes lo que les pasó a los otros? Les han sacado todo, hasta las mantas.

-¿Qué quieres que haga? Es muy fácil decir "Apúrate".

-Vende algo.

-¿Vender qué? No tengo nada para vender.

Bruscamente, el cielo se ha cubierto de nubarrones grises que vienen desde los pantanos situados en los confines de Baragan. Se han encontrado con nubes más negras todavía, pero menos altas, que se abatían sobre el Danubio.

El sol, velado en parte por los nubarrones, ha perdido su esplendor.

El calor es todavía agobiante y pesa sobre toda la extensión de los campos.

Sin embargo, ya se sienten, en ramalazos, corrientes de brisa fresca.
El trueno retumba y las nubes descienden aún más, pero la tierra sigue ardiendo bajo la planta de los pies.

-Me voy, Petre -dice Antonio-. Va a llover.

Imagini pentru taran saraci 1934
Campesinos pobres, de Camil Ressu,  miembro, junto a
Sahia, de la Asociación de Amigos de la URSS, 1934
Ana se ha quedado sola en la carreta, con sus dos niños en brazos. Sentada sobre un lecho de gavillas que las campesinas le han preparado para amortiguar las sacudidas del camino, se encuentra como encaramada, más alta que los barandales. Así suspendida parece la Virgen María.

El trueno muge cada vez más frecuentemente. Las primeras gotas de agua caen, gruesas y pesadas. Petre desata los caballos y los unce rápidamente. Mete su traílla en la carreta y lanza un último vistazo para ver si no ha olvidado nada.

-¿Estás bien ahí arriba, Ana?

-Sí. No vayas demasiado rápido.

Los caballos empiezan a caminar sin necesidad de que Petre los azuce. Petre está contento: "Han sentido la tormenta. Por eso se apuran".

Del lado del pueblo la lluvia es aún más densa. Corre, levantando polvo, y se extiende sobre la llanura, con rapidez, parecida a una cortina de perlas. Los caballos relinchan y levantan las orejas. Petre ha desplegado la estera y la extiende a manera de tienda sobre Ana y los niños.

Al comienzo impalpable como el aliento de la brisa, la lluvia, igual que una nube de finas gotitas, pronto forma ráfagas y corre desmelenada, desencadenada sobre Baragan. Petre también se abriga bajo la estera, pero sus piernas quedan al descubierto. Ana hace a sus niños un segundo abrigo con su propio cuerpo, inclinándose sobre ellos. Los tiene sobre las rodillas y los estrecha en sus brazos. A cada sacudida de la carreta grita: 

"Despacio, Petre, despacio", y alzando con precaución a los niños, los mira llena de inquietud.

Los caballos avanzan con un trote sofrenado y la lluvia hace subir desde el camino un fuerte olor a tierra mojada.

El agua chorrea en los senderos, corre en las zanjas. Las hierbas, los cardos, las hojas de bardana, las matas de cicuta, lavadas y vivificadas se alzan a los costados del camino. Los rastrojos, tan pisoteados, tan mustios, alzan sus dardos como cepillos.

El agua penetra a través de la estera mojando el heno y la paja. Ana se ha curvado sobre sus hijos. De tiempo en tiempo aproxima los labios a las narices de los niños, para ver si viven todavía. Hilillos de aire tibio le acarician los labios: respiran.

Petre ha salido de bajo el toldo. Prefiere afrontar la lluvia. Lanzando una mirada a Ana advierte que sus ojos están cargados de lágrimas. La lluvia le ha adherido el pañuelo a la cabeza, y tiene el rostro arrugado y lívido.
Magaun siente también que algo húmedo y caliente le moja los ojos. Pero no sabe si llora o si es la lluvia que resbala sobre su cara.

A los costados del camino los campos negrean, embebidos en agua, y parecen correr bajo la lluvia que borbotea, espumosa. iQué endebles son esos caballos, bajo los arneses demasiado grandes golpeando sus flancos mojados! Ya van al trote; sin embargo, Magaun los azota con el mango del látigo. A cada golpe sigue un brusco salto de la carreta. Inquieto, Magaun vuelve la cabeza hacia atrás, para ver si Ana se queja. Pero Ana no dice nada, desde hace un rato.

A lo lejos cae un rayo, desgarrando el cielo por el lado de Oriente.

Bajo las flechas de la lluvia torrencial el pueblo parece muerto. Las ruedas húmedas dejan escapar su chirrido; la carreta da una vuelta brusca, franquea el portal, luego se detiene en un patio.

Magaun salta prestamente a tierra. Una bandada de muchachos acaba de salir de la casa y se alinea junto a la carreta. Los chiquillos saben bien que bajo el toldo se encuentra la madre, pero no pueden comprender por qué tarda tanto en bajar. Petre corre hacia el extremo del patio y grita:

-Eh, papá Basilio, prima María, vengan rápido. Ayúdenme a bajar a Ana de la carreta: acaba de dar a luz en el campo.

Los vecinos acuden, con los pies desnudos, la cabeza protegida con bolsas de arpillera. Las dos hijas mayores de Ana se acercan. Lloran, no sabiendo lo que ha ocurrido. Petre se mete de nuevo en el fondo de la carreta y saca a los niños, uno después de otro. Los pasa a la prima María, quien los estrecha contra su pecho, los cubre con el chal y los lleva rápidamente hacia adentro. Ana, luego de haber pasado todo el tiempo reclinada sobre los pequeños, se ha puesto rígida. La extienden al lado de los niños, en la cama próxima a la ventana.

Los siete niños lloran, asustados. Temen entrar a la casa. Unos se quedan sobre la terraza, otros junto a la puerta.

Están muy sucios y visten andrajosamente.

Petre, sin prestarles atención, deja que se desgañiten. Por momentos una imagen obsesiva se presenta a su espíritu: la comida de cada día, con nueve bocas, siempre hambrientas, que es necesario alimentar. Y pronto serán once.

Sí, ha llovido: pero no por eso será más fértil su retazo de tierra. Para los que tienen más de cien hectáreas y las hacen trabajar por sus siervos, todo es distinto...

Profiriendo juramentos sale otra vez a la lluvia para desuncir los caballos. Luego deja que vagabundeen por el patio.

Una pata, perdida, lanza graznidos desesperados. Petre siente una puntada de dolor en la pierna herida. Los dos vecinos, Basilio y María, están en el umbral, con la cabeza cubierta por bolsas:

-No te preocupes, Magaun. iSon varones, por suerte!

Petre quisiera responder, agradecerles, pero no tiene tiempo, pues los vecinos ya están en la calle. La lluvia ha ido amainando. Y sólo caen, espaciadas, algunas gotas. Las hojas de las acacias tiemblan, turbando el reposo de los gorriones en sus nidos.

Los siete chiquillos de Magaun han vuelto a alinearse frente a la casa. Ana asoma la cabeza tras el ventanal: su rostro se ha puesto pálido como un cirio. Petre está solo en medio del patio, sus grandes pies desnudos plantados en el fango de esta lluvia de junio. No siente ningún deseo de entrar. Uno de sus caballos relincha. Petre tiene la impresión de que este grito del animal hambriento cobra forma y contornos y se queda colgado en las acacias del camino, ante los ojos de sus hijos.

Magaun sale del patio para ir a lo de Antonio Lungu, deseoso de saber si los agentes fiscales han venido durante el día y qué se han llevado.

No ha dicho nada a Ana ni a sus hijos. Saliendo del patio, nuevos relinchos franquean la empalizada. Atontado, Petre avanza por el camino, pero seguido por esos relinchos que él "ve" colgados de las acacias. Se dice, obsesionado pero tratando de comprender: "¿Quién diablos ha 'visto' jamás gritos colgados de las ramas de los árboles?"

La tarde desciende lentamente, con pasos afelpados. El cielo clarea. El sol poniente dibuja flores de púrpura sobre los vidrios de las casas aldeanas.

(1)Traducción de Alberto Paganini. Sobre la versión francesa de Valentín Lipatti. Texto extraído del libro Narradores Rumanos, Editorial Alfa, Montevideo, Uruguay, 1965
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