martes, 7 de junio de 2016

El Partido Social-Demócrata gana las elecciones municipales y la alcaldía de Bucarest

El Partido Social-Demócrata (PSD) fue el claro ganador de las elecciones locales celebradas el pasado domingo 5 de junio en Rumania. Nada nuevo pues, en realidad, en todas las elecciones realizadas desde 1989, este partido fue el más votado en todo el territorio, tanto en las elecciones generales como en las locales.



Lo más significativo ha sido, sin embargo, la bajísima participación en los comicios, una nueva
muestra de que los rumanos están cada vez más desencantados con la farsa democrática que les impusieron en 1989. Así, a nivel de todo el país, la participación es de apenas un 48%, mientras en la capital, Bucarest, la única macrociudad de Rumania, con cerca de 2 millones de habitantes, no llegó al 34%.

La nueva victoria del PSD se produce en un contexto de rechazo a la imposición del gobierno de tecnócratas, aparentemente sin ideología partidista, tras la forzada dimisión de Victor Ponta como primer ministro, a pesar de que tenía gran apoyo popular y su gestión era aprobada por la mayoría de los rumanos (el cese tuvo lugar tras el incendio de la discoteca Colectiv, que los medios utilizaron para derribar al gobierno).

Los datos de la Oficina Electoral Central muestran que el Partido Social Demócrata ha obtenido el 37,47% de los votos válidos en las elecciones locales, seguido por el Partido Nacional Liberal, con un 32,98%,. Lejos, les sigue ALDE (alianza liberal-conservadora), con un 6%.

En cuanto a número de alcaldes, el porcentaje es mayor para el PSD, que ha obtenido 1.578 alcaldías, un 49.72% del total, mientras que el PNL se ha hecho con 1.030 (32%). En este caso, el tercero en discordía ha sido el partido de la minoría húngara, Unión Democrática de los Húngaros de Rumania (UDMR), que ha logrado 195 ayuntamientos (6.12%), mientras que ALDE ha conseguido 90 (un 1.88%).

Una de las victorias más llamativas ha tenido lugar en la capital rumana, Bucarest, feudo tradicional de la derecha. En esta ocasión, la candidata socialdemócrata, Gabriela Firea, ha arrasado con un 43.53% de apoyo electoral, seguida por el candidato de un partido a la moda "ciudadanista", que se declara sospechosamente "sin ideología", denominado Unión Salvad Bucarest (USB), que ha irrumpido con éxito en el panorama político rumano (y que, por cierto, anuncia su candidatura como Unión Salvad Rumania para las elecciones parlamentarias del próximo otoño).

Evidentemente, tanto el gobierno actual, formado por "tecnócratas" no elegidos por las urnas, sino por el presidente del país, como el partido USB, si que tiene una ideología clara aunque la oculte en etiquetas como "eficacia" o "ciudadanismo": la ideología del capital, en versiones más o menos edulcoradas y tuneadas, pero igualmente dañinas para la salud pública en general, en especial para la clase trabajadora.

Algunos analistas dicen que las victorias constantes del PSD, que tiene un mínimo de apoyo del 30%, del electorado, tiene que ver con que muchos le identifican con el Frente de Salvación Nacional, partido creado por los golpistas que dieron la puntilla a la Rumania Socialista en diciembre de 1989, todos ellos con carnet del Partido Comunista Rumano, como también pasara tras el asesinato de Roberspierre tras el termidor, con la criminalización de Stalin tras el XX Congreso, o con la reistauración del capitalismo en China tras la muerte de Mao, siempre en nombre del "progreso" y del "comunismo".

Aunque poco después, ya a principios de los 90, los "socialdemócratas" mostraran su verdadero interés, el mismo que el de los del resto de saqueadores y vendepatrias de los partidos del régimen capitalista, es decir, el enriquecimiento personal, muchos siguen viéndole, crédulos e inocentes ellos, como el "partido de los trabajadores" (a pesar de que bajo sus gobiernos hayan tenido lugar las grandes privatizaciones o reformas laborales en favor de la burguesía).

En todo caso, ninguno de los partidos citados en esta entrada, los grandes "triunfadores" o "perdedores" del circo electoral, representa el interés de los trabajadores rumanos y de la lucha por su emancipación. Claro que se trata, por supuesto, de partidos con ideología, defensores de una determinada clase social, por muy de "ciudadanistas" o "populares" que se disfracen, pero no precisamente de la de los explotados, sino de la de los explotadores.

Como dejara claro Lenin en su Tésis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado, en 1919, aludiendo a Marx y Engels, nunca debemos olvidar "el pensamiento que con la máxima precisión científica formularon Marx y Engels al decir que la república burguesa, aun la más democrática, no es más que una máquina para la opresion de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas"
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