sábado, 9 de mayo de 2020

Los oscuros orígenes (fascistas) de la Unión Europea

Unión Europea: el sueño de Hitler hecho realidad.Un interesante artículo sobre los oscuros (fascistas) orígenes de la Unión Europea el publicado por Drugstoremag, en donde se demuestra que sus pilares no son los jaleados valores democraticos, ni mucho menos, puesto que es un proyecto, más o menos común, de las oligarquías de los estados europeos y con objetivos para nada pensados para el bienestar de los trabajadores o los ciudadanos de a pié. Además, y sin ir más lejos, algunos de sus miembros fundadores fueron destacados miembros del Partido Nacionalsocialista Alemán o de otros movimientos fascistas de los paises del mal llamado "viejo continente".

Hoy, Día de la Victoria contra el fascismo por el Ejército Rojo, en el cual se conmemora la fecha del 9 de mayo de 1945 cuando los alemanes firmaron su rendición ante la Unión Soviética, precisamente los paises de la U.E. celebran el Día de Europa, que no hace más que recordarnos, disimuladamente, eso sí, que, al contrario que lo que representó la Victoria frente a la barbarie Fascista, Bruselas sigue aplaudiendo los verdaderos valores que fueron su base y que siguen siendo sus metas: la dominación de una minoria parasitaria sobre la mayoría  mediante el expolio de los recursos de los paises más débiles y la explotación de la plusvalía generada por los trabajadores. 


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Los oscuros orígenes de la Unión Europea

La trama histórica que ha dado como resultado la actual Unión Europea ha sido compleja. Estudiar la historia de lo que ha venido a llamarse “integración europea” desde el objetivo originario de establecer un mercado común continental es sumergirse en una confusa marejada donde intervienen diferentes corrientes. Un océano plagado de tratados, informes, comités, declaraciones, acuerdos y desacuerdos con nombres propios. La sucesión, combinación y mutación de un sinfín de instituciones y organismos de naturaleza dudosa, a menudo en una definición ambigua, entre lo estatal y lo corporativo, compuestos de órganos y miembros dependientes de diversas lealtades y con pasados ocultos, en muchos casos.
Entre tantas firmas solemnes, una se ha pretendido erigir como fecha fundacional, año cero, para comenzar a contar la historia de la actual Unión Europea: el acto de firma de los conocidos como Tratados de Roma, el 25 de marzo de 1957. El establecimiento de la Comunidad Económica Europea —CEE— y de la Comunidad Europea de la Energía Atómica —EURATOM— reforzaban el proceso abierto en 1951 por la Comunidad Económica del Carbon y del Acero —la famosa CECA, primer organismo supranacional de los monopolios europeos, en este caso, franceses y alemanes junto a los italianos y del BENELUX—. Pero comenzar a contar la historia del proceso de integración de los monopolios europeos en un mercado común continental partiendo de Roma en 1957 o del Tratado de París de 1951 —nacimiento de la CECA— supondría obviar parte de la historia, la génesis de un proceso ligado no sólo a la segunda postguerra mundial, sino consustancial al propio estallido de los dos conflictos mundiales que marcan la historia del siglo XX.
Firma de los Tratados de Roma, 1957Firma de los Tratados de Roma, 25 de marzo de 1957. El viejo nazi Walter Hallstein, sexto por la izquierda
La Unión Europea y el proyecto de integración continental se suele presentar como un paradigma de la cooperación entre naciones y la superación de las diferencias en favor de la convivencia democrática. Sin embargo, es esta una historia con grandes capítulos velados. Habrán de ser obras de gran desarrollo las que expongan las contradicciones fundamentales de lo contado oficialmente con respecto a lo realmente sucedido. En el propio seno de las cúpulas que dirimieron el devenir de la integración europea en el siglo XX hubo enormes contradicciones tácticas. Diferencias entre federalistas y funcionalistas, entre quienes buscaban una formulación política supranacional desde el primer momento y entre quienes primaban la unidad de acción económica. En el contexto de las guerras mundiales, del capitalismo decididamente monopolista, del surgimiento de un bloque de naciones socialistas, la idea de Europa como polo de poder capitalista, la idea de unos Estados Unidos de Europa, fue la apuesta de los grandes capitales financieros —confluencia de los monopolios industriales y bancarios— del viejo continente, ante el temor de quedar asfixiados en las tierras intermedias que separaban a las dos grandes potencias mundiales. Una oligarquía que en función de sus intereses nacionales se había visto dividida en diferentes bandos durante las guerras mundiales y que, una vez pasadas, debía ponerse de acuerdo nuevamente si no quería perecer bajo el estirón del primo estadounidense o por el contagio soviético. 
Un estudio pormenorizado, con nombres y apellidos, con datos económicos y sus traducciones políticas, puede y deberá abordarse. No obstante, a modo de casi curiosidad histórica y a poco que se rasque, es posible vislumbrar que el actual discurso histórico sobre la Unión Europea es una falacia. Los intereses económicos fueron y son el motor de tal unión continental, eso no se oculta, pero se alega como mero germen. Lo que sí se oculta deliberadamente es la participación de personalidades de oscuro pasado en el proceso de construcción de la UE. Porque una institución siempre puede vestirse bajo un manto de corrección política, pero las personas suelen quedar marcadas por sus acciones de una forma más indeleble, siendo símbolo de ideas y episodios históricos concretos. La Unión Europea puede presentar su historia como una epopeya de la democracia —concepto que merece un acercamiento aparte, para ver qué es exactamente—, pero el papel protagonista de ciertos “padres fundadores” que formaron parte —en la primera parte del partido— del nazifascismo o del conservadurismo más reaccionario, sirve para poner sobre la mesa unos entrantes de prueba de la falacia historiográfica europeísta.
Si se decide rastrear los primeros pasos hacia la integración de los intereses monopolistas europeos hay que retrotraerse a los años de la primera postguerra mundial. Se configura entonces la Unión Paneuropea, fundada en 1922, que celebra su primer Congreso en 1926. Ideada y dirigida por el conde austro-húngaro Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi, plantea una unión federalista de las naciones europeas, tomando como base ideológica el cristianismo, como medios de acción la actividad económica dirigida a la formulación de un mercado común, y como objetivo construir una Europa “libre de nihilismo y ateísmo”, freno al posible avance del recién nacido comunismo soviético. 
PanEuropa11Cubierta del texto de «Paneuropa», de Coudenhove-Kalergi
El Congreso de la Haya, también conocido como Congreso de Europa, del 7 al 11 de mayo de 1948, es el evento capital de la considerada protohistoria de la UE. Su discurso, con los campos de batalla aún humeantes, se llena de llamadas a la concordia. Pero ¿quién había detrás y cómo se convoca? El Comité Internacional para la Unidad Europea había sido el organismo convocante. No era un ente oficial de confluencia estatal, su devenir posterior en el muy laxo por definición Movimiento Europeo así lo atestigua. Este efímero Comité era el resultado de la unión de seis organizaciones no gubernamentales: la Unión Europea de Federalistas, compuesta por movimientos de Resistencia no comunistas; el Movimiento para la Europa Unida, liderado por Winston Churchill; la Liga Europea de Cooperación Económica, dirigida por Paul van ZeelandJoseph Retinger y Pieter Kersten; los Nuevos Equipos Internacionales, bajo dirección de Robert Schumann, en el ámbito de la democracia-cristiana anticomunista; el Movimiento Socialista por los EEUU de Europa; y la Unión Parlamentaria Europea, liderada por Coudenhove-Kalergi.
Conviene detenerse en algunos de los nombres de este grupo heterogéneo, donde ya se destacan algunos próceres de la UE y en el que las voces hegemónicas serán las funcionalistas y las ubicadas en un espacio político-ideológico más a la derecha. Winston Churchill, su figura más conocida, es recordado adversario de Hitler en la guerra, paradojas de la historia, porque los puntos de conexión ideológica entre uno y otro son bastantes más de los que pudiera esperar el no iniciado en la materia. Churchill había sido durante décadas símbolo y azote de todo conato de movimiento obrero. Cruzado anticomunista de primera hora, en el marco de la huelga general de Inglaterra en 1926 —cuando era ministro de Hacienda— apuesta por utilizar las ametralladoras contra los huelguistas y alaba a la Italia de Mussolini, que ha “rendido un servicio al mundo, enseñando cómo se combaten las fuerzas de la subversión”. Más en este Comité: Paul van Zeeland, primer ministro belga, del Partido Católico, terminará siendo Secretario General honorífico de un grupo hoy de reconocida impronta, el Club Bilderberg. El polaco Joseph Retinger, cofundador junto a Zeeland de la Liga Europea de Cooperación Económica, figura también como promotor del Bilderberg y embajador del sionismo en Europa. La democracia-cristiana: o el caso del francés Robert Schumann, uno de los más representativos de la calculada ambigüedad del animal político al servicio de los intereses financieros en los tiempos de entreguerras y de la segunda postguerra mundial. Schumann, recordado por la Declaración que pasaría a la historia con su nombre, que oficializó el 9 de mayo de 1950 el matrimonio del carbón y del acero alemanes y franceses como símbolo de la Europa unida, tuvo antes un papel menos rememorado. En sus inicios milita en las filas de uno de los partidos que conforman el Bloque Nacional de Raymond Poincaré, que esbozaba como ejes el patriotismo y el antibolchevismo; en 1938 declara su apoyo a los Acuerdos de Múnich, dirigidos por Mussolini y en los que Francia e Inglaterra consentían la anexión de parte de Checoslovaquia por parte de la Alemania nazi. 
La declaración Schumann llevaba a efectos otro de esos planes con nombre propio que ordenan la cronología integracionista, el Plan Monnet. Debe su nombre a Jean Monnet, banquero y hombre de negocios francés, que propone la elevación del poder de un pool de empresas del carbón y del acero. Su contribución le vale el honor de “padre fundador” de la Europa comunitaria. No en vano era un hombre con experiencia en eso de invertir en terrenos devastados, de hecho, entre 1934 y 1936 vive en China, asesorando y trabajando para el gobierno anticomunista y ultranacionalista de Chiang Kai-shek, que le había invitado explícitamente a Shangai para dirigir la construcción de ferrocarriles. 
Ha sido tradición bautizar los informes, declaraciones, planes y otros elaborados teóricos de la Unión Europea con el nombre de sus autores. Los mencionados Plan Monnet, la Declaración Schumann, u otros como el Informe Tindemans —por Leo Tindemans, primer ministro belga y primer Secretario General del Partido Popular Europeo— o el Plan Genscher-Colombo son solo pequeña muestra de una larga relación. Una tradición bautismal poco a poco abandonada, porque a los nombres limpios de un tiempo se les termina por caer el maquillaje, en ocasiones. El caso del Plan Genscher-Colombo es muestra de ello. Hans-Dietrich Genscher, antes de ministro de Asuntos Exteriores de la Alemania Occidental y autor de un nuevo plan de profundización de la Unión Europea, fue miembro de las Juventudes Hitlerianas y de la Luftwafe —las fuerzas áreas nazis—, además de miembro del Partido Nazi —carnet NSDAP nº 10.123.636—. Su pasado nazi militante y su condición de prisionero de guerra alemán no fue óbice para alcanzar las más altas instancias del Estado en  la Alemania occidental y, como se ve, tampoco para reconvertirse en otro de los pilares y desarrolladores de la Unión Europea. 
Los viejos políticos y militares nazis encontraron un acomodo en las instituciones de la Alemania occidental y en las europeas. Son notorios, aunque se velen, casos como el de Genscher, que no es, pese a todo, el más evidente. Quizás el más significativo es el de Walter Hallstein, abogado del Partido Nacionalsocialista, estratega político del Estado nazi y, décadas después, primer presidente de la Comisión Europea y uno de los doce firmantes de los Tratados de Roma. Hallstein, Decano de la Facultad de Derecho y Economía de la Universidad de Rostock, pronuncia un discurso el 23 de enero de 1939 sobre “La entidad jurídica de la Gran Alemania”. El discurso, conocido —o desconocido— como “Discurso de la conquista”, defendía los planes de anexión alemana que ya estaban en marcha.
Jean Monnet in Bonn 1951Walter Hallstein, Jean Monnet y Konrad Adenauer, 5 de abril de 1951 / Foto: CVCE
Otros miembros del Partido Nazi vieron convenientemente borrado su pasado, a fin de poder seguir siendo funcionales a los monopolios que les habían aupado al poder antes de la guerra y que, después de ella, trataban de recomponerse en alianza con sus viejos enemigos. El caso del cartel químico alemán IG Farben, que comprendía a las conocidas marcas BAYER, BASF y Hoechst —entre otras— es de sobra conocido. Hallstein y otros tantos nazis vinculados a IG Farben —como Carl Friedrich Ophüls, afiliado al Partido nazi de 1933 a 1945 y representante permanente de la CEE y EURATOM desde 1960— no tuvieron problemas en hacer el tránsito de la institucionalidad nazi a la comunitaria europea de postguerra. Pero no fueron solo los gestores políticos de los monopolios que financiaron a los nazis, sino los propios dueños de esas empresas quienes se vieron prontamente recuperados para la legalidad europea. Fritz Ter Meer, Director de IG Farben condenado en Núremberg, alcanza de nuevo la presidencia de BAYER en 1956. Y no es el único caso.
Los nombres más respetados hoy día como padres fundadores de la Unión Europea tienen un pasado oscuro. Se irán desvelando capítulos ocultos. Un famoso fotomontaje del artista alemán John Heartfield denunciaba en su momento la financiación del nazismo por parte de los grandes capitales. Los millones que auparon al poder a los nazis, en efecto, no fueron precisamente de votos. La misma lógica y casi idénticos protagonistas servirían para montar el collage de los orígenes de la Unión Europea.

domingo, 26 de abril de 2020

Marcel Chirnoaga, artista gráfico de la clase trabajadora rumana


Marcel Chirnoaga (17 de agosto de 1930, Busteni , Rumania - .23 de abril de 2008) fue un artista gráfico rumano autodidacta, graduado en la Facultad de Matemáticas y Física en Bucarest , 1952, que llegaría a ser presidente de la Unión de Artistas Rumanos de la República Popular Rumana.

Chirnoaga perfeccionó la técnica de grabado, utilizando una prensa de grabado alemana, de más de cien años, trabajando según el modelo clásico, según la técnica perfecta de Albrecht Durero. Durero fue el modelo espiritual del Maestro Chirnoaga. En el grabado de metales, introdujo innovaciones en el tratamiento de placas de metal con soldadura y recortes originales.  Finalmente, se convertiría en uno de los artistas rumanos más conocidos internacionalmente, realizándose exposiciones de su obra en todo el mundo.

Sus inicios como artista coincidieron con el surgimiento del Realismo Socialista en Rumania, debido a que, tras la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial, el trabajador se convertiría en la causa y el objetivo de la riqueza en el país y, por lo tanto, el arte también se concebiría a partir de ahora en torno al individuo, como parte del conjunto, dejando de estar al servicio de la minoría explotadora y parasitaria, tal y como explicó Lenin en su escrito "La organización y el arte del partido":

"Nosotros, los socialistas, hemos de desenmascarar esa hipocresía y arrancar las falsas insignias, no para obtener una literatura y un arte desgajado de las clases (lo que no será posible hasta que exista la sociedad socialista sin clases), sino para oponer a ese arte que se pretende libre hipócritamente, estando como está ligado a la burguesía, otro verdaderamente libre, abiertamente ligada al proletariado".

En la siguiente entrada, se hace una selección de sus grabados más conocidos realizados en homenaje al trabajador o campesino rumano, a la historia de la lucha de clases y a la construcción del Socialismo en Rumania.


Astilleros 
Ingenieros
Al trabajo



Trabajo colectivo 
Campesinos



La cena en el campo

Trabajo colectivo 
Trabajadores



Planificación

Trabajadores en la Plaza Romana de Bucarest

Ferroviarios


En la nave industrial

Lucha antifascista

Huelga de mineros, en Lupeni


Constructores

Primer "Scanteia" libre (Scanteia, La Chispa, era el periódico del Partido
Comunista de Rumania)




Siderúrgicos

Trabajadores agrícolas


A la huelga


lunes, 20 de abril de 2020

Mitrea Cocor, de Mihai Sadoveanu. Primera novela del Realismo Socialista en Rumania (descargable)

Mitrea Cocor es una novela conocida como la más importate obra literaria representativa del llamado Realismo Socialista en Rumania.

Mitrea Cocor by Mihail Sadoveanu
Se publicó en 1949 y trata sobre la vida de una familia campesina, especialmente de su joven miembro Mitrea Cocor, prácticamente esclavizada por los latifundistas de la región y por las circunstancias económicas y sociales. El joven Mitrea será envíado por el gobierno fascista rumano a luchar en la Segunda Guerra Mundial contra la Unión Soviética, sin darse cuenta todavía de que el único fin era defender el sistema que les había pisoteado toda su vida. En el frente, es hecho prisionero y enviado a un campo de educación.

La sufrida vida que Mitrea llevaría desde niño en su pueblo, en el sur de Rumania, las extremas condiciones de pobreza a las que había estado condenado el campesinado del país, cambian radicalmente desde que, el todavía joven soldado, entiende la causa de aquellas, qué y quiénes  eran los culpables de su situación dramática, por lo que, sin dudarlo, como tantos otros compañeros, decide alistarse al Ejército Rojo y combatir por los explotados de todo el mundo y, por supuesto, también por los suyos. Es decir, por el Socialismo.

Hay que recordar aquí que los rumanos fueron muy activos en el Ejército Rojo, como vanguardia de la resistencia interna de su país, y que la División Tudor Vladimirescu, formada totalmente por soldados de Rumania, campesinos, obreros y exiliados, fue la primera que entraría en Bucarest cuando esta fue liberada en agosto de 1944.
Apostolii
lui Stalin. Ce-a vrut să spună autorul Mihail Sadoveanu despre comunism? Biografia incomodă a „Ceahlăului oportunismului“
De izquierda a derecha, Gheorghiu-Dej, presidente de Rumania y del Partido
Comunista en la R.P.R., Mihai Sadoveanu, Chivu Stoica y Edmil Bodnaras
(miembros del partido y altos cargos del gobierno y antiguos voluntarios
de las Brigadas Internacionales en España).

El libro describe al detalle el mundo del campesinado rumano, tremendamente atrasado y mantenido en el límite de la esclavitud por los parásitos de la realeza, la burguesía y los rentistas, ya que su autor, Mihai Sadoveanu, a lo largo de su carrera se había distinguido por mostrar y centrar su obra en el mundo rural de Rumania. Es al final cuando la obra adquiere las características del Realismo Socialista, descrito de la siguiente forma por Lenin en su artículo "La organización y el arte del partido": "Nosotros, los socialistas, hemos de desenmascarar esa hipocresía y arrancar las falsas insignias, no para obtener una literatura y un arte desgajado de las clases (lo que no será posible hasta que exista la sociedad socialista sin clases), sino para oponer a ese arte que se pretende libre hipócritamente, estando como está ligado a la burguesía, otro verdaderamente libre, abiertamente ligada al proletariado".

Portada de la versión en húngaro

En la obra que nos ocupa de Sadoveanu la creación artística empieza a responder a la intención de construir nueva realidad social, en la que el objetivo del arte ya no era el que lo comprara el burgués, la iglesia, o el aristócrata para satisfacer sus gustos estéticos y exigencias sociales,  regugnándoles a todos ellos el trabajo manual, sino que su destinatario ahora era el trabajador y el campesino, que se habían convertido, al menos en la teoría, en el centro de todo el sistema, y cuyo desarrollo integral pasa a ser el principal objetivo de la cultura, la educación y, por supuesto, la economia.
Mihai Sadoveanu fue un importante escritor rumano ya desde el primer tercio del siglo XX, colaborador del diario izquierdista Adevărul y Dimineața, y objetivo de las campañas de prensa proveniente de partidos de extrema derecha, como también de los propios Legionarios o Guardia de Hierro. Durante la Segunda Guerra Mundial se afiliaría en el Partido Comunista Rumano, llegando a ser nombrado presidente de la Asamblea General de la República Popular Rumana (desde 1948), siendo uno de los cinco miembros del Gobierno provisional de la República Popular de Rumanía tras la abdicación del rey Mihai, cómplice del régimen de Antonescu y del nazismo. Fue el creador del lema "La luz proviene del este", título de uno de sus textos, que sería habitual entre los militantes comunistas y trabajadores de la época:

Con su libro Mitrea Cocor ganaría el Premio de Estado de la R.P.R. en 1949. y recibiría el Premio Lenin de la Paz en 1961.

El libro lo hemos escaneado para su distribución de su versión en español de la Editorial Lautaro, publicado en Buenos Aires en 1953 y traducido del francés por Hector P. Agosti. Se puede descargar en Mediafire y en Scribd, o leer directamente a continuación:

sábado, 18 de abril de 2020

Jaque mate: la partida de ajedrez entre el pintor rumano Tristan Tzara y el revolucionario Lenin

Justo antes de dirigirse a Petrogrado para dirigir el triunfo revolucionario de los trabajadores soviéticos, en la primavera de 1917, Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, vivió alrededor de un año, junto a su esposa Nadezhda Krúpskaia, en un modesto apartamento de la calle Spiegelgasse, en la ciudad suiza de Zurich. En la fachada del número 14 una placa recuerda a aquellos inquilinos.

Imagini pentru lenin en zurich
Justo enfrente se encontraba un famoso local llamado "Cabaret Voltaire", creado por el poeta alemán Hugo Ball y sostenido por varios amigos. Entre ellos, se encontraba el pintor surrealista rumano Tristan Tzara, futuro creador del Dadaismo. Junto a ambos, también pasaban por allí habitualmente otros intectuales, como el también pintor rumano, y también socialista, Marcel Jancu, el poeta y psicoanalista Richard Huelsenbeck, el escultor, pintor y poeta francoalemán Jean Arp, y su novia, luego esposa, la suiza Sophie Taeuber, cuya notoriedad como diseñadora ha sido reconocida oficialmente por la Confederación Helvética al estampar su efigie en el billete de 50 francos suizos. Todos aquellos y otros artistas y poetas se repudiaban el imperialismo que había dado lugar a la Primera Guerra Mundial y no se posicionaban con ninguno de los bloques en conflicto, coqueteando, más o menos intensamente, con los movimientos revolucionarios.

Tristan Tzara había nacido en en la provincia rumana de Bacau, llamándose Samuel Rosenstock, el 16 de abril de 1896. Escribió sus primeros poemas influido por el simbolismo, pero poco a poco, entre los años 1913 y 1915, se suma a la vaguardia incipiente de Rumanía. Durante la primera guerra mundial, emigró a Zurich, Suiza, donde en 1916, en el Cabaret “Voltaire”, creo, junto con Marcel Jancu y el resto de los poetas amigos, el movimiento “Dada”.

Imagini pentru lenin en zurich cafe voltaireDos años después de aquel 1916 que nos ocupa, Tzara lanzó su primer intento por teorizar lo que era la negación del arte, con el Primer Manifiesto Dadaísta. Se puede decir, pues, que en aquel "Cabaret Voltaire" surgiría el Dadaísmo. Un movimiento que, sin embargo, duraría poco.

En ese texto afirmaba que «La obra de arte no debe ser la belleza en sí misma porque la belleza ha muerto; ni alegre ni triste, ni clara ni oscura, no debe divertir ni maltratar a las personas individuales sirviéndoles pastiches de santas aureolas o los sudores de una carrera en arco a través de las atmósferas. (…). Los que están con nosotros conservan su libertad. No reconocemos ninguna teoría. Basta de academias cubistas y futuristas».

Este movimiento no tuvo una vida larga y el mismo Tristan Tzara escribió que “La actividad Dada terminó en 1922”. Pero su espíritu influyó en otras corrientes culturales, como el surrealismo, el posmodernismo o incluso la cultura pop actual. En 1924, Samuel Rosenstock cambió oficialmente su nombre a Tristan Tzara. ¿Cuál fue la trayectoria de la carrera de Tristan Tzara después del final del Dadaísmo? Nos lo cuenta el crítico literario rumano Paul Cernat.

”Después de 1922, los dadaístas pasan con armas y bagaje a estas nuevas corrientes, mucho más adaptadas al espíritu de la época. Me refiero al surrealismo y al constructivismo... Tristan Tzara optó por el surrealismo. Más tarde, pasó de una actitud protestataria muy individualista al comunismo. Durante la II Guerra Mundial se incorporó a la resistencia francesa; tras obtener la ciudadanía en 1947, se afilió al Partido Comunista Francés"

Por otro lado, Lenin se hallaba confinado en 1916 en Suiza prácticamente desde que la conflagración bélica europea entró en su apogeo. Había tratado de convencer a sus colegas socialistas rusos y europeos de aprovechar las contradicciones entre las potencias para llevar adelante una insurrección revolucionaria al margen de la guerra en las naciones europeas. Esta idea no triunfó en el cónclave efectuado en Zimmerwald, cerca de Berna, en septiembre de 1915. Tampoco en Kienthal en abril de 1916. La Segunda Internacional se debatía en la agonía y todavía era demasiado temprano para proponer una nueva concertación de la izquierda obrera.
Tristan Tzara

En Zurich, Lenin dio los toques finales a un ensayo esencial en la literatura marxista y en la futura ideología soviética: "El imperialismo, fase superior del capitalismo". Durante la etapa final de la redacción, en el apartamento de la Spiegelgasse, frente al "Cabaret Voltaire", no podría evitar escuchar el ruído de los poetas revolucionarios.

Debido a esta vecindad es muy probable que a Lenin no le fuera ajena la actividad del "Café Voltaire". Tanto es así que algunos historiadores afirman que se pasaba por allí de vez en cuando. Incluso se ha sostenido que en una de las performances de los jóvenes que darían a luz al dadaismo, el futuro líder soviético habría dicho en señal de aprobación de los hechos que estaba presenciando un sonoro “¡Da!-¡Da!”. O sea, reiterando la afirmación, el Sí, en idioma ruso. Según estos historiadores, el nuevo movimiento cultural habría recibido así su bautismo.

Así lo ha sostenido, sobre la base de algunos datos historiográficos y varias coincidencias cronológicas, exageradas convenientemente con propósitos ficcionales, el autor francés Dominique Noguez (nacido en 1942), en su libro "Lenin Dadá".

Por otro lado, a pocos métros de allí estaba el Café de la Terrasse, donde había tableros de ajedrez. Lenin y Tzara eran aficionados al juego ciencia y frecuentaban el sitio. El escritor rumano Andrei Codrescu, en su libro "The Posthuman Dada Guide: Tzara & Lenin play chess", de 2009, imagina, a partir de datos reales, de una probable la coincidencia ajedrecística del poeta y el político. Afirma que «Ambos compartían un profundo sentido de las injusticias. Sin embargo, por aquel entonces discrepaban en el enfoque de cómo enfrentar la situación. Por un lado, en Tzara imperaba el caos, la libido, la creatividad y el absurdo mientras que, en Lenin, prevalecía la energía de la razón, el orden, las estructuras sociales».

Según el autor, al final de la partida el creador del dadaísmo (Tzara), en sus valores de ruptura de los tabúes y en su relajación dionisíaca, sucumbiría ante el modelo eficiente y metódico del comunismo (Lenin). No obstante, en unos años Tzara se haría un ferviente comunista, quizás recordando con admiración aquel encuentro.

Igualmente el escritor español Enrique Vila-Matas (nacido en 1948), en su novela "Doctor Pasavento", de 2005, alude a este posible mítico encuentro, entre Lenin, el teórico y concienzudo líder comunista, y el poeta Tzara quien, antitéticamente, consideraba que: “todos los pensamientos se forman en la boca”.

Imagini pentru lenin en 1917Lo hace en este pasaje: “Pero abandoné pronto cualquier idea transgresora y comencé a subir lentamente por la Spiegelgasse, una calle breve pero bien intensa, y pasé por delante del número 12, por delante de la casa donde vivió Lenin antes de la revolución rusa. Y me acordé de esa leyenda que dice que un día, al aire libre, jugaron Tristán Tzara y Lenin al ajedrez en esa calle, y conjeturé allí mismo lo que pudo ser aquel encuentro entre un representante de la vanguardia de la agitación cultural y uno de la de la agitación social…”.

Treinta años atrás, un trovador cubano, Carlos Valera compuso una canción titulada Jaque Mate 1916. Allí dice: «Tristan Tzara jugaba ajedrez con Lenin/la misma calle que nació Dada/a veces presiento que fui una pieza,/que aquel tablero era mi ciudad».

Por estos días la lleva en el repertorio que canta en varias ciudades suizas, en vísperas del centenario de la Revolución de Octubre.

Treinta años atrás, un trovador cubano, Carlos Valera compuso una canción titulada Jaque Mate 1916. Allí dice: «Tristan Tzara jugaba ajedrez con Lenin/la misma calle que nació Dada/a veces presiento que fui una pieza,/que aquel tablero era mi ciudad».

En su canción, Valera recuerda que tras aquella probable partida, en "La misma calle que nació Dada, un año más tarde salió el fantasma, recorriendo el mundo hasta mi ciudad". Aquel fantasma que Marx y Engels poco más de medio siglo antes, en 1848, en su Manifiesto Comunista, anunciaran que empezaba a recorrer Europa.

Compartimos el video de la interpretación de Carlos Valera de su canción "Jaque Mate 1916 "en el Teatro Karl Marx de La Habana, además de la letra completa de la canción.



Jaque mate 1916

Un perro golpea la puerta del patio

Arriba el vecino le pega a su mujer
La línea amarilla divide el asfalto
Y afuera la gente no sabe qué hacer

Veo gasolina flotando en un charco
Haciendo arcoiris debajo del pie
Un viejo se encuentra a su doble en un banco
Y leen la prensa jugando ajedrez

Tristan Tzara jugaba ajedrez con Lenin
La misma calle que nació Dada
A veces presiento que fui una pieza
Que aquel tablero era mi ciudad

Tristan Tzara jugaba ajedrez con Lenin
La misma calle que nació Dada
Un año más tarde salió el fantasma
Recorriendo el mundo hasta mi ciudad

Un perro se bebe a su doble en un charco
Se traga el arcoiris y se echa a correr

La mujer del vecino golpea el asfalto
Y la puerta de arriba no sabe qué hacer

El vecino golpea al perro en un banco

Combina colores sobre su piel
La prensa se pone amarilla en el charco
Y afuera los pobres no saben qué hacer

Tristan Tzara jugaba ajedrez con...

Los viejos dividen la puerta y el banco
Afuera los perros no saben qué hacer
Yo leo la prensa y salto los charcos
Y encuentro a mi doble en una mujer

Un perro, la puerta, el fantasma y el banco
La prensa, los pobres, el pie y la mujer
La línea amarilla, los viejos y el charco
Son piezas que flotan en un ajedrez
Sin saber qué hacer...

domingo, 12 de abril de 2020

Jornaleros rumanos, corderos sacrificados en el templo del capital en medio de la pandemia

El capitalismo y la alienación económica de los trabajadores - El ...
El capital está preocupado por la pandemia. No, por supuesto, por la salud de la gente, sino por sus negocios. Así que, mientras toma medidas restrictivas de la libertad de movimiento, obligando a los ciudadanos a estar encerrados en casa para evitar el contacto social y la extensión del virus, hace excepciones cuando se trata de enviarlos a sus puestos de trabajo, aglomerados en transporte público o codo a codo en las fábricas, para que sigan produciendo la necesaria plusvalía.

Igualmente, las potencias imperialistas, necesitadas de mano de obra barata para los trabajos más duros, exige a los países dependientes, sus nuevas colonias, que les sigan enviando obreros para, especialmente, pero no solo, los trabajos agrícolas, quedando en evidencia su habitual estrategia para dividir a los trabajadores extranjeros y los locales de que los primeros vienen a quitarles el trabajo. El gobierno de Rumania, país conocido como principal exportador de trabajadores baratos a los ricos estados de la Unión Europea, ha aceptado raudo las órdenes de Bruselas y Berlin, y ha tardado bien poco en permitir que miles de rumanos puedan acudir a la llamada imperial.

Mientras en Rumania todo el mundo tiene que estar confinado en casa, se aplica el toque de queda a partir de las 22.00, y el ejército patrulla las calles con su subfusil al hombro, para los jornaleros se han levantado las restricciones, sin importar en este caso, pues, cuando se trata de los intereses del amo, la salud de los trabajadores importa bien poco. CORONAVIRUS | Mii de români se înghesuie pe aeroporturi, în plină ...

Como se regula en el decreto de urgencia nr.7 del 4.4.2020, emitido precisamente para la ocasión:

Art. 10. – (1) Están permitidos los vuelos irregulares (chárteres) de todos los operadores aéreos, para transportar temporeros de Rumanía a otros estados, con la autorización de las autoridades competentes del país de destino.

Por lo tanto, en los casi desiertos aeropuertos de diferentes ciudades rumanas, la mano de obra se aglomera esperando los aviones que les llevaran a producir alimentos agrícolas para las empresas alemanas, holandesas o españolas, como carne de cañón o corderos dispuestos al sacrificio por cuatro duros. Pero el capital es el capital y, como es bien sabido, en cualquier tirania capitalista lo que manda es la plusvalia, ante lo cual no hay enfermedad o pandemia que valga. Amén.

domingo, 5 de abril de 2020

Rumania es el pais con menos gasto sanitario por cápita de la Unión Europea

En medio de la pandemia por coronavirus eurostat ha publicado los datos sobre los gastos por capita relativos a la sanidad de cada país miembro de la Unión Europea. Como se sabe, la enfermedad provocada por el nuevo virus, la Covid-19, está poniendo a prueba los sistemas sanitarios de todos los paises, de ahí la importancia de que los ciudadanos dispongan de unidades de cuidados intensivos bien dotadas y de una sanidad pública desarrollada y firme.

Sin embargo, como se puede ver en el gráfico de eurostat publicado en esta entrada, Rumania no sale muy bien parada. Después de 20 años de estrategias de choque destinadas a acabar con el estado rumano, el  neoliberalismo ha dejado al país en la cola de gasto sanitario dedicado a cada  ciudadano.

Así que, Rumania destina tan solo 494 euros anuales a la salud de cada rumano, en torno a un 5,2% del PIB, ocupando el último puesto entre todos los estados miembros de la U.E., muy por debajo de la media europea (que tampoco es modélica, pues ya sabemos que su principal objetivo no son sus ciudadanos, sino los mercados): 2895 €.

En cuanto al porcentaje destinado a la salud de los ciudadanos, la media comunitaria es del 9.9%, estando muy pocos estados miembros por encima de esta (Francia, Alemania, Suecia, Austria, Bélgica, Dinamarca y Holanda).

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En ambos casos, Rumania se halla a la cola, una situación que se muestra muy delicada en estos momentos en los que la pandemia de coronavirus y de Covid-19 está empezando a extenderse en el país. No obstante, para el gobierno, como para caulquiera de una tiranía del sino el mercadcapital, lo esencial nunca serán los trabajadores como personas, sino como creadores de riqueza para el sacrosanto mercado. Por ello, a pesar de las pésimas condiciones en las que han dejado la sanidad pública los veinte años de terapia de choque neoliberal,   en Rumania los trabajadores siguen estando obligados a ir cada día a sus puestos de trabajo (siempre y cuando no puedan llenar los bolsillos del empresario desde casa), a la vez que se otorgan importantes ayudas económicas para las empresas para enfrentar la crisis económica, no sanitaria, provocada por la pandemia.

Fuente de los datos: Adevarul

viernes, 27 de marzo de 2020

Fotos del encuentro entre Nicolae Ceausescu y Kim Il-sung en Pyongyang (1971)

En 1971 Nicolae Ceausescu visitó varios países asiáticos en el marco de la campaña de ahondamiento de relaciones con paises no alineados y, especialmente, con otros estados socialistas de Asia. Hizo escala en China, Vietnam, Corea Democrática y Mongolia. Ceausescu, había sido elegido como Secretario General del Partido Comunista y como Jefe de Estado en 1965.

En la visita, Kim Il-Sung agradeció al pueblo rumano el apoyo logístico y sanitario prestado en la conocida como Guerra de Corea (1950-1953), en la que el imperialismo norteamericano intentara convertir a toda Corea en una colonia y provocara la división del país, gracias a la victoria del ejército coreano, con la ayuda soviética y china, que lograron detener la invasión.

 La Agencia Oficial de Noticias de la Romania Socialista (AGERPRES) realizó un seguimiento de aquellas visitas, publicando diferentes fotorreportajes, como el del que se han extraído las siguientes fotografías:














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