lunes, 29 de febrero de 2016

Una nueva encuesta vuelve a confirmar que los rumanos prefieren el comunismo

La mayoría de los rumanos prefieren al Partido Comunista de Rumania (PCR) que a la retahila de partidos actuales con diferentes firmas pero idéntica ideología: el neoliberalismo criminal. Así lo ha demostrado una nueva encuesta de la empresa de estudios sociológicos IRES, un nuevo intento infructuoso de que los rumanos respalden por fin a las mafias que se reparten la riqueza de Rumania en los últimos 26 años. 

Hata ahora, desde el golpe de estado de diciembre de 1989, todas las encuestas realizadas por los medios de propaganda de la élite capitalista, intentando sentirse respaldados por sus víctimas y que estas apoyen o confirmen la propaganda anticomunista a la que tanto presupuesto oficial y privado se destina, les han salido rana. Todas han resultado con la pasmosa realidad de que la mayoría de los rumanos piensa que durante los años de socialismo se vivía mejor y que los políticos "comunistas" eran menos ladrones que los que campan a sus anchas por la dictadura actual.

En la encuesta actual, realizada durante el mes de febrero de esta año 2016, a la pregunta ¿Qué opinión tiene del PCR en comparación con los partidos actuales?, un 52% ha respondido que prefieren el Partido Comunista, y solo un 18% ha contestado lo contrario.  Del resto, un 22%  no sabe no contesta, y un 8% piensa que "todos son lo mismo".

En cuanto a las edades, también se ha producido algo sorprendente, y que no ha debido gustar mucho a los delincuentes que viven a costa del resto de los rumanos desde hace un cuarto de siglo: entre los que afirman que sin duda votarían al PCR si este fuera legal (en Rumania hay que recordar que los jueces del régimen rechazan todos los continuos intentos de registrar al Partido Comunista como partido político), un 60,4% tienen entre 51 y 65 años, algo normal pues fueron los que han vivido en primera persona todo el proceso desastroso que ha significado la imposición del capitalismo y la destrucción de puestos de trabajo, industria y dignidad que ha supuesto, pero, y esto es la novedad, un 40%  son jóvenes de menos de 25 años, lo que supone que el futuro se muestra inquietante para mafiosos, criminales y sus esbirros.

Por último, en cuanto a la distribución territorial, también los resultados son de lo más lógico: los que piensan que el PCR es una mejor opción que el resto de partidos liberales, socialdemocratas, conservadores o el resto de marcas aparentemente diversas de la misma ideología bárbara, el capitalismo, se consideran mayoritariamente "de izquierda", el 60%, mientras que también en su mayor parte son de las zonas más pobres del país, donde más se ha sentido el saqueo de la riqueza y la catástrofe económia y social en Rumania, es decir, en el sur (un 54%).

No hemos de olvidar, sin embargo, que, lamentablemente, la encuesta no investiga lo que representa para los rumanos esa afirmación de que el Partido Comunista es mejor considerado que los actuales de la dictadura capitalista. Pero si analizamos la evolución del comunismo en Rumania y las encuestas realizadas tras el violento golpe de estado del 89, con total seguridad lo que echan de menos los machacados rumanos es el bienestar material (un trabajo seguro y pagado para no tener problemas para llegar a final de mes, servicios sociales y de ocio accesibles, sanidad y educación relativamente gratuita, etc.), es decir, las garantias ofrecidas por el gobierno socialista frente a la inestabilidad, constante empobrecimiento y barbarie capitalista, pero ni mucho menos el hecho de la participación activa, constante y directa en las decisiones políticas de la fábrica, el barrio, la escuela o la administración política, algo que desde los años 60 dejó de fomentarse y, al contrario, se limitó con cada vez más firmeza. La separación entre partido y masas, la continua burocratización del sistema y la consiguiente constitución de un socialismo burocrático, fue, no obstante, una de las principales causas de la, por ello, inevitable restauración de la tiranía del capital.

Es decir, lo importante para los rumanos, en su anhelo del pasado socialista, son los logros económicos y las garantias sociales, no tanto el significado político del socialismo como gobierno de los que trabajan, lo que supone, un esfuerzo continuo, un sacrificio enorme y la asunción de la responsabilidad personal en la construcción del comunismo, es decir, de una sociedad justa, igualitaria y realmente libre. Pero no hay que perder la perspectiva, y aunque evidentemente el bienestar y la seguridad son condiciones irrenunciables del socialismo, si no se pone la política al frente, como enseñó el camarada Mao, nunca podremos avanzar realmente hacia el Socialismo, sino que, como ha sucedido finalmente en todos los paises que se autoconsideraban comunistas, la restauración del capitalismo acaba siendo inevitable, para beneficio de unos cuantos delincuentes y perjuicio de los trabajadores.

lunes, 8 de febrero de 2016

Sobre refugiados e inmigrantes: la mayoría de las prostitutas de Colonia son rumanas

Mientras los medios de propaganda de los regímenes capitalistas bombardean con la noticia prefabricada e intersada de las violaciones en masa en la ciudad de Colonia, Alemania, en la pasada nochevieja, acusando de ellas a los refugiados musulmantes, pocos medios denuncian otras agresiones sexuales habituales y legales que no parecen importar tanto porque se realiza contra los inmigrantes que llegan al país huyendo de la situación de sus paises y, además, por ser contra las mujeres, doblemente explotadas en las sociedades patriarcales occidentales.

Así, un periódico rumano editado en Alemania, Ziarul Romanesc, ha publicado que ”en los burdeles de la ciudad de Colonia "casi la mayoria" de las prostitutas son rumanas. Lo afirman los propios mafiosos que controlan los más conocidos burdeles de las grandes ciudades alemanas, como Colonia, al ser preguntados por los reporteros: "Ningún problema por aquí, todo está tranquilo, tenemos pocos clientes islámicos", "¿qué agresiones sexuales? Aquí no sabemos nada de algo así, podeís venir sin miedo, nuestras chicas son muy guapas, casi todas rumanas".

La "ola" de agresiones sexuales por parte de los "refugiados", versión vendida y amplificada por los medios, como forma de criminalizar a las personas que los tejemanejes criminales de la OTAN y Estados Unidos han obligado a escapar de su país, parece no afectar a las agresiones sexuales más cotidianas, y los prostíbulos de la ciudad siguen llenando los bolsillos de sus propietarios como si no hubiera pasado nada.

Recientemente, el diario británico The Telegraph publicaba que en toda Alemania hay unas 400.000 prostitutas que satisfacen a más de 1 millón de clientes y enriquecen a un puñado de desalmados, con un beneficio económico que más quisieran para sí Porsche o Adidas.

En realidad, una de las más tristes consecuencias de la imposición del capitalismo en Rumania es haber convertido a este pais en el mayor exportador de prostitutas de Europa del Este (ver Romanian sex workers most prevalent in EU), siedo Rumania el mayor proveedor de prostitutas de Europa.

La mujer trabajadora rumana, que durante los años de Socialismo vivió un proceso de emancipación remarcable, que en muchos paises occidentales como España las mujeres ni siquiera imaginaban, han vuelto a sufrir tras la reinstauración del capitalismo una doble explotación, como trabajadoras y como mujeres. Y las menos afortunadas de entre las cientos de miles obligadas a huir de su país tras la destrucción metódica de la industria y el saqueo impune de la riqueza nacional, tras la imposición forzosa del capitalismo mediante la terapia de choque neoliberal,  han terminado cayendo en las redes de mafias y en las garras de criminales muy lejos de poder conseguir el trabajo digno del que disfrutaron sus abuelas.

No es más que el despertar lógico del sueño capitalista, al que muchos inocentes rumanos y rumanas se lanzaron con los ojos cerrados tras el golpe de estado de 1989, y que para la mayoría sigue siendo, como no puede ser de otra forma en un sistema que funciona y se reproduce en base a la explotación, por parte de unos pocos delincuentes,  de la fuerza de trabajo, del cuerpo y de la dignidad del resto, una cruel pesadilla.

viernes, 5 de febrero de 2016

Un símbolo de la rapiña capitalista sustituye a la estatua de Lenin en Bucarest


El ayuntamiento de Bucarest ha gastado 2 millones de euros de dinero público para ubicar en el pedestal donde hasta poco después del golpe de estado de 1989 se alzaba la estatua de Lenin del escultor rumano Boris Caragea, y lo ha hecho eligiendo el proyecto del artista posmoderno Mihai Buculei, que, en el marco del arte al servicio del gusto de la burguesía, propio de las tiranía capitalista, ha realizado su obra "Alas", con las que quiere hacer un homenaje al triunfo del capitalismo sobre el comunismo.

Para ello ha elegido la mar de bien, pues sobre el pedestal donde antaño estuvo Lenin, como símbolo del triunfo de la clase trabajadora sobre sus parásitos, se construyen tres alas metálicas de, indudablemente, un ave de rapiña, que representa con insultante y certera sinceridad la forma en la que crece y se reproduce el capitalismo.

El nuevo monumento, a punto de inaugurarse, representa bien a la ideología anticomunista propagada y publicitada con enorme esfuerzo por la minoría que se adueño del poder en diciembre de 1990 y que, desde entonces, ha utilizado las instituciones del estado para saquear, para beneficio propio o de amigos, como también y principalmente de los amos de las potencias coloniales de occidente y oriente, la riqueza producida por los trabajadores rumanos.

El intento de sustituir a Lenin es muy ilustrativo. No solo porque, curiosamente, los ideológos han acertado de pleno al representar el cambio que ha supuesto la sustitución de la estatua del líder comunista, guía de la clase obrera mundial,  por las alas del ave de rapiña capitalsita, sino también por la calidad y belleza de la obra: "Las Alas" es una más de las obras del arte posmoderno en las que la técnica, el esfuerzo y la belleza se someten a la tiranía de la simpleza, la superficialidad y la fealdad, todo en aras de la futilidad y vacuidad que define tanto a la mercancia como al hombre en los regímenes sometidos a la tiranía de la clase capitalista.

 La estatua de Lenin, que se intenta hacer olvidar con tres alas agujereadas que representan, dicen, la lucha contra el comunismo,  se inauguró el jueves 21 de abril de 1960, un dia antes del 90 aniversario del nacimiento de Lenin, la plaza frente al edificio que era sede del periodico Scanteia, periódico del Partido Comunista de Rumania, estaba llena de trabajadores. El acontecimiento estaba presidido por los lideres del partido.

Estatua de Lenin frente a la Casa Scanteia
La estatua era obra del escultor Boris Caragea (1906-1982), uno de los principales exponentes del Realismo Socialista, el arte del pueblo, al servicio de la clase trabajadora, rumano. La estatua se alzaría en el lugar para el que fué creada hasta poco después del golpe de estado de diciembre de 1989, cuando las autoridades decidieron retirarla, a través de una agria tragicomedia, muy del gusto de los guionistas de los servicios de inteligencia de las potencias capitalistas, en la que un grupo de supuestos trabajadores la derribaran en nombre de la libertad de unos pocos el 4 de marzo de 1990.
El monumento "Las Alas"" ha sido criticado también por su excesivo coste, y por su fealdad,  que contrasta con la impresionante monumentalidad del edificio que hoy han denominado Casa de la Prensa Libre (paradójico nombre cuando es conocido que los medios de propaganda del capitalismo, diversos pero al servicio de los mismos intereses, solo repiten lo que beneficia a los que los financian, es decir, los que atesoran el capital robando el producto del trabajo de otros). 

Sin embargo, y por supuesto, también han surgido las lógicas críticas al feo monumento anticomunista por lo que realmente quiere representar. Así, el joven ilustrador Laurentiu Ridichie, del que hemos compartido algunas obras en otras entradas de este blog, ha realizado una ilustración donde se representan, con atinado acierto, las intenciones reales que pretende expresar, más allá de adornos y maquillajes, el nuevo monumento que pretende sustituir a Lenin: el robo a los trabajadores, el saqueo de la riqueza nacional, la tiranía del capital frente al trabajo, es decir, la rapiña capitalista:

Ilustración de Laurentiu Ridichie: las alas del capitalismo rapiñando a los trabajadores

viernes, 22 de enero de 2016

Putin vuelve a cargar contra Lenin y los bolcheviques

El anticomunista Vladimir Putin ha vuelto a atacar a los constructores de la Union Sovietica, los bolcheviques, en unas declaraciones realizadas con motivo del aniversario del fallecimiento de Lenin. No se trata, sin embargo, de la primera vez, pues el presidente ruso ha dado muestras en multitud de ocasiones de su odio al comunismo y de que su ideologia es, sin embargo, la de la clase parasita que vive a costa del trabajo y el producto de la explotacion de la clase obrera y de los recursos de otros pueblos.

Vladimir_Putin_with_Boris_Yeltsin-3
Putin y su valedor, Boris Yeltsin
Desde el mismo proceso de aperturismo, la conocida como Glasnot o Perestroika, Putin estuvo de parte de los que se frotaban las manos con la restauracion del capitalismo salvaje en Rusia, poniendose de lado de Boris Yeltsin frente a los intentos de frenar la situacion, como fue el golpe de estado de agosto de 1991, incluso, tal como él mismo suele contar orgulloso, repartiendo armas para defender la vuelta al capitalismo (que se había iniciado muchos años antes). De hecho, Putin siempre admiro al borracho traidor Yeltsin, afirmando, cuando murio, que "gracias a él Rusia se había convertido en un país libre, abierto y pacífico en el que se respetaban los derechos humanos", y elogió su, según él, "calidez humana y valentía". No obstante, ejulio de 1998 es designado por el propio Yeltsin como Director del Servicio Federal de Seguridad (FSB), sucesor del KGB, puesto que a partir de marzo del año siguiente alterna con el de Secretario del Consejo de Seguridad Nacional; después, su valedor Yeltsin, le nombraría Primer Ministro.

Así que el hecho de que cargue contra Lenin, Stalin y el comunismo en general solo puede sorprender a los lerdos o a los fanáticos creyentes, cerrados ante las múltiples evidencias y pruebas de a qué clase social pertenece y defiende el que algunos siguen, pues será verdad que en este mundo tiene que haber de todo, considerándo como el adalid del antimperialismo mundial.

Sin ir mas lejos, ordenó a finales del año pasado, como publicó Ria Novosti, la construcción en el centro de Moscú del memorial que se denominará Muro del dolor, del escultor Geórgy Frangulián, para conmemorar, según él, "cientos de miles de víctimas de las represalias cometidas en la Unión Soviética". Ante eso, el líder de la clase capitalista rusa afirmó que:

"Es una de las páginas más difíciles y más tristes en nuestra historia, pero no es menos aleccionadora que las de victoria y triunfo. Se requiere imparcialidad y responsabilidad, porque esta página conlleva una importante lección, la lección más importante para la generación actual y para todas las futuras", ha afirmado el lider de la clase capitalista rusa.

Ahora ha vuelto a las andadas y, en relación a los actos de recuerdo al líder bolchevique Vladimir Lenin, Putin ha declarado que los bolcheviques "pusieron bajo el edificio llamado Rusia una bomba atómica que finalmente explotó", Según el presidente ruso, las acciones de Lenin tuvieron como resultado la destrucción del país, y fueron las ideas de Lenin las que "finalmente desembocaron en la caída de la Unión Soviética (URSS)" en 1991.

Es curioso como el defensor de la clase saqueadora rusa olvidé que precisamente fueron Lenin y los bolcheviques los que crearan la Unión Soviética, entidad a la que en 1991 Putin no dudó en ayudar a desmantelar con el objetivo de que él y los suyos pudieran saquear sin medida las riquezas colectivas y el producto de los trabajadores rusos.

Actos en Rusia por motivo del 92 Aniversario de la muerte de Lenin

Las declaraciones fueron hechas durante una discusión con el director del Instituto Kurchátov, Mijaíl Kovalchuk, en la reunión del Consejo Presidencial para la Ciencia y la Educación, en el contexto del comentario de un verso del poeta ruso Borís Pasternak, en que Lenin se menciona como una persona que puede "controlar el flujo de su pensamiento y, por eso, logró controlar el país", Vladímir Putin ha expresado su visión crítica hacia el líder del proletariado, declarando que

"Controlar el flujo de pensamiento es bueno, pero este pensamiento debe traer un resultado correcto, y no como hizo Vladímir Ilich. Porque como resultado su pensamiento llevó a la caída de la Unión Soviética. Hubo muchas ideas incorrectas: la creación de autonomías nacionales, etcétera. Pusieron una bomba atómica bajo el edificio llamado Rusia y esta, finalmente, explotó".

Es cierto que Putin ha afirmado en alguna ocasión también la verdad de perogrullo de que la caida de la URSS fue el mayor desastre geopolítico de la historia, y que probablemente ansie su reconstrucción, aunque ni mucho menos como el estado y modelo de los trabajadores de los pueblos del mundo en su lucha contra la explotación capitalista, como inicialmente fue, tal y como la crearon Lenin, Frunze, Stalin, Vorosilov, Molotov, etc., sino como potencia económica y militar en pugna por que su oligarquía adquiera más ventaja en el conflicto interimperialista mundial.

Afortundamente, el desarrollo del capitalismo lleva implicito en sí mismo su propia destrucción, a pesar de los altibajos, fracasos y errores en la construcción del socialismo, y Putin y los suyos (lo mismo que los Obama, Merkel, o Cameron), acabarán tarde o temprano arrasados por la los trabajadores y los pueblos en su camino hacia un mundo sin explotación ni explotadores, Camino que, como expresó con bella certeza Mao Tse Tung, es el de un indefectible avance hacia el comunismo, “Derrota, tras derrota, tras derrota, hasta la victoria final".

sábado, 16 de enero de 2016

Museo de la Aviación de Bucarest y algunos aparatos de la Fuerza Aérea Socialista de Rumanía.

El Museo de la Aviación rumana de Bucarest es un lugar olvidado del que no se hace demasiada publicidad y que no tiene tampoco demasiados visitantes. Se encuentra en el norte de la ciudad, en la zona empresarial de Pipera.

Fue inaugurado el 2 de marzo de 1990, tras el golpe de estado, quizas con el único fin de guardar allí el helicóptero en el que fue secuestrado Ceausescu desde el Comité Central en Bucarest y llevado hasta el lugar de su sumaria ejecución por orden de los golpistas.. En realidad, el proyecto era bastante anterior.

Sea o no grande el interés por aviones y otras máquinas militares, la visita al museo de la aviación rumana tiene cierto interés, sobre todo por tres razones:

1)En primer lugar, porque allí podemos apreciar como la aviación rumana en el periodo socialista estaba bien surtida, incluso con helicópteros y aviones de producción nacional , algo que hoy suena como a historia de ciencia ficción tras la destrucción de prácticamente toda la industria y la producción desde 1990.

2) Podemos ver todavia una gran presencia de estrellas rojas y de la simbólogia socialista e internacionalista anterior a 1990, algo que en el resto de la ciudad se ha eliminado de forma radical, en el contexto del empeño por parte de la clase dominante de borrar todo recuerdo de los logros de la etapa socialista rumana. Se podrán contemplar de cerca gran cantidad de míticos aparatos soviéticos, como, por ejemplo, una amplia gama de los eficaces dueños del aire, los MIG.

3) El helicóptero en el que arrastraron a Ceausescu y a su esposa hacia su ejecución supone todo un testimonio histórico, y aunque lo tengan un poco apartado, como si les diera miedo enseñarlo, al fin y al cabo quizas constituye la pieza mas importante de todo el museo desde el punto de vista del crimen que representa. Muchos todavía hablan de él como "el helicoptero en el que Ceausescu huyo del Comite Central", aunque los datos ya han revelado que fueron los organizadores del golpe de estado, teledirigidos desde Washington y Moscú, los que le metieron en el helicóptero a empujones y golpes para quitársele de enmedio y tener via libre para la reinstauración de la dictadura del capital frente a la clase trabajadora.

Antes de 1989 existía ya un proyecto para abrir un museo de la aviación militar, pero hasta 1990 no se llevará a cabo. Su superficie es de unos 60.000 metros cuadrados, de los cuales 6.800 son cubiertos (incluida la sección Hermann Oberth ubicada en Mediaş, Sibiu, dedicada a la historia de los cohetes autopropulsados, uno de cuyos padres fue él ingeniero transilvano).

El museo esta organizado en tres secciones:

- Historia de la aeronáutica universal y nacional

- Sección técnica de las fuerzas aéreas

- Historia de los cohetes y de la investigación espacial (en Mediaş, ciudad en la provincia de Sibiu)

Se trata de una visita recomendable, a un museo ubicado en la antigua Fabrica de Glucosa de Bucarest (una de las muchas, por cierto, que se destruyeron tras la Contrarrevolucion de diciembre de 1989).

Alberga gran cantidad de fondos fotográficos, documentales y técnicos, aunque, sin duda, la parte mas interesante es la que está al aire libre, donde se pueden observar aparatos antiguos, incluidos los de fabricación soviética y algunos aviones rumanos construídos en la Rumania Socialista, muchos de ellos conservando la estrella roja del ejército del pueblo, como se puede ver con algunos ejemplos que compartimos a continuación:

El helicoptero en el que fue secuestrado Ceausescu y llevado al lugar de su ejecucion (el blanco)

Uno de los antiguos camiones de producción nacional

Un Mig 17

Un MIG 21


Mig 21


Image
Un "vulturul" (buitre) IAR 93, de producción nacional, creado en la Rumania Socialista

Mig 15

MIG 17








Mig 29 Sniper


Image
YAK-23
MIG 21R







Medalla a las 1000 horas de vuelo

Medalla aerea

Memoria conmemorativa primer vuelo espacial rumanosovietico

jueves, 24 de diciembre de 2015

Ilustraciones anticapitalistas: Laurentiu Ridichie

Tras 26 años de bombardeo propagandístico anticomunista, diseñado y financiado por los que en diciembre de 1989, mediante un sangriento golpe de estado, se apropiaron del poder para hacerse con el control de la riqueza colectiva producida por los trabajadores rumanos, empiezan a aparecer jóvenes inmunes al pernicioso narcótico mediático que, pensando por sí mismos, llegan a la conclusión evidente: la barbarie y el terror que significa el sistema capitalista para los trabajadores.

Uno de ellos es Laurentiu Ridichie, ilustrador de Cluj que ha conseguido escapar del corral y construir su propia opinión en dirección diferente a la del rebaño, y que ha empezado a llamar a las cosas por su nombre, en forma de ilustraciones.

A continuación, podemos ver una selección de algunas de ellas, en las que trata temas como los de la corrupta y vendepatrias clase política rumana, el saqueo de los recursos por las multinacionales, la sumisión de Rumania a las potencias extranjeras (Alemania y Estados Unidos fundamentalmente) y, en general, la necesidad de que los trabajadores vuelvan a recurrir a la lucha de clases para escapar de la situación de semiesclavitud a la que han sido condenados por los que viven a costa del trabajo ajeno, tras ser anestesiados por los medios de propaganda del sistema.

El equipo de la burguesía 
A mi me gusta especialmente la ilustración en la que Marx y Lenin entrenan tras las cuerdas a un trabajador en pleno combate en el ring contra la dictadura del capital, o aquella en la que Putin y Obama juegan a los explosivos bolos con el planeta, pero también las dedicadas a una policia que no está al servicio del pueblo, sino prostituida a las corporaciones, de la misma manera que representantes politicos, o las que muestran la inutilidad del voto electoral en un sistema en que la democracia es solo una gran farsa y los que toman las decisiones políticas y económicas están en los despachos de las multinacionales y de las grandes potencias imperialistas. En general, todas son muestra de un gran talento y de un destacable compromiso social.

Las ilustraciones del joven Laurentiu Ridichie son, creemos, un bonito homenaje al pueblo rumano después de 26 años de sufrimiento de las consecuencias del golpe de estado capitalista, del que se cumple el aniversario en estos días de finales de diciembre. Son muestra de que, pese a cualquier intento de la burguesía de acabar con el comunismoy de esclavizar a la clase trabajadora con brutales campañas propagandísticas o más salvajes aún leyes y recortes, la indignación ante la injusticia unida al uso de la razón, características ambas que diferencian al ser humano de las bestias, acaban siempre, inevitablemente, por hacer germinar la semilla de la lucha por la emancipación y por el final de toda explotación, semillas que, tarde o temprano, harán renacer la primavera de los pueblos, también del rumano.

Navidad capitalista
La clase capitalista rumana  se rie de la miseria del pueblo
Los Reyes Magos de Oriente Medio
La sociedad civil quema a la clase trabajadora
Sección de voto de la maquinaria del capital
¿Abajo el comunismo?
!Dispersaos!
Los medios del capital contra el pueblo
Cómo paran la inmigración
Merkel devorando a los trabajadores
Baltimore
El arte sin ideología es esteril
Coctel Molotov
Comunismo
Hipnosis
!Levántate Rumania!
Cabina de voto
Democracia
Democracia
Bandera rumana con el escudo del FMI
Fusilando a los trabajadores
Voto democrático
Lucha de clases
La estatua de Lenin derribada 

Recien licenciado
Multinacionales repartiendo el planeta


Encrucijada: Lucha de clases, emigración, pobreza o suicidio
Lucha o suicidio
El aire limpio te mantiene en forma
El equipo de la burguesía
Unos siembran, otros destruyen



!Armaos!
Capitalismo
El capital
La policia, prostituida a las corporaciones


Putin y Obama jugando con el planeta
La luz del comunismo enemiga del fascismo
La ONU
La lucha de los campesinos de Pungesti contra Chevron y el fracking


Gaza


Los señores de la guerra: Obama, Netanhayu, Putin y Merkel
Facebook
Esclavo asalariado
Monsanto


Más cosas de Laurentiu Ridichie
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