jueves, 4 de julio de 2019

Revista Urzica: humor y lucha de clases en los primeros años del Socialismo rumano

Urzica (Ortiga en español) fue una Revista gráfica de humor y crítica política aparecida en Rumanía en 1948, bajo la dirección de Aurel Baranga, poeta y dramaturgo comunista.

La revista apareció bimensualmente durante el periodo 1949-1975, con el objetivo de ilustrar la lucha de clases, y mensualmente después de 1975.

La Revista Urzica tenía dos funciones, ambas, como la planta del mismo nombre, la de hacer escocer
con la crítica a los explotadores y al imperialismo.

La primera era la de ilustrar mediante el diseño gráfico y el humor la lucha del pueblo rumano por la construcción del Socialismo y las constantes agresiónes de la clase capitalista contra los trabajadores y de los países imperialistas contra los pueblos; la segunda, alimentar a la clase obrera rumana con el ejercicio del humor y la crítica política (porque la ortiga en Rumania es también famosa por su uso en unas deliciosas sopas primaverales).

Veamos algunos ejemplos del sentido del humor y del sostén de la lucha de clases a través de la crítica de la Revista Urzica en los primeros tiempos de la República Popular Rumana. En el número que vamos a compartir aquí, del 20 de Octubre de 1949, podremos disfrutar de fabulosas caricaturas del imperialismo yankee haciéndose dueño de toda Europa Occidental, de la victoria del pueblo chino y el nacimiento de la República Popular China frente al Koumitang y sus financiadores capitalistas, de la perpetuación del nazismo en la incipiente República Federal Alemana, auspiciada por el Tio Sam, o de algunas características del liberalismo que, tras el golpe de estado de diciembre de 1989  que acabó con el Socialismo, son hoy de nuevo comunes: la mercantilización de la sanidad, o los despidos de miles de trabajadores a capricho de los grandes empresarios.

En resumen, las sátiras que aparecían por entonces en la Revista Urzica (que después, cierto es, sobre todo con la llegada en los años sesenta de la República Socialista de Rumania, la asunción del dictado kruchoviano del fin de la lucha de clases y el inicio de la sociedad sin conflictos,  de todo el pueblo, y el creciente nacionalismo, se fue suavizando), siguen siendo, setenta años después, muy actuales. Como bien sabemos y sufrimos, todavía, a estas alturas de supuesta evolución humana, los empresarios siguen siendo igual de ambiciosos e inhumanos, los servicios y derechos sociales están en pleno proceso de saqueo, y EEUU sigue dirigiendo los hilos de Europa Occidental según los intereses de sus grandes corporaciones mafiosas (con la diferencia de que la Alemania que el Tio Sam creo como continuación de la nazi, como cuña de ataque y agresión contra los paises socialistas, es ahora una nueva potencia mundial que disputa su control sobre toda la Unión Europea, imponiendo sus decisiones a sus gobiernos títeres).

En la primera viñeta el Tio Sam se enrrabietdo por la nota enviada por los gobiernos de las democracias populares a EEUU, Inglaterra y Francia por su violación de los Acuerdos de Postdam al crear, unilateralmente, con capital en Bonn, la Alemania Occidental, en lugar de colaborar en la construcción de una Alemania unida y democrática.



El periodico que enerva tanto al protagonista de la viñeta dice: "Los gobiernos de la URSS y de los pueblos de las democracias populares, han enviado  unas declaraciones a Estados Unidos, Inglaterra, y Francia señalando que con la  creación del gobierno marioneta de Bonn de la Alemania Occidental no han violado solamente los acuerdos de Postdam, sino el compromiso tomado por la reunión de  Ministros de Asuntos Exteriores en Paris",
.
En el mismo sentido, la contraportada nos regala esta ilustración de la encarnación de EE.UU. dando el biberon al nuevo gobierno de Bonn, formado por herederos del antiguo nazismo,  que serán la punta de lanza del imperialismo norteamericano contra la Europa Socialista

El biberón lleva escritas las palabras "Constitución de Bonn", y en el pie de la ilustración dice "Alemania Occidental. El gobierno de Bonn tras la sesión de apertura del parlamento".



En la siguiente viñeta, titulada, "Del pais del dolar" no hacen falta muchos comentarios. Todos sabemos que significa el capitalismo impuesto en el mundo actual por el imperio norteamericano y sus aliados: la salvaje explotación de los trabajadores. Puede ser con el yugo del dolar o, ahora, también del euro.



La desesperación de las grandes corporaciones capitalistas por el triunfo del pueblo chino y el nacimiento de la Republica Popular es expresada, además de por la portada ya presentada, por la siguiente viñeta, en la que un mafioso dueño de un trust y un general del Kuomitang hablan sobre las ayudas del capitalismo internacional a la oligarquia china.

Empresario (Trustman): Dame un informe sobre la situación del armamento que os entregamos

General del Kuomintang: Imposible; los documentos se han perdido, pero podeis preguntar al Ejercito Popular por el material capturado.



El chantaje nuclear, base de la mayor matanza atomica de la historia de la humanidad perpetrada en 1945 por Estados Unidos contra el pueblo japonés,  cuando su ejercito estaba practicamente derrotado, (todavia no juzgada más de siete decadas despues), fracasó por completo tras el inicio de la fabricación de armamento de este tipo por la Union Sovietica.

Los humoristas de Urzica lo expresan con el entierro del ataúd de ese nombre, "chantaje nuclear", mientras el Tio Sam se lamenta, sentado a horcajadas sobre el finado, y un cortejo, dirigido por el propio Papa de Roma, con el símbolo del dolar en la Biblia, y escoltado por miembros del Ku klus Klan, es seguido por todos los títeres políticos de la Europa sometida al imperio yankee.



La actitud de Tito, presidente de la Federación Yugoslava, tras el final de la Segunda Guerra Mundial no fue entendida en el resto de los países socialistas. El acercamiento del antiguo partisano al imperialismo norteamericano y a la economía capitalista es criticado por la Revista Urzica, que convierte al yugoslavo en un juguete de Wall Street.

El texto dice lo siquiente: La política de Tito: Como quiere parecer... y como es en realidad.



La "alta posición ideológica" del francés Leon Blum es representada del siguiente modo por los humoristas de Urzica. Blum, que llegó al poder en Francia con el triunfo del Frente Popular en 1936, sin embargo tuvo una actitud ruin y traicionera con la República Española, firmando el pacto de no intervención que favoreció al fascismo español y europeo. Después de la Segunda Guerra Mundial, y de estar preso en campos de concentración alemanes, fue jefe de la delegación francesa y presidente de la conferencia constitutiva de la UNESCO. También negoció con EE.UU. la cancelación de la deuda de Francia, lográndolo en los acuerdos Blum-Byrnes, firmados en mayo de 1946, a cambio de que, algo que no es tan baladí como puede parecer, se abriesen las salas de cine francesas a las películas estadounidenses, lo que facilitaría la introducción del concepto del "American way of life" y del inicio de la imposición ideológica, paralela a la económica.

Léon Blum dirigió el último gobierno provisional antes de la instauración de la Cuarta República, de diciembre de 1946 a enero de 1947. En esos dos meses, ejerció de hecho funciones equivalentes a las de jefe de Estado, colaborando activamente con la sumisión de Francia a los intereses del nuevo amo de Europa, Estados Unidos, y sus planes de agresión contra los paises socialistas.



John Bull, la personificación de Gran Bretaña, como el Tio Sam norteamericano, es puesto a secar por este último en la viñeta siguiente. En ella se rien de la actitud sumisa del gobierno inglés ante las indicaciones monetarias de la Casa Blanca.


El texto dice: "Tras la devaluación de la libra, Wall Street invade el terreno de esta, con la intención de eliminar por completo a Inglaterra como advesario del mercado económico". John Bull dice: "Después de haberme metido en el charco ahora me pone a secar"

El número de la Revista Urzica que presentamos en esta entrada también critica aspectos habituales de las sociedades capitalistas que desaparecieron por completo tras la creación de la República Popular Rumana en 1948, y que han regresado a la vida de los rumanos tras 1990, con el regreso del capitalismo, y que hoy suenan tan actuales

Por ejemplo, el tema de los despidos masivos indisolubles con los intereses de las oligarquías capitalistas.. En la siguiente viñeta, un empresario vuelve de vacaciones y, como premisa para empezar el trabajo, ordena que se inicien las acostumbradas patadas en el culo a los trabajadores.

El texto dice: "Las vacaciones han terminado". El industrial: "Reiniciamos el trabajo. Traeme para firmar la lista de obreros que tenemos que despedir".



Lo mismo sucede con la sanidad, transformada en un bien de compra-venta, al mejor postor, bajo las tiranías del capital y sus secuaces, muy lejos de ser un derecho inviolable de los trabajadores que, por otro lado, son las que crean la riqueza del pais.

En la ilustración, dos médicos occidentales hablan sobre un enfermo, en una situación que en cualquier pais capitalista es de lo mas habitual: la salud convertida en un gran negocio.

"-El accidentado de la habitación 3 pregunta cuándo va a poder abandonar el hospital...
-Cuando se le acabe el dinero."



Por último, un tema de rabiosa actualidad, y un grave problema de la clase obrera en todos los regímenes capitalistas: los sindicatos. Solo basta que recordemos el papel de los grandes sindicatos oficiales españoles, UGT y CCOO, como forma de controlar y encauzar la lucha de los trabajadores, para mantener la ansiada paz social, con el fin de facilitar el enriquecimiento de la oligarquia local y multinacional, siendo el papel principal de los sindicatos en todos los paises donde la soberania nacional solo es del pueblo sobre el papel, y en realidad son los amos del mercado los que toman las decisiones.



El texto de la viñeta dice: "El semáforo de los sindicatos ingleses en funcionamiento".

"Exigencias de los trabajadores". (Semaforo en rojo)
"Reducción de salarios" (Semáforo en verde)

martes, 2 de julio de 2019

Cómo se construye una "Revolución". Entrevista al jefe de los servicios de contraespionaje rumanos en 1989

En la siguiente entrevista, realizada en 2005 al coronel Paulian Pasarin, jefe del servicio de contraespionaje rumano desde 1974 a diciembre de 1989, este nos cuenta como se fabrica una "Revolución", literalmente "para que la simulación de revolución disimulara la intervención externa".
Pualian Pasarin en el momento de
realizarse la entrevista

Como nos cuenta Pasarin, con su información privilegiada obtenida en un puesto sensible de la seguridad nacional, todo había empezado mucho antes, tras el nombramiento de Gorbachov como presidente de la URSS y el inicio de la aplicación de sus planes de supuestas reformas, que en realidad abrieron las puertas al fin del Socialismo europeo y, y esto es lo peor, de los logros sociales y el bienestar de millones de ciudadanos y trabajadores del este del viejo continente (por no hablar de sus efectos en todo el mundo, efectos que cada vez sienten con mayor dureza todos sus trabajadores, en toda Europa, donde muchas de aquellas consecuencias se esconden hoy tras el parapeto de sucesivas "crisis" económicas).

Desde entonces, las tropas de comando infiltradas en Rumania pasaron a crear los conflictos necesarios y a provocar las masivas "manifestaciones espontáneas" que esconderían la intervención extranjera y la perpetración de lo que, en realidad, fue un golpe de estado dirigido desde Moscú y Washington. Todo hay que decirlo, no obstante, también hay que contar con el descontento de gran parte de la población debido a los errores de los gobiernos, en este caso que nos ocupa los de Ceausescu y el PCR, progresivamente más alejados de los trabajadores. Conviene recordar aquí que cuando el espíritu revolucionario está realmente vivo (por ejemplo, en la intervención de 14 potencias imperialistas contra la recién nacida URSS, en lo que se llamó la Guerra Civil o en el intento de invasión de Playa Girón, en Cuba) un pueblo no puede ser derrotado.

La estrategia sigue siendo hoy la misma: provocar manifestaciones violentas en países cuyos regímenes se quieren derrocar, inventar genocidios y matanzas por parte de los gobiernos díscolos, y, si sale bien, clavar las garras sobre los países agredidos bajo la máscara de una revolución popular... Y en el caso de que no salga tan bien como se planeó, seguir financiando a grupos terroristas, que los medios de propaganda llamaran "Ejercito Libre", y provocar, si es posible, una matanza "humanitaria" o de "liberación" ejecutada y dirigida por la OTAN.

Por último, y dejando de lado el claro papel de Gorbachov como ejecutor principal de la agresión contra su propio pueblo y, de hecho, contra el resto de los pueblos socialistas de Europa y la clase trabajadora en general (bajo la dirección evidente de Washington) hay que subrayar el papel de Milosevic, según comenta en la entrevista Pasarin.



La moraleja de esta historia protagonizada por Milosevic, si fue realmente así, es evidente: si cometes el error de apoyar al enemigo llevado por desconocidas motivaciones, en este caso facilitando la agresión a Rumania, no creas que vas a convertirte en aliado del agresor, puesto que la barbarie capitalista no conoce ni de amistad, ni de humanidad ni, mucho menos, de paz, sino solamente de saqueo, dominación, y expolio. 

Al final, Milosevic y su pueblo recibieron, poco después, la misma medicina que el propio Ceausescu y los rumanos, y quizás en esos momentos se arrepintiera de haber sido cómplices del golpe de estado de diciembre de 1989 y de haber colaborado con los que nunca podrán ser amigos de ningún pueblo (ni siquiera del suyo propio), y que harán siempre todo lo que sea necesario y posible, incluyendo cometer cualquier crimen por atroz o masivo que sea este, para seguir aumentando sus beneficios y sus privilegios.

La entrevista: 

Como hemos dicho, el coronel Paulian Pasarin fue el jefe del Servicio de Contraespionaje rumano desde 1974 hasta diciembre de 1989.

Este declaró en la siguiente entrevista realizada en 2005, poco antes de morir, que en diciembre de 1989 no hubo ninguna revolución, sino que los acontecimientos que llevaron al derrocamiento de Nicolae Ceausescu y al fusilamiento de este y su mujer, Elena Ceausescu, fueron planificados mucho tiempo antes por la Unión Soviética y Estados Unidos. 

Paulian Păsărin murió en el año 2007, dos años después de realizar la entrevista, y los más apropiados dicen que sus ultimas palabras fueron: "A mi también me lo hicieron pagar". 

Periodista: Señor coronel, ¿Sabía Nicolae Ceausescu lo que se estaba preparando o le tomó por sorpresa la así llamada Revolución de diciembre de 1989? 

Paulian Păsărin: Sobre lo sucedido en 1989 puedo decir la verdad, porque he conocido la cara invisible de los hechos, pero no voy a utilizar el término "revolución", porque no sucedió nada parecido, y voy a explicarle por qué. 
Imagini pentru revolutia romana 21 decembrie sustinere
Manifestación de apoyo al Socialismo, 21 de diciembre de 1989

Se sabía mucho tiempo antes lo que iba a sucesor. Existían informaciones en los servicios de información, y no de meras posibilidades, sino de previsiones reales. Todo partió de un error de Nicolae Ceausescu.

A finales de los años 70, tras la muerte de Breznev, surgió el problema de quién iba a ser el sucesor en la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética. Entre los posibles sucesores apareció Andropov, que era entonces el jefe del KGB.

Entonces Ceausescu cometió el grave error de aparecer en televisión por propia iniciativa dando su parecer de que no era Andropov el candidato más adecuado para suceder a Breznev en la dirección del partido.

De ahí saltó la chispa, tanto de una parte como de otra, especialmente del lado de Andropov, que finalmente fue designado presidente de la URSS. Desde ese momento la destitución de Ceausescu estaba decidida.

En plan informativo, un subordinado mío del servicio de información me advirtió de que cada martes y viernes de cada semana, en el bloque de la plaza Aviatorilor, bloque que era una residencia para trabajadores soviéticos, llegaba un autocar o dos con turistas, que se extendieron por Bucarest.
Tras verificar la información constatamos que los turistas se dedicaban a verificar las plazas, las tiendas, pero especialmente el trayecto por el que solía circular Ceausescu.

Estos hombres tenían como objetivo monitorizar las intersecciones y comprobar los problemas de abastecimiento con los que se confrontaba la población, y las mujeres llegaron hasta tal punto de identificar a nuestros chicos del dispositivo e intentaban ligar con ellos. 

Las investigaciones concluyeron que estos grupos formaban parte de una división de la KGB destinada en Basarabia (Republica Moldova). Estos además buscaron posiciones desde las que se pudiera disparar como francotiradores. En este sentido, es bueno recordar que todas las víctimas de entre la multitud que salió a la calle en diciembre de 1989 fueron disparados desde las azoteas o posiciones altas, según la investigación balística de trayectoria de las balas.

Periodista: ¿Coinciden los edificios en los que merodeaban los supuestos turistas con los que fueron utilizados para disparar en diciembre de 1989? 

P. P.: Sí, los edificios en los que los turistas más se interesaban fueron luego los utilizados para disparar a los manifestantes. Por ejemplo, en los alrededores de la Televisión Nacional fueron instalados aquellos simuladores de sonido, y yo sé de un caso concreto de un tal Popescu, en la calle Zambaccian, que los manejó durante todo el proceso el simulador, y después lo confesó. 

Uno de los agentes del KGB ha contado que usaron los simuladores, y que en la mesa tenía un vaso de agua y una pastilla que debía utilizar en caso de que la acción fracasara y fuera detenido. 

Periodista: ¿Qué se hacía, en concreto, con estos simuladores? 

P. P.: Los simuladores eran de diferentes categorías: de ruido, que imitaban el paso de un tanque, ráfagas de metralleta, explosiones, pero también de efectos luminosos, con puntos de luz que marcaban objetivos de disparo, etc... Pero volviendo a la pregunta inicial, ya se conocia lo que iba a suceder, Ceausescu fue informado de que se planeaba derrocarle.

Por eso, porque conocía lo que se preparaba, no se quedó nunca a dormir en la URSS, cuando allí viajaba, y aceptó que se realizaran maniobras militares del Pacto de Varsovia en Rumanía, ni siquiera que las tropas cruzaran el territorio del país. Las únicas que aceptó fueron las maniobras sobre el mapa.

Muchos han dicho que se trató de una traición de la Securitate, pero esta hizo su trabajo, que era recoger información, verificarla, e informar al presidente sobre lo que sucedía, y nosotros hemos hecho esto.

Debo precisar que yo y mis hombres nos ocupábamos estrictamente de la seguridad del presidente y no teniamos ninguna relación con las tropas del resto de la Securitate nacional. Puede que hayamos sido acusados de que no actuamos cuando tuvieron lugar los acontecimientos, pero debíamos pensar en primer lugar en el país, y después si era bueno o no defender a Ceausescu.

Si hubiera actuado la Securitate, se habría producido una carnicería. Debemos decir que la afirmación de que en Rumania tuvo lugar un genocidio, y que hubo 62.000 muertos, es producto de la desinformación soviética para justificar una posible intervención militar u otra variante puesta en marcha por los soviéticos, si los primeros planes hubieran fracasado.
Imagini pentru andropov si ceausescu
Se actuó a través de planes de desinformación, de falsos rumores, propaganda difamatoria, a través de Europa Libre y con movilización de hombres, como sucedió en Timisoara o Bucarest. La realidad era que la gente estaba descontenta por las restricciones producto del pago acelerado de la deuda externa y que era fácil sacarla a la calle. Pero en estas acciones no participaron solo soviéticos, sino también norteamericanos, estos especialmente en las labores aéreas y de telecomunicaciones.

Periodista: ¿Entonces, en concreto, quién y qué se decidió en relación a la suerte de los Ceausescu? 

P. P.: Bush y Gorbachov se reunieron en el verano de 1989 en Malta, y decidieron derrocar a Ceausescu de la presidencia de Rumanía, y que el trabajo debia repartirse entre la URSS (acción terrestre) y EEUU (acciones aéreas y telecomunicaciones).

La red de información, por otro lado, fue ampliada porque, además de los servicios d inteligencia soviéticos y norteamericanos, se colaboró con los servicios de información israelís y serbios. De hecho, quiero informar a los lectores que el primer partido comunista que rompió relaciones con Nicolae Ceausescu fue la Unión de los Comunistas Yugoslavos, al frente de la cual estaba Milosevic, y que la principal puerta de entrada de tropas de comando en Rumania, las que hicieron estallar los acontecimientos en Timisoara, fue la frontera serbia. 

Periodista: ¿Hemos entendido quienes fueron los actores de este guión, pero cuál era el objetivo, que se pretendía, de hecho, conseguir? 

P. P.: Gorbachov quería la sustitución de Ceausescu y que Rumania aceptara su Perestroika. Es decir, cambiar al presidente y iniciar la apertura, que llevara a un mayor grado de libertad, pero dentro del Socialismo y con un solo partido.

¿Por qué? Porque Gorbachov era el ahijado político de Andropov y fue jefe de la Dirección de Propaganda del KGB, es decir, que actuaba como un profesional. De hecho, en la última reunión de los jefes de estado de los países miembros del Tratado de Varsovia, que tuvo lugar en Moscú, Gorbachov se reunió por separado con cada uno de los representantes, y cuando se reunió con Ceausescu le dijo claramente que tenía que hacer cambios, y que igual que se habían retirado otros (Honecker, Breznev -N.T. creemos que se trata de un error del artículo original-, Jivcov), también él debía marcharse, tras el próximo XIV Congreso del Partido Comunista Rumano.

La respuesta de Ceausescu fue categórica, pues eso era asunto de su partido y de su pueblo, y entonces Gorbachov le amenazó con que iba a borrarle de la faz de la tierra, a lo que Ceausescu respondió también con amenazas, afirmando que "si te inminscuyes en mi país te hago de Rumania un Vietnam como no has visto nunca antes y te exijo que devuelvas el tesoro rumano, la isla de las serpientes, Basarabia, etc...".

El efecto de la discusión se sintió en la reunión general, porque Ceausescu anunció que se había entendido con los jefes de estado y primeros ministros presentes para que la próxima reunión fuera en Bucarest, y Gorbachov desde la presidencia dijo en voz alta: "A ver si llegas a ese día".

Periodista: ¿Fue a la reunión celebrada en Moscú la señal para que comenzaran los acontecimientos de diciembre de 1989? 

P. P.: !Por supuesto! A petición de Gorbachov, se ha iniciado la ofensiva, y debemos clarificar que pasó realmente en Timisoara.

Hablan todos de 42 muertos que fueron asesinados en Timisoara e incinerados en el crematorio de Bucarest. No fueron hombres de Timisoara, sino miembros de las tropas de comando, que disparaban sobre los manifestantes. 

Fueron localizados, disparados y llevados a la morgue. De todos, no ha venido hasta ahora ningún familiar denunciando que habían quemado a uno de los suyos en el crematorio. Ellos eran hombres reclutados años atrás en el extranjero, de derecho rumanos, pero de los que antes no se sabía nada.
Ellos fueron reclutados y preparados en Hungría y entrenados de forma especial. Ellos fueron los que sacaron a los estudiantes a la calle a la fuerza. Muchos tienen miedo de decirlo, pero yo tengo información de primera mano porque recogí la información.

Periodista: ¿A estos hombres de las tropas de comando, quién les disparó? 

P. P.: Los hombres del general Nuţă Constantin, jefe del Inspectorato General de las Milicias, que fue enviado a Timisoara por Elena Ceausescu, porque el presidente estaba de viaje oficial en Irán. Una prueba de que todo esto es verdad es que los húngaros hicieron un monumento a estos 42 muertos de Timisoara en Hungría.

Cuando se marchó de Timisoara, Nuţă tomó con él todos los documentos y pruebas que tenía sobre las acciones que habían tenido lugar, incluyendo grabaciones de video. Los rusos lo sabían, y estas eran pruebas en su contra, así que interceptaron el tren en el que el general se dirigía a Alba Iulia, le subieron en un helicóptero que, curiosamente, tuvo un accidente y se estrelló, ardiendo dentro tanto Nuţă, como la tripulación y las pruebas sobre los hechos.

Así que, como veis, todo fue puesto a punto, siendo espontáneas solo algunas manifestaciones de la gente en las calles, aunque su salida fuera provocada por los que organizaron todo. Y esto para que la simulación de revolución disimulara la intervención externa.

domingo, 30 de junio de 2019

Alboradas rumanas, Rafael Alberti

Rafael Alberti, el universal poeta comunista español, visitó Rumanía y el resto de los paises socialistas en diferentes viajes a lo largo de su vida, tanto durante la Segunda Republica Española y la Guerra Civil, representante del colectivo de escritores antifascistas, como durante su exilio durante el franquismo.

Alberti y Maria Teresa Léon en uno de sus viajes por la Europa
Socialista
En concreto, a Bucarest llegó acompañado por  su esposa, Maria Teresa León, en 1956, con motivo del Encuentro de Escritores Antifascistas celebrado en la capital rumana, al que también asistieron  otros grandes escritores en lengua castellana comprometidos con la clase trabajadora y el socialismo, como Pablo Neruda, Miguel Angel  Asturias o Nicolás Guillén,

Entonces entraría en contacto con la literatura de los brillantes escritores socialistas rumanos, como Tudor Arghezi o Mihai Beniuc, entre otros, y empezaría a traducir la obra del conocido como poeta nacional rumano, Mihai Eminescu, en colaboración con  María Teresa León.
donde

En 1961, como regalo a su amigo Pablo Picasso, también comprometido intelectual comunista, publicará "La primavera de los pueblos", una colección de poemas dedicados a los países socialistas del este europeo, entre ellos Rumanía.

En su poema "Alboradas rumanas", canta al pueblo socialista rumano, a su sufrimiento y a su triunfo final sobre los que le hicieron sufrir un largo sometimiento, a su fortalecimiento y sus tractores, a la edificación de su propio futuro.

Con el poema, Alberti celebra el florecimiento del pueblo rumano, en lucha por su emancipación y por su desarrollo soberano a través del Socialismo, lo que fue, y esa es la idea central de su obra, una verdadera y bella primavera rumana...

En 1961 nadie podía imaginar que décadas después, tras el golpe de estado de 1989, aquellas flores se secarían de nuevo para volver a dejar paso al desierto, y que tras la primavera, que parecía iba a ser eterna (y a cuyo final contribuyó especialmente el abandono progresivo de los principios marxista-leninistas por sus dirigentes), volvería a imponérsele al pueblo rumano un cruel, y parece que muy largo, gélido invierno.


ALBORADAS RUMANAS

I
Pueblo: Has llorado, has sufrido,
mordido el polvo y mordido
a los que te han dominado.

Hoy subes fortificado.

Tus flautas, ayer heridas,
hoy ya no lloran perdidas
por los prados.

Canta de nuevo el amor.
Y en tus campos el tractor
deja en sombra a los arados.

Hoy subes fortificado.

Todo de luz se engalana.
La primavera rumana
ha llegado.


II

Llegaron los labradores
!Qué jubilo de colores!
!Qué albas camisas de flores!

Me cantaron

En la tierra amanecía.
En paz el trigo subía.
Era la mar quien crecía.

Me cantaron.

Yo no reía, lloraba.
El campor era quien cantaba.
El mundo quien despertaba.

Me cantaron.

!Ay, qué soles me trajeron!
!Ay, qué estrellas me dejaron
cuando se fueron!

III

Aunque la bruma hoy te ponga
un fanal de espesa plata
y yo no pueda mirarte,
campo de Rumanía,
oigo en medio de la bruma
las flautas de tu alborada.

Oigo tus carros de avena,
tus ovejas y tus vacas;
de tus frutales, el grito
redondo de tus manzanas.
Oigo tus bosques, escucho
los secretos de sus ramas,
el son de tus leñadores
y sus hachas,
la voz del petróleo, el sueño
de su vida subterránea.

Oigo la voz de tu tierra,
camino de tus montañas.

IV

En la montaña el sol ardía.
Libre, la nieve descendía.
El petróleo al cielo subía.

Las ciudades encaramadas
eran banderas derramadas.
!Todo era albor, todo alboradas!

V

No era el infierno, no era
ya el fuego que consumía
antes la sangre del hombre.

Es el fuego que a la patria
va a darle nuevas raices.
El fuego
que labra las nuevas formas
de las máquinas
que han de partir las entrañas
de tu tierra
y te harán más grande un día
y te harán más rica un día,
rica y plena.

Más grande, más rica y plena.


El texto es de: Rafael Alberti - "Signos del día, La primavera de los pueblos" Editorial Seix Barral, S.A. Primera edición: 1978

martes, 25 de junio de 2019

Un brigadista internacional rumano en el frente del Jarama, Pavel Cristescu

Pavel Cristescu fue uno de los más de quinientos trabajadores rumanos que lucharon contra el fascismo en España como miembros de las Brigadas Internacionales.  Nacido el 18 de junio de 1913, militante comunista desde sus tiempos de estudiante,  viajó a España para defender al gobierno democrático legítimo, a la República Española y, en especial, a luchar contra la amenaza franquista, que se cernía sobre toda Europa, incluyendo su país, Rumania.

Participó en diferentes frentes, como el del Jarama, Brunete o el Ebro. Tras su regreso a Rumania, fue nombrado Director General de la Milicia del Ministerio de Interior, cargo que ocupó desde 1949 a 1952, institución creada con el objetivo de combatir "a los enemigos que dañaban la construcción del Socialismo". Junto a él, en un Comité Directivo, formaban parte otros brigadistas que también combatieron en España, como Alexandru Draghic, Marin Jianu, Mihai Burca y Vladimir Mazuru.

Después, pasaría a formar parte del Ministerio de la Industria Química, como Director General, durante 20 años, sería nombrado teniente-coronel en la reserva por sus méritos como voluntario antifascista en España, y condecorado en 1948 con la orden "Estrella Roja de la República Popular Rumana) y en 1963 con la Ordén del Trabajo.

En 1971se publicó, por la Editura Política, como homenaje a los héroes rumanos antifascistas de las Brigadas Internacionales, el libro Voluntarios en España, donde muchos de aquellos escribieron sus experiencias en la lucha contra el fascismo.

En el artículo que hemos traducido y que publicamos a continuación, En el frente del Jarama, Pavel Cristescu nos cuenta cómo fue su llegada a España y su formación en el cuartel general de Albacete como brigadista, así como su incorporación al frente en febrero de 1937 y su bautizo de fuego en la lucha contra la bestia fascista.

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En el frente del Jarama, Pavel Cristescu

Ya han pasado más de treinta años… Transcurría el caluroso verano de 1936. En el ardiente Bucarest las tormentas políticas atraían cada vez a más trabajadores a la lucha contra el fascismo.

La Guardia de Hierro, los agentes de Hitler en Rumania, introdujeron la violencia política en mi país: palizas, progromos, autos de fe y asesinatos. Bajo la protección de los círculos reaccionarios del gobierno del Partido Liberal, los legionarios preparaban abiertamente la condena al silencio absoluto a las voces defensoras de la soberanía de la patria para poder venderle a Hitler tranquilamente las riquezas y la independencia de Rumania, empujando al pueblo rumano a la guerra contra la Unión Soviética.

Sin embargo, la resistencia contra ellos era, cada día, más poderosa y estaba mejor organizada. Un evidente desarrollo de la lucha antifascista se sentía en todo el país.

Me encontraba por aquel entonces en un campamento estudiantil en Lunca Bradului, provincia de Mures.
La moral existente en el campamento era muy alta. Teníamos muy presente la ola de manifestaciones contra el régimen fascista, culminadas con la multitudinaria del 31 de mayo. Convocada por el Partido Nacional-Campesino, por interés electoral, fue transformada bajo la dirección del Partido Comunista en una vigorosa demostración de cientos de miles de trabajadores contra el fascismo y patriótica.

Desde fuera llegaban continuamente noticias esperanzadoras: la Unión Soviética avanzaba en la construcción del Socialismo, en Francia y en España había llegado al gobierno un Frente Popular antifascista, formando gobiernos democráticos.

Pero… el 18 de julio de 1936 la prensa y la radio trajeron la noticia de la rebelíon de los generales fascistas contra la legítima República Española. Una ola de indignación se extendió por todo el campamento. Todo el mundo se preguntaba cómo podía ayudar al pueblo español para vencer a sus enemigos y superar las dificultades que sufría. Cualquier buena noticia llegada de España era recibida con alegría y entusiasmo; toda noticia negativa, como la de la abierta intervención de la Alemania nazi y de Italia contra España, azuzaba los ánimos de actuar contra ellos.

El Partido Comunista Rumano tomó inmediatamente, desde el mismo momento del inicio de la confrontación, una posición firme de lado del gobierno democrático de Madrid. A través de la prensa demócrata la opinión pública rumana era tenida al día sobre los acontecimientos en España, mientras que las calumnias y mentiras de la prensa reaccionaria eran combatidas. La prensa del partido, todavía ilegal,  y sus manifiestos movilizaban a los militantes y a la clase obrera en general para crear una corriente de simpatía hacia la España republicana.

Tras mi regreso a Bucarest, formé parte de una manifestación de solidaridad organizada por el partido frente a la Embajada de España, en la que se condenó rotundamente la rebelión militar fascista.

En otoño de 1936, el Paritdo Comunista Rumano empezó a organizar la partida de voluntarios que deseaban viajar para ayudar al ejército popular, arma en mano, contra la agresión fascista. Yo fui uno de ellos, expresando mi deseo de presentarme como voluntario para formar parte de las Brigadas Internacionales. Después de que el partido resolviera los problemas con los documentos, en noviembre crucé la frontera rumana dirigiéndome a España.

El camino hasta Paris fue fácil, sin incidentes. Allí me dirigí a la dirección que me habían dado en Bucarest para entrar en contacto con los que se ocubaban de guiar para cruzar la frontera entre Francia y España a los voluntarios. El segundo día entré en contacto también con el Comité francés de Solidaridad con la República Española.
Ilustración del diario 'Asi si Maine' de voluntarios rumanos.
Ilustración del diario 'Asi si Maine' , de los 
brigadistas rumanos

La actividad de este comité me produjo una grata impresión, especialmente la atmósfera de esperanza y solidaridad que se vivía en él. Aquella mañana estábamos reunidos en su sede cientos de voluntarios de diferentes paises: ingleses, suecos, búlgaros, checoslovacos, abisinios o norteamericanos, jóvenes y mayores, trabajadores e intelectuales, marineros y campesinos; todos muy diferentes, pero unidos en un mismo ideal: la derrota del fascismo.

Un día después, ya estábamos montados en un tren camino a España. Al llegar a Perpiñán pasamos todos un control médico. Después, burlando la vigilancia de los aduaneros franceses, cruzamos la frontera y llegamos a la ciudad de Figueras, en Cataluña. Allí permanecimos unos diez días, esperando la llegada de otros voluntarios desde Francia. Tras repartirnos y destinarnos en diferentes unidades, fuimos a un campo de instrucción cercano a la ciudad de Albacete, en el centro del país. De caminó a nuestro destino, nos detuvimos en la capital catalana, Barcelona, donde desfilamos por el centro de la ciudad entonando canciones de libertad en muchos idiomas. La aclamación del pueblo barcelonés fue espectacular y su entusiasmo indescriptible.

Veinticuatro horas después de llegar a Albacete, fuimos enviados a un pueblo cercano, Mahora, alojándonos en una escuela y en un viejo castillo abandonado. La instrucción fue muy rápida, de siete semanas, pero severa. Pasando por un difícil proceso de adaptación a las nuevas condiciones,  especialmente por la diversidad de lenguas, culturas y mentalidades, se logró formar finalmente una eficaz unidad de combate. Las dificultades fueron superadas,sobre todo, gracias a las ganas de luchar y de vencer al fascismo que todos teníamos en común. Pero para poner un poco de orden, el primer día se acordó que la lengua principal para la comunicación sería el castellano.

Fui encuadrado en el Batallón “Dimitrov”, de la XV Brigada Internacional. De este batallón formaban parte voluntarios italianos, rumanos, búlgaros, checoslovacos, yugoslavos, albaneses y polacos, y algunos de otras nacionalidades. Entre los rumanos se encontraban algunos como Mihai Cristov, obrero de la fábrica “Malaxa”, M. Cerchez y otros mecánicos.

Diariamente hacíamos instrucción, educación política y teníamos contacto con la población local, que nos regalaba su cariño y estima. Así hasta principios de febrero de 1937, cuando sonó la señal de alarma en el campo. El frente necesitaba refuerzos.

Franco había perdido la paciencia después de meses de derrotas frente a Madrid e intentó una maniobra que evitara la lucha frontal. La situación era difícil. Con ataques masivos de fuerzas blindadas, artillería y aviación, consiguió acercarse peligrosamente a la carretera de Valencia y la de Arganda-Morata; en algunos puntos, la carretera llegó a estar a tiro de piedra de los fascistas.

Nos subimos con urgencia en un tren, mientras el pueblo nos despedía con afecto y emoción, y al día siguiente nos bajamos casi directamente  en la mismísima linea del frente. La Batalla del Jarama estaba en su punto álgido.

Bien aprovisionados con armamento, munición y apoyo aéreo, envíado con generosidad por Hitler y Mussolini, el enemigo intentaba romper el frente mediante bombardeos, con aviones y artillería, que cubrían el ataque de los tanques y ametralladoras. Durante días y noches seguidos, la tierra e incluso el mismo horizonte temblaban bajo las explosiones de miles de bombas.

No obstante, el resultado fue desalentador para Franco, pues las unidades republicanas resistieron la avalancha y, no contentándose con eso, hicieron retroceder al enemigo. De nuevo, Madrid, y su conexión con el resto del país, había sido salvado. La victoria republicana fue pagada con inmensas bajas. Miles de soldados españoles y de voluntarios internacionales perdieron la vida en aquellos días de gloriosa lucha.

Especialmente, destacaron en el combate las unidades españolas mandadas por Juan Modesto, que soportaron el mayor peso en la lucha. Formadas por voluntarios españoles, curtidos ya en el frente desde el principio de la guerra, nos dieron ejemplo con su actuación y disciplina, mientras nosotros les apoyábamos hombro con hombro, demostrando nuestra solidaridad internacional. También en aquellos días inolvidables se destinguiría la primera unidad rumana creada, la división de artillería.

Grupo de voluntarios rumanos de las Brigadas
Internacionales 
En una orden del día del frente se destacaban los hechos de armas de nuestra unidad artillera: acabó con una unidad enemiga, saltó por los aires un depósito de municiones, provocando grandes pérdias en las posiciones fascistas, destruyó nidos de ametralladora y voló cinco tanques, pudiéndose desbaratar un peligroso ataque en base a la precisión de su fuego.

Después del final de la batalla, pude visitar en Madrid la sede de la Federación Ibérica de estudiantes. Con aquella ocasión, pude charlar con voluntarios llegados desde diferentes batallones, encontrándome con gran alegría con bastantes rumanos. Allí conocí a Bica Oprea, Izu Sapira, director de teatro en Iasi, Dumitru Bujor, Ion Croitoru, Nistor Falcoianu, C. Nicolescu, S. Boroianu, P. Manoliu y E. Teodoreanu, entre otros.

Poco a poco, las luchas habían ido bajando de intensidad. El mando fascista se dio cuenta rápidamente de que en el Jarama a Franco también le habían fallado los cálculos. El ejército republicano, el estado mayor que dirigía la defensa de Madrid, cuyo jefe era el coronel Vicente Rojo, aplicaba con eficacia el lema popular: !No pasarán! El frente se había estabilizado y comenzó la lucha de patrullas, de acoso, una guerra de trincheras.

Junto a los puestos de ametralladora empezaron a funcionar difusores de noticias y propaganda que nuestro aparato político dirigía hacia los soldados españoles enrolados forzosamente en las filas franquistas y a los mercenarios italianos enviados por el dictador Mussolini.

Tras el doloroso fracaso sufrido por Franco en el Jarama, los fascistas intentaron rodear Madrid desde Guadalajara, en el norte, con idéntico objetivo: cortar las comunicaciones con la capital. Mientras estábamos en las trincheras del Jarama seguíamos impacientes los detalles sobre la batalla de Guadalajara que llegaban al frente, hasta que estallamos de alegría al conocer la noticia de la nueva !Victoria! A finales de marzo de 1937, en Guadalajara, enteras unidades italianas fueron destrozadas por el ejército republicano, huyendo en desbandada de nuestros soldados. Cayeron en manos del ejército republicano miles de prisioneros, cantidades enormes de armas, municiones y medios de transporte.

Nosotros, en el Jarama, recibimos decenas de cajas con granadas italianas enviadas por nuestros camaradas desde el frente de Guadalajara. Por supuesto, las dimos muy buen uso contra las unidades italo-franquistas que teníamos enfrente.

Estuve destinado en el frente del Jarama hasta mayo de 1937, cuando, finalmente, mi unidad fue transferida a Brunete.

lunes, 24 de junio de 2019

La deuda externa en Rumania: de 0 a 95 millones de euros en 30 años

Después de tres décadas desde que Rumania pagará el total de su deuda externa con el Banco Mundial y el FMI, de 21 millones de dolares, el país dominado ahora por la oligarquía capitalista debe a la banca internacional casi 100 mil millones de euros. El endeudamiento ha crecido al ritmo de unos 3 mil millones por año. 

Datoria.ro
Tras llegar Nicolae Ceausescu a la jefatura del estado y del partido comunista se produjo un periodo de distensión y acercamiento a Occidente, como producto de la llamada política de desestalinización aplicada en casi todo el mundo socialista desde los años 60.  Ese acercamiento, celebrado por EEUU y Europa Occidental, tuvo como consecuencia la petición, en 1975, de 21 millones de dolares al Fondo Monetario Internacional y a la Banca Mundial por parte de Rumania, para incentivar su desarrollo industrial.

El dinero obtenido por Rumania se invirtió en un desarrollo enorme de la economía y del nivel de vida de los rumanos, la extensión de la industria en todos los sentidos y, en definitiva, la conversión del pais en una economía prácticamente autosuficiente, con capacidad de producir casi todo por sí misma o de conseguir lo que era escaso exportando sus productos. Por supuesto, esto tenía un inconveniente tremendo, que el Comité Central del PCR pronto observó: la soberanía rumana estaba resentida, pues el FMI y el Banco Mundial presionaban con la deuda para conseguir intervenir en la política rumana. 

Así que, en los años 80 Nicolae Ceausescu y el gobierno rumano decidieron devolver hasta el último dolar para recuperar la soberanía nacional, a sabiendas de que el desarrollo económico fue tal que Rumania, como se ha dicho anteriormente, había alcanzado la práctica autosuficiencia productiva. El esfuerzo, no obstante, provocó que Occidente se sintiera agredido y que empezará un verdadero bombardeo propagandístico, tanto en el interior como en el exterior, contra Ceasescu y el comunismo rumano (¿cómo soportar que el pez se haya dado cuenta de que lo que había mordido era un anzuelo envenado y se haya conseguido soltar?).

Ceausescu, de ser el viento fresco del bloque comunista, aplaudido por todo Occidente, loado por las revistas y las televisiones, se transformó radicalmente en el Drácula comunista, en un tirano infernal y en un genocida inaceptable. Finalmente, cuando en abril de 1989 la deuda fue pagada hasta el último dolar, la suerte de Ceausescu y del comunismo rumano, que desde su total soberanía económica se negaría a imponer los cambios dictados por Gorbachov o Reagan, estaría echada, y su ejecución y la destrucción del país planificada.

Martin Armstrong, ex presidente de Princeton Economics International Ltd., hizo una declaración durante una conferencia celebrada en Filadelfia, EE. UU, en el año 2015 constatando el pago total de la deuda por parte de Rumania.  Planteando el tema de la interminable política de préstamos promovida globalmente después de la Segunda Guerra Mundial afirmó que "El único país que pagó su deuda fue Rumania en los años ochenta fue Rumania¡Es la única excepción que se ha conocido!"

El hijo mayor de Nicolae Ceausescu, Nicu, afirmaría después de que su padre fuera asesinado y él encarcelado que ni en 30 años los golpistas capitalistas podrían siquiera limpiar todo lo que se había construído desde los años 70, una premonición que ha resultado cierta: después de 30 años el capitalismo rumano solo ha destruído la mitad de los puestos de trabajo existentes en 1989, ha cerrado escuelas y hospitales, ha obligado a más de 3 millones de ciudadanos a huir de su país y ha cargado sobre la clase trabajadora la gigantesca deuda externa utilizada, principalmente, para enriquecer a la oligarquía local y a las multinacionales extranjeras.

A continuación, traducimos una parte del discurso de Nicolae Ceausescu en abril de 1989: 

"¡Los días 12 y 14 de abril, se puede decir, marcan el logro de la plena independencia económica y política de Rumania! Por primera vez en su larga historia, Rumania ya no tiene ninguna deuda externa, ya no rinde homenaje a nadie, ¡y es verdaderamente independiente, económica y políticamente!

A fines de marzo, liquidamos la deuda externa del país, que en 1980 superaba los 11 mil millones de dólares. En total, desde 1975 hasta marzo de 1989 pagamos alrededor de 21 mil millones de dólares, de los cuales el interés representa más de 7 mil millones de dólares. Aquí no se incluye, por supuesto, las deudas que hemos tenido en rublos, y que también se han pagado durante mucho tiempo. 

En la actualidad, al contrario, es nuestro país tiene que sacar provecho de los préstamos que ha otorgado a diferentes estados por más de 2.500 millones de dólares.

Pagar la deuda externa sin duda ha requerido grandes esfuerzos. Tuvimos que actuar de tal manera que nos aseguráramos tanto el desarrollo general del país como la liquidación gradual de toda la deuda en este período, y tomar las medidas necesarias para fortalecer continuamente el orden y la disciplina. Como se sabe, desde 1980 hasta ahora  la situación económica mundial ha sido muy compleja y grave. La situación de los países en desarrollo, cuyas deudas externas ahora superan los 1.300 mil millones de dólares, ha empeorado continuamente. 

Al adoptar la decisión de pagar la totalidad de la deuda externa en esta década, procedimos de la base de que solo liquidándola podríamos garantizar la plena independencia económica y política, implementar el Programa del partido para la construcción de la sociedad socialista desarrollada multilateralmente y crear las condiciones necesarias para el avance firme de Rumania hacia el comunismo. 

Imagini pentru romania socialistaAl mismo tiempo, hemos decidido actuar de tal manera que aseguráramos el desarrollo económico y social de la patria y el aumento continuo del nivel material y espiritual de las personas. 

En los años 1981-1989 asignamos más de 2,000 billones de leis para el desarrollo. Son, al cambio, más de 200 mil millones de dólares. 

La producción industrial supera en un 50% este año en comparación con 1980. La producción agrícola será casi 1.5 veces mayor. El consumo de bienes de la población, a precios corrientes, es un 40% más alto. El fondo de remuneración total aumentó aproximadamente un 60% durante este período y la remuneración  promedio (salarios) en aproximadamente un 50%. Como se sabe, en 1981-1989, los salarios y las pensiones se doblaron. Este año, antes del 1 de agosto, se producirá el segundo aumento de los sueldos.

Al mismo tiempo, las asignaciones por hijo aumentaron en un 70% y el gasto social per cápita aumentó en más del 44%.

En general, durante este período se han llevado a cabo extensas obras de interés industrial, agrícola y nacional, y se han construido más de 1 millón de apartamentos. En estos años, se pusieron en funcionamiento el Canal Danubio-Mar Negro y el Canal Poarta Albă-Midia Năvodari, con una longitud total de aproximadamente 100 km, se construyó el metro en Bucarest, que este año tendrá una longitud de 60 km. Se encauzó el río Dâmboviţa de Bucarest y se llevaron a cabo las grandes obras de modernización y sistematización de la capital, entre las que se encontraba el nuevo centro administrativo (Casa Poporului).

En general, todos las provincias, ciudades y comunas de nuestra patria socialista han experimentado un fuerte desarrollo. Todos los hombres de buena fe pueden ver las grandes transformaciones que han tenido lugar en Rumania y han elevado el nivel general de civilización y bienestar de todo nuestro pueblo.

Propongo al Comité Central del Partido que tomemos la decisión, que será aprobada como ley por la Gran Asamblea Nacional, de que en el futuro nadie pueda recurrir a préstamos extranjeros, para que todo el desarrollo del país se pueda lograr por nuestros propios medios. por supuesto, a través de una amplia colaboración internacional, !pero sin créditos!" 

domingo, 23 de junio de 2019

Alexandru Sahia: Lenin, H.G. Wells y la industrialización de la Unión Soviética

Alexandru Sahia, (9 octubre 1906 - 12 agosto de 1937), fue un escritor y periodista rumano afiliado y activista del Partido Comunista de Rumania y defensor a ultranza de la Revolución Soviética y la amistad con la URSS.

Hijo de campesinos, estudió derecho en la Universidad de Bucarest, publicando ya durante sus estudios multitud de artículos y opiniones en periódicos diversos. Fue colaborador de publicaciones de orientación democrática, como Adevărul (La Verdad), Dimineata (La Mañana), Facla (Antorcha), Cuvîntul liber (La palabra libre), etc. y creador en 1932 de las revistas Veac nou (Nuevas noticias) y Bluze albastre (Camisa azul). En 1935, después de su viaje a la Unión Soviética, publico el libro de reportajes U.R.S.S. azi"(La URSS hoy).

Su actividad literaria se centra en temas muy concretos y principalmente en cuentos y artículos. Por ejemplo, el antibelicismo , con ejemplos como "Întoarcerea tatii din război", "La vuelta de mi padre de la guerra" o "Pe cîmpia de sînge a Mărăşeştilor", "En los campos sangrietos de Marsetilor", aunque su preocupación principal fueron los problemas sociales, donde escribe quizás las paginas más brillantes de la literatura rumana en este ámbito: "Uzina vie -La fabrica viva" , "Revolta din port -Revuelta en el puerto" (el primer escrito consistente de defensa de los problemas de los trabajadores rumanos), o "Plaia de iunie - LLuvia de junio" (sobre la vida miserable de los campesinos). Tambien se preocupa por el racismo, con textos como "Şomaj fără rasă- Desempleo sin raza", o "Execuţia din primăvară- Ejecucion de primavera".

En su reportaje sobre su viaje a la URSS, escrito en el estilo de un diario de viaje, el escritor presenta los grandes logros de la Revolución Bolchevique después de 17 años, tanto sociales como económicos (la vida de sus ciudades, los derechos de las mujeres, el metro de Moscú, la educación y la cultura, y los enormes avances economicos, etc.).

En uno de sus artículos, el que traducimos a continuación,  habla de la industrialización de la Unión Soviética y del entusiasmo del escritor ingles H.G.Wells ante los logros del estado proletario, emoción compartida por el propio Sahia.

Por cierto que Wells charlaría en esta visita a la que se refiere Sahia con Stalin, publicando aquella entrevista que contrasta radicalmente con las "verdades" que la propaganda burguesa escupe masivamente sobre el líder soviético y que, como tantas otras mentiras que repiten una y otra vez hasta hacerlas pasar por verdades, intentan criminalizar al comunismo y a sus grandes representantes históricos.


Lenin, Wells y la industrialización soviética

En el año 1920, el escritor ingles H.G.Wells visitó la Unión Soviética. La atmósfera era todavía turbulenta y no habían pasado más que dos años y un poco desde la Revolución. Se trazaban aún las grandes líneas generales que habían de llevar a la construcción del poderoso estado socialista de hoy.
Imagine similară

Wells tenia ganas de charlar con Lenin, y lo hizo. En primer lugar, preguntó al dirigente bolchevique de entonces con qué se iba a empezar el edificio del estado proletario.

-Electrificaremos Rusia, respondió Lenin categórico.

-Bien, pero ¿con quién? ¿Olvidas que tienes alrededor a un pueblo semiprimitivo?

-No, tengo conciencia de esto. Y para que te convenzas, te invito a venir a la Unión Soviética en 4 años.

Lenin murió en 1924

Wells no volvió en 1924, sino catorce años más tarde, en el otoño del año pasado, cuando me encontraba también yo en la URSS

El entusiasmo del escritor inglés fue enorme, y lo manifestaba en cualquier ocasión. Solo entonces se dio cuenta de que Lenin no era un "ingenuo", como le había caracterizado él en los periódicos ingleses, sino que, sabiamente, sintió y creyó en la gran fuerza humana desencadenada contra la tiranía de los explotadores.

En tres meses que he pasado en la Union Sovietica, creo que he podido darme cuenta, en gran medida, de las grandes realizaciones del estado bolchevique en lo referente a la industria pesada. Y no he visitado más que las fábricas importantes de los alrededores de Moscú, Leningrado, la región de Nijni-Novgorodului en el Volga y la cuenca industrial del Dnieper en Denieproghes. Sin embargo, no he visitado las zonas más industrializadas, en los Urales o cerca del Pacífico, en Siberia, y, por supuesto, en el Caúcaso.

Desde la Revolucion de Octubre, en 17 años, el gobierno bolchevique ha sembrado la vieja Rusia zarista de chimeneas industriales que verdaderamente pueden hacer frente a cualquier peligro armado que pueda abatirse en cualquier momento sobre la patria de los proletarios del mundo.

sábado, 22 de junio de 2019

Con republicanos españoles en la Resistencia Francesa, Anghel Haralampie

Anghel Haramlapie fue uno de los más de 500 trabajadores rumanos que lucharon contra el fascismo en España como miembros de las Brigadas Internacionales. Como muchos de los brigadistas, después estuvo encerrado en los campos de concentración franceses, teniendo prohibido regresar a su patria si en ella había un gobierno fascista, como en Rumania.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los que lucharon en España contra el fascismo no dudaron en formar parte también como voluntarios de los ejércitos que se enfrentaron a Hitler y a Mussolini, o de los movimientos partisanos que se crearon en los países ocupados.

En 1969 se publicó en la República Socialista Rumana, por la Editura Política, el libro Rumanos en la Resistencia Francesa, donde muchos de los que formaron parte de las organizaciones de partisanos franceses escribieron sus experiencias en la lucha contra el fascismo en Francia.

En el artículo que hemos traducido y que publicamos a continuación, Con los republicanos españoles en la Resistencia Francesa, Anghel Haralampie, que también lucharía como voluntario en las Brigadas Internacionales en España, nos cuenta cómo fue su participación en los grupos guerrilleros franceses y, con más interés si cabe, su experiencia tras el final de la Segunda Guerra Mundial, luchando en los maquis que cruzaron a España desde Francia para combatir al franquismo.


***



Con republicanos españoles en la Resistencia Francesa, por Anghel Haralampie



En septiembre de 1939, cuando estaba recluído en el campo de concentración de Gurs, en el sur de Francia, junto con otros voluntarios de las Brigadas Internacionales, las autoridades nos pidieron que nos uniéramos como voluntarios a los regimientos que se estaban formando para luchar contra las tropas nazis. Junto con un grupo de camaradas rumanos, acepté sin dudar la propuesta. 

Después de una corta instrucción en Barcarès, fuimos enviados al frente del norte, encuadrados en el Regimiento 12 de infantería. Este regimiento estaba formado por hombres de diversas nacionalidades, aunque predominaban los españoles y franceses. 

En la región de Pas-de Calais participaríamos (entre diciembre de 1939 y mayo de 1940) en la famosa "drôle de guerre" (guerra rara[1]). que se terminó con la invasión y ocupación de Francia por el ejército alemán.

En julio de 1940, después del armisticio, fuimos desmovilizados e internados de nuevo en Gurs, pero en esta ocasión aislados del resto de los voluntarios que habían formado parte de las Brigadas Internacionales en España y que se encontraban también en aquel campo.

Poco tiempo después, a causa de que teníamos la cartilla militar de soldados franceses, fuimos liberados del campo, ofreciéndonos la posibilidad de trabajar en las granjas de la región, donde permanecimos unos tres meses, trabajando a cambio de comida. Pero tras aquel periodo, nos presentamos en la prefectura de la ciudad de Pau, que nos concedió un permiso para trasladarnos a Marsella.

Allí nos encontramos con otros rumanos y quedamos entre todos en intentar regresar a Rumania. El consulado rumano[2], al que nos dirigimos, rechazó nuestra vuelta a casa, argumentando que habíamos luchado en un ejército extranjero, perdiendo con ello la ciudadanía.

La necesidad hizo que, junto con Alexandru Bulc e Iosif Balan, nos pusiéramos a trabajar como leñadores en los bosques de Bouches-du-Rhône, después en Vaucluse y, más tarde, durante un tiempo en Drôme.

Se trataba de una región montañosa, donde la humillación sufrida por la derrota de Francia y el saqueo del país por parte de los ocupantes hizo que se prendiera en el ánimo de los franceses una poderosa llama de odio hacia los invasores alemanes. La resistencia política contra los ocupantes y los traidores empezó a hacerse notar en estos lugares alrededor de principios de 1941. Y, hay que decirlo, los más activos animadores de los movimientos por la unidad contra el fascismo eran los comunistas. Pronto se impuso la necesidad de no quedarse atrás con respecto a otras regiones en lo referente a la lucha clandestina contra las fuerzas represivas de los invasores y los colaboracionistas de Vichy.

Los primeros pasos en la preparación de las acciones posteriores consistieron en armar a los hombres disponibles con escopetas de caza y revólveres procedentes del desarme de los gendarmes por el pueblo.

Como he dicho, por aquel entonces me encontraba en el departamento de Drôme. Trabajaba en una carbonera haciendo carbón vegetal, combustible con el que se sustituía la gasolina en los motores, adaptándolo para este menester. Los carboneros estaban entonces muy solicitados y muchos de los que vivían en la clandestinidad escaparon de esta forma a la vigilancia de las autoridades.  Se trabajaba en el corazón de los bosques, en lugares poco accesibles. De hecho, aquí se formaron los primeros núcleos de la resistencia, preparándose para entrar en acción.  Una vasta red de informadores, formada por campesinos de la zona, nos indicaba continuamente si aparecía algún peligro o sobre cualquier movimiento de las fuerzas del orden. En todo caso, raramente se aventuraban los gendarmes por aquellas zonas.

Así se efectuó la preparación militar de los jóvenes maquis, en los llanos de los bosques, protegidos de ojos indiscretos.

La resolución de resistir de la población se concretizaba también mediante la ayuda que daban a los maquis, avisándonos cuando las cartillas alimentarias llegaban al ayuntamiento. Era sabido que los alimentos estaban racionados y distribuidos en cantidades muy pequeñas. Las cartillas eran recuperadas en un simulacro de ataque por los grupos de partisanos, con la complicidad de los patriotas que trabajaban en la alcaldía.

Hacia la mitad del año 1943, el movimiento de la Resistencia se había desarrollado hacia formas más complejas.  Se constituyeron seis batallones de 150 hombres cada uno. Las acciones estaban dirigidas por la comandancia de la región F.T.P.F.[3], al frente de la cual estaba un camarada francés cuyo nombre de guerra era „París”.

Nuestras armas habían sido recuperadas de la guardia movil (gendarmes a caballo), y constaban de carabinas, pistolas automáticas y ametralladoras.

Tras haber sido conquistada también la „zona sur” por la armada de Hitler, una parte de las fuerzas encuadradas en las unidades militares francesas (del „ejército del armisticio”)[4], que estaban destinadas en los departamentos de Drôme, Vaucluse e Isère,  se integraron en los batallones del F.T.P.F., trayendo consigo su armamento (también algunos cañones que habían escondido y puesto a salvo tras la invasión alemana), consiguiéndose liberar después casi toda la región de Drôme.

En un principio, estos militares franceses no participaron en todas las acciones organizadas directamente por el F.T.P.F. Nos entregaban armamento y nosotros, a cambio, les aprovisionábamos con alimentos, pues disponíamos de ellos debido a la colaboración estrecha con la población local.

Teniendo en cuenta todo lo relatado más arriba, era de esperar que las tropas alemanas se lanzaran, tarde o temprano, contra los partisanos. Los primeros ataques fueron dirigidos principalmente contra las fuerzas ubicadas en el monte Venton (entre Vaison y Sault), y se realizaron en combinación con la aviación, que incendiaba grandes superficies de bosque con la intención de hacer arder las posiciones de los maquis.

Los bosques fueron presa de las llamas, pero nosotros teníamos amplias posibilidades de maniobra. Así que continuamos golpeando a los ocupantes con tácticas de guerrilla, con rápidos ataques sorpresa: nuestros principales objetivos eran, en especial, cuarteles y centros de instrucción alemanes. Las operaciones eran llevadas a cabo por grupos de 3 o 4 hombres, tanto con camiones como con bicicletas. Atacábamos barriendo el objetivo con ráfagas de metralleta y lanzando granadas.

En noviembre de 1943 atacamos en Vaison un cuartel ocupado por militares nazis. La operación había sido minuciosamente preparada, participando en ella unos 200 partisanos. Era la primera operación realizada con fuerzas masivas. El ataque duró cuatro horas, causando al enemigo graves pérdidas. Nosotros perdimos 23 hombres. Los alemanes, recuperándose del estupor causado por nuestro raudo ataque, intentaron tomar represalias y destruir un pueblo en el que sospechaban que nos habíamos refugiado, pero su tiro de artillería no fue bien calibrado y todos los obuses cayeron más allá de su objetivo.
Imagini pentru campo de concentracion de gurs
Campo de concentración de Gurs

Recuerdo otra operación que iba a efectuarse contra una concentración alemana en Séderon.  Desafortunadamente, se saldó con una derrota sangrienta. El enemigo había conseguido, comprándole, la ayuda de un oficial degradado que se encontraba al mando de uno de nuestros batallones. Como el plan de ataque había sido desvelado, los alemanes lograron capturar a 42 compañeros, de los 150 que formaban los efectivos con los que se iba a desarrollar el ataque.

Desarmados y amontonados en camiones, los 42 héroes fueron ejecutados en la plaza de la ciudad, siendo después sus cadáveres arrojados en las aceras. La población fue obligada a asistir, afligida, a aquel sombrío espectáculo nazi.

El resto de nuestras fuerzas, tras lograr refugiarse en los bosques cercanos, se reagruparon. El traidor, finalmente, fue capturado poco tiempo después y ejecutado.

El fracaso de la acción provocó un acerbo ambiente de lucha, intensificando todavía más el odio contra los invasores.

Otra operación digna de ser recordada, en esta ocasión de mayor magnitud, tuvo lugar en el año 1944, tras el desembarco de los aliados en las playas de Normandia, y en la que participé también yo. Se produjo en las circunstancias de la retirada de las tropas nazis del departamento de Drôme.

En su repliegue, y para salvar su piel, los alemanes destruyeron el armamento pesado (tanques, cañones, y otros). Se dirigían hacia Valence, desde donde pensaban continuar su retirada Rodano arriba.  Las unidades de la Resistencia intentaron cortarles el camino de acceso a Valence. Sin embargo, los alemanes contratacaron y nos empujaron hacia las arboladas colinas. Después, como yo no había recibido la orden de retirada, me quedé solo en mi puesto de ametralladora, emplazado entre las rocas a una distancia de cerca de 50 metros del lugar donde los alemanes habían montado mientras tanto un cañón antiaéreo, con el objetivo de proteger la columna en su huida. Permanecí en mi puesto durante tres días y tres noches. Después de que el grueso de las tropas se había retirado y mientras pasaba la última columna de alemanes sobre carros de caballos, seguida de la infantería, por propia iniciativa abrí un fuego intenso sobre ellos. Nuestro batallón de partisanos, siguiendo desde la cumbre lo que sucedía, descendió apresuradamente al valle y capturó a los soldados rezagados de la columna alemana. Cuando  me encontraron, mis compañeros me confesaron que me habían creído muerto.

Todas las unidades partieron después persiguiendo a los alemanes, que tenían prisa en embarcarse en Valence. Allí, sin embargo, fueron sorprendidos por las tropas aliadas, que habían desembarcado en el sur de Francia y junto a las que avanzamos hacia el norte. En la batalla que tuvo lugar en Valence hubo muchas víctimas por ambos lados.

Fue mi última participación en los combates sobre el territorio francés. La, sin embargo, todavía no había terminado para mí.

En aquel final de año de 1944, el clima político generado por la inminente derrota del nazismo por las fuerzas antifascistas aliadas, con la URSS al frente, iba a inflamar el ánimo de los combatientes republicanos españoles, cuya patria sangraba bajo el terror franquista.

En este contexto histórico, los españoles que tanto contribuyeron a la liberación de Francia, en su deseo ferviente de impulsar el movimiento de Resistencia para liberar su propia patria, decidieron reagrupar las fuerzas que habían luchado en las formaciones del F.T.P.F. y continuar la lucha en España. El reagrupamiento tuvo lugar en el mes de noviembre de 1944, en Montélimar, departamento de Drôme. Me uní también yo con entusiasmo a esta acción con la que me sentía tan identificado.

Dotados con armamento ligero y contando con algunos medios de transporte, los cerca de 35.000 combatientes marchamos a Toulousse, desde donde teníamos que dirigirnos a la frontera española.  El reagrupamiento duraría unas tres semanas.

Imagini pentru maquis cruzando los Pirineos
Llegamos a la frontera, que cruzamos por un territorio extenso, entre Bayonne y Perpignan. Estando el ataque muy bien coordinado, logramos liberar un territorio español de una extensión aproximada de 35 kilómetros.  Liquidamos la resistencia de los puestos de la Guardia Civil española, manifestando la población local un entusiasmo indescriptible. Pero desasfortunadamente, después de 25 días, las autoridades francesas nos dieron la orden de regresar a territorio francés. En caso contrario, amenazaban con cerrar la frontera a nuestras espaldas.

No voy a dar más explicaciones sobre las causas de esta medida dictada por las autoridades francesas, que se hicieron claras en una fase posterior de la situación política. Al regreso, sin embargo, tuvimos la precaución de esconder una parte de nuestras armas en las montañas.

Pronto nos organizamos de nuevo, y en esta ocasión de modo clandestino, en pequeños grupos de unos 7-10 hombres. Así que en el mes de diciembre de 1944 me encontraba al frente de un grupo de siete combatientes que penetró de nuevo en tierra española.

Después de unos 15 días, durante los que encontramos en nuestro camino a otros grupos de partisanos españoles,  continuamos avanzando hacia el interior de España, siguiendo las cadenas montañosas hacia el sur, donde operaban desde hacia muchos años formaciones guerrilleras. En un pueblo de Andalucía, cerca de Córdoba, atacamos un cuartel de marroquíes. El cuartel fue tomado por sorpresa en plena noche. Éramos casi 300 partisanos. Tras el exitoso ataque, que se saldó con una gran parte de los efectivos franquistas diezmados, se nos ordenó hacer economía de municiones y retirarnos a las montañas, siguiendo un itinerario establecido previamente.

En los montes de Córdoba permanecimos casi 15 días y, después de terminar de reagruparnos, una parte de los combatientes extranjeros volvimos de nuevo a Francia. Nuestro peregrinaje por territorio español, con algunas escaramuzas por el camino, duró seis meses. El 9 de mayo de 1945 me encontraba otra vez en Francia.

Tras la victoria sobre las oscuras fuerzas fascistas el 9 de mayo de 1945, fui desmovilizado, regresando a mi país en diciembre de 1945.

Echando la vista atrás hacia aquellos años, no puedo terminar esta breve retrospectiva sin evocar, lleno de reconocimiento, la satisfacción moral que me aportó el contacto directo con los camaradas de lucha, con la población francesa y española. Aquellas vivencias grabaron profundamente en mi corazón el afecto hacia los pueblos que luchan por defender su independencia, por la humanidad y por la liberación del hombre de toda explotación.

[1] En español se suele conocer como "guerra de broma", a veces también como "la guerra falsa" o "guerra ilusoria", aunque el autor del artículo la traduce en rumano como "ciudate razboi", guerra rara. En francés se utiliza el término "drôle de guerre", refiriéndose al tiempo pasado en la S.G.M. desde la declaración de guerra de Inglaterra y Francia a la Alemania nazi, el 3 de septiembre de 1939, hasta la invasión por parte de esta a Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, el 10 de mayo de 1940, periodo en el que aunque las tropas franco-inglesas se habían movilizado, no realizaron ninguna acción militar. (Nota del T.)

[2] Rumanía tenía entonces un gobierno fascista dirigido por el Mariscal Antonescu, bajo el reinado del rey Mihai I (Nota del T.)

[3] Francotiradores y Partisanos Franceses (FTPF) (Nota del T.)

[4] Si bien la Wehrmacht no estaba estacionada en la zona libre, la seguridad interna de ésta dependía solamente de las fuerzas policiales del régimen y de un ejército francés (el "ejército del armisticio") reducido a solamente 100.000 hombres en todas sus armas, sin artillería pesada ni tanques (Nota del T.)
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