domingo, 24 de abril de 2016

Jorge Dimitrov en Bucarest, II Congreso del Partido Social Democrata de Rumania de junio de 1913

El 29 y el 30 de junio de 1913 tuvo lugar en la Sala Oppler de Bucarest el II Congreso del Partido Socialdemócrata de Rumanía y de la Unión de Sindicatos, con la presencia de delegados de la mayoría de los paises de los Balcanes.

El mes de mayo anterior había llegado a su fin la Primera Guerra Balcánica, enfrentamiento bélico que tuvo lugar en 1912-1913 entre las naciones balcánicas reunidas en la Liga Balcánica (Serbia, Bulgaria, Montenegro y Grecia) contra el Imperio otomano, con la victoria de los primeros. El 30 de mayo de 1913 se firmaría el Tratado de Londres, que establecería el reparto territorial entre los vencedores. Un reparto que no contentaría a ninguno, y que daría lugar, poco después, en julio de ese mismo año, a la Segunda Guerra Balcánica.

La Segunda Guerra Balcánica fue un breve conflicto que enfrentó en el verano de 1913 a Bulgaria con sus antiguos aliados de la Liga Balcánica, con Rumanía y el Imperio otomano, del que salió derrotada.4 La guerra llevó a un nuevo tratado de paz, el Tratado de Bucarest que modificó el reparto territorial acordado en el reciente Tratado de Londres que había puesto fin a la Primera Guerra Balcánica en la que la Liga había derrotado a los otomanos.

Dimitrov resume las consecuencias de la guerra con estas palabras: "La burguesía y las monarquías de los países de la Alianza balcánica desataron, sin embargo, la guerra interaliada por la partición de los territorios conquistados. Las tropas búlgaras atacaron a los ejércitos de Grecia, Servia y Montenegro. Al mismo tiempo, nuestro territorio fue invadido por las tropas de Turquía y Rumania. El gobierno de Bulgaria se vio forzado a pedir el cese de las hostilidades. Fue firmado el Tratado de paz de Bucarest, que legalizó la anexión de tierras búlgaras por parte de los países vecinos de Bulgaria. El pueblo búlgaro sufrió su primera catástrofe nacional" ( La guerra balcánica y el movimiento obrero. 1913, Rabotnicheski Vestnik, núm. 25).

Es en medio de estas dos partes de las Guerras Balcánicas, antesala de la Primera Guerra Mundial, cuando se celebra el Congreso del PSDR en Bucarest, que tendrá una importancia especial por el contexto internacional en el que se desarrolla. Como se explica en la revista de aquel partido, Calendarul Muncii (El calendario del trabajo), "Era la primera manifestación internacional en Rumanía. Los Partidos socialistas de los estados vecinos enviaron delegados a nuestro congreso, lo que manifiesta la solidaridad que une a los trabajadores de todos los paises".

En ella, sin duda, se debatió la preparación de la clase trabajadora rumana para la lucha de clases que se acrecentaba, dentro de la Federación Balcánica, una de las propuestas principales de los socialistas búlgaros, encabezados por Gheorghe Dimitrov y su colaborador, búlgaro asentado en Rumania, Cristian Rakovsky, miembro activo del Partido Socialdemócrata Rumano.

En la fotografía de los asistentes al Congreso se puede ver al que más tarde sería Presidente del Comitern, la Internacional Comunista, Dimitrov, colocado el segundo por la derecha de la fila superior. Como sabemos, Dimitrov se unió el Partido de los Trabajadores búlgaros socialdemócratas en 1902, y en 1903 formó el Partido Obrero Socialdemócrata de Bulgaria, y en 1919 el Partido Comunista de Bulgaria en 1919. De 1904 a 1923, fue secretario de la Federación de Sindicatos, y en 1915 fue elegido miembro del Parlamento de Bulgaria y se opuso a la votación de un nuevo crédito de guerra, por lo que estaría encarcelado hasta 1917.

En junio de 1913, en el periodo entre las dos Guerras Balcánicas, la primera, que fue muy favorable a Bulgaria, y la Segunda, que haría perder a este pais gran parte del territorio ganado a los turcos a manos de sus aliados y de la propia Rumania, Dimitrov asistió al Congreso de sus camaradas rumanos en Bucarest, pues siempre defendió la idea de una federación entre los estados balcánicos basada en el internacionalismo proletario. Como explica en su artículo ( La guerra balcánica y el movimiento obrero, se trataba de lo siguiente:

"Queda por tanto que nosotros, los obreros organizados de los Balcanes, los socialdemócratas de esta Península, que cumplamos dignamente con nuestro deber, que aprovechemos más ampliamente la situación creada, para que las consecuencias devastadoras de la guerra balcánica se vuelvan contra sus causantes, contra la monarquía y el capitalismo y por un poderos reforzamiento de la socialdemocracia en los Balcanes (...) !debemos prepararnos con todas nuestras fuerzas para esta guerra, la única libertadora, que en vez de muerte y devastación como traen las aventuras sangrientas actuales, nos conduzca a una paz eterna, a la libertad y la felicidad para todos los pueblos!"

En el Congreso, participaron el propio Dimitrov (segundo por la derecha de la foto adjunta), y el también socialista búlgaro Kristov (cuarto por la izquierda en la fila inferior). Por parte de los socialistas húngaros acudió el camarada I.Buchinger (cuarto por la derecha), y por los serbios, el camarada Tutovich (séptimo por la derecha en la segunda fila). También participarían los socialistas de Bucovina, entonces territorio Austrohúngaro, representados por G.Grigorovich (sexto de la segunda fila).
Delegados extranjeros y Comité Central (foto de Calendarul Muncii, 1913)
Además de la discusión sobre las consecuencias de la guerra y la acción conjunta de los trabajadores de todo el mundo, se tomaron algunas decisiones prácticas, explicadas en la Revista Calendarul Muncii:

Se decidió la inclusión de dos secretarios liberados en la Comisión General del Partido, se reorganizaron los sindicatos y se aprobó la propuesta de que los congresos sindicales se celebraran aparte de los del partido a partir de entonces.

Los informes principales presentados fueron: sobre la situación del partido (por parte del camarada Frimu y de Georgescu), sobre la situación de la Comisión General de los Sindicatos (Cristescu y Apostol Niculescu), sobre la situación del periódico del partido, Romania Muncitoare (Rumania Obrera), por parte de T. Iordachescu, del Círculo Editorial Socialista (Ilie Moscovici), sobre la reorganización (Cristescu y Frimu), sobre la Ley de organización gremial (C.Popovici), sobre la Ley de aseguramiento social (Ilie Moscovici), sobre la Táctica a seguir (C. Racovski) y sobre el Voto universal (Toma Dragu).

Por último, se eligieron los siguientes miembros del Comité Central:

Del Comité Ejecutivo formarían parte I.C.Frimu, Toma Dragu, G. Cristescu, futuro líder del Partido Comunista Rumano en 1921, Alexandru Constantinescu, Nae Georgescu, Ecaterina Arbore, C. Racovski.

De la Comisión General de los Sindicatos: D. Pop, C. Popovici, G. Oprescu, Costescu y Patrutescu. Los suplentes serían M. Cornea, Niculescu-Mizil y Mihail Constantinescu.

Del Comité de la Casa sel Pueblo serían los integrantes I.C.Frimu, C. Racovski, el famoso escritor N.D.Cocea,, D.Pop e Ilie Moscovici.

Del Círculo Editorial Socialista formarían la dirección Alex Constantinescu, Ecaterina Arbore, Ilie Moscovici, I. Spataru y Alex Nicolau.

Los elegidos para la Comisión de Control fueron I. Spataru, Magura y Stefan Georgescu, y para la Comisión de Ayuda Social, Ilie Moscovici, D. Pop, Toma Dragu, I. Costescu y Apostol Niculescu.

viernes, 15 de abril de 2016

Uno de cada cuatro rumanos sufre de pobreza severa (datos de Eurostat)

Țara sărăciei. Peste 225.000 de copii români se culcă flămânzi 534Un cuarto de la población total de Rumania sufre de privaciones materiales severas, según los datos recientemente publicados por Eurostat, lo que en términos claros significa que 4.886.000 rumanos se mueven en la cuerda floja de la pobreza (un 26.3%).

Más datos alarmantes que vuelven a mostrar como el capitalismo solo beneficia a unos pocos y condena a la miseria a cada vez más personas: más de 225.000 niños se van a la cama con hambre en la Rumania neoliberal, siendo además el país de Europa con más pobres (además del que más emigrantes han tenido que huir del país producto de la miseria instaurada por la fuerza en diciembre de 1989 tras el golpe de estado capitalista -cerca de 3 millones-, muchos de ellos explotados laboral, física o sexualmente en los paises de destino).

Sin embargo, la propaganda de los medios sigue centrando sus críticas en la supuesta pobreza durante los años comunistas (en 1990 según el propio Banco Mundial, poco sospechoso de procomunista, había cinco veces menos pobres). Pero por mentir, que no quede, a lo Goebbles, ese gran maestro de la manipulación de la verdad también al servicio del gran capital.

No obstante, a pesar de la crudeza de los datos que demuestran de nuevo, sin dejar lugar a dudas,y a pesar de sus defectos, la superioridad del sistema comunista frente al desastre capitalista, también en relación al bienestar material de la mayoría, (por no hablar de la libertad, en estos tiempos de extremo control de la ciudadania mediante escuchas telefónicas, cámaras callejeras, vigilancia de las redes sociales, etc..., y criminalización de la protesta),  los mercenarios de la pluma, defensores de la supuesta "libertad de expresión" según el mejor postor, siguen insistiendo en la malísima y "controladora" Securitate comunista, una panda de cotillas de plaza comparados con los sistemas de control informativo y policial de los regímenes así llamados "democráticos" (a los que, por supuesto, etiquetan como "al servicio del ciudadano").

domingo, 3 de abril de 2016

La versión oficial sobre Katyn (el guión de Goebbles) desmontada de nuevo por Grover Furr

El caso Katyn fue uno de los que a más esfuerzo de manipulacion dedicó el aparato de propaganda nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Entonces, tanto los ingleses como los norteamericanos, y el resto de los aliados, estaban convencidos de que los verdaderos asesinos de los oficiales polacos en Katyn fueron los soldados alemanes tras atacar a la URSS, después de la retirada del Ejército Rojo de los campos de prisioneros polacos en el territorio de la línea fronteriza marcada tras el final de la Primera Guerra Mundial entre Rusia y Polonia, conocida como la línea Curzon, por ser Lord Curzon el hombre de estado británico que la propuso. Durante la Guerra Civil Rusa, en realidad una agresión de 14 estados capitalistas contra la recién nacida Unión Soviética, esta perdió parte del territorio al este de esta línea (incluyendo parte del oeste de Bielorrusia y de Ucrania).

Caricatura de Goebbles, el creador de la versión oficial de Katyn
Sin embargo, y tras la incontestable victoria del Ejército Rojo en la SGM, con la toma de Berlín, los que fueron considerados también como vencedores, los aliados de la Unión Soviética que no pudieron avanzar tan rápidamente como los obreros soviéticos a pesar de que los soldados nazis les hicieron, utilizando el simil deportivo, el pasillo, no dudaron en tomar el testigo de sus supuestos enemigos militares pero hermanos ideológicos, los nazis, y además de salvar a miles de estos de la cárcel para que pasaran a trabajar en el nuevo imperio, el que podemos llamar IV Reich, se sumaron a las técnicas de propaganda de Goebbles y continuaron defendiendo sus mentiras con el fin de desprestigiar a la, ahora ya por todo el mundo reconocida como tal, poderosa Unión Soviética.

Desde entonces, las fosas comunes de Katyn pasaron de ser el principal objetivo de manipulación de los nazis a estar en el centro de la manipulación de los medios de propaganda capitalistas, y los aliados de repente asumieron la opinión defendida por Hitler y Goebbles, hasta entonces aislados, con respecto al fusilameinto de los oficiales polacos: en un dos por tres, los asesinos pasaron a ser los soviéticos. Y todo esto, faltaría más, a pesar de los miles de testimonios de campesinos de la zona, a pesar de encontrarse entre los restos de los esqueletos de la famosa fosa postales con fecha posterior a la de la invasión nazi, y, todavía mas iluistrativo, incluso habiendo leido en el diario del propio Goebbles que las acusaciones contra los sovieticos eran creacion de la propaganda nazi.

Los fascistas polacos, cuyo objetivo era recuperar el territorio que, según ellos, habían perdido tras el final de la Primera Guerra Mundial, al otro lado de la línea Curzon, fueron los principales interesados en acusar a la URSS, incluso en tiempos de la propia contienda militar, la Segunda Guerra Mundial, cuando el presidente en el exilio, Sikorski, insistía en querer divulgar la propaganda alemana, hasta provocar la ruptura de relaciones con Moscú. Esta fue la causa del comentario de Goebbles en su diario, en el que se felicitaba por haber causado ese conflicto dentro de las filas "aliadas":

Esta ruptura supone en un ciento por ciento una victoria de la propaganda alemana y especialmente para mí personalmente… hemos sido capaces de convertir el incidente de Katyn en una importante cuestión política.”

Mientras el propio jefe de propaganda nazi reconocía que Katyn era producto de una campaña diseñada por él mismo, la prensa occidental condenaba a Sikorski por su intransigencia. Por ejemplo, el diario The Times del 28 de abril escribió: “Es sorprendente y lamentable que los que tenían muy buenas razones para comprender la perfidia y la ingenuidad que había en la maquinaria de propaganda de Goebbels, hayan caído ellos mismos en la trampa que había creado. Era difícil que los polacos hubiesen olvidado el volumen de propaganda que se difundió ampliamente durante el primer invierno de la guerra y que describía con todo lujo de detalles unas evidencias circunstanciales, incluyendo una fotografía, que mostraban unas supuestas atrocidades polacas contra los pacíficos habitantes alemanes de Polonia.”

El sentido común y la verdad histórica dejaron de tener valor alguno también en los países occidentales capitalistas tras el final de la guerra.

Soldados capitalistas nazis ejecutando prisioneros
Con la caida de la Union Sovietica la cosa fue mucho mas fácil. De repente, Gorbachov, Yeltsin, y toda la ralea de traidores que ha dirigido Rusia en los últimos años, vendiendo al pueblo soviético entregando sus riquezas a manos de mafiosos, los archivos del KGB se abrieron y comenzaron a aparecer las supuestas pruebas definitivas e incuestionables sobre todos los crímenes de los comunistas. Asi, se supone demostrado que hasta el propio Stalin mandó una nota manuscrita a Beria apoyando su idea de quitarse de encima a todos los oficiales polacos sin juicio (eso que muchos de los que acabaron en la tumba lo hicieron con postales en sus bolsillos posteriores a la retirada del Ejército Rojo del territorio). Sin embargo, la evidencia de las mentiras ha ido demostrándose por historiadores como Furr, Sousa o Harpal Brar, aunque esto no haya sido dado a conocer, por supuesto, por los medios de propaganda de los Goebbles de hoy. Los datos, empezando por el propio reconocimiento del jefe de propaganda nazi, demuestran que se trata de una mentira. Sin embargo, el último presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, sin estudiar ni uno solo de los documentos del archivo histórico, pidió disculpas a Polonia por el fusilamiento de los polacos. Lo mismo hizo Yeltsin y, por supuesto, su heredero político, V. Putin, que no solo se disculpó, sino que transmitió una serie de documentos al gobierno de Polonia para demostrar los hechos inventados por Goebbles.

Resulta ahora que han aparecido los cuerpos de 4 oficiales polacos supuestamente fusilados en 1940 y enterrados en la fosa de Katyn por los soviéticos (aunque en el momento de su fusilamiento fuera territorio ocupado por Alemania), y lo han hecho, curiosamente, en otra fosa, esta claramente con cuerpos ejecutados por los nazis, de 1941, en Ucrania, a más de 700 km de Katyn . Entre 2011 y 2012, un equipo de arqueólogos polacos y ucranianos excavó parcialmente en una fosa común situada en la ciudad ucraniana de Volodymyr-Volynski. Los casquillos de bala encontrados demuestran que las ejecuciones tuvieron lugar después de 1941. También se encontraron las insignias de dos policías polacos que hasta el momento se pensaba que habían sido asesinados a cientos de kilómetros por los soviéticos en abril o mayo de 1940. Estos descubrimientos demuestran, todavia mas, la falsedad de la versión “oficial” de los hechos que pasaron a la historia como la Masacre de Katyn (cuyo guión fue escrito por Joseph Goebbles y asumido por las potencias capitalistas desde los años 50).

El historiador Grover furr acaba de publicar un librito en francés sobre el tema, publicado por la editorial marxista Delga, Le massacre de Katyn - Une réfutation de la version "officielle" ? todavía sin traducir al español (existe una versión en español con extractos de un articulo del autor de 2013), y ha difundido los nuevos descubrimientos, ocultados, cómo no, por la propaganda capitalista, en varios artículos que explican como la versión oficial (la nazi) de la "Masacre" de Katyn" que es, curiosamente, también la del propio gobierno y presidencia rusa actual, ha sido otra vez desmentida por nuevos datos igualmente concluyentes.

Como es habitual, por muy concluyentes que sean (ya desde el principio las pruebas demostraban contundentemente que los asesinos de los oficiales polacos fueron soldados nazis), prima el interés político, por lo que ni los medios de propaganda de los paises occidentales ni los de la Rusia capitalista van a tener en cuenta prueba alguna y van a seguir criminalizando a los soviéticos pues, en conclusión, todos ellos comparten sistema económico y un enemigo común: el comunismo y la clase trabajadora organizada y en lucha por su emancipación.

viernes, 1 de abril de 2016

El gobierno rumano aprovecha los atentados de Bruselas para intanter dar otra vuelta de tuerca al control ciudadano

Los "tecnócratas" del gobierno de Rumania, dirigido por Dan Cioloș, y el presidente del país, Klaus Iohannis, han aprovechado los recientes atentados del aeropuerto y el metro de Bruselas para pedir al Parlamento, que ya lo rechazó el año pasado, la aprobación de la conocida como ley "Big Brother", para, como sucede en la mayoría de los paises de Europa, monitorizar todas las tarjetas telefónicas de prepago exigiendo la identidad de quienes las compran.

Curiosamente, los mismos que pretenden que los servicios secretos (SRI) puedan escuchar conversaciones telefónicas sin autorización judicial, llenan de cámaras de vigilancia  las calles y quieren saber los datos de los usuarios para controlar todas sus llamadas, son también los que critican a la conocida como Securitate durante los tiempos comunistas (aunque fuera creada mucho antes) y que se limitaba a apuntar en algunos dosieres los cotilleos de algunos vecinos sin, ni mucho menos, llevar a cabo ni de lejos una presión sobre los ciudadanos tan asfixiante. Claro que suponemos que los "tecnócratas", tan "democráticos ellos", piensan que lo que hacían los comunistas, vigilar a los que querían destruir el sistema, era propio de una dictadura, pero hacer lo propio con todo el mundo es signo indubitable de "igualdad de derechos" y "libertad".

El premier Dacian Cioloş declaró recientemente que, según ciertas informaciones, las tarjetas prepay utilizadas por los terroristas en el atentado de la capital belga fueron adquiridas, !qué casualidad!, en Rumania (por supuesto, no ha dado muchos más datos al respecto). Por ello ha pedido que se vuelva a valorar la posibilidad de poder controlar, eso sí, "muy democráticamente", y porque así lo manda la Unión Europea, lo que hacen y dicen todos los "ciudadanos libres" de la "patria soberana".

Lo mismo ha hecho el presidente del país, el hombre de Merkel en Rumania, Klaus Iohannis, que ha pedido a los líderes de los partidos políticos parlamentarios una reunión para aprobar en régimen de urgencia una ley para controlar las tarjetas prepay y adoptar una ley de seguridad cibernética más eficaz.

Pero, !ojo!, ellos, "los demócratas", lo hacen, !cómo no!,, por el "bien" de la humanidad, mientras los comunistas lo hacían porque eran tiranos, dictadores y muy muy malos... (además de mucho más ineficientes en el control, vigilancia y sometimiento de los ciudadanos, por lo que parece).

jueves, 31 de marzo de 2016

El miedo cunde entre los parásitos: un proyecto de ley pretende prohibir toda organización comunista en Rumania

El miedo al comunismo es cada vez más evidente entre los parásitos y criminales de guante blanco que viven a costa del pueblo rumano. Las continuas encuestas que dan a conocer la opinión favorable mayoritaria hacia el comunismo y el rechazo creciente hacia el capitalismo criminal hacen que, a pesar de que de hecho en Rumania los partidos comunistas ya estén prohibidos, porque cualquier intento de presentarse a las elecciones "democráticas" ha sido rechazado una y otra vez por la justicia de la clase dominante, de la minoria, los preocupados senadores hayan decidido plasmarlo en forma de ley.

Así, el Senado rumano ha enviado a la Cámara de Diputados una propuesta legislativa para prohibir las organizaciones políticas comunistas, tras su aprobación en la Cámara Alta el pasado 23 de marzo. Todo ello después de que incluso la Comisión Jurídica del Parlamento haya informado negativamente sobre el proyecto.

Esto es lo que entienden por "democracia" estos gorrones trajeados cuyo culo está unido a un todoterreno alemán, acostumbrados en los últimos treinta años a vivir sin dar palo al agua a costa del trabajo ajeno: hay que prohibir a los partidos potencialmente peligrosos para sus privilegios, aunque esto esté en contra de la ley (ley que, por otra parte, hacen los provilegiados).

El fin de esta prohibición es la prevención de la restauración en Rumanía del régimen totalitario comunista que ha funcionado en nuestro país entre 1945 y 1989, siendo este el más criminal régimen político de la Europa Postbélica, con un número de víctimas según datos oficiales entre 500.000 y 2.000.000, cifra record si se relaciona con la población de Rumanía. Rumanía es, también, el único país en el que ha habido víctimas durante la derrota del comunismo: más de 1000 muertos y de 3.300 heridos", dice el texto explicativo de esta ley".

Los chupasangres del pueblo rumano se sienten tan faraónicamente aposentados sobre la espalda de los trabajadores que ya no les basta con exagerar con las víctimas del "comehombres" Stalin, multiplicando a las víctimas de forma omnipotente como si se tratara del milagro de los panes y los peces (que tampoco sucedió), sino que llevados por el ultranacionalismo fascista, tan propio de la cara sincera de la Hécate capitalista (la cara democrática no cuela por mucho que la maquillen) consideran que si hay que inventar algo contra el comunismo patrio tiene que estar por encima del resto. Así que, si el sistema que reparte la riqueza y busca la liberación de toda explotación es malo (un delincuente no puede más que pensar que así es), en Rumania fue, sin duda, peor.

Según la propuesta legislativa, la creación de una organización política comunista se castiga con cárcel de 5 a 10 años, y la adhesión a tal organización política se pagará con la pena de entre 3 y 6 años. Igualmente, cualquier apoyo a una semejante organización se castigará con entre 2 y 4 años.

En la exposición de motivos, se dice, además, en un ejercicio de esquizofrenia delirante propia de los grandes criminales psicópatas que intentan esconder sus delitos del tamaño del ladrillo señalando la mota del otro, pero describiéndola como del tamaño de una montaña, que el comunismo rumano fue "antidemocrático", "criminal", "totalitario", "dictatorial" y "terrorista" ¿No nos suena de algo? ¿No está describiendo en realidad a la dictadura capitalista, un régimen de gobierno en el que las decisiones las toman los oligarcas que controlan las corporaciones multinacionales, la vigilancia y el control a la ciudadania está llegando a niveles asfixiantes y los ejércitos bombardean, saquean y cambian gobiernos mediante el terror (eso sí, con la bendición de dios y de la ONU)? ¿No nos recuerda a la tiranía que sufren los rumanos en la que unos pocos se han apropiado de la riqueza nacional mientras el 90 % sobrevive en la cuerda floja de la miseria o ha tenido que abandonar el país para poder trabajar?

La peligrosa neurosis que sufren los que, con toda seguridad, saben en cuantos crimenes se sustentan sus privilegios y lo mucho que dependen del sometimiento ideológico de los trabajadores para seguir tocándose las bolas y continuar aumentando su botín, se subraya aún más si tenemos en cuenta que en Rumania no existen partidos comunistas reseñables, aunque la población vea cada día con más claridad que la única forma de acercarse a la verdadera democracia y a la igualdad económica necesaria para ella es el comunismo.

Según parece, la 
Comisión Jurídica ha aconsejado echar atrás el proyecto porque en la Constitución Rumana capitalista, la impuesta mediante la violencia tras el golpe de estado de la Navidad de 1989, ya existe, de fapto, una prohibición a los partidos y organizaciones comunistas, siendo considerados como inconstitucionales los partidos que militen contra el pluralismo político (el mismo que los senadores defienden prohibiendo partidos políticos), los principios del estado de derecho o la soberanía del país, estando estas disposiciones desarrolladas en la Ley de Seguridad Nacional y el en Código Penal.

Segun el articulo 1-3 de la Constitucion, Rumania es un estado de derecho democrático y social en el cual la dignidad del hombre y las libertades y derechos de los ciudadanos, el libre desarrollo de la personalidad humana, la justicia y el pluralismo político representan valores supremos, y el espiritu de tradicion democrática del pueblo rumano y los ideales de la Revolucion de Diciembre de 1989 estan garantizados. Igualmente, segun el articulo 8 (pluralismo y partidos politicos), "el pluralismo en la sociedad rumana es una condición y una garantia de la democracia constitucional; los partidos politicos se constituyen y desarrollan su actividad en las condiciones que marca la ley. Estos contribuiran a la definicion y la expresion de la voluntad politica de los ciudadanos, respetando la soberania nacional, la integridad territorial, el orden del derecho y los principios democráticos (...)

Por otro lado, "conforme a lo que prevee el art.3 de la Ley 51/1991 de Seguridad Nacional, "constituye una amenaza a la seguridad nacional de Rumania ... iniciacion, organizacion, ejecucion o apoyo en cualquier modo a acciones totalitarias o extremistas de origen comunista, fascista, legionaria o de cualquier otra naturaleza racista, antisemita, revisionista, separatista que ponga en peligro la unidad e integridad territorial de Rumania como la incitacion a hechos que pongan en peligro el orden del estado de derecho" (...) 

Es evidente la pretensión de la legislación elaborada en 1991 es la de garantizar el nuevo orden económico y político basado en la preminencia del gran empresario frente al trabajador, mas concretamente, del capital frente al hombre, de evitar por todos los medios lo que ahora los senadores pretenden evitar con castigos y sanciones: que los trabajadores luchen de forma organizada por sus derechos y por el control de lo que su trabajo produce y, por lo tanto, por un sistema realmente democrático en el que una minoria no pueda vivir con privilegios crecientes a costa de la explotación y la miseria de la mayoría.

Que hayan pasado los años y que cada vez más jóvenes rumanos escapen de la manipulación propagandística a la que han sometido a la sociedad los medios de comunicación, en manos precisamente de los principales mafiosos que se beneficiaron del golpe de estado en los años 90, hace que senadores, diputados y grandes empresarios tengan pesadillas nocturnas y sufran escalofrios continuos imaginando la mera posibilidad de tener que trabajar honradamente para poder vivir igual al resto de los hombres.

Por ello pretenden modificar las ya de por sí antidemocráticas disposiciones de la Constitución y otras leyes rumanas, intentando asustar a los cada vez más convencidos trabajadores rumanos de que la famosa "Revolución" no fue más que un golpe contra su clase, una herramienta para que los fascistas que dominaron Rumania hasta la SGM volvieran a recuperar las riquezas que les fueron expropiadas por la clase obrera tras la verdadera Revolución Popular de 1944, que dio lugar a la proclamacion de la Rumanía Popular Rumana.

Unos fascistas que, por otro lado, no hay que olvidarlo, también formaban parte, lamentablemente, del Partido Comunista Rumano cuando este estaba en el poder, en especial tras el abandono de la lucha de clases y la instauración de una sociedad interclasista desde los años 60 y que, sin embargo, estaban entonces encorsetados en las leyes socialistas sin poder atesorar privilegios sin límite, como sucede hoy. Por ello, aquella misma élite "comunista" (aunque no tenían costumbre, por supuesto, de leer ni a Marx ni a Lenin) fue la que organizó y ejecutó el golpe criminal contra su propio pueblo.

En definitiva, los mismos senadores que hoy proponen la ley para prohibir que los trabajadores se organicen en pos de su emancipación y liberación de la manada de depredadores que les someten y parasitan, eran, en el colmo de la psicosis perturbada propia de un régimen realmente criminal, (el que más víctimas ha creado en Rumania y en el mundo en la historia, el capitalismo), miembros del partido que hoy pretenden prohibir, al igual que lo eran la mayoría de grande empresarios, políticos y, en general, millonarios que viven hoy con fastos, excesos, derroches, desprecios y descaros, a costa y en base al sufrimiento de su pueblo, y que hoy tiemblan y se lo hacen encima con la sola mención de la palabra comunismo y la simple posibilidad de que en el futuro nadie pueda vivir de exprimir el trabajo de otros ni de saquear los recursos de otros pueblos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Rusia, ¿Antimperialista, Angel de la Paz o Gran Potencia Capitalista-Imperialista? (Unidad y Lucha)

El siguiente artículo de la Organización para la Construcción de un Partido Comunista Obrero en Alemania, publicado en el nº 29 de la revista Unidad y Lucha, en Octubre de 2014, hace un interesante análisis del papel de Rusia en el mundo actual, preguntándose si se puede sostener de alguna manera el malabarismo argumental que algunos sostienen, y según el cual un país capitalista puede liderar el antimperialismo mundial.

Para ello demuestra qué, aunque ciertamente la Federación Rusa tenga todavía un cierto papel defensivo dentro de la cadena imperialista de la que forma parte, la clase capitalista rusa, aquella que dio el golpe definitivo a los restos del socialismo soviético y se apropió de la la riqueza y el poder en la URSS,  y de la que Putin no es más que su representante político (no hay que olvidar que el actual presidente ruso fue el delfín de Yeltsin), después de años de lucha por acaparar capital y el control de los recursos internos muestra cada vez mayor interés en participar activamente en la competencia por hacer lo propio en el mundo globalizado, tanto a través del capital financiero como, en los últimos años, también militarmente.

El artículo es de 2014, pero sus tesis no han hecho más que confirmarse en el tiempo transcurrido desde su publicación.

De palacetes, mercenarios de la pluma y regímenes verdaderamente criminales (al hilo de un nuevo pasquín propagandístico anticomunista publicado en la prensa española)

Con motivo de la sospechosa apertura del conocido como Palacio de la Primavera (por estar ubicado en el barrio de tal nombre de la capital rumana), residencia de los Jefes de Estado de la República Socialista de Rumanía (finalmente sólo hubo uno porque Nicolae Ceausescu fue ejecutado por un tribunal militar golpista en diciembre de 1989), la rapiña periodística española, que mantiene en Rumanía algún que otro periodista sin contrato de trabajo legal y bien atado de manos para que se prostituya sin reparo ni remordimientos repitiendo tópicos y mentiras sobre el comunismo, se ha publicado un artículo en el diario La Vanguardia, distribuido por la Agencia E.F.E.) dedicado al, como se dice en el mismo artículo, “autroploclamado genio de los Cárpatos”.
Palacio Primaverii con el cartel en el que se anuncia que es propiedad
del "democrático" estado de Kuwait

Por supuesto, el autor de la retahíla de tópicos anticomunistas, más propia del No-Do franquista que de laprensa “democrática” actual (o, quizás, por eso mismo tan similar), no es capaz, o no le dejan sus amos, de, ni siquiera, hacer el esfuerzo de levantar la mirada a su alrededor y analizar la realidad en la que vive (comprendemos, eso sí, perfectamente, al andoba, mal pagado, sin seguridad social y explotado en un país extranjero y vendiéndose al servicio del mejor postor, para bien de los depredadores que controlan los medios de comunicación españoles y rumanos y que, curiosamente, o no tanto, en un país pueden ir de “progres” y en otro de “derechistas”, mientras la pluma de su colaboradora víctima repite como un papagayo lo que ha de escribir).

Antes de entrar en detalles sobre el vomitivo artículo, es necesario señalar lo que (por obediencia sumisa o por incapacidad periodística) ha obviado el escribano y que es mucho más de actualidad y, por supuesto, más grave, que los clichés que ha repetido con estilo de marcha militar. El Palacio de la Primavera permaneció abandonado prácticamente desde el asesinato del presidente rumano, que jamás lo considero, por otra parte, suyo, pues se trataba en realidad de su residencia oficial (curiosamente, frente al citado edificio, se haya la actual residencia oficial del Primer Ministro rumano, mucho más lujosa y en un complejo cerrado, inaccesible al rumano de a pie, separada del mundo cotidiano por vallas, cámaras y gendarmes, pero que no parece llamar la atención del currinche. Hacia 2013 el Palacio de la Primavera fue vendido al “democrático” Reino de Kuwait, que lo iba a utilizar como residencia del con toda probabilidad “amante de los derechos humanos” embajador de aquel país. Tras aquella inaudita venta por parte del Estado rumano (¿se imagina el “democrático” plumífero español que el Palacio de La Moncloa o el de El Pardo terminaran en manos de una embajada extranjera?), de la que no se supo jamás nada sobre precio ni condiciones, de repente, con la misma transparencia, ha saltado la noticia de que el Palacio de nuevo está en manos del Estado rumano, situación que huele que apesta a corrupción. ¿Ha recomprado el Estado rumano el Palacio de la Primavera? ¿Por cuánto dinero? ¿Por qué? Por supuesto, de todo esto ni rastro en el artículo.

En fin, llueve sobre mojado. Aunque continuamente las encuestas realizadas por los medios de propaganda del régimen capitalista dan como resultado que los rumanos vivían mejor en tiempos del comunismo y que consideran en una mayoría abrumadora que el sistema y la situación actuales son desastrosos después de un cuarto de siglo de saqueo y robo ca în codru por parte de tiranos políticos y empresariales, esos mismos medios intentan tergiversar la realidad inventando, repitiendo u ocultando datos y evidencias.

Palacio de la Primavera, un chalet grande en comparacion con
las residencias de los mafiosos politicos y economicos que
saquean hoy Rumania
Ya hemos señalado más arriba que no se dice una sola palabra en el goebbelsiano artículo sobre cómo viven los Jefes de Estado de la “democracia” rumana. En realidad no se ha dicho ni mu tampoco de cualquiera de los empresarios de medio pelo o políticos de segunda fila de este 2016, en comparación con los cuales el “bienestar” de los Ceausescu y los ministros de la Rumania socialista produce hasta vergüenza. Es cierto, sin embargo, que en un sistema socialista no puede haber políticos o altos cargos que vivan mejor que los trabajadores o que disfruten de privilegios propios de una elite burocrática, como la que se fue creando en los países socialistas tras la muerte de Stalin o Mao, aunque éstos sean en comparación con los actuales ínfimos. Pero señalar los supuestos excesos de aquellos mientras se cierra los ojos y se aprieta el culo ante los desmanes, derroches y saqueos actuales es sencillamente propio de, utilizando una palabra rumana, lingai, lo que en castellano llamamos “chupapollas”. Hay que estar muy convencido de los beneficios de la tiranía del capital o haber sufrido un profundo lavado de cerebro para ver, utilizando un dicho también muy de las frías y austeras estepas castellanas, “la mota en el ojo ajeno (en el pasado) y no ver el ladrillo en el propio (el presente)”.

Utilizando recursos zafios y malintencionados, el periodista (que conste que llamamos al personaje así porque suponemos que así lo dice en su carnet) echa mano de la indemostrable cita de un visitante del Palacio, que no sabemos si se trata de un trabajador honrado o de un mafioso de los negocios (en contraste con los contundentes datos de las encuestas), para intentar dar una “prueba” de que el “boquiabierto” pueblo rumano piensa que se vivía mucho mejor antes de 1990, de la restauración del capitalismo, porque no sabía cómo vivía Ceausescu.

Según el autor, excusándose con las opiniones de los “horrorizados” visitantes, el comunismo rumano “castigó al pueblo hasta la miseria”, “al borde de la hambruna”, intentando, con el arte del trilero, como haría cualquier predicador o beato, derribar las evidencias de los datos con la ambigüedad del sentimiento (periodismo de telenovela, muy propio de los tiempos posmodernos en los que todo vale para ganar cuatro perras). Sin embargo, el propio Banco Mundial (BM), institución capitalista donde las haya, afirma que la llegada del supuesto "paraíso" capitalista no fue, por el contrario, más que un verdadero infierno para los trabajadores rumanos. Y eso lo podía haber comprobado cualquier periodista que se precie si su intencion hubiera sido decir la verdad y contar las cosas tal y como son.

Como se puede comprobar en la tabla de datos que acompaña a esta entrada, sobre la pobreza (porcentaje de la población y número total de pobres en 1987-88 y 1993-95) en los países socialistas del este europeo, antes y después de la reinstauración capitalista de principios de los noventa, la conclusión es bastante clara.

La imposición de la autodenominada "democracia capitalista" (sin eufemismos, “dictadura del capital”) y la destrucción de los sistemas socialistas, provocó un aumento brutal de la pobreza en los países que lo sufrieron. En el caso de Rumanía, por ejemplo, el porcentaje de pobres, según el BM, era de un 6%, es decir, de 1,3 millones de personas, mientras que en 1993-95 el porcentaje se elevó radicalmente hasta un 59% (13,5 millones de personas de 22 millones de habitantes).

Sin embargo, el periodista autor de este escupitajo a su profesión no cesa de poner en boca de otros lo que le han mandado cacarear, o de preferir caer en tópicos como que los perros del conducator (palabra rumana que significa “dirigente”) vivían mejor que el resto de los ciudadanos, en otra muestra de la misma estrategia de dar la vuelta a la tortilla, proyectando en el pasado lo que no se quiere aceptar del presente y de lo que, por supuesto, no se habla por miedo a perder el trabajo. La dignidad sí tiene precio, como queda claro. ¿O no es verdad que los canes de los grandes mafiosos rumanos, pero también de otros empresarios menores, incluso de algún que otro pequeño empresario, viven hoy mejor que gran parte de la población de Rumanía, que sobrevive cada mes con menos de 200 euros?

Hablar de la que en realidad es una especie de chalet como un “lujoso palacio”, evitando decir nada de los cientos de palacios extremadamente más lujosos que se alzan hoy en Bucarest y en todo el país a costa de la miseria generalizada de los trabajadores rumanos (tres millones de ellos obligados por el capitalismo a huir para encontrar un trabajo), y evitando también hablar de su propio país, donde el Palacio del Jefe de Estado, elegido a dedo por el fascista Franco, deja a la residencia oficial de Ceausescu en una especie de chabola, o recurrir a la mentira de la pobreza en la Rumanía socialista (llevando la contraria al propio Banco Mundial) y cerrando los ojos ante la dolorosa situación de la Rumanía miserable de hoy día es intentar convencernos de que el pulpo es un animal de compañía, desviando la atención sobre la obviedad, demostrada con los datos de cada día y de cada encuesta, de que cada vez hay más rumanos convencidos, incluyendo a los más jóvenes, de que les han dado gato por liebre.

Por supuesto, finalmente, para intentar explicar lo inexplicable, en un agustinano ejercicio de buscar las pruebas ontológicas de la existencia de dios, se recurre a la estupidez generalizada del pueblo: citándo las palabras del viceprimer ministro rumano Vasile Dancu (al que el periodista, en otra muestra de su buen hacer, “¿para qué esforzarse en realizar un buen trabajo para una mierda de artículo?” podría haber pensado el autor en un esporádico y puntual ataque de lucidez, cambia el nombre bautizándole Vancu), se dice que los rumanos, los pobres, piensan así porque no conocen su pasado.

Bien, aceptemos pulpo como animal de compañía, para ponernos al nivel de esta gentuza que ha saqueado el país durante los últimos 25 años sin dejar jamás de repetir que “la culpa de todo la tiene el comunismo”, y que por cierto en su gran mayoría fueron miembros de la élite burocrática comunista, y que posiblemente por eso piensan que, en comparación con el botín que se han repartido en este cuarto de siglo, entonces ellos mismos eran “pobres” y, por ende, también lo era la plebe. Pero lo que no pueden negar, e incluso acaban reconociéndolo con sus porpias palabras, citadas como secundarias pero que esconden la esencia del problema, es que el país hoy vive “una pobreza extrema”, que antes de los 90 no existía, como demuestran los datos del neoliberal Banco Mundial, y que entonces los trabajadores “tenían un trabajo seguro”. Y es que en la primera década capitalista de destruyeron metódicamente la mitad de los puestos de trabajo existentes en el momento del golpe de Estado de diciembre del 89, las “condiciones asequibles para comprar un apartamento” (¿pero no dice el tópico que estaba prohibida la propiedad privada, que todo era expropiado por el partido?), y que “uno podía permitirse unas vacaciones en el Mar Negro con más facilidad que en la actualidad” (pero ¿no eran “extremadamente” pobres”?).

En fin, se trata de una nueva bazofia indigerible de lo que la posmodernidad llama “periodismo libre”: un pobre hombre dice lo que tiene que decir por miedo a recibir una patada en el culo en su empleo y no poder, no ya comprarse un apartamento como hacían los “pobres” de la época comunista, no ya “tener unas asequibles vacaciones en el Mar Negro” como hacían aquellos “muertos de hambre”, y mucho menos para tener “un trabajo seguro” como los “esclavizados” trabajadores al servicio del “genio de los Cárpatos”, sino simplemente seguir sobreviviendo día a día en este sistema tan “justo” y “humano” en el que la verdad, el trabajo bien hecho y la capacidad de indignación ante la desigualdad y la injusticia son mercancías de poco valor y de poca utilidad, y es que, como describió tan acertadamente Honoré de Balzac en La Posada Roja, “detrás de una gran fortuna siempre hay un gran delincuente”.

viernes, 18 de marzo de 2016

La Comuna, de Peter Watkins

"La memoria de los luchadores de la Comuna es honrada no sólo por los obreros franceses, sino también por el proletariado de todo el mundo, pues aquella no luchó por un objetivo local o estrechamente nacional, sino por la emancipación de toda la humanidad trabajadora, de todos los humillados y ofendidos. Como combatiente de vanguardia de la revolución social, la Comuna se ha ganado la simpatía en todos los lugares donde sufre y lucha el proletariado ... El tronar de los cañones de París ha despertado de su sueño profundo a las capas más atrasadas del proletariado y ha dado en todas partes un impulso a la propaganda socialista revolucionaria. Por eso no ha muerto la causa de la Comuna, por eso sigue viviendo hasta hoy día en cada uno de nosotros. La causa de la Comuna es la causa de la revolución social, es la causa de la completa emancipación política y económica de los trabajadores, es la causa del proletariado mundial. Y en este sentido es inmortal."

 V. I. Lenin


Peter Watkins fue uno de los muchos realizadores de documentales que tuvieron cierto éxito partiendo de una forma de entender el cine más alejado de lo establecido en ese momento, haciendo auténticas maravillas con el falso documental The war game (Oscar al mejor documental en 1966 y censurada en la BBC, la propia productora, hasta 1985), que trataba las terribles consecuencias en la población inglesa de Rochester tras un hipotético ataque nuclear. Luego vendría la polémica Punishment Park, donde se recreaba una sociedad donde Richard Nixon usaba el terror por parte de su gobierno para mantener el control sobre los ciudadanos, por lo que directamente fue prohibida. Desde entonces, su cine pasó a ser marginado y su nombre, olvidado.

En el año 2000 se le propuso hacer una película sobre los sucesos de París de 1871, que de hecho,es probablemente la mejor película sobre los acontecimientos de La Comuna realizada.  El director realiza una recreación de los eventos que tuvieron lugar durante la Comuna de París y los relaciona con el momento actual, mediante la intervención de dos cadenas de televisión: una oficialista y otra que presenta las opiniones de los rebeldes.

Peter Watkins, uno de los creadores del formato que mezcla ficción cinematográfica con documental, eligió una fábrica abandonada, precisamente donde estuvo ubicado el primer estudio cinematográfico de la historia, de George Melies, para llevar a cabo sus 18 días de intenso rodaje en blanco y negro con actores no profesionales, para sumergirnos de lleno en el movimiento revolucionario de la época. Además, y esto es una de sus grandes aportaciones, hace una crítica al poder y al papel de los medios de comunicación, los de antes, pero sobre todo los actuales, añadiendo a la ecuación dos ficticios canales de televisión que retransmiten y cubren todo el proceso, como es la conservadora  Televisión Nacional de Versalles y la progresista (e ingenua) Televisión Comunal..

Lo primero que sorprende es lo minuciosamente cuidado con el que está contado todo lo acontecido sobre las causas, el ascenso y la caída de la Comuna, aquel movimiento obrero que posteriormente tanto marxistas como anarquistas sentirían como común. Sin maniqueísmo y sin esconder nada, la cámara de Watkins, en eterno movimiento, va entrevistando a soldados, mujeres o periodistas que se encuentran en París, cada uno con una opinión.

Las continuas entrevistas van creando un puzzle que va montanto la historia de los acontecimientos de La Comuna, mientras los medios, en este caso la Televisión Nacional Versalles, hace el papel del típico medio controlado por el poder mediante la manipulación y la censura, representando la necesidad de apariencia de democracia necesaria para legitimarse, La Televisión Comunal es un medio que intenta retratar la realidad, pero sin embargo, poco a poco sus propios reporteros no pueden evitar formar parte de la historia y juzgar esa historia con sus propios ojos. La objetividad es imposible, nos viene a decir Watkins, pero este segundo medio sí que intenta ser abierto y plural.

La Commune se articula en un ejercicio de cierta improvisación con los actores y sus personajes, pues todos van opinando libremente sobre aquellos días y se busca intencionadamente cierto paralelismo con la actualidad.  De hecho el equipo de actores se encargo de investigar cada uno de su papel a representar, y tuvieron libertad a la hora de dar sus opiniones, intentando romper esa separación entre el actor y su papel.

Así que tenemos una especie de entre falso documental y recreación con elementos externos para la época que desgrana como nunca antes las causas de la Comuna con los ojos de aquel entonces (nada de chuminadas buenrollistas y políticamente correctas previo destrozo de la historia como Los Miserables de Tom Hooper) con una veracidad que asusta, consiguiendo huir de la teatralidad fingida que en principio un único escenario puede condenar al relato, que reflexiona sobre los medios de comunicación y el poder que les da de comer a cambio de legitimarlo, la búsqueda de la imparcialidad, o el desdoblamiento entre actor y personaje para acabar hallando en el presente los ecos de la historia que se cuenta. Y todo eso con un ritmo portentoso y lleno de escenas para el recuerdo, como la sublevación de los soldados que se niegan a disparar a las mujeres parisinas al principio de la cinta. 

Fiel a su costumbre, La Commune, que había sido inicialmente producida por la cadena franco-alemana Arte, resultó censurada por esta misma: la excusa es que su formato de 5hs, 45 min resulta imposible de ver por la televisión, los motivos son otros; La Commune sigue la línea de las películas de Peter Watkins, casi todas ellas han resultado censuradas por un motivo u otro en los cuatro rincones del planeta.

Se trata pues de una maravillosa pelicula, conscientemente relegada al olvido. No obstante, como hemos visto, el director Peter Watkins ha sido, quizás, el más o uno de los más censurados de la historia. Aquí intentamos sacar su película y a él mismo de ese intencionado olvido. A pesar de su duración, es recomendable hacer un poco de tiempo en la agenda y disfrutar y aprener de esta extraordinaria recreación de La Comuna de París, hito en la lucha "por la emancipación de toda la humanidad trabajadora, de todos los humillados y ofendidos".

En palabras de Marx:

"Los proletarios de París -- decía el Comité Central en su manifiesto del 18 de marzo --, en medio de los fracasos y las traiciones de las clases dominantes, se han dado cuenta de que ha llegado la hora de salvar la situación tomando en sus manos la dirección de los asuntos públicos . . . Han comprendido que es su deber imperioso y su derecho indiscutible hacerse dueños de sus propios destinos, tomando el Poder."Pero la clase obrera no puede limitarse simplemente a tomar posesión de la máquina del Estado tal como está, y a servirse de ella para sus propios fines."

miércoles, 16 de marzo de 2016

Las brujas de la noche (El Semanal de ABC).

El diario derechista y monárquico español ABC se rinde ante un ejemplo inolvidable de la conquista de los derechos y de la importancia social y política de la mujer tras la Revolución Soviética, brindándonos un artículo sobre las Brujas de la Noche, como llamaban los soldados alemanes a las piloto soviéticas que fueron su pesadillla nocturna en el frente ruso.

Se trata de solo un ejemplo más de lo que, en general, salvo contadas excepciones como esta, la propaganda de la dictadura capitalista suele intentar borrar de la historia: la mujer de clase obrera, como sus camaradas masculinos, convertida en protagonista de la vida económica, cultural y, cómo no, también militar del mundo nuevo que estaba en juego frente a la invasión criminal encabezada por el nazismo alemán, pero acompañada y apoyada por el capitalismo mundial.

Todo ello, hay que remarcarlo, mientras en España las mujeres seguían obligadas a limitarse a hacer calceta (tras el trinfo del capitalismo en la Guerra Civil) y en la cultura occidental seguía siendo valorada principalmente como enfermera, secretaria, o, en definitiva, cómo asistenta de las necesidades y los vicios del hombre.

Hay mejores artículos sobre los logros de la mujer soviética que este, sin duda alguna. Pero que tal reconocimiento, a pesar de sus veladas insinuaciones intencionadas de "burlas" y "rechazo" por parte de los camaradas, venga de un periódico tan reaccionario como el ABC muestra que por mucho que una mentira se repita mil veces, como suelen hacer los medios de propaganda del capitalismo, la verdad siempre acaba por ser reconocida.

viernes, 11 de marzo de 2016

El 72% de los niños del medio rural se van a la cama hambrientos en la Rumania neoliberal



El desastre provocado por la imposición del capitalismo en Rumanía se agrava día a día. Aunque los propagandistas de la tiranía del capital sigan repitiendo, por interés o por estupidez, el dogma de la criminalización del comunismo, lo cierto es que, como confirman todas las encuestas, los rumanos vivían mejor antes de 1989, y no precisamente lo afirman por motivos ideológicos, sino por un mejor bienestar material.

Los datos son demoledores: Según la Inspección de Trabajo, publicados por Ziarul Financiar, de los cuatro millones y medio de rumanos que tienen actualmente un contrato de trabajo, el 83% tiene que sobrevivir con menos de 400 euros al mes. La extremada desigual salarial creciente durante las últimas tres décadas de capitalismo en Rumania se puede apreciar con nítida claridad en los siguientes porcentajes:



-el 29% de los trabajadores con contrato de trabajo sobreviven con menos de 975 lei brutos al mes (unos 215 euros): 180 euros netos.

-un 54% reciben cada final de mes a cambio de su fuerza de trabajo entre 975 y 2400 lei brutos (215- 500 euros brutos): entre 180 y 400 euros netos.

-es decir, el 83% de los trabajadores de Rumania ganan menos de 400 euros netos al mes (el impuesto en Rumania, otra muestra de la desigualdad promovida desde las instituciones capitalistas, es único, independientemente del salario, y es del 16%).

-en el otro extremo, solo 200.000 privilegiados (un 4%) ganan más de 5.000 lei brutos al mes (unos 1100 euros), es decir, más de 900 euros netos al mes, la gran mayoría en la capital, Bucarest, mientras el 15% restante reciben entre 2400-5000 lei mensuales brutos (entre 500-1100 euros brutos, es decir, 400-900 euros netos).

La transformación de Rumanía en una colonia de las potencias imperialistas del entorno (principalmente Estados Unidos y Alemania, pero también Rusia, que también tiene importantes multinacionales saqueando recursos en todo el país, y la recién llegada China), tras la destrucción de toda la industria productiva nacional tras el golpe de estado de diciembre del 89, hace que la pobreza haya ido extendiéndose y multiplicándose y que los colectivos más desfavorecidos, como los niños, sean una de las víctimas más destacadas, sobre todo en el abandonado y olvidado medio rural.

Así, en el campo rumano la mayoría de los niños viven en familias sin más ingreso que la ayuda social, y el 72% de los infantes del medio rural no reciben por parte de sus familias, empobrecidas, una dieta mínima aceptable, lo que multiplica los casos de enfermedades graves y malnutrición. 

La pobreza también multiplica el analfabetismo, porque un niño hambriento no puede aprender en condiciones, además de que la necesidad hace que los padres les utilicen para las labores domésticas u otras como la mendicidad o el trabajo de la agricultura de subsistencia. Los datos muestran que el 37% de las personas de más de 15 años son analfabetas funcionales: no entienden lo que leen y no escriben correctamente. Más específicamente, en el medio rural, el 20% de los niños abandonan la escuela antes de los 14 años, siendo la tasa de abandono escolar total de casi un 20%, según los datos de Eurostat.

En las zonas rurales, después de la huida del país de casi tres millones de rumanos por motivos económicos tras la imposición del capitalismo en los años 90, la tasa de paro entre los jóvenes de entre 18 a 24 años es del 22%, y la tasa de ocupación activa (entre los 18 y los 60 años) es cercana al 50%.
El hambre y la pobreza han invadido Rumania

En estas condiciones, en Rumanía el 40.5% de la población rumana vive en los límites de la pobreza y de la exclusión social (el 51% en lo que se refiere a la infancia). El 35% de los niños sufren privaciones extremas.

Aún así, el poder de la propaganda y la manipulación mediática, y la metódica política de evitar como sea que la gente (los subditos) sean capaces de pensar por sí mismos, hace que mientras se siguen repitiendo los tópicos goebblesianos de que en la Rumanía socialista se pasaba hambre (cuando la realidad y los datos del Banco Mundial -ver datos- muestran, por ejemplo, que en los 90 la pobreza en Rumania, como en el resto de los paises del este entregados a manos de las mafias capitalistas, la pobreza se multiplicó por 10).

lunes, 7 de marzo de 2016

El comunismo y la conquista de los derechos politicos de la mujer en Rumania

Rumania era antes de la Segunda Guerra Mundial una sociedad muy conservadora, donde la movilidad social era escasa, la esclavitud y el proletariado no tenían demasiadas diferencias y la iglesia imponía su visión del mundo para asegurar el dominio de una clase sobre otra y, por supuesto, del hombre sobre la mujer.

Ana Pauker: la primera mujer del mundo en ocupar un
puesto deMinistro de Exteriores y vicepresidente del 
gobierno  (en la foto como presidentede la Union de 
Mujeres Democraticas de Rumania UFDR)
Todo lo anterior fue transformado radicalmente por la victoria del Ejército Rojo frente al fascismo y la liberación de Rumania del sistema que lo había generado: el capitalismo. Así, las mujeres rumanas solo tendrían derecho a voto por primera vez en las elecciones de noviembre de 1946, tras la derrota del ejército rumano y alemán en la Segunda Guerra Mundial.

Las primeras elecciones democráticas celebradas en Rumania fueron las de noviembre de 1946, más de un año después de terminar la SGM. Por la nueva ley electoral, se introduce el derecho al voto femenino, hasta entonces inexistente en el país. La decisión no fue fácil, pues provocó grandes discusiones entre el Partido Comunista y, junto a los partidos de la alianza que dirigía, y el Partido Nacional Campesino, (National-Taranist), partido tradicional conservador que no aceptaba ni mucho menos que las mujeres pudieran ser iguales a los hombres.

El derecho al voto de la mujer había sido ya conquistado en algunos paises europeos, especialmente tras la revolución proletaria dirigida por el Partido Comunista en Rusia, que lo generalizo en 1918 en toda la Unión Soviética, hecho que fue imitado en el resto de Europa y mñas tarde por EE.UU., en 1920. Sin embargo, muchos otros paises no siguieron el ejemplo democrático y mantuvieron su negativa a otorgar derechos políticos a la mujer durante años. De hecho, la igualdad de género alcanzada en la Unión Soviética todavía no ha sido emulada por ningún país del mundo, especialmente porque solo puede ser alcanzada si también se logra la igualdad económica.

Por ejemplo, en España, no fue hasta después de la proclamación de la Segunda República en 1931, cuando las mujeres conquistarían sus derechos políticos, en un país casi tan conservador como el rumano que, sin embargo, tuvo que esperar hasta que el Partido Comunista luchó por lo obvio y lo conquistó. En España el voto universal no se haría efectivo hasta 1934, aunque tras el golpe de estado del general fascista Francisco Franco y la posterior Guerra Civil que la Alemania Nazi y la Italia fascista utilizaron comoexperimentacion para preparar la Segunda Guerra Mundial (con la complicidad de las potencias capitalistas que esperaban que fuera contra la URSS, y por eso firmaron el Pacto de Munich aceptando la invasion de Checoslovaquia por parte de Alemania), no volveria a ser efectivo hasta 1978.

Debido a que la Segunda Guerra Mundial había durado seis años, ningún parlamento mantenía su legitimidad tras su finalización. Así que la mayoría de los paises participantes organizaron elecciones: Inglaterra en 1945, URSS y EEUU en 1946, etc...

En Rumania, la cuestión de fijar la fecha de las elecciones provocó también conflictos entre los comunistas y los "partidos historicos" conservadores. Tras la formación del gobierno de coalición de la Alianza Democratica, dirigida por Petru Groza, cuyo principal partido era el comunista,  el 6 de marzo de 1945,   los representantes de los partidos del antiguo régimen,  como Iuliu Maniu y Dinu Bratianu, llevaron muchas protestas ante la Comisión Aliada de Control, especialmente a EE.UU. e Inglaterra, por la urgencia de realizar unas elecciones, quejas que llegaron a su fin tras la Conferencia de Moscú, en diciembre de 1945, cuando se ofrece a un representante de cada uno de los partidos "históricos", que habian gobernado Rumania alternativamente durante el periodo de entreguerras, el Partido Nacional Campesino y el Partido Nacional Liberal, entrar en el gobierno. Emil Hatieganu y Mihail Romniceanu serán los dos ministros de los "partidos históricos" del ejecutivo.

Desde el momento en el que se anunció la celebración de elecciones, las protestas comenzaron de nuevo, y los dos líderes de los partidos citados,  Maniu y Bratianu, volvieron a exigir que estas se realizaran con urgencia para evitar que los comunistas siguieran ganando apoyo popular. Sin embargo, el gobierno siguió con la tradición histórica de organizar las elecciones tras la cosecha, en otoño. El creciente apoyo al Partido Comunista, referente principal de la lucha antifascista durante la Segunda Guerra Mundial y la sangrienta dictadura del rey Mihai I y del Mariscal Antonescu, tuvo como resultado el apabullante triunfo del Partido del Trabajo (creado tras la alianza del Partido Comunista, del Frente Campesino y del Partido Socialista), frente a las opciones tradicionales que solo ofrecían a los rumanos continuar con el régimen de toda la vida y, por ende, con la miseria y  la desigualdad que habian dominado Rumania hasta entonces.
Obreras rumanas en un mitín en la fábrica (FOTO: comunismulinromania.ro)

En Rumania en 1946 no existía Parlamento, ni siguiera en funciones, pues el formado en 1937 fue disuelto por el rey Carol II para instaurar una dictadura personal y, después, tras su abdicación, la de su hijo Mihai I, controlado por Hitler a través del Mariscal Antonescu. Así que el gobierno de Petru Groza era la única fuente de legislación tras la SGM. De este modo, sin interferencia alguna, a pesar de la oposición de los partidos tradicionales conservadores, la nueva ley (entrada en vigor el 15 de julio de 1946) acuerda, por primera vez en la historia de Rumania, el derecho al voto para las mujeres y los militares en activo, ademas de tomar otras decisiones, como la eliminación del Senado o Camara Alta, creándose un Parlamento unicameral, o la abolición de la conocida como "prima electoral", que, tras su creación en 1926, permitía a los partidos del régimen obtener mayoría absoluta en el Parlamento con el 40% de los votos (esa injusticia todavia se da en algunos paises de Europa, como, por ejemplo, España, donde la Ley D´Hont permite que se obtenga la mayoria con apenas un 30% de los sufragios).

Es decir, en las elecciones de 1946, cada voto de los hombres y las mujeres de Rumania valieron lo mismo por primera vez en la historia, y los diputados se repartieron proporcionalmente a los sufragios, sin los trucos habituales en los parlamentos burgueses, como las injustas reglas de reparto diferncial territorial, la eliminación de los partidos que no consigan un porcentaje mínimo, o del repartir conforme a baremos que favorecen a los grandes partidos.

Las nuevas normas de juego no gustaron a los miembros del Partido National-Campesino, que no dejaron de hacer campaña contra el voto de la mujer, satirizando, en sus órganos de prensa, por ejemplo el diario "Dreptatea" (La Razón), los intereses de los comunistas para emancipar a las mujeres y, especialmente, el nombramiento como Ministro de Asuntos Exteriores y vicepresidente del gobierno de la comunista Ana Pauker.
 
Por supuesto que ellos, los representantes y partícipes de la ideologia de la oligarquía, preferian mantener a las mujeres en casa, o trabajando en condiciones aún más penosas que la de los hombres, sin derechos politicos ni civiles,  como en gran parte sigue sucediendo todavia hoy, a pesar de la vigencia de los movimientos feministas apolíticos apoyados, por su poco peligro para la clase dominante, por la burguesía (es decir, que en definitiva asumen el sistema y su desigualdad consustancial). Y es que, como enseñara la comunista Clara Zetkin,  "La emancipación de las mujeres así como la de toda la humanidad sólo ocurrirá en el marco de la emancipación del trabajo del capital". Y esto, obviamente, solo será posible con el desarrollo de una sociedad socialista.

Datos de: Istoria Comunismului Romanesc

lunes, 29 de febrero de 2016

Una nueva encuesta vuelve a confirmar que los rumanos prefieren el comunismo

La mayoría de los rumanos prefieren all Partido Comunista de Rumania (PCR) que a la retahila de partidos actuales con diferentes firmas pero idéntica ideología: el neoliberalismo criminal. Así lo ha demostrado una nueva encuesta de la empresa de estudios sociológicos IRES, un nuevo intento infructuoso de que los rumanos respalden por fin a las mafias que se reparten la riqueza de Rumania en los últimos 26 años. 

Hata ahora, desde el golpe de estado de diciembre de 1989, todas las encuestas realizadas por los medios de propaganda de la élite capitalista, intentando sentirse respaldados por sus víctimas y que estas apoyen o confirmen la propaganda anticomunista a la que tanto presupuesto oficial y privado se destina, les han salido rana. Todas han resultado con la pasmosa realidad de que la mayoría de los rumanos piensa que durante los años de socialismo se vivía mejor y que los políticos "comunistas" eran menos ladrones que los que campan a sus anchas por la dictadura actual.

En la encuesta actual, realizada durante el mes de febrero de esta año 2016, a la pregunta ¿Qué opinión tiene del PCR en comparación con los partidos actuales?, un 52% ha respondido que prefieren el Partido Comunista, y solo un 18% ha contestado lo contrario.  Del resto, un 22%  no sabe no contesta, y un 8% piensa que "todos son lo mismo".

En cuanto a las edades, también se ha producido algo sorprendente, y que no ha debido gustar mucho a los delincuentes que viven a costa del resto de los rumanos desde hace un cuarto de siglo: entre los que afirman que sin duda votarían al PCR si este fuera legal (en Rumania hay que recordar que los jueces del régimen rechazan todos los continuos intentos de registrar al Partido Comunista como partido político), un 60,4% tienen entre 51 y 65 años, algo normal pues fueron los que han vivido en primera persona todo el proceso desastroso que ha significado la imposición del capitalismo y la destrucción de puestos de trabajo, industria y dignidad que ha supuesto, pero, y esto es la novedad, un 40%  son jóvenes de menos de 25 años, lo que supone que el futuro se muestra inquietante para mafiosos, criminales y sus esbirros.

Por último, en cuanto a la distribución territorial, también los resultados son de lo más lógico: los que piensan que el PCR es una mejor opción que el resto de partidos liberales, socialdemocratas, conservadores o el resto de marcas aparentemente diversas de la misma ideología bárbara, el capitalismo, se consideran mayoritariamente "de izquierda", el 60%, mientras que también en su mayor parte son de las zonas más pobres del país, donde más se ha sentido el saqueo de la riqueza y la catástrofe económia y social en Rumania, es decir, en el sur (un 54%).

No hemos de olvidar, sin embargo, que, lamentablemente, la encuesta no investiga lo que representa para los rumanos esa afirmación de que el Partido Comunista es mejor considerado que los actuales de la dictadura capitalista. Pero si analizamos la evolución del comunismo en Rumania y las encuestas realizadas tras el violento golpe de estado del 89, con total seguridad lo que echan de menos los machacados rumanos es el bienestar material (un trabajo seguro y pagado para no tener problemas para llegar a final de mes, servicios sociales y de ocio accesibles, sanidad y educación relativamente gratuita, etc.), es decir, las garantias ofrecidas por el gobierno socialista frente a la inestabilidad, constante empobrecimiento y barbarie capitalista, pero ni mucho menos el hecho de la participación activa, constante y directa en las decisiones políticas de la fábrica, el barrio, la escuela o la administración política, algo que desde los años 60 dejó de fomentarse y, al contrario, se limitó con cada vez más firmeza. La separación entre partido y masas, la continua burocratización del sistema y la consiguiente constitución de un socialismo burocrático, fue, no obstante, una de las principales causas de la, por ello, inevitable restauración de la tiranía del capital.

Es decir, lo importante para los rumanos, en su anhelo del pasado socialista, son los logros económicos y las garantias sociales, no tanto el significado político del socialismo como gobierno de los que trabajan, lo que supone, un esfuerzo continuo, un sacrificio enorme y la asunción de la responsabilidad personal en la construcción del comunismo, es decir, de una sociedad justa, igualitaria y realmente libre. Pero no hay que perder la perspectiva, y aunque evidentemente el bienestar y la seguridad son condiciones irrenunciables del socialismo, si no se pone la política al frente, como enseñó el camarada Mao, nunca podremos avanzar realmente hacia el Socialismo, sino que, como ha sucedido finalmente en todos los paises que se autoconsideraban comunistas, la restauración del capitalismo acaba siendo inevitable, para beneficio de unos cuantos delincuentes y perjuicio de los trabajadores.

jueves, 18 de febrero de 2016

Vasile Dobrian: la lucha de los trabajadores rumanos por su emancipación en diez dibujos

Vasile Dobrian fue un poeta y dibujante rumano nacido en Sibiu en 1912. Se licenció en la Escuela de Bellas Artes de Bucarest (1934), tras lo cual llegaría a convertirse en uno de los valores emergentes de la vanguardia rumana del periodo de entreguerras.

Ademas de su carácter combativo contra el régimen opresivo capitalista, Dobrian colabora codo con
Autorretrato
codo junto a otros representantes de la prolífica vanguardia literaria de Rumania: Gellu Naum, Sasa Pana, Geo Bogza, Stephan Roll, Ilarie Voronca, Teodorescu, etc., todos ellos cercanos al Partido Comunista.

Su aportación a la lucha contra el régimen capitalista y su participación y militancia clandestina por la liberación de los trabajadores se concreta en algunos de sus valiosos dibujos, como, por ejemplo, los que vamos a presentar a continuación.

Se trata de su obra "Drumul unei Vieti" (El camino de una vida), publicada por la editorial Orizont en 1945, y en la que, a través de sus expresivas y duras líneas, retrata el camino de los trabajadores rumanos, proletarios, campesinos e intelectuales, desde su esclavitud, bajo la soga capitalista, hacia la liberación y la construcción de un estado socialista (la República Popular Rumana).

Sus dibujos reflejan el ambiente social de extrema explotación de la epoca de auge fascista en Rumanía, teniendo siempre un marcado carácter militante. De hecho, colaboró con la mayoría de diarios de izquierdas de la época y con algunos clandestinos, como los editados por el Partido Comunista.

La obra fue prologada presentada por uno de los grandes representantes de la literatura comunista rumana, tanto en el periodo de entreguerras como tras la proclamación de la Republica Popular Rumana en 1948: Zaharia Stancu. Éste nos habla en el prólogo de la obra citada tanto del propio autor, rompedor y comprometido a la vez, como de los dibujos que forman parte de esta, donde se concentra en diez expresivas imágenes lo que, como afirma Stancu, "otro escritor hubiera necesitado cientos y cientos de páginas".

Podéis leer ahora el prólogo de Stancu y los bellos y expresivos dibujos de Dobrian: toda una historia ilustrada de la lucha por la emancipación de los trabajadores rumanos:

"El nombre de Dobrian es conocido desde hace muchos años. En la época precedente a las Segunda Guerra Mundial no existió publicación de izquierdas en cuyas páginas no aparecieran imágenes dibujadas por este combativo artista. Dobrian de ha apartado de la linea sentimental y tierna de moda y del gusto del público. Diseñó con vigor la aspera realidad y tuvo el valor de mostrarse, en tiempos de excesiva prudencia, como el precursor en la plástica rumana de una manera de ser que solamente ahora se abre camino hacia la luz. Cada diseño de Dobrian era una protesta, un aviso, o una llamada a la lucha de la mayoria contra las fuerzas opresoras.

Portada de ·"El camino de una vida"
Los años duros fueron pasando y en su curso el arte de Dobrian fue madurando, profundizándose. El artista, dueño de sí mismo hoy de todos sus medios de expresión, nos presenta aquí algunos grabados valiosos representativos de las paginas de la historia rumana contemporanea.

Por ejemplo, el grabado que abre el album.  En el horizonte, tres ahorcados, cuelgan balanceados por el viento, tres cuerpos de hombres victimas de la dictadura nazi. El cielo es pesado, revuelto. En primer plano, una mujer doliente, con la cara arrugada y los ojos vacios hundidos en el fondo de la cabeza. Un dibujo simple en apariencia. En sus lineas sombrias cierra una época. Esperemos que cerrada para siempre...

Pero, mientras la dictadura nazi recurre a las represalias criminales para mantener su dominio, en los bosques densos lucha el partisano. En sus manos firmes toma las armas. Su mejilla está iluminada por la esperanza de la victoria. Los mismos arboles de su alrededor  parecen estallar por la vitalidad que debe vencer el poder del mal. Este grabado es uno de los mejores que han salido de los dedos de Dobrian.

El dia previsto para la liberación llega por fin. Sobre las chimeneas de las fábricas amanece el nuevo mundo. En un esfuerzo supremo el esclavo rompe sus cadenas.

En el nuevo mundo libre los trabajadores se reunen en las asambleas. Las cadenas de la esclavitud han sido rotas. La libertad ha sido conquistada, pero ella debe ser consolidada  ¿Quien va a cumplir esta obra? El obrero cuyo martillo se alza amenazante ante el antiguo régimen, y a la vez dispuesto a construir el mundo nuevo. El trabajador cuyo puño cerrado muestra que los antiguos enemigos aun estan presentes en la lucha. El trabajador que llama a que se le sumen todas las fuerzas honestas del pais. La mujer, igual al hombre, responde a la llamada. Camina al lado de los que agitan la bandera en dirección al futuro.

El intelectual ha dejado su torre de marfil. Se ha mezclado en el remolino de la lucha politica. Con su mente iluminada él marca el camino hacia el mañana y de la victoria final.

Al lado del trabajador y del intelectual está el campesino. Los trabajadores de las fábricas, los campesinos de los campos, y los intelectuales del pais se han hermanado para siempre. Se esforzarán juntos para crear una patria libre y democrática en un mundo sobre el que baja, como en los antiguos iconos, las palomas de la paz con ramas de olivo en el pico.

En algunos grabados Dobrian ha contado acontecimientos que para describirlos un escritor hubiera necesitado cientos y cientos de páginas.

Es el mérito de su talento, original y lleno de savia, y de su justa y comprometida orientacion politica.

Zaharia Stancu"











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