jueves, 16 de diciembre de 2010

Andrei Vizanti, primer alumno rumano en la Universidad Central de Madrid

Tras la union de los Principados de Valaquia y Moldavia en 1859 se produjo un importante acontecimiento de la historia de las relaciones entre España y la actual Rumania: la matriculación del primer alumno rumano en la Universidad Central de Madrid (hoy Complutense). Se trataba de Andrei Vizanti, oriundo de Iasi, capital del Principado de Moldavia, que viene a Madrid a los 24 años de edad para estudiar en la Facultad de Letras, pensionado por el Gobierno Moldo-Valaco en 1865, Aunque debía venir acompañado de otro rumano, Setefan Vârgolici, al final éste no debió llegar a Madrid porque no hay rastro de él en el Archivo Histórico Nacional de Espana, donde se custodian los expedientes de la Universidad Central de Madrid.

Según el plan,  Vizanti,  debía aprobar todos los exámenes de licenciatura en sólo tres cursos (1865/66-1867/68), y cumpliendo el plan superó todos los exámenes con excelentes calificaciones, obteniendo incluso dos premios ordinarios en las asignaturas de Literatura Griega y 2.° de Árabe (1868).

Alcanzó el grado de bachiller en 1867, y el de licenciado en 1868, ambos con la calificación de sobresaliente. Tras las consultas del Decano y el Rector a las instancias superiores a propósito de la investidura del grado de Licenciado, se exime a Vizanti del juramento político obligatorio a todos los alumnos españoles, pero no del religioso, por ser extranjero, pero de confesión grecocatólica. Con ocasión de su investidura, Andrei Vizanti leyó el discurso titulado «Breve noticia sobre la historia de la Rumanía», publicado en forma de libro en Madrid el mismo 1868.

Así lo explica Francisco Javier Juez y Gálvez en su artículo "El primer alumno rumano de la Central (1865-1868) «Acercando la Romanía á la civilización de las demás naciones latinas»", publicado en la Revista de Filología Románica, 2003, núm. 20, pags. 123-134, donde se relata el expediente académico de Andrei Vizanti y algunos documentos administrativos al respecto (cartas al rector, matriculación, etc..).

Por ejemplo, se transcribe el documento más antiguo que se encuentra en el expediente del alumno de Iasi, una real orden dirigida al Director General de Instrucción Pública, con copia para el Sr. Rector de la Universidad Central, que dice lo siguiente:

D. Esteban I. Vargolicin y D. Andrés A. Vizante, naturales de los Principados Danubianos, han sido pensionados por el gobierno Moldo Válaco [sic], para cursar en Madrid la Facultad de Filosofía y Letras, con el objeto de extender oportunamente en aquel territorio el conocimiento de la literatura española, acercando así la Romanía á la civilización de las demas naciones latinas. Y en vista de la comunicación oficial del Gobierno de Bukarest, del diploma de Bachiller en Artes, obtenido por los interesados, y de la grande extensión y singular aprovechamiento correspondientes á la segunda enseñanza; la Reina (q. D. g.) teniendo presente lo informado por el Real Consejo de Instrucción Pública y por esa Dirección General, se ha servido mandar, que se admita a Vargolicin y Vizante al comenzar el próximo curso á la matricula de la Universidad Central en la expresada Facultad de Filosofía y Letras, sin obligarles á incorporar por asignaturas los estudios de segunda enseñanza, ni á revalidar el título de Bachiller en Artes; á no ser que después de obtenidos los títulos superiores de la Facultad que aspiran, pretendieran alguna vez utilizarse de ellos en España, pues en este caso tendrían que llenar forzosamente aquel requisito. Lo que de Real órden traslado á V. E. para su conocimiento y efectos oportunos.

Dios guarde a V. E. muchos años. Madrid 10 de Marzo de 1865".

Como vemos, el envío de los, en principio, dos rumanos a España era un asunto de estado, dentro del marco de acercamiento hacia occidente que los gobiernos de Alexandru Ion Cuza estaban llevando a cabo desde su llegada al puesto comun de domnitor de Valaquia y Moldavia. La tradicional influencia otomana y rusa en los principados al norte del Danubio se quiere sustituir por un acercamiento a los paises latinos, en especial al Imperio Frances, pero también a todo el mundo latino.

Las instituciones españoles le concederan el permiso para estudiar, eximiendoles de los requisitos previos que debían cumplir los alumnos españoles (Bachiller en Artes) siempre y cuando no pretenda ejercer su licenciatura en España en el futuro.

Los siguientes documentos que se encuentran en los archivos se refieren ya sólo a Andrei Vizanti,  ya llegado a Madrid, que con la fecha de 27 de septiembre de 1865 presenta solicitud de matrícula en la Facultad de Filosofía y Letras, que paga puntualmente («matrículas de 50 reales») junto con instancia al «Excmo. Sr. Rector de la Universidad Central».

En el documento de matrícula de 1er año de Filosofía y Letras se lee lo siguiente:
 
"Curso de 1865 a 1866.

D. Andrés Vizanti y Vasiliu, natural de Jassi, provincia de Principados Danubianos, de 22 años de edad, solicita matricularse de las asignaturas expresadas al margen4, mediante el pago de los derechos marcados en el Reglamento vigente.  Vive: calle Caballero de Gracia núm. 22 cuarto principal  y su fiador: D Pedro Gomez Gonzalez calle; Cuartel de la Montaña núm.: cuarto:

Madrid 27 de Setiembre de 1865

Firma del fiador (ilegible)

Firma del alumno: A. Vizanti".
 
Asi que Andrei se instala en Madrid, en pleno centro, cerca de la Facultad, que estaba en la Calle San Bernardo,  y comienza a estudiar Letras con el resto de alumnos españoles. Como se comprueba en su expediente, Andrei Vizanti llevo a cabo sus estudios universitarios madrileños con óptimas calificaciones, aprovechando la beca del gobierno de los, como se llama a la union valaco-moldava en los documentos, Principados Danubianos, especialmente en lo que respecta a las materias propiamente filológicas.
Del verano de 1866 es un documento que el Director General de Instrucción Pública, Severo Catalina, remite al Sr. Rector de la Universidad Central, y que suponemos respuesta a alguna solicitud o instancia del propio Vizanti para que le facilitaran sus estudios administrativamente y pudiera realizarlos en el marco de la pensión o beca de su gobierno, que –deducimos de este mismo documento– era de sólo tres cursos:

"En atención a las especiales condiciones que concurren en Don Andrés Vizanti, alumno pensionado por el Gobierno Moldo-Valaco para cursar en esta Corte la Facultad de Filosofía y Letras, y a las razones que se tuvieron presente [sic] al dictar la Real orden de 10 de Marzo de 1865; con el fin de que el interesado pueda cumplir el objeto de su pension en los dos años que le restan permanecer en esta Corte y recibir el grado de Licenciado en la referida Facultad, esta Dirección general ha acordado autorizarle para que en el curso próximo pueda estudiar simultaneamente con las asignaturas de Literatura clasica, griega y latina y Metafísica correspondientes al periodo del Bachillerato la del 1er año de lengua hebrea o árabe segun elija el recurrente".

Dios guarde a V. E. muchos años. Madrid 19 de Agosto de 1866".
 
Después de un año en Madrid nuestro protagonista debio acostumbrarse bastante al ambiente e idioma, y cuando presenta impreso de matriculación el 26 de septiembre de 1866 para el «curso de 1866 á 1867»  hispaniza su «segundo apellido»: ya es «D. Andrés Vizanti y Basilio, natural de los Principados Danubianos, provincia de Moldavia». Y se ha mudado, aunque sigue viviendo en el centro de Madrid: «Vive calle de Bordadores, núm. 7, cuarto 4.° dcha. y su fiador D. Augusto Linares, calle Bordadores, núm. 7, cuarto 4».
 
Como se ve, Vizanti todavia no utiliza el termino de "Rumania" como nombre oficial del nuevo territorio aun independiente, sino el de "Principados Danubianos" (aunque si lo utilizará en su tesis "Breve historia de la Romania".
 
En un momento determinado, envia una petición a la Secretaria General de un certificado para demostrar a su gobierno que ha efectuado los ejercicios debidos para que le remitan los costes,
 
"Que habiendo sufrido en el día de ayer, 8 del corriente, los ejercicios del grado de Licenciado en dicha Facultad con la calificación de Sobresaliente y necesitando hacer constar ante su Gobierno dichos ejercicios para que le remitan el importe de los derechos del expresado grado, a V. E. suplica se digne disponer se le expida por la Secretaría General un certificado de haber sufrido los ya referidos ejercicios".

a la que el Rector Zafra responde el 10 de Junio de 1868: «espídanle [sic] la certificación que solicita».

La certificación solicitada por Vizanti

Hubo mas complicaciones en el tercer año, cuando se trataba de recibir el grado de Licenciado, ya que tenia que pasar por determinados ritos y juramentos obligados para los estudiantes españoles: el juramento político y la ceremonia religiosa. Como Vizanti no era español ni católico, el Decano de la  Facultad de Filosofía y Letras, Dr. Alfredo A. Camus, dirige un oficio al Excmo. Sr. Rector de la Universidad Central, pidiendo instrucciones en los siguientes términos:

"En el día de ayer ha sufrido el ejercicio del grado de Licenciado en esta Facultad con la calificación de Sobresaliente el alumno Dn. Andrés Vizanti y Basilio.

En breve dicho alumno solicitará tomar la investidura de dicho grado, y en este punto me sugiere la duda, de que perteneciendo el Sr. Vizanti á otra comunión religiosa distinta que la nuestra y siendo extranjero, creo se le podría relevar de las ceremonias de juramento religioso y político en el solemne acto de investidura, pues que no siendo este interesado español ni de nuestra comunión religiosa, el diploma que le había de expedir el Gobierno español, no ha de tener efectos académicos en nuestra patria.
Principados Unidos de Moldavia y Valaquia

Por lo tanto ruego á V. E. se sirva darme sus órdenes, para que en el día en que el Sr. Vizanti reclame la investidura de grado, para el cual ha sido ya examinado, según queda dicho anteriormente, pueda resolver la forma y modo de la ceremonia de su grado".

El día siguiente, 10 de marzo de 1868, el Rector le hace llegar el oficio del Decano al Exmo. Sr. Ministro de Fomento, Severo Catalina, y resumiéndole el caso se adhiere a la solución del Sr. Decano:

"Como consta en esa Superioridad, el referido D. Andrés Vizanti, natural de los Principados Danubianos, pensionado por el Gobierno Moldo-Valaco, para cursar en esta Universidad la Facultad de Filosofía y Letras con el objeto de extender en aquel territorio los conocimientos que adquiriera fué autorizado al efecto por Real Orden de 10 de Marzo de 1865 y que en ella se le dispensó de la incorporación de la 2.a Enseñanza previniendo la misma que en el caso de que alguna vez Vizanti pretendiera utilizar sus estudios en España tendría que llenar forzosamente todos los requisitos académicos.

Creo por tanto muy fundado el anterior dictamen del Sr. Decano y que conforme á él no debe exigírsele juramento religioso ni político al conferírsele la investidura de dicho grado y mediante el pago del depósito, consignado en el arancel se le podrá expedir el título de Licenciado expresando que por las circunstancias particulares del interesado no há de sur-tir efecto alguno académico y solo le há de servir para acreditar su suficiencia en la Carrera de Filosofía y Letras que ha seguido en esta Universidad.

V. E. no obstante se servirá determinar lo que estime oportuno".
 
El Ministro de Fomento no toma es de la misma opinion y decide que solo se le exima a Vizanti del juramento político, pero no del religioso, puesto que el moldavo pertenece a la Iglesia Greco-Católica, que mantiene el rito ortodoxo pero asume la autoridad papal, por lo que no ve ningún problema para que participe en el rito. Así el dia 24 contesta que:
 
"En vista de lo consultado por V. E. en su comunicación de 10 de junio último con motivo de la
duda ocurrida al Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de esa Escuela sobre si a Don Andrés
Vizanti, alumno de la misma y súbdito del Gobierno de la Rumanía, podía dispensársele en el acto de la investidura del Grado de Licenciado el juramento religioso y político que determina el reglamento de las Universidades por pertenecer a distinta comunión religiosa que la nuestra, y resultando de los documentos y antecedentes que aparecen en el expediente que Vizanti pertenece a la Iglesia Griega Unida y en tal concepto que puede prestar conforme a las creencias de la religión católica, apostólica romana, el juramento religioso que previenen nuestras leyes, la Reina (q. D. g.), de acuerdo con el dictamen del Real Consejo de Instrucción pública, se ha servido disponer que se reciba al interesado en el acto de investidura del grado de Licenciado en Filosofía y Letras a que aspira, el juramento religioso a tenor del reglamento de las Universidades del Reino, y que en su calidad de súbdito de un Gobierno estrangero [sic], se omita el político, haciéndose en el acta la oportuna advertencia de esta última circunstancia.

De Real Orden lo digo a V. E. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V. E. muchos años".
 
La investidura de Vizanti se produjo una semana después de la ajustada resolución del Ministro de Fomento; y éste es, cronológicamente, el último apunte referido a él en la documentación de la Universidad Central:

Con motivo de su investidura como licenciado Vizanti leyó un discurso titulado «Breve noticia sobre la historia de la Rumanía», que salió publicado en forma de librito de 86 páginas. La tesis es según Uscatescu (el autor de "Relaciones culturales hispano-rumanas", Centro de Estudios Orientales, Madrid 1950, p. 15), «el trabajo más importante de Vizanti como mensajero del fenómeno rumano en España, y comienza con una alocución sin título dirigida al decano, en la que hace una breve reseña del estado de las relaciones hispano-rumanas:

«Illmo. Señor:

Al cumplir hoy con esta obligación reglamentaria, he creído de mi deber dedicar el presente trabajo á hacer un breve estudio histórico de la Rumanía, de donde, como V. I. sabe, he venido á estudiar á esta ilustre Universidad, ansioso de conocer y poder apreciar mejor la gloriosa historia y rica literatura de la patria de Trajano y de Cervántes, hácia la cual experimento, y conmigo muchísimos rumanos, grandes y muy vivas simpatías, cuya causa es fácil de encontrar, conociendo el orígen y la historia de mi pueblo.

Ya que no fuese mi aficion á los estudios históricos, que, como fuente de saludable enseñanza para pueblos ó individuos, tengo en muy alta valía, moveríanme á elegir el asunto indicado para tema de este mi discurso, las circunstancias por que actualmente atraviesa la Rumanía, la atención con que muchos españoles empiezan a mirar los asuntos de aquel pueblo, que no por hallarse enclavado en tierras lejanas deja de ser hermano de España, y los juicios, muchas veces favorables á los rumanos, otras inexactos, que á la prensa suelen merecer los sucesos que á la sazón tienen lugar en la antigua Dacia [...]

Si disertando sobre la historia de la Rumanía, fuérame dado despertar ó avivar entre algunos españoles la aficion, que ya muchos tienen, hácia el estudio de mi pueblo, yo habría conseguido un gran triunfo, siendo, como es, uno de mis mayores deseos, que aquella afición se generalice en esta que puedo considerar como mi segunda patria, para que los vínculos de union entre ella y la Rumanía se afiancen cada vez más, y sean mayores las muestras de recíproco cariño que se den estos dos pueblos hermanos.».

La disertación ya aporta los tópicos en los que se basará el nacionalismo rumano desde contemporaneo y futuro: el intento de vinculación de Rumania con el Imperio Rumano, aunque la provincia rumana tuvo una romanización muy limitada, y los intentos de construir la imagen de un isla latina rodeada de eslavos, . se divide en tres partes: «Dacia y su conquista y la colonización por el emperador Trajano» (pp. 10-26), «La nacionalidad rumana, su desarrollo y vicisitudes» (pp. 26-55) y «Regeneración y reconstitución de la Rumanía» (pp. 56-77). Estas tres partes se subdividen a su vez respectivamente en tres, siete y dos apartados, y están precedidas de una «Noticia geográfica» (pp. 7-9) en la que se incluye el epígrafe «Por qué la historia de la Rumanía carece de la época fabulosa», y de una «Conclusión» (pp.78-81), que se cierra con la fórmula «He dicho» y se data en «Madrid, 15 de Junio de1868», aunque  la investidura de licenciado se produjo el 31 de julio de 1668.
 
El librito se cierra con una «Nota general» (pp. 83-86), en que, entre otras cosas, Vizanti explica por qué usa los términos «Rumanos, Rumanía» y no «Romanos, Romanía» ni «válacos» ( Universidad Central / Facultad de Filosofía y Letras / Breve Noticia sobre  la Historia de la Rumanía. / Discurso leído  por Don A. Vizanti en el solemne acto de recibir la investidura de licenciado en la Facultad deFilosofía y Letras / Madrid / Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra / calle del Duque de Osuna, número 3./ 1868).

No hay noticias sobre la ulterior presencia de Andrei Vizanti en Madrid más allá del verano de 1868, por lo que no se sabe si aún residía en la Corte, como él mismo escribe, en el momento de estallar la revolución conocida como «La Gloriosa» en septiembre de 1868, en la que tuvo lugar el derrocamiento de la reina Isabel II y el inicio del conocido como "sexenio democrático", mientras se buscaba un nuevo rey "democrático", que seria Amadeo de Saboya (el Madrid de "La Gloriosa" en la imagen adjunta).

De vuelta en Rumania fue diputado por Iasi y formó parte de los grupos favorables a la instauración de la monarquia, siendo por ejemplo el ponente del proyecto de Constitución Monarquica en el pleno del 5 al 17 de junio de 1884. Los "Principados Danubianos" habian expulsado a Alexandro Ion Cuza y elegido al principe extranjero Carlos de  Hohenzollern como nuevo domnitor del territorio, hasta la independencia total del pais en 1877 y la proclamación de la monarquia en 1886, cuando seria entronizado como Carol I.

También fue Profesor de Historia en la Universidad de Iasi, y parece que fue nombrado miembro de la Academia Rumana en 1882 por sus trabajos como historiador, aunque fue expulsado en 1903 tras abandonar el pais huyendo de una condena por "dilapidar dinero público" (no se conoce cual fue su destino).

Fuentes:

-Todas las citas son del artículo citado, Francisco Javier Juez y Gálvez en su artículo "El primer alumno rumano de la Central (1865-1868) «Acercando así la Romanía á la civilizaciónde las demás naciones latinas»", publicado en la Revista de Filología Románica, 2003, núm. 20, pags. 123-134

-En cuanto a los datos de Andrei Vizanti a su vuelta en Rumania:

http://ee-history.alfamoon.com/index.php?module=articles&act=show&c=7&id=35

http://www.thefreelibrary.com/The+support+law+of+the+Crown+Domain.-a0219375900

http://ro.wikipedia.org/wiki/Academia_Rom%C3%A2n%C4%83

3 comentarios:

C. Marat dijo...

Off-topic:

José Luis, te cuento que, como buen falerístico, me compré una medalla de la Rep. Soc. de Rumania.

Se trata de la medalla conmemorativa por el 30º Aniversario de la Liberación del Yugo Fascista, obviamente otorgada en 1974 a los veteranos de la resistencia.

Las fotos de la medalla la podés ver acá.

Saludos.-

Jose Luis Forneo dijo...

Hola C.Marat. ¿Te la compraste online? Si alguna vez necesitas algo, pidemelo y yo te echo una mano desde aquí.

Tu medalla muy bonita.

Salud

JL

C. Marat dijo...

Gracias y sí, la compré por internet. Hay otras medallas de esa época en sitio internacionales, pero saldría muy caro, así que conseguí ésta que ya estaba en Argentina.

Y no queda otra que comprarla como un recuerdo, como antigüedad, porque no es posible obtenerla como alguna vez fue.

Saludos.

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