lunes, 15 de agosto de 2016

Las dos sedes de La Pirenaica en Bucarest

Aquí Radio España Independiente, estación pirenaica, la única emisora española sin censura de Franco”.

Así saludaba Radio España Independiente a sus oyentes durante los 35 años que duraron sus emisiones.

La conocida como Radio Pirenaica funcionó desde el 22 de julio de 1941 hasta el 14 de julio de 1977, y emitió en principio desde Moscú, trasladándose brevemente, cuando el bestial ataque nazi a Rusia amenazaba la capital sovietica, a la Republica Autonoma de Baskiria, ubicandose en la ciudad de Ufa.

REI fue creada a instancias de Dolores Ibarruri, “la Pasionaria”, y se llamó la Pirenaica para dar sensacion de cercanía a los abandonados españoles, olvidados por las democracias burguesas europeas que no quisieron pagar la ayuda que les habian brindado los republicanos en sus campañas contra los nazis alemanes y fascistas italianos durante la Segunda Guerra Mundial. Fue una emisora original y fresca, temeraria incluso, llegando a emitir programas semanales desde el penal de Burgos, sin que los criminales franquistas pudieran nunca evitar su difusion.

El 5 de enero de 1955 se decidió su traslado a Bucarest, con el fin de, primero, desorientar aún más sobre el lugar de su ubicacion, que tardó en localizarse y, segundo, para intentar desvincular la emisora en plena guerra fria del bando sovietico.

La ubicación de la emisora en Bucarest sería un misterio incluso para muchos de los propios redactores españoles, que tuvieron dificultades para saber la dirección. Muchos eran recogidos por chóferes y llevados desde sus domicilios al edificio. Pero, evidentemente, poco a poco, y debido a la situación central de las sedes donde se establecieron las oficinas y los estudios, finalmente se acabó conociendo.

Uno de los testimonios que han hecho que la identificación sea posoble es el del comunista Luis Galán, en su libro Despues de todo: Recuerdos de un periodista de la Pirenaica (Memoria rota), que explica el lugar donde se encontraban las dos sedes que tuvo La Pirenaica en Bucarest:


Esta casa de barrio de Primaverii, en la que se llamaba entonces (finales de los 50) Avenida Stalin, es probablemente la que acogió las oficinas y los estudios de la emisora comunista antifranquista. Se halla, como afirma Galán, a unos 50 metros del antiguo Comité Central del Partido Comunista Rumano (hoy, por las paradojas de la historia, sede del Partido Nacional Liberal) y de la residencia del presidente del gobierno y Sec.Gral. del Partido Comunista (hasta su muerte en 1965), Gheorghiu-Dej


Probable edificio donde se ubicó La Pirenaica

Poco después, la sede fue cambiada de lugar a, como explica el historiador anticomunista rumano Vladimier Tismaneanu (hijo de un histórico militante comunista, Leonte Tismaneanu, que estuvo en España combatiendo contra el fascismo durante la Guerra Civil -en casos como este, demasiados, en Rumania, se entiende aquel conocido dicho, "cría cuervos que te sacarán los ojos"-). Tismaneanu afirma que la nueva sede estaba en un edificio entre el actual Museo del Campesino (antiguo Museo del Partido Comunista) y el Museo Antipa de Ciencias Naturales, en la céntrica Piata Victoria, al otro lado del Palacio del Gobierno. Y así lo confirma Luis Galán en sus memorias:



Se trata del edificio en el que ahora se encuentran las oficinas del contiguo Museo del Campesino, en la calle Ion Mihalache nr.1 (antigua Avenida 1 de mayo), y la ubicación de La Pirenaica en ese caserón la confirman los guías más veteranos del acutual museo..

Como se ve en la imagen anterior,  la segunda sede de La Pirenaica se encuentra al lado de uno de los pocos restos monumentales de los años socialistas que ha dejado en pié la barbarie capitalista: el mosaico mural de la parte trasera del Museo del Campesino  antiguo Museo del Partido Comunista).


En el eficio que albergara la segunda sede de REI, se hizo la famosa foto de los redactores que aparece al principio de esta entrada, con la presencia del que era el líder del comunismo español, Santiago Carrillo,  y que luego dio un golpe mortal contra las aspiraciones de todos los que habían luchado contra la dictadura, pactando la continuidad del régimen, debidamente maquillado con apariencia democrática, y la restauración de un rey elegido a dedo por el propio Franco.

Entre los redactores estaban Luis Zaragoza, Solé Turá, Luis Galán, Ramón Mendozana, Maria José Capellín, Manuel Vallejo, Antonio Buendía Aragón, uno de los fundadores del PCE, y el propio Ignacio Hidalgo de Cisneros, Jefe de la Aviación Republicana, que fallecería y sería enterrado en la capital rumana. Y tantos otros.

Por aquel entonces, no obstante, todos los redactores de la emisora, como casi todos los españoles deseaban la restauración de la república, último régimen político legítimo en España, derrocado con el apoyo de las tropas nazis y fascistas y con la complicidad de las "democracias" occidentales, por el peón de las grandes corporaciones económicas nacionales y multinacionales, el sanguinario Francisco Franco.


Aunque ambas sedes estuvieron en Bucarest, la estación de difusión se encontraba en las cercanias de Snagov, un pueblo residencial al norte de la capital rumana, famoso por sus lagos y sus bosques, además de por el monasterio donde, se dice, está enterrado Vlad Tepes, y donde todavia hoy se encuentra una gran antena, la estación de Tâncăbeşti, donde hoy se encuentra la sede de Radiocom, Sociedad Nacional de Radiocomunicacion Rumana.

Hay que subrayar el enorme apoyo que dieron las autoridades comunistas rumanas a los exiliados españoles y la cobertura económica y material, totalmente incondicional, tanto en el plano personal, a los redactores de REI, como en lo relativo a las infraestructuras, Hay que recordar que la Rumania Socialista tuvo siempre los brazos abiertos para los refugiados y exilados víctimas de las dictaduras y las agresiones imperialistas de todo el mundo. Miles de chilenos llegaron a Bucarest tras el golpe de estado del 73 de Pinochet, como también muchos comunistas españoles lo recibieron todo de los rumanos mientras tuvieron que vivir dejos de la tiranía sangrienta impuesta en su país.

Para terminar con un recuerdo a los camaradas rumanos que hicieron posible también La Pirenaica, nos quedamos con las palabras que les dedica Luis Galán:

2 comentarios:

F.P. dijo...

Muchas gracias JL. Tus trabajos siempre interesantes.

Anónimo dijo...

Qué buen trabajo, camarada Forneo. Qué buenos recuerdos de nuestros paseos por aquellas amplias alamedas en las que soñamos con una sociedad mejor en que paseó y volverá a pasear el hombre libre.

Salud siempre,

Sade

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