lunes, 11 de abril de 2011

Dumitru Prunariu, cosmonauta rumano, será condecorado por Medvedev

El presidente ruso Dmitri Medvedev decorara al cosmonauta rumano Dumitru Prunariu, por su contribución a la exploración del cosmos, en el contexto de la celebración de los 50 años del primer hombre en el espacio, el sovietico Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961. La superioridad del socialismo sobre el capitalismo era mas clara que nunca, y no solo en cuanto al desarrollo y respeto de los derechos basicos y la dignidad del ser humano, sino que tambien en tecnologia y progreso cientifico.

Dumitru Prunariu es el unico rumano que viajo al cosmos, en un vuelo realizado entre el singurul 14 y 22 de mayor de 1981, a bordo de la nave sovietica Soyuz 40 y del laboratorio espacial Saliut-6.

El vuelo formo parte del proyecto Intercosmos, nacido en 1967 como un acuerdo de colaboración en materia espacial entre la Unión Soviética y otros países de la órbita socialista (Checoslovaquia, RDA, Hungría, Bulgaria, Rumania, Cuba, Mongolia, Polonia, Vietnam...). Todos estos países aportaron cosmonautas y tecnología desde finales de los años 70 y durante la década de los 80, invertidos en satélites, aparatos meteorológicos y misiones espaciales tripuladas, con representantes de estos países en los vuelos que realizaba la URSS.

Prunariu con su compañero de vuelo, el sovietico Popov

Dumitru Prunariu fue el cosmonauta numero 103 de la historia, y situo a Rumania en el club selecto de los paises que participaban en la carrera espacial, en la exploracion del Universo. Tanto Prunario como Popov fueron condecorados por sus respectivos gobiernos por su participacion en la expedicion.

Una historia que corresponde a otros tiempos, aquellos cuando Rumania era un pais rico, industrial, y con un alto nivel cultural y de investigacion cientifica, y que participaba en el grupo de paises que compartian el internacionalismo socialista y tenian como principal objetivo el desarrollo integro del individuo entre sus principios básicos.

50 años del primer hombre en el Cosmos

Dumitru Prunariu es hoy presidente del Comite de la ONU para la Vigilancia del Espacio Extratosferico, y de la filial europea de la Asociacion de los Exploradores del Espacio Cosmico.

Tanto el como Gagarin, y la mayoria de los cosmonautas que se convirtieron en heroes de la humanidad, procedian de familias humildes, cuyos padres jamas hubieran imaginado que sus hijos podrian llegar tan lejos, cuando ni siquiera era posible que asistieran a la universidad. El milagro que lo hizo posible (no de aquel tipo de milagros falsos inventados para someter al hombre, sino de esos que el hombre es capaz de llevar a cabo con sus propias manos) se llama Socialismo.

Mas sobre el heroe socialista rumano, Dumitru Prunariu en http://imbratisare.blogspot.com/2010/06/dumitru-prunariu-cuando-rumania-viajaba.html

domingo, 10 de abril de 2011

Filantropica (subtitulada)

Filantrópica es una producción Rumano-francesa del año 2002 que ilustra  los cambios que se estan sucediendo en Rumania desde la caida del comunismo, entonces 13 años antes. El aumento de la pobreza y de la mendicidad, algo antes inexistente en el pais, hace que este se convierta en noticia, que se visibilice como problema social, y que de lugar a expresiones culturales que se hacen eco de la nueva realidad.

En definitiva, la pelicula no habla de otra cosa que de la difícil situación económica de la ciudadania de Rumania, especialmente de Bucarest. Su director es Nae Caranfil, que construye una pelicula entre el cine negro y la comedia acida, donde uno sonrie mas que rie, y donde la critica social se esconde tras unos personajes motivados por fines egoistas y personales en un mar de pobreza y necesidad.

El personaje principal, Ovidiu es un profesor de secundaria con aspiraciones a ser escritor, que vive con sus padres jubilados y victimas del constante empobrecimiento economico y la reduccion de derechos acaecida en tras el final del socialismo. Ha publicado de su propio bolsillo un libro de relatos sin exito, lo que sumado a los sueldos bajos de los profesores y de la mayoria de la poblacion, le lleva a una situacion economica pesima. Lo peor que le puede pasar a un hombre como él es conocer a una modelo espectacular que, ademas, parece interesarse mucho por el: la hermana de uno de sus alumnos le hace una visita, y el se "enamora" de ella.
El nivel de vida que le pide la chica es demasiado alto, y eso le hace buscarse la vida como sea,  a pesar de vivir casi en la ruina. El capitalismo fabrica necesidades artificiales, y los sujetos que se dejan arrastrar por el buscan conseguirlas a traves de cualquier metodo, renunciando a cualquier principio. Asi que cuando conoce a un poeta borracho que le habla de una sociedad cultural llamada "Filantropica", que ayuda a la gente "creativa" como el, su vida comenzará a cambiar.

El dueño de Filantropica, Pavel Puiut, interpretado por un importante actor rumano, Gheorghe Dinica (fallecido recientemente), es realmente un “administrador” de mendigos, un hombre que dota de “organización” a la tremenda y enmarañada red social de vagabundos que pululan por la ciudad. Estando organizados, todos ganan, y él más, por supuesto. Puiut, alias "Pepe", es todo un director artistico, que planifica y dirige desde su despacho toda la red de mendicidad, dandole a cada mendigo una historia que contar... Ahi ridica el caracter "creativo" de Filantropica.

"¿”Alguna vez te interesó el mecanismo de la caridad?, es un campo interesante. ¿Qué secreto dispositivo controla la compasión?, yo te digo: una historia. Una mano extendida sin una historia que contar no recibe nada” ("mana intinsa care nu spune o poveste nu primeste pomana"). Asi que los mendigos de la ciudad llegan a Puiu y el les ofrece un guion para provocar compasion a los demas. Ademas de mendigos, organiza distintos tipos de estafa, tanto el hombre de negocios que necesita dinero y no le funciona la tarjeta, como el matrimonio que celebra sus diez años y no tiene para pagar la cuenta... Al final, sus lamentos, su historia, haran que alguien les preste el dinero o les pague la cuenta.

A Puiut al final se le coge simpatia, es uno de esos “malos”, “mafiosos” que estan dibujados con amabilidad, y tienden a caer casi bien. En el fondo es el unico que con sinceridad saca partido de los egoismos de todos, en un mundo donde, tras la llegada del capitalismo, todos aspiran a un nivel de vida artificial compuesto de necesidades creadas, incluso cuando ya ni siquiera se tienen las necesidades basicas cubiertas.

En el fondo, esta es la clave de la pelicula: el cambio producido por la reinstauracion del sistema de explotación capitalista, en el que mientras el saqueo producido ha generado un desastre social inconmensurable, las aspiraciones de los rumanos, de la empobrecida clase media, es enriquecerse como sea. El caso del profesor, que por conquistar a la chica inaccesible entra en la red mafiosa, y entrega su vida al director de "Filantropica", del cual al final es deudor y practicamente esclavo, es  una extraordinaria metafora del nuevo sistema; igual que el de Minuna, la compañera de estafas de Ovidiu, con la que al final, siguiendo el guion elaborado por Puiu, termina casandose para seguir manteniendo el guion; o el caso de la modelo de la que Ovidiu se enamora, que solo esta dispuesta a irse a la cama con el, o, todavia peor, incluso a "enamorarse", si Ovidiu es millonario.

En fin, un retrato muy bien construido de la sociedad postcomunista, donde el dinero se convierte en el dios de todos, y donde tanto las relaciones economicas como las sociales se organizan alrededor de él; es decir, sobre el lamentable espectaculo cotidiano en el que practicamente todo, tanto el amor, como la pobreza, y sobre todo los valores y los derechos sociales, se convierten en un negocio.

Para nosotros que ya llevamos tantos años bajo el regimen capitalista, es algo asumido y, por esta razon, no nos parece tan sorprendente. Pero para una sociedad recien salida del comunismo, se trata un choque brutal que no puede pasar desapercibido.

No se trata solamente de una critica a la extendida mendicidad, como parece en algunas intrepretaciones racanas de la pelicula, sobre todo por parte de la derecha, a la que por supuesto le conviene que todo se mercantilice, incluyendo las necesidades mas basicas. Al contrario, es un retrato realista y critico del sistema de valores que la produce, el capitalismo (aunque, por supuesto, como toda pelicula o novela que quiera ser editada, financiada y vendida por el imperio mediatico en la Rumania capitalista, no puede señalar directamente la causa del desastre, y debe tener, si es posible, ciertos comentarios adecuadamente favorables a la hegemonica y totalitaria  ideologia anticomunista).

El director es Nae Caranfil, director de otras peliculas de exito, como Dolce Far Niente (1998), o Restul e tacere (2007). Los actores principales son conocidos protagonistas del cine rumano. Mircea Diaconu actuo en la mayoria de las pelicula del cine comunista rumano, como "Buletinul la Bucuresti" (1982) o "Casatorie cu repetitie" (1985); Gheorge Dinica es uno de los mas grandes actores del pais, ubicado normalmente por su aspecto en papeles "negativos" (murio recientemente, el año pasado). Las protagonistas femeninas debutaron en "Filantropica" y han seguido desarrollando su carrera artistica en el cine rumano o internacional, Mara Nicolescu principalmente en Rumania (Italiencele -2004-, y Tache -2007-) y Viorica Voda (en papeles secundarios de peliculas internacionales, como las inglesas Sex Traffic, 2004 y Snuff Movie, en 2005)

En fin, una pelicula muy recomendable que por fin hemos subtitulado en castellano y que podeis ver a continuación:















sábado, 9 de abril de 2011

Nicolae Ceauşescu: ¿un sucio tirano?

A continuación quiero publicar aquí un  interesante testimonio de un ciudadano rumano emigrado en España sobre la Rumania Socialista. El autor se pregunta por qué se ocultan los logros de aquella epoca (que hoy le parecen utopicos por lo lejanos que estan en comparación con la situación actual del pueblo rumano tras 21 años de saqueo capitalista), y por qué nos dejamos convencer tan facilmente con las mentiras de los medios de propaganda. 

Como él mismo dice, como conclusion de su escrito (y quizas tambien de los constantes ejemplos de censura y manipulación que vivimos en las dictaduras mediáticas capitalistas),

"Deberíamos una vez más, dejar de guiarnos por lo que nos cuentan los mass-media y la propia burguesía y comenzar a escuchar a los pueblos. Y si algo está claro es que el pueblo rumano grita: ¡Traiasca Ceausescu! o al menos esa es mi opinión basada en lo que he estado viendo estos últimos años"

"Fueron y son numerosas las veces en las que sale el malvado y terrorífico ex-presidente de la Rumania Socialista, Nicolae Ceauşescu como uno de los mayores tiranos de finales del siglo pasado. La manipulación llega a todos los niveles. Veo hablar a compañeros míos, que no conocen la historia de Rumania, sobre lo malo que debió ser Ceauşescu, y si intento rebatirles algo, yo no tengo la razón porque soy un manipulado por mi padre, o porque el comunismo me ha lavado la cabeza y por eso estoy a favor de ese "tiránico dictador".Sencillamente, son dogmáticos.

Lo mismo ocurre con pequeños grupos de rumanos que habitan en este país, que hablan de muros de decenas de metros que impedían la salida del país. De cárceles al estilo orwelliano y del gran hermano. De vigilancias y represiones constantes pero... ¿Dónde están las pruebas? ¿Por qué será que esos rumanos que han emigrado y tan mal hablan del socialismo tienen "cierto" nivel aburguesado?

Mi padre en numerosas ocasiones me ha contado inmensas maravillas del periodo socialista rumano. Me ha traducido parte de la última constitución socialista, y de veras me quedé asombrado.

Tenía algunos aspectos que aquí parecen una viva utopía hoy en día:

- Educación gratuita a todos los niveles (y en la lengua materna, si eres de Hungría, en húngaro, si eres de Rusia, en ruso, había escuelas especializadas en esos idiomas que impartían las clases habituales pero en la lengua de los países que tenían frontera, o relaciones con Rumania.

- Derecho a una vivienda digna, algo que se cumplía a rajatabla (muy dificilmente ,por no decir imposible, veías a rumanos viviendo en las calles, a diferencia de ahora)

- Obligación y derecho al trabajo. ( el paro era simplemente una cosa propia de la ciencia ficción era algo imposible en la Rumania "de Ceauşescu", mi padre me cuenta un dicho que tienen ahora los mayores rumanos: "antes nos recogían de la calle y nos obligaban a trabajar, ahora nos recogen del trabajo y nos obligan a vivir en la calle")

Y muchísimas cosas más, que explican que la mayoría de rumanos sienta una enorme nostalgia hacia esta época. Así hay numerosos estudios que situan que entre el 52 y 60 % de la población añora el socialismo, y se trata de un porcentaje que sube cada vez más.

Deberíamos una vez más, dejar de guiarnos por lo que nos cuentan los mass-media y la propia burguesía y comenzar a escuchar a los pueblos. Y si algo está claro es que el pueblo rumano grita: ¡Traiasca Ceausescu! o almenos esa es mi opinión basada en lo que he estado viendo estos últimos años".

Como complemento al ilustrativo testimonio, y como muestra de cómo se fabrican dictadores o tiranos desde los despachos de los medios de propaganda capitalistas mintiendo y manipulando sin escrúpulo alguno (el caso actual de Gadaffi es otro ejemplo evidente de cómo justificar el saqueo y los crimenes contra los pueblos a base de falacias y noticias inventadas), os dejo con el siguiente texto del escritor uruguayo Eduardo Galeano, que en su libro "Patas Arriba, el mundo al revés" nos da una muestra de cómo se fabrico la imagen que se cuestiona el autor del texto de esta entrada, pero vendida por los medios de desinformacion del sistema como incuestionable, la de un Ceausescu tirano.
Y por último lo que une a Galeano con Ceauşescu, que sirve de punto de unión a Gadafi, es este párrafo de su libro "Patas Arriba: La escuela del mundo al revés":

«En vísperas de la navidad de 1989, pudimos todos contemplar el más horrendo testimonio de las matanzas de Nicolae Ceauşescu en Rumanía.

Este déspota delirante, que se hacía llamar El Danubio Azul del Socialismo, había liquidado a 4.000 disidentes en la ciudad de Timişoara. Vimos muchos de esos cadáveres, gracias a la difusión mundial de la televisión y gracias al buen trabajo de las agencias internacionales que nutren de imágenes a los diarios y a las revistas. Las hileras de muertos, deformados por la tortura, estremecieron al mundo.

Después, algunos diarios publicaron la rectificación, que pocos leyeron: la matanza de Timişoara había ocurrido pero había cobrado un centenar de víctimas, incluyendo a los policías de la dictadura, y aquellas imágenes espeluznantes no habían sido más que una puesta en escena.

Los cadáveres no tenían nada que ver con esa historia, y no habían sido deformados por la tortura, sino por el paso del tiempo: los fabricantes de noticias los habían desenterrado de un cementerio y los habían puesto a posar ante las cámaras.»

¿No os suena demasiado a otras "verdades" prefabricadas como los bombardeos de la aviacion libia contra manifestantes, a las terribles armas de destrucción masiva en manos de Sadam Hussein o a las elecciones supuestamente ganadas por Quattara en Costa de Marfil, por citar solo unos cuantos ejemplos de los cientos posibles?

http://internacionalroja.blogspot.com/2011/04/nicolae-ceausescu-un-sucio-tirano.html?showComment=1302348798203#c7819627770924036656

miércoles, 6 de abril de 2011

Entrevista a Un Vallekano en Rumania por Andecha Obrera

Desde el blog de Andecha Obrera, bloque de difusión y opinión marxista-leninista e independentista asturiano, han realizado una pequeña entrevista a Un Vallekano en Rumania, con el fin de conocer nuestra opinión sobre algunas cuestiones de la Rumania actual. Especialmente, sobre cada uno de los partidos y asociaciones comunistas que intentan sacar la cabeza ante el bombardeo mediatico que criminaliza todos los logros de la epoca del socialismo rumano, a pesar de que las encuestan indican una cada vez mas clara reivindicacion del pasado socialista tras 21 años de saqueo brutal por parte de la oligarquia que dio el golpe de estado en diciembre de 1989 disfrazándolo de revolución sobre la enorme riqueza productiva de la Rumania de finales de los noventa (de la que hoy queda bastante poco).

Sin mas, os dejo con la entrevista que, quien tenga curiosidad, puede verla en bable, la lengua de los asturianos, en Andecha Obrera


Tengo entendido que la imagen pública del Conducător va mejorando según pasa el tiempo, incluso que, según una encuesta, más del 40% de los rumanos lo votarían en unas elecciones, ¿a qué crees que se debe esto? ¿Por qué crees que la justicia evita que su legado se plasme en un partido político legal?

En principio, como sabrás, el término "Conducator", que es vendido en occidente como algo parecido a "dictador" se aplica en Rumanía a todos los presidentes o "lideres", independientemente de si son democráticos o fascistas. Vlad Tepes era un conducator, el rey Carol tambien, así como Ceausescu, Iliescu o Basescu.

Es cierto que en las últimas encuestas el 61% de los rumanos piensan que la "Revolucion" fue un hecho negativo en sus vidas (http://imbratisare.blogspot.com/2010/12/los-rumanos-piensan-que-si-no-hubiera.html ), y que el 41% votarian a Ceausescu si se presentara a la presidencia de la República (julio de 2010 http://imbratisare.blogspot.com/2010/07/ceausescu-ganaria-hoy-las-elecciones.html ), mientras que un 52% preferian el sistema socialista en enero de 2010 (http://imbratisare.blogspot.com/2010/01/otra-encuesta-los-rumanos-viven-hoy.html )

La evolución es envidente, y si en 1993, en plena hiperinflacion, un 27,1% creian que la caida del socialismo habia sido un terrible error para los intereses de los rumanos, en 1997 el porcentaje habia descendido a un 21,5%. A 20 años de la caida del muro de Berlin, un 35,7% piensan que el cambio de sistema fue un terrible error. Y no es para menos, porque el capitalismo se lo ha hecho sufrir con saña en sus carnes.

Personalmente pienso que en un principio muchos se dejaron engañar por las falsas promesas del capitalismo, pero poco a poco la realidad se ha mostrado evidente y está calro que hoy la mayoria de los rumanos, a no ser que pertenezcan a la pequeña elite economica o hayan tenido suerte en su emigracion, viven peor que antes de la contrarrevolucion (que es lo que realmente fue).

En cuanto a por qué la justicia evita que haya un nuevo partido comunista, en colaboracion con los medios de propaganda capitalista, esta claro que temen que su apoyo sea, sino mayoritario, si masivo, y este fuerce a investigar que paso en el proceso de transicion el el cual las antiguas elites anticomunistas del Partido Comunista (suena pero no es contradictorio) se enriquecieron a costa de la riqueza del pueblo rumano.

Según me fue comentado, los rumanos que vuelven a su país de visita ven que cada año el país va en mayor decadencia que no sólo se plasma en la política y la economía si no también en el propio paisaje de las ciudades (falta de limpieza de las aceras, fábricas abandonadas…), ¿se ha intensificado, en los últimos años, la decadencia del capitalismo rumano?

Cierto. EL caso de Rumania es curioso. Cuanto mas tiempo pasa, peor estan las cosas. No solo economicamente, sino en todos los sentidos. El sentimiento colectivo ha sido anatemizado, y ni las instituciones ni la gente se preocupan para nada del bien comun. Es como si la palabra comunitario se hubiera identificado con el mal absoluto. Incluso los que reivindican la vuelta al comunismo han sufrido el lavado de cerebro capitalista en este sentido. Asi que todo lo que supone mirar mas alla del bien familiar o personal, es algo que se practica cada vez menos. Asi no es de extrañar que la Rumania capitalista esté a la cabeza de paises corruptos de Europa, y que la gente imite esa actitud en las calles.

En Rumanía hay tres partidos que reivindican las siglas del histórico Partido Comunista Rumano. ¿Cuáles son las diferencias entre los proyectos? Parece ser que uno de ellos, el Partidul Alianţa Socialistă, es de tendencia socialdemócrata, ¿a que se debe su apego a la sigla del PCR?

La historia empieza cuando el Frente de Salvacion Nacional (FSN) toma el poder en diciembre de 1989 como si se tratara de una autoreforma del PCR. Entonces se da por muerto al partido, pero en realidad, como reivindica Petre Ignatencu, presidente del Comite de Reconstitucion del Partido, no haya sido tomada la decision de disolver su Comite Central ni por su Asamblea, y ninguna orden politica lo haya prohibido. Simplemente se dio por muerto (y todos sus bienes sufrieron un extraño y sospechoso proceso de privatizacion encubierta). Despues de que los afiliados al PCR se distribuyeran por diferentes partidos, curiosamente uno de ellos Romania Mare, el partido nacionalista con tendencias racistas, algunos intentaron recomponer o mantener el partido vivo, ya que no habia sido nunca autodisuelto por sus miembros.

Ese primer intento en 1991 acabo con la sospechosa muerte de su mayor activista, Virgil Zbaganu (www.virgilzbaganu.blogspot.com), atropechado en condiciones extrañas por un tren justo cuando estaba en pleno proceso de reconstruccion del PCR y de reclamacion de sus bienes. Actualmente hay principalmente tres intentos de "resurreccion" o "reconstruccion" del PCR. El del PAS, partido totalmente socialdemocrata, como dices, que forma parte del PIE (Partido de la Izquierda Europea) y que tiene un claro caracter reformista. Recientemente intento cambiar su nombre al de PCR (http://imbratisare.blogspot.com/2010/07/el-partido-alianza-socialista-se.html ), decision que fue aprobada por sus militantes pero rechazada por el Tribunal de Justicia, argumentando que la reconstitucion del PCR supone un peligro para la sociedad rumana

"Conforme a lo que prevee el art.3 de la Ley 51/1991 de Seguridad Nacional, "constituye una amenaza a la seguridad nacional de Rumania ... iniciacion, organizacion, ejecucion o apoyo en cualquier modo a acciones totalitarias o extremistas de origen comunista, fascista, legionaria o de cualquier otra naturaleza racista, antisemita, revisionista, separatista que ponga en peligro la unidad e integridad territorial de Rumania como la incitacion a hechos que pongan en peligro el orden del estado de derecho" (...) Frente a las disposiciones constitucionales, el Tribunal aprecia que el cambio de denominación del Partido Alianza Socialista en Partido Comunista Rumano tendria un impacto negativo sobre la sociedad rumana en el contexto democratico y de pluralismo politico, valores consagrados por la constitucion posterior a la Revolucion de Diciembre de 1989" (http://imbratisare.blogspot.com/2011/01/la-justicia-rumana-vuelve-prohibir-al.html )

Personalmente, e independientemente de esta injusta sentencia motivada principalmente por el miedo al comunismo por parte de los que han saqueado la riqueza del pueblo rumano, la operacion de Constantin Rotaru y el PAS (es el nombre de su presidente y financista) era puramente electoralista, porque sin ser comunista intentaba ganarse a los potenciales votantes de un partido que reivindicara los tiempos socialistas para la sufrida Rumania.

Los otros dos grupos son el antiguo Nuevo Partido Comunista Rumano, hoy Comite de Reconstruccion del PCR, que son los herederos del anteriormente citado Virgil Zbaganu, y que intentan continuar la historia del PCR de 1989, al que consideran todavia vivo pues no fue disuelto por nadie. Pese a ello, no son partido politico sino asociacion, ya que la ley electoral de Rumania es tremendamente injusta, y obliga a conseguir 35.000 firmas para poder registrarse como partido politico, y despues enfrentarse con la justicia que, con probabilidad, lo considerara ilegal por los motivos que han aducido para prohibir la denominacion del PAS como PCR. A pesar de ser un grupo pequeño y diverso, aunque su presidente, Petre Ignatencu, se autodenomina comunista y marxista-leninista, no son capaces de hacer un programa claro, y mientras reivindican lo bueno del PCR de Ceausescu y critican los defectos, intentan buscar una via para integrar el partido en el juego representativo de la democracia capitalista (una pareja de palabras antagónica). -http://npcr.ro/- (una entrevista a Ignatencu http://imbratisare.blogspot.com/2010/09/entrevista-petre-ignatenco-presidente.html )

El ultimo es el PCR (N), de Gheorghe Ungureanu (http://www.pentrusocialism.blogspot.com/ ), que se autodenomina Partido Comunista Rumano (no pecerista), pues considera que el antiguo PCR era al final de su vida un partido anticomunista, y que la destruccion del socialismo vino desde dentro. Sin embargo, excluye a Ceausescu y a otros pocos de este grupo de oportunistas que era para este partido el PCR y, por lo tanto, no quiere se identificado con aquellos (aunque como le he comentado a su presidente, sus siglas dan lugar a equivocos). El presidente del partido tuvo problemas con la justicia rumana al intentar registrar como partido politico al PCRN, y ser rechazado su intento en varias ocasiones. Sin embargo, como podras ver en su historia (http://imbratisare.blogspot.com/2009/08/pequena-historia-del-partido-comunista.html ), la CEDO de la UE obligo a Rumania a permitir su inscripcion, aunque a pesar de ello le han seguido rechazando cada vez que lo intento por algun defecto de forma.

Y, ¿en el sindicalismo? ¿Hay organizaciones obreristas de tendencia abiertamente comunista o tendente hacia ella?

Esta respuesta es facil: no. Los sindicatos en Rumania son organizaciones gremiales o amarillas, sin ningún caracter clasista, y dirigidas por personajes ante los que los propios Toxo y Mendez parecen obreros combativos. El ultimo gran movimiento sindical rumano fueron las mineriadas del año 2000, en otro de los intentos de privatizacion masiva de la mineria que provoco el alzamiento de miles de mineros por todo el pais, apoyados por otros colectivos obreros, y que acabo con una represion brutal contra los manifestantes y el encarcelamiento de muchos de sus lideres (el principal Miron Cozma). Hoy de aquello no queda ni el recuerdo (los medios lo han borrado convenientemente y, como mucho, solo habla de ello criminalizandolo) Sobre las mineriadas, puedes encontrar mas información en http://imbratisare.blogspot.com/2010/02/la-desarticulacion-del-movimiento_01.html .

¿Hay o va a haber alguna ley anticomunista al “estilo” húngaro en vigor en Rumanía?

Antes he citado la Ley de Seguridad Nacional de 1991, aun vigente, que dice, textualmente, que "constituye una amenaza a la seguridad nacional de Rumania (...) toda iniciacion, organizacion, ejecucion o apoyo en cualquier modo a acciones totalitarias o extremistas de origen comunista, fascista, legionaria o de cualquier otra naturaleza racista, antisemita, revisionista, separatista que ponga en peligro la unidad e integridad territorial de Rumania como la incitacion a hechos que pongan en peligro el orden del estado de derecho"

Es decir, que identifica comunismo y fascismo como movimientos anticonstitucionales y peligrosos para la seguridad nacional. Nadie prohibe directamente la exhibicion de los simbolos, pero en cualquier momento podria recurrirse a esta ley para hacerlo para conservar la "seguridad nacional". Es decir, que mientras el comunismo sea tan pequeño, no habrá ningun problema. Aun asi, algunas voces se oyen de vez en cuando para prohibir los simbolos y referencias, aunque como nadie se atreve a sacarlos a la calle abiertamente, ni siquiera los miembros de los partidos citados, pues no hay de momento necesidad alguna aparte de la ley anterior.

¿Cuál es la opinión de los rumanos acerca de la Unión Europea? ¿Ha cambiado algo en la situación del país?

Pues si, la valoracion de la U.E. es bastante ambigua ultimamente. Si al principio todos celebraron la integracion como la salvacion a la situacion de abismo economico en la que se habia caido tras el golpe de estado contrarrevolucionario, 4 años despues la situacion no ha cambiado, e incluso ha empeorado. En la calle la sensacion es que la gente esta un poco harta de la U.E. y sus obligaciones sin ganar apenas nada. Pero a la hora de la verdad la union es la que posibilita que los rumanos puedan huir facilmente de su situacion en casa para poder vivir mejor en otros paises como España, Inglaterra o Italia. Asi que la valoracion (aunque ahora no puedo darte ningun dato exacto) es bastante buena en un sentido, pero tambien bastante negativa en otro.

¿Unas últimas palabras?

En resumen, y no solo por la opinion de los rumanos, en estos ultimos 22 años de capitalismo, la vida de los rumanos ha cambiado mucho, y en general para peor. Hoy salvo excepciones son mas pobres, tienen menos trabajo (el desempleo era ciencia ficcion antes de 1990), la sanidad es bastante peor y cayendo, los servicios publicos apenas existen o solo funcionan a cambio de una propinilla, y los politicos se han convertido en grupos mafiosos que legislan para conveniencia de quien mas le paga (como en España pero mas descaradamente). El problema es que el pueblo rumano se ha resignado, convencido de la propaganda mediatica, de que no hay vuelta atras, e incluso muchos de los que afirman que la Rumania Socialista era un paraiso con respecto a la capitalista, no se atreven a decirlo en público... Conozco a bastantes rumanos con carnet del PCR de la epoca socialista que con orgullo me lo enseñan en su casa pero que no hablan de el jamas puertas afuera.

Esperemos que los rumanos puedan despertar poco a poco en los años venideros, pero me temo que la domesticacion es, a dia de hoy, bastante poderosa y solamente los jovenes (especialmente los que en paises como España han podido contrastar las falacias sobre el comunismo que dicen todos los dias los medios) pueden hacer que las cosas vayan cambiando (aunque la mayoria estan pensando solamente en irse del pais para vivir mejor).

Mulţumesc, tovarăşe.

Mapa de los salarios rumanos


Como se ve en el mapa de la imagen, donde aparecen los salarios medios brutos estimados para 2011 en Rumania, el panorama de los trabajadores rumanos es bastante desesperanzador despues de 21 años de terapia de choque capitalista:

En primer lugar, se trata de las previsiones para este año, pues la realidad actual es un poco peor. Es decir, se trata de lo que probablemente ganaran los rumanos que trabajan como media si las cosas comienzan a ir bien en el pais.

En segundo lugar, se trata de salarios medios brutos, que son los que se suelen utilizar para maquillar las estadisticas ya que tienden a ser mas altos que los reales debido a la influencia de los grandes salarios. Es decir, que si bien la media es la que aparece en el listado, la mediana o el salario mas comun está generalmente mucho mas abajo.

En tercer lugar, son salarios brutos, a los que hay que restar al menos un 16% de impuestos, por los que el neto es bastante menor del que aparece en la lista.

Y por ultimo, los precios son practicamente los mismos que en el resto de Europa, debido a que practicamente todo, especialmente los productos básicos y alimentarios, son importados (e incluso, debido al añadido del transporte, suelen ser un poco mas caros).Esto se hace aun mas grave en las zonas de Rumania donde menores son los salarios, y donde los precios son igual de caros que en la capital.

Asi, vemos que en la lista el salario medio bruto mas alto es el de Bucarest, donde es de 500 euros, y el mas bajo en Bihor, de 270 euros. Como hemos dicho, se trata de cifras brutas, por los que lo que recibe un trabajador rumano con mucha suerte, es decir, por encima de lo comun, es de 420 euros netos en Bucarest y 169 en Bihor.

Como decimos, se trata de medias, tendentes generalmente a mostrar una realidad mejor de lo que realmente es, ya que lo que los salarios tienden a ser mucho mayores en las minorias que mas ganan (es decir, el abanico salarial es muy abierto), pues los tiempos en los que la distribucion planificada de los salarios para controlar la diferencia de nivel de vida pasaron a la historia (entre otras por la traicion de las capas mas altas de la sociedad socialista que ya no compartian la ideologia y veian limitados sus salarios).

Lo peor es que las multinacionales europeas han encontrado mercados con fuerza de trabajo aun mas barata en otros lares, por lo que a los rumanos solo les queda la posibilidad, si no resuelven la situación en su pais de una vez, de emigrar para que, en muchas ocasiones, en los paises de destino les paguen menos que a los trabajadores locales. En definitiva, un negocio redondo el de los capitalistas, que convirtieron a Rumania en un mercado facil (tras la destruccion de toda su economia) para sus productos y ademas a los rumanos, como a tantas otras victimas de la instauracion de la dictadura capitalista en los antiguos paises socialistas, en mano de obra barata para producirlos.

A continuacion la lista de salarios brutos medios previsibles para 2011 en lei. Para saber la cantidad percibida en euros netos, restar un 16% y dividir entre 4.

1. Bucuresti 2.004 lei
2. Ilfov 1.851 lei
3. Gorj 1.597 lei
4. Prahova 1.522 lei
5. Constanta 1.503 lei
6. Arges 1.489 lei
7. Timis 1.459 lei
8. Cluj 1.458 lei
9. Bacau 1.427 lei
10. Dolj 1.422 lei
11. Iasi 1.404 lei
12. Brasov 1.398 lei
13. Sibiu 1.392 lei
14. Mehedinti 1.383 lei
15. Hunedoara 1.369 lei
16. Olt 1.366 lei
17. Giurgiu 1.364 lei
18. Arad 1.354 lei
19. Galati 1.350 lei
20. Caras Severin 1.335 lei
21. Dambovita 1.334 lei
22. Braila 1.280 lei
23. Tulcea 1.279 lei
24. Buzau 1.274 lei
25. Valcea 1.263 lei
26. Mures 1.254 lei
27. Alba 1.218 lei
28. Calarasi 1.213 lei
29. Ialomita 1.213 lei
30. Botosani 1.212 lei
31. Vaslui 1.212 lei
32. Teleorman 1.212 lei
33. Salaj 1.194 lei
34. Harghita 1.189 lei
35. Suceava 1.180 lei
36. Bistrita Nasaud 1.158 lei
37. Vrancea 1.147 lei
38. Neamt 1.115 lei
39. Satu Mare 1.113 lei
40. Covasna 1.097 lei
41. Maramures 1.091 lei
42. Bihor 1.078 lei

Mas informacion sobre los actuales salarios en Rumania en: http://imbratisare.blogspot.com/2011/03/en-2010-un-35-de-los-rumanos-ganaban.html

El Partido Comunista de la Federacion Rusa celebra el 50 aniversario del primer hombre en el espacio, Yuri Gagarin


El grupo comunista de la Duma premió a cosmonautas soviéticos y parientes de algunos ya fallecidos conquistadores del espacio, con el objetivo de resaltar la importancia de aquellas figuras que emocionaron a millones de personas en el mundo y pusieron a las republicas soviéticas en el liderazgo de la carrera espacial. El motivo fue la celebracion del 50 aniversario del primer hombre en volar al espacio, Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961.

El homenaje fue seguido de una entrega de premios por parte del líder de los comunistas rusos, Gennadi Ziuganov, y los galardonados fueron:

*Svetlana Savitskaya, cosmonauta soviética, dos veces Héroe de la Unión Soviética, actualmente miembro de la Duma del Estado por el PCFR.

*Tamara V. Titov, viuda del cosmonauta y Héroe de la Unión Soviética alemán German Titov.

*Natalia Vitalievna Sevastyanov, hija del cosmonauta soviético Vitaly Sevastyanov; dos veces Héroe de la Unión Soviética.

*Alexey Eliseev, dos veces Héroe de la Unión Soviética.

*Vladimir Aleksandrovich Shatalov, teniente general de Aviación, dos veces Héroe de la Unión Soviética y cosmonauta soviético;

*Valery N. Kubasov, Héroe de la Unión Soviética, cosmonauta soviético;

*Anatoly V. Filipchenko, dos veces Héroe de la Unión Soviética, integrante de la Fuerza Aérea y cosmonauta soviético.

*Alexander S. Ivanchenkov, Héroe de la Unión Soviética y cosmonauta soviético;

*Viktor Savinykh, Héroe de la Unión Soviética y cosmonauta soviético;

*Valery V. Polyakov, cosmonauta soviético, Héroe de la Unión Soviética y Héroe de la Federación de Rusia.

*Alexander S. Viktorenko, Héroe de la Unión, coronel y cosmonauta soviético.

*Viacheslav Zudov, Héroe de la Unión, coronel y cosmonauta soviético.

El galardon otorgado por los comunistas a los heroes sovieticos conquistadores del espacio y sus parientes se hace en el marco del 50 aniversario de la llegada del hombre al espacio, conquista alcanzada por la Union de Republicas Socialistas Sovieticas de mano del inolvidable Yuri Gagarin, primer hombre en el espacio, el 12 de abril de 1961.






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viernes, 1 de abril de 2011

El 80 cumpleaños del indigno Mijail Gorbachov


Uno esta muerto y otro vivo. Uno murio fusilado por los que hoy saquean su pais cantando la internacional y otro, tras entregar a manos de mafiosos y capitalistas (perdon la redundancia) a la URSS y a los pueblos del llamado bloque socialista, va por el mundo celebrando a lo grande su 80 cumpleaños podrido del dinero con el que compensaron su traicion, y rodeado de amigos de la calaña de Arnold Swarzenegger o Simon Peres, y de titiriteros mediaticos como Sharon Stone.

La diferencia entre la dignidad de uno y de otro es enorme.

Gorbachov es el gran culpable de la destruccion de la URSS y la tragedia humanitaria vivida por los ciudadanos de las antiguas republicas sovieticas y, en realidad, del de millones de pobres y trabajadores de todo el mundo (victimas del aumento del hambre y de la ofensiva contra sus derechos y bienestar por parte del imperialismo vencedor).

Ceausescu dirigio a su pueblo para construir un pais soberano y autonomo y, aunque se pueden hacer muchas criticas sobre las formas y los objetivos, mantuvo su fidelidad a sus principios hasta el final.

Veamos a Gorbachov celebrando su cumpleaños como la estrella del circo mediatico en que se ha convertido tras los grandes servicios prestados:

Libia y la transformación de la izquierda occidentalista en izquierda OTANista

Un excelente artículo y revelador artículo de Albert Escusa sobre la izquierda occidental y democratica, cuyo contenido comparto casi totalmente (podeis ver mi opinion al respecto en Cuestionatelotodo .

"La izquierda occidentalista y la ruptura con el internacionalismo

Vivimos en el período histórico en el cual la izquierda occidentalista se transforma en izquierda OTANista.

Cuando coinciden el discurso, los referentes morales y los objetivos de la izquierda con los de sus supuestos enemigos ?los representantes del capitalismo y el imperialismo, y su brazo armado, la OTAN? es que algo anda muy mal entre la izquierda. Y no sólo por la coincidencia de ideas sin peligro real: la crisis capitalista mundial, iniciada en 1973 y acelerada tras la desaparición de la URSS en 1991, empuja a las diferentes potencias imperialistas a una sucesión de brutales agresiones militares y de ocupación neocolonial de los países cuyos gobiernos no pueden controlar directamente y que además disponen de abundantes recursos naturales. El consenso entre una buena parte de la izquierda occidental y el imperialismo en la necesidad de destruir el régimen libio y aniquilar a Gaddafi es muy preocupante: Libia es un eslabón de una larga cadena de agresiones que se preparan contra todos aquellos Estados que conserven aunque sea cualquier vestigio de independencia y soberanía nacional.

Las actitudes de complacencia de la izquierda anti-Gaddafi ante la nueva secuencia de la globalización imperialista desmovilizan a los sectores solidarios e internacionalistas de occidente ante la escalada militarista del imperialismo, que probablemente amenazará pronto con sus golpes de Estado, sus escuadrones de la muerte, sus aviones de combate y sus bombas de uranio empobrecido a países como Siria, Irán, Costa de Marfil, República Democrática del Congo y? quizás Ecuador, Nicaragua, Venezuela y Cuba si persisten en seguir un camino socialmente opuesto al diseñado por la globalización capitalista.

En el caso de Libia, nuevos datos acerca de las implicaciones de las potencias imperialistas en el desencadenamiento de la rebelión anti-Gaddafi, reafirma el convencimiento de que no nos encontramos ante una «revolución contra el tirano» como defienden los medios de comunicación imperialistas y la izquierda occidentalista, sino ante una agresión de tipo neocolonial por parte del imperialismo contra un Estado independiente. Por ello Gaddafi debe ser apoyado por la izquierda internacionalista como el representante de una lucha patriótica anticolonial legítima y necesaria, a pesar de que a ciertas personas les despierte más o menos prejuicios que Gaddafi en lugar de dormir en una habitación con cama lo haga en una ?jaima?. ¿Debe ser esa una posición definitiva para siempre? No, puesto que todo régimen político puede evolucionar en un sentido progresista o reaccionario dependiendo de las fuerzas externas e internas que actúan sobre él, pero de lo que se trata es de tomar partido ahora y no esconderse tras las fáciles ambigüedades o las estériles condenas verbales. Estas actitudes sólo sirven para mantener una imagen de progresía artificial y vacía más propia de la izquierda postmoderna carente de ideologías (y de ideas), que repudia con el fanatismo del converso conceptos como luchas de clases, imperialismo y liberación de los pueblos oprimidos, considerados como recuerdos infantiles de una época lejana en la que esta izquierda reciclada cultivaba la pose de la radicalidad y el extremismo.

Algunos sectores de esta izquierda occidentalista, que se dicen seguidores de Marx o Lenin, se escudan en el argumento de que tales regímenes o gobiernos del tercer mundo no tienen nada que ver con el socialismo: aunque eso fuera cierto, algunos han tenido o tienen indiscutibles elementos de progreso social para las masas que el imperialismo desea eliminar, como la reforma agraria, nacionalizaciones, igualdad de la mujer, etc. Pero además, quien plantea ese debate está huyendo del problema, puesto que lo que interesa no es una discusión doctrinal sobre el socialismo en tal o cual país, sino de la lucha contra el imperialismo en el mundo. Por otra parte, es evidente que sólo el pueblo libio debe tener la última palabra para pronunciarse a favor o contra Gaddafi como líder libio.

En diferentes análisis se han presentado pruebas sobre los vínculos entre las organizaciones de oposición libias que lideran la revuelta y la CIA ?lo que no excluye la posibilidad que en algunos sectores sociales libios haya un resentimiento sólido contra Gaddafi debido al deterioro de la situación interna del país?, la presencia de tropas especiales de Gran Bretaña y Estados Unidos en las zonas controladas por la oposición, y el contrabando de armas desde Egipto para preparar las «manifestaciones pacíficas» que destruyeron tanques y cuarteles militares e incendiaron multitud de edificios. Nuevos datos parecen validar la tesis de Gaddafi de que tras las revueltas se encuentra también Al Qaeda: según informó el presidente de Chad, organizaciones vinculadas a Al Qaeda asaltaron cuarteles militares en Libia y se apoderaron de una gran cantidad de armamento (1), y los propios dirigentes de la oposición reconocen haber reclutado milicianos de esta criatura terrorista de Estados Unidos para combatir a Gaddafi, mientras que islamistas radicales del Reino Unido se han organizado para apoyar a esta misma oposición (2).

Pero lo más revelador de la injerencia occidental descarada en la «revolución libia» son las pruebas presentadas por un periódico italiano ?probablemente reveladas por los servicios de espionaje de este país? sobre la implicación de los servicios de inteligencia de Francia y de cercanos colaboradores de Sarkozy en la compra de algunos altos militares y funcionarios libios, que traicionaron a Gaddafi y que informaron de secretos militares claves y de los sectores sociales y políticos descontentos con el gobierno libio, que deberían ser organizados para la revuelta. Estos altos funcionarios y militares que desertaron y entraron al servicio de Sarkozy fueron después los responsables del desencadenamiento de las revueltas. En realidad, éstas fueron previstas para el día 22 de enero, pero se abortaron debido a la detención del coronel Gehani ?el hombre de los franceses en Bengasi? por los militares leales (3), aunque la red clandestina que debía preparar la insurrección ya estaba lista para actuar. No fue fruto de la casualidad que Francia fuera el primer país en reconocer a la oposición de Bengasi como el único gobierno legítimo de Libia, ni tampoco que Gaddafi comparara a esta oposición con la ?quinta columna? en el interior de la República española que trabajó por el triunfo del general fascista Franco (4).

A pesar de todas las revelaciones sobre la naturaleza de las revueltas libias y de las bombas ?humanitarias? que van masacrando civiles y destruyendo hospitales y otras infraestructuras del «régimen», la izquierda occidentalista prefiere mirar hacia otro lado y seguir con su discurso visceralmente anti-Gaddafi, exigiendo, al igual que Obama, Zapatero, Sarkozy y otros «revolucionarios», la destrucción del régimen libio. Esta izquierda, que se deja arrastrar por las apariencias de los sucesos y rehúye las reflexiones en profundidad, considera que lo que hay en juego es una genuina revolución popular contra una dictadura pro-occidental. Pero el trasfondo real de la crisis libia es la guerra entre varios países, básicamente EE.UU-Francia-Italia-España y Alemania, por el reparto del petróleo libio y la aniquilación de un gobierno poco seguro para el imperialismo, y el veto a China de continuar sus relaciones económicas con Libia. Esta verdad, revelada por los sectores más lúcidos de la izquierda desde el primer instante (algunos intelectuales comprometidos y los gobiernos del ALBA como Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otros), ha sido ignorada por la izquierda occidentalista, que tan iluminada se siente para interpretar la realidad política de Libia, pero en cambio navega en la oscuridad cuando de lo que se trata es de elaborar en su propia casa alternativas creíbles que le permitan recibir el apoyo mayoritario de los trabajadores. Es preciso comprender que tras el odio irracional contra el dirigente libio se esconde una política consciente de colonización del país africano por parte de las potencias imperialistas en la que una parte sustancial de la izquierda está colaborando con su irresponsable actitud.

La izquierda occidental y Libia: tres posiciones divergentes

Libia no sólo ha producido una división entre el campo imperialista, entre los atlantistas más acérrimos como Francia y Estados Unidos por una parte, y Alemania ?opuesta a la intervención? por otra. A medida que se recrudece la crisis libia se clarifican las posiciones de la izquierda occidental respecto al conflicto, cristalizando lentamente tres posturas divergentes. Las dos primeras están de acuerdo en la demonización de Gaddafi y la criminalización del gobierno libio, pero están divididas entre la corriente belicista y la más o menos antibelicista debido a las discrepancias acerca de la necesidad de una guerra para destruir al régimen de Gaddafi.

La izquierda belicista, muy vinculada a las instituciones y parlamentos de los países imperialistas ?aquí encontraríamos a los favorables a la agresión militar, como los ecosocialistas, algunos miembros del Partido de la Izquierda Europea, algunas organizaciones comunistas derechizadas, direcciones de los sindicatos mayoritarios, muchos nacionalistas de izquierda, etc.?, piensa que hay que apoyar la intervención imperialista como mal menor para prevenir las «masacres de Gaddafi contra su pueblo».

La otra postura es antibelicista (con ciertos matices), y aquí entraría la izquierda ?Ni-Ni? ?ni Gaddafi ni imperialismo?, constituida por algunas organizaciones de la izquierda parlamentaria, otros partidos comunistas y la mayoría de las organizaciones de la extrema izquierda como el trotskismo, plataformas anti-guerra, etc., que apoyan las revueltas armadas y están a favor de la destrucción del gobierno libio. Coinciden con las potencias agresoras en los objetivos, pero difieren en los métodos.

Estas dos posiciones representan dos variantes de la izquierda occidentalista, una izquierda que coincide en considerar que los valores de democracia, derechos humanos, libertad, etc., tal y como son entendidos por el liberalismo burgués europeo, y las formas de organización de las sociedades europeas, son totalmente preferibles a otras formas de gobierno o sociedades que existen en diferentes Estados del Tercer Mundo, definidos genéricamente como «dictaduras» o «autocracias» sobre «pueblos atrasados».

Es una izquierda radicalmente eurocentrista en su forma de ver al resto del mundo y los conflictos sociales en otros países, a pesar de que aparentemente condene el eurocentrismo, y este eurocentrismo a veces también contagia a algunas organizaciones progresistas del tercer mundo, que adoptan miméticamente sus análisis políticos. En la práctica, las dos corrientes de la izquierda occidentalista defienden, aunque sea de forma inconsciente, una solución neocolonial para Libia, al defender la eliminación del que hoy es el líder de la resistencia, el coronel Gaddafi.

Una tercera posición, muy minoritaria en occidente, es la de aquella izquierda que, sin estar necesariamente a favor o en contra del gobierno libio y de Gaddafi, considera que hay motivos importantes para sospechar de la unanimidad en la demonización de Gaddafi, y que hay en marcha una operación del imperialismo para sustituir a un régimen nacionalista del Tercer Mundo ?que quiere proteger su petróleo y la independencia del país? por otro que le sea fiel, mediante una clásica operación de agresión; esta izquierda afirma que la postura internacionalista implica, en estos momentos, tomar activamente partido por Gaddafi como máximo representante de un Estado agredido por el imperialismo y abandonar las posibles discrepancias con él y considerarlas ahora como secundarias. En esta última corriente se situarían algunos partidos comunistas y antiimperialistas que no han sucumbido a la propaganda de guerra. A nivel internacional, los gobiernos del ALBA, a pesar de no entrar dentro del ámbito de la izquierda occidental, serían los que con más determinación representan esta postura.

De estas tres corrientes en la izquierda occidental, la formada por la izquierda ?Ni-Ni? es la más dañina para el internacionalismo y la solidaridad, puesto que, defendiendo en apariencia posturas antiimperialistas, le otorga legitimidad al imperialismo en su empeño de destruir el Estado libio, a pesar de que esta izquierda se oponga a la guerra. Entre la izquierda ?Ni-Ni? el razonamiento es el siguiente: ?si el régimen de Gaddafi es tan malo y ha cometido tantos crímenes, es un mal menor que sea aniquilado por la OTAN?. Resultado práctico entre los ciudadanos potencialmente anticolonialistas: ?no vale la pena movilizarse contra la agresión, porque no hay diferencias entre agresores y agredidos, todos son igual de malos?. Las dos corrientes de la izquierda occidentalista defienden los mismos objetivos que los gobiernos imperialistas y la izquierda guerrerista: destruir a Gaddafi. Solamente discrepan en los medios, porque algunos piensan que la agresión militar es moralmente rechazable. Esta misma izquierda ha colaborado en que la idea de revolución, que antiguamente aterraba a las clases dominantes, haya sido convertida por los grandes medios de desinformación de masas en sinónimo de su contrario.

La izquierda occidentalista y la propaganda de guerra

La propaganda de guerra contra Libia ha hecho mella entre muchos sectores de la izquierda: palabras pronunciadas desde la visceralidad o la manipulación descarada como «masacres», «tirano», «el régimen que se derrumba ante la revolución», los «mercenarios de Gaddafi», el «genocidio del dictador contra su pueblo», han sido las mentiras sobre las que se han realizado los preparativos de la agresión. Las víctimas ?los buenos? son los opositores a Gaddafi, los «revolucionarios», los que tienen «víctimas civiles pacíficas» (a pesar de estar armados con tanques, lanzagranadas o aviones).

Los partidarios de Gaddafi ?los malos? no tienen víctimas civiles nunca, como máximo los muertos son «partidarios del régimen», «escudos humanos» o «mercenarios africanos» y por lo tanto los misiles y las bombas de la OTAN pueden atacarlos impunemente. El guión no es nuevo, se ha repetido numerosas veces y se ha perfeccionado desde Yugoslavia, Irak y Afganistán. Pero entre una parte sustancial de la izquierda y de la extrema izquierda occidental, la desmemoria ?o algo mucho peor? parece haberse convertido en una seña de identidad. Para la izquierda occidentalista, la palabra anticolonialismo debería ser relegada al museo de la historia definitivamente.

Las organizaciones de izquierdas ?entre las que se encuentran algunas que teóricamente representan posturas ideológicas opuestas?, que desde sus atalayas moralizantes y sus vacíos evangelios ideológicos están promoviendo el derrocamiento de Gaddafi y argumentan que las masas libias luchan por un régimen político y social mejor que el actual, ya tienen motivos para nuevos festejos y celebraciones. Esta izquierda lanza los dardos verbales, fabrica las lecciones de moral contra Gaddafi y exigen su eliminación, y la OTAN escucha alegremente estos llamamientos y arroja las bombas, siguiendo el mismo guión que con Milosevic y Saddam, por nombrar dos «demonios»: en esos países, como todos pueden comprobar, también las «masas oprimidas» han conquistado la libertad y la democracia, y un mayor nivel de vida que durante los anteriores regímenes. Por ello esta misma izquierda debió celebrar como una bacanal romana que sus odiados demonios, los dirigentes de la antigua Yugoslavia e Irak, fueran eliminados en nombre de la democracia y los derechos humanos, y que estos países, junto con Kosovo y Afganistán, se convirtieran en los nuevos puestos avanzados de la OTAN tras provocar cientos de miles de víctimas y una gigantesca destrucción de infraestructuras, medios de producción y edificios civiles.

Y es que desde los cómodos púlpitos instalados en los microscópicos vaticanos ideológicos en los que se ha convertido una parte de esta izquierda OTANista, es muy fácil hablar de los ?principios revolucionarios? sin tener que preocuparse nunca de aplicar tales principios en la práctica. Por ello la izquierda occidentalista abraza la criminalización de Gaddafi y su régimen, sin dar ni un instante a la duda o a la crítica. Por este motivo se ha convertido voluntariamente no sólo en el referente moral del imperialismo, sino en algo de mucha más substancia: en la vanguardia ideológica de la OTAN. Tras cada «régimen delincuente» atacado por la izquierda occidentalista y derribado por el imperialismo, se instalan automáticamente bases militares de la OTAN.

La izquierda OTANista, las «masas revolucionarias» y el mesianismo occidentalista

La izquierda OTANista representa en realidad, más que un lobby anti-Gaddafi, una especie de movimiento político informal que abarca a varios países, agrupando a algunas organizaciones de la izquierda o la extrema izquierda. Éstas últimas, normalmente con escasa o nula influencia entre las masas de sus propios países, son las que más se entusiasman cuando ven llenarse las calles y plazas en los exóticos países lejanos. Y por ello, cuando ve movimientos de masas en cualquier parte del mundo, automáticamente sufre una excitación nerviosa que le impulsa a repetir obsesivamente, con la voz metálica de un robot, la consigna que le fue programada en el laboratorio: «revolución». Para esta izquierda, todas las masas en la calle son revolucionarias por naturaleza: tanto los alemanes de Checoslovaquia que en 1938 llenaban las calles porque querían ser anexionados por la Alemania nazi, como los trabajadores griegos que han protagonizado varias huelgas generales contra las medidas antisociales de la Unión Europea, o como los estudiantes venezolanos hijos de papá, que trataron de paralizar las universidades y desestabilizar el país en protesta por una ley del gobierno bolivariano que garantizaba el acceso a la universidad para los pobres. En el gen originario de la izquierda occidentalista está escrito que todos ellos forman parte, en potencia, de las gloriosas «masas revolucionarias» llamadas a cambiar el curso de la historia independientemente de las posiciones que defiendan.

En el caso libio no es de extrañar que este esquematismo mental de la izquierda eurocentrista haya activado su mesianismo occidentalista: ante la revuelta antigubernamental de algunos sectores sociales y de organizaciones de la oposición contra el gobierno libio (que, lejos de ser pacíficos, disponen de aviones, tanques y gran cantidad de armas, y al menos una gran parte de ellos tiene conexiones demostradas con la CIA, los sionistas y otras agencias imperialistas), el esquematismo de esta izquierda equipara automáticamente la crisis libia con las revoluciones en Túnez, Egipto y otros lugares: como todos hablan árabe y tienen la piel tostada por el sol ?razona la izquierda eurocentrista?, todos persiguen los mismos objetivos, defienden los mismos intereses y luchan por los mismos ideales. Así, a esta izquierda le es indiferente que quienes se manifiesten sean los sindicatos tunecinos, el pueblo saharaui, los partidos comunistas ilegalizados, los jóvenes liberales y pro-yanquis egipcios, la oposición anti-Gaddafi residente en Egipto dirigida por la CIA y Sarkozy, las mujeres que luchan por sus derechos, los islamistas radicales o las masas empobrecidas.

Decía Lenin, en referencia a los movimientos anticoloniales de los países oprimidos, que éstos debían ser apoyados por la Internacional Comunista con el objetivo de favorecer la formación de partidos proletarios independientes de la burguesía revolucionaria de las colonias. Y por ello la izquierda OTANista se ha puesto manos a la obra: en las mentes de esta izquierda, los que protestan contra Gaddafi y que luchan bajo las banderas de la reaccionaria monarquía libia así como y las bandas de Al Qaeda se convierten en el ardiente «proletariado revolucionario» con sus rojas banderas. Las organizaciones de oposición financiadas y armadas por la CIA son, ni más ni menos, el partido de vanguardia de este curioso «proletariado» libio. Y a esta magnífica cinematografía de exaltación revolucionaria sólo le faltaría unas escenas en las que el ejército de la OTAN se convierta en el nuevo Ejército Rojo que desembarca en Libia para liberar a África de este ?Hitler-Gaddafi?.

Algunos sectores de esta izquierda OTANista, que tanto griterío ha organizado contra las «masacres de Gaddafi» y la «revolución Libia» ?a la que algunos, sin ninguna pizca de vergüenza, la sitúan en la onda del ?Programa de Transición? de Trotski, o se la considera como la versión árabe del asalto al Palacio de Invierno por parte de los bolcheviques?, intentan ahora no salir fotografiados demasiado cerca de la OTAN y por ello presentan los ataques del imperialismo contra el pueblo libio y contra el ejército de Gaddafi (al que acusan de estar destruyendo a la «revolución libia») como una maniobra de las potencias occidentales, ¡para evitar que triunfe la «revolución libia»! ¿No nos contaba hace unos instantes la izquierda OTANista precisamente que Gaddafi era el enterrador de la revolución libia y que por ello era un dictador tolerado por el imperialismo? ¿Cómo es que ahora el imperialismo está destruyendo el ejército que se nos decía que estaba combatiendo a esta fantástica revolución, y además pretende asesinar a Gaddafi? ¿Nos toman por estúpidos o tienen tanta (des)vergüenza de lo que afirmaban hace unos instantes que intentan lanzar balones fuera ridículamente?

¿Debe ser Gaddafi el nuevo demonio de la izquierda OTANista?

Gaddafi y su régimen han sido invariablemente condenados por amplios sectores de izquierda, incluso por algunos que no entran dentro de la definición de la izquierda OTANista. No se trata aquí de defender al régimen libio como el ideal y a Gaddafi como el revolucionario ejemplar, puesto que eso deberá hacerlo el pueblo libio. Pero es preciso al menos, respecto las graves acusaciones que se le imputan, sopesar los elementos que podrían matizar o poner en duda algunas de las miradas más destructivas sobre Gaddafi. Veamos, pues, algunas dudas que surgen sobre la diabolización de Gaddafi y su régimen:

1)La familia de Gaddafi sería la élite de un sistema dictatorial y corrupto que monopoliza las riquezas petrolíferas del país para amasar una fortuna familiar. En realidad, sobre el sistema político de Libia muy poco conocemos ?y la izquierda anti-Gaddafi tampoco nos da ningún detalle más allá de la cantinela de la «dictadura» o la «autocracia»?, excepto que no existen partidos políticos en el país y que su institucionalidad parece venir, aparentemente, del llamado ?Libro Verde? de Gaddafi, y de unos Comités Populares donde están integrados representantes de diversos sectores sociales y tribales, cuyos representantes son elegidos de forma directa por la ciudadanía. Además, también es importante el hecho de que en Libia, el sistema tribal, tiene mucho peso a la hora de las decisiones políticas y la resolución de conflictos: por ejemplo, según informa la Agencia Bolivariana de Noticias, Gaddafi convocó una ?marcha verde? de todas las tribus desde Trípoli hacia Bengasi para tratar de resolver los conflictos de forma pacífica (5).

Para la izquierda occidentalista, que desconoce la existencia de otras formas de organización social que las que ha producido el capitalismo en Europa y Norteamérica, estas complejidades no pueden entrar en sus esquemas mentales eurocentristas, donde las categorías del pensamiento liberal (incluso entre algunos que se denominan marxistas y revolucionarios) como democracia/dictadura-buenos/malos son las únicas aceptadas para el análisis social.

2)La familia de Gaddafi utilizaría el petróleo y la represión a su pueblo para enriquecerse constituyendo una autocracia corrupta. Las gravísimas imputaciones de corrupción ?a veces realizadas en un tono grotesco, como si Libia fuera el único país corrupto del mundo?, podrían ajustarse a la realidad. Pero, dejando de lado algunas acusaciones sobre supuesto nepotismo o supuestos escándalos de hijos de Gaddafi en Europa, o de las cuentas bancarias en el extranjero que se le atribuyen a la familia ?que en realidad representarían los fondos que Libia, como todos los demás países, tienen depositados en el extranjero para la inversión y el comercio internacional?, muy pocas pruebas concretas ?por no decir ninguna? sobre las imputaciones de corrupción han sido presentadas, al menos hasta el momento.

Una parte de la izquierda: el enemigo en casa
Estas acusaciones, por otra parte, de ser falsas podrían enmarcarse en la estrategia de desinformación de la CIA hacia los sectores de izquierda potencialmente solidarios de Gaddafi: la revista Forbes afirma periódicamente ?y una gran parte de la población se lo traga? que Fidel Castro es el hombre más rico del planeta, puesto que, al igual que pasa con Gaddafi, se considera que todas las riquezas del país le pertenecen en exclusiva. Por otra parte, los supuestos casos de corrupción practicados por algunos miembros de la familia Gaddafi no tienen por qué salpicar automáticamente a toda la familia o a todas las instancias del Estado: las acusaciones, si son ciertas, hay que probarlas. Testimonios extranjeros que residen en Libia y que explican las reiteradas medidas del gobierno para combatir la corrupción, deberían ser tenidos en cuenta.

3)Gaddafi se ha vendido al imperialismo al permitir inversiones extranjeras, privatizaciones de empresas y relaciones diplomáticas con occidente, y a cambio ha recibido armas «para reprimir a su pueblo». Esta acusación procede sobretodo de muchos que dicen llamarse seguidores de Lenin, quienes «olvidan» que su maestro debió hacer lo mismo para salvar al gobierno bolchevique ruso del colapso. Dejando de lado que gran parte de estas armas no proceden de occidente, sino que son de fabricación soviética, como la mayoría de tanques y aviones, nadie habla del daño que el bloqueo al que las potencias occidentales sometieron a Libia durante muchos años, dañó sensiblemente a la economía y provocó problemas sociales de consideración, sobre todo en los sectores más jóvenes de la población.

Para tratar de salir del aislamiento y asfixia al que occidente le sometió, el gobierno libio lanzó un programa de privatizaciones de empresas públicas, de liberalización y de acercamiento diplomático a occidente. Mediante un matrimonio de conveniencia garantizó el suministro de petróleo libio a los gobiernos imperialistas a cambio de obtener la supervivencia política. Esta política de concesiones ?probablemente imprescindible? no podía dejar de provocar descontento social en algunos sectores más perjudicados. Aún así, Libia es el país africano con mayor renta per cápita, distribución de ingresos más equitativa y donde la mujer tiene una posición mucho más igualitaria con el hombre; además se garantizan derechos a la salud y la educación universal ?un sueño casi inalcanzable en el resto del continente?, cuestiones que la izquierda occidentalista siempre oculta al hablar de Libia.

Algunas informaciones que consiguen sortear el bloqueo mental y el pensamiento único anti-Gaddafi, están ofreciendo una perspectiva que, desde una mirada crítica de izquierdas ?si es que queda algo?, debería al menos considerarse: la posibilidad de que la llamada «dictadura» sea en realidad un conjunto de fuerzas en delicado equilibro y de sectores sociales con intereses diferentes, y que Gaddafi haya representado dentro de este precario el elemento de conciliación de intereses ?de «unidad nacional»? al precio de moderar sus antiguas posiciones revolucionarias y antiimperialistas: hay evidencias que indican que la fractura del grupo dirigente libio, que ha conducido al estallido de la rebelión, se debe a la voluntad de Gaddafi de reorientar la política libia ?incluyendo propuestas de renacionalización de empresas, un mejor reparto entre la población de las riquezas del petróleo, combatir a la corrupción entre los altos funcionarios? hacia los sectores más desfavorecidos en detrimento de los sectores más aburguesados, occidentalizados y corruptos que se beneficiaron de la etapa de liberalización y acercamiento a occidente.

Además, promovió una reestructuración del gobierno y reformas que permitieran una participación directa de la población a través de los Comités Populares: «No tengáis miedo a redistribuir directamente el dinero del petróleo y a crear estructuras de gobierno más justas y que respondan a los intereses del pueblo» expresó Gaddafi en el año 2008 (6). Si esto fue una frase vacía o una intención real no se puede demostrar, pero el hecho de que altos funcionarios y militares hayan traicionado a Gaddafi y lideren la oposición otorga credibilidad a la hipótesis de que un viraje a la izquierda del líder libio provocara el descontento y el sabotaje de las capas más corruptas y aburguesadas del país, que vieron peligrar seriamente sus intereses. El desenlace ya lo conocemos: connivencia con las potencias enemigas y preparación de una insurrección armada que rápidamente derribara el gobierno. Al fallar estrepitosamente el plan A, se pasa al plan B: intervención directa de la OTAN para sustituir a Gaddafi y colocar un gobierno títere.

El ¿Frente Popular? anti-Gaddafi y el concepto de democracia de la izquierda OTANista

Para la izquierda OTANista se acabó definitivamente la defensa de la soberanía nacional de los países oprimidos, ya que eso no concuerda con sus ?principios revolucionarios: ¡que viva el derecho de injerencia de las potencias occidentales y el imperialismo ?humanitario?! En nombre de la lucha contra las dictaduras, la izquierda OTANista sigue la estela de la globalización imperialista y de la balcanización de los países ?recalcitrantes?.

En el ?Frente Popular? anti-Gaddafi, constituido por un matrimonio de conveniencia de corrientes de izquierdas mutuamente excluyentes, los sectores más vociferantes ?que se declaran seguidores del marxismo?, a pesar de sus radicales manifestaciones de fe revolucionarias y de su aparente repudio al sistema de gobierno liberal-burgués (lo que antiguamente en la izquierda se conocía como «democracia burguesa»), en el fondo consideran que esta forma de gobierno occidental es el régimen político deseable para los pueblos oprimidos. Por ello en sus análisis la izquierda occidentalista no dedica ni una palabra a definir el contenido de ?dictadura? o de ?democracia?, dejando de lado la cuestión fundamental que planteaba Marx o Lenin: dictadura o democracia son conceptos vacíos si no se precisa qué clases o grupos sociales ejercen la dictadura o la democracia, quien controla el Estado y a qué intereses sirve.

La izquierda occidentalista que se reclama del marxismo considera que la democracia burguesa imperialista, que a los ciudadanos occidentales nos otorga algunos derechos como los electorales, libertad de partidos y libertad de expresión ?a pesar de que tales derechos estén limitados, manipulados y restringidos para las mayorías, y de dependan en última instancia de la posición social y de la riqueza de cada ciudadano?, es siempre preferible a cualquier otra forma de gobierno que se aleje del patrón establecido por la burguesía o de lo que ellos tienen establecido como solución ideal en sus manuscritos políticos sagrados: la llamadadictadura del proletariado. Y esta dictadura del proletariado, debe aplicarse inmediatamente tanto en las ciudades industriales de occidente, como entre los nómadas de las arenas del desierto, o entre los esquimales del ártico. No hay término medio, según los ?marxistas occidentlaistas?: si no se puede implantar la dictadura del proletariado, hay que adoptar la democracia burguesa. Para ellos la democracia burguesa siempre es una forma de gobierno superior a estos regímenes ?Cuba, Venezuela, Belarús, y cualquier otro? que, considerados «deformados», intentan sobrevivir como pueden en un mar de dificultades, problemas y contradicciones generadas sobre todo por la amenaza mortal imperialista.

La construccion de la URSS no solo tuvo como
enemigo al imperialismo
A pesar de que algunas formas de gobierno en el Tercer Mundo hayan representado en algunos casos avances sociales más o menos significativos para sectores sociales marginados ?mujeres, obreros, indígenas, pobres, etc.?, deben ser implacablemente borrados del mapa. Es por ello que muchas veces los regímenes antioccidentales surgidos en la periferia del sistema, que pueden llevar en su interior elementos de progreso para las mayoría, pero que adoptan formas políticas ?heterodoxas?, causan temor a una buena parte de la izquierda eurocentrista, descolocada por encontrarse fuera de su esquema mental binario burguesía/proletariado? anclado en la estructura de clases europea de los siglos XIX-XX. En lugar de tratar de aprender de otras experiencias y contextos sociales, esta izquierda reacciona, por el contrario, cultivando actitudes de superioridad y prepotencia, organizando griteríos y gesticulaciones contra el gobernante o régimen de turno que toca ser bombardeado por la OTAN.

Gaddafi frente a la invasión imperialista: internacionalismo frente al OTANismo

El apoyo a las fuerzas antiimperialistas en los países oprimidos, aunque se presente en formas poco ?democráticas? según los referentes occidentales, constituía una de las mejores tradiciones de la izquierda, destruida por la izquierda occidentalista.

Si Gaddafi es un héroe o es un villano, deberá decidirlo el pueblo libio libre de la injerencia imperialista, pero no hay dudas de que ahora lidera una lucha antiimperialista y patriótica, y debe ser apoyado por la izquierda consecuente. La opinión respecto a la ?pureza revolucionaria? del régimen de Gaddafi es ahora un tema completamente secundario: el líder libio es un dirigente atacado por la maquinaria neocolonial puesta en marcha por el imperialismo. Esto es así pese a los miedos o vergüenzas que tiene la izquierda occidentalista en realizar acciones de solidaridad, escondidas con la fraseología vacía y engañosa de los ?principios revolucionarios? que le evitan tener que escoger partido y que le han llevado a asumir la propaganda de guerra de la OTAN para desarmar la solidaridad con el pueblo libio.

Pero la izquierda OTANista que forma parte del ?Frente Popular? anti-Gaddafi no puede comprender estas verdades: ayer formó parte del ?Frente Popular? anti-Saddam o anti-Milosevic y mañana, en cuanto tenga ocasión, probablemente formará parte del ?Frente Popular? anti-Chávez, anti-Morales o anti-Raul Castro. Emborrachada de mesianismo occidentalista, no puede comprender que el centro de la izquierda mundial hace mucho que se desplazó de Europa a otras regiones del mundo donde ha conseguido arraigar entre las masas, esforzándose por ofrecer soluciones concretas a los problemas estructurales y a la pobreza endémica.

Es urgente que la izquierda occidental recupere su sentido de crítica y autocrítica ?y ante todo, el verdadero sentimiento antiimperialista y solidario con los pueblos oprimidos, que implica decir las cosas claras aunque sean impopulares, y tomar partido, escoger un bando? si alguna vez quiere volver a convertirse en alternativa para los pueblos de occidente. Pero esas urgencias, lamentablemente, han vuelto a ser ignoradas por una buena parte de la izquierda, por esa izquierda occidentalista que tiene pánico a tomar partido y prefiere quedarse en la cómoda ambigüedad, sobre el bien y el mal, equiparando moral y políticamente a los agresores con los agredidos. Hay una reiteración de ejemplos históricos en los cuales los demonios del imperialismo ?Milosevic, Saddam, Kim il Sung, etc.,- provocaron el descuelgue sucesivo de diversos sectores de la izquierda, unos por convicción y otros por confusión o miedo a ser encasillados junto al «eje del mal».

Cuando las próximas campañas de la propaganda de guerra recaigan sobre Hugo Chávez, Daniel Ortega o Raúl Castro, nuevos sectores de la izquierda occidentalista ?descubrirán? argumentos que les muestre que ?estaban equivocados? o los malos que son los nuevos ?demonios?, y así podrán repudiar sus antiguas solidaridades con la conciencia bien tranquila. La enseñanza de esta izquierda es: no importa que el concepto de anticolonialismo quede arrinconado en el museo de la historia mientras no se salga de forma incorrecta en la foto, mientras no se defiendan opciones impopulares y mal vistas por el pensamiento dominante.

Parafraseando a Lenin, que definió al imperialismo como la fase superior del capitalismo, donde éste entra en descomposición final, podemos afirmar que la izquierda OTANista es la fase superior de la izquierda occidentalista, la fase terminal de una izquierda que está a la deriva y perdiendo sus últimas opciones de conectar con la realidad de las masas de sus propios países.

Hoy el imperialismo es un poder casi hegemónico que sólo encuentra escasos núcleos de resistencia, y las irresponsables posturas de la izquierda occidentalista contribuyen a disolver esta resistencia y a encubrir el carácter criminal del imperialismo. Por fortuna, algunos síntomas esperanzadores comienzan a vislumbrarse entre cierta izquierda, incluyendo algunos sectores de la izquierda occidentalista, que perciben la gravedad del momento y lo erróneo de algunas políticas. Hay señales esperanzadoras que apuntan al renacimiento de la izquierda internacionalista y anticolonialista, lo que permitiría unir esfuerzos de todos los gobiernos y fuerzas antiimperialistas y progresistas en una nueva fase de resistencia que frene la barbarie y la guerra infinita promovida por los gobiernos imperialistas y posibilite un avance para los trabajadores y pueblos oprimidos. En esa gran tarea deben colaborar, sin escatimar esfuerzos y sin dejar espacio al dogmatismo estéril y a los sectarismos disolventes, todos aquellos que se consideran internacionalistas y solidarios.


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Notas

(1)http://www.lavanguardia.es/internacional/20110325/54131843593/chad-dice-que-al-qaeda-ha-robado-misiles-tierra-aire-en-libia.html
(2)http://www.kaosenlared.net/noticia/comandante-rebeldes-libios-reconoce-conbatientes-tienen-vinculos-quaed
(3)La Vanguardia, 24 de marzo de 2011.
(4)http://www.avn.info.ve/node/48598
(5)http://www.avn.info.ve/node/50009
(6)http://www.kaosenlared.net/noticia/gaddafi-quiso-nacionalizar-2009-petroleras-eeuu-reino-unido-canada-ale

http://calpu.nuevaradio.org/articulo.php?p=71
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