domingo, 14 de marzo de 2010

Lenin, esperando el beso de la Revolucion

Ahora que por fin ha dejado de nevar en Bucarest, pues este invierno ha recordado a los de toda la vida, cuando no paraba de nevar hasta el mes de marzo, es buen momento de aprovechar para visitar la ciudad y sus alrededores.

Aunque alguno recordará que ya hablé del Palacion de Mogosoaia antes, y también de Lenin, es bueno recomendar la visita a esta antigua mansion de los crueles y criminales boyardos rumanos, donde hoy se encuentra reposando la magnifica estatua de Lenin, como esperando a que los tiempos del saqueo actuales lleguen a su fin.



Y es que, como todos las capitales de paises comunistas, Bucarest tuvo en sus buenos tiempos una estatua de Lenin en sus calles. Tambien la tuvo de Stalin, en el parque Herastrau, aunque con el reformismo antistalinista de los años 50, tras su muerte, acabo siendo retirada y perdida para siempre. Hoy ocupa su lugar Charles de Gaulle (sin comentarios)

La estatua de Lenin, por el contrario, pervivio frente al edificio Casa Scanteii, hoy Casa Presei Libere (Scanteia era el periodico oficial del Partido Comunista Rumano) . Este edificio, joya arquitectonica sovietica en Bucarest, fue regalado por la URSS a Rumania , y es una copia mas pequeña de la Universidad Lomonosov de Moscu.

Tras el triunfo de la Contrarrevolucion, con el golpe de diciembre de 1989, la suerte de la estatua de Lenin cambio, y fue retirada de forma precipitada de su lugar en la ciudad, para ser escondida tras una valla de un edificio singular cercano a Bucarest, el Palacio de Mogosoaia, entonces sede de la Sociedad de Escritores Socialistas.

Parece ser que la estatua no fue destruida, afortunadamente, porque, con todo el lio del cambio de poder, nadie sabia como darla de baja en el inventario del Estado, asi que se decidio abandonarla en algun lugar perdido hasta que el tiempo aclarara la situacion.

Todos recordamos la simbolica imagen de la pelicula "Good bye Lenin" en la que un helicoptero transporta la estatua del creador del estado de los trabajadores por los aires entre los anuncios de Coca Cola, ante la atonita mirada de la protagonista que acababa de descubrir que el comunismo habia sucumbido a las leyes inhumanas del mercado, despues de un tiempo de coma y aislamiento.

En Bucarest tuvo lugar algo parecido, aunque un poco mas chapucero. Aqui se retiro la estatua en un camion y, sin que nadie supiera muy bien que hacer con ella, se llevo directamente a las afueras para dejarla tirada sobre la hierba, junto a otra estatua que tuvo igual suerte, la de Petru Groza, primer presidente de un gobierno comunista en Rumania en 1945.

Lenin y Groza se encuentran uno junto al otro al otro lado de una valla del Palacio de Mogosoaia, a las afueras de Bucarest, por la carretera que va a Buftea. Alli los escondieron quizas para evitar que los comunistas que aun tenian el valor de decir que lo eran tuvieran un referente donde concentrar sus protestas o sus descontentos...O quizas para que el pasado no golpeara facilmente a las puertas del presente, llamando la atencion sobre tantas mentiras y manipulaciones demasiado habituales.

Alli se encuentran las dos estatuas, en un paisaje campestre, verde, la una junto a la otra, al lado del palacio de una familia de domnitores y politicos burgueses, representante de los crueles e inhumanos boyardos tan tipicos de la historia rumana.

El Palacio de Mogosoaia fue mandado construir por Constantin Brancoveanu, un domnitor de Valaquia en el siglo XVII, y que luego pertenecio a sus descendientes, la familia Bibescu, aristocratas vinculados habitualmente al poder (y al capital).

Este majestuoso edificio se encuentra junto a uno de los múltiples lagos que rodean Bucarest, en una zona residencial y rodeado de villas donde los multimillonarios bucarestinos han invertido los frutos de sus beneficios (o robos). El palacio fue construido en el estilo tipico de la zona sur del pais, el brancovenesc, que es considerado el estilo arquitectonico nacional rumano. Este estilo se origino en Valaquia como una sintesis entre las arquitecturas bizantina, propia del entorno, con las influencias llegadas del oeste.

El palacio esta rodeado de jardines, y fue el lugar donde los escritores se reunian y alojaban a sus invitados, siendo uno de estos el comunista chileno, y premio nobel, Pablo Neruda, que contó sus expericias al dormir en la cama de un principe en su libro "Confieso que he vivido", cuando fue invitado por el poeta, entonces presidente de la Sociedad de escritores, Mihai Beniuc.

El propio Neruda lo cuenta asi, haciendo un homenaje a su vez a los poetas socialistas rumanos:

"Fui invitado a Rumania y acudí a la cita. Los escritores me llevaron a descansar a su casa de campo colectiva, en medio de los bellos bosques transilvanos. La residencia de los escritores rumanos había sido antes el palacio de Carol, aquel tarambana cuyos amores extrarreales llegaron a ser comidilla mundial. El palacio, con sus muebles modernos y sus baños de mármol, estaba ahora al servicio del pensamiento y de la poesía de Rumania. Dormí muy bien en la cama de su majestad la reina y, al día siguiente, nos dimos a visitar otros castillos convertidos en museos y casas de reposo o vacaciones. Me acompañaban los poetas Jebeleanu, Beniuc y Radu Bourreanu. En la mañana verde, bajo la profundidad de los abetos de los antiguos parques reales, cantábamos descompasadamente, reíamos con estruendo, gritábamos versos en todos los idiomas. Los poetas rumanos, con su larga historia de padecimientos durante los regímenes monarcofascistas, son los más valerosos y al par los más alegres del mundo. Aquel grupo de juglares, tan rumanos como los pájaros de sus tierras forestales, tan decididos en su patriotismo, tan firmes en su revolución, y tan embriagadoramente enamorados de la vida, fueron una revelación para mí. En pocos sitios he adquirido con tanta prontitud tantos hermanos".


Cuando Neruda visito Bucarest, Lenin todavia se encontraba sobre su pedestal, presidiendo los impresionantes cambios que estaba viviendo la sociedad rumana, tan acostumbrada hasta 1945 a la miseria de muchos y los derroches de pocos.

Quizas hoy la estatua de Lenin se encuentre mejor donde está que en medio de un Bucarest que parece mas bien un bazar, lleno de tiburones mordiendose los unos a los otros, y donde los buitres llevan veinte años devorando toda la riqueza que se dejo morir tras 1990.

La visita a Mogosoaia, un palacio bonito, digna representacion de la burguesia amodorrada y decadente de la epoca, merece la pena por conocer la arquitectura que los burgueses y aristocratas construyeron a costa de la pobreza general, pero tambien por ver a Lenin, y a Groza, durmiendo un sueño que no será eterno, con toda seguridad.

Como quizas habria escrito Pablo Neruda si volviera a visitar hoy Mogosoaia, y ante los cambios que ha sufrido el pais que en su dia tanto le complació, parece que Lenin espera, tumbado sobre la verde hierba junto al palacio, que algun dia el beso de la revolucion vuelva a despertarle.








5 comentarios:

RAFAEL ANTONIO dijo...

Bonitas y emocionantes palabras de Neruda...y efectivamente, creo que de momento y tal como está la situación en Rumanía, es mejor que el bueno de Lenin descanse a las afueras de Bucarest, ya que no le gustaría ver en que engendro se ha convertido la otrora gloriosa capital Rumana...que estoy seguro que más temprano o más tarde volverá a reverdecer, y con la experiencia del pasado, ya de manera definitiva.

Argonautas dijo...

Una escena parecida la he visto en Narva, en la frontera entre Estonia y Rusia. Allá hay dos castillos. Uno es ruso y otro es "estonio" (de hecho fue construido por los daneses, pero bueno...) Allí los estonios han puesto un Lenin mirando hacia rusia. Al lado de una canasta de baloncesto. Y también para se se hagan la foto los turistillas.

No sé José Luís, yo soy bastante pesimista. Pasará mucho tiempo hasta que veamos un resurgir del movimiento revolucionario en esta parte del mundo donde estamos ahora tú y yo.

Jose Luis Forneo dijo...

Yo es que soy optimista por naturaleza, y creo que la historia cambia cuando menos te lo esperas 8(y siempre cambia).

Saludos

JL

RAFAEL ANTONIO dijo...

Es cierto...yo siempre tengo la esperanza de que en cualquier momento se puede producir un ines perado cambio mágico (aunque no suene muy cientifico) histórico...no sé, no puede ser que todo sea tan negativo y tan tendente hacia la destrucción y hacia la victoria de los imbeciles, y que este hecho se mantenga de manera eterna...es que no me lo creo...porque entonces ¿Que tonteria de vida es esta?..supongo que los sentimientos y las buenas intenciones de la gente que desea un mundo justo y que todos seamos como hermanos (que supongo que los habrá, vamos, digo yo) tendran que triunfar tarde o temprano... porque vamos, tengo la esperanza de que los humanos no seamos tan recalcitrantemente negaos.

Luca dijo...

Lenin llevaba desmantelado ya mucho tiempo, con estatua o sin ella.

Una vez un diplomático americano le dijo a un dirijente chino "Creo que su partido no es comunista, más bien es confuciano"...a lo que el interlocutor chino respondió: "Sí ¿y qué?". Lo mismo que Ceausescu, que pareció más nostálgico de Mihai Viteazul durante todo su mandato y solo se acordó de Lenin cuando se las vio venir... aunque bueno, tampoco estoy descubriendo América al decir esto jjeje

Muy interesante lo de Neruda por cierto, sabía lo de su estancia en la antigua Ceilan y en España pero no tenía ni idea de que hubiera estado en Rumanía.

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