domingo, 20 de enero de 2013

Tereza Ocsko: heroína comunista víctima del fascismo

El asesinato de la luchadora comunista Tereza Ocsko por la Guardia de Hierro rumana (los autodenominados "Legionarios") es uno de los muchos casos de violencia criminal contra los antifascistas de Rumania, que acabó con gran parte de los mejores hombres y mujeres del pueblo rumano. 

Tereza Ocsko nació en 1917, el año del triunfo de la Revolución Obrera en Rusia. Quizás por eso siempre vivió con una gran esperanza revolucionaria y una decidida actitud militante: el sueño de la libertad se habia demostrado posible, y hacerlo realidad en Rumania fue la ilusión de miles de jóvenes rumanos que, en muchos casos, como Tereza, dieron su vida por sus compatriotas y por la clase obrera internacional.

Tereza vio la luz en la comuna Dragsina, en la provincia de Timis, en una familia numerosa de origen campesino. A los 16 años ya trabajaba en la fabrica de medias Standard de Timisoara, y en 1933, a los 19 años, empezó a formar parte de la Union de Jóvenes Comunistas. Demostrando su compromiso militante, etico e ideologico, pronto, en 1936, fue admitida en la vanguardia proletaria rumana, y paso a formar parte del Partido Comunista., siendo elegida tras una fértil actividad clandestina, miembro del Comité Regional del partido obrero en la region histórica de Banat.

En su tiempo libre, la joven comunista recorre fabricas y talleres obreros de Resita, Arad, Timisoara, etc, extendiendo entre ellos la llamada del socialismo para crear un poderoso frente popular de lucha contra el nazismo y el fascismo, y para defender la independencia y la soberania del pais. Su valor y entrega en la lucha antifacista y en el combate frente al capitalismo que estaban llevando a los trabajadores rumanos hacia el hambre y la guerra, despertaba la admiración de todos.

Tras el Dictado de Viena, firmado el 30 de agosto de 1940, que revisaba a instancias de Alemania e Italia, y a instancias de Hungria y Bulgaria, el Tratado de Trianon de 1920, Rumania cede a Budapest el control sobre Transilvania del Norte y el Banato, y a Bulgaria Dobroja Sur (en este caso por los Acuerdos de Craiova).  La aceptación del rey Carol II y el gobierno de esas imposiciones crea un enorme descontento popular, que es aprovechado por la Guardia de Hierro, que el 3 de septiembre hace un intento de golpe de estado, aunque fracasa. Sin embargo, y dado las crecientes protestas en todo el pais y a las presiones fascistas para que las acalle, el rey llamará al general Ion Antonescu, con gran prestigio entre el ejercito, para hacerse cargo del gobierno, pero este exige su abdicación y que el trono lo ocupe el heredero, Mihai I.

El nuevo rey concederá plenos poderes a Antonescu el mismo día 6 de septiembre, el de la abdicación de su padre, nombrándole "Caudillo del Estado Rumano" (Conducătorul Statului Român). Antonescu se apoyará en la Guardia de Hierro, los fascistas rumanos, para formar gobierno, dando lugar al que se conocerá como  "Estado nacional-legionario", con los fascistas como único partido reconocido. Antonescu había recibido ya el día 5 el respaldo del embajador alemán, bajo ciertas condiciones, entre ellas la aceptación de una misión militar alemana, que debía asegurar los pozos petrolíferos rumanos y asegurar el suministro a Alemania.

Curiosamente, y como suele suceder, los fascistas rumanos no dudan en apoyar a los que obligaron a Rumania a ceder territorios a sus aliados a cambio de poder y de riqueza, a costa incluso de vender la soberania nacional a los mas poderosos que ellos (en este caso a la Alemania nazi). Para asegurar su dominio, Antonescu y la Guardia de Hierro comenzarian, a imitacion del resto de los fascismos europeos, una campaña de exterminio contra judios, gitanos y comunistas, con el consentimiento y la complicidad del rey Mihai I (que en esa ocasión no declararia una "huelga real" como si lo hará en 1945, negándose a firmar las leyes propuestas y adoptadas por el gobierno del Bloque Nacional Democratico, liderado por los comunistas)

Antonescu, primer ministro, con Horia Sima,
lider de la Guardia de Hierro, vicepresidente de la Rumanía
del rey Mihai I (El Estado Nacional Legionario)
Tereza Ocsko, que como hemos visto nació y desarrollo su actividad politica y sindical en el Banat, region que el rey, Antonescu y los legionarios entregarian a los hungaros obedeciendo a su verdedero jefe, Adolf Hitler, se destacaria entonces en sus llamadas a los trabajadores de Timisoara, Arad, Resita, etc.. a defender con firmeza la independencia y la soberania de su pais contra las dictaduras militares fascistas y a luchar por la democracia.

En octubre de  1940 Tereza Ocsko recibiria el encargo del PCR de dirigirse a Arad para colaborar con las actividades de los camaradas comunistas contra el fascismo local e internacional. Cuando llega a la casa donde se habia establecido el primer contacto esta habia sido ocupada por la policia, que la arrestará, siendo mantenida algunos dias en los calabozos de la policia de Arad.

Cuando Tereza fue sacada de su celda seria llevada frente a Corneliu Preda, comisario de policia, Nicolae Radasan y Ion Tarau, los tres radicales legionarios, e imbuidos en la impunidad del terrorismo de estado instaurada por Antonescu desde su llegada al poder, y con un profundo odio hacia los defensores de la emancipación de la clase obrera, los comunistas.

En los interrogatorios se le pidio información sobre las actividades revolucionarias de los comunistas y antifascistas de la zona, intentando sacarla información golpeándola con crueldad, "con tortas y puñetazos en la cara", inutilmente. La joven de solamente 23 años siguio sin decir nada a los torturadores a pesar de su creciente violencia y salvaje maltrato.  En el archivo Archivo Nacional de Rumanía (Fondo del Institutul de Studii Istorice şi Social-Politice de pe lângă C.C. al P.C.R., fond nrV, dosar nr. 224), se explica como el legionario Corneliu Preda se abalanzó violentamente contra Tereza Ocsko, rompiéndole su vestido, incluso la ropa interior, y golpeándola salvajemente sobre su cuerpo desnudo. Mientras la víctima estaba tumbada boca abajo, "los legionarios le aplicaron fuertes golpes por todo el cuerpo, desde la planta de los pies hasta la cabeza".

La resistencia de la heroina antifascista rumana, Teresa Ocsko, provocó que, ante su negativa a responder, acabara siendo asesinada a golpes por los legionarios que la interrogaban y la torturaron. Para borrar la huella de su crimen, los criminales sacaron el cuerpo de la joven Tereza de la comisaria y, con ayuda del alcalde de la localidad, Emil Montea, también legionario, la transportaron a la vivienda de Corneliu Preda, uno de sus asesinos, el comisario de policia, y "la enterraron en el jardín cubierta con hojas".

Sin embargo, la bestialidad de los asesinos, caracteristica compartida por los fascistas en general independientemente de su supuesta nacionalidad (aunque ya hemos dicho que los fascistas, hermanos gemelos de los capitalistas, no tienen patria salvo su interés personal -de hecho los legionarios rumanos entregaron su pais a Alemania y parte de su territorio a Hungria y Bulgaria a cambio de poder), no se detuvo ahí. A media noche de esa misma jornada los facistas desenterraron el cuerpo de Tereza, "la envolvieron en un saco, la ataron con cuerdas, y la llevaron al rio Mures, arrojandola al agua unida a pesadas piedras para que se hundiera en el fondo".
8 NOIEMBRIE 1940: Catedral de Iasi. De izquierda a derecha: Horia Sima,
metropolitano de Moldavia  (cabeza regional de la iglesia ortodoxa),
rey  Mihai, reina Elena, y el Mariscal Antonescu

De este modo fue sacrificada en la lucha por la libertad de la clase obrera otra víctima mas de la Guardia de Hierro, y del régimen criminal gobernado por el Mariscal Antonescu y cuyo jefe de estado era el rey Mihai I (que nunca ha pagado por su complicidad con el fascismo internacional, y con el genocidio perpetrado en Rumania contra minorias etnicas o antifascistas, y que ha sido premiado por los gobiernos posteriores al golpe de estado, y en ocasiones, incluso se ha propuesto la reinstauración de la monarquía en su persona).

Aunque hoy, en la Rumania de nuevo en manos del fascismo (aunque ahora se oculte tras un aparente maquillaje democrático), a los heroes o heroinas como Tereza Ocsko ni siquiera se les menciones y, mucho mas, se fomenta su olvido, los trabajadores rumanos no deberian olvidar jamas a los que como ella, y tantos otros, dieron su vida en su lucha contra el fascismo y para la liberación de los trabajadores y campesinos del yugo de la explotación capitalista.

En estos momentos en los que la impunidad y la euforia de la clase parasita, la capitalista, viven un nuevo y terrorifico auge, tras dos décadas de la caida de la URSS y el derrumbe de las esperanzas de transformación social de los trabajadores del mundo, la juventud de Rumania, y los jóvenes trabajadores de todo el mundo, deberían buscar modelos como el de Tereza Ocsko o el de tantos otros miles de comunistas que dieron su vida o dejaron parte de su juventud en la lucha contra el fascismo. Como en sus tiempos, la libertad, los derechos sociales, y el bienestar de la clase trabajadora están, hoy tanto como entonces, en gran peligro, y el futuro depende de heroes y heroinas como la joven Tereza.

Los datos de esta entrada estan sacados del libro  "Tereza Ocsko", de Jeno Gluck, publicado en Editura Politica en 1978, y de los archivos del  I.S.I.S.P. del Archivo Nacional de Rumanía, y el blog Lupta Anticapitalista

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...