miércoles, 15 de julio de 2015

Iohannis, los reyes de España y la manipulación de la historia.

El Mundo  ha reinventado  la historia de Rumania inventandose una supuesta invasion nazi a este pais durante la Segunda Guerra Mundial. Asi se dice en el articulo publicado estos dias con motivo de la visita del presidente de Rumania, Klaus Iohannis y su mujer Carmen Georgeta a España, donde estuvieron departiendo y almorzando con los reyes.
Fascistas rumanos saludando a sus líderes, Mihai I, Antonescu,
Hitler y Mussolini, el día de la invasión de la URSS, 21 de junio de
1941

Despues del cuento de hadas sobre la pareja presidencial, hablando de estupideces como cuando se conocieron, cuanto se aman, y otros absurdos que no interesan a nadie, al menos políticamente, el autor del artículo dice, hablando de Carmen Iohannis, que "rara vez se ha posicionado en cuestiones políticas, salvo al reconocer públicamente su admiración por Miguel de Rumanía, el monarca al que, tras la invasión nazi, fue exiliado en 1947 por el régimen comunista. Un destierro que, durante 50 años, trascurrió entre Londres y Suiza, hasta que este personaje, que hoy cuenta 93 años, pudo regresar a su país tras la caída de la URSS, recuperando además la nacionalidad rumana, el título de monarca y las propiedades que le incautaron".

Pero, ¿cuándo invadieron los nazis Rumanía? ¿El periodista ni siquiera se ha documentado sobre la historia del país? ¿O se trata de otra manipulación consciente para limpiar la imagen del rey rumano que, al contrario de lo que se dice, fue un activo colaborador del nacionalsocialismo y de Hitler?

Las tropas alemanas jamás invadieron Rumanía, sino que desde su llegada al trono rumano
en 1930Carol II había iniciado una serie de medidas dictatoriales y represivas, siendo apoyado por el movimiento fascista la Guardia de Hierro, en el marco del surgimiento y extensión del fascismo por toda Europa. A la par, prohibió todos los partidos políticos e instauró una dictadura personal. Sin embargo, las alianzas de otros paises de la zona con la Alemania nazi hizo que Rumania tuviera que devolver a Hungria parte del territorio anexionado en 1918 y a Bulgaria el conocido como Cuadrilatero, o Dobroja Sur, a la vez que la Unión Soviética recuperaba la República Soviética de Moldavia, invadida por las tropas rumanas aprovechando la Guerra Civil Rusa, tras la Revolución Soviética.
10 de junio del 41: Hitler recibe a Antonescu en Berlín para ultimar
el ataque a la URSS

Rumania durante la guerra Como Hitler era un importante aliado de los rumanos, Carol II cedería a las presiones, debilitando su posición política. Esta debilidad fue aprovechada por Horia Sima, líder de la Guardia de Hierro, y el general Ion Antonescu para obligar al rey a abdicar el 6 de septiembre de 1940. A su padre le sucedió como rey Mihai I, el tan admirado lider por la esposa de Iohannis, que continuó la dictadura de su padre y nombró a Antonescu presidente, que gobernó tiránicamente apoyado por la Guardia de Hierro, pasando a formar parte Rumanía de las potencias del Eje.

Después de una revuelta de la Guardia de Hierro en enero de 1941, exigiendo estos más participación en el poder, Antonescu envió a muchos de sus miembros al exilio y se apoyó cada vez más en el Ejército para seguir en el poder. Mihai I y Antonescu también continuaron con las medidas de segregación racial de Carol II y, al avanzar la guerra, se inició una persecución brutal de los judíos, gitanos y otras minorias, cuyo principal exponente fueron el progromo de Iasi o la matanza del matadero de Bucarest.

Klaus Iohannis y la primera dama, Carmen, junto a los Reyes.
Los dos jefes de estado y su florero. Aunque su ideología es parecida
(estar contrael pueblo y vivir de él) al menos al rumano le votan (aunque
los que votan no sean los que realmente elijan)
Mihai I y Antonescu no tuvieron ningún problema de conciencia en llevar a cabo su brutal dictadura en Rumania, ni tampoco de acompañar a las tropas nazis en su ataque a la Unión Soviética, mandando a más de medio millón de soldados, la mayoría campesinos obligados por la pobreza y la bota de la represión política, a invadir de nuevo la República Soviética de Moldavia y a seguir avanzando hasta Odessa y Stalingrado. Allí, como sabemos, el pueblo soviético dió un golpe de timón al desarrollo de la guerra, y el Ejército Rojo desde entonces no dejaría de avanzar hasta Berlín.

En mayo de 1944, el Ejército Rojo cruzó la frontera con el Reino de Rumania. La proximidad del enemigo, la destrucción de dos ejércitos rumanos, la terrible inflación y los salvajes bombardeos de la USAAF de los pozos petrolíferos rumanos y de la capital rumana (ya entonces EE.UU. había adoptado la táctica nazi del bombardeo indiscriminado sobre la población civil), hizo pensar al oportunista Mihai que la única forma de salvar su culo era cambiarse de bando antes de las tropas soviéticas, acompañadas por miles de soldados rumanos, muchos de ellos prisioneros de guerra que se dieron cuenta de cual era su verdadero enemigo, la clase explotadora, y muchos otros expertos luchadores en la Guerra Civil Española o en la Resistencia Francesa, entraran por la puerta de su palacio.

Así que, presionado por los partisanos comunistas y los partidos democráticos, Mihai I destituyó a Antonescu y dio la orden a las tropas rumanas de dirigir sus armas contra los alemanes. El 31 de agosto de 1944 la división rumana del Ejército Rojo "Tudor Vladimirescu" entraría en Bucarest y poco después las tropas alemanas serían expulsadas totalmente de territorio rumano.

El Reino de Rumania no fue tratado como aliado por los vencedores, Ion Antonescu fue juzgado y ejecutado, y el embajador alemán, Manfred von Killinger, responsable de una serie de atrocidades cometidas en el Reino de Rumania, se suicidó. Mihai I siguió siendo rey hasta diciembre de 1947, tras abdicar cuando se proclamó la República Popular Rumana, pero se fue con las maletas llenas de bienes, cuadros y parte del botín atesorado por su familia tras décadas de saqueo al pueblo rumano. Además, sin que entendamos mucho el por qué, la Unión Soviética estuvo pagando una pensión anual a Mihai durante varios años.

Desafortunadamente, el "admirable" Mihai es hoy el único aliado del nazismo que sigue vivo y disfrutando de sus privilegios a costa del pueblo rumano y, a sus 91 años, es dificil que acabe pagando sus crímenes.
Los aplicadores del nacionalsocialismo en Rumania: Mihai I y
el Mariscal Antonescu
En este sentido, el artículo dice también que Mihai es uno de los primos favoritos de la "reina" Sofía, la maltratada esposa del jueguista Juan Carlos I, algo que nos parece bastante normal, sabiendo también las inclinaciones nacionalsocialistas de la familia de su madre, Federica de Hannover, y de sus tíos, como se puede leer en el artículo La familia nazi de la reina Sofia, y comprobar en las fotos adjuntas, Como se verá, al rey Mihai también le ponía que le saludaran con el saludo fascista posando junto con sus grandes aliados ideloógicos: Hitler, Mussolini y Antonescu.

Tampoco hay que olvidar las palabras de su marido, Juan Carlos de Borbón, sobre el asesino genocida Francisco Franco, el que le eligió a dedo como sucesor en la jefatura del estado: "para mí es un ejemplo viviente, tengo hacia él gran simpatía y admiración" 

Federica de Hannover y sus hermanos,
madre y tíos de Sofía de Grecia
¿Por qué, por último, la admiración de los Iohannis hacia la monarquía, representada por el taimado Mihai? Klaus Iohannis, actual presidente de Rumania, ha atesorado tanto poder político gracias a ser el presidente del actualmente llamado Foro Democrático Aleman de Rumania, que integra los intereses de la minoría alemana de este país. Esta institución se llamaba Deutsche Volksgruppe – Grupo Etnico Aleman, organizacion que, como explica el historiador Ion Coja, fue ilegalizada mediante el artículo 15 del Armisticio del 12 de septiembre de 1944 por tratarse de una organización pronazi, que incrementó notablemente su patrimonio a costa de la confiscación de los bienes de judios y rumanos deportados o fusilados por el régimen de Mihai y Antonescu. 

Tras el golpe que restauró la dictadura capitalista en diciembre de 1989, el Foro nazi y todos sus bienes se legalizó de nuevo, cambiando el nombre con el adjetivo de "democrático" (operación cosmética habitual entre los fascistas, que se suelen adornar con el nombre de "demócratas de toda la vida" para ocultar su pasado), recuperando todos sus bienes, incluso los que le habían sido sustraidos las víctimas del fascismo.

El 27 de febrero de 2007, Hans Klein (sacerdote evangélico y consejero local del alcalde de Sibiu, entonces Klaus Iohannis), presentó una reclamación al Tribunal de Sibiu, en calidad de presidente del Foro Democrático Alemán en esa ciudad, en la que pedía que "rogamos que se constate la calidad de sucesor en derecho de nuestra organización del Grupo Étnico Alemán (Deutsche Volksgruppe)”, la organización dedicada en los años 30 a difundir la ideología nazi por Rumanía, con el fin de recuperar todo su patrimonio.

Hay que hacer notar, igualmente, que muchos de los miembros del foro fueron juzgados por su apoyo activo o pasivo al fascismo y al nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y los años previos, muchos de ellos encarcelados y deportados, justicia que es descrita por sus herederos de hoy, además de por la ideología oficial de los medios de propaganda (de comunicación), como "persecución política", que no es más que una forma de autorreconocimiento de esos "demócratas de pantomima" de su apoyo y defensa, aunque sea tras la máscara de la "democracia burguesa", del fascismo y de sus crímenes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El rey Mihai vive en Bucarest tiene casas y celebra sus cumpleaños en el Palacio de Peles, un monumento al derroche de lujo y al despotismoa de los antiguos monarcas rumanos. Pero lo cuentan con un acriticismo que espanta, si no es rey ahora es porque no quiere... parece que no le interesa demasiado si no...

Jose Luis Forneo dijo...

El rey Mihai y su familia, como todos los parasitos llamados reyes, solo buscan aumentar sus privilegis y riqueza, y por eso se puso al lado de Hitler cuando tocaba, se hizo amigo de la Unión Soviética, cuando vio el hocico al lobo, y ahora, como siempre, sigue siendo un gran oportunista, ostentoso, derrochador y elitista. Cada vez los medios de propaganda venden mas la opoción rey, y muchos rumanos siguen pensando (no se sabe muy bien por qué viendo su curriculum de oportunismo, siempre movido por su interés) que es una buena opción... Ya sabemos aquello de que muchos gritan encantados aquello tan castizo de "!Viva las caenas..!"

Saludos

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