jueves, 20 de octubre de 2016

Tres hermanos rumanos en las Brigadas Internacionales

Se puede decir que el caso de los hermanos Minor es el único en la historia de las Brigadas Internacionales, junto con el de los daneses, Herald, Kay y Aage Nielsen, en el que tres hermanos, miembros de una misma familia, lo dejaron todo en su país para marchar a España a combatir el fascismo. Todo un ejemplo de solidaridad internacionalista para la indiferente, desmovilizada e individualista juventud actual por parte de unos jóvenes comunistas que no dudaron en viajar a más de 3000 kilómetros de su familia para luchar contra la amenaza a la humanidad que era y es el fascismo.

Los rumanos Danila, Alexandru y Iosif Minor nacieron en una familia minera, en la zona montañosa de Hunedoara, y desde su juventud tuvieron una actividad sindical y política dentro de los movimientos comunistas.

Su padre, Iosif Minor, fue un minero de la región de Lupeni y Vulcan, y junto a su mujer Iuliana, llevaron una vida difícil llena de privaciones. Tuvieron 8 hijos (siete varones y una niña), y el primero de ellos cayó en los combates de la Primera Guerra Mundial, en la que fueron obligados a participar millones de trabajadores para defender los intereses de las diferentes oligarquías locales.

La infancia de los hermanos se desarrollaría entre vagonetas de carbón que desfilaban continuamente frente a sus ojos curiosos de niño. Allí serían testigos de una de las primeras huelgas masivas de la historia de Rumania: la huelga minera de 1920 de Lupeni, envuelta en el espíritu revolucionario que agitaba a la clase obrera internacional tras el triunfo reciente de la Revolución Bolchevique en Rusia.

En 1925, su padre, después de 30 años de penurias en su trabajo, es obligado a jubilarse debido a una enfermedad, trasladándose la familia al corazón de Transilvania, la ciudad de Targu Mures, con una pensión que apenas la da para sobrevivir a él y su familia. Los hijos se encuadran rápidamente en las filas de diferentes movimientos revolucionarios, participando en las clases clandestinas desarrolladas por las juventudes comunistas o los sindicatos donde se estudia, se debate y se leen las obras fundamentales para la emancipación de los trabajadores.

En Targu Mures, los hermanos participan en las huelgas y otros actos de agitación realizados como respuesta ante la creciente represión al movimiento obrero por las fuerzas de seguridad rumanas, como el ataque a la residencia estudiantil de Timisoara por parte de la policía en 1929. Trabajan en diferentes fábricas de la localidad, y el hermano pequeño, Danila, sería arrestado en dos ocasiones tras convertirse en miembro de la UTC (Unión de Jóvenes Comunistas).

En 1930, los tres hermanos que acabarían jugándose la vida por la libertad del pueblo español contra el fascismo, se trasladan a Bucarest, tras la prohibición en 1929 de los Sindicatos Unidos y perder el trabajo en Targu Mures. Allí se instalan en el barrio obrero de Tonola, donde las condiciones de vida eran insalubres e insanas, como las de todos los trabajadores rumanos hasta la proclamación de la República Popular en 1948.

Tras el golpe de estado fascista contra el gobierno de la República en España, y el estallido de la Guerra Civil, denunciada por el Partido Comunista de Rumania como una "guerra nacional-revolucionaria", llevando a cabo campañas constantes de apoyo y solidaridad con el pueblo español, los tres hermanos Minor intensifican su actividad militante, participando en las organizaciones juveniles comunistas.

Entre 1937 y 1938 los tres manifestarán su interés de viajar a España a luchar contra el fascismo que, como se vio poco más tarde, no era solo un peligro local para los pueblos españoles, sino para toda Europa, también para Rumania (en la que el terror de la Guardia de Hierro estaba ya extendido en el país y el rey Carol II a punto de instaurar una dictadura real con el gobierno del genocida Mariscal Antonescu, pelele, como Franco, de Hitler y Mussolini).

Lo curioso es que ninguno de los tres hermanos supo que los otros dos también iban a ir a luchar a España, hasta que se reencontraron tras su regreso a Rumania, una vez derrotado el gobierno fascista del rey Mihai I y el Mariscal Antonescu e instaurada la República Popular Rumana.

El primero en llegar a España fue Alexandru. Como había realizado, como sus hermanos, el servicio militar en Rumania, todos en batallones disciplinarios por sus actividades dentro del movimiento obrero, fue enviado nada más llegar a París a la primera linea del frente. Durante la primavera de 1938, las fuerzas fascistas asaltaban, con su fiereza propia de bestias, los territorios republicanos del frente de Aragón y Levante.  En este contexto, llegará Alexandru a primera línea, donde participará en la defensa de Lleida, encuadrado en la Brigada XIII, y en los combates del frente de Levante. Allí seria herido y trasladado al hospital de Vich, donde sería atendido por otro voluntario rumano, el doctor Iancu.

El segundo en llegar fue Danila que, después de estar un tiempo trabajando en las instalaciones ferroviarias en Craiova, ciudad del sur de Rumania, volvió a Bucarest para solicitar su envío a España. Allí sería encuadrado, teniendo experiencia con el uso de ametralladoras, en el Batallón Divisionario, y enviado al Delta del Ebro, a la localidad de Tortosa. En los combates Danila caería herido por un obús, y sería enviado urgentemente al hospital donde estaba su hermano Alexandru. El mismo cuenta que: "fue grande mi sorpresa cuando, tras los primeros auxilios, vi a mi hermano en otra camilla cercana, herido en otro frente. Nuestra alegría fue inmensa".

Foto de la familia Minor
El tercer hermano, Iosif Minor, llegaría un poco más tarde a España, y la emergencia de la situación hace que, apenas sin perder tiempo alguno, sea enviado a Sierra Caballs, en el frente del Ebro.  Sin embargo, pronto es reubicado al servicio de vigilancia de los prisioneros fascistas que, como el mismo escribíó, "no solo caían en nuestras manos en los combates, sino que se entregaban hambrientos y harapientos, desmoralizados y presos del terror por los propios actos de los suyos".

Tras la retirada de las Brigadas Internacionales, en octubre de 1938, los dos hermanos Alexandru y Danila fueron evacuados tras abrirse la frontera francesa, donde, como describe triste el segundo, "nos recibieron para ser encerrados en un campo de concentración".

El tercero de los hermanos, Iosif, permanecería en España hasta la derrota final, como muchos otros brigadistas internacionales que se negaron a dejar de luchar contra el fascismo, encuadrándose en el Ejército Republicano. Finalmente, terminó, como sus hermanos, en los campos de concentración que la "democracia" francesa había preparado para los antifascistas que habían luchado en España.

Les esperaba un largo camino para volver a casa. luchando en las filas de la resistencia francesa antifascista, como sucediera con el resto de los brigadistas rumanos que sobrevivieron a la Guerra Civil en España: seguir luchando contra los nazis y los colaboracionistas en Francia o en las filas del Ejército Rojo hasta la liberación de Rumania y la derrota final del fascismo en 1945.

Los datos sobre los hermanos Minor se han extraido del libro "Voluntari romani in Spania" (Voluntarios rumanos en España), editado en Bucarest por el Instituto de Estudios Históricos y Sociopolíticos del Comité Central del Partido Comunista de Rumania, en 1971.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...