miércoles, 19 de marzo de 2014

Transnistria y Gagauzia solicitan su unión a Rusia


Independientemente de las cuestiones ideológicas, lo cierto es que la respuesta de Vladimir Putin ha humillado públicamente a los imperialistas del autodenominado "mundo libre", tras el intento de estos de imponer un gobierno títere en Ucrania mediante un nuevo golpe de estado marca "revolución de colorines", para el cual no han tenido ningún tapujo de utilizar a los sanguinarios neonazis seguidores del genocida Stepan Bandera.

La unión de Crimea a Rusia es, aunque no lo quieran reconocer los cada vez más debilitadas potencias occidentales, no solo de hecho, sino de iure, pues no solo cuenta con el acuerdo de los gobiernos y los parlamentos, sino de la mayoría de la población (que se ha expresado en Crimea a través de un referendum democrático, algo que no han hecho los golpistas de Kiev), además de tener precedentes, como el de Kosovo, creado artificialmente por EE.UU. con el apoyo de la UE., que la comunidad internacional, salvo pocas excepciones, legitima.

El golpe dado por el oso ruso a los títeres de Estados Unidos en Europa Occidental ha provocado un terremoto en todo el este europeo, y ha despertado la esperanza de las regiones que hasta ahora han sido solamente protegidas por Rusia, como Transnistria, o de aquellas que después de 20 años de dictadura capitalista (incluso administrándo esta un Partido Comunista, el de Moldavia) siguen echando de menos la autonomía regional, los derechos de los pueblos, y el bienestar social y económico que disfrutaban antes de su separación forzosa de la URSS, como es el caso de la República de Gagauzia.

Inmediatamente después hacerse pública la unión de Crimea, las dos regiones que se sienten incómodas dentro de una República Moldava proeuropea han solicitado a Moscú la unión con Rusia.

En el caso de Transnistria, la población mayoritaria es rusa, por lo que se puede utilizar la excusa de la etnia para justificar su interés, pero en la Republica de Gagauzia, sin embargo, la mayoría es turca, por lo que su deseo de ser parte de Rusia tiene que ver con otras razones, como el respeto a su esencia como pueblo y su conocimiento de que esto en la órbita de la totalitaria U.E. será cada vez más dificil. De hecho, como se sabe, la primera decisión tomada por los golpistas financiados y dirigidos por Bruselas y Washington en Kiev ha sido la prohibición del uso de las lenguas minoritarias en las instituciones y la de limitar sus derechos culturales.

En tiempos de la integración de Moldova en la URSS, los gaugazos fueron una región autónoma dentro de esta República Socialista, y tras la proclamación de la indepencencia desde Chisinau en diciembre de 1990, los gagauzios decidieron la segregación de tres provincias, de población mayoritaria turca. Tras la guerra de Transnistria, el Parlamento de Chisinau se vio obligado a  reconocer la autonomia de Gagauzia, otorgándola un status especial. Los gagauzios, por su parte, aceptaban no volver a exigir la independencia mientras Republica Moldova no fuera anexionada por Rumania (cuya nostalgia de la Gran Rumania, estado surgido en el periodo de entreguerras, y que sumó a la Rumania nacida a finales del siglo XIX el principado austrohúngaro de Transilvania, el Banato, Bucovina, parte del norte de Bulgaria y la República Sovietica de Moldavia,  fue incluso agitada por los gobiernos comunistas nacionalistas de Ceausescu, y heredada, lógicamente, tras el triunfo del golpe fascista de diciembre de 1989).

El acercamiento del actual gobierno neoliberal de Chisinau a la Union Europea, sin consultar a la poblacion, provocó que el pasado 2 de febrero se organizara un referendum en Gagauzia, en el que el 98% de los votantes estuvieron de acuerdo en solicitar la adhesión a la Unión Aduanera de Rusia-Bielorrusia-Kazajistán, en lugar de a la Unión Europea. Se trató de una respuesta a la firma del acuerdo con Bruselas cuyo rechazo en Ucrania provocó el golpe de estado violento de los banderistas neonazis, apadrinados por Europa, y que ha tenido como consecuencia la unión de Crimea con Rusia.

El caso de Transnistria es similar, aunque con algunas diferencias importantes. La República Moldava de Transnistria funciona desde los años 90 como un estado independiente de hecho, aunque no haya sido reconocido ni siquiera por Rusia que, sin embargo, la protege.

Tras la decisión de Chisinau de separarse de la URSS, en 1990, y ante la perspectiva de una adhesión por parte de Rumanía, los transnistrios proclamaron el 2 de septiembre de 1990 la independencia (como vimos también en Gagauzia), aunque tropas norteamericanas, rumanas y moldavas intentaran evitarlo. La guerra entre ambas regiones duraría dos años, ya que las tropas rusas ubicadas en la región, y ante la oposición del Kremlim y del mercenario borracho que lo dirigía por entonces, el traidor Boris Yeltsin, decidieron apoyar a los rusos de la región. La contienda provocó al menos 700 muertos, y termino con la victoria de Tiraspol, capital de Transnistria.

En julio de 1992 se firmaría el acuerdo de alto el fuego. Desde entonces, las tropas rusas aseguran el respeto del acuerdo entre Chisinau y Tiraspol. Vladimir Putin siempre ha utilizado a Transnistria como un peon para sus intereses, pero ante el nuevo cambio de política contra las agresiones occidentales, podría cambiar la situación.

El otoño de 2006 Transnistria organizó un referendum para solicitar la adhesión a Rusia, en el que una mayoría aplastante votó por el sí. En aquel caso, Moscú no respondió afirmativamente, pero tampoco de modo negativo, a la petición de Tiraspol.

Ahora, tras el nuevo intento de la U.E. de hacerse con el control de Ucrania violentamente, y tras la firme repuesta de Rusia para defender sus intereses (que no debemos olvidar, son los de su clase dirigente, no los de su clase trabajadora, al igual que sucede en la Unión Europea o Estados Unidos), Comrat y Tiraspol, respectivas capitales de Gagauzia y Transnistria, han vuelto a solicitar su unión con Rusia para evitar caer presas del expansionismo de Washington y Bruselas.

A diferencia de Crimea, sin embargo, que su deseo se haga realidad es más dificil, porque entre Rusia y estas dos regiones se encuentra la antigua República Soviética de Ucrania, hoy, tras el golpe de estado perpetrado en Kiev por paramilitares neonazis, está en manos de Washington y Bruselas (es decir, como sucede también en Rusia, de los mafiosos y delincuentes económicos que controlan sus gobiernos). Además, no parece entrar en la estrategia de Rusia un enfrentamiento total con Occidente, sino, de momento, tan solo responder a sus hasta ahora continuas agresiones... Así que es de temer que las aspiraciones de escapar de los tentáculos de la U.E. de estos dos territorios van a tener que seguir esperando y sobreviviendo, mientras tanto, tal y como han hecho hasta ahora, en el juego de intereses de los dos polos imperialistas que se enfrentan en torno a las antiguas fronteras soviéticas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Camarada,¿sabe usted de algún movimiento comunista en Gagauzia o en Transnitria?

Jose Luis Forneo dijo...

Pues salvo el Partido Comunista de Republica Moldova, con gran importancia en Gaugazia, no conozco ¿Por? De todos modos, no se trata de una petición ideológica, sino que tiene motivos económicos y culturales, como hemos explicado en la entrada. Rusia no es un país comunista, sino todo lo contrario, así que no tendría ningún sentido que un movimiento comunista hiciera tal cosa.

Saludos

Anónimo dijo...

Vamos a ver como discurre el tema ucraniano que esto todavía no ha terminado. Ucrania está en manos fascistas pero Rusia ha dicho claramente que va a intervenir para defender a sus ciudadanos y eso es muy importante. Tengo la sensación de que el gobierno fascista de Kiev no va a durar mucho tiempo y si lo hiciera no descarto la desmembración del sur y este de la actual Ucrania y de mayoría rusófona quizás como un nuevo país. Cuestión esta muy importante para la resolución del problema de Transnistria y Gaugazia por el tema geográfico.
La Rusia burguesa como hemos visto a las claras en este conflicto tiene sus profundas contradicciones, porque los negocios con la burguesía occidental tiene como principal regla el sometimiento a esta última, así que yo creo que tarde o temprano esa contradicción tiene que resolverse en la dirección de someterse (al estilo Boris Yeltsin) o reconstruir una nueva Unión Soviética que asegure su supervivencia como pueblo. El peso de la historia es grande y creo que el pueblo ruso y demas pueblos soviéticos sabrán elegir llegado el momento.

Coruscante dijo...

Me parece muy bien que vuelvan a Rusia, todos esos países son Rusia. Los bolcheviques hicieron un desastre con su política de crear países artificiales con pureza nacional (pues querían que cada pueblo viva en su república, pero en la mayoría de los casos estos "pueblos" se los inventaron). Si algún día vuelve a existir una revolución que pretenda el socialismo, será mejor mezclar tanto los pueblos que jamás pueden constituirse nacionalismos.

Anónimo dijo...

Era porque teniendo en cuenta como por allí se están llendo a la mierda. El PCRM debería hacer una dura reorientación ideológica intentando abandonar esa mala línea reformista que llevan. Y también porque en las zones separatistas siempre debería de haber comunistas autóctonos (por decirlo de alguna manera). Saludos Rojos.

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