sábado, 26 de octubre de 2013

Sobre el poder de los huesos podridos: apertura de reliquias tras la Revolución de Octubre

Este fin de semana se celebra en Bucarest la festividad de San Dumitru, patrón de la ciudad. En la Patriarquía se guardan las supuestas reliquias del santo, y miles de rumanos pican el anzuelo y  hacen cola para poder tocar los restos del muerto. La imagen es impresionante, pues una cola kilométrica de fieles, casi todos con evidencias de desnutrición y miseria, pasan noches enteras para poder rozar la esperanza que el estado y la sociedad en la que viven no les ofrece.

Las reliquias de San Dimitru: 15.000 peregrinos haciendo colas kilometricas
Tal idolatria, por otra parte nada cristiana, se basa precisamente en la pobreza, la incultura y la resignación de los fieles que, en lugar de manifestarse enfrente del Parlamento o tomar las fábricas, y poner en su sitio (como poco la carcel) a los mafiosos que lo controlan, dejan la suerte de su destino en manos de unos huesos podridos.

Recientemente hubo otra gran peregrinación en Iasi, la capital de la Moldavia rumana, donde la escena decimonónica, de miles y miles de hambrientos engañados intentando alimentar su alma mientras dejan al azar la alimentación de su cuerpo y el de sus hijos, se repetia. Se trataba de Santa Paraschiva, también patrona de aquella región. Y como estos dos citadas, se repiten muchos otros regresos al feudalismo en toda Rumania. Y es que la religion, como sabemos, es una de las mejores formas de convertir a los hombres, seres racionales, en esclavos, automatas que han dejado su voluntad en manos de delincuentes varios.

En relación a todo esto, me viene a la memoria la campaña llevada por los bolcheviques en Rusia tras el triunfo de la gloriosa Revolución de Octubre, en la que para desintoxicar la mente de los creyentes realizaban aperturas publicas de las reliquias para demostrar que no eran tales, sino solamente huesos podridos, y a veces no de seres humanos, sino de animales. La demostración de que la creencia en la incorruptibilidad de los santos era una superstición pretendia abrir los ojos a los manipulados fieles, la mayoria campesinos controlados economicamente por los propios monjes que sostenian el engaño, para que se dieran cuenta de que solo ellos, con sus propias manos, podian cambiar su futuro y el de sus hijos, y que nunca mejorarian la situacion creyendo en dioses, todos falsos, ni poniendose en manos de los parasitos de las iglesias o los canallas con grandes fortunas.

Lamentablemente hoy todo eso son cosas del pasado, y lo que se fomenta en la actualidad es, de nuevo, la fe ciega en promesas de ultratumba, poner la voluntad en manos de seres de otros mundos (ademas de en estrellas mediaticas o todo tipo de drogas), y de paso, resignarse a que sean otros, los peores, los más ladrones, los que disfruten del paraiso en la tierra mientras dejan el paraiso en el cielo a los más estúpidos.

El 16 de febrero de 1919 el colegio del Comisariado del Pueblo de Justicia de Rusia publicó una resolución para la organización de la apertura de reliquias de Sergio de Radonezh, uno de los centros de peregrinaje mas importante de la Rusia zarista.  En julio, el Consejo de Comisarios del Pueblo emitirá un edicto “Sobre la liquidación de las reliquias en toda Rusia”, con el objetivo de “liquidar completamente las reminiscencias de barbarie en el país, tales como el culto a cuerpos muertos”. Sólo en el período 1919—1920 se realizaron 63 aperturas de reliquias. En muchas ocasiones éstas fueron fotografiadas o filmadas. En los archivos del RGAKFD se conservan las filmaciones, en el período entre 1917 y 1921, de las de Aleksander Nevski en Petrogrado ( en 1917), Tikhon Zadonski y Sergei Radonezhski (1919) y Aleksander Nevski en la catedral de Troitski (1921).

En el caso de las reliquias de Sergio Radonezh, Lenin se interesó por el caso personalmente, urgiendo a su cumplimiento. El 8 de abril VFKO decide la grabación de la “apertura de las reliquias de Sergei Radonezhski” por parte del comité de noticiarios. En la reunión del Sovnarkom -el consejo de ministros- del 12 de abril, Lenin se puso al corriente mediante una nota de P.A. Krasikov de la apertura de las reliquias y de la preparación de una película sobre ello. Dio la orden escrita de velar para que esta película fuese mostrada lo antes posible en Moscú.

A continuación se puede ver la grabación de la apertura del relicario de Sergio Radonezh, en la que, como en todas, se demostró que no se trataba más que de unos cuantos huesos podridos, muy lucrativos, por cierto, para la iglesia a costa de engañar a sus fieles, y muy benéfico para la clase dominante para que los dominados dejen de creer en el poder de su organización mientras se resignan a ser esclavos. A continuación del video se puede leer el protocolo de la apertura del relicario del santo ortodoxo ruso:



PROTOCOLO DE LA APERTURA
(11 de abril de 1919)
Están presentes: el presidium y todos los miembros del comité local de Sergiev, el delegado del narkom de Justicia Galkin MV, el presidente del comité de la región Semenov M, el presidente del narkom de Sanidad Pública Loviagin, representantes de la organización de los comunistas en la región de Sergiev: Kazakevich, Godin, Zolotov, miembros de la comisión técnica para la apertura de reliquias: Shatagin, Tsimbarevich, representantes del distrito: Rogachevekova, Sofinskova, Khotkovekova y otros, los médicos: doctor de medicina Gvozdikski Iu. A. y doctor P.P. Popov, representantes del Ejército rojo, creyentes, miembros de las uniones profesionales, etc., etc.
 

Del clero: el gobernador de la laura de Sergeiev archimandrita Kronid, abad del monasterio de Vifanski, hieromónaco Porfirio, abades de los monasterios de Gefsimanski y Chernigovski, hierodiácono Sergei Bolshakov, de los cenobios los hieromónacos Ionafan, vicario de la laura Ion, tesoreros de la laura archimandritas Dosifei, archimandrita Apollos, muchos monjes de la laura.
 

A las 20 horas 50 min. el presidente del comité local de Sergiev, el camarada Vankhanen, pide al clero comenzar la apertura. El hieromónaco Ion comienza la apertura. Retira los mantos: verde, azul, negro, azul oscuro, un pequeño manto, uno negro de terciopelo. De la cabeza a los pies una banda negra-cinturón con borlas. Todo esto se pone a los pies en la tumba. Todos los cobertores bordados con cruces de oro y plata. Es visible un contorno que recuerda un cuerpo humano, cruzada en lo alto del pecho y en las rodillas una banda estrecha. El hieromónaco Ion extrae la figura junto al hegumen Ananiem. Quitan de la cabeza un saco negro, con cruces bordadas y sacan un velo. Desenrollan una cinta amarilla que aparece bajo este velo. La figura en azul cielo, la cabeza en negro. De la cabeza sacan un gorrito, en el cuello una cinta violeta, después azul cielo. El hieromónaco Ion corta las costuras en las piernas, descose con unas tijeras un saco en brocado azul cielo. Saca algodón lateral, corta las costuras, la figura se convierte en algo plano, de un espesor de cuatro dedos, saca el saco azul cielo descosido, bajo el cual aparece un tejido medio deshecho de color gris-marrón. Debajo un entablillado. Al quitar el gorrito de la cabeza se ve un cráneo humano, yaciendo parte en el entablillado parte en suspenso. Junto al cráneo a la derecha se ve la primera vértebra cervical. La longitud de la figura se corresponde a la de una persona de tamaño medio. Ion levanta un tejido reducido a cenizas… se desprende la mandíbula inferior. En ella siete dientes. A la izquierda del cráneo yacen dos vértebras cervicales. Se despliega la ropa reducida a polvo. Todo corroído por las polillas. Visibles cabellos de color rojizo, la correa de un cinturón, se levanta polvo. Visibles vértebras separadas, huesos de la pelvis, la tibia derecha, el fémur completo, los huesos del peroné se encuentran medio deshechos. Los doctores lo examinan todo. La impresión general del esqueleto es que se destruyó hace 500 años. El doctor Popov alza una caja negra y saca de ella cabellos de un matiz castaño claro-rojizo, sin canas, envueltos en un papel encerado de color amarillento. Reúne una masa de polillas muertas y la muestra a los presentes.
 

El doctor Gvozdinski dice que del antebrazo quedan partes  separadas reducidas a polvo. Todo se deshace. En la zona de la tablilla un mechón de pelo rojizo sin canas. En todas partes gran cantidad de polillas muertas, mariposas y larvas.  Según la declaración del doctor Popov, el cráneo se corresponde por su antigüedad a los huesos. En la región de la caja torácica yacen sin orden huesos de la mano. La ropa era de un basto paño campesino. Todo estaba atado en cruz con una correa del tipo de cordel, del espesor de un lápiz normal. Bajo estos restos de huesos yace una capa de vestidos reducidos a polvo.
 

El actual protocolo es leído por el camarada Shatagin a todos los presentes. No hay objeciones.
[Siguen las firmas de los presentes]

Publicado en la revista mensual del Comisariado de Justicia, Revolución e iglesia [«Революция и церковь»] №6-8 de Junio-Agosto de 1919

Datos y video de Cine Soviético

viernes, 25 de octubre de 2013

Comunicado de presentación del blog de la Red de Blog Comunistas

La Red de Blog Comunistas comunica que a partir de ahora va a disponer de una nueva herramienta para llevar a cabo su labor de difusión y defensa de la ideología comunista, su propio blog, que se podrá consultar en la siguiente dirección electrónica:

www.reddeblogscomunistas.blogspot.com.

A través de él, RBC continuará trabajando para la construcción del Socialismo, usándolo para hacer públicos sus comunicados, acciones y denuncias, además de ser un instrumento de expresión de sus decisiones colectivas.

Como ya se ha explicado en anteriores comunicados, y consta en sus  Principios Básicos de Adhesión , el objetivo de RBC es  "sumar esfuerzos y unir fuerzas para avanzar en la lucha de clases, antiimperialista y revolucionaria hacia un futuro de dictadura del proletariado y de erradicación del imperialismo a nivel mundial", considerando el marxismo-leninismo como la herramienta de análisis básica para llevarlo a cabo.El blog de RBC será un arma de combate más para cumplir nuestros objetivos de alcanzar, por todos los medios, un mundo sin explotación del hombre por el hombre, una sociedad sin barbarie capitalista, un futuro socialista.

!Saludos Comunistas!

RBC

Mapa del saqueo de los recursos minerales de Rumanía

En Rumanía, tras 20 años de saqueo capitalista, ya no quedan apenas territorios libres para que los rumanos exploten directamente sus recursos naturales. Como se ve en el siguiente mapa de la Agencia Nacional para los Recursos Minerales, desde el golpe de estado capitalista los recursos que antes de 1989 eran propieda social y colectiva de los trabajadores rumanos se entregaron a diferentes corporaciones mafiosas, de las que actualmente solo una, RomGaz, en proceso de privatización, todavia es de propiedad estatal (aunque, como sabemos, en una dictadura del capital el propio estado está en manos de los capitalistas, y no de los trabajadores).

Las concesiones de explotación de recursos minerales son, principalmente, de petroleo o gas, aunque en gran parte de los casos los acuerdos de explotación son ambiguos, y permiten cualquier tipo de objetivo, entre ellos los gases de esquisto por fracturación, que en Estados Unidos están envenenando el agua de los entornos donde se ha llevado a cabo su extracción o, como en el caso de Rosia-Montana, el oro o cualquier otro metal precioso.

La lista de los beneficierios de la riqueza de los rumanos incluye a firmas creadas por los mafiosos que se hicieron con el estado tras la reinstauración del capitalismo en 1990, como RomGaz, actualmente en proceso de privatización, pero en la mayoria de los casos se trata de grandes corporaciones mafiosas como OMV Petrom, Lukoil, Rompetrol o Chevron, entre otras.Como se ve en el mapa, el saqueo también incluye, por supuesto, las aguas territoriales de Rumanía en el Mar Negro.

De todo esto, los trabajadores rumanos, sus antiguos propietarios durante los años del Socialismo, no se llevan apenas nada, salvo como mucho un salario miserable que, como media, no llega a los 400 euros mensuales.

En realidad, en eso consiste la colonización, que actualmente, en la epoca de los eufemismos, se llama globalizacion: unas corporaciones mafiosas llegan a un pais y se llevan su riqueza. Si los nacionales no quieren, mandan a los marines y a la OTAN, para quitarselos por la fuerza; pero si, como pasa en Rumania, los tan aparentemente patriotas rumanos (o de sea cual sea la nación colonizada) se bajan los pantalones ante el saqueador y se dejan hacer, por cobardia, resignación o incapacidad, pues todos contentos, mientras los ladrones adornan el saqueo con el maquillaje de una aparente, pero realmente inexistente, democracia.

Como siempre, una imagen vale más que mil palabras:

Mapa de los territorios asignados para la explotación y la lista de multinacionales beneficiarias





jueves, 24 de octubre de 2013

Discurso de Vladimir Voronin en el XX Aniversario del Partido Comunista de la Republica Moldova

Traducido del ruso por Josafat S. comín

Intervención de Vladímir Voronin, presidente del Partido Comunista de la República de Moldavia (PCRM) en el acto solemne de conmemoración del 20 aniversario de la creación del partido

Queridos camaradas y correligionarios, queridos compatriotas,

Hace más de 20 años, las oscuras fuerzas de la reacción y la división acabaron con nuestro gran país, la Unión Soviética. Cada una de las antiguas repúblicas tuvo que buscar en solitario su propio camino para sobrevivir, para mantenerse a flote en ese abismo de tormenta geopolítica. Todos nosotros, que hasta ayer, vivíamos en una gran país, plurinacional, nos vimos separados, territorial y económicamente. En el lugar del PCUS, surgen cientos de nuevos partidos políticos. Unos partidos que esta vez no surgían fruto de determinados intereses sociales o debates doctrinarios, sino que aparecían y desaparecían como si fueran puestos en un mercadillo. La política misma, se convirtió en un negocio rentable. Y esa política, ese negocio, inmediatamente lo protegieron de la única amenaza posible, de la única y principal competencia política: los partidos y movimientos comunistas. Por eso en muchos países, los comunistas y sus organizaciones acabaron siendo prohibidos.

La formación del sistema político en Moldavia siguió ese mismo y lamentable esquema. Aquí ajustaron cuentas con el comunismo de un modo especialmente cínico y cruel. Aunque, tras un periodo muy breve, resultó que sería precisamente en Moldavia, donde el ideal comunista habría de recibir una segunda vida. Fue precisamente en Moldavia, donde surgiría ese fenómeno del renacimiento comunista –ideológico y práctico- que veinte años después, continúa siendo el lado más sorprendente de la vida política moldava.

Queridos camaradas,

No es fácil seleccionar las palabras con las que describir y expresar todo lo que ocurrió aquí hace veinte años. Fue algo increíble, un acontecimiento extraordinario. No se había disipado aún el olor a quemado  en el sangriento conflicto de Predniestrovie, aún se oían los gritos histéricos de los anticomunistas, continuaba la sádica profanación de toda la herencia soviética, y ya a todo aquello se le lanzaba un desafío. En Chisinau se reunía la conferencia constituyente del Partido Comunista de la República de Moldavia. En el camino de la desintegración y degradación incontenible, se cruza una fuerza política, que estaba destinada a cambiar radicalmente el curso de la historia moldava.

Es difícil imaginar ahora que habría ocurrido si en aquel octubre, hubiéramos obrado de modo distinto. Y motivos había más que suficientes. Aunque el principal era más bien de carácter sicológico. Juzguen ustedes mismos, cuando todos por todas partes hablan de la debacle total y definitiva del comunismo, cuando los antiguos primeros secretarios del partido y miembros del Politburó alardean de romper sus carnets… ¡Qué difícil era entonces moverse a contracorriente! Para ello había que contar con una fortaleza moral y humana única, poseer una reserva de conciencia y dignidad, que debía superar con creces la que se presupone para una vida humana. Y esa fue precisamente la gente que fundó el Partido comunista. Están hoy en esta sala, ¡saludémosles!

Permítanme queridos camaradas, correligionarios, que les felicite por este veinte aniversario de nuestro partido, el Partido de los comunistas de la República de Moldavia, por esta fecha, en que nuestra bandera roja se izó de nuevo en el mástil de la lucha por la justicia y la libertad.


Queridos camaradas,

Todos nosotros, gentes de las más diversas edades y generaciones, cumplimos veinte años en estos días. ¡Apenas veinte! Por eso pienso que hoy en esta sala nos hemos dado cita unos auténticos coetáneos políticos e ideológicos. Eso somos y así nos sentimos. Y no puede haber una mejor manera de definir y comprender la esencia misma de nuestra unidad espiritual, de nuestra hermandad insuperable y de nuestra fortaleza política.

Nuestros valores, la solidaridad, el internacionalismo, el poder popular y la justicia social, siguen perdurando. No envejecen ni retroceden ante el rostro de la historia. Nuestros principios de lucha por los derechos de las personas, por la existencia de un estado moldavo, por la libertad, cada día, cada hora, son puestos a prueba. Y yo, con toda mi alma, os quiero expresar hoy mi reconocimiento a todos vosotros, que habéis dedicado vuestras vidas a esta lucha, que no tuvisteis miedo, en las horas más decisivas de aquella época despiadada, de seguir siendo auténticas personas, verdaderos patriotas. Sois precisamente vosotros, los que habéis recorrido estos veinte años, quienes permaneceréis como únicos abanderados de esa misma esperanza social, sin la que es imposible vivir y fijar el camino al futuro.

Y es precisamente de futuro de lo que deberíamos hablar hoy, en estos días de nuestro veinte aniversario. Sobre el futuro de nuestro partido y de nuestro país, del futuro de millones de nuestros compatriotas, que han sido de nuevo despojados del derecho al optimismo y a tener una perspectiva vital.

Por muy querida y relevante que fuera la experiencia del PCUS y del primer sistema de estado soviético socialista, por muy valiosa que sea la praxis de nuestros ocho años de gobierno, no pueden ser la nostalgia ni la tarea de recuperar lo que teníamos, lo que nos una. Estamos hoy unidos por la idea de la creación de algo nuevo.

Esa fue la promesa que nos hicimos y sobre la que discurrió nuestro trabajo en nuestra primera etapa como oposición, hasta el 2001. Sobre ello se construyó nuestro trabajo en el periodo que estuvimos al frente del gobierno. Y hoy día, no solo seguimos siendo un partido movilizado y disciplinado, somos también un equipo creativo, que sabe encontrar las soluciones más inesperadas y sorprendentes. Así debe ser hoy la organización política de los comunistas: seguir firmes sobre las bases de los cimientos científicos marxistas, y estar abiertos a nuevas soluciones, ideas y estrategias sociales. Para un partido con muchos miles de militantes y una edad media de 37 años, esa debe ser la principal garantía de éxito político y de su popularidad.

Pero no podemos quedarnos dormidos en los laureles de logros pasados y encuestas sociológicas actuales. El partido es una organización, que necesita de un trabajo diario, a menudo rutinario. Un trabajo, capaz de convertir a decenas de miles de personas distintas en un solo organismo, bien engranado, en un equipo construido como una orquesta sinfónica, capaz de ejecutar con la más refinada exigencia cada nota. Y en este sentido, la lucha en nuestro estado de oposición parlamentaria es especialmente exigente en cuanto a responsabilidad. No solo se nos exige que seamos críticos y mordaces, también tenemos que saber encontrar y ofrecer soluciones, cuando no son en absoluto demandadas por el gobierno, o cuando la sociedad las pueda interpretar como vacíos lemas populistas

Han pasado apenas cuatro años, pero ya está claro, que la sociedad demanda de los comunistas, como principal fuerza de oposición, un listado entero de nuevas tareas. Unas tareas, que parten directamente de los condicionantes derivados de la profunda crisis en la que se encuentra hoy el país. Es precisamente ahora, en estos días de creciente resistencia a nivel nacional frente al actual régimen, cuando suenan esas mismas preguntas de un modo más categórico y exigente. Se las podría resumir fácilmente: todos saben contra qué luchar, pero ¿en nombre de qué? ¡Respondan, comunistas, a esta pregunta! Es una exigencia que cada vez suena más y más.


Por cierto que a lo largo de estos veinte años no es la primera vez que nos enfrentamos a una postura tan exigente por parte de la sociedad. Y hoy esa pregunta es más que oportuna y justa. El 85% de la gente niega su apoyo al actual gobierno, pero esa mayoría absoluta de la población del país, sigue sin ver salida a la crisis. Y su desesperación, por desgracia es la mejor base social de ese “Estado ocupado” en el que se ha convertido Moldavia. Esa falta de fe en su capacidad, en sus fuerzas para revertir la situación, es el principal aliado de estos ladrones corruptos que tenemos en el gobierno.

¿Cómo insuflar optimismo en los espíritus de esa mayoría absoluta de gente desesperada? ¿Cómo lograr que te sigan? ¿Qué les podemos ofrecer a ellos, al país en general?

A un país que se encuentra en una situación incomparablemente peor que en el 2001. A un país al que ya han dividido en partes, al que en ambas orillas del Dniéster, se apresuran a oficiar misas fúnebres.
Cualquier referencia a nuestros documentos programáticos y proyectos, es hoy inútil. Campesinos y obreros, habitantes de las ciudades y pueblos, médicos, maestros y estudiantes, jubilados y desempleados, esperan respuestas sencillas y claras. Y si esas respuestas no se las ofrecemos si no llegan del partido de la oposición más potente e influyente, entonces la sentencia que acabará con Moldavia, entrará en vigor.
Camaradas,

Nosotros tenemos respuestas a esas preguntas. Permitidme que las exponga no solo en este acto conmemorativo. Aprovechando la ocasión querría hoy que llegasen a todo el país, a todos los ciudadanos de Moldavia.

Así pues, comencemos por aquello de lo que todo el mundo habla: Moldavia necesita modernizarse. Al mencionarlo, quien más quien menos, se imagina más o menos lo mismo: Hablamos de una economía desarrollada, basada en la aplicación de nuevas tecnologías y en la innovación; hablamos de una sector agrario competitivo y modernizado; hablamos de una educación adecuada a los tiempos, de un sistema democrático eficaz y un poder judicial insobornable. También entrarían aquí unos elevados indicadores de desarrollo humano y en consecuencia un alto nivel de ocupación, con trabajos bien remunerados y acompañados de buenas pensiones, becas, prestaciones sociales. Podríamos continuar con esta lista. Pero surge la pregunta: ¿de dónde saldría todo eso, como lograrlo? Y no dentro de cien años, a poder ser en un futuro cercano. Si dirigimos la mirada al camino por el que han metido a Moldavia en los últimos años, no encontraremos respuesta a esa pregunta. No se ve la luz al final del túnel. De continuar todo como hasta ahora, el cuadro que nos espera en un futuro próximo será el de un país humillado, con unas ciudades y pueblos abandonados, y unos cementerios repletos.

Pero nosotros vemos salida a esta situación. Sabemos lo que hay que hacer.

Primero: Integrarnos con carácter de urgencia en la Unión aduanera (con Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. N de la T.). Eso le permitirá a Moldavia coger un poco de oxígeno. En concreto, significaría la bajada de combustibles y electricidad, o lo que es lo mismo de los costes de producción. Supondría además la salida a unos mercados garantizados, bien conocidos por nuestro país para la realización de nuestros productos. Eso supondría un ahorro en los presupuestos de cerca de quinientos millones de dólares al año que se van en el pago del gas que importamos y permitiría una rebaja en la factura de todos los gastos relacionados con el hogar, creando las condiciones para ampliar y desarrollar la producción local. Estos serían solo algunos de los efectos de dicha integración. Les recuerdo una vez más. L a Unión aduanera en su ejecución práctica no existía antes del 2010, ahora es una realidad.

Y por mucho que haya quien pueda criticar determinados aspectos del funcionamiento de la Unión aduanera, está claro que para Moldavia supondría una reanimación rápida de toda la economía, poder salir del actual estado de muerte clínica.

Este camino es la vía para la reanimación de nuestras ciudades, centros provinciales, capaces con el tiempo de encontrar su lugar en esa telaraña de relaciones corporativas, que propone la economía de la Unión aduanera. Este camino es la única posibilidad de hacer uso del potencial labor en la esfera agraria, cuya producción sigue siendo apreciada en los mercados de nuestros socios tradicionales.

Con este enfoque, a mi modo de ver, deberán estar de acuerdo no solo los tradicionales partidarios del vector orientado al este, de desarrollo de Moldavia, sino también aquellos para quienes Moldavia siempre ha sido, es y será un país europeo. La paradoja de nuestra situación pasa por el hecho de que solo eligiendo el camino que lleva a la Unión aduanera, puede Moldavia convertirse en un país europeo. No el camino al aislamiento internacional, sino al contrario, hacia un sistema estable y comprensible de relaciones, incluidas las que tengamos con la UE, que seguirá siendo el socio principal de Moldavia en todas las cuestiones que afectan a la modernización y perfeccionamiento de nuestro sistema legal.

Segundo. Una política social decidida. Ya sabemos que esta política en gran medida es una cuestión de voluntad política de aquellos que se encuentran en el gobierno y no solo y no tanto de las posibilidades económicas. Si dejamos a la gente sin cobrar sus salarios y pensiones, si recortamos en salud y educación, eso es la auténtica locura económica y el retraso mental del gobierno. Pero si de verdad queremos superar esta crisis social y económica, debemos conseguir que la demanda aumente drásticamente. Lo que traducido al lenguaje normal, significa que tenemos que subir las pensiones, los salarios y las becas. Eso significa además el inmediato restablecimiento, a todas las categorías de población, de las prestaciones sociales que les ha arrebatado el gobierno actual. No puede haber ningún crecimiento económico, si los jubilados de todos los niveles, funcionarios, militares, fuerzas y cuerpos de seguridad y demás estructuras del Estado no reciben lo que les corresponde por derecho, lo que merecen por su trabajo. No puede haber ningún desarrollo, si el salario medio no supera en tres o cuatros veces al salario mínimo. No puede haber ninguna estabilidad social, si las pensiones no se compensan con un crecimiento anual del 20%. No puede haber ningún desarrollo a largo plazo si no volvemos a una educación gratuita en los centros de educación superior.
Este modo de enfocar el problema no es ningún capricho, es la esencia misma de la supervivencia en el siglo XXI, sin la cual será imposible cualquier futuro de progreso nacional.

Les garantizo que lo expuesto aquí, no tiene hoy oponentes entre los auténticos expertos economistas. Si no contamos claro está, a esos que se dedican a holgazanear en el FMI y el Banco Mundial, a los que a fin de cuentas nada les importan esos objetivos de desarrollo social, en no se sabe que Moldavia, ni a esos sirvientes ridículos que hacen las veces de representantes del actual gobierno, quienes ven a nuestro país como un gran mercadillo, en el que todo se compra y se vende.

Tercero. Los últimos cuatro años han situado delante de nosotros otro problema añadido. Para ser honestos, este problema siempre ha existido de un modo u otro, pero nunca como ahora se ha hecho tan apremiante su resolución. Me estoy refiriendo a la lucha contra la corrupción y el crimen organizado. Y como ya sabemos, por nuestra experiencia pasada, que meter a los delincuentes en la cárcel y devolver el orden a las calles es una cuestión de voluntad política, el problema de la corrupción hoy es mucho más serio. Derrotar este mal, que se ha adueñado de todas las estructuras de gobierno, es algo solo posible si se aborda desde diferentes ángulos, utilizando las fuerzas del orden y cambiando radicalmente el actual sistema judicial. Los juzgados deben dejar de ser filiales y divisiones de los clanes oligárquicos para convertirse en un órgano para su inmediato exterminio. Elección directa de jueces, derecho de revocación, sometimiento al control directo de la sociedad, son la única garantía de que esa demanda social de honradez, objetividad e imparcialidad pueda ser realizada.

Camaradas,

Todos debemos comprender y asimilar que el tema de la corrupción en Moldavia es una cuestión de soberanía del país y del pueblo moldavo. Es cuestión de ver quién gobierna el país, los amos del juzgado de Căușeni o el pueblo, los delincuentes o el pueblo.

Tenemos poco tiempo para poder responder correctamente a esas preguntas. Y no puede haber ninguna duda de que todo lo robado, ya sean bancos o aeropuertos u otros sujetos de propiedad pública, que se haya apropiado el gobierno en estos últimos cuatro años, deberán ser devueltos al pueblo y al Estado. No puede haber ninguna duda en que muy pronto, los actuales señores de nuestras vidas correrán como alma que lleva el diablo al oír las palabras juez o tribunal.

Y por último. A menudo nos reprochan por el hecho de que durante nuestro periodo de gobierno invertimos demasiado tiempo y esfuerzo en la resolución del contencioso con Predniestrovie. Nosotros siempre aseguramos que sin la resolución de este problema nuestra organización estatal quedaría coja, incompleta, vulnerable. Es lo que está pasando ahora. En cuanto los comunistas nos vimos en la oposición, el actual gobierno emprendió abiertamente el camino de la división de Moldavia, rechazando de facto la idea misma de la integridad territorial y la unidad cívica. Está todo claro. A este gobierno le aterra la idea de que la gente que vive a ambas orillas del Dniéster, termine cogiéndose de la mano para formar un Estado viable y estable, en el que los adversarios de Moldavia ya no puedan nunca conseguir influencia política.

Las nuevas realidades en política exterior nos dicen que la unidad del país no es ya cuestión de agudos proyectos, debatidos en formatos múltiples. Es cuestión de si somos capaces de encontrar una solución digna, y sobre todo bajo control popular. Pienso que hoy día debemos ser mucho más generosos en ese sentido. Estoy convencido, de que en la situación creada sabremos encontrar una solución común, un compromiso. La disposición de la mayoría de la sociedad moldava para seguir avanzando por el camino de la integración en la Unión aduanera, elimina la mayoría de las contradicciones objetivas, con las que tropezábamos en la resolución del problema de la reintegración de nuestra patria.

Camaradas,

Todo lo aquí expuesto, es el fondo de nuestras propuestas para la sociedad moldava. Como ven, son concretas y bien delimitadas. No escondemos, no enmascaramos nuestros propósitos y tampoco intentamos prometer lo imposible. Estoy seguro de que nuestro partido cuenta con el suficiente potencial humano, profesional y moral, para llevar a la práctica estas tareas.

Pero debemos ser sinceros: llevar estos planes a la realidad solo será posible con la participación de toda la sociedad, apoyándonos en ella, de común acuerdo. Por eso el Partido Comunista de la República de Moldavia declara que todas aquellas fuerzas políticas, que compartan aunque sea parcialmente estos objetivos y los medios para su consecución, serán vistos por nosotros como aliados, independientemente de los nombres las personas, las denominaciones de los partidos, las acusaciones y malentendidos pasados. Si queremos vencer, solo podremos hacerlo juntos unidos en un frente común. No hay otro camino. Y este anuncio cabe interpretarlo como una invitación abierta a entrar en este Frente Popular. Sin condiciones, ni estériles discusiones sobre futuros dividendos políticos.

Estoy seguro de que sabremos sacar a Moldavia adelante. Sé que los días del actual régimen están contados. Y el día de la celebración del veinte aniversario de la fundación del PCRM, quisiera repetir nuestro lema principal: “Quien no esté contra nosotros, está con nosotros”. Solo así, juntos, superaremos este mal, solo así en una marcha conjunta sobre Chisinau, nos libraremos de una vez para siempre de la desgracia que se ha instalado en nuestra casa.



¡Viva la República de Moldavia!
¡Viva el Partido Comunista de la República de Moldavia!
¡República! ¡Poder Popular! ¡Socialismo!

Fuentes: www.pcrm.md
http://www.puls.md/ru/content/nashi-cennosti-netlenny

miércoles, 16 de octubre de 2013

El 47% de las víctimas de explotación sexual y trata de personas en España son rumanas


Es una de las muchas  consecuencias de que en este país la dictadura del capital haya destruido en las últimas dos décadas más de la mitad de los puestos de trabajo, casi toda la industria y la agricultura levantada en las años de Socialismo, y empobrecido al estado dejándolo en manos de las grandes corporaciones mafiosas internacionales. Todo esto, lógicamente, ha provocado el hundimiento en la miseria de millones de rumanos y la huida de otros tantos para buscar un trabajo a las potencias desarrolladas, lo que facilita que tanto los criminales (capitalistas) de Rumania como los de los países de destino sigan  frotándose las manos mientras explotan a cada vez menor coste la fuerza de trabajo de los trabajadores (locales o inmigrantes) o, en el caso de muchas mujeres, aprovechándose de su necesidad para esclavizarlas sexualmente.

Según la Organización Internacional del Trabajo, OIT, la trata de personas afecta cada año en el mundo a unas 2.500.000 personas, sobre todo a mujeres, niñas y niños de distintos países, quienes conforman el 90 por ciento de las víctimas. Después del tráfico de drogas y de armas este constituye el negocio transnacional que genera mayores ganancias. Quienes caen en las redes de los tratantes, pueden enfrentarse a la explotación sexual, los matrimonios serviles, distintas formas de trabajo esclavo y mendicidad forzada, y abusos de todo tipo, perdiendo sus derechos más básicos.

En España ese criminal negocio genera unos beneficios de más de 3,7 millones de euros y amenaza a más de 7.000 mujeres que se encuentran en situación de riesgo. Según la  Comisión de Igualdad y no Discriminación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa,  en los seis primeros meses de 2013 las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han realizado 1.237 inspecciones en lugares donde se ejerce la prostitución y han detectado que, como poco, 7.114 personas se encuentran en situación de riesgo de trata con fines de explotación sexual, en su mayoría, mujeres y cinco menores de edad.

En estas operaciones se ha detenido a 446 personas -156 por trata de personas y 290 por explotación-, la mayoría hombres; el 37 por ciento de nacionalidad rumana; española, el 24 por ciento, y de Nigeria, el 19 por ciento.

En su intervención, los representantes del Ministerio de Interior de España explicaron que el perfil de víctima de trata es el de una mujer de unos 20 años de nacionalidad rumana. Se han identificado 619, de ellas 117 por trata de personas y 502 por explotación sexual. Por nacionalidades, las víctimas de trata son mayoritariamente rumanas -el 47 por ciento- seguidas de paraguayas - el 22 por ciento- y de nigerianas, el 10 por ciento. Entre las de explotación sexual, una de cada cuatro procede de Rumania, el 17 por ciento de China y el 11 por ciento de Brasil.

Según datos facilitados por la ONU, la trata de seres humanos con fines de explotación sexual es en la actualidad "uno de los grandes negocios delictivos", sólo por detrás del tráfico de drogas. En España genera unos beneficios de 3,7 millones de euros y en todo el mundo supera los 30.000 millones de dólares al año. 

Claro que la culpa, en este caso, no es solamente de los rumanos, que han dejado que su país sea convertido en cantera de esclavos y prostitutas para los que se aprovechan de la ley del más fuerte, pilar del capitalismo, sino también de los españoles, que no dudan en explotar a los más débiles para enriquecerse mientras la mayoria mira para otro lado como si la cosa no fuera con ellos, sin mover un dedo mientras otros seres humanos son tratados como esclavos ante sus narices (incluso muchos de estos trabajadores siguen participando en el negocio con la excusa de aliviar sus necesidades individuales, y sin importarles nada las de sus víctimas). 

En realidad, se trata de las consecuencias del mismo engranaje capitalista en los dos casos: mientras unos cuantos, sin importar la nación o la bandera que dicen amar, se enriquecen a costa de los trabajadores, locales o inmigrantes, estos, narcotizados con estupideces como, entre otras muchas, el patrioterismo, la religión o el pacifismo, pero sobre todo por la desorganización en la que les ha sumido su desclasamiento, se dejan hacer o se convierten en cómplices silenciosos como si el delito fuera realmente inevitable.

Solamente el sistema que lucha por acabar con todo tipo de explotación de unos seres humanos por otros, tanto laboral como sexualmente, puede terminar con el delito y con los delincuentes, por lo que la única manera de acabar con las consecuencias de la barbarie capitalista, como las que sufren pueblos como el rumano desde hace más de 20 años, es construir, con más fuerza y convicción que nunca, el Socialismo.

domingo, 13 de octubre de 2013

El animalismo en acción: Rumanía o el futuro (1ª Parte)

El Camarada Sade nos envía el primero de una serie de artículos sobre Rumanía que, y esto es algo que ambos compartimos, ha sido y sigue siendo la cobaya en la que el neoliberalismo ha ensayado la Europa del futuro, el que espera a millones de  trabajadores del continente, que muchos, como por ejemplo  los españoles, ya están empezando a sufrir en sus propias vidas: recortes, ajustes, destrucción de la industria y saqueo de la riqueza colectiva, pobreza, emigración, y, para que todo ello sea posible sin protestas ni revueltas, alienación brutal de las conciencias.

Este primer artículo versa sobre la polémica habitual entre los rumanos en lo que se refiere a los perros callejeros, defendidos con más ardor por algunos rumanos que a sus propios conciudadanos condenados a la miseria.

En fin, un hipócrita amor hacia los canes que contrasta con el odio y el desprecio hacia los seres humanos, de los que tras más de dos décadas de saqueo capitalista, hay también muchos condenados, como los bienamados perros, a vivir en las calles, en las esquinas heladas y o en el sucio alcantarillado de la ciudad, situación ante la que nadie parece demasiado interesado en salir a las calles para protestar o mover un dedo para evitarlo. Y no digamos ya cuando se trata de la respuesta ante las masacres de la OTAN, de la que forma parte el ejército rumano, en lugares más o menos lejanos como Afganistán, Libia o Siria, casos en los que igualmente, mientras se sufre dolorosamente por la posibilidad de eutanasiar a  los perros vagabundos que vagan por las calles de las ciudades rumanas, la insensibilidad y la deshumanización ante el genocidio de seres humanos, generalizada entre los desclasados y alienados trabajadores europeos,  provoca náuseas.


EL ANIMALISMO EN ACCIÓN: RUMANÍA O EL FUTURO (1ª Parte)
(por el Camarada Sade)


Hay una parte de la burguesía que desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa. Pertenecen a ésta (…) las sociedades protectoras de animales (…)
(Manifiesto Comunista)

Rumanía es un país engañoso: de un lado, los emprendedores y la prensa libre, es decir, los explotadores de toda la vida y sus plumíferos empresariales, hablan de “un país en construcción” con inmensas potencialidades, hablan de un retraso histórico “por culpa del comunismo” del que –el optimismo de las sanguijuelas- Rumanía emergerá gracias a la inversión extranjera que traerá prosperidad, abundancia, bla, bla, bla. De otro, un país en que la pobreza campa a sus anchas desde hace más de dos decenios –el 47% de la población vive por debajo del nivel de la pobreza al tiempo que 3 millones de rumanos han huido del país para poder subsistir-, un país en que el tejido social (educación y sanidad) y productivo (industria y agricultura) han sido sistemática y conscientemente desmantelados a lo largo de los últimos 23 años, un país, en fin, en manos de cleptómanos entregados al saqueo de la riqueza colectiva y siempre dispuestos a la genuflexión ante sus amos imperialistas de la UE y los EEUU.
Una imagen típica de las ciudades rumanas

O por decirlo de otro modo: Rumanía, para parásitos y multinacionales, es un país que tiene mucho futuro, mientras que, para nosotros, los vallekanos del mundo, Rumanía es ya, sencillamente, el futuro, el espejo en que hemos de mirarnos si queremos saber la que nos espera, la que se nos viene encima.  

Así que nadie que lea esto se llame a engaño: Rumanía no sólo no es un país atrasado sino que se puede afirmar rotundamente, sin miedo a equivocarse, que es de los países más avanzados del planeta en materia de recortes sociales, bajadas de sueldos, subidas de impuestos, racionalizaciones económicas, liquidación a precio de saldo de los recursos del país, impunidades y corrupciones, y cuantas canalladas imaginables e inimaginables quepa infligir a la clase obrera en nombre del prometedor futuro, del “todo está por hacer”, de que nos hablan las sanguijuelas del capital y sus voceros de la prensa libre.

Claro que, para que todo este pantagruélico menú de libertad y democracia burguesas se vaya digiriendo en forma de emigración y suicidios, es decir, sin ventosidades políticas ni regüeldos sociales, es necesario el acompañamiento del tintorro avinagrado, y no peleón sino manso, mansísimo, del alelamiento de las masas. Como si se tratara de evoluciones convergentes, mientras en la España actual, la del 22 de julio de 1969, el proceso de alelamiento colectivo pasaba por la transformación ideológica de la izquierda marxista, a base de traiciones y transiciones, en esa amalgama amorfa que llamamos “lo progre”, en Rumanía había que encauzar hacia alguna parte la sempiterna insatisfacción fáustica de los bípedos implumes, actuales consumidores-contribuyentes, y así tomó forma, entre otros (que para eso esto pretende ser el primero de una serie de artículos), el animalismo, componente esencial, en España, del progrebuenismo, en Rumanía, de toda “conciencia social” que se precie.

Vamos con los datos: en la ciudad de Bucarest se calcula que hay entre 50 y 65 mil perros callejeros: cada año solicitan la aplicación de la vacuna antirrábica por mordedura de perro unas 5.000 personas; cada año, también, los ataques de jaurías producen la muerte de 2 ó 3 personas en la capital. A todo ello hay que añadir los efectos en forma de miles y miles de zurullos que dicha población canina siembra a diario por toda la ciudad, ya de por sí sucia: en el capitalismo definitivo, en el capitalismo final, la limpieza de lo que se llamó antaño “espacio público” es gasto recortable con tendencia a eliminable.

Estos datos son perfectamente extrapolables a campos y ciudades del resto del país.

Según cuentan, hace ya bastantes años, algún desalmado propuso la misma solución que a Usted, vallekano del común como yo, se le ha ocurrido ya para acabar con el problema. Y aquí se armó la de Troya: desembarcó en Rumanía nada menos que Brigitte Bardot –que si no recuerdo mal, en su día, fue la única personalidad francesa, junto con el suicida franco-español Luis Ocaña, que pidió el voto para el Frente Nacional cuando lo dirigía el paracaidista-torturador Jean Marie Le Pen, es decir, cuando aún no era un partido votable para la burguesía civilizada gabacha-, cual cruzada en defensa de los pobres chuchos que pretendían matar. Las autoridades rumanas, sensibles a las protestas de la actriz y conscientes de las negativas repercusiones internacionales que tan inhumana medida provocaría, diseñaron planes, acordaron programas con diversas ONGs, votaron leyes parlamentarias y destinaron fondos que han permitido que… todo siga igual: miles de perros por las calles, personas mordidas todos los días, algún que otro muerto al año y las mierdas de rigor por parques y plazas listas para ser pisadas.
       
Recientemente una jauría de perros mató a un niño en un parque y el debate se ha vuelto a agitar, ha polarizado las posiciones, ha caldeado el ambiente social: manifestaciones properros y antiperros en las calles, proyecto de referéndum popular sobre la “eutanasia” canina, artículos de prensa, tertulias televisivas, etc.

***
Rumanía es un país engañoso, decíamos al principio; y también un país engañado, ensimismado en el engaño, en el que tras casi 24 años de capitalismo definitivo todavía los hay –y no pocos- que son capaces de decir sin rubor que “Nicolae Ceausescu es el responsable de que haya perros en las calles de Bucarest”.

Parafraseando al gran escritor rumano Panait Istrati, quien decía que “la solidaridad humana es el arma más poderosa para la defensa del hombre”, urge clamar bien alto que la indefensión del hombre en la Rumanía actual, a merced de todas las formas de pobreza, desigualdad y desarraigo producidas por el capitalismo en nombre de la libertad, tenía y tiene como condición necesaria la extirpación de ese sentimiento privativo de lo humano que es la conmoción ante el dolor de sus semejantes, base esencial e inexcusable de cualquier forma de rebeldía.

Ortopedia macabra, ese hueco de tullido dejado en el alma del hombre de la Rumanía actual por 24 años de explotación descarnada ha sido rellenado de animalismo, sonrisa de calavera, eco de ultratumba de una humanidad amortajada y a la espera de resurrección.

Georges Politzer y el materialismo dialéctico en la Universidad Obrera de París

Comprender, explicar, combatir
Georges Politzer nació en la húngara Nagyvárad (hoy la rumana Oradea) en 1903, donde se crió hasta que tuvo que abandonarla tras la caída de la República Soviética Húngara de Bela Kun en 1919 y la entrada en Transilvania de las tropas rumanas, tras la cual su familia huyó a Austria. 

Politzer conocería allí al padre del psicoanálisis Sigmund Freud, por el que será muy influenciado en sus trabajos psicológicos, entre los que se destacan su labor en la fundación de la Revista de Psicología Concreta y su obra Crítica de los fundamentos de la psicología (1927), considerada por los estudiantes franceses de la época como una introducción al psicoanálisis.

Previo a este último trabajo, se instaló en París en 1921 dedicadándose y destacando al estudio de la filosofía en la universidad, trabajando después como profesor de la materia en varios institutos y fundando en 1924 la revista Philosophies junto con otros jóvenes comunistas (como el historiador Henri Lefebvre).

Tras los mencionados años centrados principalmente en la psicología, en 1929 se afilia al Partido Comunista de Francia, y empieza a estudiar profundamente el marxismo.

Politzer fue uno de los profesores que fundó la Universidad Obrera de París en 1932, en la que se ocupó de la enseñanza del materialismo dialéctico. Allí él y otros profesores enseñarían a todo tipo de personas interesadas, lejos del casposo y rígido mundo academico tradicional, siendo la mayoria de los asistentes jóvenes trabajadores.

La Universidad Obrera sería desmantelada tras la ocupación nazi de 1940. Politzer no tardará en pasar a la clandestinidad y formar parte de la Resistencia, y publica ese mismo año las revistas antifascistas L'Université Libre y La Pensée Libre. En 1942 será detenido, brutalmente torturado y fusilado.

De las anotaciones de sus clases del curso 1935-36 de la Universidad Obrera, uno de sus estudiantes resumiría las enseñanzas de Georges Politzer en el considerado ''Manual elemental de filosofía'', en el cual el filósofo comunista húngaro-transilvano explica qué es y cual es la utilidad para los jóvenes miembros de la clase trabajadora del marxismo y del materialismo dialéctico:



Tomado de Euskal Sute Iraultzailea - ESI taldea

martes, 8 de octubre de 2013

El 70% de los rumanos no van al médico porque no tienen dinero para pagarlo.

Así lo afirma el canal informativo Antena 3: solo un 30% de los rumanos van al médico cuando se sienten enfermos, y el 70% no lo hace porque no tienen dinero para pagarlo. En todo caso, esperan hasta que la enfermedad se agrave y puedan ser atendidos gratuitamente en urgencias.

Es otra de las consecuencias de la barbarie capitalista, que ha convertido la sanidad rumana, como el resto de los servicios públicos y los derechos humanos, en un negocio para unos pocos y en una catástrofe para la mayoría.

En Rumania, sin embargo, la teoría dice que la sanidad es gratuita si se trabaja, aunque más allá de lo bonito que queda sobre el papel, en realidad los rumanos tienen que pagar tres veces por su sanidad. En primer lugar, con los impuestos que les quitan por su trabajo que, no obstante, no le sirven de mucho puesto que, aunque esto debería bastar, lo cierto es que en gran parte de las ocasiones no es suficiente. Como decimos, los rumanos tienen que pagar una segunda vez tanto a través del nuevo COPAGO aprobado por el gobierno socialdemócrata recientemente como por el desprecio de las autoridades políticas hacia los ciudadanos, ya que la asignación presupuestaria de la sanidad pública no llega en la mayoría de las veces para cubrir los gastos. Es decir, que en gran parte de las ocasiones, el enfermo rumano, después de pagar con su trabajo su seguro sanitario publico, tiene que desembolsar el coste de las vendas, las agujas, las mascarillas y la anestesia tras su operación o cura, con el argumento de que los hospitales o centros sanitarios se han quedado sin dinero.

La cosa no se queda ahí. La corrupción generalizada del sistema médico rumano hace que los trabajadores , que recordemos ganan de media unos 300 euros netos al mes, aunque otra gran parte no llega a los 190, han de pagar en negro un salario extra a los médicos, enfermeros, asistentes e incluso conserjes del hospital, si quieren ser operados, y todo ello, por supuesto, con el conocimiento de los directores de hospital y, cómo no, de los ministros de sanidad de turno, que estamos convencidos (porque no puede ser de otra manera) también se llevan una parte de la tajada a su bolsillo, conformando un entramado mafioso típico de las dictaduras del capital, donde la teoria de la puerta giratoria, que explica la simbiosis entre la clase política y la mafia empresarial, es omnipresente.

En definitiva, de los en torno a  20 millones de rumanos que forman la población actual del país,  14 millones no se permiten acudir a la "sanidad gratuita" porque el dinero no les llega. Y todo ello, por supuesto, con la interesada desgana de las autoridades políticas y el contante frotarse las manos de sus cómplices de las grandes empresas sanitarias. En realidad, el capitalismo, además de pobreza, sometimiento e infelicidad, ha traído a los trabajadores rumanos la obligación de aguantar la enfermedad hasta que su gravedad se hace insufrible.

Después, imaginamos, pensarán aquello que nos enseñan en las escuelas para resignarnos a vivir en "este valle de lágrimas": que sea lo que dios quiera. Mientras tanto, unos cuantos grandes delincuentes económicos, que solamente creen en un dios, el dinero,  siguen viviendo en el paraíso en la tierra a costa de la riqueza de los que llevan dos décadas condenados al infierno.

sábado, 5 de octubre de 2013

La pobreza en los paises socialistas de Europa antes y después de 1990

No lo decimos nosotros. Se trata de cifras del Banco Mundial, institución nada de sospechosa de ser partidaria de que los trabajadores tomen el poder. Como se puede comprobar en la siguiente tabla de datos sobre la pobreza (porcentaje de la población y número total de pobres en 1987-88 y 1993-95) en los paises socialistas del este europeo, antes y después de la reinstauración capitalista de principios de los noventa, la conclusión es bastante clara.

La imposición de la autodenominada "democracia capitalista" (sin eufemismos, dictadura del capital) y la destrucción de los sistemas socialistas, provocó un aumento brutal de la pobreza en los paises que lo sufrieron.

En el caso de Rumania, por ejemplo, el porcentaje de pobres (según el B.M.) era de un 6%, es decir, de 1,3 millones de personas, mientras que en 1993-95 el porcentaje se elevo radicalmente hasta un 59% (13,5 millones de personas de 22 millones de habitantes).

En República Moldova o Ucrania, que además de sufrir la reinstauración del capitalismo dejaron de ser parte de la Unión Soviética, el desastre (que podriamos llamar sin temor a equivocarnos genocidio) fue todavia peor: en la primera, de un 4% se pasó en unos años de terapia neoliberal al 66% (es decir de 200.000 a tres millones de personas), mientras en la segunda, la multiplicación de pobres por obra y gracia del capitalismo fue del 2 al 63%, es decir, de un millón de personas a cerca de treinta y tres millones.

Parece que según los datos del propio Banco Mundial, institución capitalista donde las haya, es bastante evidente que la llegada del supuesto "paraiso" capitalista no fue, muy al contrario, más que un verdadero infierno para los trabajadores rumanos (y lo peor de todo es que, dos décadas después de aquel desastre, sus consecuencias siguen agravándose).



La tabla ha sido tomada de Cincuenta y tres días

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La prensa española intenta "explicar" porque los rumanos creen que vivían mejor con el Socialismo

La Agencia española de noticias, EFE, ha publicado estos días pasados un artículo al hilo del estreno de una película rumana titulada "Soy una anciana comunista", una tragicomedia, por supuesto muy crítica con los "nostálgicos del comunismo"  (en caso contrario nunca podría haber sido estrenada), sobre una abuela que añora aquellos años en los que el socialismo la garantizaba una vida digna.

"Rumania muere de hambre" (la protesta se refiere a la Rumania capitalista)
Los autores del artículo, cómo no, meten en el texto algunos tópicos y manipulaciones propagandísticas pues, como es habitual, tienen que defender al régimen que sostiene los privilegios y la riqueza de sus propietarios, la dictadura capitalista, como, por ejemplo, cuando nada más empezar deja caer la estupidez, convertida por aquella norma goebblesiana del una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad, de que a Ceausescu le gustara que le llamaran "el genio de los Cárpatos", o, después,  la definición del presidente del país como "sátrapa".

Sin embargo, la agencia, al servicio de los grandes delincuentes económicos, no puede evitar reconocer, porque así lo declara el entrevistado, que en Rumania mas del 60% de los rumanos reconocen que se vivía mejor antes del golpe de estado capitalista, y que si Ceausescu  hubiera vivido hoy seguramente sería el presidente del país.

Claro que para enturbiar esa al contrario clara realidad, el periodista y un pseudo historiador miembro del órgano propagandístico del régimen actual, el Instituto de Investigación de los Crímenes Comunistas, precisa "que los nostálgicos no son sólo un grupo minoritario de jerifaltes del régimen", sino que la miseria hace que muchos echen de menos la dictadura. Lo que no dice el tal Burcea ni el diario español es que precisamente los antiguos "jerifaltes del régimen" son los principales sostenedores del capitalismo actual, pues también son sus principales beneficiarios (sino que se lo digan a Basescu, actual presidente del país, y alto cargo comunista en el momento del golpe de diciembre de 1989). Al contrario, los que echan de menos el trabajo digno, la vivienda accesible y la comida barata, aparte de la sanidad y la educación universales, son, precisamente, los trabajadores rumanos y, especialmente, aquellos que pudieron disfrutar de los logros del Socialismo.

¿Cómo es posible que los antiguos "comunistas" rumanos o sus herederos estén hoy al cargo de la actual dictadura rumana (a la que siguen intentando dibujar como democracia)? En realidad, desde 1965, especialmente con la llegada de Ceausescu a la presidencia del país, una década después de la muerte de Stalin y la toma del poder en la Unión Soviética por los oportunistas y revisionistas de Jruschov y, después, Brevnev, el marxismo-leninismo dejó de tener vigencia en Rumania, salvo como modelo teórico, y una elite de miembros del partido se transformaron en una clase burocrática que pronto se sintió limitada en el sistema igualitario comunista y anhelaba el paso a un sistema en el que pudieran enriquecerse a costa de sus compatriotas: el capitalismo. Eso si, al menos Ceausescu fue fusilado por negarse a traicionar a su pueblo y a lo que él creia que era el socialismo, y murió cantando La internacional ante el pelotón de ejecución, frente a los que ordenaron su asesinato frotandose las manos por el botín que esperaban repartirse

De hecho, la mayoría de las críticas que los rumanos de hoy hacen a su pasado socialista son por lo que iba surgiendo en él de anticipos de capitalismo: la existencia de una capa privilegiada de altos cargos e intelectuales, los fallos en la distribución de alimentos por el surgimiento de capa de listillos que hacían negocio con la escasez, en la mayoría de los casos miembros del partido bien relacionados políticamente, o, en resumen, las muestras de creciente desigualdad que, sin embargo, no pueden compararse con la aberración actual, donde mientras la mayoría sufre para poder llegar a fin de mes con apenas 200 euros al mes algunos atesoran botines de millones y millones de euros a costa del sufrimiento de su pueblo.

A pesar de los defectos que fueron surgiendo con la extensión y profundización de la lucha de clases y de la renuncia a la dictadura del proletariado, las virtudes del socialismo siguieron asegurando, mientras esa elite iba minando el sistema, los derechos y logros que los trabajadores rumanos habían conquistado tras la Segunda Guerra Mundial y durante la República Popular Rumana (1948-1965). Algo que después de 1990 se convirtió en un simple recuerdo del pasado, pues el capitalismo aplicó un metódico plan de destrucción de la riqueza industrial de Rumania y, por lo tanto, de la mayoría de los puestos de trabajo y de todas las conquistas de la clase obrera, y aquella elite reconvertida en los nuevos capitalistas "democráticos" se dispusieron a saquear y a vivir de los suyos ya sin límite alguno.

De hecho, el tal Burcea, intenta hacer creer que ese recuerdo del comunismo es una falsa idealización, motivada solamente por la pobreza y la falta de perspectivas debido a la crisis, pero, sin embargo, no se trata de tal idealización, sino de una comparación entre lo que fue y lo que es, tan evidente que hasta los jóvenes reconocen que sus abuelos vivían en un sistema más justo.

Una plantilla cada vez más habitual en las calles de Bucarest
Para terminar, no podía faltar el recurso a la prostituida palabra "libertad", sacándose de la manga a una mujer de 63 años, afirma el artículo literalmente, "vivió su infancia y su juventud bajo la dictadura" (¿una dictadura con trabajo asegurado, servicios sociales para todos, educación gratuita y universal, vacaciones accesibles y disfrutadas por todos, etc...? Si el artículo afirmara que actualmente Rumania es una dictadura insoportable, podríamos aceptar que los defectos del antiguo socialismo rumano podrían hacerle encuadrarse en una especie de dictadura, pero si se considera que actualmente hay libertad, entonces... la Rumania Socialista, incluso la de los últimos años, !era el paraíso!).

 La entrevistada, la señora Popa, dice que no había entonces libertad porque "ella misma fue obligada a trasladarse a trabajar a una pequeña localidad de Transilvania dentro del programa gubernamental de colocar a personal cualificado en los pueblos" ¿Qué te den trabajo en un pueblo es sinónimo de falta de libertad? Si los millones de rumanos huidos del país desde la instauración de la dictadura capitalista hubieran tenido un trabajo cualificado en un pueblo de su país probablemente jamás hubieran tenido que trabajar recogiendo fresas o cuidando abuelos en Italia, España o Alemania, algo que parece que para los periodistas de La Vanguardia, el tal Burcea, y la señora Popa si que significa una gran libertad.

En fin. El artículo de EFE se puede leer completo a continuación. A pesar de su esfuerzo habitual (y obligado si sus periodistas "libres" no quieren perder su trabajo) por criminalizar y ocultar los logros del pasado socialista, es sorprendente comprobar que hasta los medios de propaganda del capitalismo tienen que reconocer que los trabajadores de los países del este, en este caso de Rumania, reconocen, cada vez en mayor número, la superioridad del Socialismo.

En fin, el artículo completo, que ha sido publicado en gran parte de la prensa española, se puede leer en el siguiente link. Como se puede comprobar, ya en su título se aprecia los esfuerzos que tienen que hacer los medios de propaganda para justificar el fracaso de la barbarie capitalista e intentar hacer creer que el pasado añorado por, en este caso, los rumanos, parezca aún peor que el desastre provocado por dos décadas de saqueo del país por una minoría de delincuentes (a lo que, por supuesto, no definen, pues al fin y al cabo el que paga, manda, ni mucho menos, aunque en este caso sea más que evidente, como una "dictadura capitalista":

"La pobreza en Rumanía despierta la nostalgia por la dictadura comunista"

martes, 24 de septiembre de 2013

Tenemos que conseguir que el sol, hermoso como nunca antes, brille sobre toda Europa

En la farsa electoral perpetrada el domingo pasado en Alemania volvió a ganar la Fuhrer de Europa, Ángela Merkel, que se dispone a continuar con su política de recortes de derechos a los trabajadores y de ajustes de salarios y gastos sociales para, por otro lado, multiplicar la riqueza de la oligarquía local y multinacional. Su receta: austeridad para los que trabajan, ostentación para los parásitos.

Una mala noticia para los trabajadores europeos, (no muy diferente, todo hay que decirlo, de si hubieran ganado los socialdemócratas, que incluso pueden formar coalición con el partido de Merkel).

Para los trabajadores de todo el continente, pero también para los alemanes, el futuro aparece cada vez más negro, pues en Europa tardará en volver a brillar el sol como lo hacía hace algo más de dos décadas en la Alemania en la que el poder estaba en manos de la clase obrera.

Aquel precioso himno, el de la República Democrática Alemana, puede servir hoy de requiem para esta Europa en ruinas, en la que en algún momento habrá que volver a tomar el poder, como en la Unión Soviética y el resto de paises socialistas del este europeo, y, parafraseando su emotiva letra, va a haber "que superar la antigua miseria, y la superaremos unidos, pues tenemos que conseguir que el sol, hermoso como nunca antes, brille sobre toda Europa", y acabar, y esta vez para siempre, "con los enemigos del pueblo".


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Rosia Montana y el desclasamiento de los trabajadores rumanos

Las protestas llevadas a cabo en los últimos días en la capital de Rumania, en contra del inicio de la explotación minera de Rosia Montana por una multinacional canadiense para proteger el medio, a la vez que los mineros de la zona hacen lo propio defendiendo el proyecto y exigiendo un puesto de trabajo, son una evidente ilustración del desclasamiento obrero, su beneficiosa fragmentación para la clase dominante en multitud de intereses, en lugar de concentrarse en la lucha contra la explotación y su emancipación.

Rosia Montana
"Todos los pensamientos de las camaradas, de las mujeres del pueblo trabajador, deben concentrarse en la revolución proletaria", sentenciaba Lenin a Clara Zetkin, en una entrevista realizada en 1920 y en la que el lider de los trabajadores se quejaba del peligro de que la clase obrera dejara de luchar por su objetivo principal, la lucha de clases, diversificándose en luchas particularizadas desvinculadas de la revolución, cuyo triunfo iría solventado el resto de sus necesidades.

El abandono de la lucha de clases como eje vertebrador de toda protesta y todo combate hace que, como sucede con Rosia Montana, todos protesten por sus intereses o siguiendo sus opiniones particulares, pero nadie se de cuenta de que, precisamente eso, es lo que mas interesa a las grandes corporaciones y a los capitalistas, sea cual sea su nacionalidad. Así ecologistas, feministas, homosexuales, pacifistas, e incluso trabajadores pidiendo trabajo, combaten cada uno por su cuenta, como si cada guerra fuera ajena al problema principal: el capitalismo y la explotación de unos sobre otros.

De hecho, la desorientación general y la afición interclasista, causa del olvido y criminalización de la lucha de clase, hace que los "anticapitalistas" que salen a la calle en Bucarest u otras ciudades del pais bajo la justa causa de impedir la explotación minera de Rosia Montana forman parte de un gran grupo de diversas tendencias entre los que hay, por ejemplo, miles de herederos de los legionarios fascistas y de sus versiones actuales en boga  (Noua Dreapta, Totul pentru Tara, etc..).

Rosia Montana es un pueblo situado en la provincia de Alba, en Transilvania, en los bellos montes Apuseni, que se encuentra sobre uno de los mayores yacimientos de oro de toda Europa. En la zona, los romanos llevaron a cabo la explotación del precioso metal durante los pocos años que estuvieron en el territorio, y después las minas siguieron siendo fuente de riqueza de turcos, magiares y del Imperio Austrohúngaro.

Antes de la proclamación popular de la República Popular Rumana, en 1948, la explotación estuvo en manos privadas, pero el comunismo nacionalizó todos los recursos naturales y medios de producción y las minas de oro pasaron a pertenecer al pueblo rumano. Tras el golpe de estado de 1989, la situación cambió, y al igual que el 90% de la riqueza nacional de Rumania, las minas volvieron a manos privadas y a ser objeto de la codicia de las grandes multinacionales mineras, sin ningún interés en el bienestar de los trabajadores locales ni en la conservación del medio, y con la exclusiva meta de enriquecerse a costa del trabajo y la riqueza ajena.

mineros de Rosia Montana
En este caso, la compañía Rosia Montana Gold Corporation, con capital canadiense mayoritario (en manos de la compañía Gabriel Resources), explotó desde 1999 hasta 2006 el oro que era de los rumanos hasta 1989. Después de la finalización de la licencia, y de su no renovación por sus probables consecuencias mediambientales, ahora están a punto de reiniciarse los trabajos durante otros 17 años, en una superficie de unos 12 kilómetros, tiempo en el que se espera extraer 300 toneladas de oro. El gobierno ya ha dado luz verde.

La no renovación de la licencia de explotación tuvo lugar después del desastre ecológico de Baia Mare (ver Cuando el Danubio dejó de ser azul ), ciudad minera al norte del país, en la cual se desbordaron los depósitos de agua contaminada con cianuro tras su uso en la extracción de oro, contaminándose los ríos más importantes de la zona, en especial el Tisa, que llevaría los vertidos a través de Hungría hasta el Danubio. Aquellos 100.000 metros cúbicos de agua pesada contaminada, rica en cianuro y otros metales pesados tóxicos como el cobre y el zinc, derramados a través de la parte inferior de una brecha en un dique de desechos, en las minas de Baia Mare, al norte del país, provocaron un escándalo internacional, que detuvo temporalmente todas las explotaciones mineras auríferas del país.

Ahora que las aguas se parecían haberse calmado, las multinacionales mineras han vuelto al ataque. Tras el permiso del gobierno socialdemócra,  las manifestaciones en contra se han extendido por el pais, algunos por motivos meramente ecologistas, otros por estímulo mediático, y algunos porque no tienen como expresar su protesta ante el sistem debido a la desorganización y sometimiento general, y la falta de un partido de vanguardia que dirija y oriente la lucha.

Sin embargo, aunque los ecologistas salgan a la calle cabreados por la aprobación de la nueva concesión a Rosia Montana Gold Corporation, existen otras explotaciones basadas en el uso del cianuro en Transilvania, aunque estas no salgan tanto en la televisión y, por lo tanto, no provocan protesta alguna.

El hecho es que el cianuro se sigue utilizando en suelo rumano, con el consiguiente peligro medioambiental para las aguas del territorio, y va a seguir utilizándose, siga adelante o no el proyecto de Rosia Montana. Por ejemplo, en  Certeju de Sus, localidad en la provincia de Huneadoara, European Goldfields, con la colaboracion de mil millones de euros del  emirato de Qatar, se ha dado luz verde al comienzo de las extracciones, mientras con el 70% de paro en el pueblo sus paisanos tendran que elegir entre cianuro o hambre.

Lo mismo sucede en el caso de los habitantes de los alrededores de Rosia Montana, sumidos en la pobreza y en la desesperación, que también han salido a la calle para pedir, en este caso, que la explotación minera se ponga en marcha, a la que ven como su única posibilidad de dar de comer a sus familias y de que el pueblo subsista en el futuro. Con algo de razon, pero no con toda, los mineros se quejan de que los que llaman "niños bien de Bucarest" decidan sobre su futuro, que desde hace dos décadas ha sido bastante negro. Los olvidados habitantes de las montañas de Alba han sufrido, como el resto de la clase trabajadora rumana,  las consecuencias de la destrucción de más de la mitad de los puestos de trabajo desde la instauración del capitalismo en 1990 (de los más de 8 millones de trabajadores del último año de la Rumania Socialista quedan hoy poco mas de 4 millones). Tristemente, los miles de jóvenes rumanos que han salido a la calle a protestar contra el proyecto Rosia Montana no han creido conveniente hacer lo propio contra el saqueo del pais llevado a cabo tras la instauracion del capitalismo, frente a la destruccion de la riqueza nacional, o para protestar por el hecho de que mas de 3 millones de trabajadores rumanos hayan tenido que huir del pais para poder sobrevivir.

Y es que bajo una dictadura capitalista (perdón por el pleonasmo), a pesar de los sostenedores de las falsas virtudes del mercado libre del trabajo, la negociación entre empresario y empleado es totalmente desequilibrada, y el primero es el que tiene realmente la sartén por el mango, pues el segundo siempre va a necesitar comer y va a acabar aceptando para ello cualquier empleo. En esta desventaja básica se basa la explotación capitalista, y justo para luchar contra ella se inventó la unión de los obreros, los sindicatos, y las organizaciones comunistas.

En un contexto en el que ya no existe organización obrera alguna, en el cual la violencia intrínseca a la lucha de clases está deslegitimada, y en el que la clase capitalista, sabedora de ello, da constantes vueltas de tuerca contra los derechos de los trabajadores sin apenas oposición, es lógico que los habitantes de la empobrecida y abandonada Rosia Montana luchen por tener un salario, aunque sea pírrico, incluso aceptando el envenenamiento y la destrucción de su entorno y, posiblemente, de sus hijos.

Mientras tanto, y precisamente a causa de esa criminalización y abandono de la lucha de clases, cuya existencia es paradójicamente cada vez mas evidente, aunque en el combate solo siga luchando un bando, el de los capitalistas, mientras el otro sufre resignado constantes despropósitos, nadie exige en las calles la única solución al desastre vigente (posible y lamentablemente porque la televisión y los medios, en manos de los capitalistas, no lo denuncia, además de por la inexistencia de organización obrera alguna que sirva de dirección a los desorientados, desesperados o narcotizados miembros de la clase obrera): el regreso al Socialismo.

En tercer lugar, el hecho de que la compañía que va a explotar el oro, que hace dos décadas era propiedad de los trabajadores rumanos, sea una multinacional privada, en este caso canadiense (aunque realmente dé igual el origen) hace que la causa del más que probable desastre medioambiental provocado, la urgencia de conseguir un trabajo, y la destrucción de una región histórica, con restos romanos, vestigios dacos y una belleza natural incomparable, sean la directa consecuencia de la entrega de la riqueza del subsuelo rumanos a manos de unos cuantos parásitos extranjeros (o locales, pues los grandes ladrones no entienden de banderas ni patrias), mientras los mineros de los pueblos alrededor de las minas y sus familias continúen siendo pobres y cada vez con menos derechos. Este, que es el principal problema, pocos de los que salen a la calle, de uno y otro lado, lo mencionan siquiera. Es bueno salir a la calle a protestar, pero sabiendo por qué, y para qué.

En realidad, solo si los trabajadores vuelven a tomar el control de los medios de producción y, por lo tanto, de los recursos explotados, tendrán asegurado no solo el trabajo y el pan de cada día sino también el futuro de sus hijos. En ese caso, cuando la fuerza de trabajo no sea una mercancía que se ofrece a cambio de las migajas ofrecidas por los que se han apropiado de los medios de producción, cuando no sea necesario trabajar a cambio del o que sea para cubrir las necesidades, cuando la riqueza producida sea para beneficio de los que la producen, se podrá valorar en toda su justeza si merece la pena o no destruir y envenenar la tierra, el agua o el cielo para producir un poco o mucho oro, o si en realidad las fuerzas productivas y los esfuerzos económicos de un país cuyo objetivo no es el enriquecimiento de unos pocos si no el bienestar de todos pueden dirigirse a otras producciones o a las mismos pero con métodos menos dañinos.

En definitiva, lo importante es que los que trabajen sean los que deciden para que trabajan, los que se queden con el beneficio, y los que valoren si merece la pena o no hacerlo, además de que trabajen, produzcan, para su beneficio, con dignidad, y no a cambio de cualquier migaja mientras enriquecen a unos cuantos delincuentes. Y para eso hay que volver a construir conciencia de clase y a volver a pasar a la ofensiva en la lucha.

domingo, 8 de septiembre de 2013

La admiración por Lenin se multiplica en Rusia

La imagen del líder de la Revolución bolchevique, Vladimir Lenin, que en los pasados veinte años lentamente se había ido recuperando despues de la campaña de criminalización llevada a cabo por los medios de propaganda capitalista tras la destrucción de la Union Soviética, ha cobrado últimamente un nuevo impulso, a expensas de la decepción popular ante las consecuencias de la gran estafa democrática en Rusia.

Una encuesta realizada por el  Centro Levada, evidencia que los trabajadores rusos de hoy perciben la figura de Lenin como positiva, descendiendo en forma muy importante el número de personas que veían al líder bolchevique como "un dictador". Paralelamente quienes piensan que Lenin fue "un gran pensador, un visionario", también se ha incrementado, según publica RIA Novosti.

La decepción de la mayoría de la gente en relación a lo que se prometía a partir de los "cambios democráticos" es lo que alimenta cada vez más el recuerdo del "luminoso pasado soviético", según el citado sondeo.

Además los relatos de las experiencias personales de los ahora ancianos, aunque también de muchos simplemente mayors que vivieron durante la existencia de la URSS, son los que sustentan la vuelta de la mirada de los jóvenes a una sociedad "que no tenía que preocuparse por la educación, la asistencia médica y el trabajo", problemas fundamentales y crecientes en la actual sociedad.

En realidad lo que está sucediendo en Rusia, como en todos los antiguos países socialistas del este europeo, es que el prometido paraíso capitalista, anzuelo que picaron muchos a principios de los años 90, se ha demostrado un verdadero infierno, que la supuesta democracia que se vendió como el camino hacia la libertad, se ha desvelado una útil y eficaz herramienta de la dictadura del capital, y que, en consecuencia,  los trabajadores se han dado cuenta cada vez en mayor número de todo lo que perdieron con el final de la Union Soviética, forjada por heroes como Lenin, Stalin y tantos otros comunistas.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Siria y el imperialismo: comunicado de la Red de Blogs Comunistas

El imperialismo se apresta a agredir, por enésima vez, a un Estado soberano: los bandidos de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Israel y toda una serie de regímenes satélites del imperialismo han decido empuñar ellos mismos los cuchillos ante el manifiesto fracaso de su falsaria estrategia guerracivilista en Siria. De hecho, la tenaz resistencia de éste ha conseguido, hasta la fecha, echar por tierra los planes criminales de Estados Unidos y sus secuaces: sólo cuando –a pesar de las enormes pérdidas causadas al pueblo sirio- se ha hecho patente la incapacidad de mercenarios, fanáticos oscurantistas y vulgares asesinos a sueldo del imperialismo para derrocar a Bachar Al Asad, no ha quedado otra elección a los bandidos imperialistas que mancharse ellos mismos las manos de sangre siria.
 
Ayer eran las “armas de destrucción masiva” de Bush, Blair, Aznar & Co. la excusa para destruir Iraq; hoy, con guión gemelo, son las “armas químicas” de Obama, Hollande y Cameron el pretexto esgrimido para llevar la muerte y el horror a Siria.
 
Como ya ocurriera a finales del s. XIX y principios del XX en el ámbito balcánico bajo control del Imperio Otomano –aquel “hombre enfermo del Europa” en expresión acuñada por los imperialistas de entonces-, el mundo árabe-islámico actual se ha convertido en el botín a rapiñar por los imperialistas del presente. Son diversas las causas que contribuyen a que ello sea posible. Desde una perspectiva estrictamente política, no cabe duda a la Red de Blogs Comunistas (RBC) que la perversa conjunción de gobiernos antipopulares y reaccionarios en el mundo árabe-islámico –como es el caso del gobierno de Bachar Al Asad; como lo eran los de Saddam Husein o Gaddafi- con la enorme debilidad de las fuerzas Marxistas-Leninistas en estos países es la auténtica ganzúa de que se sirven los bandidos del imperialismo para su saqueo. 
 
A su vez, la intervención creciente de Rusia y China en esta zona geoestratégica, su capacidad para ir perfilando una “política mundial” propia en esta área, auguran, a juicio de la RBC, la paulatina transformación del mundo árabe-islámico en un campo de batalla interimperialista como expresión de una gran guerra de redivisión.
 
En esas condiciones, y en el entendido de que ambas tareas están dialécticamente relacionadas, la RBC llama a las fuerzas progresistas del mundo árabe-islámico a construir Partidos Comunistas Marxistas-Leninistas capaces de galvanizar y dirigir la resistencia frente a la ingerencia imperialista y de organizar la toma revolucionaria del poder en sus respectivos países.
 
Por otra parte, la práctica coincidencia en el tiempo de las amenazas imperialistas contra Siria y el sanguinario golpe militar en Egipto ha puesto de manifiesto, una vez más, los infinitos raseros del imperialismo, su inagotable hipocresía criminal: ¿dónde fue a parar el “humanitarismo” que ahora invocan para bombardear Siria cuando el ejército egipcio inundó de sangre las calles de El Cairo hace un par de semanas? ¿O dónde fue a parar el “humanitarismo” de los imperialistas cuando Israel machaca inmisericordemente al pueblo mártir de Palestina?
 
Los acontecimientos de Siria y Egipto han tenido la virtud de mostrar no sólo la debilidad de las fuerzas de izquierda en los países árabe-islámicos sino también en el corazón de los países imperialistas:
 
Por una parte, como ya ocurriera durante la Guerra Civil española (1936-1939), los negros sucesores del negro POUM y sus crepusculares intelectuales, emboscados ahora tras proclamas presuntamente “democráticas” y travestidos en siglas como IA (“Izquierda Anticapitalista”) o CR (“Corriente Roja”) han desempeñado el sempiterno papel de los traidores: el de agentes del capital y la reacción en el seno de la clase obrera. La consigna de lucha contra el imperialismo es algo vacío si no va acompañada de una lucha frontal, sin concesiones, contra la labor de zapa que llevan a cabo estos grupos de mamporreros de los imperialistas.
 
En el mismo sentido, denunciamos el ya conocido oportunismo proimperialista del tipo de los Hollandistas franceses, los laboristas ingleses, los “socialistas españoles” y de todos los “socialismos de derecha”, que son ya parte indisoluble de la barbarie imperialista y herramienta esencial para la justificación de sus crímenes.
 
Por otra parte, yerran en el análisis y en la práctica política quienes, en abierta oposición a las enseñanzas leninistas, eligen entre Kerensky y Kornílov, entre Rusia y Estados Unidos, entre Al Sisi y Morsi; quienes, sin Partido y desde el eclecticismo ideológico estilo siglo XXI, pretenden la existencia de un imperialismo “bueno” y otro “malo”, de un golpismo “bueno” –bendecido, por cierto, por el imperialismo “malo”- y un fanatismo religioso “malo”. De persistir en estas posiciones gravemente erróneas, su destino será el puro y duro socialchovinismo.

La RBC hace un llamamiento a oponerse a la criminal agresión imperialista contra Siria y a apoyar todas las convocatorias públicas contra tal agresión; asimismo, llama a la solidaridad con los pueblos árabe-islámicos, y a la agitación y a la movilización de la clase obrera y a los pueblos de cada una de esas potencias imperialistas, recordando, por último, la necesidad histórica de constituir Partidos Comunistas Marxistas-Leninistas como única palanca que puede llevarles a la auténtica libertad e independencia de sus países. 

 
¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO SIRIO Y TODOS LOS PUEBLOS ÁRABE-ISLÁMICOS AGREDIDOS!

¡NO HAY VERDADERA LUCHA CONTRA EL IMPERIALISMO SIN LUCHA POR EL COMUNISMO!
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