sábado, 2 de febrero de 2013

Stalingrado: 70 años de la gran victoria de los trabajadores frente al fascismo internacional

El 31 de enero de 1943, hace 70 años, las tropas dirigidas por el mariscal Erich von Paulus, jefe de las fuerzas aliadas fascistas en Stalingrado,se entregaban al general del Ejercito Rojo, Vasili Zhukov. Stalingrado no fue una derrota cualquiera, sino el principio del fin del avance triunfal hasta entonces de las hordas nazis y de los ejercitos a su servicio, entre los que habia rumanos, hungaros, bulgaros e incluso la famosa y sanguinaria Division Azul española.

Hasta entonces, la Wehrmacht nunca antes había sufrido una derrota significativa, ni había capitulado uno de sus mariscales, ni había perdido, como tragado por la tierra, todo un Ejército, el VIº y gran parte del IVº ejército Panzer, dos de sus principales joyas. Aquella derrota marcó el declive del fascismo y el comienzo de la gran victoria del Ejercito Rojo en la Segunda Guerra Mundial. Una pena que se detuvieran en Berlin, pues, de haber seguido adelante, podrian haberse plantado en Lisboa a los pocos meses.

Como digo, entre los derrotados en la batalla de Stalingrado estaban miles de rumanos, enviados al frente sovietico, tras el comienzo de la Operacion Barbarroja, por los mafiosos fascistas que se habian hecho con el control del pais y puesto todos sus recursos al servicio de Hitler (me refiero al Mariscal Antonescu, el mismisimo rey Mihai I, aun vivo y sin haber pagado nunca por su complicidad con el genocidio, y toda la oligarquia y burguesia rumana).

Mas de 100.000 soldados fueron capturados por el pueblo sovietico, verdadero vencedor de la batalla de Stalingrado, junto al Ejercito Rojo y bajo la dirección de Stalin y el resto de los lideres del Partido Comunista de la Union Sovietica.

Prisioneros alemanes, rumanos y
del resto de paises fascistas derrotados por el Ejercito
Rojo y los trabajadores sovieticos en Stalingrado
Entre los detenidos habia tambien muchos soldados rumanos, la mayoria campesinos forzados por los boyardos, todavia poderosos en la entonces Rumania semifeudal, y que se convirtieron en carne de cañon al servicio de los intereses de los que vivieron siempre a costa de su trabajo. Muchos de estos soldados rumanos pasarian a ingresar a campos de prisioneros sovieticos donde recibirian la educacion que nunca tuvieron en su patria y en los cuales comprenderian, muchos de ellos, cuales eran sus verdaderos enemigos (por lo que en gran parte se unirian a las unidades rumanas que fueron engrosando el Ejercito Rojo).

De hecho, un año y medio despues (el 23 de agosto de 1944) serian los primeros en entrar en Bucarest, agrupados en el Batallon Tudor Vladimirescu, en camino hacia Berlin y Praga, donde muchos rumanos seguirian combatiendo por el socialismo y contra el fascismo. Como he dicho mas arriba, lamentablemente, el Ejercito Rojo se detuvo en Berlin y en Praga, y permitio que el virus fascista se mantuviera vivo en lo que, en una operación de propaganda ideologica de gran exito hasta hoy, se llamarian "democracias occidentales".

Curiosamente, en la Rumania capitalista de hoy se borra de la historia la participacion de su ejercito en la invasion de la Union Sovietica y su complicidad con los planes de la Alemania nazi, de la que era aliada. Cuando se dan noticias de las celebraciones del 70 aniversario de la Batalla de Stalingrado se dice que supuso la derrota de la armada alemana contra el Ejercito Rojo, obviando que el ejercito rumano estaba tambien presente, del lado fascista. (y lo mismo sucede en la historiografia oficial del regimen actual, tan cercano al de aquel entonces y que fue derrocado para construir una Rumania Socialista, en manos de sus trabajadores, en 1948).

No hay que olvidar tampoco la pequeña participacion de la España Franquista con la conocida como Division Azul. La tropas mercenarias española  que fueron de la mano de las alemanas y las italianas en al Guerra Civil, y que de otra forma no habrian derrotado ni a un rebaño de vacas, intento formar parte del supuesto triunfo demoledor del nazismo en Europa, auspiciado y deseado tambien por las potencias occidentales como Inglaterra o Francia con la firma del Pacto de Munich en 1938, mandando a unos cuantos desgraciados, muchos de los cuales luchaban obligados para no ser fusilados por defender a la España democratica contra las hordas del general Franco y el resto de golpistas. Tambien entre ellos habia criminales con ansia de sangre, aunque en cualquier caso, ambos fueron machacados por los trabajadores sovieticos y su ejercito.

Los soviéticos, en definitiva, consiguieron salvar de las garras fascistas multinacionales una ciudad prácticamente destrozada, y sufrieron un millón de muertos civiles y más de 1.000.000 de bajas militares en la defensa de Stalingrado.  El ejército de la Unión Soviética sufriria 9 millones de bajas durante toda la Segunda Guerra Mundial, comprendida entre el 22 junio de 1941 y el 9 de mayo de 1945, ademas de 20 millones de civiles. Un enorme sacrificio que no se agradece demasiado en defensa de los pueblos y los trabajadores sovieticos y para salvar a la humanidad del fascismo sanguinario que, aunque hoy lo escondan bajo un bombardeo de propaganda y manipulación historica, siempre seguirá vivo, mas o menos latente, mientras tan solo un capitalista, burgues o terrateniente siga explotando y viviendo del esfuerzo y el trabajo de los trabajadores.

Tambien murió en Stalingrado, por cierto, el español Ruben Ruiz Ibarruri, hijo de la lider comunista conocida como "La Pasionaria",  que resultó muerto de un impacto en el pecho mientras dirigía el avance de una compañía de ametralladoras de la 35º división de guardias fusileros en el atardecer del 14 de septiembre de 1942, en la zona de los andenes de la Estación Central. Está enterrado en la ciudad que fue la tumba del fascismo en la sección llamada "los heroes caidos".

4 comentarios:

Jorge dijo...

Gloria al Ejercito Rojo! Slava Stalin!

Hoy dia los necesitamos nuevamente para que vuelvan a limpiar el mundo de la escoria fascista.

Anónimo dijo...

http://jmalvarezblog.blogspot.com.es/2013/02/un-extrano-dictador-asesino-y-un.html

SADE dijo...

El destino mismo del mariscal Paulus tras la batalla de Stalingrado es una muestra de la grandeza del socialismo y de la Unión Soviética.

Frente al ansia vengativa del imperialismo (recordamos los asesinatos de Saddam Hussein o Muammar el Gaddafi o los infaustos tribunales de La Haya), Paulus terminó sus días participando en la construcción del socialismo en la RDA.

Jose Luis Forneo dijo...

Una historia muy ilustrativa la de Von Paulus, como bien señalas. No se si conoces el libro de Mihai Sadoveanu, Mitrea Cocor, que trata de un pobre campesino rumano, explotado por los boyardos en su tierra, y obligado a ir al frente sovietico para defender los intereses de sus amos. Cuando cae prisionero, en vez de tratarle como escoria, como habria pasado en un campo de concentracion nazi, japones o frances, le ofrecen la posibilidad de comprender por qué siempre fue pobre trabajando para sus terratenientes, y le explican que es posible la igualdad y la derrota de los verdaderos enemigos de todo trabajador. Al final, Mitrea se alista en el Ejercito Rojo y termina luchando por la verdadera liberación de los rumanos.

Saludos

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