lunes, 25 de diciembre de 2017

Palabras de Ceausescu antes de ser ejecutado el día de Navidad de 1989

Sin embargo, cuando le dejamos frente al muro, su actitud fue sorprendentemente digna. En voz alta, gritó "Viva la República Socialista de Rumania y la independencia! !Muerte a los traidores! !La historia nos vengará!", después de lo cual comenzó a cantar un fragmento de "La Internacional".
Se cumplen hoy 28 años de la ejecución sumarísima a manos de los golpistas que tomaron el poder en Rumania en diciembre de 1989 de Nicolae Ceausescu y su esposa Elena. La suerte del presidente de la República Socialista de Rumania estaba echada desde que, pocos meses antes, había rechazado las peticiones-órdenes de Gorbachov para implementar las reformas aperturistas, para facilitar la restauración total del capitalismo, que el líder soviético había iniciado en la Unión Soviética, conocidas en Occidente como Glasnost o Perestroika.
Imagini pentru ejecucion de los ceausescu
Imágenes de la ejecución sumarísima de los Ceausescu

A pesar de que no se puede olvidar la responsabilidad del propio Ceausescu durante su gobierno, pues era el máximo responsable del Partido Comunista de Rumania, en la restauración del capitalismo con este golpe de estado contra la clase trabajadora rumana, tras de un proceso de reformismo y abandono de los principios marxistas a partir del XX Congreso de la URSS y la sustitución de la República Popular Rumana por la República Socialista Rumana en 1965 ("la república de todo el pueblo", según su propia definición constitucional, aparcándose ya la lucha de clases o la dictadura del proletariado), lo cierto es que en sus últimos años destacó frente a líderes de otros paises por oponerse con determinación a las reformas impuestas desde Moscú; hay que subrayar, por ejemplo, la decisión de reparar el error de endeudarse con el FMI en los años 80, devolviéndose la deuda en los últimos años del socialismo rumano a marchas forzadas, lo que hizo que los rumanos tuvieran que apretarse el cinturón, aunque en ningún caso se pudiera hablar de pobreza, hambre o desempleo, algo que es habitual, sin embargo, en todo régimen capitalista (tal y como pueden comprobar hoy en sus propias carnes los rumanos después de 28 años de dictadura del capital).

La necesidad de eliminar por la vía rápida a los Ceausescu surgió de esa "cabezonería" del presidente rumano en defender el socialismo (por muy desviado que estuviera del marxismo-leninismo o sui generis que este fuera) frente a los que intentaban, como en Rusia, restaurarlo con la complicidad del propio Partido Comunista; la élite del PCR, que ya vivía desde los años 60 una vida privilegiada, aunque ceñida con el corsé de la economía y legislación socialista, estaba encantada con la idea de romper las limitaciones y poder enriquecerse sin obstáculo alguno, así que veían al líder rumano como una piedra en el camino; una piedra demasiado grande, pues el pueblo rumano, o al menos gran parte de él, los trabajadores, le hubieran apoyado si este hubiera aparecido ante ellos como defensor del socialismo y negándose a aceptar los cambios impuestos por el imperialismo, Rusia y la élite del partido rumano.

El testimonio de los soldados que cumplieron las ordenes de ejecutar a los Ceausescu deja claro que, en ningún momento, el presidente rumano perdió la dignidad ni abandonó sus principios:

"Nuestro camino hacia el paredón hizo que ellos (Nicolae y Elena Ceausescu) perdieran a veces las fuerzas, en tramos fueron llevados en volandas por mis compañeros. En un principio, ellos creían que les llevábamos al helicóptero, hasta que han comprendido la situación. Entonces vi a Nicolae Ceausescu como un hombre, no como al presidente, y sus ojos estaban humedecidos por las lágrimas. Sin embargo, cuando le dejamos frente al muro, su actitud fue sorprendentemente digna. En voz alta, gritó "Viva la República Socialista de Rumania y la independencia! !Muerte a los traidores! !La historia nos vengará!", después de lo cual comenzó a cantar un fragmento de "La Internacional".

En el anterior testimonio, Dorin Cârlan, soldado del pelotón de ejecución, cuenta también como la ejecución fue sin contemplaciones, prácticamente a bocajarro, y que el capitán Boierul Ionel y el sargento mayor Gheorghiu Octavian dispararon sin aviso previo, a una distancia de un metro, un metro y medio, y el resto de los soldados les siguieron: "No me di cuenta, pero en los pantalones y en las botas tenía al terminar huellas de huesos y sangre".
Imagini pentru rumania socialista

Previamente, antes de la ejecución, durante la farsa de juicio que se les preparó a los Ceausescu en la Base Militar de Tirgoviste, el que hizo de fiscal preguntó a Nicolae Ceausescu: "Debería decirnos por qué no responde a nuestras preguntas. ¿Qué le impide hacerlo?". Y Ceausescu respondió, con total claridad: "Responderé a cualquier pregunta, pero sólo en la Gran Asamblea Nacional, ante los representantes de la clase obrera. Digan al pueblo que responderé todas sus preguntas. Todo el mundo debe saber lo que está pasando aquí. Sólo reconozco a la clase obrera y a la Gran Asamblea Nacional, a nadie más".

Precisamente eso era lo que pretendían los traidores golpistas: que nadie supiera lo que estaba pasando allí, evitar que Ceausescu siguiera negándose, como era claro que iba a hacer, a la restauración del capitalismo de mercado.

28 años después aquel crimen sigue impune, la élite del PCR que apoyó el golpe de estado hoy conforma la gran burguesía nacional y dirige todos los partidos políticos (los partidos comunistas están prohibidos) y la clase trabajadora has ido condenada a la emigración (3 millones de rumanos han huido del país para poder ganarse la vida), a la pobreza (el 50% de los trabajadores vive con menos de 250 euros al mes) y un 25% de los rumanos sobreviven en los límites de la miseria.

No es de extrañar que en todas las encuestas realizadas en estos casi treinta años los rumanos confirmen que prefieren el sistema socialista al capitalista, y que vivían mejor antes del golpe de estado de diciembre de 1989 que con el desastre y saqueo generalizado sufrido por la clase trabajadora en los 28 años siguientes de dictadura del capital; algo que en los últimos años también se puede decir de los más jóvenes, que han vivido siempre bajo un sistema de explotación y desigualdad y a los que sus abuelos y padres cuentan con nostalgia cómo vivían los trabajadores en la Rumania Socialista.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Mos Gerila contra Santa Klaus

A los países socialistas no llegaba Papá Noel. En el este de Europa, la cultura del este en el solsticio de invierno el que llegaba era el Abuelo del hielo, en rumano Mos Gerila o en ruso Ded Maroz, ДЕД МОРОЗ.
Ded Maroz o Mos Gerila

La locura capitalista del consumismo, que representa el gordo cocacolero inventado en Estados Unidos (el tradicional San Nicolás nunca llegó en Navidad con regalos para los niños, sino el día de San Nicolás, el 6 de diciembre, con dulces y caramelos), no se extendió en Rumania, ni en la Unión Soviética, hasta mucho después del triunfo revolucionario en ambos países de la clase obrera.

Sin embargo, poco a poco, la relajación revolucionaria, el alejamiento progresivo entre el partido y el pueblo, y la creciente extensión de las relaciones de producción capitalistas, aunque en forma de capitalismo de estado, fueron introduciendo la identificación entre fiestas de invierno y festividades del gasto y la apariencia: en Rumania, el tradicional Mos Gerila (Abuelo del hielo) fue progresivamente siendo sustituido por Mos Craciun (el Abuelo de Navidad, ya identificado con el odioso Santa Klaus representante del consumismo, el capitalismo, el derroche de recursos y la desigualdad). El cambio también afectó al traje del Abuelo del hielo que empezó a representarse sin su color tradicional, el del invierno, el azul, para ser vestido con el rojo impuesto por la multinacional Coca Cola, que previamente se había impuesto ante el verde de San Nicolás.

Por supuesto, hoy pocos recuerdan a Mos Gerila en estas fechas, como tampoco en Rusia a Ded Maroz. Ambos están en retirada frente a la ofensiva de la barbarie económica, cultural e ideológica en ambos paises, Rumania y Rusia, como también en el resto del antiguo mundo socialista. Se trata, no obstante, de una retirada estratégica: el capitalismo está condenado a ir cavando con su desarrollo su propia tumba, pues, como escribieron Marx y Engels en El Manifiesto Comunista, "La burguesía produce, ante todo, sus propios sepultureros. Su hundimiento y la victoria del proletariado son igualmente inevitables".
Papá Noel o Santa Klaus

En la continua e inevitable lucha de clases entre explotadores y explotados, en el combate entre Socialismo o Barbarie, ambos símbolos de la Navidad son metáforas de una manera de ver el mundo y de valorar la humanidad, su cultura, la fraternidad entre los hombres, el papel de la explotación.

Ded Moroz o Mos Gerila, representan también la necesaria relación de integración del hombre en la naturaleza, la celebración del hielo que dará lugar en primavera al sustento del año próximo, además de la imperiosa necesidad de parar la maquinaria destructiva del capitalismo, pues, como ya demostraran Marx y Engels, "El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos".



jueves, 21 de diciembre de 2017

A 28 años de la "Revolución", el 25% de los rumanos son pobres, mientras que el 44% de los trabajadores sobrevive con menos de 230 euros al mes.

A punto de cumplirse 28 años del golpe de estado que restauró el capitalismo salvaje en Rumania, en diciembre de 1989, el 25,3% de los rumanos sobreviven como pueden por debajo del umbral de la pobreza, según una investigación reciente del Instituto Nacional de Estadística de Rumania (INS). Y, por cierto, gracias a las ayudas sociales del gobierno esta cifra no es doble. Otros datos demuestran también que, en relación a las situación de la clase trabajadora,  la imposición del capitalismo y de las políticas neoliberales ha provocado que, en 2017, 1 de cada 2 asalariados sea pobre, y que el 44% tenga que sobrevivir con menos de 230 euros al mes.
Imagini pentru romania capitalista
El capitalismo nos ha destruído el país

¿Cómo se explica la aparente contradicción entre que solo el 25% de los rumanos sea considerado pobre y que, sin embargo, el 44% de los asalariados sobrevivan en condiciones miserables con menos de 230 euros al mes? En primer lugar, porque la UE calcula el umbral de pobreza de un país según el salario medio de este, considerándose "pobres" los que viven en hogares que ingresan menos del 60% de esa cantidad, incluyendo a los pensionistas y a los que reciben ayudas sociales (la cifra-umbral sería, en este caso, 290 euros al mes). En este grupo se incluyen todos los rumanos que vivan en un hogar donde se ingresa menos de esa cantidad. En segundo lugar, porque tras la destrucción sistemática de la poderosa industria nacional rumana durante los últimos 28 años, en Rumania hay actualmente 4.85 millones de trabajadores (de los 8.2 que había en 1989, es decir, un 45% menos), que representan solamente el 26% de la población total.  Es decir, son dos datos diferentes: el primero, afecta a la población en general, por hogares, y el segundo, solo a los asalariados.

En definitiva, según las conclusiones del INS, 5.006.000 de rumanos (no hablamos de trabajadores, sino de ciudadanos en general) viven con menos del 60% del salario medio del país, que en Rumania es de 2300 lei (unos 490 euros). Es decir, el 25% de los rumanos ganan menos de 290 euros netos al mes. La cifra de rumanos por debajo del umbral de la pobreza ha aumentado en el último año, siendo la tasa de pobreza en 2016 de un 23%. Se trata de cifras significativas, puesto que el propio Banco Mundial, institución poco sospechosa de procomunista, afirma que en 1990, en el momento de la "Revolución" (es decir, de la Contrarrevolución contra los trabajadores rumanos de diciembre de 1989) el número de pobres era del 9%, porcentaje, además, de una cifra superior de habitantes (entonces, 22 millones de habitantes hoy, tras la sangría provocada por 28 años de políticas neoliberales, solo de poco más de 19 millones).

Solo 1 de cada 5 trabajadores tiene un sueldo superior al salario medio, que es actualmente de unos 2.300 lei netos, es decir, unos 490 euros. En realidad, este pequeño grupo representa solo a un quinto de los asalariados que producen la riqueza de Rumania. Según los datos presentados por la hacienda rumana, ANAF , 1,3 millones de trabajadores superan los 3.500 lei brutos (750 euros que se quedan poco más de 500 tras el cobro de impuestos)

De hecho, la mayoria de los empleados rumanos reciben por su trabajo menos del salario medio, siendo 2.12 millones (de un total de 4.85 milloneses decir, un 44%) los que reciben menos de 1450 lei brutos (1100 lei netos, es decir, 230 euros).

Otros datos relevantes del estudio del INS muestran que la incidencia más alta de pobreza se da entre los menores de 18 años. Más de un tercio de los menores vive por debajo del umbral de pobreza, muchos más que la cifra correspondiente a los adultos. La tasa de pobreza entre los jóvenes aumentó un 2,5% en el período de 2013 a 2017.

Igualmente, un quinto de los mayores de 65 años viven bajo el umbral de la pobreza, habiendo aumentado en los últimos cuatro años casi un 5%. En cuanto a los trabajadores, alrededor de uno de cada dos desempleados se encuentra en situación de pobreza. La pobreza es más común entre las personas que tienen hijos dependientes (en 2016 llegó al 30,8%) que en las personas que no tienen hijos (18,3% en el último año).

A pesar del desastre provocado por el capitalismo, los gobiernos socialdemócratas y sus políticas sociales han permitido, para bien o para mal, que la situación no se convirtiera en todavía más trágica: el estudio muestra que sin las ayudas sociales, casi la mitad de la población, un 49,6%, habría estado actualmente por debajo del umbral de pobreza.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Akelarre de parásitos en Bucarest: las casas reales de Europa en los funerales del rey de Rumania

Mañana en Bucarest se citará ese grupo de parásitos que, como característica principal, tienen que no han trabajado ni un día de su vida y cuyos miembros obstentan, legalmente o no, el título de reyes. Entre ellos, aparte de las familias reales de Suecia, Gran Bretaña, Bélgica o Noruega, o de las derrocadas de Grecia y de la propia Rumania, también participarán en el akelarre de vagos redomados y chupasangres los ex-reyes de España, dos de los cuatro caraduras que comparten el título de reyes en la España democrática de hoy (los reyes de facto y los eméritos).

Juan Carlos de Borbón y su mujer Sofía han presentados sus respetos a su camarada de clase parasitaria, Mihai de Hohenzollern, hoy viernes, en el Palacio Real de Rumania, dejando de lado el hecho conocido de que no se soportan el uno al otro y que el viejo rey de España ha engañado a la interesadamente paciente reina con incontables mujeres, litros de alcohol y otros medidas variadas de difernentes vicios  (es decir, se ha pasado por el forro a su mujer igual que hacía con  su pueblo).

Mañana participarán ambos, junto a otros gorrones de su especie (todos familia,  por la tradicional endogamia que ha provocado tantos problemas físicos y mentales entre sus miembros), en el entierro que se celebrará en Curtea de Arges, en el monasterio donde están enterrados todos los reyes de Rumania (Mihai será el cuarto de ellos y, como sus antepasados, salvo quizás su padre Carol II, tampoco habla fluidamente la lengua del pueblo sobre el que reinó).

Será todo un akelarre de vividores improductivos, en la que la suma de jornadas de trabaja de todos ellos se cuentan con los dedos de una mano, como mucho de dos.

Mihai I era primo de Sofía de Grecia y, como su marido, Juan Carlos de Borbón, es conocido por su histórica relación con el fascismo: el primero, fue jefe de estado de Rumania durante la Segunda Guerra Mundial, cuando su gobierno, dirigido por el genocida Mariscal Antonescu, estuvo a órdenes de Hitler, hasta que los comunistas rumanos le obligaron a romper su alianza con el nacionalsocialismo alemán y el local para que ordenara al ejército volver las armas contra su aliada Alemania (también contó, es cierto, que el Ejército Rojo estaba ya a las puertas de Rumania en su camino imparable hacia Berlín). Sobre las tropalías del fallecido, hoy loado por los medios de desinformación del régimen actual, se puede leer la entrada anterior en este blog.

Juan Carlos I, su primo político, fue formado y criado por otro genocida sanguinario, el General Franco, que le educó en los principios del Movimiento Nacional Fascista que gobernara España durante 40 años,  sembrándola de fosas comunes donde yacen todavía olvidados miles de luchadores por la libertad, plasmándose lo anterior sin solución de continuidad, a pesar  del ineficaz maquillaje,  en la supuesta democracia que se impuso tras la muerte de Franco, que elegiría a dedo, como como sucesor en la jefatura del estado, a su delfín Borbón.

En todo caso, a todos ellos, las familias reales y sus reyes, les une el mínimo común múltiplo de ser chupones, de importarles poco cuál sea el régimen político o económico que sufra su pueblo mientras ellos puedan seguir viviendo tocándose las narices, sin dar palo al agua, y a costa del presupuesto público. Así que, en malabarísticos cambios de chaqueta, se han caracterizado todos por apoyar a un bando o a otro alternativamente siempre con el objetivo único de seguir chupando del bote.

Uno de los ejemplos más obvios de este oportunismo político es el propio Mihai I, del que se celebran hoy (a costa, por supuesto, del presupuesto del estado rumano, es decir, de los impuestos de sus trabajadores) sus exequias. Pero el resto de sus colegas de título no se quedan, ni mucho menos, muy atrás.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ion Frimu, líder comunista rumano, la huelga del 13 de diciembre de 1918 que pudo dar comienzo a la Revolución

Se han cumplido hoy 99 años de la matanza de trabajadores del 13 de diciembre de 1918, día en el cual el ejército rumano obedeció las órdenes del rey Ferdinand I de Rumania y su gobierno y disparó contra la multitud de huelguistas que exigían una jornada de trabajo de ocho horas, el aumento de los miserables salarios y el fin de la opresión contra los camaradas judíos. Fueron asesinados decenas de obreros. I.C. Frimu, el líder de los trabajadores tipógrafos, fue encerrado en las mazmorras del régimen, torturado y, finalmente, asesinado en prisión. Detrás de la salvaje represión estaban los ecos que llegaban desde Rusia, el triunfo revolucionario tras el cual los trabajadores habían tomado el poder en sus manos y demostrado la prescindibilidad de la burguesía, que se estaban extendiendo por toda Europa y, por supuesto, por Rumania (y la historia ha demostrado reiteradamente que un burgués asustado siempre acaba mostrando su naturaleza, de clase, fascista).

Ion Costache Frimu nació en octubre de 1871 e Bârzești. De profesión carpintero, el 31 de marzo de 1893, con solo 22 años, fundó, en Bucarest, el Partido Social Demócrata de los Trabajadores de Rumanía (PSDMR), principal partido de vanguardia de la clase trabajadora rumana hasta el nacimiento del Partido Comunista en 1921.
I.C. Frimu

En diciembre de 1896 crea, junto con otros líderes, la Unión de Sindicatos y Gremios, acontecimiento esencial en la historia del movimiento obrero rumano, pues centraliza la fuerza y la organizaci'on proletaria. I.C. Frimu fue elegido en 1898 presidente de esta unión sindical.

Colaboró en la creación y dirección de importantes revistas obreras, como "România muncitoare” (Rumanía de los Trabajadores), y de la Unión Socialista de Rumanía (en 1907). En marzo de 1905 pone las bases del Sindicato de Carpintería de Bucarest, siendo elegido como su presidente.

El 31 de enero de 1910 se refunda el Partido Social Democrata de Rumania (PSDR), del que Frimu sería el principal líder, junto a otros importantes comunistas rumanos como Mihail Gheorghiu-Bujor, Cristian Racovski, Dimitrie Marinescu y Constantin Vasilescu. En 1911, Frimu se reunió con Lenin en Rusia, y durante la Primera Guerra Mundial fue el delegado de la III Conferencia Internacionalista contra la Guerra, celebrada en septiembre de 1917 en Estocolmo.
Tras el final de la Guerra, la enorme pobreza y las dramáticas condiciones de los trabajadores rumanos hacen que la influencia de la Revolución de Octubre se extienda por Rumanía. Un artículo publicado por el comunista Cristian Racovski en „România Muncitoare” condena el imperialismo rumano, afirmando que „la conquista de Basarabia y de Transilvania debe ser vengada por nosotros" (las dos regiones habían sido anexionadas a Rumanía como consecuencia del apoyo rumano a las potencias occidentales, Basarabia o República Moldova, invadida por las tropas rumanas aprovechando la Guerra Civil Rusa, tras la Revolución, y Transilvania desgajada del Imperio Austrohúngaro). Tras las declaraciones, se desencadenaron muchas manifestaciones proletarias por todo el país, en las cuales, además de las reivindicaciones salariales y las exigencias de mejora de las condiciones de trabajo, se pedían cambios políticos, como el final de la monarquía y acabar con las políticas de la clase burguesa-latifundista
El 13 de diciembre de 1918, tuvo lugar en Bucarest una de las mayores manifestaciones proletarias en la historia de Rumanía, organizada por los líderes socialistas del país, como Cristian Racovski, los tipógrafos Iancu Luchwig y Sami Steinberg, el zapatero Marcus Iancu, el corrector Marcel Blumenfeld, y otros como Ilie Moscovici, Gheorghe Cristescu (primer lider del Partido Comunista Rumano tras su creacion en 1921) y, por supuesto, I.C. Frimu.  
Mitín en el entierro de Ion C. Frimu
Aquel día, los trabajadores de las tipografías de la capital abandonaron su puesto de trabajo, dirigiéndose hacia el Ministerio de Industria y Comercio, acompañando a la delegación que debía presentar sus reclamaciones. Con los tipógrafos se solidarizaron los trabajadores de fábricas y talleres de la ciudad. Los manifestantes gritaban en su protesta lemas como "!Abajo el ejército!", "!Contra la explotación, por la emancipación!", "!Fuera el Rey!", o "!Viva la República!".

El reciente triunfo de la Revolución Soviética en la vecina Rusia había provocado que la clase dominante comenzará a temblar de miedo por si la situación se repetía en Rumanía. No hay que olvidar que la Revolución había prendido también entre parte de las tropas rumanas, como señalaba el periódico austriaco Deutsche Volksblatt, cuando describía el ambiente de descontento existente entre las tropas tras el final de la guerra:

"Los ejércitos rumano y checo se caracterizan por la ausencia de disciplina, las ideas bolcheviques se están extendiendo, el ejemplo más evidente es que el movimiento de campesinos y trabajadores de Basarabia se ha vuelto contra el gobierno rumano" (citado por Alan Woods).

También se había creado un soviet en Sulina, en la desembocadura del Danubio, tras la sublevación de la marinería rumana.

Así que, en el momento en el que las columnas de trabajadores llegaron a la Plaza del Teatro Nacional de Bucarest, fueron detenidas por el IX Regimiento de Cazadores de Monte, por fuerzas policiales y la Gendarmeria. Sin esperar demasiado, y tras recibir las órdenes del temeroso gobierno, que intuia que el triunfo de la protesta podria extenderse por el pais y provocar una revolución, como había sucedido en la vecina Hungria, en la llamada Revolución de los Consejos, los represores abrieron fuego contra los obreros desarmados.

Más de 100 trabajadores fueron asesinados, y los heridos multiplicaban esta cifra. La matanza perpetrada por los criminales del gobierno rumano, miembros de la sanguinaria burguesia, hizo que importantes personajes de la vida cultural condenaran con crudeza a los criminales que ordenaron la matanza: Ion Slavici, Nicolae Tonitza, N.D. Cocea o Gala Galaction, entre otros.

Fueron arrestados cientos de manifestantes, miembros de los sindicatos y del Partido Socialista, siendo la mayoría torturados e incluso mutilados en los calabozos de la policia o en los cuarteles del ejercito. Uno de ellos fue Ion C. Frimu.

El político Ion Gh. Duca, miembro del gobierno, reconoció que la policía "arrestó a todos los líderes del movimiento y los maltrató tan crudamente que uno de los socialistas, Frimu, murió pocos dias después como consecuencia de las heridas".
Grabado de Nicolae Tonitza sobre la matanza del 
13 de diciembre de 1918

El Ministro de Interior, George G. Mârzescu, justificó la orden de disparar a matar afirmando que los huelguistas eran "agentes bolcheviques". Las acusaciones contra los detenidos fueron, principalmente, de un delito "contra la seguridad del estado", "complot contra el estado", "llamada a la rebelión" y "ofensas a S.M. el rey".

Maiorul V. D. Chiru, comisario real, subrayó en su informe sobre la huelga del 13 de diciembre que pretendía "desencadenar una revolución bolchevique en Rumania, siendo la protesta de los tipógrafos solo la excusa de los comunistas". Un manifiesto "descubierto" en el Club Socialista demostraba y describía, según las autoridades, el plan revolucionario:

"!La Revolución ya no puede ser detenida. Bata el sonido de una sirena, un grito !A las armas! Y cientos de miles de trabajadores van a tomar las calles, harán de las carrozas y los tranvías barricadas, se harán dueños de los cañones y las metralletas, de las pistolas y de las granadas, ocuparán los ministerios, las comisarias, las oficinas postales, los telégrafos, las estaciones, los cuarteles y, finalmente, conquistaran el poder del estado!"

I. C. Frimu, apaleado y torturado con especial dureza, por su prestigio e influencia sobre la clase obrera rumana fallecería en la cárcel de Vacaresti el 6 de febrero de 1919, por las consecuencias de las heridas provocadas por la represión y la tortura policial. Miles de trabajadores acudieron a su entierro, pidiendo en un grito unánime el castigo a sus asesinos.

Frimu ha pasado a la historia, especialmente tras el triunfo de la clase obrera rumana en la Segunda Guerra Mundial y la proclamación popular de la República Popular en 1948, como el líder que organizaría a los trabajadores rumanos y los dirigiría en la huelga que hizo temblar a la tiránica oligarquía rumana, que se lo hizo encima pensando que iba a estallar una Revolución en Rumanía que pondría fin a sus privilegios y devolvería a sus productores la riqueza que les había robado durante siglos.

Tras la proclamación por los trabajadores rumanos de la República Popular Rumana, en 1948, hasta el final de la República Socialista de Rumania, con el golpe de estado de diciembre de 1989 que restauraría la barbarie capitalista y los gobiernos reaccionarios de la oligarquía parásita, Ion Frimu fue considerado un héroe de la clase trabajadora, y su tumba conservada, desde su construcción en 1963,  en el Monumento de los héroes de la lucha por la libertad del pueblo y por la patria Socialista, ubicado en el Parque Carol (antes del golpe de diciembre 1989, Parque de la Libertad) de la capital. 

jueves, 7 de diciembre de 2017

Muere Mihai I, el último superviviente de los jefes de estado del eje fascista de la Segunda Guerra Mundial

Imagini pentru mihai I y antonescu
Mihai I y el Mariscal Antonescu
Mihai Hohenzollern-Sigmaringen, fue rey de Rumania hasta el 31 de diciembre de 1947, cuando se proclama la República Popular Rumana tras la derrota del fascismo capitalista en la Segunda Guerra Mundial. Reinó con el nombre de Mihai I, pero desde entonces vivió en el exilio, regresando a Rumania solo después del final de la Rumania comunista, tras lo que el gobierno rumano, esta vez en manos de la clase capitalista de nuevo, le regaló los antiguos palacios que habían pasado durante la época socialista a manos del pueblo.

El pasado 5 de diciembre murió en su residencia privada de Suiza, lugar donde vivió gran parte de su vida; tanto que, como suele pasar con los reyes, ni siquiera hablaba bien la lengua del pueblo sobre el cual pretendía reinar. De hecho, sus antecesores en la corona rumana, Carol I y Fernando I, no hablaban más que su lengua materna. el alemán (y si acaso, la lengua imperialista de entonces, el francés).

Tenía 96 años, y jamás pagó haber sido uno de los jefes de estado que no tuvieron escrúpulos de entregar a su pueblo a las garras del fascismo, convirtiéndose Rumania bajo su reinado en un sumiso servidor del nacionalsocialismo alemán. De hecho, con Mihai I muere el último líder fascista de la Segunda Guerra Mundial que seguia vivo. Lamentablemente, jamás fue juzgado por ello, muriendo en la cama, como también sucediera con el español General Franco, también títere nazi que luego pudo sobrevivir en el poder gracias al apoyo de los herederos del III Reich, EE.UU.
Imagini pentru Mihai I y Hitler
Carol II de Rumania y Hitler, en Alemania. Mihai en segunda fila.

Sin embargo, en un ejemplar acto de oportunismo, Mihai I, cuando el Ejército Rojo estaba a las puertas de la frontera rumana en su avance imparable hacia Bucarest (ciudad a la que llegarían una semana después), el rey decidió plegarse a la resistencia comunista local y pactar la rendición ante la URSS, ordenando al ejército volver las armas contra la Alemania Nazi, mandando detener a su primer ministro, el fascista Ion Antonescu. Se trataba de un último esfuerzo por mantenerse como parásito del pueblo rumano, que duró apenas 3 años más, hasta que el Partido de los Trabajadores forzó su abdicación y exilio (convenciéndole, por otra parte, con un montón de dinero y una enorme colección de obras de arte, además de una pensión por parte de Moscú durante unos años, lo que le permitió seguir viviendo "como un rey"; nunca mejor dicho, hasta su regreso a Rumania).

Así contaba el ABC el comunicado del gobierno rumano comunista anunciando el final de la monarquía el 31 de diciembre de 1947:

 "El pueblo rumano, liberado en 1944 del yugo de los conquistadores fascistas y de sus criados, ha tomado en sus manos su destino. Dirigido por una consciente y resuelta clase obrera aliada a un campesinado industrioso, el pueblo rumano ha rechazado el régimen de los boyardos -las antiguas familias terratenientes-, ha castigado a los traidores de los intereses del pueblo y ha eliminado de la Administración del Estado a todos aquellos que protegían los intereses de sus esclavizadores. El pueblo rumano ha logrado instaurar un régimen democrático. La Monarquía representa un obstáculo en el camino del desarrollo de nuestro Estado hacia un régimen de democracia popular que garantice a los trabajadores de nuestra nación buenas condiciones materiales. así como la independencia y la soberanía del Estado rumano. La abolición de la Monarquía ha abierto a nuestra democracia popular magnificas perspectivas !Ciudadanos, trabajadores, campesinos, intelectuales, soldados y oficiales: Elevemos a nuevas alturas nuestro nivel de vida en nuestro Estado: la República Popular Rumana, la patria de todos los que en nuestras aldeas y en nuestras ciudades se entregan al trabajo manual o intelectual!"

Mihai I no fue el único fascista de su familia. Ya su padre coqueteó con los legionarios de la Guardia de Hierro y con el nacionalsocialismo alemán. aunque es Mihai quien tiene el dudoso honor de ser el creador del que él mismo denominó en un decreto real como "estado nacional legionario"

El patriarca Miron Cristea en la sede del gobierno y altos cargos militares
rumanos, el 1 de enero de 1939
Rumanía había tenido antes un primer ministro que fue a la vez patriarca (máxima jerarquía de la Iglesia Ortodoxa Rumana):  Miron Cristea . Su mandato duró 1 año, desde el 1 de febrero de 1938 al 6 de marzo del 39, compartiendo Rumania esta situación con la Eslovaquia Fascista, dirigida por entonces, y a lo largo de toda la SGM, por el antisemita y sacerdote católico Jozef Tiso. El "buen cristiano" (ya se sabe lo que dice el refrán, "haz lo que diga el cura, no lo que haga") superviso la deportación de judíos a los campos de exterminio nazis e introdujo una dura legislación contra hebreos, comunistas y minorías étnicas.

Lo mismo que el sanguinario padre Tiso, que fue ahorcado tras la liberación del país por el Ejército Rojo, el patriarca rumano, Miron Cristea, como jefe de gobierno del rey Carol II, llevó a cabo un depuración de la población judía, con una ley que obligaba a los ciudadanos rumanos de esa etnia a demostrar su derecho a ser rumanos, algo que no se le exigió al resto. De los 617.396 judíos que había censados entonces, 392.172 (63,50%) mantuvieron su situación, pero  225.222 (36,50%) perdieron sus derechos ciudadanos, y fueron considerados extranjeros.

Esta fue una de la serie de medidas de purificación étnica. En 1938 la revista Times ofreció una muestra del pensamiento fascista del patriarca: "La responsabilidad de un cristiano es la de amarse a sí mismo, antes de cualquier otra cosa, y asegurarse de que sus necesidades están satisfechas. Entonces es cuando puede ayudar a los semejantes ¿Por qué no escapamos de estos parásitos que chupan la sangre a los rumanos ortodoxos? Es un deber santo reaccionar contra ellos".

Mihai I, Hitler, Mussolini y Antonescu,  saludados con el brazo extendido en Bucarest
Miron Cristea sería el primero de los ministros de la dictadura real de corte fascista iniciada por el rey Carol II, padre de Mihai, en enero de 1938. Tras su muerte el 5 de marzo de 1939 sería sucedido por Armand Calinescu (que ya había pasado a la historia en  las huelgas del año 1933 por la matanza de obreros desarmados en los talleres ferroviarios de Grivita). El rey Carol se sentiría amenazado por la recién creada Guardia de Hierro, también de corte fascista, y crearía su propia Guardia Patriótica. El enfrentamiento entre los dos grupos fascistas haría que el rey ordenara el asesinato del líder de los legionarios, Codreanu, para asentar su dictadura real.

Tras la abdicación de Carol en septiembre de 1940, tras la imposición por parte de Alemania de la cesión de parte de Transilvania a Hungria y del Cuadrilatero a Bulgaria, y de la Union Soviética de la devolución de República Moldova, su hijo Mihai I sube al trono. Pero lejos de cambiar la política profascista de su padre, la continua y la asienta, nombra, casi como primera decisión, que sale publicada en el Monitor de Rumanía del 14 de septiembre de 1940, la creación del que llamará "Estado Legionario", a imitación del nazismo alemán, del fascismo italiano o del franquismo español:

DECRETO REAL

MIHAI I
Imagine similară
Horia Sima, líder legionario, IonAntonescu, jefe del gobierno fascista,
Rey Mihai y los representantes nazis en Bucarest
Por la gracia de Diós y la voluntad nacional 
Rey de Rumanía
Decreto:

1. El Estado Rumano se transforma en Estado Nacional Legionario

2. El Movimiento Legionario es el único movimiento reconocido en el nuevo estado, teniendo como objetivo el desarrollo moral y material del pueblo rumano.

3. El señor General Ion Antonescu es el conductor del Estado Legionario y jefe del Régimen Legionario.

4. El señor Horia Sima es el conductor del Movimiento Legionario.

5. Comenzando desde la fecha de este Alto Decreto, cualquier lucha entre hermanos llega a su fin.

Dado en Bucarest, 14 de septiembre de 1940

MIHAI I
Jefe del Estado Rumano
y
Presidente del Consejo de Ministros, el
general Ion Antonescu


Bajo las órdenes del que era jefe del ejército rumano, las tropas de Rumania atacarían la Unión Soviética bajo las órdenes de Hitler, en la conocida como Operación Barbarroja, el 22 de junio de 1941, provocando matanzas allá por donde pasaban (es conocido el genocidio de Odessa del invierno de 1941-42, donde más de 100.000 judíos y antifascistas. fueron fusilados o quemados vivos), sufriendo el 2 de febrero de 1943 una cruel derrota en Stalingrado, desde la cual el Ejército Rojo, nutrido con patriotas rumanos antifascistas, no dejaría de hacerlos correr hasta la misma frontera de su país, momento en el cual, el rey fascista, viéndole las orejas al lobo, intentó salvar su situación poniéndose en manos de los comunistas rumanos, manteniendo su puesto hasta su abdicación. Quizás por eso, por su última jugada desesperada de agosto de 1944 haya podido escapar sin ser juzgado por sus crímenes.

Tampoco podemos olvidar otros crímenes cometidos por su gobierno, como el conocido como progromo de Iasi entre el 27 de junio y el 7 de julio de 1941, donde fueron asesinados o deportados miles de judíos y antifascistas por parte del ejército rumano.

Merece la pena recordar, para terminar, la abdicación de Mihai I del 30 de diciembre de 1947. Dias despues, tuvo lugar la historica Gran Asamblea Nacional, presidida por el escritor comunista Mihai Sadoveanu, que proclamó la Republica Popular Rumana, el 2 de enero de 1948, liberándose Rumania de la lacra de los reyes: 
9 de mayo de 1945, celebración de la victoria. Retratos de Mihai I
y Stalin en Bucarest


"En la vida del pueblo rumano se han producido en los últimos años profundos cambios politicos, economicos y sociales, que han creado nuevas relaciones entre las principales formas de vida del estado.

Estas nuevas relaciones no corresponden ya con las condiciones establecidas por el pacto fundamental -Constitucion del pais- y exigen que se produzcan importantes cambios.

Frente a esta situación, en pleno entendimiento de la situación del pais y con la responsabilidad que me corresponde, considero que la institución monarquica no tiene sentido en las condiciones de vida actuales de nuestro estado, representando ella un obstaculo seria en el camino del desarrollo de Rumania.

En consecuencia, y con plena consciencia de la importancia del acto que hago en interes del pueblo rumano, ABDICO, por mi y por mis sucesores en el trono, renunciando a todas las prerrogativas que me corresponden y he ejercitado como Rey de Rumania.

Dejo al pueblo rumano la libertad de elegir una nueva forma de estado.

En Bucarest, hoy 30 de diciembre de 1947
"


lunes, 20 de noviembre de 2017

El Tio Sam ronda a Franco (chiste gráfico de la República Popular Rumana)

La Segunda Guerra Mundial había terminado con la victoria del Ejército Rojo ante el fascismo. Las
La bandera norteamericana formada por cañones, en vez de
barras, y dolares, en lugar de estrellas. Otra ilustración de los
dibujantes rumanos de Urzica en la República Popular Rumana.
potencias capitalistas estaban preocupadas ante la enorme potencia militar y económica soviética y temían que los trabajadores europeos imitaran a sus camaradas de la URSS y rompieran sus cadenas con la clase que los explotaba, echando del poder a la burguesía.

En aquel contexto, Estados Unidos no dudó en recoger el testigo del nazismo para continuar su lucha contra el comunismo, ideando el conocido Plan Marshall, mediante el cual se prestarían ingentes cantidades de dinero a los paises europeos occidentales a cambio del control de la economía y de la entrada de capital norteamericano en los paises "ayudados", donde se impuso poco a poco la hegemonia cultural, politica y economica norteamericana.

Igualmente, tras el final de la guerra, Estados Unidos empezó a apoyar abiertamente al régimen fascista del General Franco en España, aunque en realidad las grandes corporaciones norteamericanas ya lo habían hecho desde el comienzo de la Guerra Civil en 1936, como también habían apoyado económicamente al Partido Nacionalsocialista alemán o a Mussolini. La poderosa apisonadora del Ejército Rojo y la demostración de que la cohesión de los trabajadores soviéticos con el sistema era casi absoluta, convirtiendo a la URSS en un modelo de enorme atracción para los partidos comunistas de posguerra y los trabajadores europeos empobrecidos, llevaron a que Washington empezara a considerar al genocida español como un aliado, y a la oposición antifascista española como una amenaza para sus intereses.

Por ello, Francisco Franco se iría convirtiendo en un aliado de Estados Unidos en su lucha contra la Unión Soviética y la clase obrera mundial y para someter a Europa Occidental bajo su imperio. En 1950, los coqueteos entre ambas tiranías estaban empezando. En este marco,la Revista Urzica, revista satírico-política de la República Popular Rumana, publica en su número del 25 de mayo de 1950, el siguiente chiste gráfico. En él representa al pretendiente Tio Sam intentando comprar los favores de la deseada España, en manos del criminal sanguinario Francisco Franco, convertido ya tras la derrota de los que fueron sus mecenas y amos, Hitler y Mussolini, en un desesperado buscador de protector.

El Tio Sam está representado por un solícito y cortés galán cuya guitarra tiene por caja un enorme símbolo del dolar (con el que EE.UU. había comprado ya la voluntad de media Europa), mientras que el terrorista Franco tontea con él, con su abanico y su peineta, deseando entregarse a cambio de un puñado de dólares (todos sabemos que los burgueses no tienen patria, por mucha bandera que enarbolen cuando les interesa) y de, sobre todo, un protector que le mantenga en el poder para pesar del pueblo español. Su perverso romance duraría más casi tres décadas.

La viñeta del ilustrador rumano de Urzica, que firma como Leru, en la que se representa al Tio Sam y a Franco pelando la pava, está acompañada del siguiente texto:

Sam: ¿Te gusta esta melodía? !Te la dedico!
Franco: Preferiría que me dediques el instrumento

jueves, 16 de noviembre de 2017

El 75% de los supuestos "disidentes" detenidos por el comunismo eran legionarios fascistas (según la Academia Rumana)

Otro de los habituales mitos vendidos por los medios de propaganda desde la reinstauración de la dictadura del capital tras el golpe de estado de diciembre de 1989 es que las autoridades comunistas llevaron a cabo una campaña constante de represión contra "inocentes" por el mero hecho de no ser comunistas o no aceptar el nuevo sistema.

Imagini pentru masacru abator bucuresti
Progrom del Matadero de Bucarest, ejecutada por legionarios fascistas rumanos
en 1941
Según ellos, las cárceles estaban llenas de "presos políticos" que no tenían que ver con "política" y que no habían hecho nada para merecer tal suerte.

Sin embargo, la propia Academia Rumana, máxima institución cultural del país, lo desmiente involuntariamente en un informe  (publicado por Activenews.ro) sobre el Movimiento Legionario, el movimiento paramilitar fascista creado por Corneliu Codreanu en 1927, teniendo como modelo a las SA nazis, a los falangistas españoles y a los Camisas Negras italianos, con el objetivo de, mediante el terrorismo, evitar la emancipación de la clase obrera y, envueltos en un fanático y falso espíritu religioso, conseguir de paso la pureza racial de la "raza" rumana (eso sí, como súbditos y al servicio de la raza aria superior alemana).

La Academia, al servicio hoy de los que mandan en la Rumania actual, es decir, el 1% de mafiosos que concentran en sus manos la riqueza producida por los trabajadores (minoria que, por otro lado, está supeditada a las multinacionales de las potencias capitalistas como Estados Unidos, Alemania o Rusia), ha desvelado en sus investigaciones que la "cruenta" represión contra "inocentes" es otra farsa más de los vendedores de humo que intentan hacer tragar sin masticar los desastres provocados por el capitalismo al pueblo rumano mediante la falsificación del pasado.

La intención de la Academia es, no obstante, no acusar a los disidentes, sino "limpiar la imagen" del Movimiento Legionario, también conocido como Guardia de Hierro, al que ha absuelto en el informe citado de la culpa de ser fascistas (obviando, por supuesto, las travesuras de los jóvenes legionarios de asesinar a políticos y escritores antifascistas, o de llevar a cabo progromos contra judios, como la matanza de cientos de ellos en un matadero de Bucarest, donde los asesinos colgaron los cuerpos de los ganchos y los mutilaron.

Horia Sima, el sucesor de Codreanu, fue vicepresidente del gobierno del Mariscal Antonescu en 1940, creándose, a instancias de Hitler, el Estado Nacional Legionario, bajo el reinado de Carlos II, aunque como pasara con José Antonio en España, o las SA en Alemania, el movimiento se convirtió en incómodo para fuhrer, caudillo y duce y el propio Antonescu lo desarticuló. Horia Sima, por cierto, huyó a España tras la proclamación de la R.P.R en 1948, donde colaboró con la dictadura franquista y publicó varios libros. Moriría en Madrid en 1993.

En fin que, con la intención de limpiar la ingente sangre que derramaron del recuerdo de los legionarios, la Academia Rumana concluyó en el informe citado que los legionarios no eran fascistas, entre otras razones, porque considerarlos como tal haría que el 75% de los detenidos por el comunismo entre 1945-1964 tuvieran que ser considerados también como fascistas, en vez de como "pobres inocentes" que no merecían estar en las cárceles o ser deportados, tal y como bombardea cada día la propaganda mediática de las corporaciones capitalistas.

Y es que, como demuestra la propia Academia en su informe, así fueron realmente las cosas: tras la proclamación popular de la nueva república comunista en Rumania, los legionarios y demás terroristas no se quedaron quietos en casa aceptando su derrota en la Segunda Guerra Mundial o poniéndose a trabajar para ganarse el pan como los trabajadores (¿y perder sus privilegios de clase?), sino que muchos de ellos se organizaron para seguir cometiendo actos de sabotaje, atentados terroristas y otro tipo de crímenes. Es decir, para la Academia Rumana, representante de la nueva cultura al servicio de los más fuertes (o más ricos) de la Rumania capitalistas (es decir, de los más ricos, o los más fuertes), los legionarios, a pesar de sus progromos, sus asesinatos políticos o de ir por las calles a imitación de las Camisas Negras, Falange Española o SA nazis apaleando y disparando a diestro y siniestro contra la clase trabajadora, no eran fascistas, sino, adecuándose la institución a los nuevos tiempos y a los intereses de sus amos y financiadores, "luchadores por la libertad", y, por consiguiente, eso, „luchadores por la libertad”, es como hay que considerar a la mayoría de los disidentes anticomunistas detenidos por las autoridades comunistas (el 75%), pero no precisamente como "inocentes" perseguidos sin venir a cuento: se trataba de legionarios que ponian bombas, boicoteaban fábricas, asesinaban a milicianos o trabajadores, en nombre de "la libertad" (de mercado, claro). Unos "luchadores por la libertad", por cierto, que se hacían entre ellos el saludo fascista, estaban financiados por Hitler y Mussolini, y actuaban como un calco de los matones de la SA, Falange o Camisas Negras (es decir, como fascistas).

Horia Sima y sus criminales haciendo el saludo fascista (aunque 
"sin serlo", según la Academia Rumana).
Por cierto que, por otro lado, el periodista Virgil Lazăr publicó un artículo en 2011, en el diario Romania Libera, con título "Cómo reclutó la CIA a los legionarios rumanos", en el que se desvela, en base a las investigaciones del profesor Gheorghe Gorun, „La colaboración del Movimiento Legionario con la CIA y la OTAN", o de "La historia del Movimiento Legionario", del historiador Ilariun Tiu, como la OTAN afiliaba a legionarios rumanos del movimiento para lanzarlos en paracaidas en el territorio rumano y realizar actos de terrorismo y sabotaje, todo ello coordinado por el Servicio de Información proamericano del Movimiento Legionario. Se ve, pues que la famosa disidencia "inocente" no era tal cosa, sino que los legionarios (recordemos, el 75% de los disidentes detenidos o represaliados), no se limitaban a llorar por las esquinas, sino que se organizaron para seguir evitando como fuera, motivo por el que, a propósito, el movimiento se creo en los años 20, la organización de los trabajadores, que estos tomaran el poder y que, en tal caso, el estado creado por ellos funcionara.

También es conocido que bajo presión de Estados Unidos y de otros servicios secretos, como los franceses o ingleses, el Tribunal de Nuremberg absolvió a la Guardia de Hierro de la acusación de fascismo, con el objetivo, precisamente, de, en primer lugar, poder utilizar a estos para sus objetivos de zancadillear como fuera a los paises socialistas del este de Europa, en este caso, a Rumania, en el marco de la Guerra Fria que ya tenían diseñada para continuar la guerra contra la Unión Soviética y los paises liberados por el Ejército Rojo y los trabajadores, y, en segundo lugar, para evitar que los paises socialistas pudieran acusar y condenar, bajo el paraguas del Tribunal Internacional, a la mayoría de los disidentes (en el caso rumano, el 73% según la Academia), como fascistas.

En resumen, la propia Academia desmonta otro mito anticomunista impuesto como verdad indubitable a golpe de talonario y publicidad en la Rumania heredera de aquella en la que los Legionarios iban por las calles de las ciudades del país golpeando, matando e imponiendo el terror:

En primer lugar, los disidentes que los comunistas detenían, deportaban y condenaban aparentemente de forma injusta no eran apolíticos o personas que no cometieron delitos, sino que eran, en su mayoría (73%) legionarios, es decir, organizados en grupos para boicotear, atentar o asesinar a los trabajadores rumanos y envitar, como fuera, que construyeran el Socialismo en Rumania (es decir, fascistas de libro, aunque el régimen actual, heredero del fascismo pero con toneladas de maquillaje democrático, los etiquete como "luchadores por la libertad"). Para la Academia, pues, hacer progromos a judios, recorrer las calles apaleando, destrozando tiendas de judios o de antifascistas y asesinando al que se pasaba de la raya, no es, ser fascista, sino "luchar por la libertad"

Y, por último, que curiosamente la Academia piensa igual que los servicios secretos norteamericanos, franceses o ingleses, que por cierto también consideraban intencionadamente que los legionarios no eran fascistas, para bien de Horia Sima, su líder, que vivió a costa del presupuesto público español (es decir, de los trabajadores españoles) a la sombra de otro gran asesino sanguinario, Francisco Franco, y para bien también de la CIA, que pudo pescar en aguas revueltas para continuar la guerra contra la Unión Soviética  (aunque „fría”) en el frente de la República Popular Rumana (1948-1965), y luego también contra a la República Socialista de Rumania (1965-1989) usando a los herederos de Hitler y Codreanu. Algo, lo anterior, que, en definitiva, y haciendo honor a la habitual y oportunista práctica política de que las instituciones del estado, en todos los ámbitos, repiten y defienden la ideología del vencedor, demuestra quien manda realmente hoy en Rumania, los vencedores de la Guerra Fria, que no fue más que la continuación de la guerra fascista contra el Socialismo, conocida habitualmente como Segunda Guerra Mundial: es decir, las grandes corporaciones capitalistas norteamericanas, de la Unión Europea (es decir, principalmente alemanas, francesas e inglesas) y, tambíen, lamentablemente, después de la caída de la URSS en 1991 y de que una minoria mafiosa idéntica a la minoría mafiosa que controla la riqueza en otros paises capitalistas occidentales acaparara la riqueza y el poder en el antiguo estado de los trabajadores soviéticos, alguna que otra de Rusia.

martes, 7 de noviembre de 2017

!A los ciudadanos de Rusia! Comité Militar Revolucionario

El 25 de octubre de 1917 del calendario ruso, 7 de noviembre en el calendario occidental, los trabajadores soviéticos tomaban el poder y lo ponían en manos de los soviets. El Comité Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado, integrado por los camaradas Sverdlov, Stalin, Bubnov, Utritski y Dzerzhinski, hacía la siguiente proclamación: 


                               !Viva la Revolución de los Obreros, Soldados y Campesinos! 
                     !Hace 100 años fue solo el principio! !La lucha de la clase obrera continúa!
                                    !Nos quedan muchos palacios de invierno por asaltar!
                        !Viva la lucha de la clase trabajadora por un mundo sin explotación!

100 años de la Revolución Soviética: la clase trabajadora toma el poder

"Lo fundamental es encontrar la vía práctica que brinde al proletariado el medio para tomar el poder" (Lenin, Primer Congreso de la Internacional Comunista, marzo de 1919).

 "Por primera vez en el mundo, el poder del Estado ha sido organizado en Rusia de manera que únicamente los obreros y los campesinos trabajadores, excluidos los explotadores, constituyen los Soviets, organizaciones de masas a las que se transfiere todo el poder público" (Lenin, Discurso ¿Qué es el Poder Soviético?, marzo de 1919).



domingo, 5 de noviembre de 2017

100 Años de la Revolución Soviética: Cantata Op.74 Octubre, Sergi Prokofiev

En diez movimientos, la Op. 74 del compositor comunista soviético Sergei Prokofiev homenajea, poniéndola música, a la Revolución Bolchevique de la que se cumplen ahora 100 años, desde la toma del Palacio de Invierno hasta la primera Constitución de la Rusia Bolchevique, en julio de 1918.

Textos de Marx y de Lenin, sirenas de fábrica, una potente orquesta sinfónica, ametralladoras, dos coros majestuosos, acordeones, una banda de música popular e incluso Stalin prometiendo lealtad a los principios socialistas tras la muerte de Lenin, forman parte de la extraordinaria obra de Prokofiev, compuesta entre los años 1936 y 1937.

Prokofiev, al que la burguesía intentó hacer pasar como disidente por haber vivido en Europa y Estados Unidos durante dos décadas, decidió regresar a la Unión Soviética y fijar allí su residencia definitiva en 1936, con motivo del XX Aniversario de la Revolución, a la que ofrece una de sus obras más extraordinarias por su calidad musical y su contenido ideológico.

Del año 1943 al 1951 recibe ni más ni menos que seis veces el Premio Stalin y el año 1947 es distinguido con el galardón de Artista del Pueblo.

Ejemplos anteriores de este tipo de cantata patriótica incluyen la Brigada de Choque del Proletariado Mundial (1931-32) de Alexander Kerin y Para el Proletariado y la Sinfonía Agrícola (1923) de Alexander Kastalsky .

La Op.74 o Cantanta por los XX Años de la Revolución de Octubre, de Sergei Prokofiev, está dividia en diez movimientos, que son los siguientes:

[00:11] -- 1. Introducción
[02:30] -- 2. Los filósofos 
[04:43] -- 3. Interludio 
[05:53] -- 4. Cerrando filas 
[08:04] -- 5. Interludio 
[09:17] -- 6. Revolución
[18:18] -- 7. Victoria
[23:02] -- 8. Compromiso 
[28:48] -- 9. Sinfonía 
[34:40] -- 10. La Constitución

La paleta de sonido de la música combinaba, en su versión original, una orquesta completa con la escritura coral típicamente rusa, los instrumentos populares y los sonidos de la marcha, los disparos y las sirenas.

La siguiente interpretación, con subtítulos en inglés, es de la London Symphony Orchestra, dirigida por Valery Gergiev, en the Barbical Hall el día 14 de junio de 2007.

Consideramos que una obra tan extraordinario ha de servir también para celebrar en 2017 el Centenario de aquel grandioso acontecimiento que cambió la historia y provocó que los obreros y explotados de todo el mundo tuvieran conciencia de que podían debían tomar el poder, única manera posible hacia la emancipación y de iniciar el camino para  acabar con toda explotación.

!Viva la Revolución de Octubre!
!La clase trabajadora puede y debe tomar el poder!
!Socialismo o Barbarie!

viernes, 3 de noviembre de 2017

Rumanos en la Revolución de Octubre

"!Abajo con el servilismo económico y político! !Abajo con la democracia falsa e hipócrita! !Abajo con la guerra entre los pueblos, viva la lucha de clases! !Viva la organización, la valentía, la voluntad del proletariado de Rumania!"

Ahora manda el pueblo, Y. Reiner
Estas palabras fueron escritas por un grupo de comunistas rumanos (entonces miembros del Partido Socialdemocrata de Rumania) en 1917, saludando el triunfo de la Revolución Soviética.

Aunque el catecismo anticomunista impuesto tras el golpe de estado de diciembre de 1989 ordene repetir que el comunismo rumano no tenía apenas fuerza antes de la Segunda Guerra Mundial, y que fue importado por el Ejército Rojo, la realidad es que el triunfo de la Revolución Soviética no solo fue celebrado en Rumania por los trabajadores, sino que incluso muchos de ellos participaron en ella, luchando en la mismísima Rusia por abrir el camino hacia la emancipación a la clase obrera mundial.

La Revolución Soviética fue, sin duda, el acontecimiento mas trascendente del siglo XX, que afectó no solamente al pueblo ruso y al de las futuras repúblicas soviéticas y socialistas, sino a todos los pueblos (de hecho, la conquista de la mayoría de los derechos sociales de los trabajadores en toda Europa fue consecuencia de su triunfo en la URSS, y la caída de esta hace dos décadas significó el inicio de la actual ofensiva brutal de la clase capitalista para recortarlos).

Aunque se intente convertir en una cuestión local, para acolchar su trascendencia e importancia por parte de aquellos que usan el nacionalismo como forma de control de los pueblos y de los trabajadores, con el objetivo de  hacerles olvidar que sus intereses son los mismos independientemente de las fronteras donde estén encerrados, en el triunfo de la Revolución Bolchevique no solo participaron ciudadanos rusos. Muy al contrario,  la realidad es que formaron parte de ella obreros de todo el mundo, también, por supuesto, rumanos, y que fue una verdadera revolución internacional,  iniciada en Rusia pero que llenó de ilusión a la clase obrera mundial y tuvo una enorme repercusión internacional.

Como sucedió también a lo largo de todo el mundo, el triunfo de la Revolucion Sovietica de 1917 fue saludado con ilusión por los entonces autodenominados socialdemócratas rumanos, que luego fundarían, en 1921, el Partido Comunista Rumano (PCR). Los miembros del Partido Socialdemócrata participaron y apoyaron por todos los medios el desarrollo y profundización de la victoria del pueblo trabajador soviético, tanto dando a conocer el triunfo de la clase obrera rusa entre los trabajadores rumanos, como viajando a Rusia a combatir por el Socialismo.

Muestra de ellos, son algunos informes del Partido Bolchevique con respecto a las actividades revolucionarias de los comunistas rumanos,  durante y después de la Revolución Soviética, que demuestran como el proletariado rumano puso su granito de arena para la liberación de la clase obrera en Rusia y mundial.

A continuación hemos traducido algunos de estos documentos:

1- Lista de miembros de los Grupos comunistas rumanos de Moscú en 1918 

"Partido Comunista Ruso (de los bolcheviques)
Federación de Grupos extranjeros
14 de octubre 1918, Nr. 176
Moscú, Piaţa Soveţkaia nr. 5
Hotel Dresde“, cam. 301—302

Lista de los miembros de los diferentes grupos que forman parte de la Federación de Grupos Extranjeros del Partido Comunista Bolchevique en toda Rusia. Grupo Rumano:

1. A. Gonlariu
2. Hariton Pescariu
3. Mihail Guiu
4. Romulus Coţoiu
5. Emil Cornescu
6. Al. Henegari
7. E. Bozdog
8. N. Lescuş
9. G. Mogoş
10. G. Colacea
11. Traian Peia
12. T. Ardelean
13. Oct. Opriţa
14. Ioan Tamar
15. V. Todorenciu
16. P. Cherecheanu
17. Z. Jicoreanu
18. N Horga
19. N. Lucaci
20. I. Lazăr"

2-Informe con relación a las actividades del Comité Revolucionario Rumano de Moscú hacia la Federación de Extranjeros del Partido Bolchevique

"Comité Revolucionario Comunista Rumano, Moscú
Plaza Soveţkaia nr. 6, Cam. nr. 103
29 octombrie 1918, Nr. 34

A la Federación de Grupos Extranjeros Comunistas
Moscú

El Comité rumano me ha encargado dar a conocer a la Federación los objetivos y actividades del Comité y pedir la aprobación y el concurso de la Federación.

De acuerdo a nuestras declaraciones en el diario  „Pravda“ a principios de agosto de este año, el Comité Rumano esta formado de antiguos miembros del Colegio Superior para los problemas ruso-rumanos y por miembros del Comité Revolucionario Rumano de Odessa, que representa al Partido Socialista Rumano en Rusia: camaradas Bujor, Nicolau, Popovici y camarada Dic, bajo la presidencia del camarada Rakovski.

El objetivo del Comité es la propaganda oral y escrita entre los rumanos que se encuentran en territorio de las Repúblicas Soviéticas, con la ayuda de un periódico comunista dirigido por el camarada A. Nicolau.

El Comité traduce e imprime textos comunistas  [...]

En el nombre del Comité pedimos se certifique la validez de las delegaciones firmadas por el secretario camarada. A. Nicolau, y confirmadas con el sello del Comité.

El Secretario del Comité, A. Nicolau"

Un grupo de dirigentes del Partido Social Democrata de Rumania, participantes en los acontecimientos
revolucionarios
e Rusia (1917-21), entre los cuales Al. Zalic, Al. Nicolau,  Ec. Arbore, Ţ. Diamandescu, Dic Dicescu
 

3-Informe de Actividades del Grupo Rumano del Partido Comunista (Bolchevique) de Rusia en el mes de octubre de 1918. 

"Agitación

El grupo rumano desarrolla actividades de agitación entre los prisioneros de guerra que se encuentran en Moscú; aparte de esto, al final del mes de septiembre ha enviado dos agitadores a Ural y a la Siberia Oriental para desarrollar la agitación entre los prisioneros de guerra de nacionalidad rumana, agitadores de los cuales aún no se ha recibido un informe actualizado.

Actividad Editorial

El Grupo rumano edita el diario "Liberación Social" del cual en el mes de octubre han aparecido dos números, es decir los números 1 y 2,  con 4000 ejemplares. De estos han sido enviados al frente sur, a la brigada internacional, 4000 ejemplares, y otros 4000 han sido mandados a Siberia por correo propio. Los otros han sido distribuidos entre los prisioneros de guerra en Moscú.

Cursos de Agitación 

El grupo rumano organiza cursos de agitación en Moscú y por eso ha enviado un camarada a Siberia para reclutar asistentes al curso.

Actitud del grupo en relación a la organización del Ejército Rojo

El Grupo rumano desarrolla una gran actividad entre los prisioneros de guerra para que se inscriban como voluntarios en el Ejército Rojo, agitación que ha dado muy buenos resultados.

El miembro del Presidium: I. Oborocea

El Secretario: I. Penţa"

martes, 31 de octubre de 2017

La República Popular de Lugansk dispuesta a reconocer a la República Catalana

Las autoridades de la autoproclamada República Popular de Lugansk (RPL) podrían reconocer la independencia de Cataluña, declaró el representante de la República en los diálogos de Minsk, Vladislav Deinego, en una rueda de prensa, según informa Sputnik News.
Imagini pentru lugansk flag
Bandera de la República Popular de Lugansk

Las provincias orientales de la antigua República Socialista de Ucrania, Donetsk y Lugansk, también se proclamaron repúblicas independientes en respuesta del golpe de Estado ocurrido en Ucrania en febrero de 2014, pero su decisión no fue reconocida por Kiev.

Por supuesto, sería un reconocimiento simbólico, puesto que nadie reconoce a la República de Lugansk como país independiente, aunque la lucha contra el fascismo ucraniano por su parte le ha atraído una gran simpatía internacional, sobre todo entre los comunistas y antifascistas.

En la declaración realizada en Minsk, Vladislav Deinego afirma que, no obstante, y a pesar de que consideran que la lucha fraternal del pueblo catalán contra la dominación española es justa, "Nuestro reconocimiento unilateral de Cataluña independiente no valdrá de nada, máxime si la reconocemos y ella, por su parte, a nosotros no nos reconoce". No obstante, a pesar de ello, Deinego considera que es su deber reconocer la lucha por la autodeterminación de los catalanes, independientemente de lo que ellos hagan con respecto a Lugansk.

El Parlamento de Cataluña aprobó el 27 de octubre por 70 votos a favor, diez en contra y dos abstenciones, la resolución propuesta por los grupos independentistas para proclamar la república catalana e iniciar un proceso constituyente.
Imagini pentru lugansk cataluña

Poco después, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en lo que se considera un golpe de estado contra las libertades de Cataluña, decretó el cese del Gobierno catalán, la disolución de su Parlamento y la convocatoria de elecciones autonómicas como medidas al amparo del artículo 155 de la Constitución, creado por sus redactores como forma de blindar los dictados del franquismo tras la muerte de Franco (entre ellos, aquello de la España Una, Grande y Libre, lema fascista); según Rajoy, sin embargo, su objetivo es "restituir la legalidad", tras la proclamación de la República catalana.

Al día siguiente, el 28 de octubre, a vicepresidenta española Soraya Sáenz de Santamaría asumió las funciones del presidente y el vicepresidente del Gobierno catalán pasando por encima del voto de los catalanes y de su Parlamento soberano.

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