lunes, 19 de noviembre de 2018

Las democracias populares pueden cumplir las grandes tareas de la dictadura del proletariado, Ana Pauker

Ana Pauker, Secretaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores Rumanos (nombre
 adoptado por el Partido Comunista de Rumania desde 1948 hasta 1965) y Ministro de Asuntos Exteriores, realiza un discurso frente a la Gran Asamblea Nacional el martes 28 de diciembre de 1948 con motivo de la ratificación del Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua entre la República Popular Rumana y la República Checoslovaca.

Imagini pentru ana pauker marea adunareaLa líder comunista rumana trata en su exposición un tema muy debatido entre los teóricos marxistas tras la Segunda Guerra Mundial, el de como definir el proceso que llevó a los paises del este de Europa desde la liberación nacional hasta la construcción del socialismo, lo que se vino a denominar "Democracia Popular". Pauker habla de las diferencias entre la Revolución Soviética y la construcción del Socialismo en la URSS y la situación en paises como Rumania o Checoslovaquia, con la que se había firmado un tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua recientemente.

Igualmente, habla del Plan Marshall y de las intenciones del imperialismo de organizar una agresión hacia los países socialistas, ante el rechazo general de los pueblos y los trabajadores de todo el mundo, además del de la Unión Soviética y las democracias populares, defensores firmes de la paz.

La traducción actual la hemos realizado a partir de la edición del discurso de Ana Pauker publicada por la Editorial del Partido de los Trabajados Rumanos (Partidul Muncitores Roman), nombre adoptado durante desde 1948 hasta 1965 por el Partido Comunista de Rumania.



***

LAS DEMOCRACIAS POPULARES PUEDEN CUMPLIR LAS TAREAS DE LA DICTADURA DEL PROLETARIADO 

Camaradas y amigos diputados y diputadas,

Imagini pentru ana paukerPido permiso para que en nombre de la Gran Asamblea Nacional y del Gobierno enviemos un saludo a nuestro amigo, el Pueblo, al Presidente de la República, al Gobierno y al Parlamento checoslovacos, que han ratificado reciéntemente el acuerdo un Tratado de Amistad con nuestro país.

El 21 de julio de 1948 en Bucarest fue firmado el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia mutua entre la República Popular Rumana y la República Checoslovaca.

La amistad entre los Pueblos de nuestras repúblicas está construída gracias a los regímenes políticos que existen en nuestros países, a nuestro desarrollo y  al camino común hacia el Socialismo.

El primer estado socialista del mundo, que ha construído el Socialismo, surgió hace 31 años a través de una Revolución victoriosa y llena de esperanzas para los pueblos de Rusia.

Los latifundistas y la burguesía fueron echados del poder. El Poder Soviético, el poder socialista, conquistó los soviets de obreros y campesinos. Sin embargo, en la Unión Soviética continuó existiendo la clase explotadora, teniendo necesidad los pueblos soviéticos de un poder bien organizado, con objetivos claros, constituído por una ideología avanzada, por la ideología marxista-leninista. Este poder es la dictadura del proletariado.

En nuestros países, las democracias populares, los latifundistas y burgueses ya no están en el Poder, han sido derrocados.

En Rumanía se ha cumplido un año, el 6 de noviembre, desde que los últimos representantes de la burguesía fueron echados del Gobierno, y esta semana, además, celebramos con gran alegría, el primer aniversario de el pilar que sostenía a terrateniente, burgueses y reaccionarios -el pilar podrido de la monarquía- fue derribado.

No obstante, existe una diferencia entre el modo en el cual fue derribado el poder de los latifundistas y la burguesía en la Unión Soviética y la forma en la que se ha producido en los nuestros, las democracias populares. En la Unión Soviética el poder de los latifundistas y de la burguesía cayó por la gran cantidad de sangre derramada por el pueblo; en nuestro caso no ha existido revolución violenta.

Esta diferencia se debe al hecho de que la Gran Revolución Socialista de Octubre fue hecha con enormes sacrificios del proletariado ruso en aliado con el campesinado, mientras que la instauración de los regímenes de democracia popular en nuestros países fue gracias a la existencia misma de la Unión Soviética, gran potencia hoy.

Por la liberación de nuestros países por el glorioso Ejército Rojo, el proletariado de las actuales democracias populares, aliado con el campesinado trabajador, recibió una enorme y fraternal ayuda del Poder Soviético, que hizo posible la proclamación de las democracias populares sin revolución violenta. Es decir, el modo por el que se instauraron las democracias populares se debe a la Gran Revolución Socialista de Octubre, a la revolución de la que nació el poder formidable de la Unión Soviética, por lo que nuestro reconocimiento hacia ella ha de ser permanente.

Camaradas y amigos diputados y diputadas, la amistad con Checoslovaquia, amistad que hemos consolidado con este Tratado, será duradera, puesto que tanto la República Checoslovaca como la nuestra avanzan por el camino hacia el Socialismo ¿Podemos acaso construir el Socialismo sin que los trabajadores dispongan de un Poder bien organizado, un Poder luminoso, que sepa hacia dónde ir  y dónde quiere llegar? No. Esto no es posible.

Es justo y claro: la clase explotadora no está ya en el poder en nuestros países, pero existe entre nosotros todavía. Si avanzamos hacia adelante la lucha de clases no se debilitará y se hará más intensa, porque los explotadores del interior y las sabandijas del exterior recorren y lo seguirán haciendo, a los más perturbados medios para reconquistar sus odiosos privilegios aprovechándose del trabajo, el sufrimiento y la sangre de los que trabajan.

Los reaccionarios de nuestro país, dirigidos por sus patronos del exterior, así como se ha demostrado en los procesos que se han llevado a cabo, intentan de muchas maneras impedir nuestro camino hacia el Socialismo.

La lucha para la destrucción total de las clases sociales, la lucha para impedir a la reacción su sabotaje, que nos ponga piedras en el camino, la lucha para evitar que los explotadores lo sigan haciendo, pide a los trabajadores que tengan un poder único en sus manos, un poder bien organizado, guíado por la ideología más avanzada, el marxismo-leninismo, un poder que apunte hacia un objetivo claro, el que nos muestran las enseñanzas de Lenin y Stalin; un poder que se muestre ante sus ojos y se guíe según la sabiduría y experiencia del Partido Bolchevique y de su genial líder Stalin.

Un poder que, de este modo, asegure nuestro camino hacia el Socialismo, un poder que nos garantice la construcción del Socialismo, solo puede ser el de una Dictadura del Proletariado, forma de alianza del proletariado con el campesinado trabajador bajo la dirección de los primeros.

Nosotros hemos llevado a cabo la construcción de los cimientos del socialismo, pero ahora podemos hacernos algunas preguntas: ¿Cómo ha sido el comienzo, buena gente? ¿Se dan acaso todas las condiciones necesarias para poder cumplir los grandes objetivos que nos marcamos? ¿Podemos nosotros realizar las tareas que exige la dictadura del proletariado en las condiciones de una democracia popular?

La respuesta inspirada en Stalin a esta pregunta es la siguiente:

-"Sí. Las democracias populares pueden cumplir las grandes tareas de la dictadura del proletariado!"

Pero, ¿por qué puede hacerlo? ¿Por qué bajo esta forma nueva, las democracias populares, se pueden llevar a cabo los objetivos de la dictadura del proletariado?

Se puede porque existe la poderosa Unión Soviética. Nosotros podemos hacerlo porque nos liberamos con la ayuda de la URSS. Nosotros podemos cumplir sus tareas porque seguimos el camino marxista-leninista del Partido Bolchevique, porque tenemos una estrecha alianza con nuestra poderosa vecina, la Unión Soviética.

De este modo, nosotros podemos elevar el edificio del Socialismo. Es decir, tensando todo nuestro poder, en alerta frente a nuestros enemigos para no permitirles que dañen nuestro trabajo constructivo, y teniendo nuestro brazo siempre dispuesto para golpear a los que intenten perturbarlo. Solo así podremos erigir la sociedad en la que los trabajadores no serán explotados más; la sociedad en la que el producto del trabajo, de la ciencia, del talento y también de la energía de los que trabajan, se use para su bienestar, sirvan para preparar un futuro feliz para sus hijos, se utilicen para la prosperidad, el enriquecimiento y la invencibilidad de su patria.

Por el camino del Socialismo, por el camino de la alianza entre el proletariado y el campesinado trabajador bajo la dirección de los primeros, por el camino de una poderosa amistad con la Unión Soviética y con las otras democracias populares -camino por el que también va ahora el pueblo checoslovaco-, por este camino la amistad entre el pueblo checoslovaco y el pueblo rumano está garantizada para la eternidad.

El Tratado entre la República Popular Rumana y la República Checoslovaca prevé una amplia colaboración entre nuestros países.

Nuestra colaboración está garantizada tanto por el camino común por el que avanzamos como por los intereses compartidos unidos que a él se unen.

En nuestro camino encontramos y seguiremos encontrando dificultades. Es difícil el camino hacia el Socialismo, peo es un camino rico frutos, frutos que vamos a cosechar nosotros.

Encontramos dificultades dentro del país; encontramos dificultades fuera de él. Los imperialistas de Estados Unidos y de todo el mundo no cesan de ponernos impedimentos políticos y económicos.

Por ejemplo, se bloquean algunos bienes de nuestros países depuestos con injustificada confianza por nuestro gobierno en los bancos suizos.

Nuestros pueblos luchan contra los obstáculos que nos ponen en el camino, y lo hace con éxito. La prueba es que el el pueblo checoslovaco ha cumplido el plan fijado por el Partido Comunista y su gobierno, plan que lleva hacia la construcción del Socialismo.

El plan que ha detallado ayer aquí el Secretario General de nuestro partido y el Presidente del Consejo de Planificación, Gheoghiu-Dej, así como el presupuesto que va a presentar mañana el Secretario del Comité Central del Partido y Ministro de Finanzas, Vasile Luca, será puesto en práctica si ninguna duda por la clase trabajadora y el campesinado rumano. Su éxito nos llevará aún más adelante, hará que se refuercen todavía más las bases de la fundación del Socialismo en Rumania.

Pero, !Camaradas y amigos diputados! Nuestro camino hacia adelante será más fácil y más rápido cuando unamos nuestros esfuerzos, entonces cuando las democracias populares van a hacer un frente común, teniendo al frente a la Unión Soviética, para colaborar juntos.

Una colaboración así, que nos hará avanzar, que nos llevará más rápidamente hacia el Socialismo, una colaboración entre las democracias populares y la Unión Soviética, debemos ponerla en marcha, y vamos a hacerlo.

Los estados capitalistas, los países imperialistas, hablan de colaboración en el marco del Plan Marshall. Qué significa "colaboración" entre países capitalistas lo entiende hoy hasta un niño. Significa, ni más ni menos, la subordinación de los países que han entrado en dicho plan a los imperialistas de Estados Unidos; significa una colaboración entre los círculos imperialistas para empobrecer a los países incluídos en el Plan Marshall; significa una colaboración puesta en marcha contra los pueblos de los países "marshallizados".

En el régimen capitalista. en el imperialismo, no puede haber otra cosa que antagonismo, competencia, discordancia entre los diferentes estados capitalistas, entre los diferentes gobiernos, entre los diferentes círculos dominantes de los países capitalistas.

La política imperialista tiene en su base la enemistad, el odio racial, el nacionalismo. Solo los dirigentes enemigos de su propio pueblo pueden defender una política nacionalista, una política de aislamiento de una nación hacia las demás y, en definitiva, una política dañina para los intereses de su propio pueblo.

La colaboración entre los países de democracia popular, la colaboración con la Unión Soviética, es una colaboración basada en el amor y hermandad entre los pueblos. La política interna del llamado Campo Socialista y de las democracias populares, así como su política externa, es una política basada en el internacionalismo, en la amistad y el entendimiento entre los pueblos.

Una política de verdadera, de solidaria colaboración entre la Unión Soviética y los países de democracia popular, significa tener un respeto recíproco y de igualdad entre la Unión Soviética y los estados medianos y pequeños, como son las actuales democracias populares. La política de colaboración de la Unión Soviética es una política de ayuda mutua con los países medianos y pequeños.

Nuestro país conoce esta gran ayuda dada por la Unión Soviética. La Unión Soviética nos ayuda a nosotros y a otros países amigos para que desarrollemos nuestra industria, para que nos transformemos de un país agrícola atrasado en uno industrializado y avanzado, desarrollando a la vez la agricultura.

Este tipo de colaboración basada en el internacionalismo, basada en el apoyo mutuo, este tipo de política de colaboración cada vez más estrecha es la que queremos reforzar con  nuestra amiga Checoslovaquia y con el resto de democracias populares.

Este tipo de política garantiza que la colaboración pactada en nuestro Tratado con Checoslovaquia va a ser llevada a cabo en las mejores condiciones.

!Camaradas y amigos diputados y diputadas! El Tratado firmado con Checoslovaquia preve nuestra asistencia mutua. Nuestra República y la República Checoslovaca se han comprometido a que, en caso de agresión por parte de Alemania o de cualquier otro estado que se alíe a ella, bajo cualquier forma, nos defendamos mutuamente con todos los medios de los que dispongamos.

Los propietarios de los grandes Trust no pueden olvidar los montones de oro que han extraído de la sangre, de la vida de millones de hombres que murieron en la pasada guerra; no pueden olvidar los montones de oro que les produjeron las lágrimas y el dolor de las madres por los maridos e hijos caídos en el frente. Los grandes capitalistas ya sueñan con los beneficios de una nueva guerra.

El Plan Marshall "ayuda"... Ayuda a los criminales nazis de Alemania Occidental a recuperar su potencia militar. Ayuda a China, Grecia, Indonesia, a las fuerzas que se enfrentan a los pueblos en su lucha por la libertad. Ayuda en Francia, España, Italia a reforzar a armarse contra los trabajadores  y los campesinos que quieren trabajo, quieren pan, quieren libertad.

El camarada Stalin ha dicho: "Estos señores apoyan una política de agresión y de desencadenamiento de una nueva guerra... Todo esto se puede parar solamente con un fracaso vergonzante de sus sostenedores de otro conflicto mundial".

Los pueblos de todo el mundo respetan la palabra de Stalin. La respeta el pueblo chino cuyo ejército victorioso avanza por toda China.

La respeta el pueblo griego, cuyas fuerzas democráticas registran éxito tras éxito.

La respetan los trabajadores de Francia, que gritan para que lo oiga todo el mundo que los obreros franceses, los campesinos de Francia, el pueblo francés, no va a luchar jamás contra la Unión Soviética.

Estos señores van a sufrir un fracaso vergonzante, afirman también los obreros de Italia, España y de todo el mundo, afirman todos aquellos que luchan contra la clase dominante, contra los explotadores, contra los imperialistas que organizan la guerra.  Los imperialistas sostenedores de una nueva guerra van a sufrir un nuevo fracaso vergonzante, como afirma día a día el poderoso frente de países socialistas en defensa de la paz teniendo al frente a la Unión Soviética.

El miedo a la bomba atómica se difunde por las emisoras de radio, se transmite, en países como el nuestro, mediante rumores extendidos por los colmillos de individuos que parecen arañas tejiendo una tela frágil en esquinas oscuras y sucias. Pero la voz de la Paz, la voz de la Unión Soviética, la voz que llama a la lucha contra la guerra, se escucha poderosa, clara, valiente, por todo el mundo. Resuena la voz de la Unión Soviética, voz que desenmascara, que da coraje, anima la fe firme en que el poder del Pueblo,  el poder unido de los que trabajan, puede impedir, y va a impedir, a los imperialistas una nueva guerra de agresión.

A los grandes capitalistas, organizadores de la guerra, les viene constantemente a la memoria y ante los ojos las riquezas acumuladas gracias a la guerra, pero el camarada Stalin dice: "Están todavía demasiado vivos en la memoria de los pueblos los horrores de la reciente guerra mundial y son demasiado grandes las fuerzas sociales que están por la paz, como para que los alumnos de Churchill en el arte de la agresión las puedan vencer y consigan llevar al mundo a una nueva guerra".

Queridos camaradas diputados y diputadas. La República Popular Rumana, en alianza con la República Checoslovaca y con el resto de democracias populares y con la Unión Soviética, avanza con decisión por el camino de la construcción del Socialismo.

Precisamente para asegurar esta construcción, nosotros y el resto de democracias populares reforzamos nuestra estrecha colaboración económica, cultural y política, aliados en la lucha contra la agresión imperialista, por el camino de la paz, unidos en un frente común en el Campo Socialista a cuyo frente está la Unión Soviética; avanzamos por el camino marxista-leninista, el camino de Stalin, el del internacionalismo proletario.

Por este camino estamos seguros que el Tratado que la Gran Asamblea Nacional va a ratificar hoy, va a llevar hacia el bienestar, la prosperidad y hacia la felicidad al pueblo hermano checoslovaco, va a llevar hacia el bienestar, la prosperidad y la felicidad al pueblo rumano.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Rumanos en la defensa de Madrid contra el fascismo

La participación de voluntarios rumanos en las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española fue muy importante. Más de 500 jóvenes comunistas del país balcánico respondieron, junto a otros muchos miles de antifascistas de todo el mundo, a la llamada de la Internacional para auxiliar al pueblo español de la agresión fascista perpetrada por la clase capitalista española y apoyada por los ejércitos nazis e italianos como ensayo de la cercana Segunda Guerra Mundial.

Uno de estos héroes fue Valter Roman, que sería el el comandante del batallón de artilleria  
rumano de la XI Brigada Internacional, y que contaría sus recuerdos sobre España en su libro "Sub cerul Spaniei: Cavalerii sperantei" (Bajo el cielo de España: Caballeros de la esperanza), traducido por Un Vallekano en Rumania y publicado por El Cierzo Rojo como "Bajo el Cielo de España. Memorias de un brigadista internacional rumano".

En el capítulo V se cuenta, desde la perspectiva de Valter Roman y de los comunistas rumanos pertenecientes a las Brigadas Internacionales, la mítica resistencia de los madrileños ante la embestida de las criminales hordas franquistas, que fueron incapaces de tomar Madrid hasta la rendición final del ejército republicano, frenados por el valor y el antifascismo de los milicianos y los trabajadores de la capital (junto a los voluntarios internacionales  de cientos de naciones), al grito de "No pasarán".


Aquellos comunistas rumanos hicieron el siguiente llamamiento a sus compatriotas en plena Batalla de Madrid advirtiendo de la amenaza fascista sobre todos los pueblos de Europa son los protagonistas de este libro:


“…En los campos de batalla de España no se decide sólo el destino del pueblo español: el ejército republicano ha emprendido una lucha a vida o muerte por la paz en todo el mundo, por la libertad y la independencia de todos los pueblos. Los voluntarios rumanos encuadrados en las filas del ejército popular español, en las filas de las Brigadas Internacionales, luchan por la libertad, la paz y la independencia de nuestro pueblo, amenazado por la Alemania hitleriana y la Hungría de Horthy…”


Cuando se cumple un nuevo centenario de la heroica resistencia de los trabajadores madrileños frente a la ofensiva fascista dirigida por Hitler y Mussolini y su marioneta Franco, queremos recordar aquí cómo un grupo de comunistas rumanos lo vivieron y lo contaron al mundo:


CAPÍTULO V: NO PASARÁN (PRIMERA PARTE)


LA PRIMERA OFENSIVA CONTRA MADRID

La historia de la participación de las Brigadas Internacionales –en cuyas filas lucharon también, como he señalado, cientos de voluntarios rumanos- en la guerra de España está ligada, en primer lugar, a la batalla de Madrid.

Pero antes de hablar de la gran epopeya de Madrid, debo mencionar, siquiera sea de pasada, a un grupo de voluntarios antifascistas que tomaron parte en las diferentes acciones militares contra los rebeldes, antes incluso de que se constituyeran las Brigadas Internacionales. Desde los primeros días de lucha, en Irún, en la Sierra de Mallorca, en Aragón, decenas, cientos de hombres del trabajo, de demócratas de distintas nacionalidades, lucharon codo con codo junto a sus hermanos españoles. Había entre ellos trabajadores manuales e intelectuales: peones, mineros, artesanos, profesionales liberales, profesores, todos vestidos con el habitual mono[1] –el uniforme de trabajo y de lucha-, que escribieron juntos, con sangre, las primeras páginas de la historia y el heroísmo de los voluntarios internacionales en España.

En Irún también lucharon algunos rumanos que se encontraban en Francia en el momento de la rebelión fascista y que fueron de los primeros en pasar a España. Entre ellos figuraba el Dr. Andrei Tilea, a cuya participación en la lucha en el norte de España y heroica muerte en el frente de Asturias me referiré más adelante.

La batalla de Irún comenzó la mañana del 25 de agosto de 1936, con el ataque desencadenado por los rebeldes a lo largo del valle del río Bidasoa, de uno y otro lado de la carretera Pamplona-Irún. La resistencia de las milicias, que defendían el terreno metro a metro, provocó, no obstante, enormes pérdidas a los rebeldes en relación con los efectivos empleados.

Las tropas del general Mola, los requetés[2], y los falangistas, del general Franco, tropezaron con dificultades tan grandes que, tras una serie de asaltos infructuosos y a un alto precio, el mando “nacionalista” se vio obligado a recurrir a todos los medios técnicos que, en abundancia, los aliados exteriores de la rebelión habían comenzado a poner a su disposición por aquellas fechas.

El día 30 de agosto llegaron al frente, en efecto, baterías de artillería pesada, carros de combate, aviones y nuevas unidades del tercio[3] y regulares[4].

A pesar de la abrumadora superioridad en hombres y armamento, los rebeldes no lograron conquistar Irún hasta el 5 de septiembre al mediodía. La noche anterior, el corresponsal de la agencia “Radio” telegrafiaba a París las siguientes líneas:

“Vengo de regreso de Irún en este preciso instante. La resistencia de los milicianos ha sido encarnizada. Los que han caído han tenido al menos la satisfacción de morir como héroes. Pero, ¿qué podían hacer esos pocos cientos de milicianos, desprovistos de armas automáticas, de cañones y, sobre todo, de munición, contra la aplastante superioridad numérica de un adversario fuertemente armado? Los milicianos han resistido, con todo y con ello, a lo largo de doce días, lo que es verdaderamente un milagro de invencible valentía.”

Apenas salidos del infierno de Irún, los pocos milicianos que, con las cartucheras vacías, se habían resignado a cruzar la frontera con Francia, solicitaron que se les permitiera volver de regreso a España para retomar la lucha por la libertad.

Después de la caída de las ciudades del norte, Irún y San Sebastián, los rebeldes españoles, con el poderoso apoyo de los fascistas alemanes e italianos, comenzaron a concebir planes mayores. Pusieron en su punto de mira la capital, Madrid. Las tropas franquistas, mandadas por el general Mola, se dirigieron a la ciudad por cuatro direcciones diferentes: la primera, desde el sur, por la línea Toledo-Getafe; la segunda, desde el oeste, por Maqueda-Navalcarnero; la tercera, con tropas dirigidas personalmente por el general Mola, desde el frente de Guadarrama; y la cuarta, desde el nordeste, a lo largo del río Jarama. El plan de Franco-Mola era “magnífico”. Afirmaban a los cuatro vientos que, además de estas cuatro columnas, contarían con una quinta que se encontraba en el interior del mismísimo Madrid y que, de hecho, conquistaría la capital de España. Compuesta de todo tipo de elementos fascistas, de esta “quinta columna”[5], que debía intervenir a las órdenes de Mola, una parte se escondía en diferentes embajadas extranjeras de Madrid.

Los fascistas fijaron también el día de su entrada en la capital: el 7 de noviembre. La ocupación de Madrid el día en que el proletariado mundial celebra la Gran Revolución Socialista de Octubre iba a constituir sin duda un doble golpe, militar y moral, asestado a las fuerzas del progreso. Por la radio, el general Mola anunció también que ese día se tomaría el café en la Puerta del Sol[6].

Bateria "Tudor Vladimirescu" del regimiento rumano de artilleria motorizada
Pero el pueblo español estaba decidido a defender a cualquier precio su capital. El Partido Comunista de España llamó a las masas a la lucha. Y todos, hombres, mujeres, jóvenes y viejos, respondieron con entusiasmo. Todo el mundo quería tener un arma. Quienes no pudieron conseguir un fusil se hicieron con una azada, con un pico. Los miembros de la dirección del partido dieron ejemplo en persona al salir los primeros a la calle a trabajar en las fortificaciones. Cada día se les unían miles de hombre y mujeres, jóvenes, viejos e incluso niños. Se levantaban barricadas, se excavaban trincheras.

Testigo de este intrépido levantamiento de las masas, no pude dejar de recordar a aquel hombre sencillo evocado por Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales que aseguraba a los generales de Napoleón: “Mi pueblo ha declarado la guerra a Napoleón” y seguía así: “si Valdesogo de Abajo y Navalagamella, que son dos pueblos como dos lentejas comparados con la grandeza de todo el Reino, se ponen en ese pie, los demás lugares y ciudades harán lo mismo, y entonces, (…) no quedará un francés para contarlo”[7].

Madrid esperaba lleno de determinación al enemigo. Las fuerzas fascistas habían logrado penetrar en la periferia de la capital. Carabanchel, Usera y otros barrios estaban amenazados. Pero las milicias, dirigidas por comisarios políticos, mandos y dirigentes del partido que tomaban parte en la lucha con las armas en la mano, plantaron cara heroicamente al avance del enemigo. En el transcurso de la defensa de Madrid se puso de manifiesto la capacidad de combate del famoso Quinto Regimiento, cuerpo de elite creado en julio por el Partido Comunista de España y convertido, por iniciativa de Líster y Carlos Contreras, en un verdadero centro de organización de las unidades militares, una escuela de cuadros.

Los soldados del regimiento sobre quienes recayó en esos días decisivos la misión de defender Madrid estaban ya por entonces mejor armados que en los primeros meses de lucha.

Los fascistas atacaron con violencia pero no lograron atravesar la férrea línea de defensa de Madrid. El día 7 de noviembre llegó y se fue. Madrid había permanecido en manos de los republicanos. Bromeando sobre la arrogancia del comandante de las tropas franquistas, los madrileños se preguntaban entre risas: “¿Qué pasó con Mola? Hace mucho que se le enfrió el café… que pretendía tomarse en una de las cafeterías del centro de Madrid”. Aquel día, sin embargo, entraron en Madrid otras fuerzas, fuerzas amigas de la República española: las primeras unidades de las Brigadas Internacionales. Así describe Dolores Ibárruri en su libro de memorias El único camino[8] la especial emoción provocada por la entrada de los brigadistas en el Madrid amenazado por los fascistas:

“Pasan las horas y la tensión se hace insoportable. Con los puños apretados, con el oído atento y la mirada fija, allá, donde el enemigo acecha, donde el enemigo repta, donde el enemigo tantea y busca un resquicio, un punto débil para irrumpir por él, para lanzar al asalto sus mesnadas, los madrileños esperan…

Esperan… en el silencio preñado de amenaza, de peligros, de sangrientas sorpresas, comienza a oírse un rumor acompasado, rítmico, estremecedor, de firmes pisadas, que crece, que se aproxima… Se escucha ya distintamente el golpear de botas herradas sobre el pavimento de las calles.

Hay un momento de estupor, de indecisión. ¿Quién viene? ¿Quiénes son los que se acercan? ¿Quiénes son esos hombres que el 7 de noviembre de 1936 marchan por las calles de nuestro Madrid, mudos, erguidos, severos, con el fusil al hombro y la bayoneta calada haciendo temblar el suelo bajo sus pies?

Tras las entornadas ventanas, miradas febriles siguen el paso de los que avanzan, mientras las manos se crispan sobre las armas, sobre las bombas prestas a ser lanzadas. Las mujeres desesperadas dicen a los hombres: «¡Han entrado! ¿A qué esperamos?»

Se oye una orden, una voz de mando, en una lengua extraña que corta como un latigazo el aire de la calle. Las primeras estrofas de un himno cercano y entrañable acompañan el rítmico movimiento de los desconocidos. El aire se llena de sones y palabras vibrantes, solemnes, que estremecen a los madrileños.

(…)

¡Los hombres que desfilan por las calles de Madrid sitiado cantan La Internacional en francés, en italiano, en alemán, en polaco, en húngaro, en rumano…!

(…)

El pueblo madrileño se lanza a la calle al encuentro de los que ya sabe son amigos. Y hombres y mujeres en impulso incontenible y emocionado, abrazan llorando a los combatientes de las Brigadas Internacionales.”

Primer cañon rumano que participó en la defensa de Madrid
En los siguientes días salieron de Albacete otras unidades de las Brigadas Internacionales. Los primeros tres batallones –“Edgar André”, “Comuna de París” y “Dombrovski”, la futura XI Brigada- se encontraban ya en el principal escenario de lucha.

“Madrileños –se decía en un llamamiento de las Brigadas Internacionales-, hemos llegado para defender vuestra capital con el mismo ímpetu que si fuera la capital de cada uno de nosotros. Vuestro honor es el nuestro. Vuestra lucha es la nuestra”.

Ese mismo día, Madrid, con la misma emoción, conoció otro aspecto de la solidaridad internacional. En el espacio aéreo de la capital aparecieron unos aviones desconocidos que no ametrallaban ni lanzaban bombas… Era una escuadrilla de aviones soviéticos I-15 e I-16, los Chatos y las Moscas, como los bautizaron más tarde los españoles, que venía a participar en la defensa de la República.

El 9 de noviembre, la XI Brigada tomó por primera vez “contacto” con el enemigo. Fue enviada a defender una posición extremadamente peligrosa. El día antes, las tropas enemigas consiguieron cruzar por sorpresa el río Manzanares. A unos cientos de metros del río se levantaba, imponente, Madrid. Había que rechazar al enemigo más allá del Manzanares. Hacia allí se dirigió el batallón “Edgar André”, en tanto que los otros dos batallones fueron enviados a cortar el paso a los fascistas en la Ciudad Universitaria.

La noche del 9 al 10 de noviembre, el batallón “Edgar André” contraatacó en el Puente de los Franceses que, después de enconados combates, consiguió reocupar, expulsando al enemigo más allá del Manzanares.

“En estos combates vemos también a los primeros voluntarios rumanos. Defienden el Puente de los Franceses”[9], escribió Luigi Longo en el volumen “Las Brigadas Internacionales en España” del que están extraídas también sus otras apreciaciones sobre la participación en combate de las unidades rumanas. Todos y cada uno de los voluntarios dieron en esta batalla contra unas fuerzas superiores muestras de valentía, abnegación y disciplina. Los hombres se animaban unos a otros, se enardecían, y el resultado fue un entusiasmo general. Durante seis días, el batallón “Edgar André” defendió con denuedo el Puente de los Franceses. Al describir los combates que allí tuvieron lugar, Vicente Rojo, comandante de las fuerzas de defensa de Madrid, dice: “Al filo de la madrugada no cesan los ataques; una unidad del tercio, luego otra; un tabor[10] de soldados, otro, tres incluso; seis carros blindados, diez, veinte; ataques repetidos con insistencia con todo tipo de medios; todos son rechazados; algunos núcleos logran pasar, pero de inmediato aparecen los nuestros, contraatacan y obligan al agresor a regresar a la otra orilla del río”[11]. El Puente de los Franceses no pudo ser atravesado y el pueblo español inmortalizó en una canción la hazaña de los voluntarios internacionales:

Puente de los Franceses
Mamita mía

Nadie te pasa

Allí, en el Puente de los Franceses, en condiciones que merecen ser recordadas, entró en combate, por vez primera y además en primera línea, el primer grupo de voluntarios rumanos. Ya he señalado en qué consistió aproximadamente la instrucción recibida en Albacete. Tampoco se pudo respetar nuestra distribución entre las diferentes armas. Aunque, en principio, como ingeniero, debía ir a artillería, en aquella primera acción participamos todos como soldados de infantería. De haber sido así las cosas todo habría salido bien, pero éramos soldados de infantería sin armas. Una noche, cuando la difícil situación impuso la entrada en combate del batallón “Edgar André”, fuimos conducidos al sector correspondiente y ocupamos las trincheras. Teníamos de media aproximadamente un fusil por cada 2 ó 3 hombres. Y todos hervíamos en deseos de agarrar una arma y disparar a los fascistas… ¡A cuánta amargura quedó unido para muchos de nosotros ese instante de alegría en que, por fin, lográbamos disparar!: el fusil había pertenecido hasta hacía unos segundos al camarada que tenías al lado y que, ahora, yacía gravemente herido o muerto.

Los brigadistas internacionales defendieron con denuedo también otros puntos de los alrededores de la capital: la Ciudad Universitaria, la Casa de Campo. Junto a otros combatientes, los voluntarios rumanos comenzaron a distinguirse por su valentía.

El 16 de noviembre, después de la batalla del Puente de los Franceses, la XI Brigada fue enviada a defender la Ciudad Universitaria junto a las unidades dirigidas por Durruti[12], los dinamiteros asturianos y otras unidades republicanas. El batallón “Edgar André” –en cuyas filas combatían la mayoría de los voluntarios rumanos que se encontraban en aquel momento en España-, el batallón francés y el batallón “Thälmann” –que hasta entonces había formado parte de la XII Brigada- ocuparon sus posiciones.

EN LA CIUDAD UNIVERSITARIA

La situación en el frente de la Ciudad Universitaria era de continuo cambio. Por cada casa, por cada metro cuadrado de tierra tenían lugar violentísimos combates. El aire se estremecía con el fragor de las descargas de fusilería, las explosiones de las granadas, el estallido sordo de la artillería. Los fascistas querían tomarse la revancha tras la derrota del Manzanares.

Pero los republicanos españoles y los brigadistas internacionales lucharon con una tenacidad insólita: con las ropas rotas y los rostros ennegrecidos de polvo, barro y pólvora resistieron la furiosa presión del enemigo, le siguieron en cada uno de sus movimientos, rechazaron ataque tras ataque.

A veces el enemigo se encontraba a unos cientos de metros de distancia, otras a sólo unas decenas. En ocasiones, las fuerzas republicanas y las franquistas estaban incluso en el mismo edificio. En semejante situación, durante los combates de la Ciudad Universitaria, los voluntarios rumanos que participaron en la batalla de Madrid cumplieron con éxito una difícil misión.

…La noticia se había difundido con la celeridad del rayo por los laboratorios y salas de la Facultad de Medicina. Los hombres se abalanzaron a las ventanas a comprobar el rumor. Era cierto. En el edificio de enfrente, que se encontraba a unas decenas de metros de distancia, los fascistas habían penetrado en la planta baja, mientras en el piso superior había soldados de las fuerzas republicanas.

La situación de los camaradas que habían quedado en el edificio era, sin lugar a dudas, desesperada. Pero, tampoco la de los que, consternados, miraban lo que allí sucedía, a unas decenas de metros de distancia, era mejor. El enemigo había instalado en un lugar adecuado un nido de ametralladora y ya martilleaba con insistencia el edificio de enfrente.

Estaba claro que había que desalojar a los fascistas lo más rápido posible del edificio que habían ocupado. Pero, ¿cómo? Los hombres se reunieron alrededor del comandante del sector que había venido a evaluar la situación y a adoptar medidas. Comenzaron las propuestas:

-¡Asalto a la bayoneta!...
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-¡Nos lanzamos al ataque con granadas!...

El comandante sin embargo no las aceptó. Habrían provocado la pérdida inútil de algunos de los hombres que hubiesen tomado parte en la acción. Los fascistas los habrían aniquilado antes de poder hacer nada. “Pienso en otra cosa. Ya veréis.” Y se fue. Cruzó el edificio de la Facultad de Medicina, atravesó un patio interior, marchó por los pasillos de otros edificios y llegó a un terreno más alejado donde se encontraban los artilleros de la batería “franco-belga”.

Les dijo de qué se trataba y luego añadió:

-La salvación sólo puede venir ahora de los artilleros. Os advierto, sin embargo, de que para esto se necesitan hombres valientes, dispuestos a cualquier sacrifico.

Y les explicó su plan. Aprovechando la oscuridad de la noche, los artilleros debían llevar un cañón lo más cerca posible del edificio ocupado por los fascistas. Desde allí, tendrían que disparar de tal modo que los obuses golpearan directamente en la planta baja, ni un metro más arriba pues allí estaban los nuestros. Casi a una sola voz, los artilleros rumanos y franceses de la batería se ofrecieron a llevar a cabo esta misión. Ellos, con su viejo “Krupp 77”.

-Bien, de acuerdo. Pero no lo olvidéis: prudencia, calma y sangre fría…

El comandante se había ido… El grupo de artilleros rumanos y franceses esperó con impaciencia la caída de la noche. En plena noche, cuando la oscuridad fuese impenetrable, debíamos transportar el cañón, sin ser notados, lo más cerca posible del edificio de enfrente… Cargamos con él a fuerza de brazos. El camino, bastante corto, nos llevó sus dos buenas horas… Pero logramos llevarlo al lugar indicado sin que el enemigo sospechase de nosotros. Permanecimos inmóviles, en espera de que se desvaneciera algo la oscuridad para poder disparar. Finalmente, un murmullo apresurado: ¡Es el momento! ¡Atención! Y ordené: ¡Fuego!

Un potente cañonazo sacudió el aire. El edificio tembló de arriba abajo, golpeado de lleno. En el lugar de una ventana de la planta baja se abrió un boquete negro envuelto en humo y polvo. El cañón disparó aún varias veces con precisión, rasante, contra la planta baja, abriendo nuevas brechas.

En ese momento, los del piso superior, que habían estado esperando con impaciencia la acción (la línea telefónica no se había interrumpido y los hombres estaban sobre aviso) se lanzaron escaleras abajo, atacaron a los ocupantes y liberaron el edificio. El valor y la sangre fría reportaron un nuevo éxito a los combatientes antifascistas.

***

…Pero el enemigo presionaba por todas partes. La necesidad de apoyo de la República, de contrarrestar la política intervencionista del fascismo alemán e italiano crecía… El mando de las Brigadas Internacionales decidió que representantes de todas las naciones presentes en los frentes republicanos se dirigieran a los gobiernos y pueblos de sus respectivos países para hacer un llamamiento a la solidaridad con la República española.

Los camaradas Luigi Longo y André Marty nos ofrecieron también a nosotros, los rumanos, la posibilidad de dirigirnos por radio a nuestro pueblo en nombre de los voluntarios rumanos. Un día de noviembre de 1936, la radio U.T. Madrid transmitió en lengua rumana nuestro llamamiento:

“…En los campos de batalla de España no se decide sólo el destino del pueblo español: el ejército republicano ha emprendido una lucha a vida o muerte por la paz en todo el mundo, por la libertad y la independencia de todos los pueblos. Los voluntarios rumanos encuadrados en las filas del ejército popular español, en las filas de las Brigadas Internacionales, luchan por la libertad, la paz y la independencia de nuestro pueblo, amenazado por la Alemania hitleriana y la Hungría de Horthy…

¡Camaradas y conciudadanos!

Os llamamos a intensificar la campaña en defensa de España. Luchad para que al pueblo español se le conceda una ayuda legal, enviad vuestros escritos al gobierno y a las organizaciones sociales…”

…Mientras los batallones de la XI Brigada luchaban en los alrededores de Madrid, la XII Brigada, comandada por el general Lukács, entró en combate por primera vez en el Cerro de los Ángeles.

Al no poder ocupar Madrid, los fascistas trataron entonces de prolongar el frente hacia el sudoeste. Ocupaban allí una posición clave, el Cerro de los Ángeles, baluarte natural desde donde dominaban todo el llano del sur de Madrid. Ante la aproximación de las tropas republicanas, los fascistas se replegaron a toda prisa en trincheras de hormigón, tras los resguardos y parapetos levantados en los muros del baluarte y esperaban con las armas preparadas.

De repente, todas las armas abrieron fuego: fusiles, ametralladoras, cañones, morteros, granadas. Durante horas y horas, españoles y brigadistas (entre los que se encontraba también un grupo de voluntarios rumanos) resistieron bajo ese violento fuego. El alcor parecía envuelto en las llamas de un incendio colosal, lo que nos hizo –según me dijo uno de los voluntarios rumanos- cambiarle el nombre de Cerro de los Ángeles por el de Cerro Rojo. Las fuerzas antifascistas atacaron con valor y entablaron tenazmente un combate desigual. Su misión, golpear por el flanco a las fuerzas fascistas que atacaban Madrid para facilitar la tarea de las fuerzas republicanas que defendían la capital desde el interior, fue cumplida.

…Al sudoeste de Madrid, las fuerzas fascistas atacaron encarnizadamente la Casa de Campo. Intensos bombardeos precedieron el avance de los tanques y la infantería. Entre los viejos olivos, los republicanos excavaron refugios y se defendieron cuanto pudieron de la aviación enemiga… De repente, aparecieron los tanques. Enormes, amenazadores, se dirigieron hacia las líneas de los brigadistas. Pero nadie abandonó su puesto. La consigna lanzada por los comisarios políticos: “No temáis a los tanques; su efecto es, sobre todo, de orden moral” había dado sus frutos. Era verdad: las fuerzas republicanas estaban peor pertrechadas pero la técnica militar fascista se mostró en innumerables ocasiones impotente ante el valor y el ánimo de las fuerzas republicanas. Lo mismo ocurrió también allí. Aunque desprovistos de armamento antitanques, con un valor excepcional, los hombres hicieron frente a los carros con granadas de mano y bidones de gasolina, logrando poner fuera de combate algunos de ellos.

NOTAS DE LA PRIMERA PARTE

[1] Salvo indicación en otro sentido, todas las palabras en cursiva aparecen en español en el original en rumano. [Nota de los traductores]
[2] Tropas monárquicas. [Nota del Autor]
[3] Unidades militares formadas por mercenarios extranjeros que actuaban de hecho en las colonias y estaban integradas, en especial, por moros al mando de oficiales españoles ultrarreaccionarios. [N. del A.]
[4] Tropas regulares del ejército franquista. [N. del A.]
[5] La expresión “quinta columna”, que entró posteriormente en el vocabulario de todos los países –en especial, en vísperas y en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial- tiene su origen en la historia de la guerra de España [N. del A.].
[6] La Puerta del Sol es una famosa plaza del centro de Madrid. [N. del A.]
[7] En rumano en el original. [N. de los t.]
[8] En rumano en el original. [N. de los t.]
[9] Retraducción desde el rumano. [N. de los t.]
[10] Palabra marroquí. Nombre dado a las unidades marroquíes bajo mando de suboficiales y oficiales extranjeros. [N. del A.]
[11] Retraducción desde el rumano. [N. de los t.]
[12] Dirigente anarquista y hombre de gran valor personal. [N. del A.]

sábado, 10 de noviembre de 2018

Cómic: "Así fue la Revolución Rusa de 1917"

La Editorial Progreso de Moscú publicó en 1986 un cómic sobre la Revolución Soviética para su
Imagini pentru asi fue la revolución rusa
distribución en España. Se trata de un cómic didáctico que explica los hechos que ocurrieron en la Revolución Rusa de 1917, tanto sus causas como sus efectos, incluyendo la Guerra Civil posterior iniciada contra el Poder Soviético por los reaccionarios locales y los fascistas de las 14 potencias internacionales que agredieron a los trabajadores rusos para intentar, sin éxito, restaurar la dictadura de la minoría sobre la mayoría. No obstante, fueron derrotados por el pueblo soviético.

En la descripción se analizan y desmontan las mentiras venidas desde los paises capitalitas contra el proceso revolucionario iniciado en 1917. Sin embargo, y dada la fecha de su publicación, el cómic tiene una connotación ideológica clara, obviando conscientemente, por ejemplo, el importante papel de Stalin en la Revolución, tras su defenestración por el Partido Comunista de la Unión Soviética después de las falacias del XX Congreso contra él, momento en el que podemos situar el punto de inflexión en la historia del país de la clase trabajadora construído desde Octubre de 1917, iniciándose entonces el proceso de decadencia que llevaría en un proceso sin solución de continuidad a la restauración del capitalismo.

En todo caso, desde el punto de vista didáctico y como resumen ilustrado y entretenido de la gloriosa Revolución Soviética, que hace 100 años cambiara el mundo, el cómic "Así fue la Revolución Rusa de 1917" tiene un interés extraordinario.

Lo podéis leer a continuación:

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Dos llamamientos a la Revolución en la Rumania de 1917

La Revolución bolchevique de octubre de 1917 provocó una ola de esperanza en los explotados de todo el mundo, especialmente en los países participantes en la gran matanza de trabajadores y campesinos organizada por las oligarquías de los diferentes estados  que fue la Primera Guerra Mundial.


En Rumania aparecieron los primeros llamamientos a imitar al proletariado ruso inmediatamente del impactante acontecimiento, antes de finalizar el año mismo año 1917. En esta entrada hemos traducido al castellano los dos primeros que se conocen (incluídos en Documentos de la historia del Partido Comunista Rumano, Vol 1, Editura de Literatura Política, Bucarest, 1953).

El principal motivo de alegría era el del final de la guerra en Rusia, que llenaba de esperanza a los rumanos de que esa paz fuera para todos los pueblos. La sangría provocada por los intereses enfrentados de la aristocracia, la burguesía y las corporaciones económicas de diferentes estados había creado un enorme descontento social, convirtiéndose la conquista de la paz en la primera reivindicación de los partidos socialdemócratas de toda Europa, como también lo fuera en Rusia (el lema lanzado por Lenin "Pan, paz y tierra" identificaba las exigencias inmediatas de los revolucionarios).

Pero los revolucionarios rumanos, como los bolcheviques, no se limitaban a la conquista de la paz, sino que pedían al proletariado y al campesinado del país imitar también a sus camaradas rusos para tomar el poder y acabar con los delincuentes de la clase dominante y el sistema capitalista, única forma de terminar de manera definitiva con las guerras, con la explotación y, por lo tanto, de crear una sociedad verdaderamente libre.

En la traducción hemos incluído dos interesantes e ilustrativas imágenes sacadas de  los archivos fotográficos franceses que nos presentan el frente ruso, concretamente en una localidad de Moldova, donde los soldados rusos y rumanos participan en un mitín revolucionario, entre la Revolución de febrero y la Revolución Bolchevique. La ola revolucionaria que se extendía por todo el ejército ruso influyó inevitablemente en el Ejército rumano, formado, como todos los ejércitos, con la carne de cañón de trabajadores y campesinos pobres. No obstante, el alto mando tuvo que sustituir a las tropas del frente ruso para evitar que se extendiera el ansia revolucionaria por todo el país e incluso de desarmar a las formaciones que regresaban a casa, que se habían convertido en un peligro para el estado y la oligarquía que lo dirigía, e incluso tuvo que intervenir para destruir los soviets que empezaban a crearse, como el de Sulina, en la desembocadura del Danubio.

Se trata, pues, de dos llamamientos que los trabajadores organizados rumanos hicieron llenos de esperanza por el triunfo y la toma del poder por los hermanos de Rusia y por el deseo de que se extendiera en todos los pueblos del mundo, empezando por el rumano,  que han sido traducidos por este blog con motivo de la celebración este año 2017 del Centenario de la Revolución que cambió el mundo para siempre, metiendo el miedo en el cuerpo a los hasta entonces seguros e impunes delincuentes capitalistas: los trabajadores y campesinos rusos habían demostrado que  no eran necesarios para gobernar ni administrar el destino de los que crean la riqueza y que ya no tenían excusa alguna para continuar apropiándosela.

El camino hacia la verdadera democracia y la liberación estaba ya claro: "!Fijad vuestra mirada y dirigid vuestros pasos solo hacia donde ondea la bandera roja! !Viva el proletariado mundial. Viva la republica socialista! !Viva el socialismo revolucionario de Lenin! !Viva la paz entre los pueblos!"

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           Soldados rusos y rumanos en un mitín revolucionario en Moldova (foto Bibliothèque nationale de France)
Hacia la paz mundial. A todo el pueblo rumano*

Ciudadanos:

!La república rusa ha alzado la bandera la paz!

El gobierno revolucionario de Petrogrado se ha dirigido a a los gobiernos en guerra, aliados y enemigos, proponiendo la firma de un armisticio y el inicio de tratados de paz.

El mando supremo alemán ha recibido su propuesta.  En el frente ruso los combates se han detenido. Desde el 1 de diciembre estilo nuevo* van a empezar las convesaciones de paz.

Se trata de un acontecimiento histórico de alcance mundial.

Los gobiernos aliados no quieren, sin embargo, oir hablar de paz. Ellos quieren llevar aún más lejos el derramamiento de sangre.

Pero la revolución rusa no solo dirige a los gobiernos sus palabras, sino que se dirige directamente a los pueblos,  animándolos a hacer lo que el pueblo ruso, tomar en sus manos la decisión entre la guerra y la paz.

Rumanos:

¿En estos momentos históricos, cuál es la actitud de nuestro gobierno?

Este no tiene en cuenta como es habitual los intereses de su pueblo, que necesita de una paz inmediata. Pretende que el agregado militar rumano en el Cuartel General ruso. el General Coanda, proteste contra las medidas tomadas en Petrogrado. Quiere ejecutar las órdenes de los banqueros y comerciantes de Londres, Washington, París y Roma,  romper con Rusia, continuar la guerra en solitario llevando a nuestro país empobrecido y de luto a nuevas y concluyentes derrotas.

En definitiva, está dispuesto a urdir en secreto la traición y a ponerse de lado de Alemania, para alzar sus armas contra la Rusia republicana.

Aquellos que han vendido poco a poco nuestro país al emperador Guillermo y al zar Nicolás, que nos llevaron al desastre de Turtucaia, Sibiu, Neajlov y de Valea Prahovei**, que han preparado por medio de la traición y de la impotencia la ocupación extranjera la pérdida de miles de rumanos y la ruina total del estado, tienen ahora el atrevimiento de oponerse a la paz y a continuar exigiendo a los campesinos, trabajadores y soldados nuevos sacrificios y martirios.

!Campesinos, trabajadores, soldados!

Este crimen no debe cometerse.

Ha llegado la hora de defender vuestros propios intereses, los intereses del pueblo, los intereses de cientos de miles de hambrientos y explotados, en vez de los intereses de la pandilla que nos somete y que empuja a nuestra tierra hacia el precipicio.

!Daos cuenta de que en vuestras manos está el poder y la salvación del país!

Levantaos como un solo hombre. Decid bien alto que el pueblo quiere la paz.

Solo queda un camino: echar a los delincuentes y traidores del poder para que el pueblo mismo, sus propios miembros, tomen el poder para gobernar su país, para conquistar la paz tanto tiempo esperada.

!Abajo la guerra! !Abajo la oligarquía!

!Viva la paz!

Comité de Acción Social-Demócrata Rumano
1917

*Manifiesto publicado en el diario "Lupta" (Lucha), nr.34 del 16 de noviembre de 1917
**Desastres militares del ejército rumano en la Primera Guerra Mundial

2
Soldados rusos y rumanos en un mitín revolucionario en Moldova (foto Bibliothèque nationale de France)

!Ciudadanos y trabajadores!
!Gritad y cantad de alegría!

Sobre una superficie de miles de kilómetros, desde el Mar Báltico hasta el Delta del Danubio, pasando por los Cárpatos de Moldova, los pueblos ya no hacen la guerra, el asesinato fratricida ha terminado, el armisticio se ha firmado. El nuevo gobierno revolucionario ruso, en nombre del pueblo trabajador y de los millones de soldados en las trincheras, ha iniciado las conversaciones de paz.

!Viva la paz que deja ver a nuestras almas, desde nuestra miseria, entre las ruinas sin fin, los rayos de luz de un mundo nuevo, una nueva esperanza!

!Trabajadores!

!La paz, el deseo de todos los pueblos, no viene del Papa de Roma, ni de los emperadores ni los reyes, tampoco de los boyardos y fabricantes; la paz ha sido conquistada en las barricadas de las ciudades de Rusia con la sangre de los revolucionarios, trabajadores y campesinos, guiados por la luz del Socialismo!

!Trabajadores y ciudadanos!

La energía, honestidad y convencimiento del proletariado ruso, el socialismo revolucionario, han salvado a la humanidad del desastre.

!Hoy empieza una nueva era en la historia del mundo!

Se acabó con los partidos de la burguesía, con los partidos democráticos, con los partidos reformistas.

La Revolución Rusa ha dado el primer paso, venciendo con su titánico avance todo lo que se interponía en su camino !Desde ahora la suerte de la humanidad está unida a la victoria del proletariado! El Socialismo se extiende hoy en el país más grande de Europa; el Socialismo ha dejado de ser un sueño hermoso: ha triunfado y, por su causa, tiemblan los reaccionarios del mundo entero. Millones de proletarios, de desheredados, de soldados, se alegran hoy del triunfo del Socialismo.

!Trabajadores! En Rusia ya no existe emperador, ni príncipes, ni boyardos ni fabricantes que nos exploten, ni policía ni miseria. En Rusia todo el gobierno está en manos del pueblo y todo es para el pueblo. En Rusia se ha repartido la tierra y se han confiscado las fábricas.

!Trabajadores!

Ante esta gran revolución, tras esta transformación para siempre, ¿cuál es nuestro deber?

!Todo depende de nosotros! !Nosotros tenemos que lograrlo! !Nuestra liberación puede y debe con nuestras propias manos! El proletariado de los pueblos y las ciudades de Rumania no pueden dejar en manos de la clase dominante su destino. Los intereses de los trabajadores y campesinos son, precisamente, los opuestos a los de los 2.000 boyardos* y fabricantes de Rumania.

La oligarquía rumana, agrupada en tres partidos políticos, encarnada hoy en Bratianu, Take Ionescu, Costinescu, Carp, Marghiloman, Stere* y todos sus colaboradores, los que nos llevaron a la guerra o no hicieron nada para impedirlo, los que masacraron al campesinado en 1907* y que ahogaron en sangre el grito de paz de los trabajadores de las ciudades, los que intentan todavía hablar en nuestro nombre, pretenderán engañarnos de nuevo para continuar subyugándonos y enriqueciéndose a nuestra costa.

Ellos hablan ahora de una nueva alianza con los gobiernos, con la clase dominante de Alemania y Austria contra Rusia, mientras el pueblo rumano de lo que tiene necesidad es de una alianza republicana democrática con todos los pueblos vecinos y con todos los pueblos de Europa.

!Trabajadores!

!Acabemos con la clase dominante! Cualquier colaboración con la burguesía rumana es un incumplimiento de los principios revolucionarios del socialismo, de nuestros hermanos de Rusia...

!El pueblo rumano tiene que decidirse!

Y en el momento en que la paz sea firmada, las tropas rumanas volverán a casa, nos uniremos a nuestros hermanos de Moldova que no van a entregar las armas para combatir para derribar a la chusma que nos gobierna y por nuestra victoria.

!Trabajadores!

Lo que nosotros queremos en Rusia se ha hecho realidad.

!Arriba el ánimo! La sociedad capitalista tiene que desaparecer!

!Abajo con el vasallaje político y económico! !Abajo con la falsa e hipócrita democracia! !No a la guerra entre pueblos, Sí a la guerra entre clases!

!Viva la organización, el coraje, la voluntad del proletariado rumano!

No estamos solos en la lucha. Codo con codo con el proletariado mundial y con las bayonetas del gobierno bolchevique de Petrogrado, venceremos.

!Fijad vuestra mirada y dirigid vuestros pasos solo hacia donde ondea la bandera roja! !Viva el proletariado mundial. Viva la Republica Socialista! !Viva el Socialismo revolucionario de Lenin!

!Viva la paz entre los pueblos!

Un grupo de socialistas maximalistas****

*Boyardos: latifundistas rumanos
** Representantes de los tres partidos de la oligarquía rumana: Partido Liberal, Partido Conservador y Partido Nacional Agrario
*** Matanza de miles de campesinos a cañonazos con la que se puso fin a la rebelíon del campo rumano en 1907
**** La palabra bolcheviques se traducía en Rumania por aquel entonces como maximalistas

viernes, 2 de noviembre de 2018

El presidente de República Moldova dice No a la OTAN

Imagini pentru NATO OUT FROM CHISINAU"La OTAN no tiene nada que buscar en República Moldova", ha afirmado el presidente del país, Igon Dodon, ante la agresiva expansión de la organización militar hacia el este. 

El presidente Dodon rechaza así los intentos de la oposición neoliberal de entregar República Moldova a los intereses del gran capital norteamericano y occidental, reafirmando el carácter neutral del país confirmado en la Constitución.

Según las últimas encuestas, dos tercios de los moldavos rechazan la adhesión a la OTAN. En el verano pasado, solo el 19,4% de la población habría votado a favor de la adhesión a la organización militar occidental, mientras el 60% afirmaba su rechazo. El apoyo a la OTAN va cayendo poco a poco, porque en las encuestas realizadas en 2017 los que estaban a favor rondaban el 22,5%.  

En este sentido, Dodon recuerda que no va a convertir a su país en un servidor de intereses ajenos en contra de los que nunca fueron sus enemigos, refiriéndose a la continua agresión de EEUU y la UE contra Rusia, con la que República Moldova tiene lazos intensos, económicos, culturales e históricos, de amistad y buenas relaciones.

Imagini pentru AFARA NATO DIN MOLDOVA
OTAN fuera de República Moldova
En resumen, Igon Dodon se ha comprometido a defender, conforme ha declarado a la AGENCIA TASS, con todas sus fuerzas el carácter de neutralidad del país al que le obliga la Constitución que, como se ha dicho, declara a República Moldova un país neutral.

El rechazo institucional y popular a la expansión agresiva de la OTAN y EEUU hacia el este de Europa supone un importante obstáculo para Washington y el gran capital occidental ante el que no hay que bajar la guardia. No obstante, los moldavos, vecinos de los ucranianos y con una gran parte de la población de origen eslavo y hermanda con los serbios, saben bien como se las gasta la organización militar noratlántica cuando se trata de imponer sus intereses pasando por encima de los pueblos, así que no deben bajar la guardia.


sábado, 20 de octubre de 2018

Gráfica periodística anticapitalista en la República Popular Rumana

Tras la Segunda Guerra Mundial y la proclamación de la República Popular Rumana (30  de diciembre de 1947-21 de agosto de 1965), los ilustradores rumanos utilizan las páginas de los principales diarios en papel para denunciar y satirizar la pervivencia del fascismo en la Europa que había quedado subyugada a los intereses de Estados Unidos, las injusticias provocadas por la barbarie capitalista sobre los trabajadores y la creciente agresividad de Occidente frente a los países socialistas del este de Europa y contra los pueblos en su lucha victoriosa por su autodeterminación y, por otra parte, también alaban las conquistas de la clase obrera y campesina en los pocos años de la recién nacida democracia popular.

En el album publicado en 1961 por la editorial Meridian de Bucarest, "Grafica Militanta Romaneasca" (Gráfica militante Rumana), aparece una interesante selección de la gráfica periodística anticapitalista de la R.P.R. desde su proclamación hasta la aparición del libro, que compartimos a continuación;

1955: Iosif Ross "!No a la guerra imperialista!"
1945, Iosif Ross: "Último round"
1944, Iosif Ross: "Ejército alemán en 1940 y 1944"
1958, Iosif Ross: "África se despierta"
1959, Mihail Gion, "El terrateniente tras la reforma agraria"


1948: Mihail Gion, "La monarquía y el poder popular"
1947, Ion Doru: "!Paz, tractores! - "El primer tractor rumano crea pánico en los reaccionarios
1955, Ion Doru: "Crítica a la burocracia" -"El que pone siempre un palo a la rueda"
1954. Ion Doru: "La falsa autocrítica de la burguesía"
1960, Eugen Taru: "!Os voy a dar yo libertad!"(Revolución Cubana)

1958, Eugen Taru: "Paisaje en Oriente Medio"


1959, Cik Damadian: "Derecho al ocio en el infierno capitalista" (La traducción de "Caut de lucru" es "Busco trabajo")
1960, Cik Damadian: "África, la pesadilla del colonialismo"


1961, Cik Damadian, "!Abajo la guerra imperialista!"


1958, Nell Cobar: "Dilema" (Local para blancos, Local para negros")

1956, Nell Cobar: "Capitalismo popular"

1960, Gheorghe Chiriac: Socialismo: "Lo que ven
tus ojos son nuestras tierras"
1960, Gheorghe Chiriac: "Capitalismo: Lo que ven
 tus ojos son mis tierras"
1955, Rik Auerbach: "Lección histórica"
1959, Val Munteanu: "El Parlamento de Alemania Federal votando"
1959, Adrian Lucaci: "Automatización al estilo capitalista" ("Sómer" en rumano
significa "parado"; ""Uzina" es "Fábrica")
1957, Arno: "Negociaciones entre Estados Unidos y Gran Bretaña, de igual a igual"
1959, Vlad Crivat: "La caza de brujas continúa"
1959, Vlad Crivat: "Nuevos elementos arquitectónicos en Grecia"
1957, Benedict Ganescu: "Sorpresa al cobrar los derechos de autor"

Detalle de la ilustración anterior: "Tolstoi, Ibsen, Gogol, Maupassant, Balzac..."

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