martes, 16 de marzo de 2010

Aproximación a la problemática de las minorías húngaras

He encontrado este interesante artículo en el blog "Distensiones" sobre la problematica de las minorias hungaras en Rumania tras la Primera Guerra Mundial. En este caso, y al contrario que sucedio quizas antes de este gran conflicto europeo, los hungaros de Transilvania pasan a sufrir las presiones de la mayoria rumana, tal y como esta habia sufrido antes el dominio de los dominadores hungaros.

El comunismo rumano en ningun caso fue un sistema donde las minorias tenian sus derechos politicos y culturales asegurados, como en la Union Sovietica, sino que estos desaparecieron arrollados por un ultranacionalismo centralista y etnico de esencia burguesa que, si bien hizo que en 1989 Rumania no siguiera las ordenes del traidor Gorbachov, si que provoco la deriva del pais hacia situaciones donde el parecido con el socialismo era, a veces, mera coincidencia.

Personalmente, coincido con el autor del articulo en que el trauma sufrido por la poblacion magiar fue brutal, castigada por los vencedores de la PGM a perder sus derechos como pueblo integrandoles, en este caso, en la centralizadora naciente Romania Mare, donde la teleologia del rumanismo y del rumano como pueblo elegido para construir una nacion de caracter divina e atemporal estaba en todo su auge (esta idea pervive con gran fuerza en la actualidad).

Sin embargo, tambien es cierto que el reino hungaro persiguio y considero a la etnia rumana como un pueblo sin apenas derechos, sobre todo por motivos religiosos (el catolicismo hungaro frente a los cismaticos rumanos) desde que en el siglo X los magiares construyen el principado de Transilvania, donde los rumano-hablantes eran mayoritarios. Aunque, claro esta, esto no justifica que tras la union de Transilvania a Rumania los rumanos negaran sus derechos como pueblo a los hungaros. Y, por supuesto, mucho menos durante la epoca socialista. En este ultimo caso, el delito es doble.

En fin, os dejo el articulo, un buen resumen de la situacion de la minoria hungara en Rumania desde el Tratado de Trianon y que cada uno saque sus conclusiones.

Perdidas territoriales de Hungria en el Tratado de Trianon

El censo rumano de 1992 registraba en el país 16 minorías nacionales, sobre una población total de 22.760.449 personas. La minoría con mayor número de individuos era la húngara, con 1.620.199 personas, seguida de la gitana (409.723 individuos) y la alemana, con 119.436 personas[1]. Con gran diferencia, la húngara es la minoría mayoritaria en Rumanía. Su todavía nutrida presencia ha ido paulatinamente disminuyendo al compás de la presión ejercida por el grupo dominante. El censo de 2002 arrojaba una significativa reducción de individuos, cifrándose, según fuentes rumanas, en 1.434.377 de personas, lo que representaba el 6,6 por 100 de la población total del país[2].

Hungría, derrotada tras la Gran Guerra, por su alianza con Austria y Alemania, se ve despedazada y pierde, aproximadamente, dos terceras partes de su territorio y un tercio de la población de etnia magiar que quedó distribuida, y mal avenida, en los Estados limítrofes. El Tratado de Trianon, firmado el 4 de junio de 1920, fragmenta el territorio histórico húngaro, no sólo el que controlaba en el seno de la monarquía dual, sino el que tradicionalmente había estado poblado mayoritariamente por húngaros, que es transferido a los Estados vecinos, muchos de ellos forjados tras el colapso del Imperio Austro-Húngaro[3]. Al comienzo de la Gran Guerra, en 1914, el Reino de Rumanía tenía una población de, aproximadamente, 7.900.000 personas en un territorio de 137.903 kilómetros cuadrados[4]. Tras la conclusión de la guerra y el desmembramiento del Imperio el territorio rumano se duplica -295,049 kilómetros cuadrados-, al igual que la población que alcanzó la cifra de unos 18.000.000 de habitantes, de los cuales unos 5.200.000 (28 por 100) no pertenecían a la etnia rumana[5].

Illyes afirma que, inmediatamente después de finalizar la Primera Guerra Mundial, y la firma del Tratado de Trianon, comienzan a sucederse vertiginosos cambios en la organización territorial y en la distribución de la población, lo que fuerza a muchos húngaros a abandonar el país[6]. Esta reorganización y redistribución se dirigía a diluir, en la medida de lo posible, la problemática minoría en la población mayoritaria[7]. En 1938, después de diversas reorganizaciones territoriales, la Ley de Administración Pública de 14 de agosto, promulgada bajo la dictadura de Carlos II, acaba por asestar el golpe definitivo a las minorías húngaras, excluyendo cualquier forma de gobierno.

Ante la herida abierta por la firma del Tratado de Trianon, y la humillación que suponía para Hungría, no era de extrañar que en los albores de la II Guerra Mundial, Hungría retomara sus permanentes reivindicaciones territoriales, uniéndose a los países del Eje, obteniéndose con ello, ya comenzada la guerra, en 1940, en el Diktat de Viena, el dominio sobre el norte de Transilvania. Situación efímera que concluye aun antes de considerarse oficialmente concluida la contienda bélica.

Rumanía, en un primer momento, aliada del Eje, cambia de posición firmando un Armisticio con la Unión Soviética en 1944. El artículo 1 de este armisticio establecía que Rumanía, desde ese momento, tomaría las armas contra Alemania y Hungría [8]. Esta circunstancia fue utilizada para amedrentar y esquilmar las minorías húngaras de Rumanía, tildadas de fascistas, lo que mueve a las tropas soviéticas a interceder y proteger a los húngaros. La causa comunista encontró, por esta razón, muchos adeptos entre los desencantados magiares, lo que produjo una unión temporal entre los húngaros rumanos y Stalin: éste vio en la minoría húngara un valioso baluarte en su afán de derrotar al anti-comunismo rumano, llegando a prometer igualdad de derechos si Transilvania era anexionada finalmente a Rumanía.

Este periodo de comodidad para los magiares, cuyos hitos son la fundación de la Universidad Húngara Bolyai en Clúj, y la inauguración de varios canales en lengua húngara en Radio Bucarest, se vio perturbada por la ebullición de los tiempos. Todavía el destino de Transilvania no estaba claro ni la dirección política que habrían de tomar los países del Centro y del Este de Europa en los meses inmediatamente posteriores a la conclusión de la II Guerra Mundial.

La minoría húngara de Transilvania fue escasamente protegida en la Conferencia de París de 1946[9]. Stalin decidió que Transilvania fuera anexionada definitivamente a Rumanía en vez de a Hungría porque pensó que el comunismo sería más bien acogido en el primer país, a pesar de que tanto Estados Unidos como Reino Unido sugirieron soluciones más equitativas a favor de Hungría[10]. La Conferencia de Paz elude hablar de derechos colectivos de las minorías y sólo reconoce derechos individuales, reduciendo los primeros a una cuestión interna de los Estados.

Tras la abdicación del rey Miguel, en 1947, y el ascenso al poder de Gheorghiu-Dej, del Partido de Trabajadores Rumanos, comienza un periodo asfixiante para la minoría húngara que durará, ininterrumpidamente, con mayor o menor virulencia, hasta los albores del siglo XXI, coincidiendo con las aspiraciones europeístas de los Países del Centro y Este de Europa. Así se reduce la Universidad de Bolyai a un Instituto de Enseñanza Secundaria, se acusa, falsamente, a los dirigente del Partido del Pueblo Húngaro de espionaje y termina con la con la clausura del partido en 1953. Curiosamente, con la muerte de Stalin, en ese mismo año, el acoso a las minorías se incrementa vigorosamente. Se prohíbe el uso de otra lengua que no fuera el rumano. Para colmo, la Revolución antisoviética húngara, encabezada por Imre Nágy mueve a los estudiantes húngaros de Transilvania a participar en manifestaciones antisoviéticas y antirumanas. Unas 40.000 personas fueron arrestadas.

La elección de Nicolau Ceausescu como Secretario General del Partido Comunista Rumano, en 1965, empeora aun más la situación. La Constitución de la República Socialista de Rumanía de 21 de agosto de 1965 proclama una “unificada, indivisible Rumanía”. En 1968 Ceausescu remodifica las fronteras de los condados para lograr mayorías rumanas en cualquier zona de país. Después de que Ceausescu fuera elegido Presidente de la República en 1974 el acoso a la minoría húngara se torna en persecución. Prohíbe al acceso de académicos e investigadores húngaros a cualquier documento histórico, archivo, biblioteca o bien con valor cultural o científico. Desalienta incluso la mera tolerancia por el uso de las lenguas minoritarias. En 1977, ordena arrestar y torturar a un grupo de intelectuales húngaros, uno de los cuales es encontrado muerto en su casa, inmediatamente después de su liberación[11].

Tras el golpe de estado de 1989, una vez derrocado Ceausescu, bajo el gobierno interino del Frente de Salvación Nacional, se proclaman promesas atractivas para la minoría húngara. Su Declaración de Derechos de las Minorías Nacionales, en 1990, reconocía tanto derechos individuales como colectivos. Se promete asimismo representación proporcional del las minorías en el Parlamento y la reapertura de la Universidad Bolyai. Pero pronto estas promesas se quedan en papel mojado y emergen sentimientos ultranacionalistas, y unitarios, que tratan de reemplazar la derrotada utopía socialista. La contundente respuesta nacionalista rumana se constituye en el Partido Vatra Romanesca (Cuna Rumana.) Las pasiones se desatan, alentadas por este partido, y en una concentración antihúngara, organizada en Tirgu-Mures mueren 8 personas y 800 resultan heridas, de diversa consideración, en una disputa sobre escuelas y señales bilingües.


La situación empeora con la llegada al poder del Partido de la Unidad Nacional Rumana, de marcada posición ultranacionalista. El presidente de este partido, Gheorghe Funar, es elegido alcalde de Cluj, y aprovecha para retirar los signos de identidad húngaros, oponerse a las escuelas magiares e impedir simposiums internacionales argumentando que fomentaban el irredentismo húngaro. La tensión acumulada provocó que el gobierno tuviera que enviar tropas a la zona.

No puede decirse, en modo alguno, que la situación de las minorías húngaras en Rumanía sea, en la actualidad, tan asfixiante como lo era hace diez o veinte años. Sin embargo, los oprobios contra las minorías magiares impregnan todavía la memoria colectiva, las hemerotecas e incluso el contenido de encendidos debates en el Parlamento Europeo, no tan lejanos en el tiempo[12]. Los húngaros de Rumanía claman por una autonomía que el centralismo constitucional categóricamente les niega. La Historia Reciente rumana nos enseña que bastan episodios anecdóticos para prender revueltas y disturbios interétnicos que reflejan unas reivindicaciones políticas, y de derechos humanos, aún insatisfechas.

[1] ANDREESCU, G.: “Conflicto y reconciliación en las relaciones rumano-húngaras”. En: GONZÁLEZ ENRÍQUEZ, C. (directora). Minorías nacionales y conflictos étnicos en Europa del Este. Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia, 2004. p. 42.

[2] Recensamant 2002 elaborado por el Institutul National de Statistica y disponible en http://www.recensamant.ro/ [Consulta: 1 de agosto de 2008]

[3] 233.349 kilómetros cuadrados del territorio histórico húngaro fueron cedidos a los estados vecinos, de los cuales 102.787 kilómetros cuadrados se transfirieron a Rumanía, incluyendo los territorios históricos de Transilvania y parte del tradicional este húngaro: Banat Este, la región Körös (Crisana), Szatmár (Satu Mare) y Máramaros (Maramures). Al tiempo de la anexión, casi la mitad de la población de este área no era rumana; la etnia rumana representaba una ligera mayoría del 53,8 por 100. Vid. ILLYES, E.: National Minorities in Romania: Change in Transylvania. Hamilton, Struktura Press, 1982, p. 22.

[4] La unión de estos territorios históricos, que comprenden Moldavia, Valaquia y Dobruja se conocida como Vechiul Regal (Viejo Reino) o como, simplificadamente, Regat. Vid. ILLYES, E.: National Minorities in Romania…, op. cit. p. 22.

[5] Ibíd., p. 23.

[6] Ibíd., p. 29.

[7] En 1925, Rumanía dividió su nuevo territorio en 13 provincias, distribuidas en condados. El territorio histórico de Transilvania fue quebrantado y sus condados modificados para soliviantar el poder de las minorías. Vid. ILLYES, E.: National Minorities in Romania…, op. cit., p. 30.

[8] El Armistcio fue firmado en Moscú el 12 de septiembre de 1944 entre los representantes de Rumanía, Unión Sovíética, Estados Unidos y Reino Unido.

[9] La conocida como Conferencia de Paz de París.

[10] La delegación británica manifestó que “teniendo en cuenta la muy amplia minoría húngara, sería deseable cierta modificación del Tratado de Trianon”.

That delegation declared: “Having regard to the very large Hungarian minority (in Transylvania), some modification of the Trianon settlement may be desirable.” Report of the British Commissioner in Rumania, Le Rougetel, to Foreign Secretary Anthony Eden, on his visit to Cluj on July 19, 1945: FO 371, R 451/451/21, 6.1.1945. London, Foreign Office (apud) ILLYES, E.: National Minorities in Romania…, op. cit., p. 98

[11] Ceausescu llegó tan lejos en su política persecutoria que mandó arrestó a un consejero comercial húngaro de Bucarest acusándole de operar con un coche robado y distribuir panfletos subversivos. Vid. STEWART, J.: “Anti-Hungarian Sentiment in the Nationalist Romanian Media: Revista Romania Mare as a Study.” East European Quarterly 41, no. 4 (2008).

[12] Vid. Pregunta n. 40 del Sr. van der WAAL (H-0071/92) a la Cooperación Política Europea: Ame-nazas al obispo Tökés y la situación de las minorías en Rumania. Debates del PE (ed. española): N°. 414 p. 0204.. Y la Pregunta n. 106 del mismo Sr. van der WAAL (H-0228/92) a la Comisión: La situación de peligro en que se encuentra el obispo Tökés y la posición de las minorías en Rumanía. Debates del PE (ed. española): N°. 416 p. 0178.


http://distensiones.wordpress.com/2009/02/28/aproximacion-a-la-problematica-de-las-minorias-hungaras/#comments

10 comentarios:

Àlex Amaya Quer dijo...

El artículo ignora totalmente la creación de la llamada Región Autónoma Húngara de los Székler en la República Popular de Rumania a finales de los años 40. La región autónoma duró hasta la reorganización administrativa centralizadora de la ya República Socialista de Rumania en 1968, por las razones que todos conocemos. En el artículo 82 de la Constitución de 1952 se declaraba que "en la República Popular de Rumania las minorías nacionales tienen garantizado el libre uso de su propia lengua y el derecho a tener libros, periódicos, revistas, teatros y educación en su propia lengua."

Jose Luis Forneo dijo...

Por lo que yo se, la Región Autónoma Húngara de los Székler en la República Popular de Rumania a finales de los años 40 fue, en el contexto que describe el artículo, consecuencia de la presion de Stalin, que apoyo a los hungaros de Rumania y obligo a los rumanos a aceptar su autonomia (que fue mas de derecho que de hecho).

A pesar de esa autonomia parcial (que en teoria era muy interesante aunque en la practica no se vio con buenos ojos), los derechos de los hungaros en general no fueron muy bien vistos desde Bucarest.

Aunque en algunas zonas de Rumania ambas comunidades viven sin problemas, siempre y cuando acepten el rumano como lengua oficial y que viven en el pais de los rumanos.

Oxandabaratz dijo...

El artículo es muy anticomunista; desde el matiz "Inglaterra y EEUU apoyaban soluciones más EQUITATIVAS a favor de Hungría..." (en contraposición al "prorrumano" Stalin) a presentar la subida del Partido de los Trabajadores como perjudicial para los húngaros, como si antes su situación fuese un paraíso.

Por cierto, no menciona nada que las demandas de autonomía (que no secesión) húngaras en la República Socialista Rumana estaban en sintonía con la República POpular de Hungría y eran apoyadas por la URSS dos países "malvados": y que Caeucescu limitó la autonomía húngara debido a que veía en lkos magiares no sólo irredentismo húngaro sino apoyo soviético (lo contrario, defender la Rumania indivisible sin autonomía, la Rumania grande con Moldavia, eran vistos como gestos de alejarse de la URSS y como tal estaban bien vistos por las cancilleríass occidentales). ¿Por qué no menciona el autor ésto? ¿Será para no asociar al comunismo a los "pobres húngaros" y dejar la etiqueta de "comunismo" sólo y en exclusiva a los "poresores rumanos de Ceaucescu"?

(El artículo está en una línea unilateral de rumanos=opresores, húngaros=víctimas, además de que se ve a la Rumania comunista, como la peor de todas las Rumanias. mezclar a la URSS con el apoyo a los magires de Hungría, rompería la identificación del comunismo con los "opresores rumanos).

En fin, muy anticomunista

Jose Luis Forneo dijo...

El articulo lo escribe un anticomunista, sin duda, aunque eso no quita para que lo que diga (en general) sea cierto. Stalin favorecio la autonomia de los hungaros porque el Socialismo cree en la autodeterminacion de los pueblos, algo que en Rumania no se compartia demasiado. Con Gheorghe Dej mas o menos se respeto la propuesta de Stalin, hasta su muerte, pero sin muchas ganas. Cuando llego Ceausescu alpoder se acabo lo que se daba, y se elimino toda autonomia, incluso teorica, de los hungaros.

Creo que Stalin vio el problema desde el primer momento, aunque fallo quizas en no aceptar las propuestas de crear un estado independiente, Transilvania, que no venia de parte de occidente, sino de parte de algunos comunistas rumanos prosovieticos de origen transilvano, como Water Roman (por cierto brigadista en España en la Guerra Civil). En este caso, se habria solucionado el problema del sometimiento de un pueblo por otro y ni Hungria ni Rumania habrian sido derrotadas la una por la otra.

En todo caso, es cierto que el autor tiene un deje totalmente anticomunista, pero para ilustrar el problema hungaro esta bien, creo (que desde 1918 si que se reudce basicamente a Rumano es igual a opresor, y hungaro transilvano (secui) a oprimido

Salud

Oxandabaratz dijo...

El problema es que una vez establecidsa esa disyuntiva/contradicción entre "rumano-opresor vs húngaro-orpimido", y una vez introducida esa dicotomía en la cabeza del lector, relaciona la denominaión comunista con "rumano" o "prorrumano", con lo cual "opresor".

No dice que la autonomía húgara estaba apoyada por Hungría y por la URSS (países socialistas).

En el tema de Stalin, sí que lo dice, pero con el deje de "no lo suficiente". (Cito: " la potencias occidentales propusieron soluciones más equitativas..." ergo, Stalin no-equitativo, ergo prorrumano, ergo contribuyó a la opresión).

Dentro de los "opresores rumanos", los más opresores son los comunistas: (La idea es: "la situación ya era mala, pero con Groza y Gheorghiu-Dej e mpeoro y con Ceaucescu aún más").

No dice que en aquel entonces el nacionalismo y el romaniamareísmo de Ceaucescu (y en el pack venía la unidad nacional rumana y la limitación de la autonomía de los rumanos), estaba bien vista en Occidente, porque demostraba la independencia sobre el "ogro" soviético (y sus proxys húngaro y mhúnrgaro-transilvano).

Lo de que en Rumania se prohibieron las demás lenguas es mentira; ahñi tenemos a la anticomunista Herta Müller que escribía en alemán en la Rumania de Ceaucescu.

Por otro lado mezcla la "opresión" con una reforma de Ceaucescu en la Constitución que introduce la noción de indivisibilidad de la nación rumana. ¿Entonces acepta al Estado español como opresor? Porque en la Consti del 78 también está esa noción de indivisibilidad de la nación, y este autor en un post tachaba de "loco" o algo así a Ibarretxe por una consulta (que no secesión). ¿O la indivisibilidad sólo es opresora cuando la ehjercitan Estados socialistas?

Jose Luis Forneo dijo...

Oxandabaratz, Para mi España oprime a las "minorias", precisamente, entre otras cosas, por su indivisibilidad constitucional. Asi que la Rumania comunista, tras 1965, tambien era opresora, y, como dije, siendo este un doble delito porque el Socialismo tiene que respetar como principio esencial a los ciudadanos y a los pueblos.

Cierto que no se prohiben las otras lenguas durante el Comunismo rumano.. Simplemente se limitan al ambito privado, es decir, se les prohibe en la escuela y en la admnistracion. O lo que es lo mismo, como pasaba con el euskera hasta hace poco, se impone el idioma central y a los demas se les envuelve en una sutil vigilancia desde la capital. La nobel Muller escribia, como ella mismo dice, en la clandestinidad, en su casa, y jamas se le publico un libro aqui. Si hubiera probado con el rumano quizas, incluso con una literatura totalmente capitalista y burguesa, se le hubieran publicado mas facilmente (como paso con otros disidentes que si tuvieron mas suerte y pudieron publicar, en rumano claro).

El articulo es anticomunista, totalmente. Pero sigo diciendo que la denuncia que hace del regimen de Ceausescu es, en este caso, cierta. Lo que no dice, o lo dice sin darle demasiada importancia, en eso tienes razon, es que Stalin, comunista, creo la Republica autonoma donde los hungaros han tenido mas derechos que nunca, al menos en teoria, ya que el Socialismo Sovietico y el respeto a la diversidad eran sinonimos (lamantablemente al contrario que la faccion del comunismo rumano que se hizo con el control, la nacionalista).

Y tambien es cierto, que los paises capitalistas estaban muy interesados en que en Rumania dominara la faccion antisovietica y nacionalista, que era una via segura de introducir los intereses occidentales en el pais y abrir brecha con Moscu.

Pardal (Emílio) dijo...

Tangencialmente, ¿no es cierto que fueron las tropas del rey rumano las encargadas de reprimir a la república de soviets húngaros de Bela Kun?

Los rumanos fueron oprimidos por la monarquía dual austro-húngara, lo mismo que los polacos por los zares. Pero después de Versalles y sus secuelas, tanto los rumanos como los polacos se convirtieron en opresores de húngaros, ucranianos, bielorusos, judíos, etc.

Todos esos pequeños estados orientales fueron engendrados por la diplomacia francesa con el fin de servir como cordón sanitario frente al enemigo bolchevique ruso.

Pilsudski era "socialista", combatió con los alemanes y austríacos a los países de la Entente, y estuvo a punto de conquistar la mayor parte de Ucrania, cuando los vencedores de la Gran Guerra le dieron luz verde.

A británicos y franceses también les interesaba impedir la aproximación germano-soviética de los años veinte, forzada por su condición de estados "parias".

Muchas minorías nacionales, paradójicamente, terminarían por echar de menos el Imperio austro-húngaro, como explica Joseph Roth en sus divertidas novelas. Al menos bajo su dominio, todas las nacionalidades oprimidas eran iguales entre sí, y, hasta cierto punto, gozaban de cierta "protección" legal.

Después, la carnicina entre ellas fue despiadada. La persecución de las mayorías de ucranianos, rusos blancos y judíos en la Ucrania occidental, entregada al resucitado estado polaco, fue terrorífica, y sólo se detuvo cuando Alemania invadió Polonia, con exclusión de esas provincias.

Jose Luis Forneo dijo...

Si, la oligarquia rumana, protegida de Francia, se encargo entonces de acabar con la revolucion de los consejos. Tienes razon en lo que dices de que los intereses de las potencias occidentales en el oeste fueron los que hicieron y deshacieron en centroeuropa para frenar y amenazar a la Revolucion bolchevique y sus temidas consecuencias de imitacion en el resto de europa.

DooM dijo...

Y por qué no se habla de las atrocidades que han hecho los húngaros en Transilvania?

Jose Luis Forneo dijo...

Doom, tienes razon, los hungaros tambien han hecho atrocidades en Rumania. El problema son los nacionalismos, cuando estos se anteponen a una ideologia de respeto a los pueblos. Aunque parezca lo contrario, nacionalismo y pueblos son ideas contradictorias. El nacionalismo siempre es burgues, basado en intereses economicos de una clase, y la pertenencia a un pueblo es mas cultural, y no tiene porque esta reñida con ningun otro pueblo. El Socialismo permite que muchos pueblos se integren en una union de republicas donde se respeten sus particularidades. El nacionalismo da lugar siempre a las matanzas de unos pueblos sobre otros, sobre todo cuando en paises multiculturales se identifican determinados intereses con determinados pueblos. Asi, dependiendo que pueblo sea el dominante, o sus intereses coincidad con la clase oligarquica, este tendra privilegios e intentara que los otro sno los tengan.

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