martes, 15 de octubre de 2019

Friedrich Paulus, el mariscal derrotado en Stalingrado, acabó convencido de la superioridad del Socialismo

Friedrich Paulus (1890-1957), el general, nombrado a última hora por Hitler Mariscal, que comandara el ejército alemán en la batalla de Stalingrado, fue capturado el 31 de enero de 1943, culminándose la victoria del Ejército Rojo sobre las tropas alemanas y de sus aliados rumanos, checos y húngaros (y los españoles de la División Azul), lo que iniciaría el imparable avance soviético hacia Berlín. Al contrario de lo que mandaba la tradición, según la cual los Mariscales alemanes no se rendían jamás y, en caso de derrota, se suicidaban,  Paulus acabaría colaborando con las autoridades socialistas, viviendo en Moscú, y después en la República Democrática Alemana, y reconociendo la superioridad del Socialismo en todos los sentidos frente a la barbarie capitalista.

Paulus en los juicios de Nuremberg
En enero de 1943 la derrota del ejército nazi en la legendaria Batalla de Stalingrado era obvia y contundente. El histórico choque que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial había durado seis meses y medio (desde julio de 1942). La URSS perdió más de un millón de soldados, Alemania , unos 950.000. El 6.º Ejército bajo el mando del teniente general Friedrich Paulus termino siendo rodeado y a punto de la estocada final.

En estas condiciones, Adolf Hitler promovió a Paulus a uno de los rangos más altos en el Reich, Mariscal de campo. En su último radiograma, el Führer hizo una sugerencia bastante inequívoca: "ningún mariscal de campo alemán jamás ha sido capturado". Hitler esperaba que Paulus, si era definitivamente derrotado, se suicidara. Pero el Mariscal de campo eligió la vida y se rindió el 31 de enero de 1943.

Para Moscú la rendición de Paulus era importante no sólo en términos de prestigio. Después de la invasión de Alemania a la URSS, el gobierno soviético, junto con los comunistas alemanes, que habían emigrado a la URSS en la década de 1930, (después de que los nazis llegaran al poder), crearon una organización antifascista compuesta por prisioneros de guerra (como también hicieron con los rumanos y otras nacionalidades).

Después de la batalla de Stalingrado, que menoscabó gravemente la fe de los alemanes en alcanzar la 
Imagini pentru paulus en dresde
Paulus en una conferencia en Berlín
victoria, 91.000 soldados de la Wehrmacht fueron hechos prisioneros - una ocasión bastante prometedora para asentar esa organización. En julio de 1943, la URSS formó el Comité Nacional para una Alemania Libre, luego la Unión de Oficiales Alemanes bajo la supervisión del general capturado Walther Kurt von Seydlitz-Kurzbach. Pero para una exitosa propaganda anti-nazi, Kurzbach no era suficiente. El gobierno soviético necesitaba un alemán realmente famoso, alguien como Friedrich Paulus.

Cuando se enteró de la creación de la Unión anti-fascista de los soldados alemanes, Paulus en un primer momento "la condenó duramente y de forma escrita recomendó a todos los prisioneros de guerra alemanes que no se unieron a ella", según el historiador Mijaíl Búrtsev.

Sin embargo, pronto Paulus cambió su punto de vista. En su dacha de Dubrovo, cerca de Moscú, fue comprobando cómo funcionaba el Socialismo soviético, además de asistir al avance de la inevitable derrota del Reich ante el imparable avance del Ejército Rojo y el frente común de todos los trabajadores de Europa en diferentes formaciones de resistencia. 

Los Aliados se vieron forzados,  tras la victoria soviética en Stalingrado, a abrir el segundo frente que Stalin les había pedido insistentemente, sin éxito hasta entonces, para debilitar el avance alemán hacia el interior de Rusia. El objetivo de Estados Unidos y del capitalismo internacional era que los alemanes acabaran con el socialismo soviético, por lo que aplazaban la necesaria invasión de Europa hasta comprobar si Hitler era capaz de quitarles su principal problema de encima (que no era precisamente el fascismo, pariente cercano del capitalismo). Además, la noticia de la ejecución en Alemania del amigo del general Paulus, el Mariscal de Campo Erwin von Wirzleben, por su participación en la conspiración contra Hitler del 20 de julio de 1944, también influyó en su cambio de mentalidad.


El 8 de agosto de 1944, año y medio después de haber sido hecho prisionero, el mariscal de campo Paulus habló en Radio Alemania Libre y se dirigió a los soldados de la Wehrmacht: "Para Alemania la guerra se ha perdido, esta es la posición en la que el país se encuentra como resultado del liderazgo de Adolf Hitler, y Alemania debe renunciar a Hitler".

Este fue el primer discurso antihitleriano de Paulus, pero no el último. Se unió a las filas de la Unión de Oficiales Alemanes y realizó muchos llamamientos al pueblo alemán. Como cuenta el historiador Vladímir Markovkin, Paulus incluso pidió una audiencia personal con Stalin, pero éste se negó a concedérsela a un prisionero alemán.
Imagini pentru la espada de stalingrado

Uno de los discursos más antifascistas del Mariscal de campo fue su testimonio durante los juicios de Nuremberg del 11 al 12 de febrero de 1946. Como alguien que participó en el desarrollo de la Operación Barbarroja, fue un testigo importante en la acusación de los generales Wilhelm Keitel y Alfred Jodi (ambos fueron finalmente ejecutados).

Después de Nuremberg, Paulus regresó  a la URSS, donde vivía en una dacha cerca de Moscú. El trabajo con el gobierno soviético continuó. Paulus incluso trabajó como consultor en la película de Vladimir Petrov, La batalla de Stalingrado (1949). Finalmente, cuando dejó la URSS, no quiso regresar a la Alemania capitalista, que consideraba heredera de la que había dejado para dirigir las tropas alemanas de la Operación Barbarroja, sino que se instaló en Dresde, República Democrática Alemana, la Alemania antifascista, trabajando como jefe civil del Instituto de Investigación Histórica Militar de la RDA. Murió allí de una enfermedad en 1957.

martes, 1 de octubre de 2019

El pueblo chino se ha puesto en pié (1º de octubre de 1949)


"¡El pueblo chino se ha puesto en pie!". Con estas palabras, Mao Tsetung anunció el establecimiento de la República Popular China el 1º de octubre de 1949 desde la Plaza de Tienanmen en el corazón de Beijing.

Expulsados de las ciudades por la contrarrevolución en 1927, los comunistas de China, con sus filas enormemente reducidas por las masacres desatadas por los reaccionarios del Kuomintang (KMT), llevaron la revolución al vasto campo de China y comenzaron un proceso de lucha que duraría más de dos décadas, con tres guerras distintas (la Revolución Agraria, la Guerra contra el Japón y finalmente la Guerra Civil contra la clase dominante del KMT).

En el transcurso de la revolución, Mao y el Partido Comunista de China asombraron al mundo con la Gran Marcha y otras hazañas de heroísmo sin igual.

La victoria en 1949 abrió un nuevo capítulo en la revolución proletaria mundial, avivando la lucha de los pueblos oprimidos de Asia, África y América Latina contra el imperialismo y abriendo la puerta a una experiencia totalmente nueva en el desarrollo de la revolución socialista.

Más tarde, la República Popular China liderada por Mao demostró su fidelidad al marxismo-leninismo enfrentándose al golpe de estado de los revisionistas soviéticos encarnados por Jruchev, Brezhnev y sus seguidores, defendiendo el legado de Stalin tras su muerte, y denunciando el peligro de la extensión y, como sucedió finalmente, triunfo final del capitalismo en la Unión Soviética.

Imagini pentru revolucion china
No obstante, el ejemplo de la República Popular China, en especial tras su aportación de la Revolución Cultural como paso necesario, aunque como se demostraría finalmente, no totalmente suficiente, para intentar evitar el triunfo del revisionismo en un país socialista, sigue siendo una enseñanza de gran importancia para que los comunistas aprendamos que jamás se puede bajar la guardia contra la burguesía, y que la dictadura del proletariado y la lucha de clases son dos armas irrenunciables para acabar con la barbarie capitalista.

En 1949 los comunistas y el pueblo rumano celebraron la independencia de China y el triunfo de su Revolución como la suya propia. Un ejemplo es la portada de la Revista Urzica, al principio de esta entrada, , donde se ilustra el puño de la nueva Republica Popular China golpeando al imperialismo norteamericano y a sus títeres del Kuomitang.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Los tres himnos de la Rumania Socialista

Imagini pentru rumania socialista

La Rumania Socialista tuvo tres himnos nacionales a lo largo de su existencia, desde su creación en 1948 hasta el golpe de estado de diciembre de 1989, también como expresión de sus cambios políticos.

A continuación podeis escucharlos y leer la letra de cada uno, que tradujimos al castellano en su día en colaboración con C.Marat, gestor del blog Socialismo Actual:




Zdrobite cătuşe ("Cadenas rotas") fue el himno nacional de la República Popular de Rumania entre 1948 y 1953. La letra fue escrita por Aurel Baranga y la música es de Matei Socor. En su letra se muestra un espíritu más revolucionario, espejo de la atmósfera triunfal de la clase trabajadora tras la toma del poder al derrotar al fascismo en 1945. Fue un himno de transición para romper con la Rumania fascista anterior.


Cadenas Rotas

Atrás quedaron las cadenas rotas,

el trabajador siempre va adelante,

avanzando con lucha y sacrificios

el pueblo es amo de su destino.

¡Viva, viva, nuestra República!

En marcha como corriente impetuosa,

trabajadores y campesinos, intelectuales y soldados,

construimos la nueva República rumana .

Eliminando la vieja podredumbre

es la hora del sagrado esfuerzo.

La union, el trabajo y la lucha enarbolan

la bandera de la nueva República Popular.

.
¡Viva, viva, nuestra República!

En marcha como corriente impetuosa,

trabajadores y campesinos, intelectuales y soldados,

construimos la Rumania de la nueva República.

Hacia la gran victoria nos dirigimos,

Es la hora de futuros triunfos

La creencia en el trabajo y la lucha juramos

por la nueva Republica Popular .

¡Viva, viva, nuestra República!

En marcha como corriente impetuosa,

trabajadores y campesinos, intelectuales y soldados,

construiremos la nueva República rumana.




Te slăvim, Românie ("Te loamos, Rumania") fue el himno nacional de Rumania entre 1953 y 1977.  La letra fue escrita por  Eugen Frunza y Dan Desliu, la música por Matei Socor.  El himno se cambió en 1953, poco después de la llegada a la jefatura del estado de George Gheorghiu-Dej. En él aparece el reconocimiento de los rumanos al leninismo y al Ejército Rojo libertador. Podría haber sido el definitivo, pero se buscó posteriormente otro más nacionalista, sin referencias a la Unión Soviética.


Te loamos, Rumania

Te loamos, Rumania, tierra de nuestros padres,

Tierras orgullosas que fructifican bajo tu cielo pacífico.

El maldito yugo del pasado se ha roto

No en vano, lucharon heroicamente nuestros antepasados

Hoy cumplimos su sueño maravilloso.

Poderosa, libre,

Dueña de su destino,

¡Viva la República

Popular Rumana!

Nuestro pueblo siempre será hermano

Del pueblo sovietico libertador

El leninismo es el faro, la fuerza y el impulso,

Nosotros seguimos con fe al partido invencible

Construimos el Socialismo en la tierra de la patria

Poderosa, libre,,

Dueña de su destino,

¡Viva la República

Popular Rumana!

Nuevas fábricas alzamos, incrementaremos

la fertilidad de la tierra,

Queremos vivir en paz con todos los pueblos.

pero si los enemigos quieren pisotear nuestra tierra

los derrotaremos en el nombre de todo lo que amamos,

alzaremos nuestra bandera hacia la gloria.

Poderosa, libre,

Dueña de su destino

¡Viva la República

Popular Rumana!





Trei culori ("Tres colores") fue el himno nacional de Rumania desde 1977 hasta 1989. "Trei culori" estaba basado en una canción patriótica rumana con el mismo título (música y letra de Ciprian Porumbescu), pero con la música extendida y la letra modificada. Es producto del mayor nacionalismo del periodo posterior a la muerte de Stalin y el alejamiento progresivo con Moscú, de la mano de los gobiernos de Nicolae Ceausescu, tras la transformación de la República Popular Rumana en República Socialista de Rumania (en 1965).


Tres colores

Tres colores conozco en el mundo,

recuerdos de un bravo pueblo

valiente y con gran renonmbre,

en su lucha por la victoria.


Por muchos siglos lucharon,

nuestros heroicos antepasados,

para vivir dueños de esta tierra,

constructores de un mundo nuevo.


Rojo, amarillo y azul

es nuestra tricolor.

Se eleva como una estrella

mi glorioso pueblo.


Somos un pueblo en el mundo,

muy unido y trabajador,

libre, con nueva fama

y con un audaz objetivo.


Hoy el Partido nos une.

Y en la tierra rumana

el socialismo se construye

con el entusiasmo de los trabajadores.


Por el honor de nuestra patria,

venceremos al enemigo en la batalla.

con otros pueblos, bajo el Sol,

Dignos y en paz viviremos.


Pero tú, orgullosa Rumania,

vive para siempre,

y en la Era Comunista,

brillarás como una estrella.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Gráfica sobre el moviento obrero en la República Popular Rumana (1930-1965)

El periodo comprendido desde el periodo entre las dos grandes guerras mundiales hasta los años 60 fue, en paralelo a la experiencia de la Republica Popular Rumana, proclamada por los trabajadores rumanos en 1948, el periodo de mayor efervescencia obrera y de desarrollo del socialismo de Rumanía, además del de una mayor presencia de los principios revolucionarios en el arte.
Aurel Marculescu "Hitler, el músico de la muerte"

Progresivamente, y tras la proclamación en casi todo el mundo socialista, tras la muerte de Stalin, del "final de la lucha de clases" y su sustitución de la infausta idea de la "sociedad sin clases", (con excepciones como China, Corea del Norte o Albania), las creaciones artísticas se fueron, como el resto de las cosas, sumiendo en un abandono de la ideología comunista, para ir pasando a formar parte de la ideología burguesa.   Mientras tanto, se allanaba el camino para la progresiva restauración del capitalismo en las, cada vez mas conscientes de serlo, élites que fueron desarrollandose, tanto en el partido como en el mundo de la cultura. Una situación que se iría profundizando en la Republica Socialista de Rumania (instaurada en 1965 por el nuevo lider del PCR, Nicolas Ceausescu), lo que facilitaría el camino para la reinstauración del fascismo capitalista a finales de los 90.

La euforia de los trabajadores rumanos tras su triunfo contra el nazismo y frente al fascismo local, encarnado en el mariscal Antonescu y la Guardia de Hierro, hizo que la participación, la entrega y la fe en la construcción del Socialismo, para alcanzar una sociedad igualitaria y sin explotación del hombre por el hombre, se hiciera evidente en todas las parcelas sociales. Algo que, naturalmente, se plasmó también en las representaciones culturales. Lo anterior iba de la mano de una milagrosa transformación de su modo de vida, que pasó en pocos años desde el trabajo semifeudal impuesto por los boyardos latifundistas y la semiesclavitud con la que la burguesia sometia a los trabajadores rumanos, a la de una sociedad moderna, con, además de trabajo garantizado, derechos inimaginables pocos años antes, como el acceso a la educación y sanidad gratuitas, el derecho al ocio o al deporte, y la universalizacion para todos los trabajadores del derecho a una vivienda digna.

A continuación en esta entrada se pueden ver una serie de litografias cuyo tema esencial es la representación de la clase obrera como protagonista de esa enorme transformación; una clase trabajadora que se había convertido en la dueña del poder economico y politico de su país. Como se verá, los trabajadores aparecen representados con sus tradicionales armas de lucha, con aquellas con las que lograron derrotar al fascismo y a la burguesia (como las huelgas, la propaganda, o las manifestaciones) y, por supuesto, sufriendo las duras consecuencias de su lucha, como la represión, el hambre y la muerte de muchos camaradas..


Noel Roni "Huelga de los talleres Grivita 1933"


Vasile Dobrian "Democracia proletaria""

Jules Perahim " La impresión del manifiesto"


Natalia Matei "En la clandestinidad"


Zoltan Andrassy " El manifiesto"

Mihail Gion "Haciendo cuentas con el patron"


Marcel Chirnoaga" Llamada a la huelga"



Traian Vassai - "Represión en la huelga"


Mihail Gion "Pan para los huelguistas"


Geta Bratescu "Mujeres"


Mihail Gion "Represalias"

Gheorghe Botan "Vasile Roaita"
(se representa a uno de los obreros asesinados por el ejercito en la huelga de 
los talleres ferroviarios de 1933


Jules Perahim "El final de la huelga"


Cornelia Danet "1933"


Gheorghe Botan "El arresto de los huelguistas"


Gheorghe Naum "Los talleres ferroviarios tras la represión" (en la pared destaca la
pintada, "Queremos pan" -Vrem paine-)


Stefan Szonyi "Manifestación proletaria"

Gheorghe Adoc-"Los verdaderos acusadores" (acusados comunistas denunciando en el 
juicio a los verdaderos criminales: la burguesia)

Iulian Olariu "!La lucha final!"

Alma Redlinger "Obrero"

Marcel Chirnoaga "Obreros ferroviarios"

Ghe Iuca "Informándose"

Marcel Chirnoaga
"Obreros ferroviarios"


Marcel Chirnoaga
"Ferroviarios"









Gheorghiu Dej y Pasionaria, junto a gran parte de los líderes comunistas de la época, en el balcón del Mausuleo de Lenin





El Secretario General del Partido Comunista Rumano y Primer Ministro de Rumania (y después presidente de la República Popular Rumana desde 1961-1965), Gheorghe Gheorghiu-Dej, aparece en la presente fotografía junto a Dolores Ibárruri, La Pasionaria, en el balcón del Mausoleo de Lenin durante el funeral del camarada Stalin, en marzo de 1953. Ambos coincidieron varias veces durante su vida, sobre todo después de que la mítica comunista española residiera unos años en Bucarest cuando se trasladó la sede de la Radio España Independiente, la Pirenaica, a la capital rumana, en 1955.

Sin embargo, aparecen en muy pocas fotografías públicas juntos, además de esta que publicamos en esta entrada (extraída del blog Moscú de la Revolución). Se trata de la reunión de la mayoría de los secretarios generales y presidentes de los partidos comunistas de todo el mundo con motivo del funeral de Stalin, cuando fueron fotografiados en el balcón del Mausoleo de Lenin mientras presenciaban al cortejo fúnebre.

En la fotografía,  Pasionaria aparece en el quinto lugar desde la izquierda.  Dolores Ibárruri vivió exiliada en Moscú durante todo el período franquista, entre 1939 y 1977. Tras la muerte de José Díaz en 1942, Pasionaria fue nombrada Secretaria General del Partido Comunista de España (PCE), cargo en el que permaneció hasta su dimisión en 1959, cuando pasó a ser Presidenta del Partido y Santiago Carrillo se convirtió en el nuevo Secretario General, para llevar al PCE por el camino del revisionismo anticomunista. Durante esos treinta y ocho años en la Unión Soviética, Ibárruri residió brevemente en algunas ciudades europeas, como París, entre 1945 y 1948, o Bucarest.

Gheorghiu-Dej aparece en la fotografía el primero por la izquierda.  Ejerció de Secretario general del Partido Comunista Rumano desde 1944 hasta su muerte;  fue primer ministro de Rumanía desde 1952 hasta 1955 y presidente de la República de 1961 a 1965.

En su juventud destacó por su militancia sindical, por la que fue encarcelado varios años hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Durante su mandato tuvo dos periodos bien diferenciados. Defensor de la política de democracia popular hasta el XX Congreso del PCUS, en 1956, aprovechó las políticas antileninistas y antistalinistas de Jruchev para llevar a cabo una política más nacionalista que desembocaría finalmente en la sustitución de la República Popular Rumana por la República Socialista de Rumania, instaurada inmediatamente después de su muerte, cuyo presidente sería Nicolae Ceausescu. 

En el momento de la fotografía,ni el partido de Pasionaria ni el de Gheorghiu-Dej habían empezado a aplicar las políticas revisionistas que se extenderían por todos los países socialistas tras la muerte de Stalin, de cuyo funeral es la siguiente fotografía.
Imagini pentru gheorghiu dej si stalin
Gheorghiu-Dej ante el retrato de Stalin y de Ana Pauker, dirigente comunista
rumana, en un discurso

Las personas que aparecen en la fotografía sobre el Mausoleo de Lenin son (de izquierda a derecha):

Gheorghe Gheorghiu-Dej (1901-1965), Secretario General del Partido Comunista Rumano y, en aquel momento, Primer Ministro; Boleslaw Bierut (1892-1956), Secretario General del Partido Obrero de Polonia y también Primer Ministro de su país; Pak Den Ai (1907), Secretaria General del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte; Walter Ulbricht (1893-1973), Primer Secretario del Parido Socialista Unificado de Alemania (RDA); Dolores Ibárruri (1895-1989), Secretaria General del PCE; Otto Grotewohl (1894-1964), Ministro-presidente de la República Democrática Alemana; Vulko Velev Chervenkov (1900-1980), Secretario General del Partido Comunista de Bulgaria y Primer Ministro; Mátyás Rákosi (1892-1971), Secretario General del Partido de los Trabajadores Húngaro y Presidente del Consejo de Ministros; Pietro Nenni (1891-1980), Secretario General del Partido Socialista Italiano; Palmiro Togliatti (1893-1964), Secretario General del Partido Comunista Italiano; Jacques Duclos (1896-1975), Secretario General provisional del Partido Comunista de Francia (mientras Maurice Thorez se recuperaba de una enfermedad coronaria); Klement Gottwald (1896-1953), Secretario General del Partido Comunista de Checoslovaquia y Presidente de la República (falleció 5 días después de posar para esta fotografía); Nikolái Aleksándrovich Bulganin (1895-1975), miembro del Presidium del CC del PCUS (antiguo Politburó) y Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS; Viacheslav Mijáilovich Molotov (1890-1986), Ministro de Asuntos Exteriores caído en desgracia años atrás pero que el día 5 de marzo había sido restituido en el cargo; Kliment Efrémovich Voroshílov (1881-1969), ex Comisario del Pueblo de Defensa y miembro del Presidium del CC del PCUS; Gueorgui Maksimiliánovich Malenkov (1902-1988), miembro del Secretariado del PCUS y Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, cargo equivalente al de Primer Ministro; Nikita Serguéievich Jrushchov (1894-1971), miembro del Secretariado del PCUS (seis meses más tarde se convirtió en el Primer Secretario del Partido); Lavrenti Pávlovich Beria (1899-1953), miembro del Presidium del CC del PCUS, Comisario del Pueblo para Asuntos Internos y Jefe del NKVD (en diciembre de ese mismo año fue ejecutado); Maksim Zajaróvich Saburov (1900-1977), miembro del Presidium del CC del PCUS (el día de la muerte de Stalin había sido destituido como Presidente del Gosplan -el Comité Estatal de Planificación- aunque fue rehabilitado tres meses después); Zhou Enlai (1898-1976), Primer Ministro de la República Popular China; Mijaíl Gueorguiévich Pervujin (1904-1971), miembro del Presidium del CC del PCUS (futuro Presidente del Gosplan, Ministro de la Industria Química y Embajador en la RDA, en este orden); Lázar Moiséyevich Kaganóvich (1893-1991), miembro del Presidium del CC del PCUS y nombrado al día siguiente de la muerte de Stalin Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS; Nikolái Mijáilovich Shvérnik(1888-1970), Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS; y Anastás Hovhannesi [Ivánovich] Mikoyán (1895-1978).

viernes, 20 de septiembre de 2019

El verdugo (articulo sobre el criminal Francisco Franco, del escritor rumano Geo Bogza)

Geo Bogza
"El papel que el general Franco juega actualmente en España a los ojos de todo el mundo es el mismo que ha tenido siempre en las regiones que reprimió: el de verdugo de su propio pueblo. Un general español con las manos y las botas bañadas en sangre".

Así describía Geo Bogza, escritor comunista rumano, al General Franco en 1937, después de masacrar al pueblo asturiano en 1934 y convertirse en jefe de los fascistas contra la II República en la Guerra Civil, teledirigido desde Berlín. Sus palabras definen la España que, tras la victoria de las tropas alemanas e italianas contra las españolas en la Guerra Civil, llevaron a imponer en España una dictadura de cuatro décadas, la del franquismo, aunque también son de gran actualidad en la que el escritor José Bergamín (que decidió en su día que la mejor forma de ser español es defender a los pueblos que esa España pisoteaba) definiría como "el franquismo sin Franco" o, la así llamada por sus medios de propaganda, España "democrática" de la Constitución del 78.

Geo Bogza fue uno de los más importantes representantes de la cultura de la Rumania Socialista, como también lo fue de las tendencias vanguardistas de entreguerras.

Imagini pentru franco caricatura
caricatura del sanguinario fascista Francisco
Franco
Su activismo político y cultural provocaría que fuera encarcelado dos veces por los gobiernos de la oligarquía interbélica debido a sus publicaciones. La primera vez acusado de "pornografia" por su poema "Jurnal de sex", en 1929. La segunda vez, en 1933, tras la edición de su libro "Poema Ofensivo", por lo que sería prohibida toda publicación suya durante el régimen fascista del General Antonescu.

En 1937, por las dificultades de trabajar en Rumania, viajaría a España como corresponsal de algunos periódicos de izquierda (Frontul o Lumea Romaneasca), enviando desde allí excelentes y crudos reportajes como el titulado "La tragedia del pueblo vasco".

En 1937 escribiría también un artículo sobre Francisco Franco, "El verdugo", que aparecería publicado también en la recopilación realizada en 1981 por Editura Politica, titulada "España en mi corazón y en mi conciencia", y en el que hace un retrato muy descriptivo del analfabeto criminal que aterrorizaría y torturaría después a los pueblos de España durante cuarenta años, y cuyo principal y único "mérito militar" fue asesinar españoles.

Lo traducimos a continuación:


"El VERDUGO

En tiempos de la monarquía y después de la república gobernada por los partidos reaccionarios de Lerroux o Gil Robles, el general Franco tuvo, en los momentos en que era necesario, el papel de verdugo del pueblo español. El dirigió las unidades que perpetraron la sanguinaria masacre de octubre de 1934, contra los mineros asturianos. Aquellos acontecimientos no fueron más que una especie de preparación , un ensayo general, de la carnicería que iba a comenzar dos años más tarde.


El verdugo
Cuando llegó al poder, tras las elecciones de febrero de 1936, el gobierno del Frente Popular no solo encontró una violenta oposición de la derecha - que, aunque estaba representada débilmente en las Cortes, llevó a cabo numerosos atentados y llenó las calles de bandas de "pistoleros" -, sino también a todo un aparato de estado que ni siquiera se esforzaba en fingir sus simpatías hacia el antiguo régimen.

El nuevo gobierno, sinceramente republicano, buscaba transformar en funcionarios, que actuaran correctamente, con obligaciones precisas ante la ley y el pueblo, a todos los pequeños déspotas instalados durante generaciones en los pueblos y ciudades de España. El descontento de estos era evidente. El gobierno quería proceder con tacto, y dio sobradas muestras de paciencia frente a los actos de indisciplina o, incluso, de sabotaje, de la enorme red de pequeños dictadores locales que formaban el aparato administrativo heredado de la monarquía.

Debido a esta política pacifista, de funestos resultados, el general Franco, el verdugo de Asturias, aunque fuera destituido, fue después enviado a dirigir las unidades militares en la Islas Canarias. Allí dispuso de libertad completa y todo el tiempo del mundo para preparar un complot contra la República.

Francisco Franco es un ejemplar típico de la casta militar española. Casta cuya virtud guerrera no se ha ejercitado en los últimos cientos de años nada más que contra los campesinos españoles. Para el general Franco, tipo de mentalidad medieval, el mundo se repartía en dos: los jefes militares y todos los demás.

Antes del estallido de la rebelión, el líder más representativo de la derecha fue Gil Robles, el jefe de la CEDA, principal partido de la reacción española. Al segundo dia de la rebelión, los que conocían la configuración política de España esperaban que este jugara un importante papel en la nueva España "nacionalista". Pero en aquel momento Gil Robles estaba en Lisboa y nunca más puso el pie en tierra española.

Para la mente limitadamente cuartelera del general Franco,  incluso un hombre como Gil Robles, por muy reaccionario y de ultraderecha que fuera, aparecía como una especie de bolchevique, desde el momento en que en su discurso aparecían términos como "realidad social", "corrientes políticas", "trabajadores", "salarios",  o "sindicatos". La concepción del general Franco era mucho más simple: bota, látigo y cuartel.

Ni aún después de un año y medio desde el inicio de la contienda, por más que durante este tiempo los consejeros nazis y fascistas se pegaran a su persona, Franco tuvo realmente claro qué es un estado y qué significa dirigirlo, siendo este cristiano, militarista, nacionalista, etc... Los pocos discursos que hizo muestran una pobreza intelectual y un vacío de pensamiento de los cuales solo podía ser capaz un representante de la casta militar. Las pocas entrevistas que ofreció no hicieron más que fortalecer esta impresión, limitándose a afirmaciones del tipo "La futura organización del estado nacionalista español se inspirará en la admiración del régimen alemán...".

El papel que el general Franco juega actualmente en España a los ojos de todo el mundo es el mismo que ha tenido siempre en las regiones que reprimió: el de verdugo de su propio pueblo. Un general español con las manos y las botas bañadas en sangre".

Fuente: Spania in inima si constinta mea, Geo Bogza, Editura Politica, Bucarest, 1981 (Traducido por VKR)

jueves, 19 de septiembre de 2019

El Tratado de Amistad Rumano-Soviético de 1948

Una de las pocos vídeos existentes, o al menos públicos, de Stalin junto a los líderes del nuevo gobierno rumano, el surgido tras la derrota y expulsión del fascismo de Rumania por el Ejercito Rojo y los soldados comunistas rumanos, es el que se realizó durante la firma del Tratado de Amistad Rumano-Soviético, en 1948. En él aparecen el líder soviético junto a Molotov, canciller de la URSS y defensor del rechazo al Plan Marshall, Gheorghiu-Dej, entonces Secretario General del Partido Comunista de Rumania, Ana Pauker, ministra de exteriores rumana, y Petru Groza, primer ministro del gobierno del Bloque Democrático, que ya no era el del rey Mihai I, que había abdicado el día 30 de diciembre de 1947, lo que dio lugar a la proclamación de la República Popular Rumana.
Manifestación en Bucarest con motivo de la proclamación de la República
Popular Rumana (diciembre de 1947)

Este tratado vincularía desde entonces a Rumania con los países de su entorno, y la encuadraría en el denominado "Bloque Socialista" frente al "Bloque capitalista" (este último ya decidido a tomar el relevo ideológico y económico del de la Alemania nazi).

La historia de este tratado se relaciona directamente con una propuesta realizada por el gobierno del todavia presidente de EE.UU., Harry S.Truman, el genocida de Hiroshima y Nagasaki. Este, bajo la excusa de ayudar a la reconstrucción de la Europa destruída tras la Segunda Guerra Mundial, propone el 5 de junio de 1947 el conocido como Plan Marshall (que toma el nombre del Secretario de Estado que lo elabora). El gobierno de Petru Groza fue invitado por los norteamericanos, al igual que el resto de los países afectados, a acogerse a dicho plan, que pretendía atraer bajo la influencia de Washington a todos los países europeos, para imponer en ellos el modelo liberal que, finalmente, se instauró en las zonas que finalmente terminaron sometidas al nuevo imperio yankee.

Esta propuesta supone una agresión al pacto tácito que existía entre las potencias vencedoras, según el cual cada una se responsabilizaría de gestionar y dirigir la reconstrucción y organización de la zona liberada por ellos. Esta política se concreto en el Tratado de Yalta, en 1945, donde se decidió la división de Alemania entre los cuatro paises "libertadores", aunque pronto las partes correspondientes a Francia, Inglaterra y EEUU decidieron unilateralmente la división de Alemania en dos, la democrática y la capitalista.

Los paises controlados por Estados Unidos y su Plan Marshall
En 1947,  pues, cuando se propone el Plan Marshall, tanto Inglaterra como EEUU habían decidido ya unificar las partes de Alemania bajo su administración, aunque Francia todavía era recelosa. Sin embargo, al final, y tras aceptar también el sometimiento a la financiación norteamericana, Francia decide unirse. Los ambiciosos planes de Washington chocarán, sin embargo, con la resistencia de las zonas administradas por la URSS. Así, el 12 de julio de 1947, Gheoghe Tatarescu, Ministro de Exteriores y Vicepresidente del Consejo de Ministros de Rumania, comunicará a Gran Bretaña y Francia su negativa a participar en la Conferencia de París, donde se iba a debatir el programa de redireccionamietno económico de Europa bajo control de Estados Unidos.

En Scanteia, órgano oficial del Partido Comunista, entonces Partido de los Trabajadores, se publica el comunicado palabra por palabra:

El gobierno de Rumania considera que la organización propuesta por el gobierno británico y francés llevará fatalmente al resultado que significa, por un lado, la perdida de independencia por la cual los países europeos deberían mantener con respecto a su política económica, y por otra parte la injerencia en los asuntos internos de estos países. Además, cualquier plan de potenciamiento económico europeo solo se puede aceptar si cuentan con el apoyo de todos los países del continente y si se apoyan en la colaboración en primer lugar de la URSS".

Las intenciones de EEUU de hacerse con el control de toda Europa son frenadas en seco en los países liberados por la Unión Soviética, y donde el componente obrero y comunista tiene mayor impotancia en las decisiones. Mientras lo que será mas tarde la Europa capitalista se pliega a las exigencias de Washington, sometiéndose a cambio del plan de inversiones que continua la fórmula de la dominación del capital sobre la fuerza de trabajo, en la Europa del Este la reconstrucción se planificará desde las premisas del Socialismo y de la lucha por la erradicación de toda explotación del hombre por el hombre.

La Alemania administrada en cuatro partes tras la victoria soviética
contra el nazismo, con el compromiso de las partes de negociar
la unificación, roto por Estados Unidos, Inglaterra y Francia
Es decir, Rumania elige confiar y colaborar con la Unión Soviética, más cerca geográficamente y que había liberado al país de los nazis de Antonescu y los genocidas legionarios. Scanteia publicará algunas noticias donde se remarcan los debates que se daban entonces en las zonas controladas por EEUU: "El Yorkshire Post y The Observer han expuesto muchas dudas: que el Plan Marshall presupone la renuncia a la soberanía nacional (...). El pueblo rumano desea vivir libre, independiente, en unión de la fuerte amistad con la Unión Soviética, con los pueblos democráticos de su alrededor y con el resto de los pueblos amantes de la libertad. Y desea que su decisión sea respetada"

El 11 de enero de 1948 una delegación rumana viaja a Moscú, conducida por el Ministro de Finanzas, el comunista Vasile Luca, acompañado de Gheoghe Maurer, Miron Constantinescu y otros miembros del gobierno. Su objetivo era negociar las condiciones del futuro Tratado de Amistad. Recordemos que el rey Mihai había dejado de ser ya Jefe de Estado del país el 30 de diciembre de 1947, fecha en la que se proclamó  la República Popular de Rumania.

El 2 de febrero de 1948, el gobierno hizo pública su decisión de que a la delegación económica que se encontraba en la capital soviética se sumara una delegación gubernamental formada por Petru Groza, el Primer Ministro, Lothar Radaceanu, Ministro de Trabajo y Seguros Sociales, Gheorghiu-Dej, Secretario General del Partido de los Trabajadores, y otros líderes del partido, como Ana Pauker, todos recién llegados de Hungría tras firmar allí un tratado de amistad con el país vecino. Un tratado de tal importancia como el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua no podía ser firmado sin la presencia del Primer Ministro, y por ello los negociadores de Vasile Luca, tras la llegada al acuerdo, esperan la llegada de la delegacion gubernamental. 

El tratado sería firmado finalmente el día 4 de febrero por Molotov, Canciller Soviético, y Petru Groza, Jefe del Gobierno de Rumania. A esta firma pertenecen las imágenes que se muestran en el vídeo que aparece al final de la entrada. 

De los 6 artículos del tratado, los dos primeros se referían a Alemania y al compromiso mutuo de defenderse en caso de un ataque desde la nueva Alemania fascista, la surgida por la unión unilateral de la parte norteamericana, francesa e inglesa:

"Las partes firmantes se obligan a tomar todas las medidas posibles en común para enfrentar cualquier repetición de las agresiones de parte de Alemania o de cualquier otro estado que se una con Alemania, directamente o en cualquier otra forma". Se precisa además que se actuaría "en concordancia con los principios de la carta de la ONU".

Estos artículos se firman ante la evidencia de que Estados Unidos no vino a Europa a reconstruirla altruistamente, sino que su objetivo principal era controlarla, sin ceñirse tan solo a la parte que, tras el final de la guerra, quedará bajo su administración. Ante las posibilidades de que desde Alemania (todavía unida, aunque bajo diferentes administraciones) se organizara un ataque hacia la parte soviética o hacia otro país del este de Europa, la URSS firma tratados de amistad y apoyo mutuo con los países liberados por el Ejercito Rojo, comprometiéndose todos a apoyarse y defenderse mutuamente. 

El Tratado preveía una duración de 20 años, y si ninguno de las dos partes lo denunciaba con un año de antelación, se renovaría por periodos de cinco años. La agresión que supone el Plan Marshall es entendida por Molotov y Stalin como una injerencia norteamericana, a la que hoy estamos tan lamentablemente acostumbrados, y los diferentes tratados de amistad son, en principio, una forma de defensa contra lo que brillantemente anticiparon como un intento de hacerse con el control de toda Europa dirigido desde Washington, como una perpetuación del derrotado fascismo pero con máscara democrática. 

La división definitiva de Alemania en 1949 y la formación de los dos bloques económicos y militares será la consecuencia del imperialismo yankee, que enfrentará al mundo en lo que todos conocemos como Guerra Fría hasta finales del siglo XX.

En el siguiente video, como ya se ha hecho referencia más arriba, se puede presenciar el momento de la firma de aquel Tratado de Amistad Rumano-Soviético, con la presencia de Molotov y Stalin, por parte soviética y Petru Groza, Ana Pauker y otros líderes comunistas rumanos, como Vasile Luca o Gheorghiu-Dej. 



lunes, 2 de septiembre de 2019

Ion Frimu y la huelga del 13 de diciembre de 1918 que pudo dar comienzo a la Revolución en Rumania

El 13 de diciembre de 1918 el ejército rumano, obedeciendo las órdenes del rey Ferdinand I de Rumania y su gobierno, disparó contra la multitud de huelguistas que exigían una jornada de trabajo de ocho horas, el aumento de los miserables salarios y el fin de la opresión contra los camaradas judíos. Fueron asesinados decenas de obreros. I.C. Frimu, el líder de los trabajadores tipógrafos, detenido y encerrado en las mazmorras del régimen, torturado y, finalmente, asesinado en prisión. Detrás de la salvaje represión estaban los ecos que llegaban desde Rusia, el triunfo revolucionario tras el cual los trabajadores habían tomado el poder en sus manos y demostrado la prescindibilidad de la burguesía, que se estaban extendiendo por toda Europa y, por supuesto, por Rumania (y la historia ha demostrado reiteradamente que un burgués asustado siempre acaba mostrando su naturaleza, de clase, fascista).

Ion Costache Frimu nació en octubre de 1871 e Bârzești. De profesión carpintero, el 31 de marzo de 1893, con solo 22 años, fundó, en Bucarest, el Partido Social Demócrata de los Trabajadores de Rumanía (PSDMR), principal partido de vanguardia de la clase trabajadora rumana hasta el nacimiento del Partido Comunista en 1921.
I.C. Frimu

En diciembre de 1896 crea, junto con otros líderes, la Unión de Sindicatos y Gremios, acontecimiento esencial en la historia del movimiento obrero rumano, pues centraliza la fuerza y la organizaci'on proletaria. I.C. Frimu fue elegido en 1898 presidente de esta unión sindical.

Colaboró en la creación y dirección de importantes revistas obreras, como "România muncitoare” (Rumanía de los Trabajadores), y de la Unión Socialista de Rumanía (en 1907). En marzo de 1905 pone las bases del Sindicato de Carpintería de Bucarest, siendo elegido como su presidente.

El 31 de enero de 1910 se refunda el Partido Social Democrata de Rumania (PSDR), del que Frimu sería el principal líder, junto a otros importantes comunistas rumanos como Mihail Gheorghiu-Bujor, Cristian Racovski, Dimitrie Marinescu y Constantin Vasilescu. En 1911, Frimu se reunió con Lenin en Rusia, y durante la Primera Guerra Mundial fue el delegado de la III Conferencia Internacionalista contra la Guerra, celebrada en septiembre de 1917 en Estocolmo.
Tras el final de la Guerra, la enorme pobreza y las dramáticas condiciones de los trabajadores rumanos hacen que la influencia de la Revolución de Octubre se extienda por Rumanía. Un artículo publicado por el comunista Cristian Racovski en „România Muncitoare” condena el imperialismo rumano, afirmando que „la conquista de Basarabia y de Transilvania debe ser vengada por nosotros" (las dos regiones habían sido anexionadas a Rumanía como consecuencia del apoyo rumano a las potencias occidentales, Basarabia o República Moldova, invadida por las tropas rumanas aprovechando la Guerra Civil Rusa, tras la Revolución, y Transilvania desgajada del Imperio Austrohúngaro). Tras las declaraciones, se desencadenaron muchas manifestaciones proletarias por todo el país, en las cuales, además de las reivindicaciones salariales y las exigencias de mejora de las condiciones de trabajo, se pedían cambios políticos, como el final de la monarquía y acabar con las políticas de la clase burguesa-latifundista
El 13 de diciembre de 1918, tuvo lugar en Bucarest una de las mayores manifestaciones proletarias en la historia de Rumanía, organizada por los líderes socialistas del país, como Cristian Racovski, los tipógrafos Iancu Luchwig y Sami Steinberg, el zapatero Marcus Iancu, el corrector Marcel Blumenfeld, y otros como Ilie Moscovici, Gheorghe Cristescu (primer lider del Partido Comunista Rumano tras su creacion en 1921) y, por supuesto, I.C. Frimu.  
Mitín en el entierro de Ion C. Frimu
Aquel día, los trabajadores de las tipografías de la capital abandonaron su puesto de trabajo, dirigiéndose hacia el Ministerio de Industria y Comercio, acompañando a la delegación que debía presentar sus reclamaciones. Con los tipógrafos se solidarizaron los trabajadores de fábricas y talleres de la ciudad. Los manifestantes gritaban en su protesta lemas como "!Abajo el ejército!", "!Contra la explotación, por la emancipación!", "!Fuera el Rey!", o "!Viva la República!".

El reciente triunfo de la Revolución Soviética en la vecina Rusia había provocado que la clase dominante comenzará a temblar de miedo por si la situación se repetía en Rumanía. No hay que olvidar que la Revolución había prendido también entre parte de las tropas rumanas, como señalaba el periódico austriaco Deutsche Volksblatt, cuando describía el ambiente de descontento existente entre las tropas tras el final de la guerra:

"Los ejércitos rumano y checo se caracterizan por la ausencia de disciplina, las ideas bolcheviques se están extendiendo, el ejemplo más evidente es que el movimiento de campesinos y trabajadores de Basarabia se ha vuelto contra el gobierno rumano" (citado por Alan Woods).

También se había creado un soviet en Sulina, en la desembocadura del Danubio, tras la sublevación de la marinería rumana.

Así que, en el momento en el que las columnas de trabajadores llegaron a la Plaza del Teatro Nacional de Bucarest, fueron detenidas por el IX Regimiento de Cazadores de Monte, por fuerzas policiales y la Gendarmeria. Sin esperar demasiado, y tras recibir las órdenes del temeroso gobierno, que intuia que el triunfo de la protesta podria extenderse por el pais y provocar una revolución, como había sucedido en la vecina Hungria, en la llamada Revolución de los Consejos, los represores abrieron fuego contra los obreros desarmados.

Más de 100 trabajadores fueron asesinados, y los heridos multiplicaban esta cifra. La matanza perpetrada por los criminales del gobierno rumano, miembros de la sanguinaria burguesia, hizo que importantes personajes de la vida cultural condenaran con crudeza a los criminales que ordenaron la matanza: Ion Slavici, Nicolae Tonitza, N.D. Cocea o Gala Galaction, entre otros.

Fueron arrestados cientos de manifestantes, miembros de los sindicatos y del Partido Socialista, siendo la mayoría torturados e incluso mutilados en los calabozos de la policia o en los cuarteles del ejercito. Uno de ellos fue Ion C. Frimu.

El político Ion Gh. Duca, miembro del gobierno, reconoció que la policía "arrestó a todos los líderes del movimiento y los maltrató tan crudamente que uno de los socialistas, Frimu, murió pocos dias después como consecuencia de las heridas".
Grabado de Nicolae Tonitza sobre la matanza del 
13 de diciembre de 1918

El Ministro de Interior, George G. Mârzescu, justificó la orden de disparar a matar afirmando que los huelguistas eran "agentes bolcheviques". Las acusaciones contra los detenidos fueron, principalmente, de un delito "contra la seguridad del estado", "complot contra el estado", "llamada a la rebelión" y "ofensas a S.M. el rey".

Maiorul V. D. Chiru, comisario real, subrayó en su informe sobre la huelga del 13 de diciembre que pretendía "desencadenar una revolución bolchevique en Rumania, siendo la protesta de los tipógrafos solo la excusa de los comunistas". Un manifiesto "descubierto" en el Club Socialista demostraba y describía, según las autoridades, el plan revolucionario:

"!La Revolución ya no puede ser detenida. Bata el sonido de una sirena, un grito !A las armas! Y cientos de miles de trabajadores van a tomar las calles, harán de las carrozas y los tranvías barricadas, se harán dueños de los cañones y las metralletas, de las pistolas y de las granadas, ocuparán los ministerios, las comisarias, las oficinas postales, los telégrafos, las estaciones, los cuarteles y, finalmente, conquistaran el poder del estado!"

I. C. Frimu, apaleado y torturado con especial dureza, por su prestigio e influencia sobre la clase obrera rumana fallecería en la cárcel de Vacaresti el 6 de febrero de 1919, por las consecuencias de las heridas provocadas por la represión y la tortura policial. Miles de trabajadores acudieron a su entierro, pidiendo en un grito unánime el castigo a sus asesinos.

Frimu ha pasado a la historia, especialmente tras el triunfo de la clase obrera rumana en la Segunda Guerra Mundial y la proclamación popular de la República Popular en 1948, como el líder que organizaría a los trabajadores rumanos y los dirigiría en la huelga que hizo temblar a la tiránica oligarquía rumana, que se lo hizo encima pensando que iba a estallar una Revolución en Rumanía que pondría fin a sus privilegios y devolvería a sus productores la riqueza que les había robado durante siglos.

Tras la proclamación por los trabajadores rumanos de la República Popular Rumana, en 1948, hasta el final de la República Socialista de Rumania, con el golpe de estado de diciembre de 1989 que restauraría la barbarie capitalista y los gobiernos reaccionarios de la oligarquía parásita, Ion Frimu fue considerado un héroe de la clase trabajadora, y su tumba conservada, desde su construcción en 1963,  en el Monumento de los héroes de la lucha por la libertad del pueblo y por la patria Socialista, ubicado en el Parque Carol (antes del golpe de diciembre 1989, Parque de la Libertad) de la capital. 

sábado, 31 de agosto de 2019

Semeon Tchernetsky: "Marcha de la entrada del Ejército Rojo en Bucarest"

Director de orquesta y compositor, Semeon Tchernetsky fue el creador de gran parte de las marchas militares del ejército de la URSS. Nacido en Odessa en 1888, Tchernetsky trabajó como inspector de bandas militares hasta 1932, cuando fundó la Banda del Ejército Soviético. Fue el compositor de las principales marchas militares del Ejercito Rojo, incluyendo las compuestas para conmemorar la liberación de diferentes ciudades europeas durante la Segunda Guerra Mundial, como la "Marcha de la entrada del Ejercito Rojo en Budapest", la "Marcha Ucraniana", o la "Marcha de la victoria", compuesta esta última para conmemorar la victoria del pueblo soviético contra el fascismo.

También compuso la "Marcha de la Entrada del Ejercito Rojo en Bucarest", creada tras la liberación de esta ciudad de manos de la dictadura fascista del Mariscal Antonescu el 30-31 de agosto de 1944, después del golpe de mano del Partido Comunista Rumano que provocara que Rumania pasará, el día 23 de ese mismo mes, a luchar del lado de la URSS contra Alemania y sus aliados.

Cuando el Ejército Rojo libertador entró en Bucarest, con él marchaban las famosas divisiones formadas por comunistas rumanos como la "Tudor Vladimirescu", dirigidas por dirigentes del PCR como Ana Pauker, "Ana la Roja" o Vasile Luca, y antiguos brigadistas internacionales forjados en la lucha contra el fascismo en España, como Walter Roman.

Por cierto que Tchernetsky tuvo también el gran honor de dirigir la banda militar que se encargó de poner música al Día de la Conmemoración de la Victoria contra el Fascismo en la Plaza Roja de Moscú, el 9 de mayo de 1945.

A continuación, podéis disfrutar de la Marcha de la entrada del Ejército Rojo en Bucarest, de Semeon Alexandrovich Tchernetsky, interpretada por la Banda Militar Central del Ministerio de Defensa de Rusia, dirigida por el teniente coronel Konstantin Petrovich el 23 de febrero de 2018, y con un video con imágenes de la liberación de la capital rumana por el Ejército Rojo el 31 de agosto de 1944.




domingo, 25 de agosto de 2019

Monumento a los héroes antifascistas rumanos de Bucarest

El Monumento a los Héroes Antifascistas rumanos está situado enfrente de la Academia Militar de Bucarest.

Este homenaje a la lucha de Rumania contra el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial fue la obra colectiva de un grupo de escultores rumanos, del Estudio de Arte Plástico del Ejército, formado por el coronel de la República Popular Rumana Marius Butunoiu (coordinador), Zoe Băicoianu, Ion Dămăceanu și Theodor N. Ionescu.

Sobre un pedestal en forma de paralelepípedo, de 6 metros de altura, de hormigón armado, se alza un grupo de estatuas de bronce, de 9 metros de altura, formado por tres soldados antifascistas, cada uno de un cuerpo de ejército: infantería, marina y aviación. El infante tiene en su mano derecha una rama de roble, símbolo de la victoria.

En el pedestal aparece la siguiente inscripción:
 
SLAVĂ OSTAȘILOR ROMÂNI
MOȘTENITORI AI TRADIȚIILOR
EROICE STRĂBUNE
LUPTĂTORI NEÎNFRICAȚI
ÎMPOTRIVA FASCISMULUI
PENTRU LIBERTATEA ȘI
INDEPENDENȚA PATRIEI

"Gloria a los soldados rumanos
herederos de la tradición heróica de sus antepasados
valientes combatientes contra el fascismo
por la libertad y la independencia de la patria"

A un lado y a otro del monumento se encuentran dos grandes altorrelieves, realizados en piedra blanca, con una superficie de 154 metros cuadrados, que representan como tema principal algunos momentos de la lucha de los combatientes rumanos en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo (después del 23 de agosto de 1944, cuando el Partido Comunista obliga al rey Mihai I, aliado hasta entonces de los nazis, a deponer del gobierno al Mariscal Antonescu y a ordenar a los ejércitos rumanos a volver sus armas contra el ejército alemán y sus aliados).

El monumento en honor de la lucha antifascista llevada a cabo por el ejército rumano desde el 23 de agosto de 1944 (antes protagonizada en solitario por los militantes comunistas y partisanos revolucionarios) es uno de los pocos que ha quedado en pié o en su lugar original tras el triunfo del golpe de estado de diciembre de 1989, en el que, como sabemos., se reinstauró aquello contra lo que los soldados honrados en el conjunto escultórico de la Academia Militar combatieron.

Sin embargo, el símbolo de que todo contra lo que aquellos héroes lucharon, y miles de miembros de la resistencia civil y militar murieron, se ha impuesto de nuevo es que el lugar donde se ubicara el monumento desde su inauguración, en 1957 lleva el nombre hoy de "Universidad Carol I", primer rey del país y el símbolo de la Rumania de los boyardos y oligarcas que pisotearon, como siguen haciendo hoy, a los trabajadores y campesinos rumanos.







Obreros y soldados por un objetivo común: el fin de la explotación
Detalle
La madre, en lucha por un futuro mejor para sus hjos, el socialismo
La hoz y el martillo
Los campesinos reciben a los soldados libertadores



Los trabajadores luchan por su emancipación con as armas en la mano

!Siempre hacia adelante! !Muerte al fascismo!

La mujer socialista, igual al hombre en lucha por la emancipación de la clase trabajadora
contra el fascismo
Los trabajadores ferroviarios: héroes de la lucha por el socialismo en Rumania

Marinos contra el fascismo




Romanos contra dacos (S II D.C.)
Mircea cel Batran (Siglo XIV)
Stefan cel Mare (siglo XIV-XV)
Mihai Viteazu (siglo XVII)

La revuelta campesina de Horea, Closca y Crisan (siglo XVIII)

Tudor Vladimirescu (Revolución de 1821)
Nicolae Balcescu (Revolución del 48)
Guerra de la Independencia contra el Imperio Turco (1877)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...